Siéntete escritor y participa en la VI edición del Concurso de Microrrelatos

La fuerza de la palabra y el poder de decir mucho en poco vuelven a ser convocatoria en estas páginas digitales.
Cubadebate, Ocean Sur, el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales, Egrem, invitan a participar en la sexta edición del Concurso de Microrrelatos, que se organiza desde 2017 en el marco de la Feria Internacional del Libro de La Habana.
Haz, de este reto, la oportunidad de compartirnos tus mejores letras. ¡Participa! Los ganadores obtendrán una colección de novedades literarias de varios sellos editoriales, presentes de los organizadores y la posibilidad de publicar tu obra en nuestro sitio web.
¿Cómo convertirte en ganador/a?
Solo debes escribir un texto que no exceda los 1 000 caracteres (sin contar los espacios), a través del cual podamos descubrir al escritor que habita en ti. La temática, libre. No existen barreras entre el papel y tu imaginación.
Que la creatividad, el talento y la originalidad sean tus mejores credenciales a la hora de redactar un cuento, el inicio de una novela o testimonio para la actual convocatoria.
Deja tu propuesta como un comentario en esta entrada. El plazo de admisión concluye el 30 de abril, fecha en que concluye la XXX Feria Internacional del Libro de La Habana. Serán seleccionados tres premios. Los resultados se darán a conocer el 16 de mayo próximo.
Contactaremos a los ganadores mediante el correo electrónico que registren al enviar el comentario con su obra.
¿Quiénes integran el jurado?
-Iraida Calzadilla Rodríguez, periodista cubana. Doctora en Ciencias de la Comunicación y profesora de Periodismo en la Universidad de La Habana
-Roger Ricardo Luis, periodista cubano y profesor del Instituto Internacional de Periodismo "José Martí", de La Habana.
-Claudia Alejandra Damiani Cavero, escritora , ilustradora, diseñadora y profesora de diseño . Graduada del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso.
-Junior Hernández Castro, periodista cubano. Profesor de Periodismo impreso de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.
Que el miedo no se apodere de ti y anímate a participar. Saca a ese escritor que llevas dentro…
- Científicos chinos descubren dos nuevos minerales de la Luna
- Netanyahu revela que se sometió a tratamiento para cáncer de próstata
- Accidente de tránsito frente al Pentágono dejó 23 heridos, 10 de ellos del Departamento de Guerra
- La Unión de Periodistas de Cuba se suma al movimiento “Mi firma por la Patria”
- Procesan por sabotaje a implicados en robo de aceite dieléctrico en Jatibonico
- ir aNoticias »
- Cubadisco 2026 anunciará sus nominaciones este 24 de abril
- Escritor mexicano Gonzalo Celorio recibe el Premio Cervantes 2026
- Gloria Martín: El perfume de una época decisiva (+ Videos)
- Literatura de resistencia contra las brutalidades sionistas
- Michael: Un biopic sobre Michael Jackson supervisado por su familia
- ir aCultura »

Tribulación
Llegó a la oficina feliz y optimista, pero la mirada adusta de su compañero lo frenó en seco, el Director te espera en su oficina, le dijo. Una nube obscura lo ensombreció todo, dio media vuelta y se marchó por donde vino. Mientras tanto en la oficina del director, el pastel de cumpleaños languidecía a la espera de Ramírez.
Adurena.
La oruga y el Escorpión
Salio la oruga a buscar alimentos para sus crias y el escorpión tambien...
Caridad
Caridad es muy tranquila, bonita (el maquillaje sobre todo se lo aplica a la perfección). Proviene de familia de alto rango y es además doctora en sociología.
Cualquiera diría que Caridad es perfecta; pero noes así; tiene una pena; Caridad no da hijos.
Los médicos que la atendieron al nacer descubrieron que no tenía útero, y desde entonces esto se ha convertido en su mayor pesar. Por lo que se ve a simple vista es feliz, pero a escondidas sufre.
Tiene muchos pretendientes; pero solo un novio; Fidel,quien es viudo, de orígen pobre, y con un hijo.
La relación entre Caridad y Fidel es buena; pero no se habla de casamiento. Dicen que por el carácter de Fidel, que es muy dominante y celoso. Pero Fidel es muy buen padre, y esta es una virtud que Caridad aprecia.
El hijo de Fidel está entusiasmadísimo con la relación porque esto significa mejoras para él. en verdad si se casaran a los dos le convendría, porque Caridad podría ser madre para el hijo de Fidel y Fidel ganaría una mujer rica que le ayude con su familia. Pero Caridad no piensa así. Ella quiere hijos propios y no piensa en otra cosa.
