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¿Tope o ficción?: Precios regulados en los agromercados de La Habana

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En el Agro de Mulgoba se cumplen los precios establecidos. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Las ferias agropecuarias que funcionan los fines de semana en diversos puntos de La Habana podrían ser un oasis para adquirir los alimentos básicos, pero esta “aparente” solución se desvanece cuando la lista de precios máximos establecida recientemente por el Gobierno capitalino queda en letra muerta.

El pasado viernes, en la feria del Consejo Popular Palatino, el valor de los productos mostraba una relación directa con la inflación y con la cotización del dólar en el mercado informal. Al acercarme a uno de los puestos de productos agropecuarios y preguntar por la lista oficial, el vendedor respondió: “No, no tenemos la tabla hoy, pero puede preguntar que no cobro por eso”.

Este hermetismo no resulta sorprendente. La tarifa no declarada duplica los máximos aprobados por las autoridades: la libra de fruta bomba a 80 pesos frente a los 40 establecidos; calabaza a 50 versus 25; yuca a 50 en lugar de 25; boniato a 60 contra 25; malanga a 150 frente a 75; y el ají cachucha a 150, aunque este último no figura entre los productos regulados.

El resto de los puntos de venta, aunque mostraban los costos a la vista, igualmente incumplían lo normado: la ristra de cebolla de 1200 a 3500 pesos; el ajo entre 2500 y 3500; ají cachucha a 100 pesos el vaso; guayaba a 60 pesos la libra; y naranja a 100 pesos por libra.

Mónica, residente en Avenida Norte, señaló: “Topar los precios es como poner una curita en la llaga. Nadie cumple lo establecido y los inspectores brillan por su ausencia en el mejor de los casos; en el peor, los compran con una ristra de cebolla que bien cara está”. Su padre, quien la acompañaba en la búsqueda de víveres, agregó que estas medidas solo se respetan durante las primeras semanas, luego todo el mundo las olvida.

Feria del Consejo Popular Palatino. Foto: Cubadebate.

Luisa, vecina de Primelles, considera que se necesitan mejores canales de información, pues al desconocer los precios máximos, las personas no pueden exigir sus derechos. Aunque, como ella misma reconoce: “yo que me los sé me siento vulnerable porque o compro lo que necesito al precio que ellos quieren, o me voy con las manos vacías”.

Esta situación ya se había vivido meses atrás cuando se establecieron topes a productos de primera necesidad como aceite, pollo y huevos. Las mipymes y TCP alegaron entonces un argumento concreto: el valor del dólar en el mercado informal crece estrepitosamente, el Estado no les garantiza el acceso a divisas y estos artículos son importados.

Mipyme en San Agustín, La Lisa. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ Cubadebate.

Aunque no pueden ser justificantes para “apretar los bolsillos del pueblo”, los campesinos tampoco escapan a esta realidad. Si bien cultivan en el país, los insumos y fertilizantes deben importarse, y además comercializan otros como naranjas y ajos, que no se producen localmente.

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En Boyeros el cuartico está igualito. Bastó bajar por las escaleras de mi casa para confirmarlo: una vez más, la regulación de precios sin un aumento real en la producción no da los frutos esperados. A pesar de la reciente resolución emitida por la gobernadora de La Habana, el paisaje en esta zona del sur habanero permanece inalterado: la ley escrita se disuelve en la cotidianidad.

Un recorrido por los puntos habituales de acopio revela un viaje a la desorganización. Los carretones —proveedores frecuentes que llegan desde municipios aledaños— continúan apostándose alrededor del parque de Santiago de las Vegas en su habitual caos. La oferta vocal se impone a cualquier normativa: se pregona la mercancía, pero no hay letreros que indiquen precios, y mucho menos que estos se ajusten a lo estipulado por la autoridad. Varios de estos agricultores, al ser cuestionados, ni siquiera conocían la existencia de los nuevos precios.

La situación no es muy distinta en el agromercado de oferta y demanda de la localidad, conocido tanto por su variedad como por sus precios excesivos. Al llegar, la mayoría de las tarimas estaban vacías. Las pocas que exhibían productos carecían de tablillas con precios claramente visibles.

