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La inocuidad de los alimentos y las nueve vidas de los utensilios “desechables”

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Vasoa, platos y cubiertos “desechables”. Foto: Foto: Ramón Barreras Valdés/ Vanguardia.

Un mes exacto transcurrió desde el día del asombro. Aclaro, no uno de cualquier tipo: asombro en su más puro estado, al strike, como un gancho de Savón, justo entre las cejas y con los ojos cerrados.

En su móvil, una amiga nos mostraba la secuencia de imágenes que tomó el pasado 25 de julio en el área del centro recreativo Arco Iris, de Santa Clara. Dos hombres “fregaban” —¡en las aguas conta­minadas del río!— los platos y vasos desechables que extraían de un par de sacos. Acto seguido los colocaban boca abajo sobre la hierba, aparentemente para escurrirlos, y continuaban con el próximo lote de vajilla y cubertería plástica.

Vasos y platos desechables sa­­lidos ¡sabrá Dios! si de la Conchinchina o de una cafetería por divisas. ¿Destino?: el más obvio posible, pues la venta oficial de materias primas en los puntos habilitados no exige requisitos de limpieza ni mucho menos. Para colmo, 30 días atrás se celebraron los carnavales y fiestas populares de Santa Clara, por lo que si algo tuvo demanda por esas fechas fueron, precisamente, los insumos para el expendio de comida rápida.

O sea, ¡que venga el reciclaje!, pues con barriga llena, corazón contento. Al menos, hasta hoy, nada indica un cambio responsable de actitud.

Descartable: la mala palabra

Testimonio gráfico que motivó esta investigación. Foto: La Vanguardia.

Los individuos de las fotografías se alejaron de la ciudad para hacer lo suyo, quizá como método de protección contra mirones o porque allí terminaban su circuito de recogida. Sin embargo, la venta y recepción de material descartable —latas cortadas a la mitad para hacer moldes de dulces, potes de helado en función de pergas para cerveza, cucharas y vasos plásticos con más horas de vuelo que Yuri Gagarin— constituye un detalle ya clásico en los momentos de disfrute nacional.

Personas lavan vajillas desechables en un río de Santa Clara. Testimonio gráfico que motivó esta investigación.

Háblese de fiestas masivas en Cuba —lo mismo si se trata de una feria agropecuaria, un carnaval in­fantil o el aniversario de la ciudad—, y no quedará cafetería en CUC cuyos desechos diarios no sean pesquisados con paciencia de relojero. ¿Lo peor?: son los más vulnerables de la sociedad quienes protagonizan escenas tan deprimentes.

Marley Pérez Moreta, jefa de turno del Rápido La Taberna, en Santa Clara, los observa en cada jornada de trabajo.

“Casi todos los que intentan recoger las mesas para aprovechar las latas, las botellas y el plástico, son casos sociales, ancianos, minusválidos y gente con problemas de alcoholismo o trastornos mentales. Por esa razón no les permitimos que se acerquen a los clientes ni que hurguen en los cestos dispuestos en el local para la recogida de desechos sólidos, pues fomentamos la política de acopiar toda la materia prima posible”.

— ¿Ustedes mismos la trasladan hasta la casa recolectora?

—Algunas personas se encargan de la basura, pero no son trabajadores nuestros, sino ciudadanos que sabemos se dedican a la venta de materias primas, es decir, vienen, la cargan y se la llevan.

—O sea, que nadie conoce cuál es la ruta real de los desechos de “La Taberna”.

—Suponemos que aprovechen lo valioso, el vidrio, el metal, los plásticos, y se deshagan de lo demás en algún vertedero. Nuestra responsabilidad es mantener la hi­giene y el orden internos, pero si le venden material reciclado a terceros, ya eso es un riesgo que asumen ambas partes y que no le compete a la unidad.

Con diferente ubicación, pero idéntico procedimiento, transcurre la rutina del punto de venta de Palmares localizado en el recién renovado parque recreativo Arco Iris. Iván Peñate Quintana, dependiente gastronómico, agradece el respaldo de la empresa, pues “aquí no se recicla nada, y no solo por las disposiciones higiénicas que lo prohíben, sino porque tenemos material de sobra para garantizar un servicio seguro.

