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Pérez Roque: Si el bloqueo contra Cuba no se levanta, todo seguirá siendo difícil pero no imposible

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El Canciller cubano durante su intervención en el Plenario de Naciones Unidas.

DECLARACIÓN DE FELIPE PÉREZ ROQUE, MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES, EN EL TEMA 28  DE LA AGENDA  DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU "NECESIDAD DE PONER FIN AL BLOQUEO ECONÓMICO, COMERCIAL Y FINANCIERO IMPUESTO POR LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA CONTRA CUBA"

Nueva York, 28 de octubre de 2004

Señor Presidente;

Excelencias:

Millones de cubanos están pendientes ahora de lo que acontece en esta sala.

El 70% de ellos ha tenido que sufrir durante toda su vida el bloqueo más largo de la historia, impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos a nuestra Patria desde el triunfo mismo de la Revolución cubana.

Sin embargo, al votar hoy sobre el proyecto de resolución "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba", los 191 Estados Miembros de Naciones Unidas no estarán sólo decidiendo sobre un asunto de interés para Cuba.

Estarán también votando en favor del respeto a la Carta de Naciones Unidas, en favor del respeto al Derecho Internacional, en favor de la igualdad soberana de los Estados y la autodeterminación de los pueblos, en favor de que ningún gobierno, por poderoso que sea, pueda castigar no sólo a Cuba, sino a cualquier otro país por comerciar e invertir en el nuestro.

Hoy realizaremos un voto contra la aplicación extraterritorial de las leyes; un voto contra la arrogancia y el desprecio a los derechos de los demás.

Tengo aquí un curioso documento, que ha distribuido Estados Unidos a todas las delegaciones, excepto a Cuba, por supuesto.

Me llama la atención, además, que la delegación norteamericana, en su discurso ante el plenario, no haya intentado siquiera ensayar algo nuevo.  Su representante ha leído aquí prácticamente cada oración de este papel, que fue antes distribuido a las demás delegaciones.  Es la prueba, según nuestro parecer, de su orfandad total de argumentos; no encuentran nada nuevo que decir y repiten sin pudor el mismo papel que antes había sido distribuido, que es más o menos el mismo de los años anteriores.

Miente tanto este documento, y tantas veces, que merece un comentario.

Veamos, lo voy a citar:

"Los Estados Unidos consideran que el embargo es un tema bilateral que no debería ser presentado ante la Asamblea General. Claramente, no es un bloqueo, ya que no interferimos en el comercio de Cuba con otras naciones".

Pero esta Asamblea General sabe que la verdad es otra. Sabe bien que no se trata sólo de un embargo; sabe que el gobierno norteamericano ha desatado contra Cuba una guerra económica genocida a escala planetaria. Que se prohíbe a Cuba exportar a Estados Unidos; se prohíbe a Cuba recibir turismo norteamericano; se nos impide el acceso a las tecnologías producidas en este país; se prohíbe a Cuba importar cualquier producto, equipo o materia prima norteamericana.

La Asamblea conoce, además, que está en vigor desde 1992, y se aplica meticulosamente, la Ley Torricelli, que prohíbe a las subsidiarias de compañías norteamericanas en terceros países comerciar con Cuba. Sólo mencionaré algunos ejemplos:

La filial canadiense de la compañía norteamericana Picker International no pudo vender a Cuba repuestos para equipos de rayos X porque es subsidiaria de una empresa de Estados Unidos.

La compañía francesa Bull no pudo completar a Cuba la venta de cajeros automáticos, porque fue comprada por la estadounidense Diebold.

La compañía Refractarios Mexicanos fue adquirida por la norteamericana Harbison Walker Refractories, y a partir de ese momento no pudo seguir vendiendo a Cuba los ladrillos refractarios utilizados en los hornos para la producción de cemento, y así podría citar en esta Asamblea una lista interminable de ejemplos, que prueban cómo se persigue el comercio con Cuba de compañías enclavadas en otros países.

El representante de Estados Unidos sabe muy bien, aunque diga lo contrario, que nadie en este mundo puede vender un producto o un equipo a Cuba, si tiene más de 10% de componentes norteamericanos.

La importación de una vacuna veterinaria cuádruple, que suministraría a nuestro país la compañía holandesa INTERVET, fue frustrada cuando el gobierno norteamericano informó a dicha empresa que no podía venderla a Cuba porque contenía un 10% de un antígeno producido en Estados Unidos.