En medio de este escenario, las voces de los implicados pintan un cuadro complejo. Herminio, veterano campesino de La Salud, vende sus cosechas cada sábado cerca de la iglesia. “Escuché algo de la resolución”, confiesa, “pero mira, mis precios no cumplen con eso, aunque tampoco son abusivos”. Para él, la ecuación es simple: “Prefiero venir y venderlo yo mismo que lidiar con los intermediarios que tocan a mi puerta en la finca, que son unos abusadores”.

Sin embargo, admite la imposibilidad de ajustarse a la tarifa oficial: “Todos los insumos para hacer producir la tierra siguen escasos y por las nubes. Además, cada día es más difícil encontrar trabajadores que acepten menos de 10 000 pesos al mes, y eso encarece todo. ¿Cómo voy a vender la malanga al precio que dicen ellos, si solo ponerla en la tierra me cuesta una fortuna?”.

Desde el otro lado del mostrador, la percepción es de frustración. Margarita, ama de casa que depende de la ayuda de sus hijos, no ve cambios. “Eso es un abuso lo de los carretilleros y los puestos en las esquinas”, afirma con resignación. “No sé si reciben inspección, pero los precios siguen igual o peor. Nada ha cambiado”.

La cadena de problemas tiene muchos eslabones. Pedro, propietario de un pequeño puesto bien surtido en la Calzada de Managua, lo explica desde su experiencia: “El problema es que seguimos comprando a los mismos precios. El combustible está en USD y, para llegar al campo y comprarle a los ‘guajiros’, ¿cómo hacemos? Entonces el gobierno baja los precios sin tener en cuenta esas cosas”.

Al transitar por las cuadras del llamado Boulevard de Santiago, en cada espacio hay venta de todo tipo. Es sábado, y es común recibir inspecciones “sorpresivas”; en la esquina, siempre hay alguien de pie, atento, listo para dar la señal de alarma. Se encuentra de todo, siempre que se pueda pagar a precio de lingote de oro: una libra de tomates a 500 pesos, la cebolla a 400, papas a 500, entre otros productos. Al final, como dice el refranero popular, el cuartico está igualito.

La resolución, bienintencionada en el papel, parece haberse quedado atrapada en un limbo entre el decreto y la tierra. Mientras los precios de los insumos y la logística sigan por las nubes, la orden de descender parece una imposición desconectada de la raíz del problema: una producción que no despega y una cadena de intermediación que la resolución no logra frenar. El sur de La Habana, como termómetro fiel, marca la fiebre de una economía que no se cura solo con aspirinas regulatorias.

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En el Agro de Mulgoba se cumplen los precios establecidos. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

La situación es generalizada en la capital. Tras la publicación de la medida en Cubadebate, decenas de lectores compartieron sus experiencias y valoraciones sobre el cumplimiento real del listado de precios en los mercados habaneros. Las opiniones, en su mayoría, coincidieron en que el principal desafío no radica en la norma, sino en su control efectivo.

Algunos foristas denunciaron irregularidades en la comercialización de los productos. “Hay vendedores que esconden mercancía y, a pocos pasos, la revenden a precios más altos”, comentó un usuario.

La calidad de los productos también fue un tema recurrente. “Para los vendedores ya todo es de primera calidad, sin importar el tamaño o si está marchito”, opinó un lector.

Varios foristas insistieron en la necesidad de fortalecer la labor de inspección y aplicar sanciones más severas. “Los inspectores deben trabajar más los fines de semana, cuando los precios se disparan en las ferias”, escribió Jesús de Armas. Otro usuario, identificado como Eduardo, propuso publicar los números de contacto para denunciar violaciones, aumentar las multas y rotar a los inspectores “para evitar complicidades”.

El escepticismo ante el cumplimiento efectivo es una constante. “Primero hay que hacer que se cumplan las normas. Ya eso lo vimos antes y no hay quien le ponga el cascabel al gato”, señaló Alexandro, mientras Juan José advirtió que “muchos comerciantes ni siquiera tienen pesas y venden por unidad, todo a la vista de los inspectores”.

Aunque algunos lectores consideraron aceptables los nuevos valores oficiales, cuestionaron las malas prácticas en el cobro. “Te ponen un precio en la tablilla y te cobran otro, eso es robo”, escribió un usuario identificado como Andu1980, quien llamó a involucrar a la Policía en el enfrentamiento a estas violaciones.