“Los viejitos sí resultan muy comunes en el área. Vienen, cogen las latas de encima de las mesas o de las bolsas que ponemos en los cestos para los residuos, y cuando finaliza el turno botamos lo demás en el basurero”.

Y el céntrico basurero adónde van a parar los desechos de los puntos de venta de la entrada del “Arco Iris” no es más que un rectángulo incompleto, con muros de tres bloques de altura.

— ¿Son comunes los “buzos” en esta zona?

—Cuando cae la tarde, el basurero se queda repleto con toda clase de desperdicios, muchos de los cuales no solo sirven como materia prima, sino que están aparentemente aptos para ser reutilizados. Mientras Comunales no recoge, cualquiera puede venir, seleccionar y guardarse lo que quiera. Nadie aquí está al tanto de ese asunto.

En este punto de la lectura los cabos se atan solos y el dedo acusador de la mayoría apunta, posiblemente, a las mil veces vapuleada figura del cuentapropista —cazador de gangas a fuerza de sobreponerse a la contradictoria realidad de hacer, pagar y cumplir, sin mercado mayorista en la retaguardia.

A Amada Bello Palomino, con su nieta de la mano, no se le ocurre que pueda haber alguien más beneficiado que el trabajador no estatal.

“Porque a ellos qué les podrán interesar los riesgos para la salud de los consumidores, si por cada vasito con churros te cobran 5 y 6 pesos, y lo mismo sucede con el helado, la piña colada y la ensalada fría que uno adquiere en los establecimientos particulares. ¿Quién me garantiza que no son los mismos que la gente deposita en los cestos de basura del propio negocio?”.

Los dependientes de La Casa del Helado de la calle Céspedes, en Santa Clara —una de las cremerías más populares y estables de la ciudad— se escandalizan ante sospechas de esa clase.

“Por una cuestión de higiene, y por respeto al prestigio de la heladería, no adquirimos vasos ya utilizados ni reciclamos los insumos de plástico. La seguridad constituye la garantía más firme que podemos ofrecerles a los clientes. Compramos los absorbentes en las tiendas de productos industriales, y lo demás, si no existe en Villa Clara, salimos a buscarlo en otras provincias. Uno se crea estrategias para obtener los suministros, pero en lo que sí no tranzamos es en lo relativo a la limpieza y la confianza que hemos construido”.

Entrampando el fraude

Foto: Foto: Ramón Barreras Valdés/ Vanguardia.

Muchas de las violaciones más frecuentes en lo referido a la inocuidad de los alimentos —entendida como el conjunto de condiciones y medidas necesarias durante la producción, almacenamiento, distribución y preparación, para asegurar que, una vez ingeridos, no representen un riesgo para la salud— incriminan a contribuyentes que, en apariencias, nunca se descarriaron de la línea del bien-hacer / bien-pagar.

Según el Decreto-Ley Nro. 272/2001, la cuantía más alta que se aplica por contravenciones higiénico- sanitarias es de 100 pesos para las personas jurídicas, y de 1500 en las personas naturales —este es el monto específico para los cuentapropistas, que se rigen por el Decreto-Ley Nro. 315/2014, (Capítulo II, artículo 5, inciso E).

En tiempos de crisis de toda clase, donde lo desechable “ya no lo es tanto” y su empleo indiscriminado no entiende de banderas estatales o privadas, el Lic. Lucián Pardillo Lauride, inspector del Departamento de Inocuidad de los Alimentos de Salud Provincial, enfatiza en las normas cubanas 452 y 456 del 2014. Ambos cuerpos legales se dedican a los requisitos sanitarios generales de los envases, embalajes, medios auxiliares, equipos y utensilios destinados al contacto con los alimentos.

