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Primavera trovada en Santiago de Cuba

Publicado en: Palabras
En este artículo: Cuba, Cultura, Marta Valdés, Música
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María Teresa VeraMe fascina dejarme llevar por el espejismo de las estaciones. Cada maestro tiene su librito y cada uno de los caminantes que pasan por delante de nuestras casas, cada uno de los resignados mortales que forman cola por equis razones, tiene en su mente y en su corazón una manera especial de armar su otoño o su primavera -que es el caso que nos ocupa-en esta isla donde, sobre todo desde diciembre hasta la primera quincena de mayo, la característica más fuerte del clima es su tono cambiante en el transcurso de un mismo día.

Este año la primavera que nos toca está entrando en domingo. El tiempo -como de costumbre– en un ataque de equidad parte en dos mitades iguales las 24 horas del 21 de marzo y algo, con toda seguridad, debe habernos despeinado o permitido percibir de manera especial el perfume de una flor, el verde de un césped bien cuidado o el aletear y el vuelo a ras de suelo de los gorriones más familiares.

En el transcurso de la historia, el arte popular cubano  ha reflejado su paso de muchas maneras –por lo general floridas -si bien la imaginación genera, en el trazo de pequeños y mayores,  unas variedades inventadas, unas criaturas no clasificadas cuyos pétalos adoptan la forma y el color que más le convenga al dibujante “para el alma divertir”, así sea la de una dama “seductora cual flor primaveral” en cuya piel “canelada” “se admiran los matices de un vergel” (al decir de Manuel Corona en su canción). .

Cuando la primavera se metió en el corazón del poeta camagüeyano perdidamente enamorado, para hacerse al verso con la soltura de una embarcación que se hace a la mar (“de qué callada manera”) ya se había detenido –mucho antes– en Santiago, donde el sabio Matamoros intentó apresarla con pelos y señales cuando la descubrió enmascarada en forma de esa mariposita que jamás nos ha abandonado.

Este año el 21 de marzo ha caído en plena trova, cuando los santiagueros festejan ese arte mayor que vinieron regando por toda la Isla por más de un siglo y, para más señales, dedican el tradicional festival a la mujer trovadora. Pienso en María Teresa Vera, nacida en Guanajay pocos días antes de que estallara, en Baire, la última etapa de nuestra lucha por la independencia. Saltarina y voluntariosa, cantó como nadie las canciones de sus hermanos los trovadores así como las propias, llenando de música la penuria de aquel memorable solar habanero de la calle San Lázaro donde puso casa; presentándose en cines de barrio como el desaparecido Esmeralda y en los cafés donde tomaba cuerpo para siempre el arte de la canción nacida de guitarra.

El siglo XXI ha visto florecer, en diversos puntos de la Isla y, particularmente, en la ciudad de La Habana,  las “peñas” centradas en el arte de nuestras trovadoras. Heidi Igualada en su Café con letra, Marta Campos en su tarde-noche de la Casa de Cultura de Plaza, Sara González en su jardín de la Casa de la Décima. En Pinar del Río cobra muy especial relieve Yamira Díaz con su grupo Contracorriente. En Santa Clara, Yaíma Orozco se adelanta con su novísimo estilo abriendo una brecha por entre sus iguales de la Trovuntivitis, desde los nobles rincones de El Mejunje.  No hay que olvidar, en Trinidad, a esa decana de las trovadoras en la segunda mitad del siglo XX, Isabel Béquer (La Profunda). Mucho menos, a esa legión de intérpretes que han dedicado lo mejor de su arte al empeño de mantener vivas las canciones trovadorescas, enarbolando un respeto casi religioso hacia sus creadores. Las canciones de Oriente y Occidente se fundieron en las voces y guitarras del Dúo Martí, al igual que había ocurrido con María Teresa Vera y Lorenzo Hierrezuelo; la Trova es una, y eso lo domina el dúo cienfueguero Así Son, desde su amplísimo repertorio tradicional. Solistas como Miriam Ramos, que estará presente en el jolgorio como de costumbre, marcan pautas y abren caminos. Primavera trovada, por estos días, en todo Santiago

Almendares, 19 de marzo de 2010

“Mariposita de primavera”, de Miguel Matamoros, interpretada por Liuba María Hevia

“He perdido contigo”, de María Teresa Vera e interpretada por ella

Se han publicado 1 comentarios



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  • hidalop dijo:

    Marta, como cada domingo, aqui estoy, hoy me he conectado varias veces buscando tu articulo y fue ahora que lo vi, parece que salio tarde, como siempre historia viva, de la cual se aprende y se conocen cosas bonitas e interesantes, espero que ya estes mejor de salud, besos y abrazos de Raúl del Sol..

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Marta Valdés

La Habana, 1934. Compositora, guitarrista e intérprete de sus obras. En 1955 se inició como compositora con su canción “Palabras”. La autora ha basado sus creaciones en géneros como el bolero y la canción dentro del estilo “feeling”. Entre los intérpretes de su obra se encuentran Elena Burke, Doris de la Torre, Bola de Nieve, Cheo Feliciano, Reneé Barrios y, más recientemente, prestigiosos artistas suramericanos y españoles que se han sumado a esta lista.

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