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Juan de los muertos

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juan_de_los_muertos-1Por Rolando Perez Betancourt
Diario Granma

Superada la expectativa propagandística que tanto ha hablado de una historia de zombis invadiendo La Habana, Juan de los muertos (Alejandro Brugués) deja el sabor de una película ingeniosa hasta cierto punto, pero atrapada en la trampa de los excesos.

Los zombis se han tratado tanto en el cine que ya, en lugar de espantar como en tiempos de nuestros padres y abuelos, mueven a la risa. Y por la risa apuesta esta producción hispano-cubana. Se apoya en referencias del género de terror (La noche de muertos vivientes y otras más), y también en el cine de artes marciales, en planos agigantados que hicieron época con el western spaghetti, en los tonos de la comedia gruesa, en referencias satíricas vinculadas con la vida del país, en recursos del cómic, en efectos especiales cristalizados con mayor o menor tino, en un carretón de malas palabras, que en sus intenciones de conformar ¿una semántica de la cubanía? terminan por fracturar algún que otro tímpano y en unas plausibles visualidad y banda sonora.

No hay duda de que Brugués es mucho mejor componiendo imágenes hilarantes que armando la risa mediante las palabras. Así como Hollywood fabrica no pocas películas con un tratamiento perfectamente reiterado (y detectado) en su estructura dramática -cada cierto tiempo una escena de violencia, una escena amorosa, una de suspenso--, el director de Juan de los muertos se nota como impelido a resultar simpático en lo verbal cada cierta cantidad de minutos.

Una falta de freno, que le hace perder en armonía.

Este exceso en la planificación de los gags, a ratos con lecturas dobles sobre las problemáticas más diversas del país, hace que algunos chistes, además de carecer de gracia, resulten forzados. Y allí donde debió prevalecer el tino de la selección, terminó por imponerse la palabrota o altisonancia dramática de los actores (a veces improvisando) en función de lograr una risa fácil, que ya se sabe que en eso de reír ante la menor provocación estamos entre los primeros.

Todo lo cual no niega que haya situaciones realmente hilarantes en esta película hecha para divertir.

En su connotación de thriller, Juan de los muertos es una sucesión de altibajos.

El personaje protagónico y su simpática tropa de buscavidas (con actuaciones irregulares), reparten mamporrazos a diestra y siniestra para librar a la ciudad de los extraños seres que la invaden. Lo hacen como un nuevo negocio que se les presenta, ellos tan dados a la subsistencia. Pero llega un momento en que hasta esas mismas acciones se consumen en sí mismas, dan vuelta en redondo y la trama pierde aire hasta llegar al final apoteósico en un malecón repleto de seres dispuestos a tragarse a los protagonistas, que no tienen más remedio que escapar por el mar, rumbo Norte, menos Juan (Alexis Díaz de Villegas, en un papel a su medida) dispuesto a quedarse y enfrentar lo que sea.

En la intención reiterada por el cine cubano de abordar asuntos de nuestra realidad, Juan de los muertos es una posibilidad más enfocada desde un ángulo creativo diferente. El género asumido se presta a la demasía, a la hipérbole, porque en fin de cuentas una película nunca será un tratado justo de sociología ni de política y la exageración puede ser tan grande como el arte mismo. Pero así como los realizadores son libres de expresar lo que quieran, el espectador es igualmente libre (y debe estar en disposición) de calibrar todas aquellas partes del filme que, aún amparadas bajo el bendito manto del Arte, pecan por exceso.

Se han publicado 37 comentarios



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  • RAFAEL dijo:

    La película como realización no la encuentro mala, con lo q no concuerdo con el guión es esos mensajes hiperbolizando nuestros problemas, ridiculizando a nuestro pueblo y al gobierno. era necesario denominar disidentes a los zombis o es tan solo una forma de ignorar la verdadera disidencia si es que se le puede llamar así, es necesario ese parñamento y cito "... sobreviví al Marial, sobreviví a Angola, sobreviví al período especial y a la cosa esta q vino depues", acaso el realizador del filme no vive en Cuba. porque razón la única salida del problema es irse del país, no tuvo más ingenio creativo o fue puro facilismo por tomar la misma formula de un gran número de películas de los últimos tiempos donde todos los problemas se resuelven con irse.
    es una lástima q esa sea la imagen q se exporte de cuba al mundo, q se ridiculicen nuestras organizaciones de masa como los CDR, que tomen como chiste a todos los contrarevolicionarios que quieren acabar con la REVOLUCIÓN.

  • solcuba dijo:

    Yo lo que piENSO es que estos nuevos realizadores se les han quemado las neuronas, porque tela para cortar y que den verdaderamente risa, tenemos en Cuba.
    Creo que se le fué un poco la zapatilla, realzando de una manera sutil la disidencia y como dice Rafael ridiculizando nuestras organizaciones de masas.
    Al igual no estoy de acuerdo que el problema tenga que terminar saliendo del Pais, hubiera sido mas logico la union de todos y así vencer a los sombis.
    Algo que siempre a caracerizado nuestro pueblo es la Solidaridad y la unidad...de verdad que es una lastima que se exporte esa imagen de nuestra Patria.

  • Luis dijo:

    Vamos joder que el filme esta super bien, dejemonos de tanta critica que al final es solo una pelicula, ese es el problema de nosotros que todo lo queremos criticar, acepten que es solo una pelicula y quien la hizo le dio la gana de que fuera asi, y ya punto final. Por eso es que estamos como estamos....

  • Leduan dijo:

    Yo no voy a hablar acerca de los comentarios anteriores. Yo lo que le manifiesto al periodista Rolando Perez Betancourt que no lo cuento desde ayer, que leí el mismo artículo en Granma, como una persona grata. ¿¿¿Cómo es posible que en un artículo periodístico crítico sobre un estreno de nuestra cinemateca, filme que además no es para nada común(recordemos que nuestro cine de género fantástico está deprimido), el autor de este artículo me cuente el final???¿Sabe Ud.,Rolando Perez Betancourt, cuanto tiempo llevo esperando para verlo?