Es por esto que desde hace algun tiempo se ha sometído a un tratamiénto de fertilidad que con la técnica inVitro deba funcionar. Pero hasta ahora nada..
Fidel no es partidario del tratamiénto. Dice que el organismo tiende a rechazarlo y provocar complicaciones mayores. Pero ella quiere hijos propios y no piensa en otra cosa.
En tanto Americo, el vecino de Caridad, anda como siempre metido en lo que no le importa. Americo es muy rico, tanto que a fundado una Casa Cuna para aquellos que huyen de sus familias, por ser estas muy disciplinarias. Es por esto que Americo aunque soltero tiene muchísimos hijos que practicamente se crian a la buena de Dios. El, dice Americo, cumplió con darles la libertad, el resto deben hacerlo ellos mismos. Y sí que lo hacen. Inspirados en su benefactor que es parrandero, mujeriego y jugador.
Pués Americo critica la relación entre Caridad y Fidel."A ti ese roce no te conviene. Fidel es uno de esos que no saben querer. Tiene muy mal carácter y ademáa como jode. La libertad no es mala cuna, así nunca te sentirás sola. Mírame a mi." Pero Caridad no aprueba el libertinaje que carácteriza a Américo, además está obsecionada con el tratamiento de fertílidad y el útero artíficial.
El otro dia me la encontre tal aflijida como siempre y la dije que se resignara, que Dios sabía lo que hacía, que el ser madre era bien difícil y que no todo el mundo sabía hacerlo.
Me miró amenazadora, Yo solo quize consolarla; pero ella no me entendió; por eso seguí mi camino y desde entonces la evito.
Caridad sigue muy contrariada con su problema; está como resentida y para mí que ha perdido la fe en el tratamiento de fertílidad.
Aunque a distancia, yo la observo y cada dia me convenso más de que su obseción por hijos propios tiene un orígen muy doloroso. Su agonía en realidad es por tener hijos que la quieran de verdad. Quien lo diría, ten completa que parece Caridad ¿eh?.
dejo mi cuento.
LA ALQUIMIA IRREPETIBLE
Con paso breve, pero seguro, la diminuta anciana se dirigió resuelta al pozo familiar, dispuso en su brocal el cubo limpio y lo ató con esmero a la vieja cuerda, pulida por el roce cotidiano con la vieja polea. Lo dejó descender lentamente hasta sentir el leve contacto del balde con el agua y, una vez lleno, comenzó a elevarlo hasta el brocal con brazadas resueltas, entonces inspeccionó la pureza del líquido y, satisfecha, retornó a la casa con el balde y el mismo paso breve y seguro.
En la cocina, todo lo tenía dispuesto en un orden riguroso, en primer lugar la fuente rebosada de turgentes y brillantes frijoles negrísimos y limpios, extirpados con mano diestra durante la madrugada de las vainas de la primera cosecha; las viandas peladas y troceadas (en especial malanga y calabaza), los grandes pimientos y cebollas blancas y moradas, los ajos cabezudos, los diferentes potes con los sazones secos en polvo, que rivalizaban entre sí en aromas y texturas (comino, orégano, pimienta, clavo de olor, laurel (también en hojas); y por último, los chorizos o algún otro ahumado de ocasión.
Cuando se cercioró de que estaba todo lo preciso, cerró la puerta, en señal de alerta de que todo acceso a la cocina quedaba terminantemente prohibida y comenzó su alquimia secreta.
Preparó la cocina de carbón sobre las brasas remanentes, que había sobrevivo bajo las cenizas de la cena de la noche anterior, y cuando logró una llama fuerte y estable colocó una enorme olla, con parte del agua que había traído del pozo, con mano segura y sin medirla.
En algún momento impreciso vertió los frijoles en el agua hirviente junto a los trozos de malanga y calabaza, y se sentó plácidamente en su pequeño taburete a beber, despacio y sorbo a sorbo, el café de su jícara y solo se levantó, sin medir el tiempo, cuando su instinto secular y su infalible olfato percibiesen el olor preciso del frijol bien cuajado.
Entonces, como en un éxtasis y cuasi un estado de trance, sin tener en cuenta un orden coherente, sin medidas ni cálculo alguno, comenzó a aderezar el potaje con su sofrito, único e irrepetible por generaciones, que llenaba todos los ámbitos de la casa y que provocaba en todos, sin excepción, espasmos de apetito urgente.