El consenso entre los foristas apunta a una misma preocupación: sin control riguroso y transparencia en la gestión, los precios topados corren el riesgo de “volver a quedar como letra muerta”, como advirtió un usuario desde el municipio de Playa.

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De acuerdo con información oficial divulgada por la Agencia Cubana de Noticias, el Gobierno de La Habana ha intensificado las acciones de fiscalización y control en los mercados agropecuarios de la capital para garantizar el cumplimiento de los topes de precios unificados establecidos por la Resolución 148/2025.

Durante una jornada de inspección, los equipos de las direcciones municipales de Finanzas y Precios aplicaron multas y sanciones por incumplimientos detectados en varios puntos de venta.

En el municipio Plaza de la Revolución, por ejemplo, se impuso una multa de 16 000 CUP a un infractor por establecer precios superiores en nueve productos, mientras que en la feria de 17 y 8 se sancionó con 10 000 CUP la venta de pimientos a 380 CUP y con otra multa de igual cuantía por pepinos ofertados a 70 CUP. Asimismo, se aplicó una sanción de 7 000 CUP por la venta de plátano burro sin el precio visible.

La ACN reporta que en Arroyo Naranjo, específicamente en la feria de la calle Mina, se impusieron tres multas de 8 000 CUP cada una por violaciones a los precios regulados, más una sanción de 5 000 CUP por no exhibir los precios, totalizando 29 000 CUP en sanciones. Los controles se extendieron a otros municipios como Habana del Este, Diez de Octubre, Guanabacoa y La Lisa, donde se aplicaron sanciones que oscilaron entre 2 000 y 16 000 CUP, según la gravedad de las infracciones.

Además de las multas, las autoridades adoptaron medidas de decomiso en los casos donde se constató especulación, en cumplimiento del Decreto 30 y el Decreto Ley 91. Estas acciones forman parte de la estrategia gubernamental para fortalecer la disciplina comercial y proteger a los consumidores, en correspondencia con la política económica del país.

Feria del Consejo Popular Palatino. Foto: Cubadebate.

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Frank Díaz, residente en el municipio de Playa, señaló que en la feria agropecuaria de 13 entre 84 y 72 los valores se han mantenido sin cambios desde la implantación del tope gubernamental. “Debería ser más barata la feria, pero no es así”, afirmó, y destacó que existe una mayor disponibilidad de productos importados como confituras y enlatados que de agrícolas. Además, precisó que los costos son casi idénticos a los que tienen las mipymes y los Trabajadores por Cuenta Propia (TCP).

Por su parte, María Fonseca, quien vive en Nuevo Vedado, se refirió a la situación del mercado en Tulipán. Allí, comentó, “hay poca oferta de productos y los precios están igual que antes del tope”. La vecina también hizo una observación sobre los vendedores ambulantes: “Los carretilleros tienen más ofertas, pero los valores son muy elevados, muy por encima del límite establecido por el Gobierno de La Habana”.

Esta dinámica en los alrededores del mercado de Tulipán fue descrita con más detalle por Lina, otra residente de la zona: “Casi todos los días vemos a los vendedores y los carretilleros fuera del mercado vendiendo productos del agro y también industriales, pero con precios muy por encima de lo que debería ser”. No obstante, reconoció que estos ofrecen artículos que no se encuentran dentro de la instalación, como “naranjas, pepinos, yuca, boniato, ajo, ají...”.

La escena que se repite con frecuencia, según los testimonios, es la de los carretilleros saliendo despavoridos al ver acercarse una patrulla. Pasan de ser vendedores a veladores. Se avisan entre ellos porque tienen los precios por encima de lo establecido.

Por otro lado, Haydee, también vecina de Nuevo Vedado, ofreció una perspectiva alternativa. Mencionó que “las viandas están a precios más razonables en las ferias que hacen en los parques en algunos municipios de la capital”. Sin embargo, matizó su comentario añadiendo una limitante: “Con eso uno no puede contar porque depende de lo que puedan traer los guajiros y no siempre son los productos que uno necesita”.