Por otro lado, el gobierno norteamericano prohíbe que cualquier compañía en el mundo exporte un producto o un equipo a Estados Unidos, si contiene materias primas cubanas. Un productor japonés de autos tiene que probar al Gobierno de Estados Unidos que los metales con que fabrica el automóvil no contienen níquel cubano si quiere exportar ese automóvil a los Estados Unidos. Un productor europeo de confituras tiene que probar al Gobierno de Estados Unidos que no empleó azúcar cubana si quiere exportar a los Estados Unidos.

El documento norteamericano plantea, además, lo siguiente:

"Las regulaciones del embargo se aplican sólo a personas o entidades sujetas a la jurisdicción de los Estados Unidos".

Y si es así, preguntamos nosotros, si es cierto que solo se aplican a personas o entidades sujetas a la jurisdicción de Estados Unidos, ¿por qué el ciudadano canadiense James Sabzali, tras siete años de investigaciones, fue sentenciado en febrero pasado por el Tribunal Federal de Filadelfia a un año de libertad condicional y a una multa de 10 mil dólares por haberle vendido a Cuba resinas que se emplean para purificar el agua potable que se suministra a la población cubana?

¿Por qué se sanciona a un ciudadano de otro país, acusado de haberle vendido a Cuba resinas para purificar agua potable?

¿Por qué la Ley Torricelli prohíbe a los barcos del resto del mundo tocar puertos cubanos bajo la amenaza de incluirlos en una "lista negra" y negarles el acceso a puertos norteamericanos por 6 meses?

¿Por qué la Ley Helms-Burton, en vigor desde 1996, sanciona a los empresarios del resto del mundo que intenten realizar negocios con Cuba?¿Por qué la Ley Helms-Burton, en vigor desde 1996, sanciona a los empresarios del resto del mundo que intenten realizar negocios con Cuba?

La Asamblea General ha sido informada de que el pasado 4 de  mayo el Departamento de Estado envió una carta al Presidente de la compañía de turismo jamaicana SuperClubs, advirtiéndole que si en un plazo de 45 días no finalizaba sus negocios con Cuba, se le sancionaría en virtud de la Ley Helms-Burton, lo que implicaba la denegación a él y a su familia del visado para viajar a Estados Unidos y la amenaza de enfrentar en el futuro un proceso judicial en cortes norteamericanas.

¿Cuántos empresarios provenientes de países representados en esta Asamblea han tenido que renunciar a su intención de invertir o comerciar con Cuba, debido a que han sido amenazados con que se les quitarán las visas a ellos y a su familia para entrar en los Estados Unidos?

Y después de todos los ejemplos que he citado aquí, ¿el representante de Estados Unidos viene a decirnos que el bloqueo es un asunto bilateral?  ¿Pretende decir que no es cierto lo que han dicho aquí 20 delegados que representan a sus países, que han hablado aquí antes de Cuba?  Se necesita, creemos, más respeto a la inteligencia y la seriedad con que asumen su trabajo el resto de los delegados.

El Gobierno de Estados Unidos impide a Cuba el uso del dólar como moneda para el comercio con el resto del mundo. Nuestros cobros o pagos en esa moneda son confiscados.

¿Es cierto o no, señor representante de Estados Unidos, que su gobierno multó con 100 millones de dólares al banco suizo UBS  por el solo hecho de recibir transferencias de dólares provenientes de Cuba, resultado de nuestros ingresos absolutamente lícitos por concepto de turismo y comercio?

Desde el pasado mes de junio, la prensa controlada por los grupos terroristas de origen cubano de Miami desató una grosera campaña, con el objetivo de atemorizar a los bancos que pudieran tener relaciones financieras con Cuba.

Al mismo tiempo, hemos estado recibiendo continuas informaciones de que las autoridades norteamericanas están presionando a un número cada vez mayor de bancos de otros países para bloquear las transferencias procedentes de Cuba.

Finalmente, el pasado 9 de octubre,  Daniel Fisk, subsecretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, además de reconocer los esfuerzos del gobierno norteamericano para boicotear el turismo hacia Cuba procedente de Europa, Canadá y otros países, anunció que Estados Unidos ha establecido un Grupo de Persecución de Activos Cubanos para detener los movimientos de divisas hacia y desde Cuba.

Como resultado de todo esto, llegamos a la conclusión de que había que tomar sin dilación las acciones necesarias para defender a nuestro país de las nuevas agresiones que pretenden impedirnos el uso de los dólares que ingresamos para pagar nuestras importaciones. Por ello, hace 72 horas nuestro Presidente, Comandante en Jefe Fidel Castro, informó a la opinión pública de la decisión de sustituir la circulación del dólar por la del peso convertible cubano en todo el territorio nacional.  Sobre este nuevo episodio del bloqueo de Estados Unidos y acerca de nuestras medidas soberanas para defendernos, la Misión Permanente de Cuba está haciendo llegar información adicional a cada delegación.

