Imprimir
Inicio »Especiales, Historia  »

Villavicencio, quien en prisión soñó con sus hijos

| 63
Orlando Cardoso Villavicencio junto a su familia. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Orlando Cardoso Villavicencio junto a su familia. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mientras algunos de sus hermanos, amigos y conocidos disfrutaban la juventud y hasta formaban sus familias, a Orlando Cardoso Villavicencio le tocó una realidad muy distinta, entre rejas e incomunicado totalmente con sus seres más queridos durante años. Tendría que recurrir a la fantasía para no enloquecer y vivir de alguna manera sus sueños. Entre ellos, el de ser padre.

Cumplía su segunda misión internacionalista, esta vez en Etiopía, cuando fue capturado en una emboscada y hecho prisionero de guerra durante casi 11 años en Somalia. Tan solo tenía 20 abriles, mas ya ostentaba el grado de teniente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.

Ciertamente muy joven, pero su futuro, igual de incierto. Sin embargo, optó por soñar, porque, -como suele decir él-, “los sueños no hacen daño”. Fue así que empezó a idealizar su porvenir.

“Mi sueño era llegar a Cuba. Pensaba siempre en el Hospital Naval, -yo sabía que tenía serios problemas psicológicos. Pero sabía que eso se iba a resolver-. Del hospital ir para mi casa. Vivir allá en Camagüey, en esa casita de tabla de palma y techo de guano. Ese era mi sueño más querido, el que más frecuentaba mi fantasía. Y de ahí, casarme rápido y tener un hijo. Yo pensaba muchas cosas, pero sobre todo casarme y tener un hijo. Ya después veríamos todo lo demás”.

Normal que en esa etapa de mayor virilidad y de necesidad de trascendencia generacional, en Orlando despertara el deseo paternal, a decir de él, “la ternura de recibir ese primer hijo”.  Quería tenerlos, tenerlos joven, y sobre todo, disfrutarlos mucho.

Villavicencio rememora sus días como prisionero de guerra en carcel somalí. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Villavicencio rememora sus días como prisionero de guerra en cárcel somalí. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Jim, el niño que reavivó sus sueños paternales

Cuenta Villa, como cariñosamente le nombran, que en un medio tan hostil, como sus sueños no podían realizarse, la imaginación tenía que traerle el fruto de esa añoranza. Y empezó a fantasear con una mujer ideal, con hijos espectaculares. Como eran objeto de la ilusión, eran perfectos, como a él le gustaban: tiernos, virtuosos..

Pero fue tanta la necesidad de hacer realidad esa fantasía, que “quería rápido, por lo menos ver un niño, sentir la ternura de un pequeño”. Pero de qué manera sería posible esto en una prisión de máxima seguridad. Cómo vería a un pequeño en aquel lugar. Pues lo logró.

“Era un domingo (viernes para los musulmanes). La celda tenía dos puertas, una de barras de hierro y otra de latón, que los fines de semana la abrían. Un día estaba sentado… Yo sabía que un carcelero tenía un hijo ahí, porque la esposa trabajaba en la cocina de la cárcel y yo sabía que el niño de él andaba por allí. Jim se llamaba.

Bueno, estaba en el piso recostado para coger un poquitico de aire y que me entrara claridad. Eran como las diez de la mañana y leía un libro, pero sentía que una mirada me estaba devorando. Y levanté la vista y estaba el niño, -tenía tres o cuatro añitos-, escondido detrás de la puerta.

Un niño precioso, precioso, precioso, con unos ojos asustados, blancos. Obviamente me tenía miedo y me miraba así porque nunca había visto un hombre de mi color. Y yo lo veía y sabía que era Jim, por supuesto. Jim, ven acá, ven acá, le dije. Al principo no quería.

Yo tenía unos caramelos y otras cositas que me habían mandado de Cuba, (porque en los dos últimos años, a través de la Cruz Roja internacional me enviaban paquetes). Y lo volví a llamar: Jim, Jim, Jim. Y el niño vino, tranquilito. Parece que la tentación de los caramelos era muy grande.

