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¿Cubano de origen africano o afrocubano? (+ Videos)

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Yemayá

No por cuestionado en los ámbitos académicos, el término “afrocubano” va a dejar de estar presente tanto en análisis históricos, como en los más actuales, cuando de cultura cubana se trate. Mucho se ha debatido sobre si el producto resultante de lo “afro” y de lo cubano, más que una mezcla de ambos, es cubano de origen africano, o africano transfigurado en Cuba. Poco importa esta u otras disquisiciones al respecto. Tal vez el debate que aquí se abra aporte nuevas y más profundas reflexiones.

En esta ocasión traemos a los lectores de NosOtros, un brevísimo fragmento de una obra imprescindible de la bibliografía cubana: Africanía de la Música Folklórica de Cuba, de Fernando Ortiz publicado por la Editora Universitaria, Universidad Central de Las Villas en 1965. Esta obra de 490 páginas, Ortiz reimpresa por nuestras editoriales y muy buscada por musicólogos, antropólogos e historiadores de otros países, es una genial síntesis de la historia social de la música en Cuba. Es un libro imprescindible, pues no hay modo de tener una visión completa de este país al margen del ingrediente musical.

Dos son las cosas típicas de Cuba que ésta ha dado al mundo y han sido recibidas con universal beneplácito; y ninguna de ellas se debe sólo a los blancos, habiendo nacido ambas del abrazo cruzador de distintas culturas. El tabaco y la música. En Cuba fue descubierto el “tabaco”, en noviembre del año 1492, en esa misma forma de “cigarro torcido” o “puro” que sigue siendo un regalo de insuperada exquisitez. Herencia de indios y adaptación de negros y blancos; producto mestizo. Otro don de Cuba al mundo ha sido y es su música popular. Engendro de negros y blancos; producto mulato. Y esta última es de ambas cosas la más genuinamente de Cuba porque, mientras el tabaco y el modo de fumarlo no fueron privativos de los aborígenes, esas músicas mulatas, que se dan en Cuba como las palmas reales, sí son creaciones exclusivas del genio de su pueblo…

Los cubanos hemos exportado con nuestra música más ensoñaciones y deleites que con el tabaco, más dulzuras y energías que con el azúcar. La música afrocubana es fuego, sabrosura y humo; es almíbar, sandunga y alivio; como un ron sonoro que se bebe por los oídos, que en el trato iguala y junta a las gentes y en los sentidos dinamiza la vida.

Las músicas negras llegaron a Cuba con las blancas y con estas se maridaron; y ambas son las únicas que por su estrecho abrazo han codeterminado las diversas características de la música nacional de Cuba. Europa y África han proporcionado los materiales con que ha sido moldeada la música de Cuba. No toda la música cubana tiene acentos negros, parte de ella está compuesta bajo la inspiración y a estilo de la llamada “música occidental”, de la que algunos, con impropiedad, dicen “música universal” y es ciertamente la superior. Pero no es menos indudable que la música más característica de Cuba, la que le ha dado resonancia mundial, es aquella que fue fundada con raudales de africanía, en este crisol criollo puesto al fuego tropical; producto de una transculturación blanquinegra, desde los multiseculares tiempos de la zarabanda, el cumbé y otros bailes plebeyunos hasta los contemporáneos éxitos de los compositores cubanos Amadeo Roldán y Alejandro García Caturla, quienes llevaron valores afroides de Cuba a la “alta música sinfónica” de nuestros tiempos en el auditórium universal.

(…)

La música afrocubana es indudablemente cubana, de plena cubana; pero quien estudie desde un punto de mira histórico o etnográfico la música cubana, en lo que ésta tiene de más entrañablemente nacional, no podrá prescindir de una nomenclatura apropiada mediante la cual pueda significarse lo afronegro que casi siempre hay en ella y que le dio sustentes, sus curvas y sus calores. Y necesariamente, se le exija su valoración cultural, tendrá que llamarla “afrocubana” o “mulata” para distinguirla de la música “eurocubana”.

No está mal que a la música popular de Cuba, que va por el mundo cautivando a las gentes, se le diga “cubana y nada más que cubana”, porque “cubana” es por su esencia; pero esto no puede impedir que cuando se necesite especificar la caracterización histórica o transcultural de esa música bailable,… se le califique sin rebozo de “afrocubana”.