Revolvía el potaje en ciernes con un gran cucharón de madera, con parsimoniosa lentitud y, cuando su olfato infalible le indicaba el momento preciso, iba colocando los sazones secos, pizca a pizca y en un orden misterioso que solo ella conocía.
Después, a mano alzada rociaba, a sacudidas, proporciones imprecisas de vinagre y vino seco, seguidas de puñadas breves de sal y azúcar prieta, mientras continuaba mezclándolo todo con la ayuda del gran cucharón de madera, que controlaba el ritmo indetenible del proceso, a modo de batuta tutelar.
Segura de su obra y tras una última revuelta, homogenizar un chorro del infaltable de oliva virgen, tomó una pequeña cuchara y probó su obra, paladeó varias veces y exclamó solemnemente: “Ya están, se pueden comer”.
Si el lector ha llegado hasta aquí en su lectura, le ruego no intentar remedar los pasos prolijos de esta experiencia culinaria aquí descrita. Varias generaciones de familiares y allegados lo han intentado sin éxito.
La alquimia irrepetible de mi abuela y su magia de gourmet campesina quedaron con ella, así como la fragancia y el sabor de su famoso y recordado potaje de frijoles negros que, según ella, aprendió de sus mayores, a finales del siglo XIX, en los campos de Pinar del Río.
Corto.
Que haces arrinconado aquí en la feria?
--Escribo un cuento corto.
Diario
Y quien escuchó más lágrimas en la oscuridad que yo, quien supo todas las locuras ocultas de una chica adolescente, olor a cigarrillos fumados a escondidas, besos perdidos de dos amigos que se equivocaron, quien sufrió una caída porque ya no aguantaba más el peso de 7 amigas cuchicheando sus secretos en una noche de pijamada, quien soportó el peso de dos cuerpos saciando sus ganas, nadie más que yo, aguantando todo, firme, inmóvil como una vela, incapaz de escapar de toda turbulencia y malos y buenos rollos. Pero ahora que todo ha pasado sigo aquí, como la más antigua de las pertenencias y disfruto entonces de la tranquilidad de la vejez, aguantando el peso de cuerpos ya cansados, pero sin imaginarme que de un momento a otro cambie de propietario y vuelva a empezar mi vida acelerada, de nuevo a las andanzas de adolescentes, a los cuchicheos entre amigas, a la nicotina de un cigarrillo a escondidas, al amor por primera vez, a las lágrimas de tristeza y también de alegría, yo, la confidente, la inseparable, la incondicional … cama.
Relatos inéditos (extractos)
Pelotero suficiente.
Ayer no asimilé positivamente una recomendación de mi entrenador de bateo, debes ser más paciente en el home, me dijo, lo hace porque he tenido algunos malos turnos al bate en las últimas comparecencias, son cosas que pasan muy a menudo en este deporte. Yo lo oigo sin escuchar y sigo confiando en mí, en lo que he podido lograr por mis esfuerzos personales desde que despunté siendo un adolescente.
Horas después, parado en la caja de bateo, creo adivinar el lanzamiento que me haría ese chiquillo engreído, que apuesta demasiado por su poderosa recta. Se equivoco él y acerté yo, he dado uno de los batazos más grandez de mi vida, para que después no digan que al veterano ya le llegó su hora, que “ya no suena”. Ese día a mis 35 años y unos cuantos meses, rompí esquemas e hice valer mi amplio dominio del arte de batear. Mi entrenador nada me dijo, ni tan siquiera me felicitó por lo que pude hacer. Por eso sigo y seguiré confiando en mí, pero si como he escuchado por ahí, continúan diciendo que soy demasiado autosuficiente, pues que lo digan. Autosuficiente podré seguir siendo, pero suficiente y si alguien pone esto en dudas, solo deben mirar mi récord de vida, quizá en ese momento comprenderán el porqué de esta aseveración.
Título: PAYASO
Autor: Magdiel Jiménez de Castro Legrá
Género: Cuento
Como duele lo que has dicho, mira que gritaste aquel día en las gradas, durante el partido, ¡cuántas veces pedías “! al ruso, al ruso!”; para que el balón de colores bermejo y negro llegase a mis manos con sus letras que definían su uso: Profesional.
Punto a punto eras la que más saltabas entre bullicios de todos los estudiantes de la secundaría porque asistías a los entrenamientos y sabía de canastas seguras. Tú, la del voleibol, la del buen saque, la pasadora del equipo.
