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Expedicionarios del Granma: “Me quité los zapatos y ahí sonó el primer cañonazo” (+Video)

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Esteban Sotolongo Pérez recuerda que se resbalaba mucho y se hundía en el fango. Foto: Granma.

El yate Granma tocó tierras cubanas el 2 de diciembre de 1956, luego de una travesía de ocho días desde Tuxpan. No solo de 82 hombres venía lleno el barco, también de temores y valentías. Hoy, a 63 años de ese desembarco, liderado por Fidel Castro, recordamos algunas de esas historias.

Uno de esos expedicionarios es Manuel Echavarría Martínez, quien recuerda la primera vez que conversó con el Comandante en Jefe. De Manzanillo, criado entre “ocho muchachos, por la vieja y el viejo”, lo invitaron a La Habana a reunirse con Fidel.

“La primera vez que lo vi me encargó muchas cosas, y poco a poco fui organizando el movimiento en Manzanillo, hasta que Frank País me llamó de Santiago, y me dijo: oye, tienes que irte para México.

“Sin conocer a nadie me dieron un papel con una dirección. No nos conocíamos unos a otros. Estuvimos tres días dando vueltas. Entonces fuimos a comer a un hotel. Dejen todas las maletas debajo de la cama, nos dijeron. Estábamos a un kilómetro de donde estaba el barco, pero nosotros no lo sabíamos. Ahí tú no sabías nada. Cuando vimos el barco dijimos: esto es lo más grande. Pero cuando nos dijeron monta, no era ese, era un bote comparado con el que estaba ahí.

“En el mar se cayó Roque, y nosotros buscándolo. Medio kilómetro así. Hasta que salió Fidel y mandó a dar atrás no sé ni cuánto, hasta que Roque gritó: ¡aquí! Yo creí que no se salvaba”.

Gilberto García Alonso también habla de la travesía en el mar con particular temor, porque no sabía nadar. Nació en Luyanó y su padre era empleado de ferrocarriles y la madre ama de casa. Conoció a Fidel en la Juventud Ortodoxa.

“Yo no sé nadar. Cuando encallamos, que un compañero tiró una soga hasta la orilla, dije, bueno, por lo menos con la soga me agarro, y si me voy a hundir con el fusil, me agarro”.

"El momento más dramático fue la llegada, cuando encallamos el barco allí en Las Coloradas", cuenta uno de los expedicionarios. Foto: Granma.

Durante el desembarco, Esteban Sotolongo Pérez, por su parte, se resbalaba mucho y se hundía en el fango. Este expedicionario, que no terminó el tercer grado, pero ya a esa edad estaba aprendiendo el oficio de zapatero, cuenta la travesía:

“Llegué al barco. Estaba lloviendo. Una oscuridad tremenda. No cabíamos allí ni parados. Aquello era una locura.

“Yo pasé la travesía mal. Los dos primeros días yo creía que me iba a virar al revés. En el desembarco yo bajé bastante rápido. Me resbalaba mucho. Las botas que traía me quedaban grandes. Se me llenaron de fango y parecía que tenía cristales rotos dentro del zapato. Me quité los zapatos para quitarme un poco de tierra, y ahí sonó el primer cañonazo”.

Luego, Esteban, procedente de Placetas, lograría escapar herido del combate de Alegría de Pío y se mantendría luchando hasta el triunfo de la Revolución.

El combatiente Arsenio García Dávila, de madre campesina y padre obrero, nació en una finca cerca de Catalina de Güines. Desde temprano se vinculó a la Juventud Ortodoxa y ya era menor de edad cuando lo arrestaron en Pinar del Río. De la primera vez que habló con Fidel, cuenta:

“Inmediatamente que Fidel es puesto en libertad yo voy a reunirme con él al apartamento donde estaba. Le digo que estoy dispuesto a vincularme al movimiento. Me preguntan si tengo pasaporte y digo: bueno, yo no he viajado ni a la provincia de Matanzas nunca.

