Gerardo Alfonso: "Para mí el racismo es un tema eminentemente cultural"


Gerardo Alfonso en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí
Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, aquí en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, el barrio de Lezama, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC. Hoy está con nosotros una persona que yo admiro mucho, un gran músico, un gran compositor, un gran cantautor, un gran trovador. Un ser humano maravilloso, entero y completo, siempre con todo lo que opina y con todo lo que hace. Con una obra inmensa, mi amigo Gerardo Alfonso. ¿Qué tal, Gerardito?
Gerardo. Muchas gracias por haberme invitado.
Amaury. ¿Cómo no te voy a invitar, chico?, si no te invito a ti no invito a nadie.
Gerardo. Es un honor, la verdad.
Amaury. A ver, Gerardo, la primera pregunta. Tú has dicho: "Cada canción es un taller de trabajo hasta que llega la luz que ilumina todo con la palabra justa". ¿Puedo inferir que tú crees en las musas y en la inspiración?
Gerardo. Sí, por supuesto, creo en las musas, creo en el hecho de la inspiración, que es una llegada redonda de elementos ignotos, desconocidos, ¿no?, pero cuando yo me refiero a cosas como esas, estoy hablando más del acto del taller, del trabajo.
Amaury. De trabajar constantemente.
Gerardo. Sí, el cincel ahí pegado al verso y a la melodía.
Amaury. Sí, pero como hablaste de luz, tú sabes que uno siempre tiene la tendencia a pensar que la luz es una cosa como divina, ¿no?
Gerardo. Claro, porque es como un parto, es dar a luz también terminar una canción. Y dentro de ese proceso viene el toque divino, ese toque redondo que viene del cosmos y se condensa en un tema que es para siempre y para todos.
Amaury. Eso me llevaría entonces a esta otra pregunta. Tú sabes que este programa, si lo has seguido.
Gerardo. Sí, claro.
Amaury. Sabes que tiene un foro en Cubadebate donde se publica la entrevista, la gente interactúa conmigo y dan sus opiniones. Y mucha gente me dice, como una queja, y yo lo admito, porque es el público y este programa está hecho para ellos, que por qué yo no invito al programa a personas comunes y corrientes. ¿Tú te consideras que tú no eres una persona común y corriente?
Gerardo. Por supuesto que soy una persona común y corriente. Es decir, sencillamente tengo una actividad, una actividad que es de masas, una actividad que es arte y eso tiende a colocarse en un espacio de élite, me refiero a la canción, al arte, pero el individuo, yo, soy una persona común que vengo del éter también. Mi mamá me parió un día y he hecho el recorrido como cualquier otra persona común, en los estudios, en el trabajo, en la convivencia social y, aparte, necesito esa comunidad y esa comunicación de un hombre común para poder alimentar lo que después se convierte en las canciones que uno escribe y que uno siente, ¿no?
Amaury. Ahora, hablaste de tu mamá. Tú naciste en el año 1958. ¿No tienes lío con eso de la edad?
Gerardo. No, para nada.
Amaury. ¿Dónde?
Gerardo. Yo nací en San Miguel del Padrón. San Miguel del Padrón en aquel entonces todo estaba dentro de Guabanacoa. Nací en un barrio que se llama El barrio obrero, en el reparto Martín Pérez. Y nació aquel niñito a las tres de la tarde del domingo primero de noviembre del 58, o sábado, algo así, que se llama.
Amaury. ¿Quién será?
Gerardo. Gerardo Alfonso.
Amaury. Tú te llamas Gerardo Alfonso, ¿no tienes otro nombre?
Gerardo. Alfonso es mi primer apellido, Alfonso Morejón que es el apellido de mi mamá.
Amaury. Claro, Alfonso. Hay varios, hay pintores, está Carlitos Alfonso...
Gerardo. Está Juan Carlos Alfonso.
Amaury. Juan Carlos Alfonso, por eso te digo, hay una cantidad de Alfonsos muy importantes. Ahora, otra de las cosas que ocurre en el programa, que al público le impresiona mucho y, a mí también, la verdad, es cuando las personas nacen en situaciones muy humildes y llegan después, mediante su esfuerzo tremendo y el apoyo, por supuesto, del país y el apoyo de la Revolución, llegan a colocarse en lugares altos. Pero tú naciste en una familia donde tu padre y tu madre eran profesionales.
Gerardo. Sí. Diríase que son mi mamá, y mi papá clase media. Mi papá es ingeniero y mi mamá, pediatra. Nada, viví la mayoría de mi vida separado de mi papá, porque ellos se divorciaron. Los primeros años de mi vida los tuve a los dos juntos y vivimos un tiempo en este barrio que te hablo, en San Miguel del Padrón, en el Barrio Obrero. Y luego en el Reparto Eléctrico. Ahí pasaron tres años de mi vida. Después mi madre fue a una misión, la primera misión internacionalista, que fue en Argelia, y yo regresé a vivir con mi abuela al Barrio Obrero, y allí, en ese período me imbuí de una realidad popular, religiosa, afrocubana.
Es decir la religión Yoruba y la religión Abakkuá, era muy cerca de esa zona, ¿no?. Y de alguna manera me fui enterando de dónde vienen las cosas, el origen, el origen de casi todo lo que somos como nación, lo que somos como cubanos.
Amaury. Ahí llegaré. Ahora, de pronto yo me enteré que tú -y seguramente, ahora me doy cuenta, que por tu padre-, fuiste técnico electro energético.
Gerardo. Electro energético. Ah, sí, eso es una cosa.
Amaury. ¿Estudiaste eso, o lo ejerciste?
Gerardo. Trabajé, fui, estudié y trabajé. El asunto es que cuando estaba en la Secundaria, ¿no?, que terminé décimo, mis padres necesitaban colocarme en una profesión. Y de pronto apareció un tecnológico, en el Mariel, el "Juan Manuel Castiñeiras", de electro-energético. Y a mí me gusta mucho la Física, tengo una vocación para eso.
Amaury. ¡Qué raro!
Gerardo. Me encanta la Física, de todo tipo, todo tipo de Física.
Amaury. Sí, pero también querías ser abogado.
Gerardo. Lo de abogado te cuento ahora. Me metí en el tecnológico, porque era una vocación afín con relación a la Física, esas cosas. En tres años salía con un título y un dinero, ¿no?, una ventaja sobre mis compañeros que iban a estar en el Pre.
Pero estando en el tecnológico descubrí que eso era un fracaso, porque no me encantaba. Una profesora que yo tuve, que se llama Isabel Guzmán, se encargó de darme el empujón y de decirme: si tú sigues aquí serás un frustrado. Me gradué, trabajé dos años de técnico medio en el Ministerio de la Industria Eléctrica, pero no.
Amaury. Pero eras muy jovencito, ¿no?
Gerardo. Sí, sí, con 18, 19 años. Y ahí empecé a dar tumbos...
Amaury. Te pregunté porque es que alguien me dijo: Pregúntale a Gerardito, porque él quería ser abogado.
Gerardo. ¡Ah, ya!, lo de abogado. En ese período Rubén Blades le estaba dando la patada a la lata. Y Rubén Blades era un abogado que hacía música popular. Y era como el, era como el...
Amaury. ...Sí, era la guía para mucha gente.
Gerardo. La guía, sí. Entonces, nosotros teníamos una, por lo menos, en mi empresa, en el centro de trabajo donde yo estaba, había una filosofía que decía, que la música no era una profesión y me metí a estudiar Derecho. Estudié Derecho por el dirigido, hice un año.
Amaury. ¡Ah!, ¿porque llegaste a estudiar?, yo pensé que te gustaba...
Gerardo. Sí, estudié Derecho. Suspendí una de estas asignaturas de..., no me acuerdo si era Teoría del Estado del Derecho, no me acuerdo.
Amaury. Bueno, bueno, imagínate, ya tú sabes.
Gerardo. Y desistí. Dije no, no voy a ser Rubén Blades, definitivamente. Y ahí empecé a dar cabezazos, empecé a trabajar en diferentes cosas, había un...
Amaury. ¿Ya estabas en las canciones?
Gerardo. Empezaba yo a hacer canciones, yo empecé a hacer canciones en el 78 en el Tecnológico -77, 78, por ahí. En el 80, afortunadamente entré en el Movimiento de la Nueva Trova, y fue el abandono de una profesión y el renacimiento de algo desconocido. Y entonces fue que empecé a dar tumbos en diferentes trabajos, como notificador del Decreto Ley 27. Yo repartía...
Amaury. ...No, no, no es que lo tuyo no tiene...
Gerardo. ...El Decreto Ley 27 es una cosa muy importante, porque tiene que ver con lo que es el ornato público y, dentro de esas cosas está el tema de poner macetas en las barandas de los balcones, o colgar sábanas, o hacer diferentes cosas, ¿no? Y eso se quedó alojado en mi cerebro, dentro de las cosas que uno va capturando. Fíjate, que ya te he dado dos elementos; yo vivía en San Miguel del Padrón, de niño.
Amaury. Claro, claro, claro.
Gerardo. Y después toda mi vida la viví en el Vedado, es decir, yo hacía el recorrido este. Y ahora, trabajando en el 80 en eso, divisé aquella cosa de las sábanas.