“El nombre lo dice: cubertería desechable, o sea, de único uso. Una vez que se estrene hay que descartarla, y nuestros inspectores tienen que velar por que ello se cumpla. Está terminantemente prohibido reutilizar cubiertos en tales condiciones, o comprarlos a inescrupulosos que los revenden luego de un proceso de fregado de dudosa o ninguna higiene. Por tanto, si se comprueba un manejo inadecuado, procedemos de inmediato a retirar la licencia sanitaria, ya sea de forma parcial, temporal o total”.

— ¿Cuáles son las exigencias de las normas nacionales?

—Los utensilios y cubiertos que estén en contacto con los alimentos deben estar pulcros, y su óptima limpieza y desinfección se realizará con hipoclorito de sodio. El material de la cubertería desechable no admite la realización de un proceso de aseo semejante, con las pautas cualitativas que demanda.

Pardillo Lauride aclaró que utilizar cubertería y vajilla de reúso puede traer consigo enfermedades transmisibles por vía oral, como hepatitis, cólera, tuberculosis y gripe, entre muchísimas otras.

“Por ello, las administraciones de los locales, ya sean estatales o privados,  que expenden alimentos empleando dichos insumos deberán poseer la documentación del proveedor de esos utensilios”.

—Lo cual tampoco sería demasiado difícil de falsear…

—Resulta muy engorroso evidenciar las violaciones de esta clase, puesto que aunque conozcamos que se venden los alimentos con platos, vasos y cubiertos desechables de reúso, los infractores tienen a mano los óptimos para el consumo, nuevos, en su estuche, y los presentan oportunamente cuando llegan los inspectores.

“Pedimos a la población que si saben de personas que comercialicen vasos, platos y cucharas desechables “de segunda mano”, o centros gastronómicos que los empleen, los denuncien al Departamento de Higiene y Epidemiología de su área de salud más cercana”, solicitó reiteradamente el inspector del Minsap.

Cualquiera podría suponer que ensuciarse las manos con una acusación de esta naturaleza constituye un acto, si bien responsable, muy poco efectivo. No obstante, en lo que va de año, la Dirección Integral de Supervisión (DIS) en Villa Clara ha detectado más de 4440 contravenciones en la actividad de higiene comunal, donde se incluye lo concerniente a la elaboración y expendio de alimentos.

Reinaldo Oms Pairol, director de la DIS en la provincia, especificó que “la contravención que más se revela radica en el empleo de vasos plásticos, reciclados una y otra vez, pues son más resistentes y se pueden recoger casi en cualquier cafetería por divisa de la provincia”.

Sucede que la impunidad encuentra en el silencio un aliado de lujo, y en Cuba la cultura de la denuncia ha perdido músculo. “Vive y deja vivir”, que ojos que no ven, corazón que no siente.

“De una plantilla total de 356 inspectores, laboran en el territorio 273. En Santa Clara, por ejemplo, solo tenemos 22 parejas de supervisores para hacerlo todo —la integralidad de la DIS abarca diez actividades diferentes por inspeccionar, tanto en personas naturales como jurídicas—, así que muchas veces dependemos de la denuncia oportuna para poder actuar, pues resulta imposible estar en todas partes y al tanto de cada problema”, declaró Oms Pairol.

Según explicó Berta Álvarez Díaz, supervisora provincial de la DIS, “de acuerdo con el Decreto-Ley No. 272/2001, la cuantía más alta que se aplica por problemas higiénico-sanitarios es de 100 pesos para las personas jurídicas y de 1500 para personas naturales —este es el monto específico para los cuentapropistas, que se rigen por el Decreto-Ley No. 315/2014 (capítulo II, artículo 5, inciso E).

“El DL 272 también aclara, en el inciso O del artículo 18, que la persona natural que remueva o extraiga desechos sólidos de los recipientes destinados a la recogida de basura ubicados en la vía pública, recibirá una multa por el valor de 50 pesos. Aunque hemos hecho operativos con la PNR, incluso, en el Vertedero Municipal, los llamados buzos no traen documentos casi nunca, por lo que no podemos multarlos. Una vez más, solo nos dejan la opción de recurrir a la conciencia ciudadana”.