De tal modo que bien puede decirse de Cuba lo que de Brasil dijo Euclides da Cunha: “el mulato nos llegó hecho de fuera”, pues en la Península Ibérica hubo millares de “morenos” y “pardos” mucho antes que en América y allí resonaba ya la música africana cuando Colón no había nacido. El mismo don Cristóbal tuvo que oír la música africana en Lisboa y en Sevilla, y en la misma Guinea antes de lanzarse a mar traviesa hacia el Poniente ignoto. Y luego, de España se trajeron negros a Cuba y con ellos venía en sus tambores y vihuelas una música ya amulatada en Andalucía.

Y por otra parte, habrá también que descubrir y analizar numerosos sincretismos que han fundido elementos de diversas culturas negras en creaciones criollas; enlaces a veces intrincados de las varias culturas africanas entre sí y de estas con las blancas.

Hoy en día es a veces imposible clasificar los temas y elementos musicales de los afrocubanos por su oriundez.

Al historiador de la música afrocubana le será difícil penetrar en el campo objeto de su estudio por la escasez de informaciones, pues en Cuba la música de los negros jamás fue estudiada y así los escritores nativos como los viajeros que pasaron por el país sólo escribieron meras impresiones acerca de ella y trataron de sus aspectos sociales, no ocupándose de su trascripción ni de su análisis.

Es explicable, pues, que la música llamada “negra” que ha sido reflejada por ciertos discos, películas, radiofonías, teatros y cabarets, sea a menudo falsificación, a veces cínica, de la que luego se ríen los músicos afrocubanos y… los dioses.

Los sincretismos originados por los enmarañamientos genéticos y étnicos tienen que ser estudiados, además en relación con el ambiente y las presiones sociales en que aquellos se produjeron. Porque los factores humanos de la cubanidad no son simplemente negros de África y blancos de España, revueltos y refundidos en un crisol hirviente con la hoguera del trópico, sino negros arrancados de sus tribus y sopeados en esclavitud y blancos desarraigados de sus villorrios y aldeas y ahupados de repente a un rango de amos y en afán de incondicionado medro.

El estudio objetivo, científico y artístico, de la música afrocubana requiere ante todo limpieza completa de prejuicios, así de los racismos misonegristas como de los rutinarismos académicos y moralistas, ingenuos o hipocritones, para quienes toda música de negros es un barullo cacofónico para ocasión de impudicia y relajo.

Interpretación de la “Canción de cuna al niño negro”, de Amadeo Roldán, por el cuarteto de cuerdas “Ictus”

Interpretación del “Canto de los cafetales”, de Alejandro García Caturla, por el Coro Nacional de Cuba


Se han publicado 21 comentarios



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  • F. Juan Águila dijo:

    Si de religión se trata, tendremos que seguir diciendo que tenemos una que es “Afrocubana”, por el momento, con ramas: Yorubá y Lucumí, principalmente, independientemente de otras derivaciones posibles.

    El Sincretismo surgió de la imposibilidad de los africanos de celebrar sus ritos religiosos y que con una “gran inteligencia”, a pesar de que muchos han dicho siempre de la herencia histórica de su bajo nivel cultural, por ejemplo, para acceder a deSi de religión se trata, tendremos que seguir diciendo que tenemos una que es “Afrocubana”, por el momento, con ramas: Yorubá y Lucumí, principalmente, independientemente de otras derivaciones posibles.

    El Sincretismo surgió de la imposibilidad de los africanos de celebrar sus ritos religiosos y que con una “gran inteligencia”, a pesar de que muchos han dicho siempre de la herencia histórica de su bajo nivel cultural, por ejemplo, para acceder a determinadas cosas, como posiciones importantes a partir de 1902, lo cual es cierto; pero no le niega sus posibilidades de “Capacidad de inteligencia”

    Utilizo el término Sincretismo a lo que tenemos hasta hoy en la religión.

    Tal parece, hasta donde sé, que alguien aporte luz en estas páginas si es posible, que “Nuestros Indios”, los que se encontró “El Almirante” cuando llegó a Cuba, al ser asesinados y los que no esclavizados, no llegaron a tomar nada de la religión que les impusieron, excepto al “Gran héroe caribeño” el “Cacique Hatuey”.

    Fueron los africanos, de mayor longevidad sobre la “Tierra” los que al parecer tenía un grado de inteligencia importante y fueron capaces de utilizar éste recurso.

    Un ejemplo es que existe Yemayá y Yemayá Olokun y los católicos nada más tienen a la “Santa de Regla” tanto para el mar superficial como el profundo. Otro rasgo más de inteligencia de nuestros ancestros africanos, que el mar no es igual en ambos lugares.

