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Martica: El nombre pequeño de una tarea enorme

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Marta Rodríguez Freide, directora adjunta de CEDAI. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Su nombre es Marta Rodríguez Freire, pero casi todos le dicen Martica. Es ingeniera en Ciencias Informáticas y, si hay algo que no planificó, fue convertirse en una impulsora de las energías renovables. Las responsabilidades que ha asumido desde que se graduó en la universidad, en 2012, la trajeron hasta aquí.

Calle 13, esquina G. Vedado, La Habana.

En la Empresa de Automatización Integral (CEDAI), Martica gestiona proyectos energéticos, coordina tiempos y relaciones entre especialidades diversas y clientes. Organiza los recursos necesarios para que todo fluya sin contratiempos. Es la directora adjunta.

¿Cómo pasó de ser desarrolladora e implementadora de software a directiva en una de las empresas líderes de la eficiencia energética en Cuba?

Luego de realizar el servicio social, se dio a la tarea de informatizar varios procesos en el puesto de dirección del Grupo de la Electrónica, la Informática y las Telecomunicaciones (GELECT). Por su desempeño profesional, asumió el cargo de especialista comercial en la Dirección de Operaciones.

Poco tiempo después, tras una reestructuración, se convirtió en directora comercial de la Dirección de Comercialización y Logística.
Hasta que llegó a CEDAI, “después de varios años y a solicitud de apoyar en la dirección de la empresa”.

“Creo que en mi transición uno de los aprendizajes clave ha sido aprender a interactuar, liderar y socializar con las personas. El paso de estar sentada detrás de una computadora programando a tener que liderar un equipo de trabajo, y gestionar el capital humano, han sido retos tanto personales como profesionales”, dice.

Para Martica, lo más retador es “lograr cohesión en equipos multidisciplinarios donde cada especialista tiene una formación profunda y, a veces, visiones encontradas sobre el cómo y el qué priorizar. Mi desafío es reconocer el valor de cada criterio y facilitar espacios de intercambio”.

En la actualidad, forma parte de un proyecto que tiene como propósito viabilizar la generación eléctrica con sistemas fotovoltaicos en centros vitales: hospitales, policlínicos, hogares maternos, sucursales bancarias, funerarias, casas y hogares de ancianos. Es una iniciativa que abarca todo el país y forma parte de la estrategia para transformar la matriz energética.

Si bien Martica no monta las estructuras ni realiza las conexiones (en lo que a cableado se refiere), sí tiene un rol imprescindible.

Empresa de Automatización Integral (CEDAI). Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Coordina equipos de ingeniería, inversionistas y entidades reguladoras; gestiona la logística y planifica los cronogramas para la ejecución y puesta en marcha de las obras.

No es tarea fácil.

Así lo explica:

“Esta empresa tiene un capital humano de alto nivel de especialización, pues cuenta con ingenieros eléctricos, automáticos, informáticos y telecomunicadores, lo que hace que sea un entorno con diversidad de criterios.

“Ser líder en estos tiempos, y en esta empresa, es un reto. Requiere un alto nivel de compromiso, responsabilidad y humanidad.

“Son tiempos de saber llegar a la gente, conversar y convencer, no de imponer criterios. Suelo trabajar en equipo, escuchar las opiniones de quienes me rodean, dar siempre el primer paso y demostrar que sí se puede.

“Cuando los trabajadores te ven trabajando a la par de ellos, se motivan y se crea un nivel de compromiso hacia uno y, a su vez, hacia la institución”.

***

Martica forma parte de un proyecto que tiene como propósito viabilizar la generación eléctrica con sistemas fotovoltaicos en centros vitales. Foto: Cortesía de la entrevistada.

—En un campo tradicionalmente masculinizado como la ingeniería y la energía, ¿has sentido que has tenido que esforzarte el doble para demostrar tu valía?

“Siendo mujer joven y en posiciones de responsabilidad, he tenido que demostrar no solo competencia técnica, sino también firmeza en la toma de decisiones. Con el tiempo he aprendido que la autoridad no se impone por el cargo, sino por la consistencia, la preparación y el respeto hacia los demás.

“Mis referentes han sido otras mujeres ingenieras, y también he tenido el apoyo de líderes y compañeros que han valorado el trabajo por encima de cualquier estereotipo. Hoy, parte de mi motivación es mostrar que el liderazgo en las energías renovables puede tener un rostro diverso, y que las mujeres no solo podemos ocupar estos espacios, sino transformarlos con una mirada inclusiva y colaborativa.

