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Sin gasolina: Historias de la movilidad eléctrica en La Habana (+ Fotos y Video)

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Parada del hospital Frank País, en el municipio La Lisa. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ Cubadebate

La escena se repite cada mañana en distintos puntos de La Habana: personas que miran el reloj, colas que se alargan en las paradas y motores apagados esperando un combustible que no siempre llega. En medio de ese paisaje cotidiano, un sonido distinto comienza a hacerse cada vez más común: el zumbido suave de los motores eléctricos.

Bicicletas, motos, triciclos y hasta pequeños autobuses eléctricos empiezan a dibujar nuevas rutas en una ciudad donde moverse se ha vuelto uno de los mayores desafíos. Para algunos, son una tabla de salvación; para otros, una alternativa costosa y todavía limitada por la falta de infraestructura.

En municipios como Boyeros, Cerro o Habana del Este, la movilidad eléctrica ya no es una curiosidad tecnológica. Es, cada vez más, parte de la vida diaria.

Desde Rancho Boyeros: ¿Qué dicen transportistas y transportados?

El cine de Boyeros es uno de los puntos de salida tanto para triciclos como bicitaxis y motos de combustión y eléctricas que realizan carreras directas. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Yaniel Vázquez cuenta que no es un improvisado en lo de “tirar pasajes”. Lleva al menos cuatro años moviendo gente en su moto eléctrica de un punto a otro en la ciudad de La Habana. Lo mismo lo contactan vía telefónica que lo encuentran, como hoy, en la piquera que se encuentra frente al cine-teatro Lutgardita del municipio Boyeros.

Antes lo hizo en un bicitaxi. “Era pedales para arriba y pedales para abajo, cuando el tramo costaba 5 pesos”. Ahora, sin ruta fija, llega hasta donde lo alquilen.

Desde su experiencia, en estos días “ha mermado un poquito la cantidad de pasajes porque la posibilidad de la gente pagarte es más difícil”, dice.

“Muchas veces veo a la gente caminando hasta Calabazar, hasta Las Cañas… y es un buen tramo”, acota.

Cristian Quintana es otro transportista que está esta mañana en Rancho Boyeros. Si bien hasta hace muy poco “andaba en una máquina boteando”, a raíz de todo esto comenzó en el triciclo. Sobre los precios, señala que suelen rondar los 100 o 150 pesos, pero en realidad depende de los tramos.

Los recorridos suelen ser cortos por el propio rendimiento de la batería.

“Estos equipos vienen para hacer 120 kilómetros, pero cuando comienzas a meter personal hacen de 60 a 70 solamente”, puntualiza.

No obstante, Luis Gardi cobra 250 pesos por el tramo que comprende desde Boyeros hasta “La Palma”, un reparto del capitalino municipio Arroyo Naranjo. Esta ruta comprende cerca de 18 kilómetros y tiene una alta demanda. Para Gardi —con muchos más clientes en la actualidad que hasta hace unos pocos meses— hay una sola respuesta:

“No hay guaguas”.

Yaniel Vázquez en espera de un cliente.  Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

A Javier Estévez, por su parte, no parece importarle mucho la cantidad de pasajes y vueltas. Es un jubilado de 75 años que hace tres meses parqueó su carro de petróleo y, “gracias a una hija que vive en el exterior”, quien le compró su triciclo, puede “alimentar a su familia” e incluso llevar a su nieto al preuniversitario.

“Mi estado de salud no me da para dar muchas carreras. Yo doy dos o tres vueltecitas nada más”, subraya.

El reloj apenas roza las 10 de la mañana y la calle es un hervidero de gente intentando llegar a su destino. En la parada también está Miladis. Se balancea y camina de un lado a otro; sin embargo, no la vence la impaciencia.

“Yo no cojo nada de eso. Lo mío es esperar las guaguas o una gacela, un transporte que sea más grande que un triciclo, más cómodo. Dar 100 pesos por una incomodidad, no creo”.

Sin embargo, para otra de nuestras entrevistadas, cuyo nombre olvidamos preguntar por la premura con que sucedió el intercambio —pues ya estaba montada en el triciclo a punto de salir— esta alternativa es imprescindible. Ella vive en las cercanías del Parque Lenin y el tránsito hasta allá es prácticamente inexistente.

“No hay guaguas, no hay nada; entonces hay que resolver con las moticos. Lo único que resuelve es esto, que no lo quiten”, dice a manera de reclamación, mientras cuenta que ha visto cómo han limitado a muchos que quieren ofrecer este servicio por no contar con las licencias para ello.