    Estaría por describir qué hemos utilizado de la cultura religiosa china, tan antigua como extensa.

    En los análisis que he plasmado en cuanto a los ritos religiosos “afrocubanos” decidí, después de mi primera experiencia de “Sanar” a una persona de la secuela de un Accidente Vascular Encefálico, Trombosis (Ya descrito), por medios convencionales de la “Santería” hice un listado de todo lo que había comprado y se lo entregué para que me devolviera ese dinero. No le cobré, repito que por haber “Brujería” de las que ya se sabe le pedí una “Lengua de Pollo” en un frasco y le dije que se comiera el pollo con su esposo e hija.

    Después de esto, me di cuenta que era imposible que cualquier persona se gastara aquel dinero en Cuba así ganara dos mil, 3 mil pesos O LO QUE FUERA.

    Fue cuando comencé a utilizar lo que denomino “Sincretismo a la inversa”.

    Si cualquier entidad, aunque la iglesia Católica como “Changó” (que considero Santo no católico) me pide un animal, yo llamo a “Santa Bárbara” (a quien hicieron desaparecer la alta jerarquía de Roma) que se contenta con “flores”, no creo en el color de flores, ropas, etc. para cada Santo.

    Desde que comencé a trabajar en la Salud Pública, como estomatólogo, siempre me preocupó la “Satisfacción de las necesidades” con la menor de problemas para la población. En todo caso para mí.

    No son solamente algunos Santeros (Digo Sacerdotes, los hay de distinta categoría al igual que Obispos, Cardenales y hasta un Papa, si se quiere) los que se enriquecen con las necesidades de muchas personas en Cuba, particularmente. “Lo repito y Martillo” porque es cierto.

    No sé si se publicará este comentario. Sin embargo, Agradecería recuperar las recomendaciones del “Grupo de Altos Sacerdote de Ifa” sobre las predicciones del 2010, aunque mi comentario no haya sido publicado.

    Gracias anticipadas.

    Prof. Dr. F.. Juan Águila
    Especialista de II grado en Ortodoncia. Ph. D.; Dr. Sc.

    e-mail f.juanaguila@ymail.com
    Web http://www..aguiram.com

    terminadas cosas, como posiciones importantes a partir de 1902, lo cual es cierto; pero no le niega sus posibilidades de “Capacidad de inteligencia”

    Utilizo el término Sincretismo a lo que tenemos hasta hoy en la religión.

    Tal parece, hasta donde sé, que alguien aporte luz en estas páginas si es posible, que “Nuestros Indios”, los que se encontró “El Almirante” cuando llegó a Cuba, al ser asesinados y los que no esclavizados, no llegaron a tomar nada de la religión que les impusieron, excepto al “Gran héroe caribeño” el “Cacique Hatuey”.

    Fueron los africanos, de mayor longevidad sobre la “Tierra” los que al parecer tenía un grado de inteligencia importante y fueron capaces de utilizar éste recurso.

    Un ejemplo es que existe Yemayá y Yemayá Olokun y los católicos nada más tienen a la “Santa de Regla” tanto para el mar superficial como el profundo. Otro rasgo más de inteligencia de nuestros ancestros africanos, que el mar no es igual en ambos lugares.

    Estaría por describir qué hemos utilizado de la cultura religiosa china, tan antigua como extensa.

    En los análisis que he plasmado en cuanto a los ritos religiosos “afrocubanos” decidí, después de mi primera experiencia de “Sanar” a una persona de la secuela de un Accidente Vascular Encefálico, Trombosis (Ya descrito), por medios convencionales de la “Santería” hice un listado de todo lo que había comprado y se lo entregué para que me devolviera ese dinero. No le cobré, repito que por haber “Brujería” de las que ya se sabe le pedí una “Lengua de Pollo” en un frasco y le dije que se comiera el pollo con su esposo e hija.

    Después de esto, me di cuenta que era imposible que cualquier persona se gastara aquel dinero en Cuba así ganara dos mil, 3 mil pesos O LO QUE FUERA.

    Fue cuando comencé a utilizar lo que denomino “Sincretismo a la inversa”.

    Si cualquier entidad, aunque la iglesia Católica como “Changó” (que considero Santo no católico) me pide un animal, yo llamo a “Santa Bárbara” (a quien hicieron desaparecer la alta jerarquía de Roma) que se contenta con “flores”, no creo en el color de flores, ropas, etc. para cada Santo.