Sin embargo, apenas una revisión a vuelo de pájaro del contenido de ambos cuerpos legales basta para confirmar lo que el análisis posterior corroboró: en un tema tan crítico como la inocuidad de los alimentos, normado meticulosamente en otras naciones, Cuba ni siquiera asoma la nariz en el horizonte.

Un solo inciso en el DL 272, y otro más en el DL 315. Basta. Súmele que, en el caso de los trabajadores del sector privado, las únicas autoridades facultadas para imponer las medidas son los supervisores de la DIS, pues el Minsap resulta el gran ausente, así se trate de una violación sanitaria grave. “El acabose”, diría mi abuelo.

Supongamos entonces que la fragua de las reformas generales que cuece el futuro inmediato de este país no pase de largo sobre las normas que garantizan la seguridad pública en materia de salud, que es lo mismo que hablar de derechos humanos, justicia y salvaguarda para todos.

(Tomado de Vanguardia)

Se han publicado 70 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Crash dijo:

    Yo en la calle no como absolutamente nada, NI SELLADO! Si me da una cosa que me lleven para el hospital. Esto da verguenza y asco y nadie hace nada para arreglarlo, aunque tampoco hay como hacerlo.

  • Yamilka Cao Lopez, Cienfuegos, Cuba dijo:

    Es lamentable que tenga que publicarse un articulo como este, para que se tome en cuenta tal situacion. Vivo frente a la Terminal de Omnibus Interprovinciales de Cienfuegos y presencio dia a dia como varias personas recogen los vasos plasticos llamados descartables o desechables y luego de un dudoso fregado los venden a los expendedores de granizado ahi mismo en la salida de la terminal, lo mismo sucede con los platos plasticos y hasta los absorbentes. A tal punto, que ya nunca mas hemos comprado en cafetrias que elaboran al detalle o vendedores ambulantes ensalada fria, granizada, helado u otro alimento que venga en vasos o platos desechables.

    • Felix A. dijo:

      La solucion es sencilla, si usastes un vaso desechable ponchalo, abrele un hueco en el fondo o estrujalo bien fuerte, si usastes cuahcara y tenedor desechable partelos, lo mismo con los platos….

      • LUZA dijo:

        LA IDEA DE ROMPER TODO LO QUE USES DESECHABLE, ES MAGNIFICA, ASI QUE ME SUMO, Y A ROMPER EN CUANTO TERMINES DE USARLO………………A PONER CARTELES, PARA QUE TODOS SE ENTEREN…………..

  • neni dijo:

    Eso solo se resuelve cuando la población se cuide y no compre nada en cosas desechables que nadie la compra en la tienda porque casi nunca hay, la buscan sin escrupulos y uno mismo es el responsable de cuidar su salud primeramente,

    • Ana dijo:

      Así mismo, yo no compro nada en vasos de ningún tipo, si compro un helado es en barquillas, hasta tanto se demuestre que con ellas también hay cosas inescrupulosas, no es fácil. Y por qué no buscan un mecanismo de destruir estas cosas, al menos en las Unidades estatales, de verdad que esto deja mucho que desear de los seres humanos, son bestias los que hacen esto, por dios santo.

    • cubano+ dijo:

      tambien se resuelve cuando se enjuicien y multen a los que lo compran, porque tanta culpa tiene el que …., para que repetir el refran

    • olegario dijo:

      Por supuesto la población es la gran culpable de esta aberración que ocurre a la cara de todos el mundo, incluyendo a las autoridades sanitarias. Es verdad que cada cual debe velar por su seguridad cuando a los que les toca no lo hacen. En cualquier lugar que se respete, cuando se ponde un cubierto desechable debe estar en un estuche sellado y esteril. Pero cuando no hemos visto en cafeterías que el dependiente que cobra con esa misma mano toma la cuchara o el tenedor por la parte de comer, de servilletas ni hablar eso un lujo. Tenemos uno de los mejores sistemas de salud del mundo, pero bien pudieramos evitar algunos gastos en medicina y servicios hospitalario si cosas como estas se evitaran y hubiera un enfrentamiento eficaz y se desarrollara una cultura de repudio a estas manifestaciones.

