Vida cotidiana
Fotorreportajes, Cultura »
A unos metros de la histórica Plaza de la Revolución y colindante con el majestuoso cementerio Colón, está La Timba, un vecindario que a menudo atravieso para llegar hasta Juventud Rebelde, periódico donde trabajo. Tiene fama de "barrio malo", marginal y provocativo. Pero de eso solo le queda justamente la fama. Es un lugar pintoresco y popular de la capital cubana. Allí, en sus solares y pasillos, tiene resguardo, por ejemplo, la rumba de cajón.
Noticias, Economía »
La noticia del fallecimiento de Julio Guerra Nieblas, trabajador por cuenta propia, causó consternación el jueves entre los pobladores de Santa Clara, donde alcanzó gran popularidad por su peculiar forma de anunciar. A los 78 años de edad dejó de existir este sencillo hombre de pueblo, quien durante las últimas décadas creó un estilo y especial manera de comercializar el producto que le permitió ser uno de los personajes más populares de la capital villaclareña.
Fotorreportajes, Cultura »
Luisdel Reyes tiene 20 años y un grupo musical, La Tentación. Hacen timba cubana. Él cuenta que cantar lo traslada de dimensión, que se va de este mundo, como a otro planeta (sólo por un momento porque es en este donde sus aspiraciones son realizables). La ceiba no siempre se llama ceiba; en su barrio, Cocosolo, es arabba. Allí tampoco es un árbol más: se la saluda y respeta. "Nos da fe", dicen los vecinos.
Cinco luchadores antiterroristas cubanos »
En su blog Segunda Cita, Silvio Rodríguez da a conocer una carta de Antonio Guerrero, uno de los Cinco cubanos presos en EEUU. Tony le propone seleccionar una foto -del también fotógrafo Silvio- por cada concierto que ha ofrecido el cantautor en los barrios habaneros y, desde su celda, él haría un retrato o una pintura que corresponda con la foto seleccionada. Silvio ha respondido convocando a los lectores de su blog, para que sean ellos los que elijan las fotografías. A Cubadebate le ha parecido preciosa esta iniciativa y se suma a ella, pues las fotos de nuestro trovador »
Luces y sombras de una Isla »
Cuando canta Omara algo pasa, no se podría decir bien qué es, las palabras no lo describirían, no alcanzarían a aprehender tanta potencia, tanta belleza. Tampoco en la comunidad de tránsito de Santa María del Rosario podrían explicarlo, pero definitivamente lo sintieron; como sintieron la poesía de Silvio, el piano de Rolando Luna, el canto del dominicano José Antonio Rodríguez.
Opinión, Cultura »
Fue hace mucho tiempo. Si no me falla la memoria corría el año 2011. Yo quería ser escritor. Era joven. Todo el mundo quiere o ansía algo cuando es joven. Lo mío era la literatura. Estudiaba periodismo y me gustaba, pero soñaba con escribir grandes cuentos y grandes novelas. Por aquella época, gracias al azar, o a algunas influencias, publicaba en Cubadebate. Un medio que hoy no sé si existirá, pero que en el 2011 era bastante leído. En Cuba y en el mundo. Pues publicaba ahí y aunque no cobraba un medio tampoco me interesaba.
Luces y sombras de una Isla »
"De mi aula yo soy el único que sabe remar", y parece un marinero diminuto cuando se le escucha, tan orgulloso, gigante en su universo infantil, en su océano de apenas cincuenta metros. En su barrio, el Fanguito, hubo un concierto, tan grande como pequeño el escenario, tan extraordinario como común el lugar escogido para celebrarlo, y donde la emoción que cupo en una multitud concentrada en escasas cuadras, presente a pesar de la lluvia, no se alcazará siquiera a sospechar.
Fotorreportajes, Cultura »
No creo en esa frase trillada de: “Una imagen vale más que mil palabras”. No siempre es así. Cuando estoy de un lado a otro persiguiendo instantáneas siempre hay una frase, un gesto, una escena que detiene mi locura. Es entonces cuando, en segundos, el mundo pasa exclusivamente por mi cámara e intento detenerlo. Y la realidad, inatrapable compañera que siempre nos sorprende, va mucho más rápida, libre y encantadora.
Opinión »
En La Habana hay guaguas de todo tipo: las del amanecer son acogedoras. Afuera, las calles despejadas, el frío tenue, las personas que retornan, las que parten, los que a diario se entregan, sin que medien palabras, la supervisión del mundo, la continuidad de la vida. Pero en verdad, las casi poéticas guaguas de las siete de la mañana son las confrontas de la madrugada. Esas rutas lúgubres que recorren la ciudad con mucho sigilo, a buen tiempo cada dos o tres horas, y que llevan encima, como gravitando, un extraño sino, algo fantasmal.
Opinión, Cultura »
Desde que comenzó su periplo por los barrios habaneros, en septiembre pasado, siempre el próximo concierto se mantiene a buen resguardo. Buena esa, porque así los exclusivos asistentes al encuentro son precisamente los lugareños, los que llegan del trabajo cansados y con el morral o la jaba (bolsa de mercado) en mano se plantan frente a la tarima junto a los niños que revoletean por las calles y junto a las mujeres que adelantan el oficio del hogar y se instalan para un concierto que ya quisiera el Madison para él »
Luces y sombras de una Isla »
Callejuelas estrechas, niños jugando por todas partes, perros aburridos tumbados a la sombra de algún árbol, o bien alborotando sin ninguna causa aparente, basureros, pajaritos que cantan, gente solícita y afable, o no... Así de diverso y matizado es Romerillo, donde los vecinos se llevan "como hermanos". Así lo dice Jorge Luis, Chicho, habitante de la comunidad, que admira a Silvio Rodríguez por "ponerla como es".
Fotorreportajes, Cultura »
Antes de compartir mi crónica fotográfica sobre lo sucedido el pasado domingo 22 de mayo en El Fanguito, en otro de los conciertos de Silvio Rodríguez Domínguez por los barrios, permítanme confesarles algo: Yo me di por vencido cuando me faltaban dos cuadras para llegar a La Universidad de La Habana, la noche de aquel recital histórico de Silvio bajo la lluvia. Por eso este domingo, aunque desde temprano el agua ya se anunciaba, no titubeé en ir a El Fanguito.
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