“Esto es un transporte que por lo menos ayuda al pueblo”, plantea.

Ana María también lo agradece. Es una jubilada que varias veces ha montado y no le han cobrado en sus tramos habituales (Santiago de las Vegas-Mulgoba o Boyeros-Mulgoba). Cree que “por respeto a las canas”.

La Habana del Este apuesta por lo eléctrico

Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

En las primeras horas del día, las calles Habana del Este se llenan de luces parpadeantes y bocinas que reclaman gasolina. Las colas en las pocas gasolineras abiertas son eternas y muchos cubanos resignan sus autos a la espera.

Sin embargo, algunos vecinos han encontrado en la movilidad eléctrica un respiro de ese caos diario.

Maiteé Navarro, de 25 años, lo sintetiza con claridad:

“Puedes moverte en la ciudad… y en tiempo”.

Ella compró hace dos años una bicicleta eléctrica que, más allá de no gastar combustible, le ha devuelto la independencia en una urbe donde el transporte público lleva años saturado.

Otros, como Ana Luisa García, dueña de una moto eléctrica, añaden que con estos vehículos ya pueden planear su día “sin miedo a llegar tarde” ni depender de la gasolina.

Ventajas palpables, pero altos precios

Lo que empuja a estas personas son las ventajas económicas y ambientales de lo eléctrico.

Especialistas energéticos del Ministerio de Energía comentaron a Granma que la electricidad es mucho más barata que la gasolina. Como explican las fuentes oficiales, “la electricidad siempre será más barata que el combustible… puedes ahorrar hasta el 70% del costo”.

Además, los motores eléctricos tienen menos piezas móviles —y por ende requieren menos lubricantes— lo que reduce entre un 50 y un 70% los costos de mantenimiento en comparación con un carro convencional.

Con estos números, que ya circulan en informes oficiales, se entiende por qué muchos cubanos ven en la energía eléctrica una salida ante la escasez de combustible: menos gasto directo y menos reparaciones cotidianas.

Sin embargo, estas ventajas no son suficientes para la mayoría.

Los precios de los vehículos eléctricos nuevos siguen siendo prohibitivos. Por ejemplo, la venta motos eléctricas en tiendas oficiales por entre 1 300 y 2 100 dólares cada una.

Para los cubanos que deben ganarse la vida con el peso nacional, tales costos —que además solo pueden cubrirse con moneda fuerte— transforman estas motos más en un lujo que en una alternativa masiva.

Los trencitos en acción

Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

En Alamar la noticia corre rápido: la microempresa privada Mecanik 11 empezó a operar, desde junio de 2025, nuevas rutas con buses eléctricos.

Un mensaje oficial del propio servicio de transportación urbana anunció la novedad: “a partir del lunes 16 de junio se estabiliza el servicio de transportación mediante los buses eléctricos de la MIPYME MECANIK11”.

Las rutas conectan la parada Micro X del reparto con el Hospital Naval y con la Virgen del Camino.

Los precios son modestos: 50 CUP para viajes locales en Alamar, y entre 150 y 200 CUP para los desplazamientos completos hasta la Villa Panamericana, el hospital o la iglesia de la Virgen.

Estos autobuses —con capacidad para 20-30 pasajeros sentados— han brindado pequeñas gotas de alivio a la crisis del transporte en La Habana.

Aunque Mecanik 11 arrastra todavía tropiezos —dependencia de la electricidad, adaptación de rutas o aceptación del público— su ejemplo demuestra que la iniciativa privada puede contribuir a llenar vacíos en medio de la crisis estructural del transporte público.

Infraestructura de carga: el gran reto de las “solineras”

Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

No obstante, el mayor obstáculo sigue siendo tecnológico: ¿dónde recargar tantos vehículos eléctricos?

Hoy por hoy, la gran mayoría de estos medios —desde bicicletas y motos hasta los propios buses— se carga en el domicilio de cada usuario, con cargadores sencillos de 110 voltios.

Como admite el vicepresidente logístico de Cimex a medios de prensa, “todos estos equipos tienen en la actualidad sistemas de carga domésticos”.

Dicho de otro modo: apenas existe una red pública de “solineras”.

No obstante, el Gobierno trabaja en un proyecto de estaciones solares de carga rápida. En la III Feria Internacional de Transporte (abril de 2025) Cimex anunció la creación de 21 estaciones de carga en el país.

