Crisis global del Capitalismo  »

| +

Subsiste la paz en el territorio de las potencias pero en las zonas periféricas la guerra no ha cesado. Los pretextos apelan a la instauración de la democracia o a la defensa de los derechos humanos. En verdad, se trata de la lucha por el apoderamiento de materias primas valiosas. La ciencia y la tecnología contribuyen a producir armas cada vez más sofisticadas. El arsenal atómico alcanza cifras peligrosas y los artefactos inteligentes protegen las vidas de los agresores y amenazan poblaciones civiles inermes.