Se los puse así en las manitos, pero en ese momento el carcelero le grito: Jiiiiiim. Él soltó los caramelos y salió corriendo. Pero al final fueron gentiles y recogieron esas cositas, lo trajeron y yo se las di. Después, cada vez que recibía un paquete, llamaba a su papá y le decía: Mira, esto es para Jim”.

El corazón le latió más fuerte y rápido al joven cubano. Uno de sus sueños se había cumplido. Por qué no sucedería igual con los otros, por qué no podría ver el rostro de los hijos que tanto idealizaba.

Orlando Cardoso Villavicencio, abraza a su compañero de prisión, el etíope, Assegid (ya fallecido), cuando regresa de visita a Etiopía. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Orlando Cardoso Villavicencio, abraza a su compañero de prisión, el etíope, Assegid (ya fallecido), cuando regresa de visita a Etiopía. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Cuando Amalia nació, Villa "huyó"

Asertó este hombre irremediablemente romántico, al aferrarse a la fe de que regresaría y al confiar a ciegas en Fidel, de quien no había recibido comunicación directa alguna, -porque el régimen somalí no se lo permitía-, pero en quien tenía su esperanza.

No supo cómo, pero Fidel había hecho algo. Tras una década, siete meses y unos días en prisión, Orlando Cardoso Villavicencio volvió a Cuba. Estuvo aproximadamente un año de recuperación médica. Y después, como lo había planeado, los hijos no demorarían: dos hembras y un varón.

Cuenta que el día que le nació Amalia, su segunda hija, quien ya tiene 31 años, se asustó muchísimo y le dio por irse para una finca militar en San Felipe, en vez de quedarse a acompañar a su esposa. Luego trató de “limpiarse” mas…

“Ella estaba ingresada. Yo sabía que ese día debía parir. Pero estaba asustado y me fui, me dio por eso. Cuando me llaman: Felicidades, yo no sabía qué hacer. Todo el mundo empezó a abrazarme, a felicitarme. Ahí sí me desprendí en el carro para allá.

No se me olvida nunca, que allá donde estábamos, me hicieron rápido un ramo de Isoras. Y cuando me bajo que voy a entrar al González Coro, que miro, toda la parte de enfrente del hospital estaba sembrada de ese tipo de flores. Y yo pensando: ¡Que clase papelazo!

Me dejaron entrar a recuperación. Allí estaba mi esposa, muy débil. Y mi Amalia... Le puse así por Amalia Simoni”.

Orlando Cardoso Villavicencio, Héroe de la República de Cuba, sufrió prisión durante casi 11 años en Somalia. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Orlando Cardoso Villavicencio, Héroe de la República de Cuba, sufrió prisión durante casi 11 años en Somalia. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

“¿Detendría mi padre el Granma por mí?”

A Villa la prisión le dejó huellas en su cuerpo y mente, sin embargo no le arrebató la ternura. De hecho, fue en ella cuando descubrió su romanticismo. Fantaseaba una y otra vez con su futuro, con los hijos que tendría, con lo que encontraría de regreso, con lo que haría su padre para sacarlo de allí.

A él aprendió a quererlo desde niño. Había nacido casi junto con la Revolución, en 1957. Y escuchaba hablar de ella, que era lo mismo que hablar de Fidel. En pocos años, aquel niño-adolescente a quien su padrastro solo podía dar, ocasionalmente, algún dinerito para pagar el cine y la guagua, un día pudo comprarse un pan con croqueta, luego un heladito, estudió, se hizo militar, luchó en Angola, Etiopía…Y todo, gracias a papá Fidel.

Aunque estuvo durante años incomunicado, sabía que su Comandante haría algo por su liberación. Pasaban los días, los meses y los años en un reclusorio, sin embargo “tan seguro de Fidel”. Sufría la soledad, el hambre y otras penurias en la cárcel, pero nunca preocupado por su familia, porque confiaba en que el Estado cubano se ocuparía de ella.

