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Los dilemas de una mujer invisible

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Sometidas a cargas que otros grupos sociales no reciben, las protagonistas de este trabajo muchas veces pasan por la vida como si fueran invisibles… hasta para ellas mismas. Foto: La Mente es Maravillosa.

Pueden llamarse Yamilé, Indira, Katia, Aymara o Graciela. Caminan por las calles o caminos de cualquier zona de Cuba, generalmente a alta velocidad. En un hombro, la cartera de trabajo, que puede cargar desde una laptop, hasta un set de peluquería o un estetóscopo. En el otro, una jaba de compras que puede contener “de lo humano y lo divino” y se va cargando, poquito a poquito, en el camino de regreso a la casa.

Tienen entre 45 y 59 años; son protagonistas de la educación de sus hijos y en muchos casos cuidadoras de sus padres o abuelos; cumplen importantes misiones laborales o sociales; y comienzan a sentir malestares, dolores, ante los que no siempre se detienen a reflexionar... No tienen tiempo.

Son las llamadas “mujeres sándwiches” o “generación del emparedado”. Y tal calificación no es precisamente fruto de la ocurrente chispa de los habitantes de este archipiélago, aunque bien podría serlo. El término se le atribuye al psicólogo estadounidense Quaeshi Walker, quien define de esta manera a quienes se encuentran comprimidas entre el cuidado de hijos y ancianos, la pareja, el hogar y el trabajo.

Con más de una traducción a varios idiomas y asumida por especialistas de casi todo el mundo, la expresión the sandwich generation lamentablemente se puso de moda hace poco más de dos décadas y aparece con mucha frecuencia en esa literatura ligera al estilo de Cosmopolitan, anunciando consejos enlatados, pretendidas soluciones, también ligeras, para asuntos bien serios y aún poco identificados.

¿Quiénes son estas mujeres? ¿Qué características comparten? ¿Qué les preocupa? ¿Qué les duele?

Coinciden especialistas en que estas también llamadas mujeres de la edad mediana, en Cuba residen fundamentalmente en zonas urbanas, tienen un nivel educacional elevado y una vida social intensa, ya que muchas integran la población económicamente activa, aunque no todas tengan un empleo remunerado. En su mayoría, son madres.

Un grupo nada despreciable se ha casado o unido más de una vez y, a menudo, son pilares de sus familias. Viven los cambios biológicos del climaterio. Se desempeñan, al mismo tiempo, como esposas, hijas, madres, abuelas y hasta nietas, por obra y gracia de la alta esperanza de vida en el país. Y, por si fuera poco, trabajan y dirigen.

Las mujeres reciben una influencia cultural que las lleva a sentirse responsables de todo. “No te gusta, te frustra, te desgasta, pero sientes la obligación de que eso te pertenece”, ha graficado más de una vez, también por experiencia propia, la doctora Norma Vasallo, psicóloga y presidenta de la Cátedra de la Mujer de la Universidad de la Habana.

Otras señales pueden distinguir a estas mujeres “maduras” en el entramado social: su fecundidad es muy baja, pues biológicamente cursan por el final de su vida reproductiva; una parte considerable son jefas de hogar, porque están solas al frente de la familia o porque sus propios esposos las reconocen como tal y muestran un movimiento relativamente agitado en la formación y disolución de parejas.

A veces lucen cansadas, abatidas, pero, según las estadísticas, apenas están en la plenitud de sus vidas –las cubanas de estas edades tienen hoy una esperanza de vida de más de 30 años más-, por lo que les queda mucho camino por delante. Pero ¿logran escapar del centro del pan?, ¿se ven?, ¿las vemos?

Sometidas a cargas que otros grupos sociales no reciben, las protagonistas de este trabajo muchas veces pasan por la vida como si fueran invisibles… hasta para ellas mismas. Ellas, por ejemplo, no suelen estar contempladas entre grupos de población que demandan atención específica -niñas, adolescentes en edad reproductiva, mujeres envejecidas-, por lo cual carecen de programas de atención específicos, diseñados o implementados para ellas. Las políticas de salud, por otra parte, se detienen en la etapa reproductiva y después en la edad geriátrica; casi nunca en el intermedio.

No son pocas las mujeres de estas edades que se preguntan cada día por qué nadie se ha dado cuenta de que ellas necesitan descansar y quererse un poco a sí mismas. Otras, ni siquiera se percatan de esas urgencias, y hasta las hay que sienten un atávico orgullo por asumir con esmero una asfixiante montaña de tareas laborales y domésticas.