“Así salí para México con el primer traje que me prestó un amigo. Vivimos meses de entrenamiento, hasta que hicimos la travesía con muchas tensiones.

“El momento más dramático fue la llegada, cuando encallamos el barco allí en Las Coloradas. Nos dispersamos en 18 o 20 grupos. Yo salí solo y me interné en el monte. Un hombre, que estaba debajo de un árbol, me hizo señas. Me acerqué y cuando le pregunté: ¿dónde está la finca de Guije Pérez? Me dice: ese soy yo”.

Luego, Arsenio bajó a Bayamo y regresó a la capital, “donde había una situación terrible de persecución”.

“Entonces, me buscaron un uniforme de los que usaban la gente de los ómnibus aliados y un carnet falso. Hice el intento tres veces en el mismo ómnibus, hasta que pasé todos los controles del ejército. Me empecé a mover en la Sierra hasta que lo encontré y luché en el Primer Frente en la Columna 1, junto al Che”.

Fidel entra en la Bahía de La Habana con el yate Granma junto a Raúl y otros expedicionarios durante su última travesía, antes de ser expuesto en el Museo de la Revolución. Foto: Granma.

Fidel en la maniobra XX Aniversario del desembarco del yate Granma y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Foto: Sergio Canales/Editorial Verde Olivo.

Fidel en el yate Granma junto a Raúl y otros expedicionarios. Foto: Granma.

En video, uno de los expedicionarios

Se han publicado 27 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • michael vazquez montes de oca dijo:

    Historias impactantes. Es el pueblo cubano combatiente

  • Luis Francisco Díaz Sánchez dijo:

    PARA QUE SIGA NAVEGANDO

    El yate Granma comenzó a navegar el 10 de Octubre de 1868
    Fidel Castro

    Se hecho el Granma a la mar
    Cargado de pensamientos
    El de la firme convicción en la victoria
    Si salgo llego,
    Si llego entro,
    Si entro triunfo
    Para otro tripulante
    La añoranza del mate y de las pampas
    Mezclada con la necesidad imperiosa de la acción
    Hizo de la mochila de medicamentos, un olvido
    Y de la caja de balas, la realidad tangible
    Se hecho el Granma a la mar
    Y en el un artista
    Daba una vuelta mas al corazón
    Dejando tras de si un amor
    Que vino a demostrar definitivamanente
    Que la sensibilidad era más poderosa
    Que todas las discriminaciones
    Se hecho el Granma a la mar
    Y con rumbo al Sol
    Condujo por el Caribe a 82 libertadores
    Veteranos en algunos casos
    Hombres que ya conocían personalmente la prisión, la muerte
    Se han preguntado alguna vez
    Que traían en su mente Raúl y Ñico López
    Ramirito,
    Aquel joven que compartió los riesgos del Moncada
    Guillen Zelaya
    Que nos trajo un pedazo de México
    Y un corrido para el dia de la victoria
    Armando Mestre
    Pensando en los sufrimientos de su madre
    Julito Díaz
    Que a lo mejor tarareaba una canción
    Félix Elmuza
    Planificando periódicos y revistas
    Camilo Cienfuegos
    Ideando emboscadas, ya sabia que hacer con la vanguardia
    Ciro Redondo
    Que todavía era Ciro, y no el glorioso nombre de la columna invasora
    Efigenio
    De seguro no pensaba en sus poemas
    Tenía todo el tiempo dedicado a los combates
    Que era la forma más urgente
    De hacer la poesía
    Se echo el Granma a la mar
    Para llevarnos hasta Enero
    Hasta Girón
    Hasta Angola y Etiopia
    No permitamos que navegue estático en esa urna bien cuidada
    No permitamos jamás que años después
    Algunos aludan la fragilidad de su cubierta
    Y la antigüedad de sus motores
    Y subamos, ayudemos a Collado, con el timón
    Para que siga navegando
    Incorporando tripulantes
    Para que cada 2 de diciembre se eche el Granma a la mar

    • Frank Castro dijo:

      hermoso, realmente hermoso...