Me sonreías, correspondía; algunos desalentaban aquella pación. Tu padre no quería al cargador de aguas del barrio: niña bonita, heredera de un linaje aburguesado, de ex dueño de almacenes. Llegabas y volvías sentada detrás, en el medio de aquel Cadillac rojo y blanco. Tan parecida en el pelo y el color de los ojos a tu mamá, ella nunca dijo no, sólo que le preocupaba la diferencia entre catolicismo y protestantismo.
Aquel día del partido me distes a tomar agua para calmar la sed, parecía difícil aquel reto, ellos: los de pre universitario, más maduros, más aplaudidos, sobre todo: las féminas. Una diferencia de un punto casi finalizando el juego. Pronto, un pase, un giro, un salto, sombras que se proyectan para interceptar, un difícil tiro, finalmente: “¡Canasta!”, Sacó el equipo contrario y se muere en segundos el tiempo, pitaban los jueces en la mesa de anotaciones, pitó el árbitro principal, fin del partido.
¡Victoria! La secundaria derrotó al pre, los otros muchachos cargaron al ruso, protagonista del desenlace, lo pasearon, cantaron el himno de la escuela. Una muchacha del pre vino rápida, dio tan solamente un abrazo y un beso, luego se marchó.
Busqué, busqué, no aparecías. Luego te veo, llego alegre y espetas:
¡Payaso!
¿Cómo?
Autor: Magdiel Jiménez de Castro Legrá
¿Cómo fue que faltó el valor de serte sincero, hasta encontrar que vivir sin ti no puedo?, ay ayayay, ay que tormento
Para nadar contra corrientes se hizo al salmón, pez que hace vida en la mar y vuelve donde nació a desovar; algunos quedan en las redes, otros en las poderosas dentaduras de osos, y siempre llega un remanente que garantiza continuidad de su especie.
Así la historia de los hombres; los opuestos en la antigüedad al clero ortodoxo judío terminaban presos, desterrados, muertos, echados al olvido, sin familia, tierra, trabajo ¿Dónde recoge La Biblia algo así? ¿Y los romanos? Cosas similares, además que allá el circo demandaba sangre virtuosa para enguijarrar la arena ¿Cuántos esclavos, cuántos cristianos, cuántas fieras animaron tan macabras escenas? Otras épocas atestiguan el destino que llevan aquellos que por razones loables decidieron firmemente defender ideas: Giordano Bruno pagó en la hoguera, Galilei abjuró de la verdad: la tierra rota alrededor del sol, incluso Juana de Arco: antítesis de atribuir sólo al varón la capacidad de luchar y vencer, la Doncella de Orleans fue ejecutada en la hoguera también.
Continuó la tierra rotando y llegaron las revoluciones industriales junto al afianzamiento del capital, la clase burguesa toma el control, los obreros son reprimidos, anarquistas ahorcados en Chicago, trece rosas fusiladas, Lídice borrada.
Y siempre irrumpe un remanente que devela las pruebas del crimen. Todos los poderes como totalitarios, ellos, todos, como opresores.
Vuelven las rocas a resistir el embate del oleaje, no hay obra humana perfecta, no hay, sino solo dioses de carne, madera, barro, metal, papel, sentado en su trono terrenal.
La Historia de Peruchin
Peruchin era un ratoncito pequeño que no conocía los peligros, aunque ya los mayores lo habían alertado de algunas cosas. Llego muy asustado al sótano del edifico donde vivía.
-Mamá, mamá ¿Qué sucede con los humanos ¿no les veo la boca ni la nariz, solo los ojos, hablan y no entiendo nada de lo que dicen, fíjate mami si están locos, que todos están rechazando una Corona. ¡Serán tontos, como me gustaría a mí ser Rey y vivir en un castillo ¡Te imaginas mamá!
-¿De qué hablas Peruchin?, te he dicho muchas veces que no puedes entrar en las casas de día.
-Pero si no me vieron, además traje un queso enorme
Su mamá rio a carcajadas – eso no es un Queso, es un jabón, hijo mío esa Corona de la que tantas hablas es un Virus que está enfermando a las personas, tan pequeñito que no se ve
-¿Pero es más pequeñito que yo?
- por supuesto. Mucho, pero mucho más pequeñito, a ti hasta los gatos te ven.
Peruchin abrió muy grande los ojos y pregunto - ¿Por eso se lavan las manos ¿- Si para cuidarse por eso tienen jabones.
El pequeño ratoncito dio media vuelta y viró con una hojita de laurel para cubrir su boca y su nariz, entonces grito bien alto: A partir de hoy nosotros también nos cuidaremos y con este jabón lavaremos nuestras paticas.