Las “supermujeres”

Se parecen más a heroínas de comics que a verdaderos seres humanos, si atendemos a la variedad de las tareas que realizan, dentro y fuera del hogar. Pero a diferencia de lo que ocurre en las caricaturas, donde estos seres son aclamados por multitudes agradecidas, las proezas de nuestras protagonistas quedan, casi siempre, en el anonimato.

Al indagar acerca de cómo transcurre uno de sus días –no importa si son profesionales, obreras agrícolas, trabajan por cuenta propia, o incluso, si se quedan en casa- es fácil notar que, parejo a sus responsabilidades profesionales y sociales, dedican tiempo a labores consagradas al cuidado de otros: hijas e hijos; padres, madres y esposos constituyen para ellas una prioridad.

La Encuesta Nacional de Igualdad de Género (ENIG) realizada en 2016 por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), confirmó que las mujeres dedican como promedio, en una semana,14 horas más que los hombres al trabajo no remunerado. O sea, a la llamada segunda jornada. ¿O tercera?

A juicio de la economista Teresa Lara Junco, experta en estadísticas e indicadores de género, cuando se mide el tiempo nos colocamos ante el resultado expreso de la división sexual del trabajo y las relaciones de poder: las expresiones más claras de desigualdad.

El panorama se agrava cuando a las cargas se suma el cuidado de adultos mayores -población en ascenso vertiginoso en el país-, pues exige un desgaste físico y emocional que llega a transformar totalmente las dinámicas cotidianas de estas cubanas, hasta el punto, incluso, de abandonar definitivamente el trabajo remunerado.

"Si se tiene en cuenta la alta participación social de las mujeres en la economía cubana, a la vez que la permanencia de patrones sexistas que consideran las labores de cuidado como responsabilidad principalmente de las mujeres, puede vislumbrarse una potencial zona de conflicto", aseveró, por su parte, Ana Violeta Castañeda Marrero, en su estudio "¿Quién cuida en la ciudad?", publicado en 2018 en la serie Asuntos de Género, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En la edad mediana, para colmo, se consolida la experiencia profesional y, por tanto, es este un segmento donde se registra una gran cantidad de mujeres con cargos administrativos y públicos.

“Bajo esas condiciones, son frecuentes los estados depresivos, irritabilidad, ansiedad, cansancio frecuente, sobrecargas al sistema nervioso y la disminución de la llamada calidad de vida”, ha explicado la médica y antropóloga Leticia Artiles Visbal.

En pocas palabras, los “superpoderes” solo existen en la imaginación.

Con motivo de los 25 años de Beijing, que se cumplen justo este año, organismos internacionales como ONU Mujeres promueven campañas que exigen igualdad en la remuneración y a la hora de compartir el trabajo doméstico y el cuidado no remunerado.

En Cuba, especialistas de diversos perfiles abogan en Cuba por más estudios que profundicen los diversos ciclos de vida de las mujeres, no solo como etapas particulares, sino viéndolas desde los diversos impactos acumulados que ocasionan en su salud y calidad de vida. La respuesta, coinciden miradas expertas, debe encaminarse hacia un enfoque integral en la atención a estas edades, que tenga incorporados enfoques de género y no pierda de vista las particularidades del cuidado.

Se han publicado 112 comentarios



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  • Yorxana dijo:

    Considero que el artículo tiene vital importancia para que las mujeres de ese grupo social y de otros que sufren similares situaciones, y sus esposos y familia en general comprendan y las ayuden a comprender la necesidad de un cambio. Creo que el tema además de ser un problema social debe ser de interés estatal, por cuanto deben involucrarse todos los factores en aras de evitar el incremento de tal fenómeno.

  • Roberto dijo:

    Muy buen artículo, pero no solo se trata de reconocimiento al desempeño de la mujer y su dedicación a la familia, trabajo y pareja, debemos el resto de la sociedad tomar partido, es urgente compartir la carga que asumen.