  • Ada Rodríguez Abellón dijo:

    Cuanta valentía de aquellos hombres, desafiando el poderoso mar, desafiando el tiempo . Era un desafío a todo lo que estaba por venir, en busca de la libertad de un pueblo sometido al tirano. En busca de un mundo mejor, que fue posible. Que perdure por siempre la libertad. Viva nuestro querido Comandante Fidel Castro.

  • lazaro dijo:

    Muchísimas felicidades a todos los miembros de las fuerzas armadas revolucionarias, a los que estan, a los que no estan y dieron parte de su vida o su vida entera para que este pais continúe siendo un pais libre, bello, ejemplo ante el mundo, a nuestro glorioso e invicto Comandante en Jefe, a nuestro Raúl, a nuestro Ministro de las FAR y que continuen siendo esa arma invencible para la seguridad de este pais.

  • juan B. Alfonseca Blanco dijo:

    Felicidades para nuestras FAR y sus integrantes. Las FAR desde que nacieron han sido la salvaguarda de nuestro pueblo.Sus combatientes han escrito historicas páginas de heroismo y valor dentro y fuera del país. Han sido ejemplo de internacionalismo y mucha sangre se ha derramado en defensa de la patria y de otros pueblos del mundo. Todo bajo la dirección del General de Ejercito Raúl y de nuestro invicto comandante en jefe Fidel. Hoy las FAR son dirigidas por otro hijo de Cuba que desde muy joven se incorporá al Ejercito Rebelde., me refiero al General de Cuerpo Leopoldo Cintras Frias, quien tambien dió muestra de su valor y valentía en la Sierra y en misiones internacionalista. Que vivan las Fuerzas Armadsas Revolucionarias. Patria O Muerte . Venceremos.

  • flor dijo:

    GRACIASSSS!!!!!!!1

  • orelbys dijo:

    Hola cuanto decoro que leccion de alturismo el de estos combatientes siempre estara presente ese ejemplo en todos los buenos cubanos los cuales siempre defenderemos nuestra independencia

    saluds

  • Dani Villalón dijo:

    Entrada victoriosa y pujante. Eso si es Revolución en el poder

  • anaira dijo:

    felicidades a todos los trabajadores de las FAR, y a todos los que aún viven y fueron expedicionarios del GRANMA, gloria eterna a Fidel y todos sus compañero de viaje ya desaparecidos, me pregunto, que paso con el yate cuando quedó encallado y todos los expedicionarios fueron a las montañas? quien lo sacó de ahí? a donde lo llevaron en esa época y como lo resguardaron para que no cayera en manos del ejercito de Batista.

  • Ana Margarita dijo:

    Muchísimas felicidades a todos los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en su día, en especial al General de Ejército Raúl Castro y al GCE Joaquín Quintas Solá.

  • Lissette Ftes dijo:

    En el día de hoy, las trabajadoras del CAT-MIC, no dejaron pasar por alto esta fecha y junto a otras miembros del centro, se realizó un coro hablado recordando a nuestro máximo líder y el desembarco del granma. Para terminar, 3 delas integrantes de nuestro grupo artístico CALIDMIC, interpretaron a Capella "La Lupe" de Juan Almeida.
    A todos los trabajadores de las FAR nuestras más sinceras felicitaciones.

  • Yasser dijo:

    Un yate cargado de sueños desembarcó hoy 2 de diciembre pero del año 1956, muchos de estos sueños cayeron en Alegría de Pío pero otros cogieron los sueños de los caídos y siguieron en marcha indetenible hacia la victoria... Gracias por tanto sacrificio y por tener fe en la victoria..