  • lila dijo:

    qué reguero de incidentales y preguntas mal hechas

  • LG dijo:

    Como siempre Rolando Perez Betancourt alejado diametralmente del público, del cubano de a pie, de los tantos que votaron porque la película ganara el premio de la popularidad. Por otra parte hace gala de su falta de ética y profesionalidad contándonos el final. Qué periodismo hace usted?

    Saludos a todos

  • Lis dijo:

    A ver y me alegro de poder expresar lo que pienso por aquí, creo k sino lo expresaba iba a explotar... pff.. k insulto tan, pero tan grande he experimentado al leer esta critica de la película. Miren tengo costumbre de ver críticas y críticas(me vienen muy cerca de la familia) que aunque en este caso no es sobre cine especificamente son críticas al fin.. en serio en este caso es constructiva???... porque mejor no dejamos de engañarnos usando vocabulario "decente" y volteamos un poco al rededor nuestras cabecitas.. nos bajamos de nuestros "carritos" y miramos que afuera del "mundo" que nos hemos creado hay otro, más pero más pequeñito donde también viven personas que experimentan otras realidades.. necesidades... inquietudes.. y que también tienen sueños. En lo personal la película me parece muy buena.. que posee un vocabulario con "malas palabras"?.. y venimos a criticarlo ahora??.. donde estaba uds cuando salió "Entre Ciclones" y otros tantos filmes cubanos????.. porque hasta donde he podido ver, yo no he visto filme cubano donde las "malas palabras" no hagan su aparición en cualquier parte y a veces es hasta mucho menos necesario que en el caso d "Juan", que no le veo otra meta que el humor más allá de cualquier cosa política o social, otras que son en un ambiente más serio y aun asi ahi si se utiliza como si fuera cualquier cosa común y corriente del vocabulario de los cubanos.... no entiendo por qué el insulto... ??(lo dejo como mensaje subliminal).Concuerdo muchisímo contigo "Qbano".. ocultando los problemas no es como los vamos a resolver.. y todo el mundo AQUI no piensa igual, lo que ni remotamente les pase por la cabeza que eso nos hace menos revolucionarios o menos comprometidos con nuestra patria simplemente vemos la realidad como es "en crudo"... así que con dos cosas finalizo.. una NO generalizemos tanto.. y segunda... mis Felitaciones para Alejandro Brugués por la película a mi me pareció genial y hasta ahora no he conocido alguien que me diga lo contrario cara a cara...y que se siga dedicando a cosas como esta, obviando este tipo de críticas destructiva.Ergo, siéntase cada cual de opinar lo suyo. xD

  • RK dijo:

    Qué lugar tenemos en el cine cubano, los jóvenes que sin dejar de ser críticos con nuestra realidad, y sufrirla tambien en ocasiones, estamos comprometidos con lo que pasa aquí y nuestra historia, somos heterosexuales y nos enamoramos como aprendimos de nuestros padres, creemos en la fidelidad y nos casamos, aspiramos a educar a nuestros hijos aquí, con valores que tenemos como sagrados (porque el amor a Cuba, a su historia, el amor al conocimiento y al trabajo, el amor a la familia, el sentido de lealtad, la responsabilidad y el espíritu de sacrificio, son "cheos" o fuera de moda??), no tenemos el dinero como quimera aunque a veces nos rompamos la cabeza para organizarnos la vida y pensarnos un proyecto, estudiamos una carrera universitaria y vivimos de un salario, no nos vamos del país, no nos interesan los "yumas", ni andamos diciendo malas palabras??? Esta parte de la juventud cubana está excluida hoy del cine cubano, su realidad no se cuenta, por qué, porque ya no se usa vivir así???

    Cuba es un país de disidentes? la única solución a los problemas que afronta la isla es salirse e irse? los cubanos que no se van, estamos todos muertos en vida? el destino de este país es la destrucción? los héroes de nuestra sociedad son los que hacen cualquier cosa para buscarse el dinero, un grupito de buscavidas? Creo que aunque las problemáticas que aborda la película (por cierto, que ya vienen siendo trilladas en el cine cubano, además no veo el mérito de ponerlas de esa forma en pantalla grande, en definitiva no son un secreto para nadie y son más de lo mismo) son reales, están presentadas totalmente fuera de foco, sobredimensionadas, mostrando una mirada radical, limitada y reduccionista de la realidad cubana actual. No digo que en Cuba no existan disidentes, que irse no sea la alternativa de muchos cubanos, que buscarse la vida como sea, no sea también la formula de muchos, pero se queda fuera otra parte importante de la isla para los cuales ni Cuba es un país de disidentes, ni la única solución a los problemas es irse, ni los cubanos que no se van están muertos en vida, ni este país está destinado al fracaso, ni los que hacen cualquier cosa en este país con tal de buscarse el dinero son héroes. Juan de los muertos es una sarta de escenas que ridiculizan a los cubanos y su realidad, salidas de la mente de una persona que evidentemente no vive el día a día de la mayoría de nosotros, seguramente de la clase "hijitos de mamá y papá". Aplaudo los intentos de quienes buscan poner el dedo en la llaga de nuestra realidad, pero creo que se está perdiendo la perspectiva, y los que no decimos malas palabras, y no somos homosexuales, y nos seguimos enamorando como antes, y no nos vamos del país, y no buscamos un yuma, también somos cubanos, y también tenemos una visión sobre Cuba. Sospecho de la forma en que nuestro cine dibuja Cuba, una Cuba en la que no aparecemos muchos cubanos, ni sus problemas, un cine además financiado por los bolsillos de extranjeros ajenos por completo a nuestro día a día, lástima que aparezcan cubanos que le sigan el juego.
    Por lo demás, para no ser demasiado solemne, y darle la importancia a las que cosas que realmente merecen, y como cada cual puede evidentemente por suerte decir en los medios lo que le venga en gana, y como de reduccionismos y absolutizaciones se trata, voy a pecar de reduccionista y seguramente estaré siendo injusta, lo asumo, pero a quién le importa, para mí salvando distancias, JUAN DE LOS MUERTOS es al cine cubano, lo que el CHUPI CHUPI a la música cubana, MAS DE LA MISMA CHAVACANERIA, arte que en su intento de vender y complacer se prostituye. Felicidades a los realizadores, lograron el exitaso.