  • Pantufla dijo:

    Mira que las mujeres son complicadas , jamas se queda bien con ellas , ahora que si son pan con no se que cosa , antes por que ellas pedian igualdad, ahora que si estan en el medio , que si las tareas de la casa , que si el trabajo , que si buscar los alimentos, pero todas quieren un hombre provedor, que le compre sus gusto de ropa zapatos , que la lleven a restauranes , hoteles , paseos , cuantas hay como la mujer del gerente en la novela cubana , que con el dinero que robaba le pagaba a una mujer para que hiciera las cosas de la casa, ella jamas le cuestiono de donde salia el dinero , ella salia con sus amigas , tenia espacio sin cuestionar , hasta que le fue infiel con una aventura del pasado, que solo sirvio para que sus hijos la cuestionaran , claro el malo es el gerente
    , jajajaja risa da esto

    • Annis dijo:

      Pantunfla....usted es el q causa risa, q pobre tiene la mente y por una mujer no puede catalogar a todas, y viceversa, por hombres como usted, las mujeres escogemos a otros mejores!!!!

    • madre, hija, nieta, trabajadora y esposa dijo:

      A todos los que piensan que las mujeres son complicadas... y que estás así porque quieren piensen un poquito en sus madres, abuelas, hermanas e hijas... Nadie sufre algo porque quiere, es porque fue lo que le tocó vivir, y en realidad la mayoría lleva su cruz a cuesta sin siquiera chistar. Yo quisiera poder hacerme invisible durante un mes, solo un mes y ver cómo se las arreglan todos en la casa...
      El comentario de alguien que dijo algo así como que "todos tiran de mí para un lado diferente", es la comparación ideal. Qué sucede si tiras de un objeto en diferentes direcciones? Se rompe... Así terminamos muchísimas: "rotas", unas antes que otras. La canción del programa cuando una mujer ilustra también este sentir.
      Conozco una amiga que estaba atendiéndose por problemas psicológicos, siempre fue ama de casa, dedicó sus mejores años a cuidar de su esposo, un hombre que le era infiel con cuanta mujer le pasaba por al lado, constantes discusiones por esto, no la respetaba, no la valoraba, todo eso acabó con su autoestima y con sus nervios. Madre de un varón (ya mayor de edad), que al igual que su padre, machistas a no dar más, no atendieron sus necesidades, aun estando mal, muy mal, con intentos de suicidio, autolesiones, etc. Fin de la historia: un buen día por fin decidió cambiar, comenzó a trabajar, y después de un tiempo se separó del hombre, y se fue a vivir sola, hoy nadie puede creer el cambio que dio esa mujer: se ve feliz, más joven, bonita, y con unos deseos de vivir enormes. El hombre sigue siendo un imbécil que tiene otra mujer, a la que igual le es infiel como a la anterior. El hijo, siguiendo el camino de macho, bien macho del padre.
      Por mi parte tengo claro una cosa: formo parte de ese grupo de mujeres, aunque soy más joven y no cuido aún de mis padres porque gozan de buena salud. En cuanto mis hijos crezcan rompo mis cadenas, o todos tiramos juntos en la misma dirección, o corto todos los hilos que están tirando de mí. Espero poder aguantar y no romperme antes, al fin y al cabo mi amiga lo logró, pero a que costo…

      Muchos dirán: la culpa es de ella. Su culpa: Pensar siempre en los demás, sin pensar en ella misma, poner la unidad y bienestar familiar por encima de ella. Me imagino que su exesposo y su hijo, también piensen que la culpa era de ella, sin nunca haber pensado ni por un segundo que lo que hacía lo hacía por ellos dos, y que entre los dos por poco la rompen, por suerte logró cortar los hilos antes... Pero no, ellos no tienen la culpa... la culpa era de ella y solo ella. Y no tuvo nada que ver en esa culpa la enseñanza que le dieron desde pequeña que así es como debía ser una mujer, y no tuvo nada que ver en esa culpa toda una sociedad que piensa que esa era su función...

  • celss dijo:

    Cuánta razón!!! Durante años he formado parte de ese grupo que no tiene un programa de atención, todo recae sobre ellas y simplemente pasamos inadvertidas

  • Mágico dijo:

