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Estudio muestra que en el ADN del cubano están todas las “razas”

En este artículo: Biodiversidad, Cuba, Genética, Racismo, Salud
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Primer dia de clases breve mirada por las calles habaneras. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Jóvenes estudiantes de camino a su escuela en La Habana. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Por Beatriz Marcheco Teruel

El color de la piel es, a menudo, erróneamente interpretado como sinónimo de «raza». Al ser uno de los fenotipos1 más variables en los seres humanos, es descrito, por lo general, según la apreciación a simple vista, del observador, que la realiza, casi siempre, a individuos vestidos. Sin embargo, se ha demostrado que la exposición a los rayos ultravioletas produce cambios en el contenido de melanina2 en las áreas del cuerpo expuestas al sol comparadas con las zonas no expuestas, en las que este rasgo no se modifica por influencias ambientales. Aunque en todos los continentes existen personas de piel clara y otras de piel oscura, la pigmentación varía de forma marcada dentro y entre las diferentes regiones geográficas, y muestra una fuerte relación con las latitudes y la incidencia en ellas de los rayos ultravioletas.

La pigmentación epidérmica ha sido un elemento central en la mayoría de las discusiones sobre «raza» y genética. Hoy se conoce que es un rasgo determinado por el efecto de varios genes, aunque no está bien dilucidado el papel de los involucrados en su definición, ni su historia evolutiva. En el campo de la genética y de las investigaciones biomédicas, uno de los problemas con el uso de la palabra «raza»3 como identificador para clasificar individuos (al describir, por ejemplo, los datos generales en la historia clínica de un paciente), es la ausencia de una clara definición de este término.

Históricamente, la «raza» ha sido clasificada sobre la base de características socioculturales y biológicas que incluyen cultura, religión, etnicidad, origen geográfico, así como la morfología y el color de la piel.4 Ahora bien, estos dos últimos no se consideran buenos indicadores para la descripción racial, porque son el resultado de la adaptación a condiciones ambientales y pueden estar sujetos a evolución convergente; por ejemplo, las personas de piel negra que habitan las regiones de Nueva Guinea, sur de la India y África muestran, respectivamente, significativas variaciones en la tonalidad de la piel, como también las distintas etnias dentro de un mismo continente o región. Del mismo modo, la apreciación común sobre la «raza» de diferentes individuos posee fuertes componentes socioculturales, entre ellos el idioma, la religión y la etnicidad de los evaluados, por lo que tampoco es un indicador idóneo para dilucidar un ancestro compartido. Es el caso, digamos, del grupo de los denominados «hispanos» en los Estados Unidos, que incluye indistintamente a individuos de origen ancestral europeo, africano y nativo-americano, y todas las combinaciones posibles entre ellos. Tampoco el origen geográfico es siempre adecuado para describir la «raza» dadas las migraciones poblacionales tanto recientes, como históricas y aun prehistóricas.

Qué dice el ADN

Los paradigmas de la identidad humana basada en el concepto «raza» como constructo biológico y/o sociocultural pueden ser cuestionados a la luz de los datos disponibles sobre las variaciones genéticas encontradas en la secuencia del genoma humano.5 Su secuenciación ha mostrado que somos idénticos entre nosotros en el 99,6%-99,8% de nuestro material genético. El 0,2%-0,4% restante, que indica lo diferente en cuanto a las bases nitrogenadas que conforman el ADN, da lugar a unos diez millones de variantes en características humanas (referidas, por ejemplo, a color de los ojos, del pelo, forma de la nariz, etc.), sobre la base de las cuales se explica la biodiversidad de nuestra especie. La mayor diversidad a nivel del ADN ha sido encontrada en los individuos que mayor proporción de ancestros africanos poseen en su genoma.6

Todas estas informaciones derivadas de los resultados del proyecto Genoma Humano constituyen desafíos actuales para la ciencia y la sociedad, en relación con la validez de la categoría «raza». La diferencia entre esta y variación genética humana guía hoy a los investigadores de la biología hacia la búsqueda de diferencias entre distintas poblaciones en relación con la salud y la predisposición a enfermedades y, un poco más allá, la respuesta individual a los medicamentos, en un camino que se ha denominado «la medicina personalizada».

El estudio de la estructura genética de las poblaciones (también conocido como mapeo de mestizaje), a través de marcadores biológicos basados en variaciones del ADN, ha recibido en los últimos tiempos considerable atención por su valor para dilucidar su historia y su relación con una particular predisposición a enfermedades de alta prevalencia y morbi-mortalidad.

A partir de un estudio científico-médico, en curso, sobre mestizaje y demencia senil, expongo los resultados obtenidos en una muestra de individuos cubanos que —aunque no deben ser interpretados como representativos de toda la población del país, por haberse realizado el pesquizaje en solo dos provincias—7 permitió conocer cómo está expresada en nuestro genoma la mezcla de las etnias ancestrales que dieron origen a la población cubana y qué dicen los genes acerca de nuestro mestizaje.

Además de la utilidad que puede representar para la ciencia médica, finalidad para la que fue realizada la investigación, esta información posee, en el contexto de la caracterización del patrimonio genético de la nación, la intención de contribuir, a partir de la evidencia científica obtenida, a diferentes estudios antropológicos, etnológicos y socio-culturales sobre el mestizaje de los cubanos, o a confirmar sus resultados. Intenta igualmente servir a los investigadores de las ciencias sociales, intelectuales y personas interesadas en el tema para continuar alimentando el conocimiento de nuestras raíces e identidad como pueblo.

Estudio sobre mestizaje y demencia en una muestra de población cubana

En la medida en que aumenta la esperanza de vida de una población, se incrementa la prevalencia de un grupo de enfermedades que comienzan en edades avanzadas, entre ellas la demencia. Como parte de un estudio relacionado con los factores de riesgo para el Síndrome Demencial y partiendo de la hipótesis —basada en el hecho comprobado de que esta enfermedad es más frecuente en personas de piel blanca— de que una mayor proporción de genes ancestrales africanos en el genoma de un individuo podría significar un menor riesgo para padecer de demencia, fueron estudiadas 531 personas, residentes en la ciudad de La Habana y la provincia de Matanzas, cuyos padres y abuelos procedían de todas las provincias del país y aun de países como España, Jamaica, China, Puerto Rico, Turquía, Siria y Colombia. El estudio del mestizaje fue realizado a través de marcadores que exploran esta información directamente en el ADN.

Características generales de las personas estudiadas

La muestra estuvo compuesta por individuos de 65 años o más, que es la edad a partir de la cual la demencia es más frecuente. 67% de las personas estudiadas fueron mujeres. 46% de los participantes tenía entre 65 y 74 años y el otro 54% contaba con 75 años o más. 3,2% de los encuestados refirió no estar escolarizado, 23,8% no llegó a concluir la educación primaria, 31,4% alcanzó ese nivel de enseñanza, 24,3% terminó la secundaria, y el resto terminó el preuniversitario o el nivel superior.

Para la muestra en general, o sea, las 531 personas, sin distinción de color de la piel, la proporción del mestizaje fue la siguiente: como promedio, 73,8% de los genes ancestrales fueron de origen europeo, 16,8% de origen africano y 9,4% de origen nativo-americano. Según la pigmentación epidérmica, se manifestó de la siguiente manera:

  • Piel blanca. En las personas analizadas dentro de este grupo, 91% de sus genes ancestrales fue, como promedio, de origen europeo y 5,8% de origen africano. Sin embargo, individualmente, la cantidad de genes europeos va desde 24,4% hasta 98,7%, mientras que la proporción de genes africanos oscila desde 0,7% hasta 72,7%. Resulta de interés el hecho de que once individuos de piel blanca tienen más de 30% de sus genes de origen africano y, de ellos, cuatro con más de 50%, o sea, a pesar de la tonalidad de su piel, la mitad de sus genes provienen del llamado «continente negro».
  • Piel negra. Los individuos de piel negra mostraron, como promedio, que 45% de sus genes ancestrales son de origen europeo y 49.6% de origen africano. La proporción de genes europeos en personas de piel negra fue desde 12,3% hasta 98,7% y la de genes ancestrales africanos, desde 0,7% hasta 86,8%. De los 101 individuos de piel negra estudiados, 75 mostraron más de 30% de sus genes de origen europeo y, de ellos, diez tienen más de 85% de sus genes ancestrales con ese origen.
  • Piel mestiza. Los individuos de piel mestiza mostraron, como promedio, 64% de sus genes ancestrales de origen europeo y 28,6% de origen africano. La proporción de genes de origen europeo en estos individuos varía desde 19,6% hasta 96,9% y la de origen africano desde 2,4% hasta 70,2%. En 49 individuos mestizos se encontró que más de 50% de sus genes ancestrales, son europeos.