  • ana dijo:

    Patético simplemente patético, la autoflagelación es una cosa del medio evo. Mientras sigamos sentándonos al frente de la pantalla grande, acto para no estar solos, y solo consigamos reírnos sin una causa coherente lógica y practica y siga la vulgaridad en cada texto, siempre el mismo chistecito en todos los lugares, por favor... seguirá sin pasar nada en el cine latinoamericano, pobreza temática muchísima, un buen momento para madurar y aprender a contar historias. NO ES POR AZAR QUE NACEMOS EN UN SITIO Y NO EN OTRO SINO PARA DAR TESTIMONIO DE ELLO, dice Eliseo Diego, a ver si los que tienen la sensibilidad y la oportunidad de llegar a muchos, se toman en serio estos tiempos.

  • Jose Andres dijo:

    No he visto la pelicula pero realmente no me hace falta verla para darme cuenta de que estamos llenos de gente que lo unico que hace es criticar. Deberian darle una medalla a los realizadores por ser los primeros en hacer una pelicula de esta tematica. Por muchos defectos que tenga es la primera, y con eso es suficiente.

  • Ramses dijo:

    La tristemente popular Juan de los muertos, el Chupi Chupi del cine cubano.

  • Felipe dijo:

    Bueno pues que bien que le queda a E s T e Si Tio el nombrecidot de Qva de Bate... ayer me llegó un Emilio con un come_ntario que no se publicó. ¿Cen su ra en Qva de Bate? Hmmm...

  • Leduan dijo:

    La verdad es que RK y Ramses no parece que hayan visto algo del género antes...LA película, sin dejar de ser un producto comercial, es única en su tipo en Cuba: Respondan a esto, por favor:¿Cuantas películas de corte fantástico o ciencia ficción han visto ustedes de factura cubana? respuesta: Ninguna. O una, si contamos a Molina´s Ferroz como debe ser(aunque personalmente creo que no sirva)Nuestras producciones del género fantástico están deprimidas, o deprimentes, con la excepción de Shiralad, que fué una serie hecha a puro pulmón y acabó siendo un éxito en el extinto espacio de Aventuras.
    NO digo que lo de las malas palabras no sea ya algo acostumbrado en el cine cubano de hoy, pero también es verdad que decimos malas palabras desde que nos levantamos.No defiendo para nada, sin embargo, el abuso de malas palabras en el cine. No obstante, les invito que vean el corto animado que hizo Ernesto Piña sobre ese tema.
    @RK: Creo que después de ver tantas películas con "mensajes" no puedes dejar de ver algo comercial sin buscarle las 5 patas al gato. Cito:"Esta parte de la juventud cubana está excluida hoy del cine cubano, su realidad no se cuenta, por qué, porque ya no se usa vivir así???

    Cuba es un país de disidentes? la única solución a los problemas que afronta la isla es salirse e irse? los cubanos que no se van, estamos todos muertos en vida? el destino de este país es la destrucción? "
    ¿Por qué insistes en ver algo así en un filme de ficción, que después de todo, se nutre de otros filmes del mismo género que representan situaciones parecidas? Lo de los zombies acabando con la sociedad es común en cada filme de zombies. No hay por qué ver eso que dices, si no lo buscas. Además... (voy a hablar de ello aunque el periodista este metió tremendo spoiler en el artículo y me arruinó el final)¿qué te dice a ti el final de quedarse a lo que sea? ¿No es eso una muestra de heroísmo?
    gracias

  • jms dijo:

    Lo bueno que tiene esto es que cada vez son menos los ZOMBIES, y crece la cantidad de Juanes

  • lila dijo:

    leduan, usted sigue haciéndose poco leíble.

  • Ramses dijo:

    Leduan que iluso eres.

  • Leduan dijo:

    ¿A qué te refieres lila? Sé mas explícita, por favor.

  • Leduan dijo:

    @Ramses:
    ¿Iluso por qué? Veo lo que hay, no lo que quiero ver. Y si has visto antes otros filmes del género sabrías de qué hablo.

  • iskra dijo:

    Creo que la crítica es muy buena y se corresponde con lo que varixs amigxs me han contado sobre la película. Lo que más me preocupa es que la mayoría del público cubano conocerá primero la crítica (publicada en granma) y después la película (que solo la han visto unos pocos miles en el festival), y eso es lamentable que suceda.

    Quizás la publicación de la crítica en un medio tan masivo como granma podía esperar al estreno del filme en las salas de todo el país, y ser así un poco más oportuna. Gracias!

  • Felipe dijo:

    @Leduan: Lila quiso decir que le cuesta trabajo entender lo que no sea la misma cantaleta de los mensajes "correctos" que sí nos ahogan por la TV, los Carteles en las calles, la prensa... por todos lados.

    @lila y Cia: y ustedes se hacen cada vez menos creíbles.

    @jms: Está en lo cierto. Cada vez son menos los zombis y más los juanes. Particularmente este Si tio Qva de Bate está lleno de zombies.