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En el Agro de Mulgoba se cumplen los precios establecidos. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Esta divergencia entre el decreto y la realidad en los mercados habaneros revela que el mecanismo actual es insuficiente. La población se encuentra atrapada en una disyuntiva imposible: acatar una normativa que no se cumple o acceder a precios abusivos para poder alimentarse. El costo de esta fractura entre lo ordenado y lo ejecutado no puede recaer indefinidamente en los bolsillos de las familias, que terminan sufriendo las consecuencias de una aplicación irregular y de la desconexión entre la política diseñada y las complejidades del terreno.

La solución trasciende el simple control. Si bien la fiscalización es necesaria, los testimonios de campesinos y vendedores apuntan a un problema estructural: los altos costos de producción, la intermediación y el acceso a insumos.

Una estrategia integral requeriría, además de una supervisión consistente y transparente, medidas que ataquen estas causas de fondo. Esto implica facilitar el acceso a fertilizantes y combustible a precios asequibles, apoyar directamente a los productores para acortar la cadena de distribución y promover una oferta estable que, a la larga, regule los precios de forma natural.

La efectividad de cualquier medida gubernamental se juzga por su impacto tangible en la vida de las personas. Para que los topes dejen de ser letra muerta y se conviertan en una realidad, es imperativo un enfoque que combine una vigilancia creíble con el diagnóstico y la resolución de los obstáculos económicos que enfrentan tanto productores como consumidores. Solo así las ferias y los mercados podrán cumplir su verdadero propósito: ser un espacio accesible donde la población pueda adquirir sus alimentos.

En el Agro de Mulgoba se cumplen los precios establecidos. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

En el Agro de Mulgoba se cumplen los precios establecidos. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Mipyme en San Agustín, La Lisa. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ Cubadebate.

Mipyme en San Agustín, La Lisa. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ Cubadebate.

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Precios sin control: ¿Por qué la resolución no llega a la mesa? (+ Podcast e infografía)

Se han publicado 150 comentarios



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  • pedro.alonso dijo:

    por favor no es en La habana solo el tema de los precios, tampoco sirve el tema del pago electrónico, los particulares que son los que tienen en sus manos la necesaria alimentación del pueblo, porque no hay otra vía, no la aceptan. en resumen no respetan las decisiones y disposiciones del gobierno, ni hay forma de hacerlas cumplir de manera permanente.

    • Avileño dijo:

      Efectivamente, siempre se habla de La Habana como si el resto de Cuba no existiera. Al final son los mismos problemas en cada metro cuadrado del territorio nacional.

  • olivio dijo:

    Nada asi de sencillo queda en letra muerta porque los que tienen que cumplir con sus funciones de velar pero no un dia por rutina o que esta en el plan sino de manera sistematica , constante para el control de los precios, seguira todo igual , este es el pais que mas legislaciones , y controles tiene establecido comienza un dia bien y al pasar de unos dias se engaveta todo y vuelve todo a la indisciplina y el descontrol del que se benefician unos pocos y afecta a la inmensa mayoria.

  • Elemental dijo:

    Saludos. Un detalle que se tiene que analizar muy bien es cuánto gana el campesino por cierta cantidad de un producto y cuánto gana el que se lo compra y revende. Ante esta situación surge una pregunta : ¿Cuál debe ser el márgen de ganancia para ambas partes?
    El campesino no puede ser el que menos gane por su trabajo.

  • Ichybeu dijo:

    No han visitado el agro de sol /Habana y Compostela uffff ni hablar y el amistrador tuba el catao de las pesas comprobadoras , cuando hay inscripciones, no se vende ! Y con regalito basta para q todo siga igual .

  • MTM dijo:

    En ninguna de las ferias o establecimientos se cumple con lo establecido, ya sea precios o pagos de manera digital. Un día si hay algún inspector es posible que cumplan, pero al final seguimos pagando las cosas super caras. Debe haber alguien que haga cumplir las normativas que se aprueban. Una multa, no es la medida. Se paga y al otro dia está todo igual o mas alto, porque tienen que recuperar el dinero de la multa.

