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El trono de Obatalá

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En este artículo: Antropología, Cultura, Obatalá
18 marzo 2010 | 14

Obatalá

Transcribamos in extenso la respuesta de Remberto a la pregunta: “¿Cómo usted trató de plasmar su representación de Obatalá en ese trono?”

Traté de hacer una cosa, en primer lugar, bonita; en segundo lugar, fina; y en tercer lugar, apropiada a la jerarquía de él como rey. Y entonces lo concebí cerca de Olofi e hice una especie de sagrario como en el que está guardado el Santísimo en la Iglesia; me conseguí las piezas y le armé el sagrario ese como si fuera la casa, el palacio de él, donde él estuviera.

Los otros tocados, como son las plumas de loro que tiene, ésa es la corona de él, que a la corona de Obatalá siempre se le ponen plumas de loro.

El loro se considera un animal sagrado en África, a tal extremo que, cuando muere, el santero que sea su dueño debe hacerle ituto [una ceremonia mortuoria], igual que si fuera una persona. Hay tres animales que, si un santero los posee, debe hacerle ituto cuando mueren: el pavo real,  la jutía y el loro.

Y entonces, bueno, lo adorné con plumas de loro.

Como la paloma es el símbolo de la paz, y lo que adornaba siempre el palacio de Obatalá y lo que más a él le gustaba eran las palomas blancas, pues le puse palomas blancas.

El sable que tiene, como mi Obatalá es Ayágguna, pues lleva sable; entre mi mujer y yo se lo configuramos, se lo forramos de tela, en caracoles, en cosas plateadas, y se lo pusimos. Y también el bastón, que es su apoyo.

El blanco es imprescindible en Obatalá. Yo le puedo poner cualquier cosa que quiera, pero el blanco debe preponderar sobre todos los colores.

El color rojo de las cortinas se debe a que Obatalá Ayagguna tiene que ver mucho con Changó, y por eso su collar y todas sus cosas llevan matices rojos, por lucimiento, no por otra cosa. En otra ocasión puedes venir aquí y encontrarlo blanco completo, por ejemplo un 24 de septiembre, que es el día de la Virgen de las Mercedes, cuando vienen aquí matrimonios y gente amiga, y entonces se adorna todo, se limpia todo, se le pone blanco, se le pone blanco y rojo, o se le pone rojo todo, como él quiera.

Una vez le hicimos una alfombra bella, de pana roja, y le pusimos los flecos en dorado. Pero cuando le preguntamos: “¿Usted la quiere? Mire qué bonita; se la vamos a poner para adornarlo…”, respondió que no la quería, que le dejara esa blanca que ves ahí. Bueno, pues esa blanca.

El blanco será siempre el color preferido de Obatalá, porque simboliza la pureza, la justicia, lo más puro y noble que pueda haber dentro de la religión.  Él no acepta nada oscuro, ni le gusta que haya nada oscuro cerca de él. Lo negro no se lleva bien con Obatalá, ni la suciedad. A Ogún lo puedes tener lleno de cucarachas y no pasa nada. Obatalá es muy pulcro, no se lleva con eso.

También para los hijos de Obatalá el blanco tiene un significado; viene siendo como una purificación en su vida. Mientras más de blanco se vistan, se supone que reciban más acciones puras de la humanidad y ellos pueden dar a la humanidad más acciones puras. El blanco de por sí quita de arriba cosas malas, como en la religión cristiana el símbolo de la cruz quita de arriba todas las cosas malas que puedan llegar, espanta las cosas maléficas.

Ese pórtico, ese sagrario que ves lo pongo ahí porque es lo que le da más vista a eso, le da más símbolo de grandeza, de engrandecimiento, de cosa celeste, no sé… La cruz la pongo porque, además de santero, yo creo mucho en Dios y en los santos principales: uno es el Cristo de Limpias y otro es el Sagrado Corazón de Jesús. La cruz es el rechazo de todo lo malo.

Debajo de la tela está la sopera. Contiene piedras; los caracoles no, porque los caracoles yo los pongo aparte. Tiene cascarilla, ocho piedras… En mi sopera me pusieron ocho, porque así es mi Obatalá de cabecera. El de cabecera quiere decir que es el santo que yo me hice. Si tú tienes que hacer, por ejemplo, Changó o San Lázaro, pues entonces a ti se te ponen cuatro piedrecitas en vez de ocho. Si es Yemayá, siete; si es Ochún, cinco. Sin embargo, la Ochún que yo saqué, que es la mayor, la más vieja de todas las Ochunes, todo lo lleva doble: me pusieron diez piedras, dos manos de caracoles, cincuenta y cinco manillas.