Amaury. Que después se convirtió...
Gerardo. Que después se convirtió en la canción.
Amaury. En esa canción.
Gerardo. Fueron elementos que se fueron sumando como un rompecabezas, pero después entré en el Movimiento de la Nueva Trova, en el 80, creo que fue.
Amaury. ¿Pero quién te embulla para que tú vayas ahí? ¿Quién te dice?...
Gerardo. ¿Al movimiento?
Amaury. Sí, ¿quiénes se ponen de acuerdo? Gerardo, vamos a presentarnos. Vamos a ver cómo se entra ahí.
Gerardo. No, no, no, era, una válvula de escape, era una puerta al paraíso, aquello. Había una convocatoria nacional para todos los jóvenes que querían ser trovadores, que querían tener una propuesta y se evaluaban en un lugar. Ahí estaban los experimentados trovadores antiguos; estaba Miriam Ramos, estaba creo que Sara (González), Marta Campos y Angelito Quintero en ese momento. Y llegué yo a evaluarme, como muchos.
Amaury. Entonces estaba Sara, muy experimentada; estaba Miriam.
Gerardo. Sí, de jurado.
Amaury. En el jurado estaba ¿qué otra mujer?
Gerardo. Estaba Marta Campos.
Amaury. ¡Marta Campos!, Marta Campos parece una niña, pero no lo es.
Gerardo. Sí, está en formol.
Amaury. Parece una niña, pero no lo es. Y estaba Angelito Quintero.
Gerardo. Angelito Quintero.
Amaury. Que tiene..., debe tener tu edad, ¿no?
Gerardo. No, él es mayor que yo.
Amaury. ¿También es mayor?
Gerardo. Él es como cuatro años mayor que yo.
Amaury. Estas gentes son magos, porque todos parecen unos muchachos.
Gerardo. Y llevaban más tiempo. Ya cuando tú tienes cuatro años, tres, cuatro años en el Movimiento de la Nueva Trova, se supone que tú tengas un criterio para decidir sobre esto y esto.
Amaury. ¿Y en aquel momento no te dijeron: Sí, Gerardito?
Gerardo. Nos batearon, nos batearon; a mí, a Carlos (Varela) y a Víctor (Varela).
Amaury. ¿A Víctor?
Gerardo. Sí, y nos quedamos como candidatos, posteriormente quién sabe lo que iba a pasar. Candidato es uno que...
Amaury. Que es aspirante A. (risas)
Gerardo. Suplente.
Amaury. Primer suplente.
Gerardo. Sí, y ese va a algunas actividades militares y eso, pero no es como...
Amaury. Es como en el Ballet, sería cómo, cuerpo de baile C, después sube al B y después... (risas)
Gerardo. (risas) Fue una historia así y nueve meses más tarde, en el 80 creo que fue, en octubre del 80, nos volvimos a evaluar Carlitos y yo y Víctor Varela también y, entramos en el Movimiento de la Nueva Trova.
Amaury. ¿Y cuándo tú conoces a Santiaguito, a Frank y a Tosca?
Gerardo. A partir de ahí. Yo creo que en la primera evaluación, de las dos, donde quedé candidato, yo conocí a Santiago. A Tosca lo conocí después en un proyecto que había que se llamaba Trovar, aquí en el hotel Nacional, era donde estaba. Enriquito Núñez convocó a muchísimos artistas jóvenes a hacer un espacio de Trova. Ahí estaba toda la generación de nosotros, algunos mayores de tu generación, también, participando de alguna manera ahí. Ahí nos conocimos, ahí se fue cimentando un proyecto muy interesante. Ahí se fue consolidando la canción de autor de la nueva generación.
Amaury. A ver, ¿cuándo se conforma ese grupo que uno puede definir...?
Gerardo. Ese cuarteto. El cuarteto Frank Delgado, Santiago Feliú, Carlos Varela y yo. Pasó algo, Donato y Santiago eran un dúo, ellos trabajaban juntos y eran como las voces visibles, las imágenes visibles de todo el Movimiento, porque por el talento, porque qué sé yo qué. Nosotros estábamos empezando, Carlitos... -Frank ya era del Movimiento de la Nueva Trova desde el 79-, y nos empezamos a reunir en ese lugar. Algo fue, nos fuimos decantando, Donato fue tomando un camino diferente, quizás un poco más con banda, un poco más a lo comercial, fue tomando un camino diferente.
Santiago se quedó a la zaga ahí, y nos reunimos, nos encontramos nosotros en uno de estos lugares y empezamos a compartir canciones poco a poco. Cada vez era más necesario, teníamos más necesidad de eso.
Íbamos a casa de Santiago, que era la sede número 1. La segunda era la de Carlitos Varela; mi casa casi nunca era una sede porque a mi mamá no le gustaba ese tipo de show. Pero en casa de Santiago era toda una felicidad, porque éramos dueños de toda la casa. Había una indisciplina que nos permitía gozar, disponer de todo.
Amaury. ¿Y tus padres qué opinaban de todo esto? Tu papá y tu mamá, los dos.
Gerardo. Mi mamá..., mi papá con ese criterio era más neutral. Él se alegraba si alguna...
Amaury. ...¿Se alegraba si tú le cantabas alguna canción?
Gerardo. Él sí, pero mi mamá sí tenía miedo. Mi mamá tenía miedo porque..., es decir, para un profesional que tiene una carrera académica, ¿no?, graduado universitario, un médico...
Amaury. Sí, sí.
Gerardo. ...este concepto del artista bohemio, la locura, es inseguro.
Amaury. Es inseguro.
Gerardo. Entonces ella tenía miedo, no me rechazaba ni me censuraba, pero no hacía mucho porque yo fuera artista.
Amaury. ¿No sería también que tenía miedo, digo, yo me imagino, yo no conozco a tu mamá, desgraciadamente? Pero te estoy diciendo que me encantaría conocer a tu mamá...
Gerardo. ...Mi mamá es un personaje tremendo, vaya...
Amaury. ...Por eso te digo, espero no conocerla como paciente, quiero conocerla como amigo. Ahora, no tendría ella miedo, quizás al hecho de decir -le pasaba a la mía- no voy a ayudarlo mucho en esto, porque si es mediocre. Ese miedo que tienen los padres a que sus hijos sean mediocres en lo que hacen.
Gerardo. Vaya, no sé, no lo puedo...
Amaury. ...Nunca le has preguntado.
Gerardo. No lo puedo valorar, pero yo sí tengo la seguridad de que ella no quería que me fallara la vida.
Amaury. Exactamente.
Gerardo. Por eso fue, que incluso, me colocaron en el tecnológico, para tener algo de donde asirme en el trayecto y después, siempre: busca un trabajo, busca un trabajo. Hasta que en el 1984, que yo estaba trabajando en Servicios Necrológicos.
Amaury. ¿También?
Gerardo. Sí. Yo andaba en un camión llevando cajas de muertos de la fábrica para la funeraria y la gente haciéndome así (seña de solavaya): ¡Solavaya! Y yo: ¡Que para tu casa vaya! y toda esa cosa en un camión por la mañana. Por la noche iba a cantar al Almendares, al anfiteatro.
Amaury. Claro, claro..
Gerardo. Entonces esas dos relaciones con el público era muy antagónica, pero era muy entretenida, muy divertida, porque yo decía: bueno, parece que este trabajo de las cajas no es el que me toca a mí, porque por la mañana me hacen esto y por la noche me aplauden, ¿no?
Amaury. Claro, claro.
Gerardo. Y en eso.
Amaury. Sí en un lado nacías y en el otro lado preparabas para que enterraran a otro.
Gerardo. Sí, y en esa paradoja, apareció Pablo Milanés. Le interesó mucho lo que yo estaba haciendo, y estuvo siguiéndome como un mes o dos meses a todos los lugares donde yo cantaba. Hasta que terminó invitándome a un concierto con Pete Seeger en la Cinemateca.
De ahí nació un proyecto, una amistad, nació una idea de encaminarse y en ese momento es cuando él me pregunta: ¿Y qué tú haces? No, yo trabajo en esto y esto, dice: no, no, no, tú tienes que perfilarte en tu camino de la música, el arte es la carrera tuya. Pero me lo dijo con mucha convicción.
Amaury. Como habla Pablo.
Gerardo. Y me metí a luchar, me metí a luchar y en ese trayecto entramos juntos en el Centro Nacional de Música de Concierto, Carlitos Varela y yo, con un contrato muy modesto, pero ya estábamos en el perfil. Y ya había abandonado las demás profesiones y me dediqué ahí.
Amaury. ¿Pero esa idea de Pablo..., por eso tú grabaste primero que los demás?
Gerardo. No, no, yo no grabé nunca, yo soy uno de los últimos en grabar.
Amaury. ¿Verdad?
Gerardo. En la década del 80 yo no pude grabar. Los primeros que grabaron fueron: Santiago Feliú, Alberto Tosca, Donato Poveda, Xiomara Laugart y Anabel López, ellos fueron las cabezas del movimiento. Y la década entera del 80, ni Carlitos, ni Frank ni yo pudimos grabar nada. Yo creo que grabé mi primer disco en 1994 con el sello EGREM.