Solo una duda pesaba en su mente: qué haría Fidel para sacarlo de allí. Entonces empezaba a romancear con la fantasía. Se acordaba de la travesía del Granma y cómo el líder cuando Roque cayó al agua, detuvo el yate, y hasta que no estuvo a salvo, no continuó el viaje.

“Yo tenía ese sentimentalismo, ese romance de querer que él me rescatara a mí también”.

“Fidel era tan importante en mi vida, que al llegar a Cuba, tenía la duda: ¿detendría mi padre, el Granma por mí? (…) A fin de cuentas, quien me enseñó a ser internacionalista fue él. Y siempre pensé que se iba a ocupar personalmente de mi situación. Ya yo había tenido la experiencia en Angola. Sabía que él se había ocupado de los combatientes que habían participado allí. Pero no veía lo que él había hecho por mí.

Marcelo ronda al abuelo, mientras este conversa en la sala de la casa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Marcelo ronda al abuelo, mientras este conversa en la sala de la casa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Gabo, el mensajero 

Esperaba la respuesta a su pregunta al llegar a Cuba, pero no la encontró. Fidel era tan modesto, que cada vez que se veían, era incapaz de hablar de eso, eran créditos que para él no existían. Y Villa jamás se atrevió, por respeto, a preguntarle. El día en que el Comandante le encendió la llama eterna a los Héroes de la Patria, se disiparon las dudas.

“Ese día estoy ahí. Entre los invitados estaba Gabriel García Márquez. Yo había leído sus libros estando en la prisión, y para mí era lo máximo. Yo adoraba a ese hombre, lo amaba, no solo por su literatura, sino porque era amigo de Fidel, -ese es mi padre-. Y soñaba con un día conocerlo.

Estaba yo con el General de Ejército, Raúl Castro Ruz y alguien más. Y Raúl le dice: “Gabo, ven acá. Mira, te presento un futuro intelectual”. En el momento que me voy a parar para darle un abrazo, él, indiferente me dio la mano y me dijo: Mucho gusto, y salió corriendo. Me dieron ganas de darle un cocotazo. Que dolor me dio eso. Yo hasta había soñado en prisión con enviarle una carta para que me ayudara.

Él siguió y se reunió con el Comandante. El compañero que está conversando conmigo me dice: Mira para allá. Creo que están hablando de ti. Cuando miro están hablando de mí y señalándome. Y de momento, García Márquez se lanza corriendo en dirección donde yo estoy, da un brinco y se me abraza al cuello.

No me digas que tú eres el hombre que estuvo 11 años preso en Somalia. Tú no te imaginas la cantidad de cosas que hizo Fidel por tu libertad. Yo era su mensajero.

Ahí ya sentí, por supuesto, como un alivio así graaande, como si un peso muy grande que yo tenía encima de mí se hubiera desmoronado. Y pude ver que sí, que Fidel había parado el yate Granma y me había sacado de la prisión”.

Orlando Cardoso Villavicencio, junto a su compañero de prisión, Assegid (ya fallecido), y su familia. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Orlando Cardoso Villavicencio, junto a su compañero de prisión, Assegid (ya fallecido), y su familia. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Una familia hermosa

Mientras converso con el Héroe, Amalia atiende a Marcelo, su hijo de seis años, que juega a ser cibernético y a armar robots; habla de su consulta médica, pues trae otro varoncito en el vientre, e intercambia charla con su mejor amiga. En un momento hace saber que el esposo aterrizó sin problemas en algún lugar. ¿Piloto?, preguntó yo. Sí, él y ella (Amalia) también, corea la familia.

Niurka, la mujer de los sueños de Villavicencio, -así lo asegura el esposo romántico-, se encarga de la comida en los calderos, que ya huele; del nieto que no se está quieto ni un momento; de dar afecto a su mami; de aclarar fechas de viajes; Niurka se encarga de todo; de hacernos sentir bienvenidos en su hogar.