Una maestra de primaria imparte su clase y le pregunta a su alumna más aventajada, que le gustaría ser cuando fuera grande. La niña piensa un instante, y le responde:
_ Una goma. Para borrar todo lo mal hecho que existe en el mundo_.
La maestra queda impresionada con aquella respuesta. Entonces le hace la misma pregunta al alumno de más bajo nivel académico, el cual, sin titubear, le responde al momento:
_ Yo quisiera ser un lápiz. Para reescribir todo lo que ella borró, porque para que exista mundo, tiene que haber de todo, maestra.
La maestra de inmediato va a emitir su criterio, pero suena la campana y los alumnos saltan al patio, a su horario de recreo.
Tema libre:
Él se perdió de las neuronas con los números y se curó el alma con las palabras. Estuvo preso en un mundo de luces, insomnio y depresión. Vivió en el concurso de Pandemia y la Covid, después se fue a pescar el sol sin nasobuco hasta que encontró de nuevo el camino a casa. Él sobrevivió escribiendo el suplicio de otros que no pudieron sobrevivir, también escribió de lo que le contaron del futuro, de los sueños reales, de las apariciones. Escribió de un tema en particular, de lo que había que escribir y se salvó aunque no recibió ninguna recomendación. Hoy tiene miedo de escribir. Hoy el tema es libre. Él no sabe como comenzar, él tiene dudas a elegir, miedo a contar lo que le dicta el paladar. Aquí está él en mi consulta artificial tratando de explicarme lo que siente y esperando que yo lo pueda ayudar. Qué lindo es él! Duerme y respira como un bebé, hipnotizado con un perfume de mujer. No sé realmente que decirle cuando despierte. Me habló también de otro concurso, de boletos de avión, de un desvío en San Antonio, de la leche en polvo y no sé cuántas cosas más. Ojalá y despierte con la decisión, un tema libre no puede ser un impedimento, tiene que ser una bendición.
Era fuerte su deseo por la lectura , tanto que para algunos resultaba incomprensible. Para ella, sentir las experiencias plamasdas en el papel del personaje podía ser su escapatoria lejos de la realidad y lo necesitaba. Mucha era su euforia cuando comenzaba un nuevo libro, deseosa de adentrarse en un mundo perfecto , amplio y lleno de libertades , para crecer , crear.
Su nueva adquisición era una novela poco conocida que le habían reseñado tiempo antes . Aún así eso no le restó interés y se dispuso a formar parte del sueño del autor.
Nuevamente era una lectora con un nuevo mundo por descubrir .
Micro relato.
Hermoso dia.
Hermoso día, hormiguita laboriosa busca provisiones, encuentra un grano de azúcar, lo carga y en el camino de regreso, un dedo humano, destruye todo su esfuerzo.
“Esperándola”
Sentado en este banco, con la cabeza apoyada entre mis manos; la espero con toda la paciencia del mundo.
Sabe y es consciente de que aguardo por ella, pero conocedora de su status, se demora y me desespera.
Debo tratar de controlarme. Aunque ya no aguanto más; no puedo darle el gusto, que al llegar me vea algo alterado.
Sé que en cualquier momento estará aquí y no quiero que me encuentre deslucido y desarreglado.
El tiempo pasa y no les voy a mentir, creo que me ha engañado. Quizás se le hizo tarde o tal vez no pudo alcanzar el transporte para encontrarnos frente a frente y caminar juntos tomados de las manos.
Sinceramente, ya no tengo más evasivas o excusas para justificarla. Es mala, muy mala.
Aún la espero. No se inquieten, mantengan la calma que me alteran.
Cuando esté aquí ya les avisaré, mucha paciencia; que por el momento mi esperanza aún no ha llegado.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Creía que era una verdad absoluta, pero llegaste tú, y llego después la separación y paso el tiempo que es decir la vida y seguimos viviendo nuestras existencias paralelas sin darnos cuenta que volveríamos a encontrarnos, en cuestión de sentimientos nunca segundas partes fueron buenas, pero llegaste tú.
Fue un encuentro casual pero inolvidable y la vida continua pero ya no era igual y todo era entrega y amor, sentimientos y deseos y nos parecía que el tiempo más rápido que nunca nos tenía marcada la hora del desencuentro. Hoy que la he perdido otra vez, me queda el consuelo que supo sembrar en mí el amor infinito y que donde quiera que este, para mí no se ha ido.