Amaury. ¿Y cuándo es que es un éxito del Grupo Mezcla "Aquí cualquiera tiene"?
Gerardo. ¡Ah, eso sí!, mis canciones eran un éxito en la década del 80, Mezcla en el 84 ya estaba pegado con "Aquí cualquiera tiene". El Grupo Moncada en el 87 con "Yo te quería, María", que llegó hasta el Festival San Remo y yo junto con mi equipo de cantautores Santiago, Carlitos y Frank, hacíamos los hits locales estos que a veces tenían algunas repercusiones nacionales, ¿no?.
Amaury. Bueno, Gerardito y ¿por qué tú no grabaste en aquella época?
Gerardo. Había varios factores. Una parte que tenía que ver con la institución, es decir, en aquel momento los estudios eran, la EGREM de Campanario y Areito (Santiago de Cuba). Estaba el estudio este (Estudios de Sonido del ICAIC, en Prado y Trocadero), pero era para el ICAIC, eran muy pocos estudios y sin embargo, había alrededor de 1 500 entidades musicales en el país. Entre solistas, agrupaciones, etc., que estaban haciendo como una cola. Y por méritos, había algunos que debían grabar primero. Pero por otro lado.
Amaury. ¿Qué méritos?
Gerardo. Digamos, históricos, una persona como Esther Borja, que además, pasaron muchos más años hasta que pudo grabar su primer disco. O Rosita Fornés, estas figuras que son de valores históricos ya por su trayectoria, etc., etc.
Amaury. Claro, claro.
Gerardo. Por su trayectoria, etc. Estaban en la fila, pero también estaba en la fila la música popular, que se defendía, se defiende con este criterio de la idiosincrasia nuestra cubana, no sé... Estaba entonces todo ese fenómeno, imagínate, un estudio para 1 500 entidades es muy fuerte. Pero además de eso, también estaba por un lado un prejuicio, un prejuicio con discurso, el discurso de la canción que uno tiene, que es un poco irreverente, quizás un poco contestataria.
Por otro lado la imagen que yo estaba empezando a tener, era una imagen novedosa para la época, los dreadlocks. En aquel momento no eran fáciles de asimilar, en un país que está a unas 60 millas de Jamaica, que es donde se cultiva el dreadlock y toda esta cosa era en los 80 algo completamente inaceptable, intolerable. Tenía muchos conflictos con las autoridades...
Amaury. ...Pero la gente ¿qué pensaba?, a ver, ¿qué pensaban cuando veían los dreadlocks?
Gerardo. La gente venía..., la gente tenía muchas cosas, ¿no?
Amaury. A mí me parecen lindísimos. Si yo tuviera el pelo así, yo me lo hacía.
Gerardo. Ya, hoy.
Amaury. Ya hoy no, también en aquella época lo pensaba.
Gerardo. ¿Sí?, era muy raro, no, no, porque mira, mira. Hay un concepto estético que está relacionado con el tipo de cabello que se define si el cabello es bueno o malo, y eso está marcado en la relación del negro y el blanco, es decir, el cabello de los negros...
Amaury. ...Es malo.
Gerardo. Es malo y el de los blancos es bueno.
Amaury. El cabello malo es el que se cae.
Gerardo. Escucha, cómo lo marcan, ¿cómo marcan la diferencia? con el peine, con el objeto peine. Si el peine no entra, si es dificultoso para hacer peinados, entonces el pelo es malo. Fíjate, qué cosa más absurda, yo siempre pongo el ejemplo: Si un asiento es incómodo, la espalda es mala.
Amaury. Claro, claro,
Gerardo. Si los zapatos me aprietan el pie es malo. No, es decir, si los zapatos me aprietan, no me sirven, el asiento no sirve, por qué entonces el pelo, por qué uno sí y otros no. Entonces ahí hay un acto de dominación. Y el dreadlock es un acto de rebeldía frente a esa dominación. No sé si me entiendes.
Amaury. Hombre, claro que te entiendo, cómo no te voy a entender.
Gerardo. Frente a esa tiranía de discriminación hacia unos mejores que otros. Y el acto este es una cosa inconsciente, rebelde. Es inconsciente porque la gente no sabe que yo me estoy rebelando. La gente nada más que siente que está sucediendo algo. Toda esa rareza, que es una novedad en los años 80, toda esa rareza, creaba un impacto en la sociedad. Una sociedad que practicaba criterios de que el hombre de nuevo tipo es un hombre reglamentariamente pelado, con un pelado adecuado, con una camisa adecuada, un bigotico.
Amaury. Ya veníamos de Silvio y de Pablo y de Amaury y de todas esas...
Gerardo. ...Y esas herencias de Silvio, Pablo y Amaury eran contestatarias y eran cuestionadas. Yo seguí un trayecto, además, mucho más transgresivo, porque me empaté con las raíces caribeñas.
Amaury. Ahora, Gerardo, vamos a ir a un tema que te puedo jurar, y tú me conoces bien, que me mortifica tratar, pero hay que tratar.
Gerardo. Sí.
Amaury. A ver, a ver, cómo puedo redondear la idea. ¿Tú has sentido, incluso, en un país que hace un esfuerzo gigantesco por eliminar esas barreras... tú has sentido que contigo, fíjate, no contigo ahora, quizás ahora no es tanto porque tú eres una persona muy reconocida y muy respetada, pero en algún momento tú sentiste que las oportunidades para ti eran menores por el hecho de ser negro?
Gerardo. No, no es una cuestión de oportunidad, no es una cuestión de oportunidad. Las oportunidades están ahí iguales en la Constitución para todo el mundo.
Amaury. No hablo de la Constitución, hablo de la gente. Una cosa son las leyes y otra es lo que la gente siente. Es como la madre que dice: Yo no soy racista, pero si tu hija se casa con un negro tú dices; no, no, mejor no.
Gerardo. De ese ejemplo es del que se trata, esa es la sutileza. Porque no es una cuestión de oportunidades, es una cuestión..., es un muro invisible y sutil que está ahora mismo y a veces tiene manifestaciones directas, a veces se dice. A ver, el tema es complicado. ¿Por qué? Porque a veces las personas racistas no lo saben que son racistas. Dan por entendido que la vida es así. Yo vi una novela un día que tenía tres personajes negros y le hago el comentario a una muchacha, le digo, coño, pero esta novela tiene este problema; los personajes más marginales son tres personajes negros y el resto del elenco es un elenco de clase media, y todos blancos, médicos, no sé qué y eso es un problema, hay un problema de racismo ahí. Y la chiquita me dice, la amiga, ¿no?, me dice: Coño, Gerardo, qué más tú quieres si hay tres.
Amaury. Sí, claro, claro, claro.
Gerardo. ¿Entiendes? Ya ese concepto, es un concepto eminentemente racista. Si hacen la película El color púrpura, por ejemplo, coño, todo el mundo es negro. Y ¿cuántas películas yo he visto que todo el mundo es blanco? Humphrey Bogart, toda la historia del cine todo el mundo es blanco y por ahí vienen todas esas cosas. Es una desventaja, más que falta de oportunidad, es una desventaja.
Amaury. Pero, ¿no será?, a ver, te voy a seguir provocando.
Gerardo. Sí, sí, dime.
Amaury. Porque, porque yo creo en ti. Por eso te invité, porque yo no te invité por negro, te invité por talentoso.
Gerardo. Está bien. Bueno, pero sería bueno también...
Amaury. ...No, no, no. No, porque yo no voy a caer en esa trampa. Yo no voy a caer en la trampa de las cuotas. O sea, voy a llevar al programa a tantas mujeres, a tantos hombres.
Gerardo. A tantos negros.
Amaury. Y a tantos negros y a tantos blancos.
Gerardo. Porque los negros no tienen sexo.
Amaury. Exactamente, tú sabes que dicen los negros como una cosa general. Y a tantos campesinos, que también a veces son echados a menos, también son muchas veces relegados los campesinos. Yo he tenido guajiros en este programa...
Gerardo. ...Los géneros, las minorías...
Amaury. ...Las minorías de preferencias sexuales. Las minorías, que bueno, en este país no son tan minorías, vinculadas con los Abakkuá, los Ñáñigos, las religiones...
Gerardo. La religiones, exactamente.
Amaury. Es muy complicado. Pero ahora, yo pensaba en el desarrollo, o sea, los blancos fueron dominantes en esta parte del mundo durante un tiempo. Los negros vinieron a ser liberados como esclavos después. Es decir, cuando arrancó la carrera los blancos llevaban una ventaja.
Gerardo. Una ventaja.
Amaury. Una ventaja, o sea, es decir, que incluso cuando triunfa la Revolución y la dirección de la Revolución dice: todos somos iguales y se pone en la Constitución, es cierto que no arrancó pareja la carrera. ¿Tú crees que ese recorrido, que esa carrera, tú sientes que eso nunca se va a empatar?
Gerardo. No, no, de ninguna manera.
Amaury. Hay que hacerlo.