  • Qbano dijo:

    Ver para creer en este caso leer para reírse, jaja… como somos de…. Quien puede decir que en cuba no se habla de lo bueno que tiene cuba y los cubanos? Que alguien diga si existe en medio de comunicación sea cual sea en el que no se hable de los bueno y divino que todos tenemos. les recuerdo que segun los medios en cuba todo funciona de maravillas, hoy vemos un filme que dura una hora y utds lo entienden distinto y puff...Extremistas! Eso si son Uds. y solo recuerdo que cuando no se quiere hablar de un tema es por alguna razón. Las malas palabras, los pensamientos diferentes, la emigración y todo lo demás estarán presentes en nuestros filmes por que es donde único puede estarlo, ¿ó alguno de ustedes a leído ó escuchado un discurso distinto a lo estipulado por nuestras leyes y conceptos? (Y no estoy culpando solo les recuerdo que la censura existe en todo el mundo y cuba no es la excepción) estos temas deberán estar donde único se permite su presencia por que todavía son problemas con los que convivimos ¿ó es que ya nuestros jóvenes no usan las malas palabras? ¿Es cuba un lugar de donde nadie quiere irse en cuba el transporte no es problema, la comida sobra, y los precios son… ó es la emigración un tema único de los cubanos? ¿Ó creer que es posible vivir ó conocer otro lugar los convierte en anticubanos? Mientras el problema exista es correcto hablar de el ¿ó no? Me pregunto si algunos de los que desean que nuestros problemas se resuelvan si reconocerlos fueron los mismos que una vez lanzaron huevos. Y Claro no olvido “las pocas” veces que nuestros medios reflejan algo que esta funcionando mal y luego no se toca jamás el tema, como sucedió con lo del chupipi… que en fin el reguetón vulgar se mantiene y los que nos impusieron el videito y manipularon el lucasnometro siguen en el mismo puesto. ¿Es eso lo que se busca ó es a lo que estamos acostumbrados? ¿¡Debemos Entender que por que una vez se hablo del problema este se resolvió!? Eso es facilismo, destructivo, les pregunto ¿que es no criticar no reconocer nuestras verdades…?

  • Luis dijo:

    Totalmente de acierdo con Leduan, RK y Ramses estan azaos.....

  • Qbano dijo:

    Según ustedes si este filme recibe los premios que está recibiendo entonces el mundo esta errado. Ustedes son el clásico, cubano de los 50 ese que no admite bajo ninguna circunstancia otro criterio otra idea ni otra forma de pensar diferente a la de ustedes. Ustedes son ese cubano que jura y perjura tener toda la razón sin lugar a errores y se pregunta como y porque el resto del mundo no se percata de ello. Si ustedes no se sienten representados en las novelas cubanas, en los policíacos y series cubanos ó en el resto de los programas televisivos, escritos y radiales es por que ó no son cubanos ó no los ven ni escuchan… solo ustedes pueden decir que los jóvenes que no dicen malas palabras ó no son homosexuales no están representados en nuestros medios, solo ustedes. Y esta es la prueba un filme que no lo ven ni la mitad de los cubanos y poff revientan como cadáver putrefacto, solo por que dice otra cosa, dice lo que según ustedes debería ser prohibido decir. No se puede decir, les lastima reconocer que los cubanos como el resto de las personas del mundo también emigran, Les molesta todo lo que no sea, piense y se exprese igual a ustedes, les molesta reconocer que los cubanos soñamos con conocer otros países y despertamos conociéndolos por tele y con eso es suficiente. ¿Que cubano puede decir que no conoce china?. Les pregunto una y mil veces ¿Por qué?
    El chupipi y este filme son muy diferentes, saben porque? El chupipi está vacío, corrupto, dice lo mismo que ustedes “nada” de hecho el vidieto con su letra no dicen un sola mala palabra solo la sigiere la deja entre ver a ustdes les deberia gustar representar ademas lo pusieron en un lugar un grupo de corruptos que ustedes mismos apoyan y este filme es todo lo contrario

  • lila dijo:

    Qué te hace pensar que soy limitadita, felipe. Soy sangrienta e inteligente, casi un zombi, aunque no pertenezco a niguna corte. Pero me jode que la gente se parapete detrás de las palabras tratando de hacerse ver complejo, cuando la complejidad es de sentido, de orientación del sentido hacia un objetivo. Por lo demás, me parece bien que tengamos puntos de mira diversos, todos. Así es la vida.

  • Leduan dijo:

    @lila: ¿quien te dijo a ti que yo quería verme complejo al hablar o escribir? En serio, ¿no será que te costó trabajo entenderme?

  • lila dijo:

    Eso,Leduan, ya lo dije. Para escribir claro primero tiene que pensarse claro.( Y no me vayan por el tallo de la ideología, que el argumenta apesta). Aunque para ser justa, en el último mensaje se te siente recto, jejejé. Lo que dices se recibee claro claro como una agresión de rebote.muaaaaaaaa

  • Revolucionario dijo:

    La película hay que verla desde el punto de vista político.....no tiene na´ que ver con zombies ni Michael Jackson.....doble lectura es todo.....FELICITACIONES ALEJANDRO!!!!!

  • Laura dijo:

    En primer lugar, no entiendo para nada por qué se habla de excesos de una forma tan crítica y negativa, cuando uno de los primeros y principales recursos de los que se vale la comedia es del exceso, porque ha quedado claro que no nos encontramos ante un terror verdad??? Y por otro lado, digo que sí, la película es pura crítica social que trae implícitos muchos discursos de este tipo y por tanto, algunas de las frases más repetidas y expuestas sobran, además de que, a mi entender, hemos producido como nación más y mejores filmes sobre el tema, pero el cine en sus dos primeras décadas generó más de nueve géneros y en cincuenta años de cine cubano si hemos tocado cuatro ha sido mucho así que por mucho que se diga de Brugués y su película, nunca le va a ser arrebatado el "por primera vez" que acaba de regalarle a la cinematografía cubana.

  • SERGITO dijo:

    ¡¿QUE VIVA JUAN DE LOS MUERTOS?!

    Intro

    Un amigo ha tenido la gentileza de mandarme un grupo de opiniones emitidas a raíz del estreno de uno de los más recientes filmes cubanos, Juan de los muertos, el cual, dicho sea de paso, ha generado también una polémica similar a la que casi está culminando (¿?) en torno al Chupi-chupi. Y me he embullado.