El análisis estadístico permitió conocer que el proceso de mezcla de genes que da origen a este mestizaje, ha tenido lugar durante siete generaciones, lo que equivale aproximadamente a doscientos años.

Otros hallazgos de interés

El estudio del ADN (a partir de una muestra de sangre tomada con el consentimiento de cada participante) se realizó a través de marcadores genéticos que han sido utilizados en diferentes poblaciones, porque permiten diferenciar adecuadamente en el genoma la información que procede de ancestros africanos, europeos y nativo- americanos. En este último caso, el comportamiento de estos marcadores, o sea, la frecuencia de sus variantes, es muy similar a la de las poblaciones de origen asiático.

Se utilizaron sesenta marcadores que fueron capaces de rastrear el origen ancestral en veintidós de los veintitrés pares de cromosomas humanos. El análisis de los resultados se realizó con un programa estadístico computarizado diseñado para estos fines,8 que permite calcular para cada individuo su proporción de genes de origen africano, europeo y nativo-americano, y asimismo analiza estas proporciones para la muestra en general. Es capaz, además, de estimar el número de generaciones durante las cuales ha tenido lugar la mezcla que origina las proporciones actuales de mestizaje.

Hallazgos de la investigación

El mayor hallazgo de la investigación, y el que, en nuestro criterio, podría ser de más utilidad para los estudios antropológicos, sociológicos y de otras ciencias sociales, es que en todos los individuos estudiados estuvieron estos genes, mientras que la presencia de accidentes cerebrovasculares fue mayor.

No pudo demostrarse que una mayor proporción de genes africanos implicara un menor riesgo para padecer demencia, como había sido supuesto en la hipótesis de la investigación; por lo que puede deducirse —por lo menos en la muestra estudiada— que la posibilidad o no de padecer demencia senil en nuestra población, es similar en personas de cualquier color de piel.

En el estudio realizado se evaluó un conjunto de variables relacionadas con hábitos y costumbres de la vida social de los individuos. En su análisis, se apreció la existencia de una correlación positiva entre la proporción de genes de ancestro africano y el menor consumo de carne en la dieta, así como el exceso en la ingestión de bebidas alcohólicas. Tal hecho se atribuyó, en la interpretación de los resultados, a fenómenos construidos socialmente. Es significativo que fueron también los individuos con mayor proporción de ancestros africanos los que estuvieron menos representados en los niveles más altos de escolaridad.

Una de las preocupaciones de los investigadores en el curso de estos estudios es el posible error de clasificación del color de la piel, aun cuando se instruye de antemano sobre este particular a los profesionales que van a describirlo, con el propósito de estandarizar su valoración.

Como parte de la investigación, se comparó la clasificación del color de la piel realizada por médicos y por trabajadores sociales para 270 de las personas participantes y se analizaron estadísticamente las discrepancias en la descripción realizada por cada equipo de profesionales. Cuando se evaluaron los resultados, tras agrupar a los analizados sobre la base de dos categorías: individuos blancos e individuos no-blancos, no hubo diferencias significativas entre las clasificaciones realizadas por ambos. Sin embargo, cuando se analizó la descripción realizada por los dos grupos de profesionales en cuanto a la clasificación del color de la piel para individuos negros y mestizos pudo apreciarse —con divergencias estadísticamente significativas—, a través de un test de diferencia de proporciones, cómo los trabajadores sociales tienden a «aclarar» el color de la piel respecto a los médicos.

Este resultado, colateral a los propósitos con los que fue diseñada la investigación, sugiere lo subjetivo de las apreciaciones en cuanto al color de la piel y la ubicación «racial» de los individuos. Su interpretación requiere un análisis más detallado donde se considere, entre las variables, el propio color de la piel de los miembros de ambos equipos de profesionales. No obstante, en la literatura científica existen precedentes de las diferencias que pueden presentarse entre entrevistadores y entrevistados en relación con esta característica fenotípica de marcada heterogeneidad.

Entre 1992-1994 se estudió en los Estados Unidos la influencia del color de la piel del investigador sobre la percepción de esta característica en 4 559 individuos. Los investigadores de piel blanca reportaron los tonos de piel negra de los encuestados de modo más oscuro que los investigadores de piel negra. En cambio, los investigadores de piel negra describieron tonos de piel más claros en individuos blancos, comparados con los investigadores de ese mismo color. El análisis también mostró que los entrevistadores perciben mejor las variaciones de las tonalidades de la piel entre los individuos de su mismo color, que entre los de otro color de piel.9

En los estudios epidemiológicos, la «raza» aparece clasificada, a menudo, sobre la base de características fenotípicas entre las que predomina el color de la piel y en algunos casos se le añade el color y la textura del pelo, y la morfología de labios y nariz. En un estudio realizado a la población brasileña —considerada una de las más heterogéneas del planeta—, se comparó la correspondencia entre la clasificación del color de la piel que realiza el individuo de sí mismo, con la del investigador que lo observa, y se encontraron diferencias significativas en la definición que realizaron ambas partes en el caso de los individuos mestizos.10

Asimismo, al indagar la correspondencia entre color de la piel y cuánto este rasgo predice el origen ancestral de una persona, un análisis más detallado, realizado también en Brasil, demostró que la pigmentación epidérmica es un pobre predictor del ancestro africano específicamente. Resultó interesante el hallazgo de que individuos clasificados como negros según su piel, tenían hasta un 48% de genes ancestrales no-africanos, y personas con solo 45% de genes ancestrales africanos mostraban una tonalidad de piel más próxima al negro que al blanco. En el transcurso de ese estudio, 173 individuos fueron examinados y clasificados según color de la piel por dos observadores independientes y concluyeron que en la población brasileña el color de la piel es un débil criterio para determinar por sí solo la proporción del ancestro africano a nivel individual.11

Al considerar las particularidades propias de la historia y la estructura social de Brasil, los investigadores propusieron un modelo que pudiera explicar la conclusión referida, que hipotetiza sobre cómo pudieron originarse grupos diferentes en cuanto al color de la piel y, a su vez, con similares proporciones de genes ancestrales africanos. Este modelo considera el hecho de que, durante décadas, se produjeron «apareamientos» entre hombres blancos de origen europeo con esclavas africanas negras. Los descendientes de esas uniones con características físicas más parecidas a individuos africanos eran clasificados como negros, mientras que los que tenían fenotipos similares a su progenitor europeo, fueron considerados blancos, aun cuando genéticamente poseían exactamente la misma proporción de genes ancestrales africanos y europeos. En la siguiente generación, aquellos individuos de piel más clara se juntaron, como tendencia general, con parejas blancas, y sus parientes negros seleccionaron parejas de piel similar a la suya. La tendencia, a largo plazo, tras varias generaciones con este patrón de comportamiento, conduce sucesivamente a la creación de un grupo blanco y un grupo negro, en ambos casos con igual proporción de ancestros africanos.

Existen otras evidencias que muestran cómo la ubicación «racial» de las personas en uno u otro grupo, nace de prácticas sociales que modelan profundamente la percepción racial y entrenan para pensar en términos de «raza» de un modo visual. Preguntémonos ¿cómo definen la «raza» aquellos individuos que han sido ciegos toda su vida? Se ha asumido por largo tiempo que la definición de «raza» tiene una menor significación para personas ciegas, dado que no pueden observar los rasgos que a simple vista originan diferencias fenotípicas que se traducen en diferencias «raciales». Se puede demostrar que este supuesto no es cierto.