Gerardo. No, no, eso se va animando, se va animando. Lo que pasa es que se regenera, el racismo se regenera. Hay patrones de belleza que son, que están impuestos, que vienen de la cultura dominante blanca, eso todavía permanece. Mientras eso permanezca, hay una desventaja notable desde el punto de vista visual, y una imagen vale más que mil palabras. Así que si tú puedes estar dando un discurso sobre eso. Pero si después el patrón que tú impones de belleza es el patrón occidental, blanco, dominante, hay un rezago en relación a la raza nuestra.
Por otro lado si la raza nuestra no tiene con qué adecuarse a la época, peluquería, hablo de peluquería. Hablo de una orientación de la moda, etc., etc., etc., va a haber una desventaja en ese terreno, de la imagen.
Y ahí viene la cadena de causas y consecuencias que hace la diferencia. Nosotros debemos trabajar -yo pienso-, desde... porque para mí este tema del racismo es un tema cultural eminentemente.
Amaury. Hombre, claro que sí.
Gerardo. Y obviamente tiene por debajo una base económica. Yo pienso que hay que tratarlo en la escuela desde los primeros días del nacimiento de los niños, ponerlos a la vista. Y si tú desde niño no pones en la balanza a los niños a entender, que la belleza negra es un patrón bonito también. Que hay princesas y príncipes y duendes y todos negros. En la cultura misma Yoruba, en el libro de Samuel Feijoó de Mitos y Leyendas, ahí te encuentras una maravilla, un arsenal de esas cosas, para educar a los niños a que tengan un equilibrio, un rango, ¿no?, de opciones multicolor. Si eso no se hace desde el principio, los niños van creciendo ya con un preconcepto.
Amaury. Sí, pero también ocurre una cosa, por lo menos a mí me llama mucho la atención. Dicen: ¡Qué linda negra, parece una blanca!
Gerardo. Ese es un concepto racista.
Amaury. Un concepto muy racista.
Gerardo. Evidentemente.
Amaury. Muy racista. Pero también por otro lado está el negro, que huyéndole a esa segregación, entonces, quiere ser rubio, quiere tener el pelo como los blancos, se opera la nariz.
Gerardo. Pero el problema es más complicado. Porque en primera, el racismo es una relación de blancos y negros, no es de negros nada más. Es decir, unos desprecian y otros odian. Los que se han sentido despreciados odian a los que los desprecian. Es una relación, por tanto resolver el tema corresponde a negros y blancos por igual. Cuando se analiza este tema de los negros que quieren parecerse a los blancos, tienes que considerar, por una parte, que no todo el mundo es corajudo, no todo el mundo es valiente. Hay personas que son cobardes o débiles y necesitan sobrevivir, vivir, esa es una. Y la otra está en que, por ejemplo, el europeo, una mujer europea sueca. Viene a un país caribeño, se gasta miles de dólares en el viaje, en el hospedaje, se tira en la arena un mes a ponerse tostada.
Llega a su país va a una peluquería y se gasta 60 euros en hacerse los dreadlocks, porque quiere parecer una negra y todo el mundo la celebra. ¡Qué bonita!, ¡Qué bien!
Entonces Maickel Jackson se quiere poner la piel blanca, la nariz fina, el pelo lacio y todo el mundo reniega del tipo. Coño, pero tú te quieres parecer... el límite de que el negro no pueda hacer lo que quiera consigo mismo, es un hecho racista, para mí, también. Pero es por consecuencia de un origen, que eso ya es historia, eso lo sabemos perfectamente. Pero eso sobrevive, eso sobrevive y tiene sutilezas en este momento, en el 2010, en cualquier club de un humorista cualquiera, que se le ocurre decir un disparate de esos todavía, crea un estado de opinión.
Amaury. Que es la frase: tenía que se negro.
Gerardo. Esa es terrible y por ahí hay un montón...
Amaury. ...Esa es una de las más grandes.
Gerardo. Esto es algo que yo creo, y te agradezco mucho que me hayas hecho la pregunta, porque es un tema importante que hay que sacar afuera al debate popular. La gente tiene que debatir, estén de acuerdo o no con lo que nosotros digamos. Pero hablar de esto y llegar a un consenso, porque de ahí, de esa discusión, siempre sale una solución.
Amaury. Y que será buena para, en principio, para nuestro país.
Gerardo. Claro.
Amaury. Para poder decir un día que nuestro país es un país libre de ese asunto.
Gerardo. Y quiero decirte ahora que hablas del país, también quiero salvar una cosa. La Revolución, para nada, eso tiene que quedar claro, la Revolución no tiene por qué sentir responsabilidad, o culpa ante el problema racial, porque es un problema que tiene dos siglos, tres siglos, que viene arrastrándose. Lo que sí, el proceso nuestro, donde estamos todos, debe ser responsable frente al tema, y este diálogo es un hecho de responsabilidad frente a un problema tan terrible como es el racismo.
Amaury. Bueno, para cualquier cosa vinculada con eso, cuenta conmigo.
Gerardo. Estamos.
Amaury. Tú eres un hombre popular, has logrado una popularidad grande, o sea, todo el mundo a ti te conoce, Sábanas blancas es una canción emblemática de este país. Yo no concibo la canción popular sin una canción como Sábanas blancas. Pero ¿cuánto tú estarías dispuesto a apostar, fíjate, por seguir siendo popular?
Gerardo. Popular. Cuando yo alcancé esa popularidad con "Sábanas blancas", no me lo propuse. Es delicioso que la gente te quiera masivamente, que la gente te quiere. Eso es un..., y al público se lo..., me quito el sombrero, le hago una reverencia por el amor, el cariño con que me tratan, ¿no? Pero cuando yo llegué a ese nivel de popularidad, no fue una cosa propuesta por mí, fue una canción que tuvo ese alcance, y es algo que yo no puedo poseer. Por tanto, no trabajo para eso. Sí, obviamente me gusta que me quieran.
Amaury. Te gusta que te quieran...
Gerardo. ...Pero yo trabajo, por un lado, para que la gente disfrute de lo que estoy haciendo. Una vez que yo te canto una canción, a la primera persona que yo le enseñe una canción, ya ese es un espectador, quiere decir que la canción no la hago nada más que para mí, la hago para mí y para ese a quien le enseño...
Amaury. No, y además, tú tienes una, tú tienes una obra discográfica amplia. ¿Cuántos discos tú tienes, como 10 u 11?
Gerardo. No, sí, pero no te vayas a creer, no, no, no.
Amaury. Porque no grabaste durante diez años, pero de pronto dijiste, ahora si es lo que va.
Gerardo. No, pero quiero decirte que sufro.
Amaury. ¿Verdad?
Gerardo. Porque lo que he hecho en esos discos que he grabado, es salvar una década, tratar de salvar una década donde no pude grabar. Entonces inserto canciones de los años 80 con los 90, con el 2000. Todo eso empezó...
Amaury. Pero ya tienes que estar parejo, ¿no?
Gerardo. Ya tengo algo, no, no, no, que va, que va. Yo tengo 10 discos listos para ser grabados, que no los voy a grabar con nadie porque no hay quien grabe conmigo 10 discos.
Amaury. Si algún día yo tengo una disquera, cosa que es totalmente improbable. Las oportunidades que yo tengo de tener una disquera propia son ninguna.
Gerardo. Pero bueno, estos tiempos son más sencillos, se puede con una laptop grabar un disco.
Amaury. Se puede grabar con una laptop y se puede subir a Internet cuando tengamos una Internet más rápida. Oye, háblame de Claudia y háblame de tus hijos.
Gerardo. Bueno, Claudia es mi esposa.
Amaury. Sí, hombre, claro.
Gerardo. Es la mamá de mis dos niños: Tobías y Diego, Tobías tiene 10 años y Diego tiene 5. Claudia es mi esposa, mi amiga, mi novia, mi hermana, mi mamá; es todo eso. Es una mujer bien fuerte de personalidad, de perseverancia, es luchadora. Es una, es... Es un verdadero regalo.
Amaury. ¿Tú crees que ella pasa trabajo contigo? Porque tú eres una persona...
Gerardo. Yo soy una persona difícil.
Amaury. Tú eres una persona difícil, compleja.
Gerardo. Pero ella es inteligente.
Amaury. ...Discutidor, tú eres muy discutidor.
Gerardo. Sí. (risas)
Amaury. No, conmigo aquí, nosotros somos amigos y esto no es un programa para estar discutiendo tampoco, este es un programa para homenajearte.
Gerardo. Sí, sí, yo soy, yo soy peleoncito.
Amaury. Yo soy peleoncito (risas).
Gerardo. Sí, pero Claudia es muy inteligente. Yo, la verdad que siento mucho amor por ella, la quiero mucho y siento mucho respeto y mucha admiración por mi esposa y, es la mamá de mis niños, de mis dos geniecitos. De lo más grande, de lo mejor que yo he hecho en mi vida, son mis hijos ¿tú entiendes? Y bueno, te hablo de ellos brevemente para no ser...
Amaury. Sí, claro, tú puedes hablar de ellos todo lo que tú quieras. No hay nada más lindo que un padre hablando de sus hijos.
Gerardo. Sí, sí, yo sé, pero los medios son los medios. Tobías tiene 10 años, está estudiando chelo (violonchelo), está estudiando piano. El chiquitico tiene 5 años, va a empezar, bueno, está ahora ahí, este año en el pre-escolar. Y parece ser, parece ser que la pintura es su vocación. Pero bueno, tú sabes que todos los niños pintan y les gusta, todavía no sabemos cuál es el camino.