La sopera tiene, además, las piezas de Obatalá, que es una serpiente, una media luna, un sol, un paoyé (el símbolo: una manito con un bastoncito de plata, como el apoyo en la vida de las personas); lleva algodón, abajo, una capita (yo no le pongo algodón a mi Obatalá); lleva dos huevos de cristal, un caballito blanco de marfil, porque el mío monta caballo, es guerrero, un sable; lleva un arco con una flecha, una lanza…

También una serpiente, que indica la astucia; pero también una especie de sumisión, porque en leyendas se dice que la serpiente o la culebra era muy orgullosa en sus cosas, estaba siempre muy erguida; entonces un día se le presentó Olofi por no recuerdo qué motivo, y ella se negó a algo. Entonces Olofi le dice: “¡Ah, pero te niegas a hacerle esto al mundo…! Por tu orgullo, de ahora en adelante te vas a arrastrar.” Y se empezó a arrastrar.

El sable que ves allá arriba lo hice yo, de madera y forrado en pana, con caracoles y cuentas.

El bastón me lo regaló un viejito amigo mío. Un día encontró una caña brava con esa forma, cosa muy difícil de ver, porque las cañas son todas tiesas. Él se la tenía puesta a su Obatalá. Dígole. “¡Qué curioso!” Dice: “¿La quieres? Te la voy a regalar.” Entonces se la puse a Obatalá. La forramos con cinta, con esas cuentitas de collar y los caracoles que encontré: unos son cauris, otros de cinturita. Y ahí está.

Ese samurai me lo regaló un amigo mío que coleccionaba armas antiguas. Yo no sé de dónde lo sacó, pero es viejísimo. A un japonés que vino aquí hace años le pregunté y me dijo que esa inscripción que tiene es en japonés antiguo, que no es el de ahora. Me dijo que era una espada ceremonial. El estuche es de marfil labrado, con chinos, japoneses, dragones y eso. Y el mango es igual; es la cabeza de un dragón.

El iruke me lo regaló otro viejito, hijo de Changó. Eso es pelo de caballo auténtico, blanco porque es de Obatalá; aunque a cualquier iruke de cualquier santo se le puede poner el pelo blanco también. Todos los santos que son reyes llevan iruke. Es símbolo de poderío, y sirve para limpiarse. Yo lo hago, por ejemplo, cuando tengo síntomas de caer enfermo.

El monito está ahí porque es uno de los animales que tiene Obatalá, porque le gusta, lo entretiene; pero a mí específicamente me salió tener monos, igual que lechuzas; porque el mono yo lo tengo para no ser la burla del mundo, sino que yo me pueda reír del mundo. Me lo mandó a poner Obatalá. Ese momito era de una santera vieja que había aquí, y su sobrina me lo regaló cuando le hicieron ituto.

Ese vasito rojo y blanco se le puso por adorno, no por otra cosa. Igual que el cojín. Claro, con los colores de Ayágguna.

Las maracas se las puso un muchacho que vino, por agradecimiento.

El búcaro es para ponerle flores. Cuando no se le ponen flores, se le pone esa yerba que yo siempre le tengo, que es vencebatallas, una yerba de él. Se le pone un ramo, para que recoja todo lo malo que puede haber en la casa; y se puede bañarse uno con ella.

Ese rosario me lo regaló una venezolana que vino a consultarse; y aquel lo dejó una muchacha ahijada mía. Como era blanco, lo puso ahí, en señal de agradecimiento.

Los collares de mazo que tiene puestos me los hizo un santero que tenía hecho Obatalá igual que yo, que se murió ya, amigo mío.

Esa tarjeta la dejó una ahijada cuando fue a España. Era el programa que tenía para ir a España, pero había dificultades. Se la puso para tener la gracia de él, para que le concediera eso. Se lo concedió.

Hay también corales porque estas son piedras litúrgicas propias del santo. El coral es una piedra de potencialidad, que tiene poderes sobrenaturales, vamos a decir.

La escalera tiene dieciséis peldaños. Me la mandó a poner él para que yo, en vez de bajar, subiera cada vez más, o sea, para que las cosas mías no se quedaran aquí abajo, sino subieran a donde tenían que llegar. Dieciséis porque son los dieciséis caminos que tiene Obatalá.