  • Oneforall dijo:

    Vivan las Gloriosas e Invictas Fuerzas Armadas Revolucionarias!! Viva el pueblo uniformado listo para defender la Revolución en todos los terrenos!! Gracias por siempre a nuestros héroes y mártires, a quienes cayeron en la lucha por y en defensa de la Revolución y en honrosas misiones internacionalistas!! Sabremos ser dignos seguidores de su ejemplo!! Fieles e invencibles seguidores de Fidel!! Hasta la Victoria Siempre!!

  • Pedru Luis González Domínguez dijo:

    Si hoy existe un despertar, si se ve otro amanecer
    tuvo mi Cuba el placer inmenso de madrugar.
    Fidel decidió cambiar aquella historia siniestra
    y nos trajo como muestra de sus más nobles empeños:
    un Granma lleno de sueños para esta América nuestra.

    Arribó El Granma al Oriente de mi Cuba generosa
    con la llama victoriosa que incendió este continente.
    Como un profundo torrente la sangre de los caídos,
    a fuerza de los latidos de esta gran revolución...
    hoy llega a cada rincón donde exista un oprimido.

  • ricardo dijo:

    Tenemos que hacer lo que dice Díaz-Canel, enseñarles mas la historia de cuba ( que es tan linda) en las escuelas a nuestros jóvenes

  • Amaury II dijo:

    Bello relato de uno de los hechos mas importantes de nuestra historia Revolucionaria y resulta mas conmovedora, cuando es narrada por uno de sus protagonistas, muchas felicidades a nuestras invictas FAR.

  • zulema dijo:

    Muestra de valentía y coraje dieron los expedicionarios del Yate Granma. Siempre estará presente esa muestra de altruismo y sacrificio, a todos los unió la fe en la victoria.

  • mercyrh dijo:

    “EL CAMINO FUE EL GRAMMA”

    Entonando aquel himno quedamente
    como ofrenda a Neptuno que aguardaba,
    blanco delfín, preñado de valientes
    cortó el mar de las olas crispadas.

    El ejército de la estirpe más digna,
    hombres tensos por la audacia y la espera,
    toman la libertad como consigna
    con un manto de honor como bandera.

    Amanece en la tierra gloriosa,
    al traer el sol en tantos pechos,
    no se detiene la marcha presurosa,
    meta es la Sierra y los montes su lecho.

    Brota la sangre en bautismo de fuego,
    fiero combate por gesto tan bravío,
    gradúa la Patria hombres enteros
    en el combate de Alegría de Pío.

    Han caído hermanos en contienda
    se crecen los que quedan, se agigantan.
    Ha llegado la hora, esta es la senda.
    ¡Se sumarán machetes que fulminen y ardan!

  • Juan Rene Cruz dijo:

    No fue facil la travesia del yate Granma con 82 heroes a bordo,solo con un Comandante en jefe al frente y sus jefes de pelotones, con la convicción de que si salian llegaban,entraban y triunfaban pudieron realizar tal proeza,gloria eterna a los heroes y martires de nuestra patria.Viva por siempre FIDEL.

  • Alegna Cambara Pérez dijo:

    Hay que leer nuestra historia para saber valorar lo que tenemos, los sacrificios conque se alcanzó cada uno de nuestros beneficios.

  • Kangamba dijo:

    Me felicito porque un día como hoy hace 40 años recibí un ascenso durante una misión internacionalista. VIVAN LOS HEROES DÉL GRANMA.
    VIVAN LAS FAR.

  • Kangamba dijo:

    Me felicito porque un día como hoy hace 40 años recibí un ascenso durante una misión internacionalista. VIVAN LOS HEROES DÉL GRANMA.
    VIVAN LAS FAR.