    Ante todo, urge una interrogación: ¿Por qué, últimamente, cada evento cultural, como regla, genera controversia? Siempre han existido —válido también en relación con el séptimo arte— partidarios y detractores para con determinada propuesta cultural… ¡y ya!... Pero, en nuestra década de los dos miles, al parecer, cualquier situación mueve a una dicotomía, incluso, vehemente.

    Cuando los cubanos analizamos algo, por lo general, defendemos nuestro criterio apabullando al del prójimo, nos volvemos fanáticos enfermizos en pos de la razón… por supuesto, la nuestra. Y ¿por qué una razón ha de superar (vencer o imponerse) a otra cualquiera? En los extintos buzones de Quejas y sugerencias, se mezclaban las opiniones malas con los criterios favorables respecto de esa entidad, y el resultado del análisis podría servir para obtener una conclusión y tomar cartas en el asunto. Pero no rivalizaban, entretanto, los bandos “bueno” y “malo”. Sigo pensando, y exponiendo, que nos está faltando, que nos hemos olvidado, ante todo, de respetar la diversidad de criterios… aceptar lo particular en lo diverso, y viceversa. Cada quien, pues, que piense y opine a como dé lugar, con sus vivencias… e intereses propios. ¿Verdad?

    En cuanto a la reseña

    Me leo casi todas las crónicas, reseñas —qué sé yo— de Rolando Pérez Betancourt, por cierto, muy locuaz y circunspecto. Le presto atención casi todos los viernes en “La 7ma. Puerta” y casi nunca coincido con “su” apreciación sobre el filme que recién describió; es más, cuando él termina diciendo que el filme le motivó tanto que hubo de disfrutarlo dos veces, enseguida me convenzo que no me gustará, aunque, a decir verdad, me ha engañado en alguna ocasión. Pero esa es su opinión —sí que la es de experto— y, a pesar de que no la comparta, no la embisto… solamente cambió de canal. De eso se trata. Hay que recordar que la labor de los críticos (que, sin duda, se traduce en salario) es, precisamente, esa: criticar.

    En esta misma cuerda de la crítica, me apego al comentario de una muchacha que plantea una “verdad”: Rolando ha publicado su crítica en el Granma cuando apenas un puñado de cubanos han podido ser testigos visuales de Juan de los muertos. De esto, con perdón, adolecen este y otros críticos, pero… acaso, ¿no nos cuenta cada viernes su “peli”, quizá por temor a que una mayoría optará por esquivarla? Es lamentable. ¿Por qué no guardar estas opiniones —si se quiere, “oficiales”— para cuando la generalidad haya degustado la propuesta? ¿Por qué parcializarnos de antemano o ese interés continuado (muchos programas insisten en ello) de guiarnos a cada momento en determinado análisis que debería, incluso, ser personal? Aquí retomo ese “respeto” tan necesario… el cubano medio es per se portador de una sagacidad incalculable, capaz de aprehender cualquier mensaje por enrevesada o hasta subliminal que sea su exposición.

    ¿Ver o no ver?… percibo ahí un dilema

    No he visto la película de marras y, lamentablemente, creo que no la veré, pues no es tema de mi agrado; incluso, las “magistrales” obras de zombis y temas afines con la apocalipsis y la enajenación (cada vez más redundantes) que han cursado por nuestra pantalla, pequeña o grande, para mí —con mucho respeto—, son cosa nimia, algo frugal. Coincido con alguien en su comentario: los zombis son “agua pasada”… se ha trillado tanto el género que apenas surte su efecto inicial y hasta resulta contraproducente, desde mi óptica, perder tiempo en más metraje de ese corte.

    Una cuestión que, estimo, me desmotivó en relación con la película. En nuestra tele, un reportaje promocional sobre Juan de los muertos ensalzaba los efectos especiales comparándolos —¡¿poniéndolos a ese nivel?!— con los de las más sonadas superproducciones hollywoodenses, en especial, en materia de zombis. No es que no crea o que niegue la existencia de un estrato creativo nacional dotado del talento suficiente para generar estas escenas, sino que, considero, sería desestimar un tanto las capacidades y, sobre todo, las posibilidades de los vecinos del Norte, quienes, en buena lid, llevan mucho tiempo ganándose la vida en eso (tal vez hasta a expensas de cierta empleomanía “asiática”) y, además, apoyados en los “yerros” con que cuentan para tales menesteres.

    Opiniones y mis opiniones

    Una de las opiniones, con la cual concuerdo: dedicamos mucho tiempo a propalar, allende los mares, inclusive, una imagen a veces extremadamente caricaturizada, ridiculizada, de nuestra sociedad. Y no quiero decir —porque siempre fui y seré enemigo del ocultamiento (ahora suele denominarse secretismo) de las precariedades, las verdades de todo tipo— que el cine, la música, la literatura, la prensa no sirvan… es más, creo que deben erguirse en pos de ello, de constituirse en un vehículo expresivo de nuestras carestías, de nuestros sinsabores y errores… porque, incluso, en parte, esa es su razón de ser: mirarnos por dentro y desdibujarnos, reparar que “todo no es color de rosa”… solo así podremos avanzar. Pero todo ha de ser, sobre todo, con mucho tino, con cierta seriedad —aunque se trate de una comedia—, con respeto, empatía y ética abundantes. Me educaron con la máxima de “el respeto comienza por casa” y es, considero, un gran axioma, una gran verdad que llevamos “marcados” los cuarentones. Por ejemplo, en estos momentos, trato de repensar alguna película foránea que degrade hasta la saciedad su propia sociedad proponiéndola, incluso, con trazos de suciedad… no me viene ninguna a la mente y es que a “uno” le cuesta “desacreditarse” bajo su propio sello. Pero, en caso de hallar uno o hasta varios títulos, no sería, pienso, motivo de orgullo. Podríamos, y deberíamos, debatirnos —criticar y autocriticarnos sin mucho límite— hasta que saquemos “nuestras propias conclusiones”, las cuales nos permitan avanzar; que esa “disección” nos genere progreso, pero entre nosotros mismos, sin que trascienda extramuros, perpetuando aquello de “entre marido y mujer…”. Por ahí, creo, anda la cosa.