La primera se construirá en La Habana frente al edificio Sierra Maestra y permitirá recargar hasta 32 vehículos simultáneamente.

Mientras tanto, en barrios de Habana del Este cada quien improvisa su solución: cargar en casa, turnarse con vecinos o aprovechar cualquier circuito donde haya electricidad.

El día después

El precio del tramo Boyeros - Santiago de las Vegas oscila entre cien y ciento cincuenta pesos. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

El día después que el gobierno cubano anunciara restricciones en la venta de combustibles, los choferes de los triciclos eléctricos que operan en la zona del Clínico de 26, en La Habana, se reunieron y acordaron por unanimidad aumentar el monto de los viajes de 100 a 150. A río revuelto, ganancia de pescadores.

“Antes gastaba 400 pesos, ahora 600, y puede ser pequeña la diferencia sino lo tuviera que pagar ese monto todos los días”, dice Rosa, quien lleva y recoge diariamente a su hija en una escuela primaria en el Vedado. “Mientras pueda lo pago, el día que no, cojo a la niña del brazo y caminaremos por todo 26. Faltar a la escuela no es una opción”.

En la zona se agrupan los triciclos uno detrás de otro. Los choferes conversan mientras esperan su turno. Salen hacia el Puente de Hierro, Santa Catalina o la Virgen del Camino. La cola de pasajeros no se detiene; el ir y venir constante muestran cómo la movilidad eléctrica alivia en gran medida la situación con el transporte en la capital.

“Todos nos critican, que si subimos a 150, que si no compramos gasolina, pero la inflación no perdona y todos los precios van para arriba”, explica a Cubadebate uno de los choferes de la ruta Clínico-Puente de Hierro.

La noche del pasado lunes y madrugada del martes, los seis circuitos en La Habana acumularon más de 15 horas de apagón y eso, por supuesto, se reflejó en la transportación.

“Hoy (martes) no hay casi nadie trabajando en la ruta; la mayoría no pudo cargar”, cuenta el entrevistado. Los que estaban activos ese día son los que han invertido en baterías de litio; entre más compran, más autonomía tiene el vehículo.

En dependencia de la ruta, del peso, del esfuerzo que haga el triciclo, cada batería —que cuesta 1600 dólares, según el chofer— alcanza para seis viajes, ida y vuelta.

“Invertí en cargador de carga rápida y me llega al 100 por ciento en cinco horas; quienes no pueden hacerlo, demoran hasta ocho. Depende de las posibilidades de cada uno. Tenemos que estar inventando todo el tiempo. Si en mi circuito no hay luz, voy hasta la casa del vecino que pertenece a otro, le doy un ‘salve’, pongo a cargar el triciclo y me paso todo ese tiempo cuidándolo”, cuenta.

Hace par de meses gastó 800 dólares en una reparación, y si a eso le suma el dinero que paga por el alquiler diario porque el triciclo no es suyo, y los 50 o 100 pesos del buquenque en cada viaje, “la cuenta no da”.

“Yo me pongo en el lugar de ellos, pero, ¿quién se pone en el mío? Los choferes también tenemos que sobrevivir”. Y esa respuesta, aunque no justifica el alza, da al traste con una crisis económica que no perdona.

En carne propia

Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Soy esposa del dueño de un triciclo eléctrico VEDCA, modelo C800. Para mi esposo, no es solo un vehículo: es su herramienta de trabajo, su medio de transporte y su sustento. Cada día él lo carga dos veces, porque necesita que esté disponible para recorrer la ciudad y cumplir con todas sus responsabilidades.

Sé exactamente lo que significa esa rutina en términos de energía. La batería de litio de 60 voltios y 90 amperios-hora consume 5.4 kWh por carga. Eso quiere decir que gastamos 10.8 kWh diarios y, al final del mes, 324 kWh, solo en el triciclo. En números fríos, consume tanta electricidad como dos hogares promedio en Cuba.

El costo eléctrico directo no es tan alto: unos 648 CUP mensuales, si lo calculo por día, serían aproximadamente 22 pesos cubanos. Pero la realidad es que el gasto no termina ahí. Mantener el triciclo implica mucho, muchísimo más. En primer lugar, la inversión al adquirirlo, que es muy grande ya que todos sabemos lo que vale, y en cuál moneda.

Con el uso, las baterías se degradan y reemplazarlas cuesta caro. Los neumáticos, los frenos y las piezas de repuesto hay que importarlas o muchas veces conseguirlas revendidas a sobreprecio en el mercado informal. A eso se suman las licencias, los permisos para transportar pasajeros o cargas y, por supuesto, el tiempo de trabajo de mi esposo, que también tiene un valor.