  • Jesus dijo:

    Hacer más de lo mismo que ya ha demostrado que no funciona, y pretender que ahora funcione, es irracional.
    Cito un párrafo del reportaje: "La solución trasciende el simple control. Si bien la fiscalización es necesaria, los testimonios de campesinos y vendedores apuntan a un problema estructural: los altos costos de producción, la intermediación y el acceso a insumos".
    Ahí está la respuesta de lo que se debe hacer. Está comenzando la campaña de frío. Es un buen momento para cambiar.

  • ETR dijo:

    Una realidad no privativa de la capital! Esa es la realidad de toda Cuba. Aquí todo lo que se aprueba es para que se incumpla, y mientras la indisciplina es campo de cultivos para TODO.

  • Roberto dijo:

    Buenas, que explicación dan en el gobierno provincial, la delegación de la agricultura, la anap sobre este incumplimiento de la medida tomada, falta este análisis periodistas no se queden en la mitad del problema y profundicen hasta el final haber si se logra algo bueno para todos nosotros que somos el pueblo

  • LT dijo:

    Las autoridades de la capital, al topar los precios demostraron que actúan de espalda a la realidad. La respuesta al fracaso de la medida se explica en el artículo. Si no hay producción no puede haber estabilizacion de precios, no digo "reducción", esto último no va a ocurrir, salvo en productos puntuales. Ls solución es actuando a favor de la oferta, no hay de otra.

  • EL BRUTO dijo:

    ES UNA FALTA DE RESPETO DE LOS QUE EMITEN LAS RESOLUCIONES QUE DESPUES NO LAS HACEN CUMPLIR. EN ALGUNOS CASOS TE DICEN A LA CARA QUE HAY UN PRECIO PARA EL INSPECTOR Y OTRO PARA EL CLIENTE A QUIEN TE VAS A DIRIGIR SI LOS IMSPECTORES ESTAN COMPRADO CON PRODUCTOS Y HASTA CON DINERO.

  • erismeldo dijo:

    Hola.
    Eso es como quien le pone el cascabel al gato.
    Es por gusto, sino se aplican las leyes, para que estan entonces???
    Es como se dice en el argor popular, es un suenno que por ahora no se va hacer realidad

  • sachiel dijo:

    Más de lo mismo, es decir, muchas denuncias publicas en redes y paginas web oficiales y no oficiales, pero las soluciones y el estricto cumplimiento de lo regulado no están a la altura de lo que se espera, y me parece que quienes estafan no leen nada de estas cosas y opiniones. Tampoco nuestra población hace por cumplir lo establecido, y acepta resignadamente ese estado de cosas, para luego hacer catarsis "de pasillo" y en miles de opiniones y comentarios negativos, tan sólo unos pocos valientes exigen se cumpla su derecho a comprar por el precio oficial, al pesaje exacto y al pago electrónico.

    Yo pregunto: Si somos capaces de hacer propaganda impresa de calidad para determinados eventos, ¿que costaría fabricar y situar en todos los puntos de venta los listados oficiales de precios bien visibles, impresos y tipo pegatina o de la forma que no sean removibles, al igual que los QR, y todos los teléfonos a quien llamar en caso de abuso al consumidor..? y por supuesto, todos con una coletilla que advierte a vendedor y cliente de deberes y derechos, y las multas a aplicar de no cumplirse.

    Con las pizarras de precios, otro tanto: los escritos a tiza, en cartones improvisados o hasta impresos en casa, son fáciles de cambiar, pero cuando están bien visibles y certificados, ya ahí se traba un poco el paraguas de la estafa a la cara...

    • Goyito dijo:

      Saludos Sachiel: El día que hagan todo lo que usted propone (es como debe ser) se le acaba el vacilón a unos cuantos.
      Quisiera que algún funcionario de Acopio, la Agricultura o del Consejo de la Administración explicara en esta página porqué no se hace lo que usted propone.

  • Anita dijo:

    Los que no saben de economía hablan y toman medidas absurdas. Como es posible que se tope un precio cuando el alza de las monedas duras está en un alza desmedida. Alguien piensa que el campesino productor , que tiene que pagar todos los insumos en divisas va a poner esos precios de risa!?????. Por favor.... está medida simplemente va a desencadenar una pérdida del producto en los mercados y un enriquecimiento de inspectores corruptos qué pululan por todo el país. Tienen que pensar , tienen que poner los graduados en economía a diseñar medidas que funcionen para todo el mundo. Un plátano no puede costar 20 pesos cuando un par de tenis sobrepasa los 10mil por solo poner un ejemplo. La inflación abarca todos los campos, es una medida sin sentido. No va a funcionar y seguiremos los de a pie los más afectados una vez más.