  • jorge dijo:

    porque todo va a parar a los trabajadores por cuenta propia, es que acaso son los paticos feos de este juego. valla a una cafeteria del estado y vea la cochquera de un cuenta propia par4a ver cual esta mas limpia entonces todo va al cuenta propia.

  • RBA dijo:

    Y no es solo en Santa Clara, lo he visto en casi todo el pais, está generalizado por doquier, los particulares, algunos estatales y otros fuera de la ley, hacen la “zafra”, he visto recogerlos dentro del agua de bordillos de las aceras, cercano o debajo de los baños públicos que se colocan en el carnaval, dentro de tanques o depositos de basura de hospitales y policlínicos y es horripilante conocer el destino, un granizado, un helado, una piña colada, o una caldosa en la misma esquina, y no es solo vasijas para comer o tomar alimentos, he visto las magueritas blancas de los sueros con todo su dispositivo, excepto la aguja, aún con manchas de sangre en ventas, sobre los hombros de personas, casi siempre mayores de edad avanzada, solo que no se que para se utilizan al comprarla, imagino que alguien tenga un fogón para que por ella baje el keroseno, es muy delicada la situación de la inocuidad, peligrosa y dios quiera un día no nos pase la cuenta.

  • Fred dijo:

    Y como siempre la responsabilidad se diluye…

  • Roliponce dijo:

    dios mio.. miseria humana, estamos desbaratando este pais….

  • KIMOXXX dijo:

    Dice un entrevistado que a partir de que ellos lo echan en los cestos de basura lo de ellos es solo mantener las cosas OK dentro del establecimiento. A esa persona la invito a que se estudie además de los mencionados en el artículo las
    NC 133:2002 Residuos sólidos urbanos: almacenamiento, recolección y transportación –
    Requisitos higiénico sanitarios y ambientales.
    NC 134: 2002 Residuos sólidos urbanos: tratamiento – Requisitos higiénico sanitarios y
    ambientales.
    NC 135: 2002 Residuos sólidos urbanos: disposición final – Requisitos higiénico sanitarios y
    ambientales.

    Y dígame luego si no es responsable tambien de que esos desechos anden por ahí.

  • Rogelio Torras dijo:

    Es muy fuerte la salud de cubano para resistir, pues nuchos de ellos viven en condiciones con entorno antihigiénico por completo y sin embargo no se enferman fácilmente. Más daño les hace el polvo del Sahara que su ambiente doméstico o local..

  • creo dijo:

    crash y el pan que te comes en tu casa como crees que lo manipulan, llegate a la panaderia de Carlos III y veras como la empleada manipula dinero y pan sin guantes ni nada, y asi sucesivamente, yo tengo mas confianza en los TCP que en las entidades del estado, es bueno aclarar que no como en todas las cafeterias de cuenta propistas, hay algunas que solo de verlas ya no te dan ganas ni de entrar.

    • Crash dijo:

      Cuando digo que no como nada en la calle quiero decir que no como absolutamente nada que se prepare fuera de mi casa. Eso incluye desde el pan, dulces, galletas hasta el refresco de lata que esta de mas decir que es hecho en casa. Pan? no gracias, compro la harina y hago panetela para el desayuno, me como un platano o me voy sin desayunar

      • creo dijo:

        Crash, realmente tu eres una persona privilegiada en este pais, yo tengo que comprar el pan de la panaderia y todo lo demas como el 99,9% en este pais

    • Lorena dijo:

      La empleada que manipula los alimentos no debe ser la misma que cobra, lo mas indicado es que hayan dos trabajadoras, para que una se encargue del dinero y la otra del despacho.

      • María Mercedes dijo:

        Lorena, eso que usted dice tiene que ser un chiste.
        En mi panadería la única empleada tiene la pinza encima del mostrador y sin embargo coge el pan con la mano.
        Antes yo me estresaba, ya no. Compro el pan y cuando llego me hago un disco. ¡eliminadas todas las bacterias e impurezas!