Por eso es comprensible que los arrendadores en La Habana cobren entre 150 y 250 CUP por viaje según las distancias; no es lo mismo ir del Puente de Hierro al Clínico de 26, que viajar de este último hasta la Virgen del Camino porque el segundo trayecto es mucho más largo. Injusto me parece, en cambio, que quienes hacen un trayecto tan lineal como es el del Clínico de 26 hasta Santa Catalina y Diez de Octubre, te cobren 150 cup lo mismo si vas hasta el final del trayecto, que si vas hasta la heladería Word (punto de referencia para los repartos Palatino y Casino Deportivo y que se encuentra solamente a un kilómetro del hospital).

Sé que no están cobrando solo la electricidad: están cobrando la inversión inicial del vehículo (que quieren recuperar en un año), el desgaste diario del medio de transporte, la ganancia personal (que nunca quieren que sea poca) y la escasez de alternativas de transporte en la ciudad. Matemáticamente, el precio parece excesivo si lo comparo con el costo energético real. En el contexto económico y social que estamos viviendo, tiene, desafortunadamente, lógica.

El dilema fundamental para mí, como juez y parte en este tema (pues soy compañera de vida de alguien que vive de ese trabajo) está en lo social, y en los valores que cada quien tenga. Para muchos ciudadanos, pagar 150 o 250 CUP por un viaje es prohibitivo, aunque para el arrendador sea la única manera de sostener su trabajo. No podemos obviar tampoco que en nuestro caso, mi esposo lo maneja él mismo, pero generalmente estos vehículos son alquilados y esas personas deben pagar desde 5 mil hasta 8 mil pesos DIARIOS al propietario. Entonces, se encarece el doble, pues hay que sacar “el dinero del dueño” y el propio, y todo eso recae sobre el ciudadano de a pie que necesita moverse y no tiene cómo.

Cabe mencionar también a los (mal) queridos buquenques, por unos amados y por otros (como yo) odiados, que ya están exigiendo por “su trabajo” el precio de un pasaje. O sea, si “organizan” la cola del Clínico de 26 al Puente de Hierro, cobran cada vez que “llenan” un triciclo, 150 pesos, que es lo que cuesta ese viaje. Pero los de la acera del frente, que llenan Clínico-Virgen del Camino, cobran entre 200 o 250, en dependencia del valor del chofer de turno.

Por desgracia, al cubano de a pie no le ha quedado de otra que preguntar individualmente a cada uno cuánto es que cobran, porque no existe tarifa fija y si montas y no preguntas, corres el riesgo de tener que pagar lo que al chofer se le antoje. Y lo vivo en carne propia porque aunque mi esposo tiene triciclo, cuando él trabaja yo debo transportarme con otros…

El hilo de la vida sobre tres ruedas en Boyeros

Ana María Echeverría prefiere esperar por los ruteros. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

El sol de media mañana calcina la acera junto al Estadio Antonio Maceo. Carmen levanta la vista del teléfono y busca refugio del sofoco. Bajo la sombra de un árbol encuentra a Pipo, recostado a su triciclo eléctrico con la parsimonia de quien ha entendido que, en estos tiempos, la prisa es un lujo del pasado.

Carmen es bejucaleña de pura cepa, pero hace poco vive en Santiago de las Vegas. Vendió la casa heredada de sus padres. “Fue para acercarse a los nietos que residen en el Rpto. Sierra Maestra”, dice. “Y también por los apagones”, confiesa. Sin embargo, hay realidades que desbaratan cualquier cálculo. La mudanza no ha cortado el vínculo con su pueblo como cordón umbilical,  siempre regresa. Antes del bloqueo energético lo hacía en un almendrón. “Carísimo, pero lo podía pagar”, recuerda. Hoy, ya no es posible.

“Menos mal que existen estos”, comenta señalando el vehículo de Pipo con una mezcla de gratitud y resignación. “Vengo al menos dos veces por semana. Hoy es para un trámite en ETECSA”. Mientras habla, la sombra de Pipo la cobija a ella y a su historia.

Pipo —el dueño del triciclo— escucha con un oído y con el otro permanece atento por si llega algún cliente. Hace dos años importó el vehículo desde Panamá. La idea era otra: “Varias agencias me contrataban para repartir paquetería del exterior, pero con esto… mermó mucho”, explica con un gesto que abarca la compleja situación económica y la necesidad de reinventarse. Entonces viró el timón: decidió “tirar pasaje”. Su ruta: Bejucal y también La Herradura, en Boyeros.