El hijo más pequeño de edad (22), no de tamaño, Orlandito, quien trabaja como fotógrafo en la Revista Verde Olivo aprovecha que tiene el colega en casa y aclara dudas de la especialidad, inyecta un pajarito, le pasa la mano en señal de afecto a uno de los perros. Le dice al padre que va a salir a alguna gestión, y ahí mismo, el progenitor aprovecha: ¡Pues trae tú el pan! Ambos sonríen, con complicidad.

La casa es amplia, ventilada, decorada con sencillez y buen gusto. A veces la mirada posa en un recuerdo que han entregado a Villa en diferentes países y dentro del territorio nacional: una bebida, una pequeña escultura, una diploma, una pintura…

Afuera, un jardín con flores, plantas ornamentales, algunas de tipo medicinal. También un pequeño huerto familiar, con ají (sembrados en cajas plásticas), fruta bomba. Me dice Niurka que en los últimos meses logró gran cantidad de tomate cherri.

El espacio es agradable, como el ambiente que se respira. Es hora de la broma propia del cubano; Villa habla de la suegra, que al parecer está de visita en casa. No falta el regaño para Marcelo que no quiere hacer caso, ni la evocación del Héroe a su “supermadre”, que lo crió dignamente a él y a otros siete hermanos. Tampoco, la anécdota de ella que siempre lo emociona.

“La vieja hacía una comida que le decían sopón. Que se coge una latica de arroz, una de frijoles y eso se cocina todo junto ahí, y crece cantidad. Cuanto más agua le echaba, más crecía, pero a mí no me llenaba. Entonces un día le dije: “mamá, pero dame a mí el arroz y el frijol aparte”. Y mi mamá me miró y empezó a llorar. Pensé: Qué habré hecho yo. Entonces me di cuenta que no alcanzaba la comida.

Ahora el sabor ese a sopón, a rancho como también le dicen, a mí me fascina. Ahora sé que fue ese ambiente maternal y filial tan fuerte que existía en mi casa y en ese reparto extremadamente pobre de Camagüey, donde nací, (La Mascota), lo que conllevó a esa herencia de amor que me persiguió toda la vida".

 

Villavicencio pronuncia un discurso en homenaje a los internacionalistas cubanos caídos en combate durante la guerra de liberación de Etiopía. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Villavicencio pronuncia un discurso en homenaje a los internacionalistas cubanos caídos en combate durante la guerra de liberación de Etiopía. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Orlando Cardoso Villavicencio, regresó a Etiopía, invitado por el gobierno etíope, años después de su liberación. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Orlando Cardoso Villavicencio, regresó a Etiopía, invitado por el gobierno, años después de su liberación. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Se han publicado 63 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Viviana dijo:

    Felicidades a ese padre, que la vida le jugó duro, pero se lo recompenzó muy bien. Linda, triste y conmovedora la historia de su vida, tantos años en prisión no es fácil. Bendiciones a usted y su familia

  • Tati dijo:

    Como admiro a este Hombre-Héroe. Amé su libro “Reto a la oscuridad “. Lo sufrí todo. Estuve presa y aislada junto a él. Todo mi respeto para él y feliz de que él esté tan feliz de ser papá

  • Alheli dijo:

    Nada que se pueda añadir. Respetos y honor para un superviviente y un héroe nato. Deseo que algún día nuestros hermanos médicos retenidos en Kenya puedan regresar también.

  • Marcia Gasca dijo:

    Este hombre siempre ha despertado en mi admiracion y respeto. Y me he preguntado q fuerza lo llevo a resistir tanta crueldad y tanto dolor. Felicidades por haber logrado su sueño.

  • daniel christian ibarra correa dijo:

    Me lei el articulo por completo, y que puedo decir de este soldado que resistio tanto agrabio y tanto dolor, nada puesto que este tipo de hombres son los que necesitan nuestras fuerzas armadas, hombres rectos, echos y derechos que durante tanto tiempo aislados mantubienen su disciplina y coraje para afrontar todo daño y prejuicio contra el paso de los años.Tenga mis felicitasiones Villa, pocos como usted existen.