  • Roberto Fuentes dijo:

    Eso es algo que viene sucediendo hace mucho tiempo y es vergonzoso ver como, a quiénes venden alimentos en tales envases como a quiénes recogen esa basura para revenderlos, les preocupa solo el lucro. Por lo menos Yo no compro nada en ese tipo de envase.

  • Pepe dijo:

    En Holguin pasa igual, me imagino que en el resto del pais sea lo mismo, pero a eso a nadie le interesa.

  • Me gusta el tema dijo:

    Ese trabajo es un reflejo de lo que sucede en el país entero. Debería constituir un punto en las comisiones de la Asamblea Nacional, es más tengo que seguir leyendo el proyecto de Constitución porque no veo por ningún lado algo referente al tema.

  • Amaury II dijo:

    Se me ha quitado el apetito

  • Jany dijo:

    En mi opinion el problema no es que el cubano no se quiera quejar o quiera encubrir lo mal echo, es que todo se le ha dejado al pueblo a que se queje a que no consuma y para que caramba estan las estrcuturas del estado los ministerios las organizaciones de control que decuentan tanto del producto interno bruto del pais, yq ue no resuelven nada, en mi opinion este problema esta en la parte estatal, y en a parte particular nadie esta excento, ahora en el agua y jabonq ue esta frente al oarque del cubita en la habana tu sabe scuanto cuesta unos 20-40 vasos entre 2-4 cuc, hasta para las fiestas de cumpleanos se recuperan los vasos porque no hay para el bolsillo normal de donde comprar los dichosos vasos o los platicos que aqui 10-20 venden cuestan entre 3-5 cuc nada mas en asgeurar eso cuanto te sale el cumple de tu hijo, imaginate un particular, que por demas nadie se lo exige, es mas les comento todo lo que pase yo para hacer una queja trate de ponerlo en cubadebate pero no me lo publicaron lo pondre en un comentario aparte no vaya a ser que no me lo publiquen y se pierda esta opinion

    • DMF dijo:

      El pueblo tiene la posibilidad de hacer las denuncias correspondientes, pero hay instituciones que tienen el deber, la obligación de solucionar estas violaciones y sencillamente no lo hacen. Sobre la manipulación e inocuidad de los alimentos se ha hablado mucho, las denuncias de los periodistas en la televisión son elocuentes y sencillamente: no pasa nada, quienes tienen el deber de resolverlo no lo hacen. Si bien es cierto que los precios de los cubiertos y vasos desechables son absurdos eso no le da derecho a nadie a poner en riesgo la salud de los demás. Por otra parte nuestras multas son ridículas, nadie les teme.

  • Justo dijo:

    Cada persona debe velar por su salud y la de su familia, eso ante todo… pero también tenemos un sistema de salud grande, que debe estar diariamente velando por la higiene de los alimentos, poner las multas necesarias y cerrar los negocios particulares o estatales que no tengan el nivel mínimo de higiene, también otros organismos deben controlar donde se compran determinados accesorios o alimentos que en estos establecimientos se venden, eso es parte del control.. Pero disciplina es multas fuertes, con el tiempo se gana en calidad y honestidad de los vendedores, pero de un inicio mucho control y multas por valores considerables para cada caso…

  • lesther veloso santos dijo:

    que joder dia a dia es lo mismo con estas cosas comentarios, dudas, inquietudes y nada la vida sigue igual…. tomar conciencia uno mismo y decir no al consumismo individual de cosas como esta… pues el mayor responsable de estas cosas no es nada menos que el gobierno que en primera permite que estas cosas ocurran y que venden cuando aparecen a un precio excedido estas mercancias. y nada seguimos siendo los cerdos de siempre por eso es que dicen en el mundo entero que el cubano esta hecho para cualquier situacion ……… joder que no hay otra si vas a un lugar del estado y es lo mismo creen que nadie sabe de esto……

    • azucar dijo:

      En Pinar los que venden granizados, si se puede llamar asi, les pagan a personas por recoger vasos desechables en las calles, en los basureros, los del Estadio, pasan por todas las gradas recuperando los vasos que ellos mismos venden con granizado.