Pipo tiene una advertencia que lanza antes de que le pregunten por la tarifa: “Yo no soy un abusador. Cobro 200 pesos, pero a muchos ancianos, a médicos que van a trabajar, no les cobro o les pido que me den lo que puedan”.

Lo que le ocurrió a Pipo no es un caso aislado. En toda la zona, conductores particulares han tenido que silenciar sus vehículos ante la escalada de precios del combustible.

Ante esa realidad, los triciclos eléctricos se han convertido en una alternativa asequible. “Ahora estos triciclos resuelven la cosa”, comenta entre risas Rafael, otro conductor que, como Pipo, cambió su viejo automóvil por un vehículo de batería para poder seguir trabajando.

“Lo mismo llevo personas hasta el Cacahual, el Rincón, o me alquila algún guajiro para traer sus cosechas hasta alguna paladar de la zona o el agro de Santiago. Hay que guapear, mi familia tiene que comer”, remarca.

La geografía de esta zona de La Habana es compleja. La avenida Independencia se extiende como una vía que surca el municpio, haciendo del trayecto un recorrido exigente para estos vehículos de batería. Por eso, el mapa del transporte se ha reconfigurado. Ya no se trata de grandes recorridos, sino de conexiones más cortas: Santiago de las Vegas–Bejucal, Santiago de las Vegas–Boyeros, de Boyeros a La Palma, hasta Calabazar y también el puente de 100 y Boyeros.

Batería cargada

Transporte eléctrico, en el municipio La Lisa. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ Cubadebate

La movilidad eléctrica todavía está lejos de resolver los problemas estructurales del transporte en La Habana. Las baterías son caras, la infraestructura de carga es limitada y los precios de los viajes continúan siendo altos para muchos ciudadanos.

Sin embargo, en medio de la escasez de combustible y de la incertidumbre cotidiana, estas soluciones han empezado a abrirse camino.

Desde las calles de Alamar hasta las rutas improvisadas de Boyeros, el zumbido de los motores eléctricos anuncia una transformación que avanza, a veces con tropiezos, pero con la persistencia de quienes necesitan moverse para vivir.

Porque en La Habana, cuando faltan las guaguas y escasea la gasolina, incluso una batería puede convertirse en el hilo que mantiene en marcha la vida diaria de la ciudad.

Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Uno de los tramos con más demanda es desde la parada de la Herradura, en el municipio de Boyeros, hasta Santiago de las Vegas. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Varios triciclos comienzan su ruta en la parada de La Herradura, ubicada en la avenida de Rancho Boyeros. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Los llamados bicitaxis es otro medio de transportación que ha ganado fuerza debido a la escasés del transporte público. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Algunas personas optan por caminar desde Rancho Boyeros hasta los repartos Mulgoba o Santiago de las Vegas. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Triciclos y bicitaxis cubren la ruta Calabazar - Boyeros. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

En video,

 

Se han publicado 20 comentarios



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  • Rosa dijo:

    De estos taxis eléctricos ya conozco a dos personas que han tenido problemas de salud.
    A una en un bache se le partió una costilla y a otra del golpe recibido en el corse no ha podido incorporarse a su trabajo.
    Es que según el médico que le atendió a una de ellas le dijo que esos vehículos no tenían la amortiguación necesaria para la transportación de pasajeros.

    • José Raúl Q. dijo:

      Es cierto, lo he notado sobre todo en los triciclos, nada que no son vehículos para nuestros enormes baches
      Saludos

    • Holos dijo:

      Cierto. Yo me tengo que aguantar del travesaño de arriba. Siempre trato de no cogerlo por eso mismo

  • sachiel dijo:

    El articulo, bien. Pero...

    Las solineras ¿para cuando? Todavia hoy hay mucha gente en la capital que se pregunta, ingenuamente, porque hay tanto déficit con los 7 bloques apagados a la misma ves, y no se dan cuenta que, en donde haya corriente, ahí están cargándose miles de equipos eléctricos a la vez: autos, camiones, paneles, triciclos, motos, bicicletas y carriolas y patinetas, móviles (miles de ellos), estaciones de recarga portátiles (del tipo ECOFLOW sin paneles), toda suerte de equipitos recargables como powerbanks, pilas, linternas y lamparas de todo tipo, ventiladores recargables, etc, etc, etc... y súmele usted entonces al llegar la luz al bloque apagado, todo eso y todos los electrodomésticos cotidianos: cocinas de inducción e infrarrojas, hornillas de resistencias, calentadores de agua, refrigeradores y neveras, ventiladores y aires acondicionados, más toda la iluminación de cualquier casa y negocio privado y de estatales.

