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Vacas Flacas

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Una brillante entrevista radial de Francisco Herrera a  Rodrigo Borja (ecuadorinmediato.com) permite conocer la interpretación académica y "enciclopedista" del  ex presidente que soportó en su administración, el derrumbe del campo socialista, el hundimiento de la Unión Soviética con su política estatista, burocrática, y vino la explosión brutal, incontenible y apabullante, del neoliberalismo, apalancado por la globalización, con la unipolaridad, la hegemonía del mercado, la fiebre de la privatización, el desprecio a la multilateralidad, la desregulación de la actividad privada y la satanización de la inversión social, concluyendo que la única alternativa contemporánea es el modelo de la economía mixta.

La gula capitalista, que terminó radicalizando la época de las vacas flacas para los pobres y las clases medias de toda la humanidad, provocó el estallido del imperio del neoliberalismo en su sede natural, los propios Estados Unidos y de sus entornos paralelos y similares: la Comunidad Europea y los Tigres Asiáticos, hoy todos ellos afectados por la agonía irremediable del llamado "capitalismo salvaje".

Los mismos voceros criollos (Jorge Ortiz, Carlos Vera, Alfredo Pinoargoti) con los mismos usufructuarios del capitalismo neoliberal criollo (banqueros, camareros, politiqueros, periodiqueros) satanizaban y se burlaban de Borja por su propuesta de invertir recursos en la base pobre para que el bienestar económico transite "de abajo hacia arriba" y pagar la "deuda social": son los que pretenden interpretar la crisis actual universal, asignándole responsabilidad al Presidente Correa, hablando de "despilfarro" y de haberse "rifado" la bonanza de los altos precios petroleros, hasta el fatal instante en que el propio patroncito Bush confirmó el comienzo del fin del "capitalismo salvaje" y del imperio del mercado neoliberal, al intervenir a la gran banca privada yanqui, cuando ya es tarde e imposible de recomponer el castillo de naipes.

Nuestros pelucones querían que con los excedentes petroleros se siga pagando la "deuda eterna" y que los ciudadanos pobres, las áreas apartadas y marginales, los pequeños poblados de la periferia, soporten la eterna e invariable realidad de las vacas flacas, pues ellos nunca fueron atendidos con educación, salud, caminos, electrificación, regadío, programas de desarrollo rural y agropecuario, porque eran la última rueda del destartalado coche, dado que toda la plata, toda, se quedaba arriba para ellos, los privilegiados y ni migajas chorreaban a los del medio, peor a los de abajo.

Hoy el país está lleno, del uno al otro confín, de maquinaria, de proyectos, de inversiones, de trabajo.

Este pobre Ecuador casi nunca gozó de inversiones extranjeras de largo aliento, de créditos externos serios, de planificación profesional, de alianzas de mercado permanente: somos, por ejemplo, el primer productor de bananos en el mundo y nunca hemos tenido empresarios honestos que paguen precios justos a los productores, que garanticen mercados permanentes, siempre auto destruyéndonos por la voracidad de los monopolios "salvajes",  y sus esbirros, todos ellos con panza llena, disfrutando solos de las vacas gordas.

¿Dónde está la política anterior de "prudencia", de "ahorro", de "planificación de inversiones", si recién estamos saliendo de la década robada? ¿Y quién se robó esa década?.-

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Alfredo Vera

Alfredo Vera

Periodista ecuatoriano. Dirigente de la Fundación Guayasamín.