¿Explicaría la delegación norteamericana por qué Cuba no recibe ni ha recibido nunca un crédito del Banco Mundial ni del Banco Interamericano de Desarrollo? Porque el gobierno de Estados Unidos se lo prohíbe.  En el año 2003 ambos bancos internacionales, que no son norteamericanos ni están legalmente bajo su control, prestaron en América Latina 14 mil millones de dólares. ¿Por qué, Excelencias, ni un dólar fue prestado a Cuba para construir viviendas, carreteras, hospitales o escuelas? ¿Acaso no está Cuba en el centro del mapa de América?  ¿Se podría culpar a los directivos de esos bancos o debería reconocerse que no tienen potestad para poder hacerle préstamos a Cuba debido a la oposición del Gobierno de Estados Unidos?

Es cierto que en los últimos tres años hemos podido adquirir alimentos en Estados Unidos. Sin embargo, persisten los draconianos obstáculos que se impusieron a las compras, tales como la necesidad de burocráticas licencias, la obligación de pagar por adelantado y al contado, sin la posibilidad de recibir siquiera créditos privados, y la prohibición de que buques cubanos transporten las mercancías.

La delegación de Estados Unidos asegura también que su gobierno ha introducido medidas "facilitando considerablemente la exportación de (…) medicinas y suministros médicos" a Cuba.

Sobre este tema el delegado norteamericano ha citado también cifras fantasiosas y falsas.  Sin embargo, la Asamblea General sabe, una vez más, que la verdad es otra.

La verdad es que el gobierno de Estados Unidos prohibió este año, este mismo año, a la compañía ABBOTT venderle a Cuba el Ritonavir y el Lopinavir+Ritonavir, dos medicamentos necesarios para el tratamiento del paciente con SIDA.  Por tanto, Cuba los tuvo que adquirir en otro país pagándolo seis veces más caro.

La verdad, que debe ser dicha en esta sala, es que el gobierno de Estados Unidos multó con 168 500 dólares a la empresa Chiron Corporation porque una filial europea de dicha compañía había vendido -dicen que por equivocación- dos vacunas a infantiles a Cuba.

El texto norteamericano distribuido a los presentes dice que  "Cuba utiliza esta resolución para justificar sus propios males políticos y económicos."  Y decimos nosotros:  Si el gobierno de Estados Unidos está tan seguro de que Cuba usa el tema del bloqueo como un pretexto, ¿por qué no levanta el bloqueo y nos deja sin pretexto?

El delegado de Estados Unidos en su intervención esta mañana, ha dicho que Cuba pretende culpar a Estados Unidos, y desviar la atención de la situación de los derechos humanos en Cuba.  Se equivoca o miente dos veces.

Primero, Cuba no intenta culpar a Estados Unidos; Estados Unidos, realmente, se culpa solo; no necesita nuestra ayuda.  Sus actos prueban a la Asamblea que el bloqueo existe, se endurece cada día y se aplica con toda saña; la prueba es el rechazo casi unánime de la comunidad internacional a esta política contra Cuba.  Y, segundo, Cuba considera, realmente, que el intento de justificar el bloqueo como una medida para mejorar los derechos humanos en Cuba es un despropósito, porque Cuba considera que el gobierno de Estados Unidos es el de menos autoridad moral y credibilidad en el mundo para hablar de los derechos humanos en cualquier otro país.

Después de las guerras unilaterales  violando el Derecho Internacional y la Carta, ignorando al Consejo y a la Asamblea que este gobierno desató; después de los crímenes cometidos, los bombardeos masivos contra la población civil de otros países; después de ser el principal garante y defensor de los crímenes que se cometen a diario contra el pueblo palestino; después de los tratamientos inhumanos y degradantes, las torturas en las cárceles de la Base Naval de Guantánamo y de Abu Ghraib, Estados Unidos -cree la delegación cubana- debería callar, al menos, por pudor, y ocuparse de arreglar sus propios problemas, que incluyen la severa limitación a los derechos y las libertades públicas de sus ciudadanos.

No se sostiene el argumento de que el bloqueo se mantiene debido a la decisión cubana de tomar medidas de defensa contra los intentos de Estados Unidos de financiar y organizar una oposición en Cuba.  Los que él ha llamado aquí disidentes son mercenarios que recibían dinero y orientaciones del Gobierno de Estados Unidos, y Cuba tiene el derecho legítimo a defenderse.  Los disidentes somos nosotros, el pueblo y el gobierno de Cuba que han desafiado las presiones que ellos nos quieren imponer.