    Y así, ingenuamente (o conscientemente) también, hay quienes creen que con cuatro cacerolazos y cinco malapalabras dichas en público o en redes, y protestando a voz en cuello y buscando culpables para desahogarse (menos al principal de siempre), el combustible necesario va a fluir como por arte de magia, porque el gobierno tiene la culpa de todos los males, y no el descarado y cínico matón del frente que nos ha cerrado la entrada del combustible necesario para vivir.

    Y no se tome a mal esto que voy a decir, o tómenlo como les plazca a esas personas (son miles, no una ni dos) que en medio de la desesperación lógica ante tanto asedio físico y psicológico, sólo atinan a culpar a nuestro gobierno de todo: si se revierte nuestro orden político y social, no esperen de la noche a la mañana diez buques tanques cargados de petroleo y de gas licuado entrando a las refinerías, porque esos hay que pagarlos en USD o equivalente ¿y quien va a pagarlos?, ni refinerías ni termoeléctricas ni grupos generadores trabajando, en medio de una paralización total (no lo digo yo, lo dicen las propias leyes del Bloqueo yanki a Cuba) en lo que alguien intentaría ordenar el sistema de trabajo y vida de la sociedad; no esperen diez barcos cargados hasta el tope de mercancías para sostener la alimentación y otros servicios esenciales de la población (salvo los que autoricen a las mipymes que queden, quizás) y no esperen que los precios cada vez más altos de todo, bajen milagrosamente, cuando todo el planeta va a un a inflación sostenida y galopante... Por suerte hay miles de otras personas que no se quedan de brazos cruzados y buscan las soluciones posibles, como los de este articulo, como los del triciclo con paneles o el del Fiat polaco a base de gas de carbón.

    y un sólo ejemplo actual: la guerra del Medio oriente, está elevando los precios de los combustibles y por tanto, encareciendo todo lo que dependa de ellos, más, aún mucho más...

    Es por eso, que la estrategia de cambio de matriz energética tiene que acelerarse pero con la participación de todos los que puedan invertir en ello, y que este sea el año de la Segunda Revolución Energética en Cuba. Tarde, pero segura. Y cuidemos esos equipos, nos va la vida en ellos.

  • Pineda dijo:

    Es ahí cuando yo veo q las empresas estatales no son nada eficientes ni saben hacer negocios...... La demanda de triciclos electricos es ALTISIMAAAAA y ninguna empresa estatal ni ninguna tienda recaudadora de divisas no estan vendiendo ni uno solo...... Conclusion me doy cuenta gracias a las MYPIMES se estan resolviendo las necesidades del pueblo.......

  • AAA dijo:

    No hay termoelectrica que aguante esta ola
    de demandas.
    Apagones eternos.Sin palabras

  • Oscar Ramos Isla dijo:

    La integración de paneles fotovoltaicos en vehículos como triciclos, coches y ómnibus eléctricos podría ser una estrategia efectiva para aumentar su autonomía al aprovechar la energía solar para alimentar sus sistemas eléctricos. Al mismo tiempo, la implementación de sistemas de frenado regenerativo permite convertir la energía cinética en electricidad durante el proceso de frenado, mejorando aún más la eficiencia energética del vehículo. Además, el uso de baterías de estado sólido, que ofrecen una mayor densidad de energía, resistencia y seguridad en comparación con las baterías de iones de litio convencionales, podría optimizar el almacenamiento de energía. Esta combinación de tecnologías no solo incrementa la autonomía de los vehículos eléctricos, sino que también promueve una movilidad más sostenible y eficiente.

  • @adriancamaguey dijo:

    Muy buen reportaje. Faltaría preguntar al gobierno de la capital que alternativas ofrecerán sus empresas ? Alguna idea de poder replicar lo de los ecomóviles en Sancti Spiritus ¿?