LA IGUANA DE CABEZA ROJA
Los niños de las tribus Guajajara en el Amazonas, pensaban que el fuego era cosa de los dioses, les habían contado que, al nacer las grandes iguanas de cabezas rojas el cielo se ponía así de fogoso y la tierra se estremecía y se quedaba latiendo hasta que poco a poco se formaban los enormes lagartos, muy adentro de la selva.
A ellos no los dejaban aventurarse por aquellos parajes, tampoco les hablaban mucho de los peligros que podían encontrar, ni les avisaron que el mundo estaba cambiando y lo hacía en su contra.
Debe haber sido por eso que los pequeños Guajajaras se fueron aquella tarde sin permiso y se encontraron, sobre el suelo despoblado de árboles y chamuscado por las llamas, la lengua áspera, larga y brillante de lo que suponían un reptil en nacimiento.
Y los niños decidieron andar sobre ella para encontrar la cabeza del animal. Caminaron sin preocupación toda la noche hasta que se quedaron exhaustos. Un auto desconocido se los llevó para quién sabe dónde y para quién sabe qué, tal vez nunca despertaron, casi seguro no llegaron a descubrir la diferencia entre una moderna autopista y la lengua de una iguana de cabeza roja.
LOS OJOS DE SULTÁN
De repente la gente comenzó a perder el miedo a morir, de alguna manera se fueron enterando que existía vida en el más allá y el rumor corrió como pólvora. La certeza llegó a través de dos viudas que colgaron un material en internet, donde parecía incuestionable el diálogo con sus finados esposos.
Después que el video se hizo viral, se produjo una ola de suicidios. Salustiano, el lechero, se ahorcó con la soga de atar las vacas para el ordeño; Melián, el zapatero, se golpeó contra la bigornia hasta quedar matungo y sin remedio; Néstor, el amolador de tijeras, cortó sus venas con uno de aquellos artefactos que había recibido para labores de afilado y así sucesivamente. La lista crecía sin parar y ya no se sabía a qué velorio ir, entre tantos que se celebraban a la vez.
Pero Anastasio el plomero no se decidía, acariciaba la idea de colgarse en una cañería o beberse el pegamento para plásticos; sin embargo, a punto de cada intento se detenía, una sola cosa lo atormentaba, los ojos de Sultán, su inseparable perro sato que movía la cola, como si la vida o la muerte fueran menos importantes que el platillo azul donde comía. Definitivamente, Anastasio decidió posponer su partida hasta que tuviera seguridad de que los perros también se iban al Cielo.
LOS OJOS DE SULTÁN
De repente la gente comenzó a perder el miedo a morir, de alguna manera se fueron enterando que existía vida en el más allá y el rumor corrió como pólvora. La certeza llegó a través de dos viudas que colgaron un material en internet, donde parecía incuestionable el diálogo con sus finados esposos.
Después que el video se hizo viral, se produjo una ola de suicidios. Salustiano, el lechero, se ahorcó con la soga de atar las vacas; Melián, el zapatero, se golpeó contra la bigornia hasta quedar matungo y sin remedio; Néstor, el amolador de tijeras, cortó sus venas con uno de aquellos artefactos. La lista crecía sin parar y ya no se sabía a qué velorio ir, entre tantos que se celebraban a la vez.
Pero Anastasio el plomero no se decidía, acariciaba la idea de colgarse en una cañería o beberse el pegamento para plásticos; sin embargo, a punto de cada intento se detenía, una sola cosa lo atormentaba, los ojos de Sultán, su inseparable perro sato que movía la cola, como si la vida o la muerte fueran menos importantes que el platillo azul donde comía. Definitivamente, Anastasio decidió posponer su partida hasta que tuviera seguridad de que los perros también se iban al Cielo.
MUSA
Gud mornin estudents. Si, teacher, gud mornin, dígalo de nuevo, más alto. Jaoguariu. Hermosa, mírame con esos ojos, mírame a mí, pregúntame a mí. Ya no entiendo nada más de lo que dice. No importa, mírame con esos ojos verdes sin fondo, quiero caer en ese abismo esmeralda y no volver jamás. Eres la teacher más linda del mundo. Vamos a aprovechar que todo está oscuro, que ya todos duermen. Enséñame, teacher, yo no entiendo nada. Yelou, blu, uan tri for. La única luz en mi cuarto son tus ojos. Quiero probar cómo sabe la pinapel en tus labios. Pinapel grin, lemon grin, piir grin. Grin como tus ojos teacher, mi color preferido es el grin. Su pelo suelto, que huele a estrasberris, su piel limpísima, quiero tocarla, quiero quemarme en su sangre hirviendo. Cánteme al oído, bajito para no despertar a nadie, aquí solos en mi cuarto. Cánteme bajito ten litle indians, ten litle indians, cántelo para mí. Siga cantando teacher, su voz es la de una sirena. Usted no es de este mundo, es una diosa. Su lengua entre los dientes limpios, blanquísimos, cuando me dice ansuertumi. Si, teacher, yo ansuertuyu. Solos esta noche, solo en mi cuarto, yo solo. Todos duermen. Mañana la veré, teacher, mañana yo ansuertuyu. ¿Qué es esto? ¿Qué cosa es eso? ¿Me oriné?