  • Cubano.Original dijo:

    Muchas Felicidades en tan hermoso dia, bendiciones a usted y familia, eres mas que un cubano original. Felicidades

  • guillermo dijo:

    Yo admiro infinitamente a este hombre, que ni en los dias mas duros de su existencia, dejo de amar a su pais.

  • AMC49 dijo:

    Cuántos recuerdos me trae este relato sobre Villavicencio, tuve la oportunidad de compartir con él en un juego de pelota allá en el municipio de Jimaguayú y mas tarde en un aniversario de la Villa de Trinidad, una persona sencilla, uno mas del grupo compartiendo con todos, un "cubanazo" alegre y muy apegado a su Camagüey.

  • Fla dijo:

    Exclente articulo que me transmitio muchisimo amor, llore en dos ocasines leyendo, bendiciones para este heroe de cuba.

  • alina dijo:

    por fin encontré el libro llevaba tiempo buscándolo , para los que quieran conseguirlo esta en el sitio verde olivo, gracias

  • MARIA VICTORIA dijo:

    Eres mi ídolo, eres la reistencia, eres el patriota fiel, eres la fortaleza, te mereces lo mejor del mundo(aunque con un gran amor, hijos y nietos, que mas se puede pedir), te deseo mucha salud para usted y su familia y Feliz dia de los Padres, espero hayas pasado un dia lindo.

  • Idania Rosa dijo:

    Que má pudiera agregarle a todo lo dicho, solo quiero decir que recientemente en Farvisión vi un trabajo sobre el, no se la palabra adecuada para describirlo, de hombres como el está hecha nuestra revolución,felicidades padre en tu dia, siempre serás ejemplo ante el mundo.

    • Roberto Guerra dijo:

      Mis felicitaciones amigo, te admiro profundamente tu fuiste un verdadero héroe, un cubano como los que defendemos la patria contra los oportunistas y corruptos. Repito eres un héroe.

  • toto dijo:

    Orgullo del Camagüey.

  • Julio dijo:

    Es un hombre digno de admirar. Invito a leer su libro ¨ Reto a la soledad¨ para que vean todas las dificultades que tuvo que pasar en la cárcel, que solo un hombre como el pudo superar

  • Esther dijo:

    Muchas Felicidades en este dia tan especial le deseo mucha salud y una larga vida junto a su familia.Mi admiración para ese héroe tan grande a quien aprendí a querer a través de su reto a la soledad, el testimonio más desgarrador y humano que he leído en mi vida.
    Quisiera tener la oportunidad de conocerle algún dia.

  • Carlos dijo:

    Grande entre los grandes, FELICIDADES,lei su libro, Reto a la Soledad, lo recomiendo que todos debemos de leerlo, pues nos hace crecer ante las dificultades.

  • madre cubana dijo:

    YO AMO A ESTE HOMBRE. YO PUSE SU BIOGRAFIA EN ECURED. LE HABLO A MI HIJO DE ÉL Y SE LEYÓ SU LIBRO. ES EJEMPLO DE DIGINIDAD E INTELIGENCIA Y HUMILDAD, DECORO. FELICIDADES A ESE PADRE INTACHACBLE!!!!!!

  • Ramón dijo:

    En este cubano legítimo de estirpe mambisa, se ponen de manifiesto sus valores revolucionarios, sus convicciones inclaudicables y su fidelidad a la Patria. En él está representada lo mejor de nuestra juventud de la que a veces se dice que no anda bien y generalizamos esta expresión; más que a veces perdida, lo que no está es bien atendida. Nuestros cinco héroes igualmente son ejemplo de pureza revolucionaria y fidelidad a la patria; como ellos existen miles de jóvenes que de manera anónima todos los días entregan lo mejor de sí a cambio de nada poir la defensa de su patria. Felicidades Villa, la patria os comtempla orgullosa.

  • Eduardo dijo:

    Es este uno de los hombres por los que más admiración he sentido en mi vida; fue y continúa siendo un héroe eterno de la Patria. Su libro sobre los años de prisión me tocó las fibras más íntimas y me hizo llorar como un bebé.
    Un abrazo a ese gran hombre y que disfrute hasta sus últimos momentos la familia que logró crear.