Amaury. Ahora, hay una pregunta con la que, con la que vamos a terminar el programa.
Gerardo. Sí.
Amaury. Hay una canción tuya que al igual que "Sábanas blancas", se ha convertido en una canción muy importante para el país "Son los sueños todavía", una canción dedicada al Ché. Y yo me imagino, tú me lo dirás ahora, ¿qué significa la figura del Ché para ti?, me parece que es una figura icónica para una buena parte del mundo. Por lo menos para las personas que piensan que el riesgo vale la pena; y que arriesgar la vida hasta el final vale la pena para conseguir un sueño y, la canción se llama "Son los sueños todavía". ¿Qué significa para ti la figura del Che?
Gerardo. Bueno, para mí es un símbolo de hombre, un modelo de ser humano de lo más alto de la dignidad, de la dignidad humana, quiero decir. Porque él vivió y murió en una unidad absoluta de pensamiento y de acción, una coherencia. Con un sentido humano muy tangible, muy al alcance de todos, ¿no? y esas cosas calan hondo en todos los que lo conocemos, y los que... y además, eso fue lo que me inculcó a mí, perro lo que representa él, siendo así para el mundo, para los movimientos progresistas del planeta, es un ejemplo, un símbolo de lucha necesario, imprescindible en una época como esta, ¿no? Todo eso me inspira, todo eso me alienta, todo eso me entusiasma, a seguirlo, a defenderlo, a cuidarlo, y a enarbolarlo una y otra vez. Y por encima de todo cuestionamiento, es un hombre, no es un Dios, es un hombre como tú y como yo. Con sus defectos, con su carácter, con sus cosas, pero tuvo esa función y tiene esta función de emancipación, de mejoramiento del ser humano.
Amaury. Bueno, Gerardito, gracias. Gracias por haber venido. Y sobre todo, gracias por haberme permitido tocar algunos temas que son de vital importancia para el futuro de nuestro país.
A veces uno hace estas entrevistas y uno, siempre aprende, siempre aprende, pero a veces uno no siempre uno tiene la oportunidad de tocar temas, de curar llagas o intentar curar las llagas. Gracias mi hermano, por darme esa oportunidad.
Gerardo. Gracias a ti por tenerme en este espacio.
Amaury. Te quiero mucho mi socio.
Gerardo. Gracias.

Gerardo Alfonso en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amaury Pérez y Gerardo Alfonso en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Con Gerardo Alfonso en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amury Pérez y Gerardo Alfonso en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Gerardo Alfonso en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

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Acabo de leer el interesantisimo testimonio de Yusimí Rodríguez que nos propuso la misteriosa "negracubana". se titula "Nuestra ceguera blanca". No dejen de leerlo.
Mi prmiera novia fue de raza blanca. Ella me eligió.
Hija de un respetadísimo e inclaudicable revolucionario de mi barrio y que desde muy pequeño me abrió las puertas de su casa (frente a la mía)..... hasta que supo que yo había dejado de ser el amigo (negro) de su hija para comvertirme en en su novio. Núnca comprendí su cambio de actitud. ¡¡¡Parecía tan del siglo XX!!!
Mi entrada al mundo del turismo llegó marcada por un chiste amargo que no he podido a estas altura superar.
Quien iría a ser mi jefe en la cadena turística a la que me incorporé hace una decada le comunicó (vía telefónica) al Director de la empresa que me emplearía: "Mira fulano: yo se que tú desearías que te envia ra una rubia alta y bonita, pero lo que tengo para ti es un negrito chiquíto, pero inteligente".
Como si la negritud estuviera divorciada de la inteligencia.
Con el decursar del tiempo he tenido la oportunidad de debatir con muy entrañabkes amigos que se han aferrados en refutarme que en la Cuba del siglo XXI no hay racismo. a todos los sorprendí con no más de cinco interrogantes/comentarios:
-¿Cauntos directivos de primer nivel de cualquier cadena turística son negros?
-¿Cuantos gerentes de hoteles son negros?
-¿Cuantos gerentes de tiendas TRD, Panamericanas, Meridiano,etc. son negros?
Sin embargo y por otro lado:
-¿Cómo es la proporción (negros/blancos) en una brigada constructiva, de servicios comunales, en centro educacional, en un centro hospitalario y en centros e instituciones de los organismos de la administracion central del estado?
-¿Cómo es la proporción (negros/blancos)en nuestros centros penitenciarios?
En estos dos ultimos casos la proporción es más pareja.
Haga este ejercicio:
Visite, por ejemplo, una farmacia cualquiera de barrio. Observe los afiches publicitarios sobre las campañas de promoción de salud. ¿Cuantos negros se muestran?
Tome una guia o revista cubana de prmorción del turismo. ¿Cuantos negros se muestran? En ellas el negro aparece tras unas maracas o bandeja en mano. Nunca en una bañera, playa sendero o restaurant.
Por esto y más (tengo muchísimos más ejemplos) creo que es un tema necesario, que urge tratarlo- como dijera Martí- "Con todos y para el bien de todos"
Por esto y más no me pierdo Q2QSQ y cuando no puedo el martes; madrugo el sábado.
Hola amaury, disfruto cada martes tu programa, me encantas tu desfachatez y la agradable forma de entrevistar a tus invitados y que por supuesto ellos digan lo que tu quieres saber, me uno al clamor bastante generalizado de que invites a silvio al programa, como periodista siento una envidia sana por ese magnífico hacer que nos muestras en tu pograma, gracias hermano y adelante
Amaury:
Me encanta tu programa porque es atinado, equilibrado y fuera de superficialidades. Pero este programa con Gerardo considero que ha sido el mejor por el tema que trataron. Soy hija de una rubia con un mulato y mi esposo es también mestizo. He crecido en una familia de negros y blancos. Pero el tema del racismo es muy interesante porque quizás no es tan visible como otros problemas en Cuba; sin embargo está ahí y lamentablemente aún tenemos cubanos que niegan que exista. Creo que Gerardo pudiera investigar más sobre el tema para tener criterios aún más sólidos. Este programa nos hizo reflexionar a todos, incluso hasta los que creemos que no somos racistas.
¿Por qué no has invitado a Juan Formell?. Creo que también sería un buen programa. Saludos y éxitos en tu programa
Cosas que he visto y no son mentiras mías
En cierta ocasión allá por la década de los 70, publiqué en un periódico un texto humorístico, donde bromeaba con palabras de los diferentes idiomas que por su sonido, al ser pronunciadas, podían parecer otra cosa en español (por ejemplo: “C'est La Vie” como “Se la vi”; “¡Fox”, qué pestex!, etc). Para ello usé vocablos principalmente en francés, ingles y ruso, y en mala hora se me ocurrió tratar de incluir una expresión en idioma esperanto, “querido amigo”. Me confundí y usé la frase en italiano, que es muy parecida: “Caro amico”. (En esperanto es “amiko”).
Esto fue suficiente para que uno de los amantes del esperanto (lengua para la cual profeso el mayor respeto), reaccionó indignado diciéndome que eso era, no sólo una forma irrespetuosa, sino discriminatoria, pues yo había insinuado que los esperantistas tenían “cara de mono”. Y que de esa manera estaba contribuyendo a dañar la imagen de un esfuerzo universal por desarrollarla como un instrumento al servicio de la paz, del entendimiento, etc. Y a continuación me agregaba varias páginas con datos de la cantidad de libros, publicaciones periódicas y personas que usaban esa lengua. Me malinterpretó, y MAGNIFICÓ aquello que yo escribí, quizás porque estaba sensibilizado con el tema de que se le tratara peyorativamente. Algo así como eso del “síndrome del dedo lastimado”. Creo que en algunas personas y con ciertos temas, muchas veces se toma el rábano por las hojas, y se le busca la quinta pata al gato, por ignorancia, por hipersensibilidad, o por una intención de otra clase menos decorosa.
Otra anécdota. Recuerdo que antes del período especial, en determinada coyuntura internacional (e internacionalista) en que grandes contingentes de cubanos debían regresar de África, donde habían ido a pelear por la independencia y soberanía de esos pueblos y contra el Apartheid, se mandó a dos caricaturistas cubanos a reflejar ese proceso. Después de ellos publicar durante sucesivas ediciones diferentes aspectos jocosos de las peripecias de nuestros nacionales, se les ocurrió hacer una página recreando imágenes costumbristas de lo que allí veían. Como entre los ingredientes del humorismo está la exageración, una de esas caricatura mostraba a una mujer cargando un bidón en la cabeza, y otra, era una madre con tres niños cargados a su espalda, uno detrás del otro; pero como sobresalían mucho, terminó por dibujarle al último, un pañuelo rojo que colgaba, a modo de las banderitas que se le ponen en los camiones a las cargas que sobresalen de la cama del vehículo. Era un chiste sano, de simple humor costumbrista. ¡Ah, para qué fue aquello!