    En ocasiones, lamentablemente —no estoy politizando el asunto—, aparece cierto “respaldo”, cierto ¿financiamiento? para realizar una obra determinada, pero con un carácter y un matiz muy definidos a priori, los cuales quizá no coinciden con el parecer ni, mucho menos, con el sentimiento de (cuando menos) sus realizadores, pero es uno de esos encargos signados a modo de “lo tomas o lo dejas” y, asombrosamente, a veces, se hace la concesión. Hay ejemplos que así lo atestiguan. Y, por supuesto, no digo que este sea el caso, pero la praxis es muy aportadora al respecto. Otras proposiciones culturales buscan no más que avivar el ego en sus hacedores.

    Éxodo

    En cuanto al éxodo, en especial, de los más jóvenes, es un tema actual en demasía espinoso y —entiendo— merece ser tratado, lo más pronto posible, con y desde los más jóvenes, sobre todo en tiempos donde los términos relevo y continuidad son un punto álgido en/para nuestra sociedad. Claro está, el análisis (por igual) deberá hacerse hacia adentro, en nuestro patio, impregnado de una sinceridad sin límites.

    Banalidad

    La vulgaridad en nuestro cine, televisión, vídeos “de/por izquierda” y hasta en la literatura es algo común y, a veces, raya en lo descomunal y se hace evidente el lema de “si malo es no llegar, peor es pasarse”… ¡Y bien que nos pasamos! Verdaderamente, este flagelo se ha convertido en uno de los mayores talones de Aquiles de nuestra Cultura y, más allá, de nuestra sociedad, incluso, por esta razón —y porque tal vez “alguienes” no cumplieron con su responsabilidad—, recién acabamos de testimoniar esa lúgubre campaña antichupiana que, por suerte, se desató en defensa de la cultura y la sociedad cubanas. Pero no culpo al cine o al medio que promulga esa chabacanería a ultranza que, al parecer, ni puede separarse de esa, si se quiere, Agenda ramplona para emitir mensaje alguno —también coincido con otra persona del debate cuando dejó entrever que no podemos apartarnos de las malas palabras al contar cualquier historia—. El soporte cultural es, ante todo, reflejo de la sociedad, realidad… ¡y bien que se nos presenta mal hablado nuestro crisol social actual! (Causa y efecto). Estamos asistiendo al efecto, la consecuencia (…), empero, debemos interiorizar y enmendar las causas. Repito, Escuela, Familia y Cultura… luego, y solo así, mejoraremos el lenguaje en los mencionados soportes comunicativos.

    Ahora bien, más allá de esa banalidad soportada en muchas de nuestras últimas producciones culturales y de su cuestionamiento popular (o no) en cuanto a representatividad o veracidad en el plano social, es cierto que, en general, cada vez que nos “enfrentamos” a un audiovisual cubano moderno suele repetirse el mismo resorte: la “satirización” extrema, el sexo desbordado y un lenguaje grosero a borbotones. Desde hace mucho, la muestra nacional adolece de no presentar una mesura en cuanto al planteo de “nuestra” realidad, o sea, incluso, criticarla con cordura para transmitir veracidad y, por ende, propiciar la necesaria credibilidad que motive una reflexión ineludible. Porque con reírnos a morir en una prolongada cadena de mensajes tan caricaturizados —a pesar de que pueda estar presente aquello de que “las mayores verdades se dicen en broma”—, creo, nos disgrega un tanto del asunto y no resolvemos nada o casi nada. ¿Se extinguieron las llamas de esa creación “inteligente” que nos legó una extensa y excelente filmografía autóctona? La cual, dicho sea de paso, hurgaba con exquisita prudencia en nuestras llagas sociales, y muy bien que se asimilaba, incluso, aderezada (por qué no) con esos momentos del más puro humor criollo. Pero, me parece, había inteligencia en el planteo de una historia.

    ¿xx o xxx?

    Y… ¿qué decir de la más reciente andanada del novísimo “arte” de corte cuasipornográfico en nuestro patio?... celuloide y más celuloide, producciones y más producciones “pintando” más de lo mismo. En estas propuestas (aunque casi no percibo mensaje alguno ni, mucho menos, conveniente) sí creo encontrar “paralelismo” con el más sólido cine porno yanqui; lástima que no tengamos un canal Playboy o su semejante para que nuestros “pornitos” no tengan que estar pasando de mano en mano en un contexto (ya no tan) underground y puedan ser degustados, finalmente, por toda la familia cubana.

    Censura, ¿sí o no?

    Si alguien por “ahí” apostó a que (en relación con situaciones lamentables en el terreno cultural) “no se trata de censura”, entonces, en realidad, no sé de qué se trata. Pero lo que sí me atrevo a asegurar, a pesar de mis pesares (y de los pesares de una generación de gente noble, educada con la Cartilla de “antes”), es que cierta oleada (hornada) de manifestaciones “artísticas” demasiado posmodernas y bastante enrevesadas, según mi criterio, no están apoyando mucho a la tan necesaria, imprescindible, transmisión de valores a la camada más joven.

    Entiendo que con idéntico presupuesto gastado en ese cúmulo de, para mí, “más de lo mismo”, podríamos costear otras producciones que dejasen un saldo “positivo”, incluso, haciéndonos reír. Y, por favor, positivo no quiere decir pintar de rosa nuestro contexto ni realzar el brillo a la luz solar en aras de “opacar” sus (necesarias) manchas… ¡no!... atañe a evidenciar una historia con rasgos inteligentes, beneficiosos, perdurables.