    Desde que comencé a trabajar en la Salud Pública, como estomatólogo, siempre me preocupó la “Satisfacción de las necesidades” con la menor de problemas para la población. En todo caso para mí.

    No son solamente algunos Santeros (Digo Sacerdotes, los hay de distinta categoría al igual que Obispos, Cardenales y hasta un Papa, si se quiere) los que se enriquecen con las necesidades de muchas personas en Cuba, particularmente. “Lo repito y Martillo” porque es cierto.

    No sé si se publicará este comentario. Sin embargo, Agradecería recuperar las recomendaciones del “Grupo de Altos Sacerdote de Ifa” sobre las predicciones del 2010, aunque mi comentario no haya sido publicado.

    Gracias anticipadas.

    Prof. Dr. F.. Juan Águila
    Especialista de II grado en Ortodoncia. Ph. D.; Dr. Sc.

    e-mail f.juanaguila@ymail.com
    Web http://www..aguiram.com

  • F. Juan Águila dijo:

    Esto está basado en mis orígenes de indio, africano, español (Celta) y chino.

    O sea que estoy diciendo que en este aspecto lo de afrocubano no es válido.

    Quizás salgan algunos comentarios con personas de más mezclas.

    Por ejemplo, se me ocurre decir que mi hijo menor tienes además, por su madre estadounidense del norte (EUN) de Irlandés y alemán (Aunque a decir verdad ha vivido y trabajado más de la mitad de su vida en Cuba (hasta hoy).
    Gracias, nunca mejor decirlo, al tristemente célebre, Joseph McCarthy
    ¿Qué casualidad que cuando nuestro hijo nació tenía el cabello rojizo, el cual con el tiempo se le tornó “Castaño”

  • Evelio Montoto dijo:

    Magnífico, Rosa, felicidades.

    Por supuesto que nuestra cultura es cubana, y si tiene un valor universal tan especial es por las lenguas, las costumbres y las creencias de las diferentes etnias africanas que trajeron los colonizadores para su explotación y que trataron de destruir, pero que reverdecieron con la libertad y se integraron plenamente a la creación de la identidad cubana (aún con la oposición clara y descarada de la élite dominante durante la república mediatizada).

    Siempre hubo elitistas europeizantes que menospreciaron ese carácter africano de nuestra cultura, y aún quedan, pero la realidad va destruyendo esos estúpidos prejuicios.

    ¡Viva Cuba!

  • adrian leiva perez dijo:

    leo en estado unidos por algunos cubanos el termino–afrocubano- en cuba jamas decimos asi…que existe detras de esto?…ahora aparecen programas en univesidades de estado unidos interesadas en el tema racial de cuba…uhhhhh…esto para mi huele a quemado por todas partes y busqueda de billetes para algunos importados made in cuba…no me refiero al hecho racial..sino a la manipulacion del hecho como negocio para algunos vividores del tema de los derechos humanos en cuba,,,se incumplen algunos de esos derechos..SI..es real que no se cumplen todos y no existen espacios abiertos para el desarrollo de pluralidad de ideas..pero tambien exiten manipulaciones de algunos quisas este sea tambien uno de esos casos…cuba es cuba y su historia es distinta a la de los estados unidos y su historia racial no es la misma…

    adrian leiva perez

  • Carlos Valdés Sarmiento dijo:

    No se porque este comentario me trajó a la mente una entrevista hecha a uno de los Vitier, no recuerdo cual de ellos; le preguntaron si su música era cubana, respondío; si me crie en la Vivora, empinando papalotes y jugando bolas, si en mi casa oía todo tipo de musica y siempre vivi en Cuba, lo que yo escribo es cubano aunque no se parezca a ninguna música cubana,(no es literal pero así lo recuerdo), este es un tema que ha sido tratado por personas de alto nivel cientifico y patriotico, sería bueno seguir publicando fragmentos, no creo que sea posible superar a los que dedicaron su vida entera al estudio del mismo por muy buena fe que se tenga.
    Gracias por el fragmento de hoy es verdaderamente esclarecedor.