Un grupito de estudiantes de ese país, becados en Cuba, lo tomaron a mal, lo interpretaron torcidamente como racismo, discriminación, ¡ofensa nacional! Escribieron una airada carta de protesta al periódico, donde acusaban a los dos compañeros caricaturistas de racistas, discriminadores, etc. Expusieron que era inadmisible que a esa mujer se la pusiera llevando un bidón en la cabeza como si se lo hubiera robado, y que ellos eran pobres y negros, pero honrados; y que eso de ponerle al niñito “un rabo” era pintarlo como si fuera un mono. O sea, ¡interpretó que aquello del pañuelo era un rabo de mono! Y a partir de esa disparatada suposición, lo que vino detrás fue coquito con mortadella. Pero no se conformaron con mandarle la carta al periódico, sino que enviaron copias a Masantín el torero. Como diez copias a todas partes. Aquello fue, como diría nuestro colega H.Zumbado: ¡la cagástrofe! Tuvimos que perder ni se sabe cuánto tiempo aclarándoles a todos aquel malentendido, producido no sé si por la paranoia de quien la escribió, extremismo, o por otro motivo. Pero creó una situación penosa. Que por suerte no enturbió las excelentes relaciones entre pueblos hermanos, por los cuales miles de cubanos de todos los colores han dado sus vidas. Y lo más simpático del caso era que los dos dibujantes de marras, acusados tan burdamente de racismo, ninguno era blanco. Son cosas de esta vida, que han pasado y que en diferentes magnitudes siguen pasando. Porque siempre hay y habrá confundidos, equivocados, extremistas, oportunistas, y gente que busque notoriedad metiendo el dedo sucio en la llaga de cualquier tema sensible. No digo más, saquen ustedes sus propias conclusiones.
ISCAJIM
Amaury , humildemente le digo que es primera vez que escribo y debo decirle que es un entrevistador genial, no dejo de reconocer que en Cuba se generó un comentario adverso cusndo salió su programa, muchos se aferraban a la tesis que era el programa de sus ¨amiguitos¨ , yo creo que si ud es una figura de talla intelectual y humana, si es sencillamente un grande de nustra cultura, tiene que tener esos grandes amigos, o sea...que jamás lo ofenda ese comentario, por otra parte los preceptos de Gerardo sobre el racismo son grandiosos, ... buena entrevista, como reportero le propongo esta pregunta para que modestamente encause un tema más adelante...¿para ti qué cosa es Cuba?,
Hola Amaury...este martes no pude ver tu programa...tenia a mi padre ingresado en la Covadonga, que ya está mejor y en casita...no queria perderla oportunidad de darte las GRACIAS, MUCHAS GRACIAS...ha pasado un tiempo desde que comenzó tu programa y para nada ha perdido su brillo desde la primera entrevista, al contrario...se ha convertido en un sol.
Gerardo...te adoro...Sabanas Blancas me la aprendí casi al instante y SOn los sueños todavía...mucho más.
Si el negro es un color bonito, en la piel y en todo...además de esa mezcla de negro y blanco nací yo...una mulata muy linda que soy jejeje (ya no tengo abuelitas)
Es cierto que el racismo en Cuba no se ha erradicado, como dice Gerardo, son siglos que hay que borrar en cuanto a esto y son en los niños en los que debemos confiar y criarlos sin esos falsos conceptos de la sociedad...es un trabajo arduo el que debemos hacer.
El racismo en Cuba no es tema nuevo,hablar de el ,no es un acto de valentia e inteligencia ,hace falta una conciecia colectiva mas fuerte ,que accione de manera mas activa en contra de el, en todos los sectores del pais.La discriminacion es un torcido tronco que se ramifica en muchas direcciones,contra las mujeres ,los homosexuales ,la gente del campo ,grupos etareos,religiones,la raza,incluso ,por credos politicos,que increiblemente son minorias o mayorias ,dependiendo del caso y se arremete contra ellos ,sin basamento legal , sin sentido humano,sin sentido comun,violando el derecho de existir y expresarse cada ser humano ,en su justa magnitud,sin que nadie se apropie del derecho de juzgar ,segregar,y despreciar.La patria es de todos y para el bien de todos.Una sociedad revolucionaria es inclusiva y coexiste en su amplio y variado mosaico racial,religioso,politico,cultural,etc.Asi de simple,es una conciencia revolucionaria.
AMAURI QUIEN ESTARÁ HOY EN EL PROGRAMA
BESITOS MUCHITOS
muy buena la entrevista con gerardo alfonso. si asì fuera siempre....
Amaury
SIEMPRE TUS PROGRAMAS SON INTERESANTES Y MUY BUENOS, PERO TE PUEDO HACER LLEGAR UNA PREOCUPACIÓN MIA, YO VEO MUCHA TELEVISIÓN Y CONOZCO UN POCO DE LA VIDA DE CADA UNO DE LO QUE TU HAS LLEVADO AL PROGRAMA PORQUE SON PERSONAS RECONOCIDÍSIMAS POR TODOS,PERO PIENSO QUE TU PROGRAMA ES PARA DURAR CIEN AÑOS, TE DIGO ESTO PORQUE EN NUESTRO PAIS DESDE PINAR DEL RIO HASTA GUANTANAMO HAY PERSONAS MUY IMPORTANTES QUE EL PUEBLO DE CUBA DEBERIA CONOCER,EJEMPLO UN CIENTIFICO, UN VANGUARDIA NACIONAL, UN DESTACADO INNOVADOR, UN DIRECTOR DE UNA EMPRESA QUE POR AÑOS HA SALIDO VANGUARDIA NACIONAL, UN CIRUJANO DE TAL ESPECIALIDAD QUE HA SALVADO MUCHAS VIDAS, UN CAMPESINO QUE SU FINCA PRODUCE POR ENCIMA DE LAS DEMAS, UN DELEGADO QUE HA HECHO MUCHO POR SUS ELECTORES. MILIATARES QUE CUMPLIERON MISION INTERNACIONALISTAS, DIGO EL PUEBLO DE CUBA ES MUY GRANDE NO SOLO HAY PERSONALIDADES DE LAS ARTES Y SI POR ALGUNA CASUALIDAD POR OTROS COMPROMISOS NO PUDIERA SEGUIR TU TRABAJANDO EN EL PROGRAMA SE PUDIERA BUSCAR A OTRA PERSONA PARA QUE LO CONTINUACE,TE DIGO ESTO PORQUE VI TU PROGRAMA CON IRELA Y PLANTEASTE QUE DESDE QUE ESTAS HACIENDO ESTE PROGRAMA ESTAS DEDICADO A EL.
que paso con el programa del 26 de octubre..nadie se tomo el trabajo de explicar por que no lo pusieron....me encanta la desinformacion de nuestros medios....es algo muy entretenido...a ver si corremos mejor suerte el 2 de noviembre ....
Amaury sus programas son muy interesante, espero que tenga oportunidad silvio rodriguezde estar en él, porque lo considero una figura muy importante en la cultura nacional, lo admiro como cantante y como persona también.
El programa del día 2 con Adria Santana lo suspendieron porque...les dio la gana. Pudieron correr la programación media hora. El encargado de realizar esa labor me envió un mensaje al celular informándome del asunto a las 8 y 25 de la noche del mismo martes. Es el segundo que cancelan en un mes con las mismas justificaciones y sin ninguna información para el televidente. Imagino que seguirá ocurriendo.
Gracias Jackeline por interesarte, leo que eres la única que lo ha hecho.
AMAURI: ¿Acaso podrás imaginar cuánto te queremos? Creo que no. Si me escribieras un correo sería muy felíz,¿Será posible? Sueño con eso.
QUE MARAVILLA DE PROGRAMA. UN BESO
Amaury seguro estoy que las personas que siempre opinan en este foro no han escrito pues ya esta pagina no aparece tan pública en Cubadebate, no por otra cosa. Creo que ahora todos los programas se corren alrededor de dos semanas más, y ese es el lado positivo de esto, seguirá por dos semanas más de lo esperado C2QSQ. Socio, no hay alternativas, la TVC no la dirigen personas. Podían haber corrido la programación media hora más o hasta 1 hora, pero pienso que a veces faltan pantalones. Este es mi modesto criterio.
Amaury,las tareas que valen la pena son las que estan llenas de contratiempos,de adversidades,de dificultades,etc.Lo facíl es efímero.
Sin querer tomar un pensamiento masoquista,no,no es eso.
Ud mira para cualquier lugar y hay gente que parecen disfrutar el hacer daño,el crear dificultades,el molestar a los que tienen buenas intenciones.Sé que a uno le da ganas de mandar todo al c....
Hace un tiempo dije que el anterior que suspendieron,tambien porque les dio la gana,no seria el único obstaculo para C2QSQ.
No te desanimes.
No había escrito antes porque no tenía problemas con la PC.Imagino que otros foristas no lo han hecho porque no volvieron a Gerardo.Ahora yo fui a Gerardo por casualidad.
No había escrito antes porque tenía problemas con la PC.
El NO está demás,se me fué.Disculpen
Ya la falta de respeto del ICRT es tan grande con los televidentes, que no sólo es terrible la programación, es que no respetan los horarios de los programas ya establecidos. Recuerdo que antes (no antes de 1959) salía algún locutor y se disculpaba con los televidentes cuando por lo que fuere suspendían un programa. Ahora, por segunda vez suspenden C2QSQ sin alguien que nos diga algo.