  • dd dijo:

    Dejemonos de hipocrecía, vayan a las causas y revisen por favor cualquier empresa productora por ejemplo los càrnicos y lácteos y sus tranportes y luego comenten sobre inocuidad. No justifico lo que hacen esas personas deberían ir a la carcel pero nuestras empresas no son mejores en el tema. Vendan vasos, platos, cucharas desechables a precios dignos y listo esa es la solución. Perodista el problemas es más grande del que usted se imagina. Le invito a que me escriba solo a mi correo e intercambiemos, le puedo comentar muchísimas cosas sobre este tema….saludos

    • Oli@ dijo:

      Es real lo que plantea dd, lo mismo cuentapropistas que establecimientos estatales, preguntemonos, como se traslada el pan, las galletas, dulces y otros productos eleborados directos para el consumo, cuantos vitrinas para exhibir mercancias para consumo vemos lo mismo en unos que en otros llenos de insectos, diganse moscas u otros, en que condiciones esta el agua con que se elaboran, jugos, refrescos u otros productos, cual es la fecha de vencimiento de dulces, embutidos, batidos y diversos productos elaborados que se expenden sin esta información y que se elaboran con huevos, leche, carnes, productos los cuales sino son frescos pueden ocasionar graves daños de salud, realmente cada analisis nos lleva a pensar en más aristas del mismo problema la inocuidad de los alimentos, los cuales se violan inescrupulosamente lo mismo en algunos centros estatales o puntos de cuentapropistas.

    • Luis Enrique dijo:

      Hola:
      Muy de acuerdo con Ud. Resulta que ahora “nos preocupamos” por el reciclaje -de lo que no debe reciclarse- pero hace rato que las mismas empresas estatales no cumplen con la normas higiénico-sanitarias a la vista de todos y no pasa nada. EJEMPLO: En la ciudad de Santa Clara el pan que se expende a la población en la canasta básica se traslada de las panaderías a las bodegas en carretones tirados por caballos o en bicitaxis y son los mismos cocheros o “bicitaxeros” los que los manipulan (los cargan y los “cuentan” ) y todo eso sin que medie ni el más elemental lavado de manos, eso sin contar todo lo que “se le pega” al pan durante el traslado. Saque Ud. sus propias conclusiones. Saludos.

  • por el retrovisor dijo:

    ¿y los vendedores de yogurt en pomos plasticos de refrescos no preocupan a nadie?
    No creo que todos esos pomos tengan la higiene requerida.
    Es cierto que hay muchas cosas que uno no las puede evitar, por ej. la misma dudosa elaboración del pan, pero yo por lo menos me quito de arriba todo lo que pueda.
    En ningun timbiriche o lo mas glamorosa cafetaria, ya sea estatal o privada,adquiero nada que deje espacio a la duda.
    Tengo amistades y familiares que trabajan en hoteles y no comen lo que en ellos se elabora, ¿por qué será?

  • Ernesto dijo:

    ¡Pues, entonces a revisar y reforzar las acciones de enfrentamioento a este problema de la inocuidad de los alimentos. ¿A que esperar?,¿a que un día aparezca en cualquierade nuestras ciudades y pueblos alguna enfermedad contagiosa de gran gravedad?. ¿Qué impide recrudecer las acciones de comprobación y enfrentamiento cuanto antes?.

    Yo particularmente no bebo nada en ningún establecimiento (cafeterías tanto estatales como privadas) porque precisamente no sé como se elaboran las bebidas ni si tratan el agua de beber.

    Y si las multas y su incremento no resultan en un mejoramiento de la calidad higiénica y ambiental , pues deben cerrarse temporal o definitivamenteestos establecimientos, ya sean estatales o privados, sin distinción.

    ya lo decían ¡la calidad es el respeto al pueblo!

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