Imprimir
Inicio » Opinión  »

¿Una casa de apuestas contra el terrorismo?

| +

   

Confieso que todavía estoy tratando de “digerir” intelectualmente la noticia y, sobre todo, el hecho de que un plan o programa así existiera. El pasado 29 de julio, varias agencias internacionales de prensa dieron a conocer que el Departamento de Defensa de los Estados Unidos (Pentágono) abandonaría un plan para establecer un mercado de futuros sobre atentados terroristas, según el presidente de la Comisión de Servicios Armados del Senado, John Warner. El senador anunció la decisión luego que el líder de la minoría demócrata, Tom Dashle, denunciara el programa como “un incentivo a cometer, de hecho, actos de terrorismo”.

Warner dijo que consultó con el presidente de la Comisión de Inteligencia, Pat Roberts, y con el de la Comisión de Apropiaciones del Senado, Ted Stevens, y ambos coincidieron que “eso debía eliminarse inmediatamente”. Y afirmó que recomendaría al Pentágono no gastar más fondos de los ya establecidos –¡tenía presupuesto oh, dios!– para el programa, y añadió que se cortarían los fondos definitivamente más tarde, durante la conferencia de la comisión del Senado con la Cámara de Representantes.

El Pentágono veía ese plan como una forma “potencialmente innovadora” de obtener información clave sobre planes terroristas: un mercado público, parecido a una bolsa, donde los inversores pueden ganar prediciendo correctamente ataques terroristas o asesinatos en el Medio Oriente. Por razones que no es necesario analizar, varios senadores calificaron el programa de inútil, ofensivo e inmoral, y exigieron que fuera interrumpido antes de que aparecieran inversores del juego. “La idea de una casa de apuestas federal sobre atrocidades y terrorismo es ridícula y grotesca”, dijo el senador Ron Wyden.

El programa, según las informaciones, se llama Mercado de Análisis Político, y la oficina del Pentágono que lo supervisa es la Dirección de Proyectos Avanzados de Investigación de Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés) y, de acuerdo con declaraciones de sus funcionarios, forma parte de sus intentos para investigar “el más amplio conjunto de formas de prevenir ataques terroristas”. Algunos observadores señalan que el plan en cuestión es obra del exalmirante John Poindexter, quien fuera asesor de seguridad nacional en el gobierno de Ronald Reagan y que estuvo involucrado en el escándalo Irán-Contra, recibió el perdón presidencial cuando fue condenado, y ahora dirige el proyecto Total Information Awarness (TIA) o Conocimiento Total de Información, dirigido a conocer cualquier indicio que pueda hacer pensar en un posible acto terrorista.

En la práctica, muchos congresistas estadounidenses, analistas y organizaciones de defensa de los derechos del hombre, consideran que el TIA es un mecanismo para controlar la vida privada de los norteamericanos y, si es posible, de la inmensa mayoría de los habitantes del planeta. Pero, ¿en qué consiste el llamado mercado de futuros de atentados terroristas y que lleva el nombre de Mercado de Análisis de Política? De acuerdo con la información, los inversores comprarían y venderían contratos a futuro sobre atentados terroristas, del mismo modo que otros inversionistas compran y venden acciones según las estimaciones sobre el precio futuro de un producto, una empresa, etc. Lo único que, en este caso, se trata de acciones terroristas que pudieran ocurrir, por el momento en el Medio Oriente. Los dueños de un contrato a futuro sobre un hecho terrorista que tuviera lugar recogerían el dinero de los otros inversores del mercado que fallaron en sus pronósticos. Y la pregunta que se hacen muchos, es si esta forma de ganar dinero conduciría a que los inversores organizarían los actos terroristas que pronosticaran para obtener sus dividendos. Parece cosa de locos, pero esa es la idea.

Un gráfico en el sitio de Internet mostraba el pasado lunes 28 de julio ejemplos de contratos en el que los inversores podían apostar sobre la probabilidad de que el líder palestino Yasser Arafat fuera asesinado, el derrocamiento del rey de Jordania, pero, además, en relación con la economía, asuntos militares o los ya consabidos atentados terroristas en el Medio Oriente, aunque el gráfico también incluía un posible ataque coheteril por parte de Corea del Norte. Creo que ustedes compartirán el criterio del senador Byron Dorgan, quien calificó el Mercado de Análisis Político de “increíblemente estúpido”.

En un comunicado emitido por DARPA, esta reconoció que el programa tendría que enfrentar “una cantidad de desafíos tecnológicos y muchas incertidumbres”. No obstante, en otro comunicado previo a su eliminación, DARPA había señalado que los mercados “podrían revelar información dispersa o incluso oculta. Los mercados de futuro han probado ser buenos en predecir cosas como resultados electorales, con frecuencia son mejores que opiniones de expertos”. Si ustedes piensan que esto es como aplicar las leyes del mercado en función de buscar señales de posibles atentados terroristas, no creo que estén lejos de la verdad. Por fortuna, algunos senadores sensatos decidieron eliminar esa locura.

Sin embargo, el peligro persiste. La mentalidad que subyace detrás de un programa como ese es la misma que elaboró el TIA, pero también el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano, la Estrategia de Seguridad Nacional y las llamadas “acciones preventivas”, cuyo verdadero nombre es agresiones imperiales. Es la mentalidad del Acta Patriótica que coarta las libertades individuales de los norteamericanos y pretende aplicarse a todo el mundo. No solo es la mentalidad neoliberal que cree o dice creer, por encima de cualquier otra consideración, en el mercado como única verdad social. Es el modo de pensar fascista que cree poderlo todo. Los invito a que mediten.

Eduardo Dimas, Periodista Cubano de larga trayectoria en la radio y la televisión, especializado en temas internacionales. Ha reportado importantes acontecimientos y ha obtenido premios en concursos nacionales de periodismo. Jurado del Premio Latinoamericano de Periodismo “José Martí” 2003.

 

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Eduardo Dimas

Eduardo Dimas

Periodista cubano, especializado en temas de política internacional. Falleció en La Habana en 2008.