¿Nos tendremos que acostumbrar a que nos ignoren así, o hay algo que debemos hacer?
Ánimo Amaury, ánimo muchachos, no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista. El ICRT es un mal que lleva demasiados, se cura, se muere o hay que matarlo.
ERS:
Amaury:
Ayer escribí y no salio el comentario, nos molesto bastante que no haya salido el programa, aunque no hayamos escrito, he leído el comentario de Néstor y se puede ver lo que sucede en la TV, esto seguirá ocurriendo como bien dices usted, sin tener en cuenta la opinión
que esto pueda crear.
Saludos y pidiendo que no se presente otro programa que interrumpa el de usted.
Hay que empezar a tener orden también en la televisión, al igual que se está trabajando por recuperar la planificación y organización del país. Por favor la votación de la ONU es trascendente y superimportante para los cubanos, pero la Mesa Redonda puede usarse para trasmitir todo sobre eso y el noticiero una síntesis, termina a su hora , se pode C2QSQ y todo feliz. ORDEN, POR FAVOR
disculpen , se pone no se pode
Amaury,
Me encanta tu programa pero además me maravilla como interactúas por esta vía con los que te quieren y te desean sigas insistiendo en tus entrevistas tan amenas y fuera de lo común ya que te sales de los dogmas habituales y de tantas entrevistas aburridas que estamos cansados de ver, Dios quiera puedas seguir realizándolo y que no lo suspendan mas, ya vemos que cuando al publico le gusta algo pues lo dejan de poner, de esto existen ejemplos, y puedo citar algunos: Jura decir la Verdad, es uno de ellos, Felicidades y no desistas tus padres nunca lo hicieron y fueron muy queridos por este pueblo.
Es posible que pocos imaginen la cantidad de problemas que nos ocasionan en la secuencia de salida al aire cada vez que el ICRT decide suspender (posponer sería su lenguaje) un programa como el nuestro. Lo han hecho dos veces en un mes. Los participantes en el programa, quiero decir los invitados, se desaniman pues yo les doy una fecha de emisión y ellos se preparan para ver lo que hicieron y luego el derrumbe al ver que todo cambió.
El martes pasado mi esposa y yo nos fuimos a la casa de Adria para acompañarla a ver su programa pues estaba sola y nerviosa (Pablo su marido y Osamu su hijo están de viaje) ella preparó una comidita y compró bebidas y de repente... un mensaje en mi celular diciéndome que estaba suspendido por lo que ya sabemos. Yo reciproqué el mensaje argumentando que por favor lo corrieran en la programación, resultado; cero, ni me respondieron. Claro...siempre recuerdo la frase que mi madre le espetó en pleno rostro y ante muchos al funcionario de turno que en el ICRT le faltó el respeto por algo parecido: ¡Cuando usted subió esas escaleras (se estaba refiriendo a las escaleras que brindan la entrada al Instituto) ya yo estaba! Cuando usted expulsado las descienda yo seguiré aquí! esto me trae cierta resignación ¡a cuantos no he visto yo después llegar y salir!
Abrazos.
Concuerdo con los foristas cuando se hara un cambio radical en la television, porque muchos programas que se ponen no son del agrado del publico mayoritario y duran meses y meses y los que si tienen gran rating y ademas son muy solicitados se dan el lujo de supenderlos sin darle ninguna explicacion al publico. Cuando el NTV se extiende el programa que viene detras pasa inadvertido. Por favor respeten la programacion que muchos cubanos deseamos disfrutar cuando estamos en casa.Los que tienen que ver con la ptelevision revisen la programacion y hagan un rediseño segun la peticion popular que si se hace un debate con la poblacion muchos programas qu4e hoy se transmiten de momento se eliminarian.
Amaury seguimos no podemos cansarnos tu programa perdurara por que el pueblo asi lo quiere y lo querra.
Saludos y esperamos ver en tu programa a Carilda Oliver Labra, y a Omara Portuondo que por cierto hoy 29 cumple 80 años, para la DIVA DE CUBA FELICIDADES.
Pues querido amaury te cuento que desde las ocho y veinticinco estaba esperando nuestro programa favorito, fue una tremenda desilución cuando no lo pusieron, sin explicación ninguna, ni justificación válida para la no salida al aire, con la televisión cubana no se puede ellos decidieron cuando hay algo se quita el programa de las ocho y treinta es que estan programados y no aparece el informático que los arregle y les haga correr la programación y ajustar la de la madrugada.
UN POCO DE HISTORIA Y OTROS DATOS INTERESANTES
Ya en ocasión de la anterior suspensión de la entrevista en C2QSQ, expresé mis criterios al respecto y no me gusta repetirme. Y estoy seguro que muchos de los fervientes seguidores del programa, entre los que obviamente me cuento yo, no nos hemos puesto esta vez a patalear, porque ya lo expresamos y “Quod scripsi, scripsi” (lo escrito, escrito está). Y quien lo quiera saber, -por lo menos en mi caso-, puede remitirse al foro que bajo el título de: “Entrevistas de ´Con dos que se quieran´ se publicarán diferidas”, que recogió muchos criterios en este sentido.
Creo que este nuevo “receso” de una semana, hasta la salida de la siguiente entrevista, lo podemos aprovechar en comentarios más provechosos, y las quejas mandarlas directamente a los teléfonos dedicados a atender las quejas y opiniones de los televidentes.
Si la amiga Jackeline manifestó en este foro su queja, no la critico, tiene todo el derecho. Si nuestro querido Amaury la ensalza por haber sido “la única” en hacerlo: la felicito. Pero mi fidelidad al programa no creo que pueda ponerse en duda porque emita una queja más o menos.
Con el perdón, de todos, yo dedicaré mi tiempo en contarles algo que pueda serles interesante. Es una historia de vida y de viviencias. Y los que lo deseen, están invitados a leerlo:
En 1949, a la edad de siete años, me mudé con mis padres para la Habana Vieja, a un “edificio de vecindad” (nombre eufemístico para llamar a un solar con restricciones para vivir allí); pues el español dueño, no le alquilaba ni a “personas de color”, ni admitía la presencia de perros ni gatos. Los ponía al mismo nivel.
Como un dato relevante puedo decirles que, aunque los cultos sincréticos estaban bastante extendidos en muchas ciudades cubanas, principalmente entre la población humilde y de descendientes de africanos, se practicaba, si no de forma clandestina, sí con cierta discreción, sin mucho alarde, pues no eran bien vistos por la sociedad racista predominante y a veces policialmente reprimidos. Y quien lo dude, que consulte el “Álbum del Cincuentenario de la Asociación de Reporters de La Habana”. (La Habana, 1952), donde, en un artículo dedicado a la crónica roja y la actividad delincuencial, aparecían esas prácticas tipificadas como delito.
Los dueños de los periódicos de la época generalmente estaban impregnados de tales prejuicios.
Triunfa la Revolución, y Fidel comienza a dar la batalla por la igualdad. Después de la Ley de Reforma Urbana, el panorama cambió, se democratizó el edificio donde yo vivía. Y pudimos convivir en perfecta armonía, muy fraternalmente, personas de todos los matices de piel, y de las más diversas creencias (católicos, santeros, paleros, espiritistas al estilo de Allan Kardec y del espiritismo “cruzao”, algún que otro agnóstico, un maestro masón y un creyente evangélico). Era una verdadera caldosa criolla. Y en los bajos se fundó el primer CDR del barrio.
En aquel edificio los católicos puros eran escasos, y lo mismo iban a la centenaria Iglesia del Espíritu Santo, en Compostela y Acosta, con sus sugestivos “nichos” subterráneos anteriores al cementerio de Espada, que a la misa del padre Sardiñas, quien vestía una sotana verde olivo con la estrella de comandante, como bajó de la Sierra Maestra; los católicos “sincretizados” a veces se iban hasta Párraga, donde se venera a Santa Bárbara, a la misa del único CURA NEGRO que había en la Habana, y posiblemente en Cuba por aquella época.
También recuerdo las vicisitudes que pasaban los santeros del barrio (generalmente de piel oscura) para llevarse un poco de agua bendita de las piletas bautismales de las iglesias cercanas, pues los clérigos españoles que oficiaban en Cuba, eran opuestos a que se usara esa agua para ceremonias que ellos calificaban de heréticas. No fue hasta después de las modificaciones litúrgicas y conceptuales del Concilio Vaticano II, que contó con la participación del Papa Juan XXIII, en 1962, y terminado en 1965 por Pablo VI, que, con el reconocimiento de la llamada “piedad popular”, se admitió hacerles esas y otras concesiones a los cultos sincréticos. Nuestros santeros pudieron entonces sacar el agua bendita sin ser mal vistos por los sacerdotes y por la feligresía católica más ortodoxa.
Pero vuelvo al tema original. Aquel edificio, tan variopinto, donde yo vivía, estaba habitado por vecinos que pudiera calificar de gente muy humilde, pero trabajadora y honrada, salvo muy raras excepciones y “una golondrina no hace primavera”. Mis compañeros de infancia y adolescencia, y de juegos en el barrio, se correspondían con toda la gama de posibilidades. Aprendí a verlos como si no tuvieran piel, sino simplemente alma y cualidades. Era algo que se propugnaba ya en el libro “Los fundamentos del socialismo en Cuba”, de Blas Roca, y que formaba parte de los principios enarbolados por Fidel en su alegato de “La Historia me absolverá”. Y yo bebí de ambas fuentes tempranamente.