    Muy buen artículo de la periodista. Inobjetables sus planteamientos. Además, muy buen comentario de "Deja la pereza". Me siento solidario con las ideas de los dos. Y me siento orgullos de haber aprendido, desde la adolescencia prácticamente, a respetar y a considerar a esas heroínas de que se habla en el artículo. Y ese respeto y consideración lo fui adquiriendo fundamentalmente en los años de beca, donde muchachos y muchachas lavábamos, planchábamos, limpiábamos los albergues y ayudábamos en la cocina muchas veces. Soy de una gran generación, de una generación de varones y hembras que masivamente se incorporó a la alfabetización, el gran plan de becas de 1962, a las recogidas de café, el Servicio Militar General, los trabajos agrícolas, los estudios en países socialistas, las zafras azucareras y quién sabe cuántas tareas más que vinieron después. Yo pienso que, como generación, la mía fue la primera que comenzó a compartir con la mujer las tareas de la casa y de los hijos, de una manera consciente. Creo que con mi generación de hombres nuestras mujeres tuvieron una gran ganancia. Y si no, que lo digan las compañeras que recorrieron, desde los 60 y tal vez hasta los 80, con nosotros los jóvenes varones de aquella época, esos honrosos caminos de que hablé anteriormente.

  • Xara dijo:

    Pues yo cuido de mi abuela desde que tenía 97 tienen 100 años. Trabajo en la calle y no tengo pareja. Solo el apoyo de mi hija que estudia y trabaja, pero no vive conmigo. Solo viene a ayudar cuando puede. No tengo tiempo para mí. Y la verdad a veces me siento muy triste por no creo poder encontrar a alguien que me quiera como pareja ya a mis 47 años y con mi situación. Y aún me queda cuidar luego de mis padres. Creo que mi futuro es muy gris.

  • Annis dijo:

    Muy bueno el articulo, en lo unico que no concuerdo es con la edad pues yo tengo 31 años y ya hace mucho tiempo que soy asi como lo describen y como yo se que hay muchas.... Alguien en un comentario dice q la culpa es de la mujer, pero difiero es culpa de la mujer y la madre del esposo... la mujer pq no le exige y le permite, y la madre pq lo educo como hijo consentido y sabiendo q se casara algun dia, la mujer desempeña un papel en la casa, pero no es la mama del esposo y eso es lo q sucede muy a menudo......ah y yo no me quejo del eposo q tengo, pues me ayuda mucho y es como una mujer con los niños o mejor diicho es un excelente papa!!!

  • Mario dijo:

    Mujeres Invisiblies , para nada muy visibles, estan al frente en todo , el gran dilema , el estado garantiza una total igualdad de derechos para con las mujeres , pero nada puede hacer ya en el contexto de las familias ,si alguna mujer en su familia la recarga con las tareas , solo eso le puede dar solucion la propia familia, poco puede hacer ahi el estado
    , ni se puede hacer un decreto , ni una ley ,ni una disposicion para que la familia coopere con estas mujeres , hay otras mujeres que son solteras o divorciadas y viven con sus padres y por desgracia les toca a ellas enfretar el cuidado de la casa y prefieren asumir esas tareas y no recargar a sus hijos con esos temas , hay de mucho en general sobre este tema pero tambien hay de mucho de particular de cada caso como familia

  • Ivon dijo:

    El artículo es coherente con la realidad de la mujer cubana y podría ser un punto de partida para visibilizar historias de vida cotidianas que llevan implícitas enseñanzas, crecimiento espiritual y profesional, a pesar de todas las limitaciones y trabas que se presentan y que sería bueno que publicaran en algún momento porque sobran los ejemplos y podría ser trascendente porque son experiencias que ayudarían a las mujeres a enfrentar los retos que les impone la doble jornada, el tiempo la maternidad y hasta el amor, sin hablar de la edad y todo lo que encierra o trae aparejado.

  • JBM dijo:

    Buena publicación, estoy de acuerdo en lo que se plantea. Es verdad todos los sectores deben trabajar por este grupo vulnerable de nuestra sociedad, porque son pilares importante dentro de la familia y merecen atención.

  • miguel mariano dijo:

    son unas heroinas, merecen respeto y amor, ademas merecen nuestra ayuda en el hogar

  • Liliana dijo:

    Gracias Dixie.Excelente artículo y tema. No nos podemos cansar de trabajar para no quedar dentro del sandwich.

  • Lucía dijo:

    Muy bueno el artículo, me encuentro reflejada con mis 56 años, laboro, soy abuela, me vi cuidando hace unos meses a mi nieta de 21 días de nacida y a la otra de tres años porque mi hija tuvo una infección en un seno por la que la ingresaron una semana. Igual continúo ayudándola en todas las formas posibles y efectivamente uno va posponiendo un malestar, un cansancio, todo y sigue adelante, pero no es bueno hacerlo así, pero no hay tiempo o no hay mucho tiempo para hacerlo. Espero el mensaje llegue a los que deben realizar un programa que nos atienda de alguna manera física y mentalmente, para no llegar con demasiados problemas acumulados a la tercera edad.