Me ha llamado la atención que el delegado de Estados Unidos haya hecho su discurso hoy en español.  Debería recordar que cientos de emigrantes de Centroamérica, de México y de otros países de América Latina, mueren hoy en las fronteras con Estados Unidos al intentar emigrar, y no han recibido en esta sala ni una sola palabra en defensa de sus derechos.

El texto norteamericano nos acusa de que usamos la Resolución para justificar lo que llamó "nuestros males políticos y económicos".  Creo que el texto pretende justificar un bloqueo injustificable para esta Asamblea.

¿Por qué el Gobierno de Estados Unidos no le levanta el bloqueo a Cuba?  Se los voy a responder:  porque tiene miedo. Teme a nuestro ejemplo.   Sabe que si nos levanta el bloqueo, el desarrollo económico y social de Cuba será vertiginoso.  Sabe que demostraremos, aún más, las posibilidades del socialismo cubano, las potencialidades aún no totalmente desplegadas de un país sin discriminación de ningún tipo, con justicia social y derechos humanos para todos los ciudadanos y no solo para unos pocos.   Es el gobierno de un imperio grande y poderoso, pero teme el ejemplo de la pequeña isla insurrecta.

Excelencias:

Nos reunimos cuando faltan apenas cinco días para las elecciones en este país, que todos esperan con secreta esperanza.  Es verdad que han sido terribles para el mundo estos cuatro años.

Cuba, sin embargo, espera y trabaja con optimismo y seguridad. Sabe que tiene la razón.  Sabe que el tiempo está de su lado. Observa cómo crece el rechazo al bloqueo dentro de los propios Estados Unidos.  No olvida que el bloqueo nos ha costado más de 79 mil millones de dólares.  Cuba sabe que si el bloqueo se levanta mejorará extraordinariamente en unos pocos años el nivel de vida de sus hijos. Conoce, por ejemplo, que en diez años se construirían en nuestro país un millón de nuevas viviendas, adonde se mudarían 4 ó 5 millones de cubanos.

Cuba sabe también, Excelencias, que si el bloqueo no se levanta y  la hostilidad que dura ya más de cuatro décadas no cesa, todo seguirá siendo difícil pero no imposible. Nuestro pueblo está seguro de que no hay obstáculo humano o natural que impida su marcha hacia un país más próspero y justo.

Es cierto que el Gobierno de Estados Unidos ha ignorado durante los últimos doce años las resoluciones aprobadas con apoyo creciente por esta Asamblea, en demanda del fin del bloqueo contra Cuba. Pero ello no disminuye la importancia y trascendencia del acto que habrá de cumplir hoy cada delegado en representación de su pueblo.

El Gobierno de Estados Unidos ha sido el único hoy que ha defendido el bloqueo; también fue el único que deseó públicamente que el Presidente Fidel Castro no se recuperara de la fractura provocada por una caída accidental.  Nunca vimos tal falta de caballerosidad y sentido de la ética, incluso para tratar al adversario; pero no importa, el Presidente Fidel Castro ya entró a la historia como símbolo de la resistencia de los pueblos al imperialismo y como símbolo de que un mundo mejor es posible, y de los que hoy defienden el bloqueo contra Cuba y no le desean mejoría, nadie se acordará mañana.

Excelencias:

En nombre del pueblo cubano, cuyos hijos han marchado a curar, a enseñar, a construir y a luchar junto a cada pueblo que alguna vez necesitó de los cubanos; en nombre de la memoria de los 2000 cubanos que cayeron combatiendo contra el colonialismo y el apartheid en África; en nombre de los 22 474 colaboradores de la salud cubanos que hoy trabajan en 67 países del Tercer Mundo; en nombre de los profesores cubanos que hoy enseñan gratuitamente en nuestras escuelas a más de 17 mil jóvenes de 110 países; en nombre de cinco jóvenes héroes cubanos que, por luchar contra el terrorismo, guardan cruel e injusta prisión en Estados Unidos; en nombre de los niños cubanos, que tienen derecho a vivir un futuro diferente a la realidad por la que sus padres han debido sufrir y batallar en nuestra Patria; en fin, en nombre de un pequeño país acosado por querer ser libre, les pido respetuosamente, una vez más, que voten a favor del proyecto de resolución presentado por Cuba.

Muchas gracias (Ovación).

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Felipe Pérez Roque

Felipe Pérez Roque

Político y diplomático cubano. Fue Ministro de Relaciones Exteriores.