Se han publicado 14 comentarios



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  • Guillermo dijo:

    Los patakíes no solo han resistido la prueba del tiempo, han marcado un sistema de alerta, desde hace muchos años, IFA ha estado pronosticando para cada año los fenómenos adversos, tanto geológicos como hidrometeorológicos y si estudiamos sus predicciones, donde nos manda a organizarnos, nos llama a prevenir y es que esta cultura nuestra es tan rica que si profundizamos en sus preceptos y concejos podremos percatarnos que nos alertan desde hace años que el cambio climático y sus consecuencias en la sumatoria de las predicciones de cada año, son un hecho,nos corrsponde a nosostros tomar las medidas de prevención y mitigación para salvarnos, reduciendo los riesgos de desastres,convivir con el riesgo no es ignorarlo, se precisa gestionar su reducción para lograr una economía sostenible y un país con alto nivel de risiliencia, a todos los orichas gracias, por contar con un gobierno con alta voluntad política en la reducción de desastres, así lo demuestra su base legal y el resultado del trabajo de la Defensa Civil, con cada vez menos muertes ante los huracanes, así como la preparación ante los sismos.
    Obatalá nos da inteligencia para usarla en salvarnos nosotros mismos, incorporemos a nuestra cultura la persepción del riesgo ante fenómenos naturalez y actuemos introduciendo las medidas en nuestros planes económicos para mitigar y prevenir, la experiencia de Cuba en la respuesta a los fenómenos adversos hidrometeorológicos, la han convertido en Pardigma de la reducción de desastres.
    Modupue IFA, modupue Babá.

  • Aparicio dijo:

    Hay que ser santero para darse cuenta de lo que significa preparar un trono como el que describe el entrevistado. Además de amor y fe, se necesita mucha voluntad y se necesitan muchos años de acumulación. Me encantaría ver eso, no sé si Rosa María pudo tirarle una foto. Eso ayudaría mucho como acompañamiento visual de las explicaciones tan buenas que hace el hermano, tan buenas que me parece que tienen que ver con la práctica de cualquiera de nosotros. Aunque el es privilegiado, pensar nada más en el samurai con letras antiguas. Es un hombre con gusto. Cuánta rqueza culturalhemos ido acumulando! Que bien, que bien.

  • Constancia Méndez dijo:

    ¿No cree usted que es una simplificación superada, el de comparar a los orichas con santos católicos? Así fue al principio, ¿pero y ahora?

  • Armando Alvarez dijo:

    Quiero saber si es verdad si en estas religiones afrocubanas no tienen entrada los homosexuales. Según dicen no pueden ser de esta preferencia sexual los babalaos, ni tampoco los paleros. ¿Es así o no?

  • Ana María dijo:

    Claro que hay homosexuales en la religión, donde no los hay? A veces son los más entusiastas y los que mas amor le ponen al santo.
    He oido decir que los homosexuales no pueden ser babalaos, pero yo no veo razones para que eso sea así. Yo hace rato que superé los prejuicios y creoque todod los seres humanos son iguales. También estoy a favor de que haya mujeres babalaos, si estan bien estudiadas, son decentes y reunen los requisitos.
    En cuanto al trono que se describeen este artículo,debe sear algo hermoso. Coincido en que debieron fotografiarlo.
    Un beso para todos,
    Ana María

  • Encarnacion dijo:

    Puede alguien responderme si cada cual puede hacerle el altar o trono a los orichas según su propio parecer? Porque por lo que veo por la enrevista este religioso fue haciendo lo que se le fue ocurriendo, según las cosas que fueron pasando y lo que le fueron trayendo sus amigos y sus ahijados. Pasa lo mismo en el catolicismo? Creo que si, or lo que se ve en las iglesias, cada cual hace lo que puede con lo que tiene.

  • Ana María dijo:

    Así es, Encarna, igualito que como usted dice, cada cual hace lo que puede. Lo importante es la fe que usted le tenga al santo. Eso es lo que no puede faltar, y bueno,la piedra y los atributos que te entregan durante la iniciación. LO demás es esplendor, y satisfacción contigo misma, igual que te gusta tener bonita la sala de tu casa o el cuarto, aunque nada mas entres tú.