“A veces el camino puede sentirse más empinado, con más obstáculos, pero también está lleno de satisfacciones enormes: ver cómo lo que diseñas o coordinas se convierte en algo real que mejora la vida de las personas”.

—A menudo se asume que los puestos directivos son incompatibles con la vida personal, especialmente para las mujeres jóvenes. ¿Cómo logras gestionar tu tiempo?

“Es cierto que la responsabilidad de los puestos directivos —y, en específico, la gestión de proyectos energéticos— exige una dedicación intensa, y a veces los límites se difuminan. He aprendido que no se trata de buscar un equilibrio perfecto —que rara vez existe—, sino de establecer prioridades con conciencia.

“Para mí es clave diferenciar entre lo urgente y lo importante, y tener la disciplina de soltar cuando la jornada termina.

“Mis momentos de desconexión son sencillos pero esenciales: compartir con mi familia y vivir momentos que me permitan despejar la mente y volver con más claridad y serenidad. Creo que liderar equipos también implica modelar que está bien poner límites y cuidarse, porque si una no está bien, difícilmente podrá sostener y apoyar a los demás”.

Martica asume sus funciones con responsabilidad y entrega. Foto: Cortesía de la entrevistada.

Cuba progresa en la expansión de la energía solar fotovoltaica con la construcción de parques en distintas fases, distribuidos en todas las provincias. Más allá de las cifras, se trata de una apuesta estratégica: diversificar la matriz energética, reducir la dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia una mayor soberanía energética, en medio de un contexto marcado por bloqueos y limitaciones.

Es por ello que Martica considera que Cuba vive un momento de enorme potencial.

“Una de nuestras mayores fortalezas es el capital humano: tenemos ingenieros, técnicos e investigadores con un alto nivel de preparación y un fuerte sentido de pertenencia. También contamos con una experiencia acumulada en generación distribuida que pocos países tienen.

“Los obstáculos más evidentes son las limitaciones financieras y el acceso a tecnologías y repuestos, agravados por el bloqueo. Pero hay otro desafío igual de importante, aunque menos visible: la sostenibilidad en el tiempo. No basta con instalar capacidad renovable; hay que garantizar su operación, mantenimiento y sostenibilidad. El cambio de matriz no es solo un cambio de fuentes, es un cambio de cultura organizacional y técnica”.

Martica prevé concluir su maestría en Ingeniería Industrial y Sistemas en los próximos meses. Aspira a continuar profundizando en la integración de sistemas de almacenamiento y en la digitalización de la gestión energética.

—¿Por qué?

“Creo que el futuro de nuestra matriz energética no está solo en instalar más capacidad renovable, sino en hacerla inteligente: que podamos predecir, optimizar y tomar decisiones en tiempo real con los recursos que tenemos.

“A nivel de gestión, me gustaría seguir desarrollando capacidades en dirección de proyectos complejos con financiamiento internacional y en la formación de equipos multidisciplinarios. También sueño con contribuir a que más jóvenes —especialmente mujeres— se formen en este sector, porque el relevo generacional es una de nuestras mayores responsabilidades”.

Su filosofía de trabajo es clara: “Liderar con humildad, trabajar con pasión y recordar cada día que detrás de cada proyecto hay personas, una comunidad y un país que se merece un futuro mejor”.

Entre cronogramas, equipos y decisiones, Martica no pierde de vista lo esencial: que cada proyecto tiene un destino concreto y es la vida de la gente.

Martica, le dicen. Y el nombre suena pequeño. Mas no lo que hace: sostener, coordinar y empujar, desde lo cotidiano, una transformación que también construye un mejor país.

Por sus funciones, Martica ha participado en varios eventos de relevancia para el sector. Foto: Cortesía de la entrevistada.

Espacio para el esparcimiento en CEDAI. Foto: Cortesía de la entrevistada.

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Ana Álvarez Guerrero

Ana Álvarez Guerrero

Periodista de Cubadebate. Licenciada en Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2020). En twitter: @a_aguerrero97

Enrique González Díaz (Enro)

Enrique González Díaz (Enro)

Fotorreportero de Cubadebate. Trabajó en el Periódico Juventud Rebelde (2020-2022) Graduado en Ingeniería Aeronáutica. Obstenta varios premios y reconocimientos por su obra fotográfica. En Twitter: @Enro_GD

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