  • vilma dijo:

    Muy buen articulo felicidades: No hay mujer mal atendida, solo hay mujer mal informada, Debe existir un programa para la mujer a las 8: 30 PM despues del NTV. Donde se eduque a la mujer a repartir responsabilidades en el hogar. Ya que hay mucho machismo en la cultura de la educacion de la mujer, se valora como buena a la mujer que es muy limpia y tiene la casa brillando, al hombre muy limpio, bien vestido, la ropa limpia, muy bien alimentado. Hay que enseñar a los hijos y hombres a lavar, limpiar, cocinar que sea un deber compartido, la mujer tiene que hablar sin miedo y decir: Yo cocino uno de ustedes friega, el esposo o uno de los hijos, el otro bota la basura, como friegue asi quedo sin criticas, la mujer despues revisa, educa y rectifica con amor, y mucha paciencia. A los hombres de la casa y si hay otras mujeres tambien. Que bonito los hombres obedecen un solo dia, despues caen en lo mismo. Pero no podemos desmayar mantener la guardia en alto, los hombres saben hacer de todo, cuando se enamoran, cocinan, limpian, ordenan todo y ponen la lavadora y lavan de todo.

  • Marianela Fonseca Fernández dijo:

    Gracias por abordar una temática que preocupa pero no ocupa lo suficiente a los decisores, como bien se expresa, las mujeres que estamos en esa etapa de la vida, al no tener ya capacidad reproductiva ni estar aún en el grupo de la tercera edad, estamos desprovistas de una atencion priorizada en términos de salud integral, eso ha quedado probado, y peor aún existe desconocimirnto y ausencia de acciones coordinadas e integrales por parte de los prestadores. En lo personal, desde mi profesión como psicóloga estamos investigando en ese sentido y esperamos contribuir desde la ciencia al bienestar de esas mujeres. Esperamos que muchas más personas, de los diferentes ámbitos de la sociedad, se sumen a ese empeño. (envío nuevamente el comentario, pues el anterior tenia algunas omisiones de letras, disculpen)

  • Miguel dijo:

    Todo lo expuesto en el artículo es real pero quiero exponer la situación de los hombres ya que siempre nosotros somos los menos defendidos, y no estamos excentos de sufrir,
    Ustede sabían que existe un día internacional del hombre y tiene como fecha el día 19 de noviembre, cada año tiene un tema diferente y les expongo algunos de años anteriores:
    -Año 2019:La alta tasa de suicidio masculino, la menor esperanza de vida en varones y​ muertes en el lugar de trabajo.
    Año 2017:Se busca llamar la atención sobre aquellos problemas que afectan de forma negativa principalmente la vida de los varones, como accidentes laborales,heridas y muertes en combate, entre otras.
    Año 2016:Datos recientes de la OMS muestran que los varones mueren, en promedio, 5 años antes que las mujeres.​ Parte de esa menor esperanza de vida se explica porque, globalmente, tres varones se quitan la vida por cada mujer.En Rusia, la proporción llega a ser de seis varones por cada mujer.​ El suicidio masculino se ha transformado en una "epidemia silenciosa" por la falta de concienciación y esfuerzos para prevenirla.

    Saludos

    • con razon dijo:

      hay estudios que plantean que uno de los motivos por el que los hombres vivan menos que las mujeres, o que se enfermen mas, es porque gracias a esa educacion machista, tienen prejuicios a ir al medico antes de que sea demasiado tarde, pues cuidar su salud o preocuparse por esos temas les parece "impropio de machos", ojo, no digo que es la unica causa, pero definitivamente criarlos con esa idea de "los hombres no lloran" tiene influencia en su autoestima y su salud fisica y mental como ve usted, el machismo tambien mata a los hombres, aunque sea indirectamente

  • Magalys Chaviano dijo:

    Excelente trabajo Dixie Edith, y gracias a Cubadebate por compartir. Me he visto "fotografiada", tengo hasta una abuela de 96 años que en parte está bajo mi responsabilidad. Nuestra sociedad es patriarcal, los comentarios "hablan", sin embargo, se precisa de una mirada a las mujeres que estamos en este grupo etareo y algo más de sensibilidad y consideración. Desde los medios de comunicación los periodistas podemos influir, gracias a Dixie, una vez más

  • Diana dijo:

    Excelente artículo, me encuentro dentro del grupo referido y es tan real.... tienes tanto contenido que casi no queda tiempo para uno y sin darte cuenta vas sufriendo un desgaste irreparable, nunca nadie habla de estos años, así que bravo por Dixie!!!