Desde muy joven me interesé por el estudio y la investigación de los asuntos folclóricos y sociales (junto a los políticos e ideológicos). Me atrajeron mucho, y me convertí en insaciable lector de esos problemas. Sobre esto recuerdo lo mucho que me conmovió de niño la lectura del libro “La Cabaña del Tío Tom”, y me identifiqué enormemente con el esclavo Jim, que, en la obra “Las aventuras de Huckleberry Finn”, huye buscando ser libre, y que se convierte en un gran amigo de Huck. Luego sufrí leyendo los abusos que se cometían contra Francisco por su amor a Dorotea, en la obra “Francisco”, de la Avellaneda. Y todas estas lecturas proporcionaron un horizonte mucho más claro del problema. Incluso me permitieron a ver con espíritu crítico la sumisión y el servilismo con los que se presentaba a Lotario, el “criado” de Mandrake el Mago, en las historietas que venían de los EE.UU. a Cuba, y que aparecían en los periódicos antes de 1959.
Luego leí “Sab”, y el enjundioso ensayo de José Antonio Saco “Historia de la Esclavitud”, y muchas otras que sería largo enumerar.
Después del triunfo de la Revolución, me resultó de mucha utilidad la lectura del Boletín del Centro de Estudios del Folklore del TNC, titulado “Actas del Folklore”. Entre los varios trabajos muy interesantes, recuerdo los del especialista Rómulo Lachatañere: “Nota sobre la formación de la población afrocubana”; otro que se refería a “la falsa aplicación del término brujería”, y varios artículos de Juan Pérez de la Riva, de enorme importancia para quienes quieran realmente conocer el tortuoso entramado de esta penosa historia de la sociedad cubana. También contenían una exhaustiva cronología sobre la esclavitud en Cuba, etc. Todos estos boletines y libros de utilidad sobre el tema me fueron facilitados por un hombre de hondas ideas humanistas, el compañero Ramiro Valdés Galarraga, autor de varios libros sobre el Apóstol, el principal de ellos: El DICCIONARIO DEL PENSAMIENTO MARTIANO, que, con sus casi 800 páginas es, en mi criterio, un material de incalculable valor para todos los cubanos.
De mis muchas lecturas saqué una conclusión: que el trato a los negros que en muchas obras literarias se preconizaba no podía quedarse en el ámbito de la filantropía, el altruismo, sino que debía trascender al reconocimiento de la plena igualdad y del satisfactorio ejercicio de los derechos ciudadanos. Pues, la simple filantropía esclavista o burguesa podía generar casos como el que se originó en la finca del acaudalado conde de Casa Bayona, cuando un jueves santo trató de hipócritamente reproducir lo que se narra en el Capítulo 13 del Evangelio de San Juan. Y que dio argumento para una película.
Ya en la Universidad obtuve el orgullo de obtener dos premios con sendas ponencias en el III Forum Científico de la Facultad de Humanidades. Pocos años después de graduado, escribí un libro de ensayo histórico fruto de esos afanes. En ese volumen no estaba excluido el tema de la lucha por la igualdad racial, donde criticaba la discriminación, no sólo de los esclavos africanos y sus descendientes, sino también la de los culíes chinos traídos a Cuba bajo condiciones de engaño para trabajar en pésimas condiciones de servidumbre.
Ustedes se preguntarán por qué hablo de todo esto. Pues, porque creo que estas son partes de las raíces históricas del tema que ha sido objeto de debate en este foro, y del cual se gana en claridad en la medida en que más se profundiza en él.
Ya en otra parte recomendé leer la obra “El engaño de las razas”, de don Fernando Ortiz, una obra imprescindible, que debía volverse a editar.
En definitiva, nuestra sociedad es como la describió jocosamente el famoso humorista H. Zumbado:
“...la resultante étnica de siglos de cruces de andaluces con mandingas, mandingaluces con culíes cantoneses increíblemente de Manila, canarios con lucumíes, francohaitianos con gallegoscongos y asturianos de pura cepa bantú.”
En el año 1959 ó 60 (no recuerdo bien) un afiche se veían las caras de dos niños, uno blanco y el otro negro, con un texto que decía: “Estos niños serán patriotas o traidores, enséñales la obra de la Revolución”.
En estos días he estado revisando lo publicado en el semanario Palante, en sus años fundacionales, y me he encontrado un poema enviado por un lector –Rogelio Alba Jinoria- , natural de Nuevitas, quien al regresar en 1962 a su ciudad natal, la encontró ya muy cambiada. Y tras exponer la aparición de escuelas secundaria, nuevas primarias, etc., pone en una de sus estrofas lo siguiente:
En Nuevitas también vi
algo que mucho me alegra:
la raza blanca y la negra
bailando en el Club “Martí”.
La Revolución allí
ha llevado la igualdad
y aquella desigualdad
que existía en ese lugar,
hoy, compañero, es un mar
de unión y felicidad.
(Palante, No. 52, Octubre de 1962).
Lamentablemente en otras ciudades cubanas, en asociaciones, clubes y hasta parques, las prácticas discriminatorias eran grandes. Y, bueno, está de más decir, lo que se ha hecho en este tiempo, los esfuerzos desplegados, y la voluntad política de seguir avanzando en ese sentido.
Y ya corto aquí para no agobiarlos. Gracias.
Israel Castellanos Jiménez
Amaury, soy un fiel defensor de tu programa o mejor dicho de nuestro programa, coincido con los forista y contigo mismo, no lo pusieron porque no les dio la gana, me hago la idea que te estan provocando, no le hagas el juego, usa la inteligencia natural que tienes, veo lo que le dijo tu mama a alguien en una ocasion, eso es una realidad, los buenos perduran, esos que no pusieron tu programa deben ser unos pocos y puestos de comun acuerdo para socabar tu espiritu de sacrificio y de abnegacion, no digo que sean tus enemigos, pero lo que estoy seguro es que amigos no son, yo esperaba alguna nota aclaratoria por Cubadebate sobre la no exposicion del programa el martes como de costumbre, al no verla, decidi buscar el ultimo programa [(Geraldo) que dicho sea de paso tremendo trabajo me costo y no se el porque ]para dejar costancia escrita de este mi criterio, sigue luchando, que el que persevera triunfa Con quien nos vemos el proximo martes? Borron y cuenta nueva. Gloria al programa C2QSQ.
Escribo de parte de mi amiga Yusi -que no lo hace no porque no quiera o no pueda, sino porque tiene las uñas largas y no quiere que se le partan en el teclado- para decirle al compañero que recopila y escribe, y escribe, y escribe, que de la misma manera que él sugiere que los comentarios protestones de los foristas sean enviados a otro lugar, entonces que, por favor, sus totomoyos los reúna todos y los entregue en alguna editorial para su futura publicación, porque dice mi amiga que nada más de ver la larguera que tienen –cada uno con 365 renglones de un plumazo- le provocan unas jaquecas inconsolables...
Agradeciéndole su atención,
Yuraimi, la amiga de Yusi
Esto es para Israel Castellanos que se ha creído que el foro de C2QSQ es para demostrar su sapiencia. Querido, este foro es para hablar del programa y no para leer tus conferencias, a mí la primera vez me pareció interesante, pero ya te pasaste, estoy de acuerdo con la amiga de Yusi en que busques una casa editora para que te publiquen, o abre un blog tuyo, pero please!!!, no aquí.
Perdón, Amaury, pero me revienta el oportunismo, quizás inconsciente, pero oportunismo al fin.
Un beso, ojalá nos veamos el martes.
Hola ... regreso de un viaje y loca estaba por poder teclear hablar protestar...
Cuando el martes el programa no salió ,solo pensé ,en el absolutismo de nuestros mediossssss, de nuestrossss pensadoresssssssss, de nuestros dirigentessss, del que dirige el ICRT, el que tiene que ver con quitar, correr , borrar, desaparecer un porgramaaaa,solo preg ¿Así se quiere que la juventud responda?... Así se puede mantener a un pueblo contento? sin tener el respeto ,el detalle o es que solamente hay que pensar que la Cuba Revolucionaria solo necesita un pedazo de historia y ya.... cuando escuché LAS PALABRAS DE EL COMPAÑERO EUSEBIO LEAL , EN LA GALA POR EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE BALLET...solo me dije,que falta hace analizar con sinceridad todo lo que dijo, que importancia al arte ,que importancia al supremo detalle de respetor lo bello,sin dejar de ser revolucionario ... pero que bien se disimula esa sencilles y respeto por el Arte en esta Patria ,disculpen ... pero estoy de decepciones hasta el gollete,después los que prefieren otras tierras son criticados pero es que ... por favorrrrrrrrrrrr.hasta cuando tenemos que soportar tanta rudeza,y después la ironía de Estelvina !!!!Cómo quedo yoooo!!! no exijamos entonces respeto...tenemos mucho que aprender ...
Amauri te sigo queriendo ... solo a tí