  • MaritzaCR dijo:

    Felicidades, su Libro reto a la Soledad lo he leido tres veces, el narra como pasó esos 10 años 11 meses y un día en esa carcel en Somalia

  • Ale.H.H dijo:

    Lo conoci cuando lei su maravilloso, espectacular libro ¨Reto a la Soledad¨, EXCELENTE PERSONA, VALIENTE, REVOLUCIONARIO, Heroe de la patria.

  • Ernesto Camacho dijo:

    Han pasado 5 años de que casi tuve la oportunidad de conocerlo personalmente, era un domingo y un grupo musical iba amenizar un acto político, habían venido de la provincia de Santiago de Cuba y lo conocían, por lo que esperaban el encuentro, pero pasan esas cosas, se atrasa la guagua, no llegan a tiempo y perdí la oportunidad del encuentro. Debo admitirlo, yo admiro a Villavicencio, su entereza, su confianza, su voluntad de seguir adelante, su cubania. FELICIDADES A EL Y A TODOS LOS PADRES CUBANOS.

  • fidel hernandez dijo:

    fue mi jefe en 1977 en la unidad militar 3500 en Casablanca, BM-21 de donde yo partí para Angola y mas tarde el para Etiopía, compañero míos cayeron en esa emboscada de donde el salio ileso y salto a la historia de nuestra patria, buenos recuerdos guardo de el como jefe y ser humano, a lo mejor algún día lo pueda saludar en persona, felicidades jefe por tu integridad y dignidad un abraso.

  • DSPV dijo:

    Villa tu pueblo te adora, por ser como eres, me regalaron tu libro Reto a la Soledad y vivara por siempre conmigo, pq si quieres conocer un hombre a prueba de balas, no puede faltar este. Felicidades a ti a tu maravillosa familia que creastes como la soñaste. Saludos,
    Sonia

  • Eliane Brito Blanco dijo:

    Linda entrevista, es un héroe modesto sencillo, Dios te bendiga Orlando , gracias por ser luz para las nuevas generaciones

  • Jorge Reynaldo Aguilera Guerra dijo:

    Deberían en la plaza de las Mercedes al lado del coppelia donde están los grandes del Camagüey 《aunque vivo》ir colocando su foto. Para mí es grande y ejemplo de las enseñanzas de Fidel y Raúl, de los que no defraudan no traicionan.

  • ELINA ALMAGUER SANTANA dijo:

    NO HAY PALABRAS PARA DESCRIBIR A ESTE TIPO EXEPCIONAL DE HOMBRE.UN REVOLUCIONARIO DE VERDAD.

  • Luisapf dijo:

    Siento gran admiración por este cubano, leí su libro publicado hace varios años. realmente es un ejemplo de resistencia, incluso tan valioso o más que el de nuestros 5 heroes si se tiene en cuenta que durante añus estuvo totalmente aislado, él solo, en un pais del que no conocía ni el idioma. Qué entereza de caracter!

  • NBP dijo:

    No había leido el articulo. Conocí su historia gracias a su libro Reto a la soledad y desde entonces es mi héroe admirable. Ahora me llena de orgullo saber que comparyo el nombte de su esposa, el amor con el que soñó desde prision. Gracias por tanto. Un abrazo desde la Loma de la Cruz en la tierra holguinera

  • leridarh dijo:

    como necesitamos que todos conozcan la vida de esos heroes anonimos cubanos que tenemos y su gran fe en nuestro comandante FIDEL,para lograr levantar los animos a los que se les hallan bajado.

Se han publicado 63 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Yurina Piñeiro Jiménez

Yurina Piñeiro Jiménez

Ismael Francisco

Ismael Francisco

Fotorreportero de Cubadebate. Ha trabajado en Granma, Prensa Latina y la AIN. Ha realizado la cobertura gráfica de importantes acontecimientos políticos, deportivos y sociales en Cuba y otras partes el mundo. Posee varios premios y reconocimientos periodísticos.

Vea también