El hombre que regresó de la muerte (I)

Calixto García. Foto: Archivo
Podría inspirar un filme de superhéroes, que no les preocupa ser inverosímil. En medio del caos que provoca la sorpresa; rodeado de enemigos que acortan la distancia sin dejar de disparar; coloca el cañón de su revolver bajo el mentón, y dispara. La lógica debía al grueso plomo calibre 44 a salir destrozando cerebro y cráneo. Pero como diría Raúl Roa: “La imaginación de la realidad suele ponerle rabos a la realidad imaginada.” No murió. Participó en otras dos guerras, ganó fama como estratega, el uso de la artillería y tomando pueblos y ciudades. No es necesario decir más, hablamos de Calixto García.
Sin dudas, uno de los hechos más asombrosos de la historia de Cuba, es aquel donde el mayor general Calixto García Iñiguez intenta suicidarse de un disparo. No fue el miedo o la ofuscación lo que llevó al general holguinero a intentar el suicidio, sino el propósito de no entregar al enemigo el trofeo de su cuerpo en vida.
El proyectil atravesó el paladar blando y el duro, pasó por entre los nervios ópticos sin dañarlos y salió por la frente. La cicatriz que le quedó es un desafío a la imaginación.
La patria era su territorio.
El año 1874 fue un mal año para el campo cubano. La destitución de Céspedes como presidente de la República de Cuba en Armas en octubre del año anterior y su muerte el 27 de febrero el 74, dejó abiertas muchas puertas falsas. La unidad, que nunca fue sólida, se fracturó aún más.
Después de la destitución de Céspedes como presidente, el general Vicente García fue sustituido como jefe del Departamento Oriental. En su lugar nombraron a Calixto García. Varios oficiales se niegan a aceptar la decisión.
El teniente coronel José Sacramento León, Payito, desafía al Consejo de Gobierno y se niega a subordinarse a Calixto García. El 27 de ese mismo mes de marzo encabeza un motín. Un consejo de guerra lo absuelve y deja vivo el virus, que reaparecerá con fuerza mayor en las sediciones de Lagunas de Varona 1875) y Santa Rita (1877).
En 3 de marzo de 1874, Calixto le había escrito al diputado Ramón Pérez Trujillo sobre un complot para deponer como presidente a Cisneros Betancourt “siendo yo destituido también para nombrar General en Jefe al General V. García.”
También escribe a su amigo el coronel Félix Figueredo, entonces Secretario de Guerra del Gobierno en Armas: “Verás el bolón que se está formando […]…mucho ojo y caña si es necesario”. Por otra parte Vicente García plantea: “Esto es más de patriotas que de soldados”. Coinciden en parte y en se enfrentan en otras decisiones.
Entre el acero y la palabra
Son tiempos de encrucijadas. Brillantes victorias de las armas, que resultan derrotas estratégicas por el gasto de municiones que impiden continuar una campaña. Choque de pensamientos y personalidades y, en ese bregar, se contaminan métodos militares y políticos. Sería error ignorar las circunstancias y reducirlo a choques entre santos laicos y villanos. También sería error ocultarlas.
Ni uno ni otros. Mejor explicar, que censurar. Todos dejaron familia, bienes y, hasta la vida, luchando por la independencia de Cuba. La historia se hace montado en la pasión, pero sobre corcel encabritado no debe escribirse.
Las acciones armadas estaban concentradas en Oriente y Camagüey. Máximo Gómez insiste en llevar una invasión a Las Villas. Extender la revolución y destruir la base económica que utiliza el gobierno colonial para sostener la guerra. Importantes jefes orientales ponen resistencia al proyecto, que consideran debilitaría su región, que es la que está llevando el peso de la guerra.
Cuando comenzó esta historia
El año 1874 comenzó favorable a las armas cubanas. Pero en mayo y junio sufrieron varios reveces en Oriente que, según palabras del propio Calixto, lo descorazonan. Por un momento duda del acierto de su dirección. Pero el 13 de julio anota en su diario de campaña: “Voy a emprender otra nueva operación y si soy tan fatal como la que he terminado mi renuncia no se hará esperar.” Estaba organizando ese plan de campaña, cuando recibe la carta que le hace cambiar todo.
El miércoles 28 de agosto de 1874 parte Calixto de su campamento de Dos Ríos, lugar que 21 años después quedó fijado para la historia de Cuba cuando el 19 de mayo de 1895 cayó en combate José Martí . Ocho días después, el 6 de septiembre -en algunas fuentes dicen el 5-, está acampado en San Antonio de Baja, lugar cercano al pueblo de Veguitas y Bueycito. En la actualidad pertenece a la provincia de Granma. Era entonces un lugar insalubre, que en algunas partes la vegetación cubría a un hombre montado. Un mal campamento, que el disparo de Calixto inscribió en la historia de Cuba.
No pasan de quince los hombres que tiene a su lado. Al resto “los había mandado a buscar viandas”, dijo el general. ¿Exceso de confianza? “Nunca caeré prisionero”, le aseguró Calixto a Félix Figueredo, “mi revolver tiene seis balas: cinco para el enemigo y la última para mí”. Como en una escena shaskeareana, comenzó a llover torrencialmente. El agua apagó los pasos del enemigo.
¿Qué decía aquella carta, que hizo al general posponer sus planes de campaña y partir sólo con una pequeña tropa de 60 infantes y 16 hombres montados? No iba a combatir con las armas. Marchaba a deshacer entuertos.
(Continuará)
Vea además:
Fidel Castro: “Calixto García, una de las figuras más gloriosas de nuestra historia”
- Los cubanos merecen la generosidad de Estados Unidos, no su crueldad
- Chapeando: Mentiras virales (+ Podcast)
- Los ataques de Marco Rubio a las familias cubanas son el diseño, no un efecto colateral
- Agricultura cubana ante el asedio energético
- La Enfermería, una elección para toda la vida
- ir aEspeciales »
- Lina Ruz a Fidel: “Tengo en ustedes más que a mis hijos a los héroes imborrables de toda una juventud y de todo un pueblo” (+ Fotos)
- Fidel Castro Ruz contra el fascismo, una mirada desde la Historia (II)
- Fleming en La Habana
- Las cosas de Celia: Un guateque en la Quinta Avenida
- Una Europa que iguala a criminales y libertadores
- ir aHistoria »


Bella e impresionante historia de nuestros hèroes ,patriotas tan humanos como los de hoy, con virtudes,vacilaciones ,desconfianza ,depresiones ; pero con principios inviolables, caracter forjado, de lo cual todavia habemos muchos de aprender. ❤️
"... ese es mi hijo Calixto, muerto antes que rendido...", Lucía Iñiguez al recibir la noticia de la muerte de su hijo
ese no es mi hijo... eso diría su madre cuando le informaron que calixto garcía había caído en manos españolas... ese es mi calixto!... dijo cuando le aclararon que estaba herido de gravedad porque intentó suicidarse...
Buen artículo a los que nos apasiona la historia,esperare la segunda parte.
Que se repita está crónica ,magnífica ,esa es la historia real ,cuando a su madre lucia iñiguez le dieron la noticia que su hijo cayó prisionero no la creyó ,cuando le rectificaron que se había dado un tiro para no caer vivo en manos españolas dijo ese es mi hijo Calixto,he leído que la salida del plomo por su frente dejo una cicatriz con contornos difusos parecido a una estrella ,cubano íntegro ,valiente ,acá teníamos su estatua en g y malecón ,bello monumento, se lo llevaron para miramar