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Callejón de Hamel: De La Habana… una arteria

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Por: Adriana Rodríguez y Aliet Arzola Lima

Fernando Belleau Hamel. Ese era el nombre del norteamericano -de origen franco-alemán dicen- que compró unos terrenos en la barriada de Cayo Hueso a inicios del siglo pasado. Allí organizó un negocio de materia prima y fundición, puso a trabajar a negros y chinos, e incluso les construyó casas, acto generoso que no pasó desapercibido, pues años más tarde una pequeña callejuela tomó su nombre.

Ya estaba escrito, aquel Callejón se llamaría Hamel por los tiempos de los tiempos, ni siquiera los esfuerzos del gobierno neocolonial en 1913 para comprar los terrenos fructificaron, nada podría interponerse en el destino. Eso sí, tal vez nunca pensó Belleau Hamel que en ese pequeño espacio florecieran tantas pinturas, tantos murales, tantas esculturas, siempre vibrando por la música insaciable de los tambores que dan vida en cada instante al Callejón desde 1990.

Salvador González Escalona desplegó todas sus herramientas y esparció colores por doquier, a ratos con mucho a favor, otras veces remando a contracorriente. No siempre apoyaron su proyecto, pero el tiempo le dio la razón, de ahí uno de sus más populares mensajes estampados en una fachada: “Yo puedo esperar más que tú, porque soy el tiempo”.

En el Callejón se rinde tributo a la cultura afrocubana, algunas obras están hechas de restos de viejas bicicletas o de bañeras abandonadas, relucientes ahora luego de tomar color. Además, existe un Nganga, lugar sagrado para la celebración de los ritos de la religión de Palo Monte.

Puro folklore, ese es el Callejón, una arteria dentro de la inmensa Habana.

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Aliet Arzola Lima/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Aliet Arzola Lima/Cubadebate

Foto: Aliet Arzola Lima/Cubadebate

Foto: Aliet Arzola Lima/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

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Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

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Foto: Aliet Arzola Lima/Cubadebate

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Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

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Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

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Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Foto: Adriana Rodríguez/Cubadebate

Se han publicado 3 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Argimiro dijo:

    La vida de una nación proviene de sus tradiciones que es la simiente cultural autóctona, que brota espontanea. Los pueblos hacen de la tradición arte y vida y los llenan de esperanza y sueños para el fomento de una vida más rica. “Yo puedo espera porque soy el tiempo” es una aseveración a decir de Martí, que “lo que es, es”, y “el que persevera triunfa”. De eso es lo que se precisa, no de conformistas y burócratas.
    La cultura salva porque en ella va el alma de un pueblo, que es su creador y promotor genuino. Por eso he aplaudido siempre este proyecto por su carácter continuador, renovador de la cultura de barrio, que es decir de pueblo. El barrio es el crisol donde se funda lo nuevo y donde se hace imperecedera la obra espiritual de una nación. Tengo nostalgias de las tradiciones apagadas pero las veo avivar sus llamas que la harán florecer. La cultura no nace en los teatros, cuando llega allí es porque fue parida en un barrio por gentes que son el tiempo
    , entre la muchedumbre bulliciosa, mezcla heterogénea de hombre y mujeres y las tradiciones sin lo cual nada será posible. Para el callejón de Hamel “chapeau”, y que es además la cuna del Feeling uno de mis deleites. En hora buena este proyecto.

  • Alfredo Ávila dijo:

    Coincido que es una joya de la cultura cubana.

  • Teresita dijo:

    Excelente fotorreportaje que refleja la integración de la cultura, tradiciones, constumbres e idiosincrasias de otras naciones en la cubana a raiz del proceso migratorio hacia la isla de chinos, africanos y españoles, entre otros, que permitió con su asentamiento en suelo cubano tener descendientes para la formación de lo que hoy conocemos como la cultura cubana, una mezcla de varias culturas.

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