    Premios

    Una aclaración a otro forista —claro está, de índole muy personal—. No debemos hacer mucho caso, no debe prestarse demasiada atención a los premios; estos siempre dejan mucha “tela por donde cortar”, tanto “afuera”, como en nuestro patio, donde, dicho sea de paso, palpo cierto intríngulis en torno a su otorgamiento (concepción y concreción). El verdadero premio es cuando el segmento receptor de la obra —el Pueblo— queda complacido; ese otro reconocimiento publicitado en predios teatrales, a veces, lleno de dudas y untado de intereses, es solo válido ¡para cobrar! y, quizá, con vistas a enseñorearse en el conjunto de los elementos de la farándula. En este terreno movedizo, asimismo, muchos hemos sido testigos de obras merecedoras de premio que han pasado trasparentes, inermes, ante ciertos jurados. Y no es que “el mundo esté errado”, según comentaron en este foro, sino que, considero, ciertas manifestaciones están, tal vez, viciadas.

    Rezumo

    De algo estoy seguro —aunque no haya visto ni quizá vea el filme—: he aprendido sumándome a esta polémica familiar. Otra cuestión de la cual creo haberme percatado: en los últimos tiempos, dedicamos la mar de tiempo a polemizar casi ininterrumpidamente… cuando no es el Chupi, son los Juanes… o, si no, algo aparecerá… pero de veras que nos restan tiempo estas contiendas, tiempo que tal vez podríamos emplear en acciones más productivas. ¿Estaremos hallando en estas controversias redundantes un mecanismo de enajenación? Acaso, ¿será puro entretenimiento? ¿Nos estaremos volviendo “polémico-dependientes”?

    Fíjense, estimados foristas, que no he atacado a nadie ni me propongo imponer criterio alguno… tampoco quiero parecer incomprensible ni complejo ni profundo… mucho menos, inteligente ni colofón de estas ideas populares… Solo he participado con algunas pinceladas muy a tono con mi “religión”: aportar “en son de paz”, con el solo argumento de respetar y escuchar todos los puntos de vista (lo particular y lo diverso)… nutrirme de esa visión que quizá no tuve antes… aprender y socializar. Recordemos que nadie tiene la verdad; “alguien” —sabio, por cierto— dijo: “Solo sé que no sé nada” (si pudieran ayudarme con la cita…). De modo que, me gustaría ser respetado por igual; además, como no soy ducho en materia alguna y menos en crítica referente al séptimo arte… “te lo agradezco más” (esta sí la conozco, es de la Cucarachita Martina).

    Creo, después de esta perorata, que hasta me he embullado a ver la “peli”… ¿dónde la exhiben?

    OJO: Una visión dialéctica. Estas son mis ideas generales, incluso, previas a aquilatar personalmente ese filme —el cual, en honor a la verdad, no he criticado acá—; quizá luego de verlo, haya, necesariamente, que escribir loas al respecto. Cuentas claras… ¿OK?

    Mis saludos y respetos para todos,
    SERGITO

  • Felipe dijo:

    Esto me lo encontré en un sitio .cu usen su buscador y búsquenlo. (Les facilito el trabajo: pongan en google el título del comentario) Algo de esto fue lo que un amigo me envió por email y que Qva De Bate cen_su_ró... veamos si esto sale o no:

    Título: Juan de los Muertos provoca “muertos” en su estreno.

    El martes 6 de noviembre de 2011 se estrenó, a las 8:00 PM. la tan esperada película cubana Juan de los Muertos.

    Desde las 3:00 PM ya los cinéfilos con pasaporte (entradas pre-vendidas) se comenzaron a formar organizadamente en una colita paralela a las demás “para la película de las 8:00 PM.” soportando con espíritu deportivo las risitas disimuladas y los comentarios lanzados al viento de los miembros de la otra cola quienes veían como absurdo esperar para una película desde tan temprano.

    Todo transcurría con tranquilidad. La gente comentaba sobre el éxito que ha tenido la primera película de zombis cubana en otros festivales. El público asistente estaba contento y así se notaba en el ambiente festivo que reinaba ayudando a atenuar las horas de espera para la que ha resultado ser, sin lugar a dudas, la película más taquillera de esta 33 edición del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.

    Para las 5:30 PM. los funcionarios del cine-teatro Payret, ubicado frente al Capitolio Nacional de Cuba, comenzaron a poner unas vallas de hierro que sirven para evitar el acceso a los que no han pagado en la taquilla y para organizar lo que ya se preveía como una gran cola. La gente apoyó la decisión de los funcionarios y así lo hablaban; incluso ayudaron a hacer el pasillo de acceso con las vallas.

    A las 6:30 PM. ya la cola de personas con pasaportes esperando llegaba a la esquina más alejada del Payret y muchos se percataban que no tendrían la oportunidad de entrar al cine para la primera proyección de Juan de los Muertos que se haría a las 8:00 PM. Muchos seguían en la cola con la esperanza de poder tener acceso a la segunda, y última, proyección de la cinta que sería a las 10:30 PM.

    A las 7:00 PM. los agentes de la Policía Nacional Revolucionaria, encargados de velar por el orden, se comenzaron a acercar al inicio, bastante grueso, de esta cola para organizar el acceso al cine de la manera más civilizada posible. Pidieron que se pusieran en fila y así la gente lo hizo como pudo puesto que, por lo temprano de la espera, una persona marcaba en la cola con el aviso de que con él venían más personas y, para esa hora, ya había muchos allí.

    A las 7:15 PM se comenzó a pasar al interior del cine. La cola en ese momento tenía aproximadamente dos metros y medio de ancho y la gente estaba ya bastante apretada; el pasillo de vallas tenia el ancho exacto para que por el pasara una sola persona cada vez. Sucedió entonces que, o bien porque la gente se comenzó a percatar de que no tendrían oportunidad de ver el estreno de la película o porque no sabían si se estaban “colando” gente que no había marcado, explotó tanta ansiedad contenida.