Las personas ciegas pueden tener una percepción del concepto de «raza» en la que el aspecto visual adquiere proporciones de tanta significación como lo tiene para sus contrapartes videntes. Este hecho fue investigado recientemente a través de un estudio que comparó la definición de «raza» dada por individuos ciegos de nacimiento y por personas videntes. Ambos grupos fueron interrogados acerca de ¿cuál es su definición de «raza»?, ¿cuál es su primer recuerdo de «raza»?; si decidiera casarse con una persona de «raza» distinta a la suya, ¿cómo reaccionaría su familia?; ¿por qué cree que es importante la «raza» para algunos individuos? El estudio mostró que, en opinión de ambos grupos de participantes, las diferencias entre «grupos raciales» están determinadas por características que se aprecian visualmente. Del mismo modo, los resultados de esta investigación reafirman cómo «raza» y pensamiento racial están interiorizados a través de prácticas sociales iterativas que entrenan a las personas para interpretar de cierta manera el mundo que las rodea, y estas prácticas están tan profundamente arraigadas que incluso las personas ciegas, de un modo conceptual, «ven» e interpretan la definición de «raza» sobre la base de «pistas» visuales. Estos elementos sugieren que «raza» es un concepto construido socialmente, con un sistema de estratos no argumentado por diferencias naturales o biológicas.12

¿Cuánto nos parecemos «genéticamente» los cubanos a otras poblaciones de nuestra región geográfica?
Estudios similares al que describimos en estas páginas, han sido conducidos en otros países de nuestra región. En Argentina, por ejemplo, fueron estudiados 94 individuos para explorar la contribución de ancestros europeos, amerindios y africanos a la estructura genética de esa población. Los resultados mostraron que, como promedio, 78% de los genes ancestrales eran de origen europeo, 19,4% de origen amerindio y 2,5% de origen africano.13 En México fueron estudiados 561 habitantes del Distrito Federal, y se encontró que, promedialmente, 65% de sus genes eran de origen nativo-americano, 30% de origen europeo y 5% de origen africano.14 Individuos de Puerto Rico, residentes en los Estados Unidos, mostraron como promedio 53,3% de genes ancestrales europeos, 29,1% africanos y 17,6% amerindios.15 Resulta lógica la mayor proporción de genes de origen amerindio en un país como México, o la escasa representación de los de origen africano en Argentina; lo que llama la atención es la cercanía entre este país y Cuba en cuanto al porcentaje de los genes europeos en las respectivas poblaciones estudiadas. De todos modos, la comparación indica que también en esos países existen evidencias genéticas del mestizaje poblacional.

Comentarios finales

Aunque el propósito primario de esta investigación fue determinar factores de riesgo para la demencia basados en variaciones del ADN, sus resultados trascienden ese objetivo y aun la ciencia médica, para proyectarse hacia áreas socioculturales de gran importancia para la identidad cubana, para la lucha contra discriminaciones y exclusiones. Si étnica y culturalmente somos un pueblo mestizo, independientemente del color de la piel, la presencia de genes ancestrales europeos, africanos y nativo-americano-asiáticos en nuestro genoma es una prueba de que biológicamente también lo somos, y quizás lo sea todo el género humano, debido a las incesantes mezclas que se han producido desde tiempos inmemoriales. Esta investigación, aunque todavía no definitiva, participa, desde otro ángulo del asunto, de lo que Nicolás Guillén dijo en su poesía: que en la composición étnica de Cuba, «todos somos un poco nísperos».16

Notas

1. Fenotipo: cualquier característica o rasgo observable de un organismo, como su morfología, desarrollo, propiedades bioquímicas, fisiología y comportamiento. El fenotipo es el resultado de la interacción de los genes y el ambiente, para la característica o rasgo en cuestión. 2. Melanina: Es una sustancia natural, producida por células cutáneas llamadas melanocitos, que le da color (pigmento) al cabello, la piel y al iris del ojo.
3. Véase Francis S. Collins, «What We Do and Don’t Know About «Race», «Ethnicity», Genetics and Health at the Dawn of Genome Era», Nature Genetics Supplement, v. 36. n. 11, Londres, noviembre de 2004, pp. 13-5.
4. Ídem.
5. Charmaine D. M. Royal y Georgia M. Dunston, «Changing the Paradigm from «Race» to Human Genome Variation», Nature Genetics Supplement, ed. cit., pp 5-7.
6. Sarah A Tishkoff y Kenneth K Kidd, «Implications of Biogeography of Human Populations for “Race” and Medicine», Nature Genetics Supplement, ed. cit. pp. 21-7.
7. Una nueva investigación se encuentra actualmente en curso, con una muestra representativa de la población cubana.
8. Se utilizó el programa ADMIXMAP, basado en un algoritmo que modela la mezcla étnica a partir de métodos bayesianos combinados con modelos de regresión logística.
9. Mark E. Hill, «Race of the Interviewer and Perception of Skin Color: Evidence from the Multi-City Study of Urban Inequality», American Sociological Review, v. 67, n. 1, Washington, DC, 2002, pp. 99-108.
10. Sandra C. Fuchs, Cristine Sortica, et al., «Reliability of Race Assessment Based on the Race of the Ascendants: a Cross Sectional Study», BMC Public Health, n. 2, 2002, pp. 1-5.
11. Flavia C. Parra, Roberto Amado, et al., «Color and Genomic Ancestry in Brazilians», Proceedings of the National Academy of Science, v. 100, n. 1, Washington, DC, 2003, pp. 177-82.
12. Osagie K. Obasogie, «Do Blind People See Race? Social, Legal and Theoretical Considerations», Law & Society Review, v. 4, n. 3-4, [ciudad], 2010, pp. 585-616.
13. Michael F. Seldin et al., «Argentine Population Genetic Structure: Large Variance in Amerindian Contribution», American Journal of Physical Anthropology, n. 132, Portland, 2007, pp. 455-62.
14. Verónica L. Martínez-Marignac et al., «Admixture in Mexico City: Implications for Admixture Mapping of Type 2 Diabetes Genetic Risk Factors», American Journal of Human Genetics, n. 120, febrero de 2007, pp. 807-19.
15 Esteban J. Parra, R. A. Kittles y Mark D. Shriver, «Implications of Correlation Between Skin Color and Genetic Ancestry for Biomedical Research», Nature Genetics Supplement, ed. cit., pp. 54-60.
16. Nicolás Guillén, «Prólogo» (a Sóngoro cosongo), Obra poética, t. 1, Letras Cubanas, La Habana, 2002, pp. 91-2.

(Trabajo publicado originalmente en la Revista Temas, de enero-marzo de 2012)

*Dr. Beatriz Marcheco Teruel es especialista en Genética clínica. Centro Nacional de Genética Médica. 

Se han publicado 118 comentarios



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  • Leandro dijo:

    “…peca por redundante el blanco que dice: “mi raza”; peca por redundante el negro que dice: “mi raza”. Todo lo que divide a los hombras, todo lo que los especifica , aparta o acorrala, es un pecado contra la humanidad.” José Martí.

    • Erik Fundora Salina Clubista # 434 dijo:

      Tienes toda la razón, pero quiero morir siendo un pecador y por esa razón gritaré con el corazón, Que Linda y Humanitaria Coñoooooooooo, es “MI” CUBAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA BELLAAAAAAAAAAAAAAAAA y REVOLUCIONARIAAAAAAAAAAAAAAAAA

      • Justo dijo:

        Erik(el del segundo comentario de este foro), tu comentario no tiene nada que ver, ni posee relación alguna, con lo que comentó Leandro, este tema es cosa seria que socava la Patria y a sus hijos, y tú lo tomas con la mayor banalidad del mundo.
        Verdaderamente no sé, como el colectivo de CUBADEBATE, publicó esas ssndeses que dijiste, sin embargo en ocasiones se censuran comentarios muy útiles. Te pido que tomes esto con seriedad y dejes tus anormalidades.

    • Beatriz Marcheco Teruel dijo:

      “Cubanos! Yo no sé qué misterio de ternura tiene esta dulcísima palabra, ni qué sabor tan puro sobre el de la palabra misma de hombre…” José Martí “Con todos y para el bien de Todos”.