  • Romualdo dijo:

    Todo lo que cae en la batidora cubana es cubano. Usted puede percibir tradiciones, orígenes, influencias, pero no más. Lo mismo vale para las influenciqas “africanas” (que de por sí es un concepto muy discutible, de tan general y amplio que encubre muchas diferencias), como para las españolas, francesas, inglesas (“europeas”), chinas, japonesas, yucatecas, haitianas, jamaicanas, etc., etc. En Cuba todo se funde. Yo soy “blanco” (hasta donde sé…), y me siento ciento por ciento cubano, no hispanocubano ni nada que se le parezca. Esto que digo no borra las diferencias llamadas raciales (ojo: dijo Martí y corroboró Ortiz que no hay razas); claro que las hay, con tensiones, problemas, contradicciones; pero son diferencias dentro de lo cubano, como hay diferencias de clase, de género, políticas, de orientación sexual. Hombres y mujeres CUBANOS, campesinos y obreros CUBANOS, homosexuales y heterosexuales CUBANOS, comunistas y liberales CUBANOS, negros, blancos, amarilllos y colorados CUBANOS. A estas alturas del juego, lo cubano no necesita ningún sufijo delante.

  • Lizzete Cuesta dijo:

    Este fargmento está buenísimo. Lo de la música cubana es un supertema. Creo que a cualquiera que le pidan opinión sobre la cubanía de esta manifestación artística dirá lo mismo. De que es cubana no hay duda, venga de donde venga. Estamos empezando a apretarrrrr.¿Qué dirá ahora el ateísimo de hace cinco semanas que no entendía nada de nada? Diga algo por favor, señor ateo.

  • Edelsis MOra dijo:

    Sí son cubanos, pero también son un poco afro. A mí me da lo mismo. La música nuestra es única. El detalle de poner estos videos de Caturla y Amadeo les quedó muy bien.

  • Ernesto E. Martínez dijo:

    La faceta afro de la cultura cubana, como cultura, pase, pero la cultura afrocubana tiene una gran carga de idolatría. La mayoría de los que cultivan la cultura afrocubana, son adeptos de la regla de Ocha, la Mayombería, el Espiritismo u otra manifestación idólatra.

    Leer el libro de Éxodo capítulo 20 para saber que toda manifestación de idolatría es condenada por Dios.

    En otra parte de las Escrituras dice que los ídolos “tienen ojos y no ven, tienen oidos y no oyen, tienen pies y no caminan…” y si alguna manifestación se percibe de ellos, es dada por el Maligno, Satanás.

    Esto puede sonar a fanatismo. ¿Acaso no es fanatismo el consultar a un santero para matar un puerco en fin de año? Eso lo viví yo con un tío mío cuando tenía poco más de 10 años.

  • Evelio Montoto dijo:

    Lizette:

    Querida señorita religiosa, el ateo opinó antes que usted y no sabe qué tiene ver una cosa con la otra.

    Lo único que yo defiendo es el carácter laico de nuestras instituciones y de los medios de difusión (aquellos que no sean de una organización religiosa, por supuesto) con el fin de que ningún cubano se vea relegado por su creencia, y mantengamos así la unidad de nuestro pueblo. Si usted difunde las bondades y milagros de una sola religión, pasa a ser ésta La Religión y los que practican otra se sienten relegados. Repito, me importa poco la religión que usted u otro practique. Respetemos la diversidad, la única forma de hacerlo en este campo es garantizando el carácter laico de las instituciones.

  • Dolores dijo:

    Don Ortiz, qué actualidad tiene sus palabras. Como cubana amo mi musica, la musica hecha con lo mas valioso de nuestras raíces. Lo vulgar y chabacano no sólo está en la musica …esa sombra aparece en otras muchas manifestaciones y situaciones cotidianas. Tenemos un millón de ejemplos que van desde Caturla hasta Formell, que limpian y orgullecen el alma. Amo mi música no importa si es afro o cubana o española es nuestra y su sabor radica precisamente en esa mezcla mágica
    Gracias tambien a Cubadebate por permitirnos disfrutar un instante de buena musica

  • Ana María dijo:

    Ese Fernado Ortiz está escapao…

  • Adalberto Suarez dijo:

    En efecto, los cubanos tenemos mucho de qué enorgullecernos: desde un Félix Varela hasta un José Raúl Capablanca, desde un Carlos J. Finlay hasta un Nicolás Guillén, desde Tomás Romay hasta Alicia Alonso, desde Martí hasta Fidel. Fernanco Ortriz es una gloria del pensamiento, de la escritura, de la cubanía. El contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar es una joya que aún hoy impresiona. Y el fragmento que publica Cubadebate está muy bien escogido.