Nacido en pandemia
Thiago nació en septiembre de 2020. En tiempo normales el barrio lo hubiese recibido a casa llena pero la maldita pandemia impuso barreras y el dia que thiago llego a casa tuvimos que aguantarnos las ganas de cargarlo, celebrarlo y darle los primeros consejos a su joven Mami. Lo hemos visto crecer del lado allá de la cerca. Hoy ya un poco mas relajados comienza a dar sus primeros paseos por en barrio.
- Thiago vamos a pasear!
Y el niño feliz corre hasta donde sabe que se guardan los nasobucos, se lo coloca y extiende su manito
Se soltó el León.
Cuando toca , toca. Era tarde y entra la llamada:
-Oyee, eres tuuú- voz apurada.
-Si dime soy yoo-respondo extraño.
-Falló el carro, ¿podrás recoger a la tuya, en el aeropuerto a la 1 am?-me dice en una petición orden.
Era un día sin luces, de agua sin descanso pero fina, parecía que el cielo bajaría todas sus nubes muy suave para nosotros. Salimos urgente pero despacio, a las carreteras el agua las separa, y no la alcanzan las gomas. Antes de la 1 am , ya en aeropuerto, todo en tiempo y retornamos. La mía, venía en el carro.
Cerca de la Ceiba Hueca, en la oscuridad de la madrugada, se observa un caballo acostado en la hierba, hasta donde alcanza la luz de nuestro carro, y en el mismo borde de la carretera. Al acecarnos se levanta en salto una sombra que alcanzo a ver con la esquina de mis ojos, mientras conversaba con el chofer:
-¡Un león¡-escuché o dije, no sé.
¡El chofer esquiva, mueve el timón, aprieta el acelerador!,¡me fijo a la manilla, intentó subir ventanilla!, ¡El león me mira, lo miro, y corre, ahí, al lado de la ventanilla, me mira, lo miro, se aleja, se aleja…!
-¡ Titiiii tu mira pa´lante que yo miro pa´trás!-grito al chofer, mientras atrás quedaba, no sabía por qué, ni cómo, ¡un león!.
(…)
Sacó telófono y llamó:
-Jefe, sólo llamo a estas horas ante una situación excepcional, y creo que después de 45 años, que me caiga atrás un león en una carretera de Cuba, es ¡excepcional!-le ínformo.
-¡un león!- se escucha una voz que despierta en respuesta rápida.
- Si, grande, marrón y con melena, ¡Un león!-le éxplico.
Se organiza operativo, amanecemos tomando café: ¡capturan al león¡.
Nota: se le cae de una jaula en un traslado, sin notarlo, a……
Nota: Manolito y su tirjila, hacen una canción.
Los olores tienen el privilegio de trasladarnos, de hacernos volver a vivir lo vivido. Basta con cerrar los ojos, y allí están los recuerdos que no pudo borrar "el tiempo y la ausencia".
Y ahí me veo, temblando de miedo, encogida en el regazo de mi mamá, y espantada por el zumbido que salía de aquella consulta, junto a ese olor igual al que sentí ahora. Y frente a mi, el niño más hermoso que jamás había visto.
Pensé que no podía estar asustado como yo, pues conversaba y se reía con la señora a su lado, que tal vez fuera su mamá, además de tratar de conversar conmigo (lo que mi timidez impedía) asegurándome que todo sería sin dolor.
Desde la puerta de la consulta dijeron su nombre, y allá fue "mi valiente caballero".
De vuelta, me miró, sonrió, y me dijo a medias por el algodón que llevaba en la boca:
- no duele nada.
- ¿pero, nada?, le insistí.
Y solo entonces sus ojos, que no olvido a pesar "del tiempo y la ausencia", me miraron con un brillo especial que delataban su esfuerzo por mostrarse fuerte, y me dijo:
- Bueno, solo duele un poquito.
Y pude ver en sus ojos, que no olvido, un brillo que lo delataba:
- bueno, solo un poquito.
- bueno, solo duele un poquito.