  • Enrique dijo:

    RESUMIENDO, COMO DECIA MI ABUELA, EL QUE NO TIENE DE CONGO TIENE DE CARABALI.

    • Anita dijo:

      Asi mismo es ,,un poquito de congo y de karabali,,y de la liga del congo y del karabali ….

  • gallo dijo:

    ¿SE ACABARA EL COLOR EN CUBA?
    Raro no hayan informado por aquí de la Mesa Redonda de hoy sobre el tema que tiene bastante tela por donde cortar:
    … Los negros viven en peores casas, tienen los trabajos más duros y menos remunerados y reciben entre cinco y seis veces menos remesas familiares en dólares que sus compatriotas blancos….
    Esto se olvida y hasta molesta, pero lo dijo Fidel y Vladia nos lo recuerda en su blog
    http://vladia.blogcip.cu/2011/09/21/racismo-en-cuba-mas-alla-de-la-epidermis/

    • Joker dijo:

      Creo que la mayor muestra de racismo es querer negar que las diferencias existen para no herir los complejos de miembros de un sector social determinado. Recordemos que la diferencia fisica del ser humano no es solo por el color de la piel, sino también por la textura de su cabello, sus rasgos faciales, el nivel de masa muscular, su resistencia y vulnerabilidad a determinadas enfermedades (sabemos determinadas enfermedades afectan más una raza que otra), no obstante socialmente todos somos seres humanos, diversos, pero iguales. La diversidad es la que nos hace más unidos, no es culpa de nadie, sino de la naturaleza, la sociedad es la que crea las diferencias discriminatorias. Pero de que hay diferencias las hay.

      Sobre el tema del negro en Cuba y sus situación social, es algo que tiene un trasfondo histórico que no podemos negar. El negro no llegó a Cuba como rey, sino como esclavo y marginado en todos sus sentidos. Al ganar la libertad las leyes los seguia discriminando, y este sector social se automarginó creando asentamientos en determinados lugares y optando por el contrabando y la criminalidad como unica actividad económica posible debido a toda la discriminación a la que se veian sometidos. (Leer a Fernando Ortiz) Pero esto no sucedia con todos por supuesto. Con la Revolucion los negros han alcanzado todos sus derechos, y hoy los hay dirigentes, ingenieros, excelentes medicos y maestros, grandes artistas y deportistas, sin embargo hay un grupo bastante significativo que todavia mantienen esos rasgos de automarginación y son los grupos que vemos en malas casas, en actividades delictivas, etc… pero ya no es un problema de rechazo social, sino de querer mantener ese “status” que en el pasado no era otra cosa que una obliación. Ahora se viven otros tiempos, y yo conozco negros de solares que han salido cirujanos, abogados, arquitectos, o sea, que no es un problema de la comunidad completamente, sino que la voluntad de salir de ciertos estilos de vida dependen de las personas. También hay blancos marginales y que no valen un medio en esta sociedad, asi que la ley es pareja.

      Marti lo dijo: Digase hombre y ya se dicen todos los derechos. Hombre es mas que blanco, mas que mulato, mas que negro.

      • gilberto dijo:

        tenemos miedo en decir que los chinos son de una manera u otra?

        que los ingleses o anglos son te tal cual?

        que el latino de conducen de manera unica?

        osea que las razas estan ligadas tambien con patrones culturales y de conducta, podemos decir eso?

        entonces por que es racismo cuando uno dice que hay caracteristicas peculiares en la conducta social del hombre negro?

      • el abogado dijo:

        Es cierto que el empeño puede ser decisivo en la obtención de ciertos status social, pero los negros para que se les tome encuenta tienen primero que demostrar que no son iguales a otros negros y luego demostrar de qué son capaces. Te lo digo por experiencia propia, yo que soy abogado y negro. Es cierto que hay quienes no hacen nada por dejar atrás la realidad en la cual nacieron, pero hay quienes no pueden porque de niños tuvieron tan mala alimentación que sus cerebros no rinden para llegar muy lejos por más que se empeñen, no visten mejor (incluso con dinero) porque el medio en que se desarrollaron les inculcó determinados valores del vestir de los cuales hoy les es difícil desprenderse con el objetivo de ser asimilados por aquellos que imponen los modelos del “buen vestir”. No todo es querer. Existe un rechazo real por una parte de la sociedad a tal punto que muchas personas amigas mías, de piel blanca, me han dicho “tú no eres negro, tú eres blanco”, sólo por la forma en que me conduzco; y ello es una evidencia del rechazo tan fuerte pero simulado hasta para los negros con empeño. Conozco muchos casos de personas que tienen amigos negros y son incapaces de hacer comentarios que humillen a otra persona por razón de su raza; pero se oponen que sus hijos e hijas se unan sentimentalmente a personas negras, mucho más cuando existe la posibilidad de descendencia. Recuerdo que en una entrevista a Alexis Valdés en el programa “Contacto” de la TV cubana, refirió que al graduarse del ISA fue a poner una tarjeta de identificación en unos tarjeteros habilitados al efecto, y qué sorpresa se llevó al encontrar dos tarjeteros con sendos letreros: uno decía “ACTORES” y el otro “ACTORES NEGROS” como si ello fuera una clasificación para los actores. Veamos la telenovela actual. ¿Cuántos negros? Y en el noticiero o noticiario? En fin, lo que ya sabemos. Parece que hay pocos negros esforzándose por llegar a esos espacios. Pero bueno, el artículo es bien objetivo en sus evaluaciones y hace mucho hincapié en las influencia social sobre determinadas variables en los comportamientos de las personas, de hecho es llamativo para todos el apunte sobre menos negros en los niveles educacionales más altos, aunque no se especifique si responde a factores genético-ancestrales o a influencias sociales. Es un tema muy interesante, con tela por donde cortar; pero con calma, no se puede armar una guerra contra lo que hoy forma parte de nuestra idiosincrasia.

      • Beatriz Marcheco Teruel dijo:

        Joker:
        Se trata de unirnos en lo diverso. Son muchas más las cosas que nos unen y nos hacen semejantes, que las que nos diferencian. Las investigaciones realizadas del ADN de los cubanos muestran que estamos totalmente mezclados, todos los individuos estudiados, independientemente de su color de la piel, tienen ancestros africanos, europeos y amerindios.
        La Revolución creó igualdad de oportunidades para todos y representó la posibilidad de ascenso social para las grandes mayorías antes excluídas. No obstante, el hecho de que las personas no blancas estén sobrerrepresentadas entre la población marginal, no es casual, ni debe simplificarse el análisis al hecho de “querer mantenerse en ese status”. El peso de siglos de esclavitud y discriminación no es fácil de borrar y marca aún hoy el destino de muchas personas no blancas. Hay estudios que muestran cómo las condiciones de partida influyen en la capacidad de los individuos y grupos sociales, de aprovechar las oportunidades de desarrollo. Ciertamente mucho se ha hecho, pero es preciso ser consciente de que es necesario seguir haciendo en pos de la conquista de toda la justicia.

    • Realista dijo:

      Cuba es un pais que se destaca por su igualdad,y no digo igualdad de codiciones,pero si igualdad de posibilidades.Cundo estaba en primaria la proporcion entre compañeros negros y blancos en mi aula era bastante pareja,en la secundaria tambien,pero en la universidad la cosa cambio,en un grupo de mas de 30 estudiantes en la cujae era dificil encontrar algun negro.
      Por otra parte si se lleva una estadistica de la raza de los reclusos en los centros penitenciarios de Cuba(y otras latitudes) ampliamente la raza negra sera la mas representada.Ademas posen otras caracteristicas como ser los que mas resaltan en su forma de vestir,son los que mas alto escuchan su musica y los de caracter mas volatil.
      Se habla de racismo,pero precisamente ellos son los mas racistas,basta con mencionar que al dirigirse hacia ti lo hacen con frases como,¨Oe white¨ ¨oye blanco¨..cosas asi,no es mas facil decir oye hermano,oye compañero…en fin no voy a seguir porque despues me acusan de racista.