    Lo siguiente que sucedió fue que los agentes de la Policía Nacional Revolucionaria comenzaron a empujar las vallas hacia adentro con el objetivo de mantener el pasillo puesto que, con la multitud empujando salvajemente contra ellas, estas se habían ensanchado. El caos y la anarquía se hicieron presentes en la multitud. Las mujeres comenzaron a gritar porque las aplastaban contra las vallas. Hubo algunas jovencitas, medio desmalladas, llorosas, tosiendo y con dolores, que abandonaron el infierno cinéfilo en que se había convertido aquello acompañadas de jóvenes que podrían ser sus novios y que miraban con impotencia hacia el monstruo en que se había convertido la fiesta del Cine Latinoamericano en el Payret.

    La gente se gritaba entre sí. Las amenazas afloraron y algunos empellones se dieron. Esta tensión se iba haciendo mayor a medida que se acercaban al nudo que la Policía Nacional Revolucionaria había hecho en la mitad del pasillo de vallas. Los agentes sacaron los bastones, comenzaron a empujar con violencia a las personas y hubo hasta una oficial de apenas 50 Kg. de peso que roció spray pimienta sobre el público que asistía a la función provocando con ello que algunas personas salieran por donde pudieran frotándose los ojos frenéticamente perdiendo así la oportunidad de ver el filme, al menos ese día.

    Un camión de la Policía Especializada llegó mientras que otro se iba cargado de personas detenidas. Varias patrullas se personaron también. Los funcionarios del cine, notablemente nerviosos, gritaban a los oficiales para que organizaran lo que ya era imposible de organizar. La Policía reaccionó violentamente e hicieron, en definitiva, lo que saben hacer: maltrató más aun a los cinéfilos que luchaban para entrar al cine Payret.

    Así se sazonaba el estreno de la película cubana Juan de los Muertos en Cuba. Los golpes, las amenazas, los empujones, la incertidumbre y la ansiedad, el cansancio de la espera, el deseo de ver lo primero y la pimienta del spray de la muchacha con grados de suboficial de la Policía Nacional Revolucionaria fueron los protagonistas en el estreno de Juan de los Muertos y no la película en sí misma.

    Al final la Policía dejó pasar, como pudo, a la cantidad de personas suficiente para que el cine se llenara. Esto ocurrió cerca de las 8:25 PM. lo que significa que el público asistente estuvo soportando presión de todo tipo durante poco más de una hora seguida. Entonces ya la acera del lado largo del Payret y que mide aproximadamente de 6 a 8 metros de ancho por 100 de largo aproximado estaba completamente atestada de personas que esperaban para ver si tenían la oportunidad de ver el filme Juan de los Muertos en la tanda de las 10:30 PM.

    Poco a poco la Policía Nacional Revolucionaria siguió llegando al lugar y, para las 9:30 PM. ya se contabilizaban allí cuatro camiones de policías (uno de ellos de las Brigadas Especiales o “Gallitos Negros”), seis autos patrulleros, un carro jaula y cinco perros Pastor Alemán sin bozales que bajaron de su camión de Brigadas Especiales ladrando constantemente. En tanto un Mayor que comandaba “las operaciones policiales de mantener el orden público” junto a un Teniente Coronel impartía a gritos a casi treinta agentes subalternos las ordenes pertinentes para asegurar un acceso ordenado al interior del cine. Otro grupo de casi quince oficiales dirigidos por un Teniente de la Policía Especializada habían hecho un cordón frente al cine sin dejar que nadie subiera a la acera. Algunos de estos, con evidentemente mal carácter, le gesticulaban a los cinéfilos con Credenciales o Invitaciones que se acercaban que se pararan en el parqueo que está en el medio de la ancha calle frente al Cine.

    A las 9:35 PM. el grupo de policías comandado por el Mayor avanzaron rápidamente hacia el inicio de la cola y, de nuevo, comenzaron los empujones, atropellos, gritos y amenazas. A esto se juntaba, como si fuera poco, el temor a ser mordido por uno de los perros de la Policía; la escena se asemejaba bastante a esas de las películas en las que los oficiales nazis bajan del tren a los judíos en los Campos de Concentración.

    Mientras tanto, al ver que las personas con Pasaporte estaban accediendo al interior del cine los que tenían Credenciales e Invitaciones cruzaron corriendo la calle desde donde los oficiales les habían ordenado permanecer, a riesgo de ser golpeados por un vehículo de los muchos que pasan por allí, porque ellos tienen prioridad sobre los demás cinéfilos.

    Así fue como los cubanos pudieron “disfrutar” de la película cubana Juan de los Muertos en la noche de su estreno en Cuba.

    Evidentemente, según parece ser, los funcionarios del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC) no previeron que esta película, la primera de zombis cubana y que ha tenida una amplia propaganda positiva en los medios como Cubadebate, Juventud Rebelde o el Noticiero Nacional de Televisión en el que se le advirtió el día antes a los interesados que no se perdieran la película, tuviera tanto público. Ello se evidencia en la cantidad de gente que coincidió en el mismo tiempo en el cine Payret; en los sucesos ocurridos en la noche de este martes 6 de diciembre de 2011; y en la planificación de sólo dos tandas el día de su estreno.

    Una película que, según se dice por algunos lugares, ha recaudado más de 70 millones de dólares, la primera de su tipo en este país en donde casi todas las películas son bien de corte histórico, social o belicistas, y con una propaganda enorme por vías alternativas con sus avances corriendo de computadora en computadora desde la mitad de este año, debió gozar de una proyección más larga en este Festival del Nuevo Cine Latinoamericano; quizás la proyección simultánea en distintos cines de la capital de Cuba o el anuncio público en la Televisión, por ejemplo, que ese mismo filme quedará en los cines después del Festival.

    Sea como fuere la mala planificación y la miopía ojeriza de los funcionarios del ICAIC, poco acostumbrados, al parecer, a lidiar con películas altamente taquilleras opacaron lo que debió ser el estreno más impecable, no de ésta sino de cualquiera, de las películas de este prestigioso festival cinematográfico.

    Esperemos que identifiquen bien la piedra para que no se vuelva a tropezar con ella.

    Yo agrego: Rolando Pérrez Betancourt vió eso.

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