  • Eddy dijo:

    Agradecer a Cubadebate por publicar lo que todo el pueblo conoce, menos aquellas autoridades que lo deben hacer cumplir. El tope de los precios agrícolas tiene muy buenas intenciones, pero está a kilómetros de distancia de la realidad. Primero que los que comercializan conocen que no existen condiciones objetivas y subjetivas para que lo que se norma se controle y si van algunos impectores saben cómo resolverlo. Antes de emitir una norma en la situación que está es país hay que estar bien seguro de que se va a cumplir y que en caso de los incumplidores se les aplicará la ley. De lo contrario se pierde el respeto a la autoridad. Un ejemplo palpable son los precios que el Gobierno Central estableció para algunos productos y de eso todos conocemos como están ahora.

  • EL BRUTO dijo:

    LOS PRODUCTOS PUEDEN SER IMPORTADOS PERO NO PARA TENER UN MARGEN GANANCIA DE UN 150% COMO SE DA EN MUCHOS CASOS, LOS IMPECTORES NO PIDEN FACTURAS DE ENTRAS PARA REBISAR CUAL LO QUE GANA EN CADA PRODUCTO O NO SABEN O SE HACEN LOS QUE NO SABEN, PERO ELLOS SI SE LLEVAN LO QUE LESOBRNAN SIN COSTO ALGUNO. CHEQUEN EL MODO DE VIDA DE LOS IMPERCTORES Y VERAN LA REALIDAD.

  • Alexander dijo:

    Topar precios jamas ha funcionado y jamas funcionara, con el tiempo que llevamos haciendo esa prueba ya va siendo hora de aprender de los fracasos

  • Alejandro dijo:

    Tienen que empezar arreglando el desorden cambiario que tiene este país. Sin una correcta política fiscal y monetaria todos esos paliativos quedan en nada

    • Anonimo dijo:

      Estoy de acuerdo contigo

  • TMR61 dijo:

    Mi experiencia personal en el municipio La Lisa.
    La Feria Agropecuaria de los fines de semana se realiza calle 49, desde 200 hasta 218.
    Justo en 200 y 49 queda el Gobierno Municipal y en la esquina, en diagonal, el PCC Municipal. Y no obstante la problemática de la violación de los precios, entre otras tantas irregularidades, es exactamente la misma que en el resto de La Habana.
    No solo en las Ferias con los productos del agro se agrede impunemente al bolsillo, y se lucra con las necesidades, del pueblo.
    En 51, entre 190 y 180, (solo a dos cuadras) del Gobierno y el PCC municipal, está el punto de venta de pan normado (o población). Pan que el Estado reguló el peso a 60 gramos por unidad pero que en realidad no suele llegar a 40 gramos. Aun con el faltante en el peso es cotidiano que se les acabe el surtido, obligando a regresar cerca de la hora del cierre (cuando ya una parte de los clientes decidió no volver, (quedando el excedente para la panadería), no obstante, el pan que siempre hay es el liberado, de, supuestamente, 100 gramos a 50 cup.
    La dirección de la Empresa que controla las panaderías de La Lisa se encuentra en la esquina de 162 y 51, (dos cuadras más adelante).
    La situación del pan, específicamente en esa panadería se ha denunciado reiteradamente desde hace más de dos años en la Empresa, en el Gobierno y en el Municipio del PCC, y la situación continua invariable.
    Si así nos va con una unidad estatal que solo vende pan, que se conoce perfectamente la cantidad de materia prima que dispone, el precio del servicio, el salario que percibe cada trabajador y hasta su aporte al fisco, que quedara para el "control" de unas Ferias Agropecuarias con tanta diversidad, no solo de productos sino de comerciantes.
    El CONTROL, nuestro reto eterno.