  • spoc dijo:

    Está muy bueno el artículo, PERO,PERO, "río revuelto,ganancia de pescadores", y eso precisamente esta sucediendo HOY con mucho transportistas elèctricos, porque si, se enciente que si las baterías de litio cuestan tanto, que si las piezas de respuesto, que bla,bla,bla ¿Pero ud COMPRA baterías todos los meses, piezas de respuesto todos los días" que alguno me explique, porque imajinate, no hay conciencia,lo que hay en muchos casos es AVARICIA asi de sencillo, porque expliquenme, ¿Cuanto te cuesta la corriente para cargar tu equipo¿ La gasolina, ahi me callo porq el litor está por encima de los 1000 no se cuanto, el aceite,la bujía, que el alternador, que la bomba, etc,etc, Pero pipo ¿el elèctrico ¿ No me parece, hoy mismo 9 marzo, trayecto, Hospital Militar Finlay,Marianao hasta Hospital La Ceguera, que es un trayecto relativamente cerca pero uno no siempre puede hacerlo a pie, pero es una ruta de mucho tránsito de personas, zona de hospital y lugar de combinaciones en la Ceguera, los elèctrico son a 100 cup, es aceptable para la situación, hoy, uno llegó y desp que me encontraba casi llegando , la bombita, "150 cup" los 6 que íbamos estallamos, imajinate tu, una mama con su niño para la escuela, una señora turno mèdico de la vista, otro para hacer intercambio en la ceguera, y asi, y el "tipo" determinó que son 150 porque que si el aceite, el arroz, que la carne,bla,bla,bla,
    Miren cubanos, si pensamos, que si aceite me subió de precio, el arroz, el boniato, imajinate tu, ¿entonces para que existimos, la solidaridad para que existe¿ preguntaría ¿le han subido el precio a los tratamiento de hemodialis, a las quimioterapias, al taxi que transporte dichos pacientes de IDA Y VUELTA a sus casas, a los tratamiento de las salas de Terapia de los hospitales infamtiles, de los oncológicos¿ ¿se los han subido¿ Entonces cubanos,NO NOS AYUDAMOS, en estos momentos hay que tener SENSIBILIDAD HUMANA, SOLIDARIDAD entre nosotros mismos, eso de hoy fue UN ABUSO,asi de sencillo, y como ese hay muchos casos, hay que apelar a tener ese senimiento cubano que nos caracteriza a nosotros, por encima de todo,SER SOLIDARIO, si sienten que estoy errado disculpenme,PERO lo siento así.

  • alain dijo:

    Nunca pense que el sector privado fuera el que no es salvando de esta situacion ..

  • Pepe dijo:

    Un pais sin gasolina es un pais en quiebra total desastre esas motos pueden resolver un problema pero habemos muchos que sin gasolina nuestro trabajo se ha parado se puede aguantar un mes pero luego que hacemos quedarnos sin dinero al no poder trabajar y morir de hambre y no poder sustentar a la familia ( verdad la culpa es de los americanos) entonces la unica solución es negociar con los americanos por el bien de su pueblo porque somos la mayoría los que estamos necesitados porque a pocos no les afecta la falta de combustible

    • sachiel dijo:

      ¿Y que negociaríamos con los americanos, estimado Pepe..? ¿Combustible, a cambio de qué..? Acabo de decir en otro comentario, que para que eso pase, las propias leyes del bloqueo yanki indican el desmontaje de toda la sociedad política, civil y económica cubana, cosa que no se hace en un día ni en meses, ademas de empezar a imponer o tras cuestiones para nada del agrado de muchos cubanos, pero sentenciadas por tribunales norteamericanos que no tienen absolutamente ninguna jurisdicción acá. ¿Usted se imagina que le toquen en la puerta de la casa y le digan que debe de irse de su vivienda, porque el terreno le pertenece a alguien de antaño que se fue o lo fueron? O que su centro laboral sea expropiado a supuestos dueños coloniales, y usted se quede de la noche a la mañana sin trabajo...

      Hay quien piensa que todo es negociable. Con estas personitas, con el puñal escondido, hay que andar con todas las precauciones para no salir enredados y dándoles las gracias ademas por someternos a su antojo. En conclusión, más se exacerban los egoísmos personales, y el sálvese quien pueda y como pueda...

    • Roberto dijo:

      La Isla de Cuba no es tan grande, ni siquiera es más grande que la península itálica. Cabe en el norte de España, en la región montañosa, de la península ibérica y sobra espacio. Países como Alemania en la Unión Europoea adoptaron completamente el uso de paneles solares. Calculando el tamaño y el eterno soleado de Cuba, no creo que sea un problema sustituir el petróleo (contaminante y problemático), por paneles solares, un saludo

      • Roberto dijo:

        Las baterías tampoco si se hace el esfuerzo es ningún problema.