      • gilberto dijo:

        si, es eso,

        racismo no es senalar, reconocer o identificar diferencias en la manera con que personas de distinta raza se expresan en lo social y en lo humano

        racismo es no dar los mismos derechos civiles a todos.

        pero somos diferentes, todas las razas tienen sus caracteristicas generales, y hasta patrones de conducta.

      • Pepe dijo:

        Cuando dices ‘carácter volátil’ te refieres a violentos, agresivos o a otra cosa??

    • gallo dijo:

      Mi intención y esperanza al compartir estas ideas es que al acabarse el color, con la ayuda de la ciencia, se haga realidad la frase de Martí que al final de tu respuesta nos recuerdas y acaben también muchas cosas malas que gravitan en el subconsciente del cubano en torno a esto y que no lo dejan salir de tan penoso circulo vicioso.
      Tu versión sintética de la historia del negro así como del blanco en Cuba, creo que no ayuda a enfrentar eficazmente el racismo, historia que comienza mal (por el motivo que sea) no puede tener buen fin (¿que es eso que El negro no llegó a Cuba como rey, sino como esclavo y seguir por ahí para allá sin mirar BIEN para atrás, para los lados ni para alante?). No enfocar la realidad sentida ni vivida del marginado, que a pesar de los pesares debe conocer la historia verdadera y completa, es algo que lastra cualquier intento de explicar su problema y mucho menos consensuar su solución; por eso pienso que pocos como Fidel han podido reflejar, con esto que dijo, la deuda que tiene la humanidad, la Cuba de ayer y sobre todo la de hoy, con el negro. También por lo que expones de los negros que conoces, generalizas lo particular y se puede deducir en contrario la necesidad de un líder para “marginados o automarginados, no importa su color” para que se “encaminen” mejor… Yo dudo que la solución este en lideres, para guiar a los que sin lamentarse de las desigualdades, las están sufriendo y enfrentando en mayor proporción solos y a la vista cuando menos indiferente de todos… con lo bonita que es la solidaridad con las causas justas.

    • Beatriz Marcheco Teruel dijo:

      No, Gallo, el color no se acabará, el crisol o mosaico de tonalidades que conforma nuestro ajiaco (al decir de Fernando Ortíz) será cada vez más diverso.

  • Erik Fundora Salina Clubista # 434 dijo:

    El ADN del Futuro, será Cubano, por razones diferentes el Cubano o descendiente de Cubanos es mas aceptado que otros en el mundo, el Cubano tendrá su ADN hasta en la Luna, seguramente será por la Caña de Azúcar y sus Derivados y Claro que los Habanos también tienen mucho que ver en este fenómeno Global, Mi Cuba Bella y Revolucionaria en todas partes, dentro de poco podremos gritar “Soy Cubano y en todas partes estoy” Cubanito soy, Cubanito soyyyyyyyyyyyy, Me aparto por un momento de mi real broma para felicitarlos por los logros obtenidos, Abrazos de Corazón a Corazón para todos, que suerte la mía al mezclarse Cuba con Santo Domingo se crea una fusión perfecta, Mis tres Hijos Dayana, Oscar y Steven tienen de Cuba el sabor y de Santo Domingo su Ricura. Gracias por este escrito tan importante.

  • alexxxander dijo:

    bueno con razon no¡¡¡
    qien iba a decir otra cosa.

  • Hendris Manuel dijo:

    Excelente estudio. Muy interesante y como dice la abuelita de Enrique: El que no tiene de Congo tiene de Carabalí

  • shwignester dijo:

    El cubano está en todo.

  • shwignester dijo:

    Todos tenemos un poquito de todos.

  • Amauris Domínguez Meriño dijo:

    Gracias a Cubadebate por este articulo, muchos estudios han echado por tierra la oscurantista teoría de razas, con los estudios de ADN se ha demostrado que los humanos como animales inteligentes nunca se quedado estáticos en un solo ambiente geográfico dado, cuando las condiciones ambientales les son adversas han migrado hacia otras áreas, esto ha condicionado que rasgos exteriores se hallan modificado producto a los ambientes en que han vivido, súmele a esto las condicionantes sociales, rasgos adquiridos en la convivencia por siglos de ciertos grupos, de ahí surge el sambenito que se le ha echado mano para desacreditarnos los unos a los otros.

    Nuestro José Martí dijo:

    “Es estéril el consorcio de dos razas opuestas”.
    “No hay odio de razas, porque no hay razas”.
    “Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición
    y el odio de las razas”.
    “Los hombres de pompa e interés se irán de un lado,blancos o negros;y los hombres generosos y desinteresados, se irán de otro.Los hombres verdaderos, negros o blancos, se trataran con lealtad y ternura, por el gusto del mérito, y el orgullo de todo lo que honre la tierra en que nacimos,-negro o blanco”.
    “En este mundo no hay más que una raza inferior: la de los que consultan, antes que todo su propio interés, bien sea el de su vanidad o el de su soberbia o el de su peculio:-ni hay más de una raza superior: la de los que consultan, antes que todo, el interés humano”.
    “Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro.Cubano es más que blanco, más que mulato, más que negro”.

    Y para terminar observen como nuestro Apóstol ya intuía como el medio ambiente influía sobre colores de la piel y rasgos del fenotipo humano:

    “No hay razas: no hay más que modificaciones diversas del hombre, en los detalles del hábito y formas que no les cambian lo idéntico y esencial, según las condiciones del clima e historia en que viva”.

    Muchas gracias y les sugiero que lean el Diccionario del pensamiento martiano de Ramiro Valdés Galarraga en su edición del 2012 que se encuentra en nuestras librerías.

  • Esteban dijo:

    buen estudio, y muy cierto todo, ahora el estudio de colores de piel de “la calle” son: Negro, Mulato, Jabao, Indio, Blanco “carniprieto” y blanco.

    • Dina dijo:

      Esteban, en otras palabras coando dijiste Blanco “carniprieto”, quiziste decir trigueño, verdad?? …por que no me quedo muy claro ese termino…jajajaja

  • victor dijo:

    Lo que no podrá revelar ninguna prueba de ADN, por muy sofisticada que sea, son los componentes que DE VERDAD nos caracterizan a los cubanos y obviamente ninguno de ellos tiene nada que ver con el color de la piel, cualquiera que sea este

  • Alexander Castellanos Morales dijo:

    Pasa o pelo lacio todo es cabello

  • Erik Fundora Salina Clubista # 434 dijo:

    ……”Mi ADN”…….

    Mi ADN contiene
    Azúcar Tabaco y Ron
    pues Cuba si se mantiene
    al ritmo del bello Son

    Son las mujeres mas bellas
    que una estrella de luz
    pues tiene mi Cuba bella
    la estrella mas reluciente
    que brilla a plenitud
    yo vivo y muero por ella
    lo mismo que haces tu

    Mi ADN contiene
    Azúcar tabaco y ron
    por eso siempre mantiene
    su rico y buen sazón
    son las mujeres mas bellas
    sin que me muerda la fe
    perdón le pido a “Quisquella”
    pues siento que bella es
    pero mi Cuba destella
    con su sabor a Café

    Mi ADN contiene
    el canto de una sirena
    que vino de tierras llenas
    de amores y mucha fe
    pues la señora morena
    la madre de Cuba es

    Se mezclan, al horizonte
    Yoruba y religión
    se mezclan palos del monte
    con mi botella de ron

    Con los inmensos, mares
    se mezcla lo que sostiene
    mi ADN contiene
    lo puro de Olodumare

    Que viva mi Cuba bella
    con su fusión reluciente
    que vivan las diferentes
    razones con sus estrellas
    pero mi Cuba es la bella
    que colma mi corazón
    mi ADN contiene
    Su rico y buen Sazón

    Mi ADN contiene
    Azúcar Tabaco y Ron
    pues Cuba si se mantiene
    al ritmo del bello Son

    Erik Fundora Salina desde Cincinnati Ohio Imperio Cruel.

  • maikel acevedo dijo:

    Pues yo soy descendiente de españoles por mi lado materno y por el paterno de puerto rico…….