  • Indira dijo:

    EXCELENTE ARTÍCULO!!!! Identificación total..me llamo Indira y tengo 45 años, solo que mi esposo sí es de los que deja la piel junto a mí en los quehaceres sociales y hogareños..Graciass

  • joloro dijo:

    INTERESANTE Y MUY REAL ESTE ARTÍCULO.ESTOS TRABAJOS SOBRE NUESTRA SOCIEDAD ACTUAL SON MUY NECESARIOS Y DEBEN SER UN LLAMADO DE REFLEXIÓN Y ACCIÓN CUANDO SEA NECESARIO MEJORAR ASPECTOS DE NUESTAS VIDAS EN TODO LOS ASPECTOS.

  • MAD dijo:

    Me retrataron.

  • Dino dijo:

    Muy interesante el análisis que se hace en este artículo de Dixie sobre el rol de la mujer en la sovciedad cubana actual, visto desde una arista que no suele ser visibilizada en toda su magnitud, pero que realmente existe y complejiza (más bien complica) la vida a quienes se ven involucradas en ese tipo de dinámicas. Muy acertado por Cubadebate la publicación de este trabajo y sugiero a la autora que siga trabajando en el asunto, incluso desde otros medios de comunicación cubanos, ya sea en prensa plana, digital, programas de la TV... en fin, ese esfuerzo vale la pena.

  • Yeny dijo:

    Me parece un trabajo muy necesario e interesante, es una realidad en nuestra sociedad que debe ser estudiada a profundidad.

  • Karl dijo:

    Debe publicarse en medios impresos. Definitivamente!!!!

  • Agripina Rodríguez dijo:

    Es una realidad porque el promedió de vida a aumentado y se hace muy díficil para la mujer cuidadora

  • Devil dijo:

    Y para cuando el articulo del hombre invisible, porque asociaciones para ayuda a las feminas las hay, y a los hombre que los parta un rayo, jamas veras articulos sobre la pesada carga que lleva un padre, un hijo, un esposo, la mujer sin duda dedica mas tiempo al hogar pero el hombre dedica mas tiempo a su trabajo, para buscarse el pan, la mujer tiene mayor espectancia de vida pero se retira 5 años antes, son 5 años que el hombre sigue trabajando sin parar, las mujeres son heroinas, pero los hombres tambien y nadie reconoce ese sacrificio

  • Jose Antonio dijo:

    Y para cuando el articulo del hombre invisible,ese ser que a nadie le importa, porque asociaciones para ayuda a las feminas las hay, y a los hombre que los parta un rayo, jamas veras articulos sobre la pesada carga que lleva un padre, un hijo, un esposo, la mujer sin duda dedica mas tiempo al hogar pero el hombre dedica mas tiempo a su trabajo, para buscarse el pan, la mujer tiene mayor espectancia de vida pero se retira 5 años antes, son 5 años que el hombre sigue trabajando sin parar, las mujeres son heroinas, pero los hombres tambien y nadie reconoce ese sacrificio

  • Edelis dijo:

    Excelente artículo, es una edad complicada por las razones expuestas, hay q pensar desde las políticas y nosotras desde nuestras perspectivas, dar más color a la vida

  • Laura dijo:

    Muy buen trabajo Dixie, gracias, por la parte que me toca es así y muchooooooo más, yo soy de las que tuvo que dejar de trabajar para cuidar a mis padres hasta que fallecieron (lo hice con mucho gusto) y a la vez llevaba dos casas, ademas de la atención a mi hija, esposo y suegro....

  • tati dijo:

    Considero que todo lo referente a la mujer y en especial a la cubana debe tener todo el interés que amerita, puesto que nuestras cubanas son un símbolo ante el mundo de la fuerza, resistencia y va por qué las caracteriza..

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Dixie Edith

Dixie Edith

Periodista cubana y profesora del Centro de Estudios Demográficos (CEDEM), de la Universidad de La Habana.
En Twitter @Dixiedith

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