  • Lina dijo:

    Una desgracia todo esto !! País paralizado sin combustible ni gas licuado para cocinar!! Horrible! Por favor no plantear el tema casi como un éxito!

  • Escorpio dijo:

    Y como se resolverá el transporte para y desde el aeropuerto internacional para los viajeros porque eso está casi más caro que una pasaje

  • kiko dijo:

    tienen que hablar de la seguridad, no todo esos triciclos pueden cargar esa cantidad de personas, vi uno volcarse en la calle lleno de personas, menos mal que no paso nada mas grave....a veces las personas var con una pierna fuera del vehiculo (hasta en las fotos aqui publicadas salen) y eso es peligroso. No siempre pueden maniobrar bien con tantas personas...los he visto hasta con 8 personas.....a mas gente mas fuerza y mas gasto de la bateria, motor, etc...luego los choferes con sus cuentas pero es que por ganar mas dinero no pueden arriesgar la vida de los pasajeros y la de ellos mismos ademas que deterioran sus vehiculos que luego les cuesta arreglar segun ellos....pienso que los que sean improvisados con 4 pasajeros es suficientes, los hay que ya vienen destinados para 6, pero mas......no se.....y sobre el precio, si empiezan a cobrar igual que un carro, no se que ventajas tienen pues prefiero pagar el carro donde voy mas comodo, mas seguro y llego mas rapido......aprendan a emprender...piensen con la cabeza y no con el bolsillo....

  • René José Castellanos Romeu dijo:

    Los precios son mucho más altos que los que se ofrecen en el artículo. De 100 y 51 hasta el hospital Frank País en La Lisa, son 150 CUP, si es en triciclos y 300 CUP si es en un transporte de combustible. La distancia entre ambos puntos es de 2.5 km
    Demasiado caro

  • Buen artículo. Fotografía de la realidad sin triunfalusmos dijo:

    Buen artículo.
    Fotografía de la realidad sin triunfalusmos
    Y con cierto tono esperanzador con el que estoy de acuerdo .
    Pues ese debe ser el futuro del mundo .
    Las energías renovables .
    Ojalá todo pudiera manipularse con la solar!

  • Jackie de Honduras dijo:

    Yo quiero decirles que, las fotos del reportaje están hermosas!!! Felicidades al fotógrafo! Mi esposo vive en Cuba porque estudia allá medicina, me alegra enormemente que existan medios que evidencien la realidad cubana, pero además, destaquen el grandioso engranaje cultural y de movilidad que tiene Cuba... he estado por allá y me he subido a los bicitaxis, me encantan!

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Oscar Figueredo Reinaldo

Oscar Figueredo Reinaldo

Director de Creación de Contenidos de Ideas Multimedios. Graduado de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en el año 2015. Periodista del programa televisivo Mesa Redonda y Cuadrando la caja. Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómezen 2024. Ha ganado diversos premios en el Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio. Contacto: oscar@ideasm.cu En Twitter: @OscarFigueredoR

Thalía Fuentes Puebla

Thalía Fuentes Puebla

Periodista de Cubadebate. Licenciada en Periodismo por la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2019). Máster en Cultura Audiovisual por la Facultad Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual de la Universidad de las Artes (2025). Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez por la obra del año (2022). Ha obtenido premios y menciones en el Concurso Nacional de Periodismo "26 de Julio". Contactos: thalyfuentes14@gmail.com. En Twitter: @ThalyFuentes

Ana Álvarez Guerrero

Ana Álvarez Guerrero

Periodista de Cubadebate. Licenciada en Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2020). En twitter: @a_aguerrero97

Marcelino Vázquez Hernández

Marcelino Vázquez Hernández

Frank Martínez Rivero

Frank Martínez Rivero

Periodista de Cubadebate. Graduado en el 2010 de Comunicación Social en la Universidad de La Habana.

Verónica Alemán Cruz

Verónica Alemán Cruz

Periodista de Cubadebate.

Abel Padrón Padilla

Abel Padrón Padilla

Fotorreportero de Cubadebate. Trabajó en la Agencia Cubana de Noticias (2008-2018) y en el periódico Trabajadores. Correo: abel@cubadebate.cu

Enrique González Díaz (Enro)

Enrique González Díaz (Enro)

Fotorreportero de Cubadebate. Trabajó en el Periódico Juventud Rebelde (2020-2022) Graduado en Ingeniería Aeronáutica. Obstenta varios premios y reconocimientos por su obra fotográfica. En Twitter: @Enro_GD

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