    • tdl dijo:

      Maykel:

      Te recuerdo que los llamados moros estuvieron bastaaaante tiempo en la península ibérica como conquistadores, y todos sabemos que los conquistadores se servían de todo lo que les gustara, incluídas las mujeres y en cuanto a Puerto Rico, es lo mismo que Cuba, pero con otro pasaporte. Yo presumía de ser un “negro pura sangre”, porque hasta donde conocía, no había europides en mis ancestros. Creo que comienzo a cambiar de opinión.

    • Rafael E. Espinosa Santiesteban dijo:

      Y los moros se pasaron unos cuantos siglos en españa

  • Challenge dijo:

    Y también es verdad que en todas las razas del mundo ya está el ADN del Cubano, porque creo que no existe un país sobre esta tierra que no vivan cubanos, no vivimos en Marte porque eso todavía está en estudios.

  • Sandra GGómez dijo:

    Tanto que hemoscomentado sobre el uniforme en estos días, TV incluída, y CUBADEBATE “cuelga” una fotografía donde las dos muchachas les han hecho pinzas a la blusa !!!!transformandolas!!!!

    • Margarita dijo:

      Nos preocupamos más por el uniforme, que por lo que piensan los jóvenes, es decir por lo externo, que conste que defiendo el uso correcto de esta prenda, pero no veo mal a los muchahos de la foto NO VAYAMOS A LO RIDÍCULO. Preocupación es lo que hablan, sienten, quieren los jóvenes de todos los colores

  • Adolfo dijo:

    La intención de fondo es buena, contribuir al debate racial de la sociedad cubana actual. Podrían haberse sintetizado algunos puntos de la investigación ya que algo tan extenso es muy dificil que todos lo lean completo, además no es representativa pues solo abarcó a dos provincias del país. Los genes influyen pero no “determinan”. Es la cultura en su más amplia acepción la que determina la actitud de las personas.
    El debate público es saludable, pero lo es más las políticas que contribuyan a eliminar los vestigios de estratificación de nuestra sociedad cada vez más evidente.

    • Pp73 dijo:

      Coincido en que el estudio es interesante, aunque no sea realmente representativo. Creo que uno de los mejores lugares para hacerlo es en La Habana, hay gente de todas partes. Por supuesto que los genes no determinan, detras de la genética se esconden factores sociales muy importantes, sobre todo de aquellos que se atrincheran en sus diferencias, lo que no significa que no deba defenderse lo bueno, que por algo las casas tienen puertas, ¿no?

      Igualmente no creo que esten bien las estratificaciones, no solo las raciales, sinó las culturales, las económicas (trabajador estatal vs por la libre). Deben darse oportunidades iguales, y por ejemplo, los precios actuales en los agromercados no las permiten, por no hablar de las tiendas, que los que no trabajamos en un organismo privilegiado por el peso que termina en C ni recibimos remesas estamos en un estrato bastante bajito, que no se puede pagar con conciencia en un agro, sinó con pesos contantes y sonantes.

    • Beatriz Marcheco Teruel dijo:

      Efectivamente Adolfo, en nuestro primer estudio concluido en el año 2007, abordamos solamente dos provincias del país. En esa fecha el objetivo de nuestra investigación era indagar una posible asociación entre el origen étnico y el riesgo para padecer síndrome demencial.
      Por esa razón estudiamos los porcentajes de genes ancestrales de sus participantes. Elresultado nos sorprendió a todos, al apreciar que en nuestra información genética podíamos identificar también la huella de nuestra mezcla.
      Precisamente hoy en la Mesa Redonda hemos comentado un estudio recién concluido, que incluyó 1019 personas de 137 de los 168 municipios del país, de todas las provincias y de las áreas urbanas y rurales. Es una muestra diseñada con el propósito de poder estimar con la mayor precisión posible los componentes étnicos de nuestra población que se expresan en la información genética.

  • Jesús Rosado dijo:

    Creo es importante ampliar este estudio a una mayor muestra poblacional, como se ha hecho en otros países del área (Puerto Rico, Dominicana). Uno de los aportes en esos países ha sido evidenciar un alto porciento de genes de origen indígena (en países donde como en Cuba los indios “se extinguieron” rápidamente, cuando lo que realmente sucedió fue que fueron asimilados culturalmente y mestizados). ¿Cual es la proporción de genes indígenas en nuestra población? Creo que es todavía una pregunta sin respuesta, pero las herramientas científicas para investigarla existen.

    • Beatriz Marcheco Teruel dijo:

      Gracias, Jesús, por tu comentario.
      En la respuesta al comentario de Adolfo que precede al tuyo, está lo que explicamos esta tarde en la Mesa Redonda sobre el diseño de la muestra en un segundo estudio del que dimos a conocer los resultados hoy.

      El porcentaje promedio de genes nativoamericanos o amerindios en nuestra población es de un 8%.

      Un estudio más detallado a nivel del ADN mitocondrial sobre nuestras “las madres originarias” de nuestra población, información genética que se trasmite de una generación a la siguiente a través únicamente por vía materna, nos revela que el 34% de nosotros desciende de progenitoras amerindias, cerca de 300 años atrás.

  • armando dijo:

    Todavia en nuestra sociedad existen muchos tabues en cuanto a relaciones interraciales, nuestros padres y los padres de nuestros padres viven y vivieron bajo esa filisofia de racismo. Han pasado ya 7 generaciones, pero se tendra que esperar 2 mas a partir de la salida de este articulo para que se acabe el racismo en Cuba. Ademas esto se ve claramente en la cantidad de profesionales graduados, en correspondencia de su color de piel.

    • Beatriz Marcheco Teruel dijo:

      Saludos, Armando
      Comparto tu preocupación y pienso que para transformar una realidad, lo primero es reconocerla.
      Los resultados de este estudio pueden contribuir modestamente a derribar mitos que han servido de sustento a la discriminación racial.

  • Yaciel dijo:

    creo que sobre este tema es muy bueno y aqu les dejo algunas notas de algo
    ¿QUÉ SIGNIFICA PARA MI SER CUBANO?

    Cuando recibí la tarea que significa para mi ser Cubano, creo se me ocurrieron muchas cosas pero no sabía por dónde empezar, solo sé que cuando se pronuncia Cuba solo sé que mi corazón se siente como si fuera a estallar.
    Para mi ser Cubano es más que una ciudadanía, un deber o una obligación, un derecho por haber nacido aquí. Para mí ser cubano es llevar en la sangre la pasión que nos une a esta tierra, a todos los hombres que han vivido y muerto por ella.
    Los cubanos no creemos en calamidades. Tiempos difíciles hemos tenido de sobra pero, ninguno ha conseguido doblegar la alegría de los cubanos. Nos hemos visto “con el agua al cuello”, pero nunca hemos dejado de reírnos o de tender la mano a quien más lo necesita. Así somos, no podemos evitarlo. Un poquito por aquí, otro por allá, y así seguimos “luchando”, saliendo adelante a pesar de que nadie lo espere. Y a mí eso me hace feliz, pues no hay nada que valore más que la capacidad del hombre para crecerse, de levantarse si tropieza. Y de eso, los cubanos tenemos de sobra.
    Nosotros los cubanos sentimos que Dios nos regaló el Paraíso terrenal. Ya lo dijo Cristóbal Colón cuando nos “descubría” y exclamaba: ” ¡Esta es la tierra más hermosa que ojos humanos hayan visto”! No se equivocaba el genovés. Cuba es bella. Cuba es linda. Cuba es la tierra más hermosa, al menos para nosotros.
    Los cubanos somos “candela”, los que inventamos el “manteca´o”, el “café con leche” y “descubrimos el agua tibia”. Los que no vivimos en una Isla, sino en “la Perla de las Antillas”, y no nos dan las noticias pues “eso lo sabíamos hace un siglo”; ni cerramos las puertas, pues las “trancamos”; ni nos morimos, sino que “estiramos la pata” o “cantamos el manisero”; y sabemos “la hora en que mataron a Lola”, y dormimos “como un lirón”, y comemos “como un animal”, y si una mujer tiene tremendo cuerpo es “un monstruo”; y, si no, “está de madre”, porque para nosotros cuando algo está bueno es “bárbaro” o “está salvaje” o “está escapa´o”. Nosotros somos así. Nunca provocamos un enredo, sino “tremendo arroz con mango”.
    Los cubanos somos “el pueblo elegido”, aunque nos hayamos elegido nosotros mismos. Y no hay “quien nos pase gato por liebre” o “nos coja de bobos”. Ni tenemos miedo, pues el que lo tenga “que se compre un perro”, o que “no se preocupe, que del suelo no pasa”, o “a mí, plan”, y “a mí si que me roncan los…” Porque así somos en esta nación.
    Creo que me hacen un análisis de sangre y tengo de chino, español, gallego, africano, varias especies para hacer una buena caldosa y decir, esta caldosa es cubana.
    que significa para mi ser cubano Luz, vida y amor

    • AMG dijo:

      Muy bueno el debate, me gustó mucho lo escrito por Yaciel. Yo soy de esos cubanos, que llevamos a Cuba en nuestra sangre.
      Felicidades por el debate.