  • jairo somonte dijo:

    Solo acotar un ejemplo el picadillo mdm que se a convertido en el plato principal del cubano paso de doscientos y pico por libra a más de 350 un aumento de más de 70 o 80 pesos para el ya deprimente salario de los obreros urgen soluciones

  • La verdad dijo:

    Estoy de acuerdo con muchas de las opiniones en cuanto a que se topan los precios y nadie los cumple y los que tienen que controlar y velar por su cumplimiento no hacen nada o casi nada es el caso de la ciudad de Holguín donde vivo, se toparon lops precios del arroz a 155 la libra del nacional y nadie los vende a ese precio todos estan por encima de los 200 pesos, y es triste ver como la impunidad se impòne y un ejemplo es el mercado de los chinos donde son los primeros violadores del precio topado y hasta el mercado el mambi atendido por la FAR donde lo han vendido a un precio mayor. observamos una inercia total de los que deben velar por los precios topados,solo he visto vender arroz 150 pesos la libra, bueno si le puede decir arroz , pero siendo casi polvo de arroz picado al 100 por ciento que no sirve para consumir como arroz.,

  • Lusaro dijo:

    Pienso que las multas que se imponen hoy son incongruentes ya q se aplican solo al que está legal existiendo casi la misma cantidad de ilegales con peores precios y están exonerados de inspección,por otro lado los inspectores en general multan al que no paga y tratando de cumplir la norma a veces imponen sanciones arbitrariasconsiderando q la mayor parte de losafectados no reclaman porque el proceso trae más perdidas de tiempo que beneficio

  • Alejandro dijo:

    Esta muy bien que publiquen todo eso, pero cuando , es la cuestión,cuando las autoridades responsables asumiran su rol y aplicarán las medidas establecidas, de nada sirve publicarlo y no actuar ante esta violaciones ya para nada nuevas.

  • yolexis dijo:

    Topar los precios es solo para el beneficio del inspector o del dirigente que se benefician de eso. Lo que se debe hacer es estimular la producción solo eso podrá tener un valor real de los productos.

  • Gonzalo Rubio Mejias dijo:

    Está manera de estimar se combate la inflación tomando precios es un absurdo.

    Es querer apagar un fuego echándole gasolina. El gobierno está advertido razonadamente por los economistas y la ANEC.

    Ahora falta un reconocimiento y explicación crítica del gobierno de La Habana, de forma pública y convincentes.

    Además explicar qué va a hacerse para combatir con más certeza la inflación.

    Rectifico, TOPANDO precios quise decir.

  • EL CUBANO dijo:

    EL OTRO TEMA ES LA CALIDAD, EJEMPLO REMOLACHA CON RAMA VENTA POR LIBRA ROBO A OJO VISTO,PLATANO QUE NO ESTAN HECHO AUN,BONATOS CON TESTUAN Y MAS

  • cubano dijo:

    PARQUE DE TRILLO , DEN UNA VUELTA LOS SÁBADOS CUBA DEBATE , ABUSO HASTA MAS NO PODER CON LOS PRECIOS , Y EL COBRO SOLO POR EN ZONA Y NO POR TRANSFERMOVIL YA QUE SABEN QUE LAS CONEXIONES ESTÁN MALAS PARA OBLIGARTE A PAGAR EN EFECTIVO A SUS CUENTAS PERSONALES Y NO A LAS FISCALES , Y AL FINAL NO PASA NADA

  • León dijo:

    El precio del dólar en el mercado informal está artificialmente inducido y forma parte de la guerra económica derivada del bloqueo. Si el gobierno de La Habana establece los precios internos tomando como referencia ese tipo de cambio inflado, la población enfrentará una grave crisis alimentaria. Es fundamental vigilar el cumplimiento de los precios topados, especialmente en las ferias y en los mercados agropecuarios estatales, que representan una de las pocas alternativas viables para acceder a alimentos a precios razonables.
    Las ferias sabatinas, donde los camiones llegan directamente desde los productores, deben ser promovidas y fortalecidas como modelo de distribución. Esto permitiría eliminar los intermediarios que encarecen los productos y agravan la situación económica de la ciudadanía. Además, es necesario revisar la modalidad de venta por unidades —como ocurre con los aguacates y los plátanos—, ya que resulta injusta. Todos los productos deben comercializarse por peso, lo cual garantiza mayor equidad para el consumidor.