Por favor, en mi relato anterior, aparece, después del final, una parte que yo aparentemente había eliminado, pero no fue así, y salió publicada.
No tenerla en cuenta.
Metafísica
La despedida había ocurrido apenas minutos antes acompañada de un tierno beso. Como cada noche, quedé con ganas de ti. Me fui alejando lentamente hacia el umbral de lo subconsciente, dejando atrás la incómoda estrechez de lo finito y lo material. Mi espíritu libre se desprendió involuntariamente de la carne, arrancando también mis brazos de tu espalda y mi aliento de tu cuello, forzándonos a separarnos. Ahondé mis pupilas en la oscuridad mientras mi cuerpo se deslizaba al ilimitado túnel de lo imaginario. Avancé, arropado por aquella abrumadora calma, truncada a intervalos por los instintivos movimientos de mis extremidades. Extrañé tu presencia cada segundo, sentí miedo de no volver a verte jamás. Intenté regresar, pero era imposible. Apenas unos pasos más y te vi. Eras tú, con esa habitual silueta seductora de contornos borrosos, con rostro cándido y traslúcido. Estabas ahí, al otro lado, aguardando con tus brazos extendidos hacia mi desde la eternidad. Nos fundimos en un perpetuo abrazo levitante, apartados de nuestros desnudos cuerpos inertes. No nos hizo falta el alba para un nuevo encuentro, estábamos hechos para trascender, más allá de lo real y lo tangible.
Compañerxs CUBADEBATE. Por favor cuál es el email para enviarles el microrrelato?
Saludos cordiales, José Toledo
GRIS CENIZA
Argumento para un cuento
Abre los ojos a un nuevo día de su monótona vida y una bruma borrosa se va adueñado de su campo visual hasta que poco a poco define las figuras de objetos que lo rodean.
Se incorpora y mira al techo que días tras día se sostiene sobre si. De ahí cae un polvillo fino casi imperceptible que intenta retirar con sus ásperos dedos del rostro, sin percatarse que arrastra el último atisbo de color que le quedaba en su cuerpo, volviéndose gris al igual que las cosas a su alrededor.
Enciende el radio que encima de la mesita de noche lo acompaña de siempre sin acordarse cuando y como lo adquirió.
Se levanta y sus pies cansados lo arrastran a la misma rutina del aseo, el vestir, el desayuno y la salida al trabajo. Todo eso sin darse cuenta que se va desmaterializando dejando a su paso una estela de ceniza.
Quiero que conozcan a Aguacero. Realmente se llama Luís y es un escritor holguinero que ha vivido más de un siglo, pero al que las ideas le siguen brotando como lluvia, por eso su apodo sui géneris. Aguacero tenía un vicio: escuchaba todo el tiempo una radio antigua, la que llevaba con él cien de sus años. Cada jornada se iba a disfrutar del goce más hermoso debajo de un árbol. La radio era su gran familia por eso pensó que se moría el día que dejó de funcionar, paradójicamente bajo un aguacero. Un viernes en medio de un concierto de la Orquesta Avilés la música se desvaneció por completo. Su querido receptor se había roto. Luís estaba de luto. Antes cuando su radio fallaba, la sacudía un poco y volvía a funcionar, ahora sus esfuerzos eran en vano. Así pasó el tiempo y el aparato seguía sin voz. Muchos le aconsejaron que se comprara un televisor, pero su radio no la cambiaba por nada. Luís no perdía las esperanzas de tenerlo de vuelta. Un día al volver a casa tropezó con una piedra y su querido cacharro se vino abajo. Para su sorpresa el dial se iluminó y la música volvió a escucharse: “...un barredor de tristezas, un aguacero en venganza, que cuando escampe parezca nuestra esperanza...”
El silencio y la espera es el nombre de mi cuento
Hay palabras que no se dicen con los labios, hay miradas que hablan y lo dicen todo, hay gestos que no dicen nada y otros que por pequeños o insignificantes de sentido común dicen mucho, voy caminando por la calle y me tropiezo un viejo amor imposible seguro te ah pasado alguna vez y la nostalgia me transporta al pasado y y me cuestiono que con la experiencia de los años que han pasado y el roce con otros labios me dieron la sabiduría que no tenias de interpretar bien la señales en un tiempo pasado y me preguntas en el presente si mi yo de ahora se las hubiera podido arreglar en el pasado y haber conquistado el ideal pero ya es en vano ya el ego se canso de amores imposibles ahora vive tranquilo en los brazos de un alter nuevo que si sabe interpretar las señales del amor.