    • TOMATIN dijo:

      COMPLETANDO EL COMENTARIO.

      CUBANO 100%

      No sé a usted, pero a mí me gusta lo cubano. Amo lo cubano. Siento a lo cubano. Cuando alguien pronuncia Cuba, a mí se me eriza el alma, se me emociona el cuerpo y me brilla la mirada. Cuba me enciende. Cuba me motiva. Cuba me alegra.
      No sé a usted, pero a mí ser cubano me da un alegrón tremendo. Ser cubano es una fiesta, poco importa si “la cosa está buena o mala”. Mi alegría de ser cubano no cree en rachas ni en malos tiempos. Ser cubano es alegría, es jolgorio. Vaya, que ser cubano es un vacilón.
      No sé a usted, pero a mí esta Isla me encanta. Me fascina esa simetría en la cual no importa hacia dónde andes (este-oeste-norte-sur) siempre llegas al mar. Y a mí me fascina el mar, sentarme a escuchar las olas, a mirar las olas, a disfrutar de las olas.
      Me encanta esta Isla porque, no importa hacia dónde andes (este-oeste-norte-sur), siempre te encuentras un cubano. Y a mÍ me fascina lo cubano, sentarme a escuchar a los cubanos, a mirar a los cubanos, a disfrutar de lo cubano. Porque lo cubano es único. Es como una tempestad calmada, una felicidad de carnaval a toda hora. ¡Ay, mi amigo! Estoy seguro de que a usted también le encantan las fiestas. Y eso es Cuba. Ser cubano es una fiesta.
      No sé a usted, pero a mí me ha ocurrido que he llegado, sin previo aviso, a casa de un pariente y enseguida se ha corrido la voz y, como por arte de magia, en un santiamén “¡por que esto hay que celebrarlo, cará…!” se ha abierto un hueco en la tierra, se atizan unos carbones, se arma una púa y a cocinar dándole vueltas lentamente y entre tragos de ron no tan lentos, un puerco entero. Nadie puede prever de dónde salió la gente, el puerco o el ron.
      Nadie lo sabe a ciencia cierta porque esta Isla es mágica. Aquí todo puede ocurrirte. ¡Todo eso sin ni siquiera desempacar las maletas o sacar los regalitos que mandó tu familia de allá a la gente de acá! Así somos los cubanos, siempre acordándonos de los que no vemos y a veces ni llamamos, pero todos sabemos presentes, unidos por ese lazo aun más fuerte de haber nacido en esta tierra, el de la familia cubana.
      Dígame si eso no se disfruta. Todos reunidos cantando “bolerones para cortarse las venas”, hablando, riéndonos de las mismas historias (porque aquí las historias pueden contarse mil veces y siempre parecen nuevas), “pescando masitas” de los sitios mejor cocinados, disfrutando el olor de la grasa que se escurre y se evapora entre las brazas. No hay quien mantenga la línea con tanta hospitalidad. ¡Triglicéridos! ¡Colesterol! ¡¿Qué es eso?! Olvídate de tanta locura y goza que por ahí viene su yuquita con mojo, los plátanos chatinos y el arroz congrí que no puede faltar. Toma tu buen pedazo de puerco. ¡Y no te midas! Sírvete más. Y no me carezcas. Y “!DALE QUE TODAVÍA TE CABE UN POQUITO MÁS!”.
      Porque así somos los cubanos. Tan hospitalarios que podemos hacer que la dicha se te desborde por los oídos, la boca, los ojos.
      Dígame si usted no disfrutas eso. Dígame que no desea de esa “hospitalidad a bocajarro” aunque uno esté cansado, o haya pasado las de Caín en un viaje, o venga desde el fin del mundo. Se agradecen tantas atenciones, tanto cariño “a lo cubano”.
      Porque no sé si usted lo ha notado, pero los cubanos nos saltamos bien rápido del protocolo. Tenemos esa facilidad de hacerte sentir en familia sin demasiado preámbulo. Muchas personas se dan la mano. Aquí “venga un abrazo”, “dame unos besos, mi niño” (aunque uno pase de los 30 seguirá siendo un “niño”); porque así somos nosotros: niños grandes. Felices, buena gente, sanos para el cariño, campechanos de pura cepa.
      No sé usted, pero yo disfruto de esa maestría para “romper el hielo””. De ese respeto tan pegado y tan dicharachero y tan bromista porque “si uno no se divierte, de qué sirve la vida entonces”. Filosofía tan cubana que es capaz de tirar a “choteo” hasta las experiencias más terribles. Uno se pone de ejemplo y allá van las historias tremebundas y a reírnos de lo lindo.
      Porque el cubano exagera “de lo lindo”, porque no tenemos límites, no creemos en imposibles.
      Y nada tiene que ver tanto calor humano con el clima y sí con la pasión que nos une. Con el tipo de gente que somos porque “el cubano es el más hospitalario del mundo”. Aunque el título nos lo endilguemos nosotros mismos (como tantas otras cosas). Pero al cubano hay que permitirle todo esto, pues si hubiese un instrumento que midiese esta temperatura, le aseguro, mi hermano, que nosotros romperíamos el termómetro.
      Y no piense nadie que no nos tomamos las cosas en serio. Podemos ser alegres, festivos, jaraneros, pero somos justos. Los cubanos podemos andar con una sonrisa “de oreja a oreja” y realizar hazañas que muy pocos pueden siquiera concebir. Ejemplos, mi hermano, hay de sobra: Cuito Cuanavale, Indonesia con sus terremotos, médicos en las montañas, maestras en la selva amazónica… Los cubanos no tenemos límites.
      Por muy difícil que sean las condiciones allá vamos con nuestra “cubana” a prodigar la solidaridad, a aportar nuestra semillita para hacer del mundo un sitio mejor y más justo para todos. Porque los cubanos no creemos en fatalismos. Creemos en el hombre, en lo mejor de la humanidad y, “”para que no haya inventos”, lo demostramos con nuestro ejemplo.
      No sé usted, pero yo disfruto ser cubano. A mí me gusta todo lo cubano. Me encanta el olor de esta isla que se te impregna y que nunca puedes olvidar, es algo que llevas contigo a donde quiera que vayas. Somos parte de esta Isla como ella es parte de nosotros. Me embarga el perfume que desprende esta tierra después de un buen aguacero, el aroma de las frutas maduras por doquier, el cielo límpido y azul de las mañanas de verano (que son casi todas las del año), el sonido de los ríos que corren por las montañas, las estrellas que desde la noche nos miran.
      No sé para usted, pero para mí ser cubano es una fascinación. Disfruto desde lo más profundo de mí el que no creamos en diferencias raciales. Da igual ser blanco, amarillo, negro o verde porque aquí “el que no tiene de congo, tiene de karabalí”. Somos un pueblo mestizo, criollo rellollo, que (¡y que alguien diga lo contrario!) ha aportado al mundo uno de los mejores y más sabrosos inventos de todos los tiempos: ¡la mulata cubana!
      Me regocija ser cubano, haber nacido en este sitio donde se ha cocinado lo indio, lo chino, lo español y lo africano para hacer un ajiaco tremendo y alejarnos definitivamente de todo falso puritanismo, de todo ideal de superioridad para considerar a los hombres, a todos los hombres, como iguales.
      Gozo de esta riquísima caldosa de “Kike y Marina”, la saboreo y me enorgullezco porque entre sus condimentos tenemos la sabiduría de Martí, la valentía de Maceo, la visión de Céspedes, el coraje de Camilo, la fuerza de Mella, el ahínco de Guiteras, la moral de Echeverría, las enseñanzas de Varela, los pantalones de Frank, la fuerza de Celia, el corazón de Mariana, la estirpe del Moncada. Porque de esa olla han emergido miles de héroes (tierra fecunda esta), emergen aún y continuará haciéndolo porque condimentos, que somos los cubanos, hay de sobra.