  • ramon dijo:

    ¡VIVAN ETERNAMENTE LAS FAR!
    Su historia está llena de heroísmo. Tanto los héroes más conocidos como aquellos casi anónimos o menos mencionados; incluso aquellos que se incorporaron y no tuvieron oportunidad de hechos heroicos, hasta los más bisoños reclutas de hoy, merecen admiración, respeto y felicitaciones.
    A todos ellos debemos nuestra soberanía y los beneficios sociales de que disfrutamos hoy.
    Es obligación de la sociedad entera lograr que nuestros jóvenes conozcan eso y admiren esa historia. Será la garantía para preservar nuestra identidad

  • Ernesto Álvarez Díaz dijo:

    Hace dos años fui de vacaciones a mi tierra natal, Niquero, y como cada año cuando la visito, viajé a Las Coloradas. Recorrí el pueblito que, según me han contado mis padres y personas de más edad, hoy luce un desarrollo impresionante en comparación con lo que era en el momento del desembarco del Granma. Resulta que estando en la parada mientras esperaba la guagua para retornar a mi casa en la cabecera municipal, vi que se acercaba por la orilla de la carretera, una ancianita muy encorbadita, que daba pequeños pero muy enérgicos pasitos, y se ayudaba de un bastoncito que no era más que un pedazo de palo probablemente de algún resistente árbol local. Luego de las buenas tardes se sentó a mi lado en el banco de la parada y comenzó a conversar con una vitalidad envidiable.

    Me llamó la atención su energía a pesar de que aparentaba algo más de 90 años, y cuál sería mi sorpresa cuando me dijo que tenía 96 y se llamaba Catalina. Rápidamente dirigí la conversación hacia diciembre de año 1956. Refirió que vivía en esa localidad cuando se “formó la rebambaramba”, según sus palabras, y se produjo produjo el desembarco de los expedicionarios del Granma. Según narró, un primo le avisó de que la casa de Ángel Pérez Rosabal, primer campesino colaborador del incipiente Ejército Rebelde, había un grupo de muchachos que habían salido del mangle, “y se formó tremendo corre corre”. Hacia allá fue Catalina a pesar del temor de su madre de que “se buscara algún problema con los casquitos”.

    Refiere que “esos muchachos” estaban dispersos alrededor de la casa de Angelito, mientras tomaban agua y les preparaban algo de comer. Ella agarró una vasija con agua y ayudó a quitar el fango de la ropa de algunos de ellos. Plantea que no conocía a Fidel ni a ninguno de los expedicionarios que posteriormente serían héroes y mártires de nuestra patria. Tampoco pudo imaginar que aquel grupo de jóvenes cansados y sedientos eran la semilla que haría realidad los sueños de independencia que emergieron desde 1868, a unos kilómetros de Las Coloradas, en aquel pueblito nombrado La Demajagua.

    No volvió a saber de ellos hasta que días después comenzó a correr la voz de los expedicionarios que los casquitos habían matado en distintos lugares de aquellos alrededores, y que fueron “tirando en el cementerio de Niquero en la medida en que los iban agarrando y matando”.

    El animado relato fue interrumpido con la llegada de la guagua. Fue como viajar de repente hacia el 2017, luego de haber ido hacia el 56 en una máquina del tiempo. Catalina se montó con la ayuda de su rústico bastoncito por un lado, y de mi mano por el otro. Una vez arriba no pude continuar la conversación; alguien le dio un asiento en aquella hacinada guagua, de manera que quedamos distantes. Pero sentí una inmensa satisfacción por haberme dado el azar, la posibilidad de coincidir con una de las tantas personas que, con esa humildad que caracteriza a lo más noble del pueblo cubano, y tal vez si imaginar lo que estaban haciendo, ayudaron al Ejército Rebelde cuando acababa de nacer en aquellas humildes tierras donde tengo el honor de haber nacido.

    Traté de filmar la conversación con mi teléfono celular, pero la grabación quedó con mala calidad. No sé si alguno de los lectores sepa que puedo para arreglar la grabación. De cualquier manera, sé que en esas tierras que fueron escenario de hechos históricos de nuestra Patria, quedan testigos de aquellos hechos memorables, muchos de ellos héroes que ni siquiera conocemos sus nombres.