  • Rogelio López Rodríguez dijo:

    Si es muy lamentable, en el municipio Marianao igualmente. Se nota la carencia sobre la aplicación del listado de precios dictado por el gobierno de La Habana. Es necesario atender esto por las causas que todos conocemos.
    .

  • La verdad dijo:

    Y cuando el estado va a topar el precios de los productos de las llamadas MIPYMES, lugar donde acude el pueblo para comprar todo lo que necesita para sobrevivir, en algunos lugares el picadillo está a 270 la libray en otra a 380 y hasta en 400 pesos, esto es un ejemplo del enriquecimiento a costilla del trabajador esto se ha convertido en un salvase quien pueda nadie sabe el precio de compra es decir el costo del producto solo sabemos la salvajada de los precios.

  • Luis Raimund dijo:

    Modestamente he compartido que si el juego es a lo teórico no resolvemos NADA, conspiramos contra la autoridad del gobierno en sus distintos niveles y perjudicamos a la revolución.
    TODOS SABEN QUE, MEDIDAS SIN CONTROL , SUPERVISIÓN Y EXIGENCIA , NUNCA HAN RESUELTO ABSOLUTAMENTE NADA. Las medidas sin respaldo práctico nos hacen retroceder y perdemos credibilidad.
    Regular los precios es imprescindible partiendo de los consumidores y los intereses del pueblo, pueden tener balance entre productor y consumidor, pero no es el caso en nuestro mercado de venta que aplica la ley de "GANAR GANAR" y que desafortunadamente son los que rigen los precios y los que mandan en el mercado.
    Los que " nos pasamos el tiempo dialogando, teorizando, explicando lo que se sabe, resumiendo cada día en cada reunión los problemas. PERO, SIN EJECUTAR AL MARGEN DE LAS TEORÍAS, LO QUE SE DEBE HACER Y. RESPALDAR, UN SISTEMA PERMANENTE DE CONTROLADORES EFECTIVOS Y UNA SUPERVISIÓN DE DICHOS CONTROLES ESTRICTA Y CONSTANTE.
    No echar agua en canastas y recordar que el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones y además, NO SE PUEDE ESTAR CON DIOS ( EL PUEBLO) Y CON EL DIABLO ( LOS QUE LO ESQUILMAN, ROBAN, LUCRAN Y FORTALECEN LA CONTRARREVOLUCIÓN
    La medida de precios en La Habana, BUENAS, pero su control, PÉSIMO..
    EN LA GUERRA ES EN GUERRA Y EN LA INTERNA CONTRA NUESTROS ENEMIGOS NO JUGANDO A LA GUERRA.

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Thalía Fuentes Puebla

Thalía Fuentes Puebla

Periodista de Cubadebate. Licenciada en Periodismo por la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2019). Máster en Cultura Audiovisual por la Facultad Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual de la Universidad de las Artes (2025). Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez por la obra del año (2022). Ha obtenido premios y menciones en el Concurso Nacional de Periodismo "26 de Julio". Contactos: thalyfuentes14@gmail.com. En Twitter: @ThalyFuentes

Claudia Fonseca Sosa

Claudia Fonseca Sosa

Periodista de Cubadebate. Graduada de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2011). Trabajó en el Periódico Granma (2011-2015). En Twitter: @FonsecaSosa

Yilena Héctor Rodríguez

Yilena Héctor Rodríguez

Periodista de Cubadebate. Graduada de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en el año 2021.

Marcelino Vázquez Hernández

Marcelino Vázquez Hernández

Frank Martínez Rivero

Frank Martínez Rivero

Periodista de Cubadebate. Graduado en el 2010 de Comunicación Social en la Universidad de La Habana.

Verónica Alemán Cruz

Verónica Alemán Cruz

Periodista de Cubadebate.

Enrique González Díaz (Enro)

Enrique González Díaz (Enro)

Fotorreportero de Cubadebate. Trabajó en el Periódico Juventud Rebelde (2020-2022) Graduado en Ingeniería Aeronáutica. Obstenta varios premios y reconocimientos por su obra fotográfica. En Twitter: @Enro_GD

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