  • Ana María dijo:

    Oye, Juan Aguila, esta vez no me convences con lo que dices. Yo creo que esa religión es bien cubana, como dice Romualdo. No es que sea sincrética o no, es que todo lo que tú echas en una batidora se muele y se tritura. Mi santa Bárbara es mi Santa Bárbara, auqnue es Changó, y en mi corazón es lo mismo, aunque tú expliques lo que explicas, que a lo mejor no está mal. Así piensa casi todo el mundo, y esto no es teoría, es la verdad de la familia cubana.
    No te pongas bravo porque pienso distinto.
    De paso, por fin Wendy logró comunicarse contigo?
    un beso para todos.
    Ana María Carricarte

  • Antonio dijo:

    Evelio estoy de acuerdo con usted. La medida es lo que hace falta. Soy católico y no me veo representado en este aspecto de la cultura que de ser cubana tendría que tener otros ingredientes y otros colores. A Fernando Ortiz lo ponen de pretexto, pero también hablaba de catolicismo y de espiritismo y de la brujería de grupos de otros lugares. Yo creo que hay que darle la bola a todo el mundo y no sólo a los negros porque fueron explotados. Esa historia ya todo el mundo la conoce y no es suficiente, porque los indios también fueron explotados y exterminados y nadie se acuerda de los pobres.
    Hay que cerrar fila para ver si acaban de entender que los negros sí, pero los demás también.

  • Salvador y Estela dijo:

    Excelentes los videos y los argumentos. Preguntamos ¿es posible conseguir por o a través de CUBADEBATE las obras de Ortiz? El descargador o varios de ellos que estuvimos mirando no las contienen. Cuando estuvimos en Cuba en el 99 estos libros estaban a un precio muy elevado. ¿Se han reeditado? ¿O se pueden descargar en algún lugar?

  • Iván Fundora dijo:

    No hay duda que la obra de Fernando Ortiz es debatida y por otro lado se le reconoce el tercer descubridor de Cuba, pero una y otra postura refuerzan que es un obligado tópico de estudio del que quiera conocer sobre Cuba y su cultura. No cabe duda que cuando se habla de Ortiz se habla de la figura más autorizada de los estudios culturales cubanos de todos los tiempos.

  • Alberto dijo:

    Ernesto E. Martínez habla de “idolatría” de lo que él llama “cultura afrocubana”. Si algo he aprendido en estas lides es que términos del tìpo “superstición”, “idolatría”, etc. son utilizados por ALGUNOS católicos y cristianos en general para designar todas las supersticiones e idolatrías que no son las propias del catolicismo y el cristianismo.
    Deje la arrogancia, amigo, y reconozca con Martí que todas las religiones, puestas la unas sobre las otras, expresan lo mismo. Y añado: tienen la misma dignidad y la misma jerarquía.
    Que Dios nos ilumine a todos y nos infunda humildad.

  • Alberto dijo:

    No sé en qué planeta hay que vivir para decir con un mínimo de fundamento que “hay cerrar fila para ver si acaban de entender que los negros sí, pero los demás también”.
    “Defender a los negros” es atacar la discriminación. Se defiende a las naciones oprimidas, no a las opresoras; a las clases y grupos sociales explitados, no a los explotadores, a las mujeres, no a los hombres, a los homosexuales, no a los heterosexuales, alas etmnias despreacas, no a los despreciadores; en fin, a los débiles, excluidos, jodisos, humillados y ofendidos, como decía Dostoievsky. A eso en Estados Uniodos le llaman “acción afirmativa”; y aquí le llamamos espíritu justiciero. Clamar por los “derechos” de los de arriba es cínico o es tonto.

  • Antón Mencia dijo:

    Me parece positivo que temas como este susciten tanta polémica. Nuestro periodismo tiene que ser capaz de encontrar aquellos espacios de la sociedad y la cultura cubana que despierten pasiones y levanten tabúes innecesarios y contraproducentes. Lo que sacamos a la fuerza por la puerta, la vida nos lo cuela con fuerza mayor por la ventana. El problema racial en nuestro país debe ser tratado con profundidad y madurez. Debe ser tratado. No hay que temer a los lógicos riesgos. Ello puede conducir a perfeccionar nuestras políticas, además de que nos ayudaría a enterrar no pocos fantasmas.

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Rosa María de Lahaye Guerra

Es doctora en Ciencias Filosóficas y antropóloga cubana. Actualmente es profesora de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Tiene varios libros publicados, entre ellos “Yemayá a través de sus mitos”, en coautoría con Rubén Zardoya.

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