  • Ernesto Álvarez Díaz dijo:

    Hace dos años fui de vacaciones a mi tierra natal, Niquero, y como cada año cuando la visito, viajé a Las Coloradas. Recorrí el pueblito que, según me han contado mis padres y personas de más edad, hoy luce un desarrollo impresionante en comparación con lo que era en el momento del desembarco del Granma. Resulta que estando en la parada mientras esperaba la guagua para retornar a mi casa en la cabecera municipal, vi que se acercaba por la orilla de la carretera, una ancianita muy encorbadita, que daba pequeños pero muy enérgicos pasitos, y se ayudaba de un bastoncito que no era más que un pedazo de palo probablemente de algún resistente árbol local. Luego de las buenas tardes se sentó a mi lado en el banco de la parada y comenzó a conversar con una vitalidad envidiable.

    Me llamó la atención su energía a pesar de que aparentaba algo más de 90 años, y cuál sería mi sorpresa cuando me dijo que tenía 96 y se llamaba Catalina. Rápidamente dirigí la conversación hacia diciembre de año 1956. Refirió que vivía en esa localidad cuando se “formó la rebambaramba”, según sus palabras, y se produjo el desembarco de los expedicionarios del Granma. Según narró, un primo le avisó de que la casa de Ángel Pérez Rosabal, primer campesino colaborador del incipiente Ejército Rebelde, había un grupo de muchachos que habían salido del mangle, “y se formó tremendo corre corre”. Hacia allá fue Catalina a pesar del temor de su madre de que “se buscara algún problema con los casquitos”.

    Refiere que “esos muchachos” estaban dispersos alrededor de la casa de Angelito, mientras tomaban agua y les preparaban algo de comer. Ella agarró una vasija con agua y ayudó a quitar el fango de la ropa de algunos de ellos. Plantea que no conocía a Fidel ni a ninguno de los expedicionarios que posteriormente serían héroes y mártires de nuestra patria. Tampoco pudo imaginar que aquel grupo de jóvenes cansados y sedientos eran la semilla que haría realidad los sueños de independencia que emergieron desde 1868, a unos kilómetros de Las Coloradas, en aquel pueblito nombrado La Demajagua.

    No volvió a saber de ellos hasta que días después comenzó a correr la voz de los expedicionarios que los casquitos habían matado en distintos lugares de aquellos alrededores, y que fueron “tirando en el cementerio de Niquero en la medida en que los iban agarrando y matando”.

    El animado relato fue interrumpido con la llegada de la guagua. Fue como viajar de repente hacia el 2017, luego de haber ido hacia el 56 en una máquina del tiempo. Catalina se montó con la ayuda de su rústico bastoncito por un lado, y de mi mano por el otro. Una vez arriba no pude continuar la conversación; alguien le dio un asiento en aquella hacinada guagua, de manera que quedamos distantes. Pero sentí una inmensa satisfacción por haberme dado el azar, la posibilidad de coincidir con una de las tantas personas que, con esa humildad que caracteriza a lo más noble del pueblo cubano, y tal vez si imaginar lo que estaban haciendo, ayudaron al Ejército Rebelde cuando acababa de nacer en aquellas humildes tierras donde tengo el honor de haber nacido.

    Traté de filmar la conversación con mi teléfono celular, pero la grabación quedó con mala calidad. No sé si alguno de los lectores sepa que puedo para arreglar la grabación. De cualquier manera, sé que en esas tierras que fueron escenario de hechos históricos de nuestra Patria, quedan testigos de aquellos hechos memorables, muchos de ellos héroes que ni siquiera conocemos sus nombres.

  • anay lopez dijo:

    Salieron, llegaron, entraron, triunfaron y su pueblo seguirá venciendo, porque la historia no se puede olvidar

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