      No sé que opinará usted, pero a mí la música cubana me encanta. Puedo escuchar canciones en cualquier idioma, de cualquier nacionalidad o ritmo, pero nada me enciende más el alma que un buen son o un suave bolero; nada me “desorbita” más que una movida rueda de casino al paso de los Van Van o Bamboleo, o una conga santiaguera con su trompeta china anunciando que ya rompió la fiesta.
      Puedo escuchar a Led Zeppelín y valorarlo, pero prefiero una guitarra y unas cuantas canciones de Silvio en el malecón a cualquier concierto. Puedo deleitarme con Pavarotti, pero si me ponen al Benny, ahí sí que me pongo morado con Moré. Si suena un rumba o un cajón, a pesar de que pueda ser algo patón, allá se me activa la sangre y no me puedo contener en la silla, porque aquí no importa cómo se baile, sino bailar. A los cubanos, nuestra música nos conmueve y alegra. A nosotros, “que nos quiten lo baila´o”.
      No sé usted, pero yo disfruto las ocurrencias de la gente de esta tierra. Ese “¡qué volá, asere!” me resulta inconfundible para localizar un cubano debajo de cualquier fachada. ¡Y qué decir de los dicharachos! Los cubanos somos “el pueblo elegido”, aunque nos hayamos elegido nosotros mismos. Y no hay “quien nos pase gato por liebre” o “nos coja de bobos”. Ni tenemos miedo, pues el que lo tenga “que se compre un perro”, o que “no se preocupe, que del suelo no pasa”, o “a mí, plan”, y “a mí si que me roncan los…” Porque así somos en está nación.
      Los cubanos somos “candela”, los que inventamos el “manteca´o”, el “café con leche” y “descubrimos el agua tibia”. Los que no vivimos en una Isla, sino en “la Perla de las Antillas”, y no nos dan las noticias pues “eso lo sabíamos hace un siglo”; ni cerramos las puertas, pues las “trancamos”; ni nos morimos, sino que “estiramos la pata” o “cantamos el manisero”; y sabemos “la hora en que mataron a Lola”, y dormimos “como un lirón”, y comemos “como un animal”, y si una mujer tiene tremendo cuerpo es “un monstruo”; y, si no, “está de madre”, porque para nosotros cuando algo está bueno es “bárbaro” o “está salvaje” o “está escapa´o”. Nosotros somos así. Nunca provocamos un enredo, sino “tremendo arroz con mango”.
      No sé a usted, pero a mi me encanta la naturaleza. Puedo admirar un baobab o una secuoya americana, pero si algo me conmueve es estar bajo la sombra de una ceiba o admirar una palma real. No hay nada más dulce que colarme en un cañaveral y pelar ahí mismo esa “caña cubana” y endulzarme con su mela´o.
      Puedo ver un tucán o un canario, pero si me dan a escoger entre aves coloridas me quedo con el tocororo, y si de trinos se trata déjenme con un tomeguín del pinar o con el coraje del pitirre. Si de montañas se trata, prefiero la Sierra, Topes de Collantes, los mogotes de Viñales. ¡Y qué decir de las playas! Denme un Varadero, una Bibijagua, una Guardalavaca.
      No sé usted, pero yo puedo ver cualquier película y valorarla y emocionarme con su estética, sus logros, sus actuaciones, su trama. Puedo disfrutar la cinematografía planetaria pero no cambiaría por nada mis “Memorias del subdesarrollo”, o “La muerte de un burócrata”, o “Fresa y Chocolate”; vaya, que para mí Titón tendría más de diez Oscars (si esta fuese la medida del éxito cinematográfico).
      No sé a usted, pero a mí no hay nada que me emocione más, y debo decirlo con franqueza, que casi me “saque las lágrimas”, que ver a mi bandera ondear en lo alto de un podio olímpico. Ver los 110 metros con vallas, el lanzamiento de la jabalina, el martillo, el judo, la lucha, el béisbol (¡la pelota!), el voleibol, cualquier deporte donde estemos los cubanos, me hace borrar toda lógica y dejar que la pasión se me desborde. Me gusta que Cuba gane. Aunque sea “a las escupidas” no puedo evitar inmiscuirme, seguirlo, gritar: ” ¡Cará… ganamos!” y gozar junto con todos aquellos cubanos que, igual que yo, se emocionan “de lo lindo” porque esta islita de 10 millones tiene “para dar y para llevar”.
      No sé usted, pero yo me siento orgulloso de que en esta nación uno no tenga que ser “creyente” para saberse protegido por San Lázaro, la Caridad del Cobre o Santa Bárbara. De escuchar un “bembé” en una esquina, un cajón en la siguiente y música sacra al doblar. Mi Cubita es así.
      Nosotros los cubanos sentimos que Dios nos regaló el Paraíso terrenal. Ya lo dijo Cristóbal Colón cuando nos “descubría” y exclamaba: ” ¡Esta es la tierra más hermosa que ojos humanos hayan visto”! No se equivocaba el genovés. Cuba es bella. Cuba es linda. Cuba es la tierra más hermosa, al menos para nosotros.
      No sé para usted, pero para mí es un gozo disfrutar de un buen tabaco cubano, “¡el mejor tabaco del mundo!”, con una tacita de café de esas “que levantan un muerto”. O irme a una fiesta y darme un traguito de ron cubano o tomarme un helado Coppelia o una malta “hecha en Cuba”. Porque los cubanos somos así y nos gusta lo nuestro, extrañamos lo nuestro, disfrutamos de la dulzura de esta tierra y de lo que nace de ella. Es tan así que un amigo, refiriéndose al helado tropical (¿lo recuerdas?), exclamó que en Cuba era “el único sitio donde el frío tiene sabor”.
      Los cubanos no creemos en adversidades. Tiempos difíciles hemos tenido de sobra pero, no sé qué pensará usted, ninguno ha conseguido doblegar la alegría de los cubanos. Nos hemos visto “con el agua al cuello”, pero nunca hemos dejado de reírnos o de tender la mano a quien más lo necesita. Así somos, no podemos evitarlo. Un poquito por aquí, otro por allá, y así seguimos “luchando”, saliendo adelante a pesar de que nadie lo espere. Y a mí eso me hace feliz, pues no hay nada que valore más que la capacidad del hombre para crecerse, de levantarse si tropieza. Y de eso, los cubanos tenemos de sobra.
      Yo no sé para usted, pero para mí ser cubano es mucho más que una nacionalidad, un deber o una obligación, un derecho por haber nacido aquí. Para mí ser cubano es llevar en la sangre la pasión que nos une a esta tierra, a todos los hombres que han vivido y muerto por ella. Llevar con nosotros un Grito de Yara, la Protesta de Baraguá, Girón, el Escambray, la Sierra. Cargar con nuestra Isla en peso (como decía Virgilio) y llevarla en nuestro corazón a cuanto rincón nos marchemos. Desperdigar lo que aquí tenemos, la amistad, la solidaridad, el amor hacia los hombres.
      Ser cubano es un orgullo. Uno es cubano por siempre. Se es cubano se viva donde se viva. Es una hermandad que va más allá de cualquier frontera geográfica, es nuestra identidad, nuestra razón y nuestra pasión. No sé para usted, pero para mí es así. Yo me siento orgulloso de ser “cubano ciento por ciento”.

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