  • Alberto dijo:

    Compañero Armando:
    En relación con su pregunta sobre los homosexuales, quisiera hacer hincapié en que todos los seres humanos somos iguales ante Dios. En ese sentido, la respuesta a su pregunta ha de ser categórica: homosexuales, hererosexuales y bisexuales son exactamente lo mismo a los ojos de Dios. Todo lo demás son discriminaciones y proyecciones de la sociedad con sus prejuicios sobre la religión. Esto vale para toda religión, digan lo que digan, porque Dios es Uno, aunque los humanos nos diferenciemos en la forma de adorarlo y consideremos preferibles unos ritos a otros.
    No sólo en la religión se discrimina a los homosexuales, y usted lo sabe, pero le insisto en que de ella no dimana ningún tipo de discriminación. La discriminación dimana de la injusticia social y se proyecta sobre todo. Si somos socialistas es porque nos oponemos a todo tipo de discriminación, sea del tipo que sea: contra los homosexuales, contra las mujeres, contra los negros, contra los discapacitados, etc. Es por esto que estoy se acuerdo con María cuando afirma que no hay ninguna razón para que las mujeres no puedan acceder a la dignidad de babalaos.
    Esta es mi modesta opinión.
    Con todo respeto,
    Alberto

  • Evaristo dijo:

    Este es un caso típico de exteriorización voluntaria de representaciones, de apariencia arbitraria, pero ajustada a un sistema de códigos socialmente aceptados de los cuales el sujeto puede o no ser claramente consciente. El entrevistado parece tener un nivel cultural aceptable y es un buen comunicador. En su caso es posible una construcción consciente. Seguramente el resultado es un altar agradable a la vista, quizá hasta armónico, con disposiciones relativamente simétricas de los objetos y coherencia cromática.
    La felicito Dra. de Lahaye. Aprecio en usted un olfato fino para detectar a los buenos informantes.

  • Investigador dijo:

    Estimada profesora Rosa María.
    Decididamente usted tiene un admirador en la República Dominicana. Respeto mucho su sensibilidad humana y su profesionalidad. He comentado sobre sus trabajos a varios profesores amigos míos, de modo que pronto pienso comenzara discutirlos con ellos.
    ¿Tiene usted algo escrito sobre la posesión en la santería? Yo estoyrealzando una ivestigaciósobre la posesión en el vudú, en la forma en lo practican aquí los haitianos.
    Muy agradecido,
    Su colega dominicano.

  • RosaMaría dijo:

    No hay que dar las gracias, ni las felicitaciones a la autora, pues no es una búsqueda tan profunda la que hay que hacer para encontrar a estos preparados e inteligentes religiosos. En cada esquina me los encuentro y siempre me sorprenden con su sabiduría y su ingenio.
    Gracias a todos ellos que son los que saben y los que mantienen vivas estas tradiciones.

  • Gricel dijo:

    Soy lectora de una Fabrica de Tabacos, me gustaría hiciera un comentario acerca de cada uno de los orishas, resumido, en cuanto a ceremonias, ropa, día, etc para poder leerselo a mis trabajadores; ya que existe una gran tendencia a la religión yoruba. Felicitaciones. gracias.
    Gricel (Lectora)

  • Leo dijo:

    Bueno, en cuanto a las opiniones que estan descritas con anterioridad coincido con casi todas, practico esta religion .. provengo de una familia religiosa, desde mi bisabuela paterna que tenia coronado chango en adelante casi todos tienen hecho ocha, por parte materna si es que no abunda..aunque son creyentes como la mayoria de los cubanos..sin llegar a materializar nada.. mi papà tiene hecho oshun con oro para agallu, mi mamá en la actualidad está de iyabo ..tiene hecho oshun …y bueno yo no me he iniciado todavía pero tengo angel de la guardia definido por Orula …es yemaya .. particularmente la odoro ..para mi es lo mas grande mi negrita !!… como cariñosamente le digo, en cuanto al articulo que publicaron al inicio de la pagina .. me parece un poco fantastico ..pero bueno .. !, segun la capacidad de cada cual pues asi que se tengan a ellos, particularmente soy de la opinion de que el santo es humildad..su razon es para hacer el bien..y creanme amigos ..para eso no hace falta tanto bombo y platillos ..desde la hora en punto que en la antiguedad se vivian en jicaras y ahora en la actualidad en PORCELANA !!..no lo critico ..solo es que hago un llamado a que esa esencia no se pierda ..a que no se coja una cosa tan sagrada para el mercadeo como se está viendo en la actualidad … de cualquier manera agradecido de esta publicacion … Ache para todos

  • baba okun aye dijo:

    hola… me gusto tu manera de decorar pero solo describes.. será posible que me ayudes con una foto que tengas?? soy hija de obatala ayaguna mi padre en santo… y yemaya okute. quiero hacerle algo bello a el horita en diciembre que cumplo mi año. ya salgo de iyawo.. ayúdame si?? saludos.

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Rosa María de Lahaye Guerra

Es doctora en Ciencias Filosóficas y antropóloga cubana. Actualmente es profesora de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Tiene varios libros publicados, entre ellos “Yemayá a través de sus mitos”, en coautoría con Rubén Zardoya.

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