Bancarización en puntos suspensivos

Caricatura: Palante.
He vuelto a vivir la misma escena más de una vez, en lugares distintos y con rostros diferentes, pero con el mismo desenlace.
Entro a comprar algo simple —lo cotidiano, lo que uno asume que ya no debería ser un problema pagar— y en el momento de cerrar la operación saco el teléfono con la naturalidad de quien ha interiorizado el discurso de la bancarización, de los pagos electrónicos, de la “modernización” del sistema financiero. Abro la aplicación, intento transferir… y entonces empieza el recorrido conocido: “no hay sistema”, “ahora mismo no pasa”, “solo efectivo”, o la frase más inquietante de todas, dicha casi en voz baja, como si fuera parte normal del procedimiento: “si es transferencia, es con recargo”.
Y ahí es donde la teoría y la práctica dejan de coincidir.
Porque en más de una ocasión me he encontrado con ese patrón repetido: en una cafetería, el dependiente me dice que no hay conexión; en una tienda, que el POS no funciona; en un servicio de transporte, que “mejor en efectivo para evitar problemas”; y en un pequeño negocio, la insinuación directa de que el pago electrónico implica un “10% adicional”. No es un detalle menor ni una excepción aislada. Es una práctica que, aunque no siempre se reconoce abiertamente, se ha ido filtrando en la cotidianidad con una naturalidad preocupante.
Lo más complejo es que este escenario convive con un marco normativo que, en papel, está claramente orientado hacia lo contrario. El Banco Central de Cuba y las disposiciones complementarias han insistido en la bancarización de las operaciones, en el uso obligatorio de medios electrónicos cuando sea posible, y en el rol de la cuenta bancaria fiscal como eje de control de los ingresos de los actores económicos. Se trata, en esencia, de ordenar los flujos financieros, reducir la dependencia del efectivo y dar mayor trazabilidad a las operaciones.
Pero cuando uno baja a la calle, ese diseño se encuentra con una realidad mucho más fragmentada.
He visto negocios donde el pago electrónico es aceptado solo “cuando conviene”, otros donde directamente se evita, y algunos donde se condiciona. He visto también cómo el efectivo sigue siendo el rey indiscutible de la economía diaria: para comprar el pan, pagar el transporte, resolver en la bodega o simplemente moverse en el día a día. Es decir, en la vida real, la digitalización no ha sustituido al efectivo; convive con él en una relación desigual, tensa y, muchas veces, contradictoria.

Caricatura: Palante
El problema no es únicamente técnico, aunque la inestabilidad de las plataformas y la conectividad juegan su papel. El problema es más profundo: es de implementación, de control y de coherencia.
Porque si una política pública establece que la cuenta bancaria fiscal debe ser el canal central de las operaciones, pero en la práctica una parte importante de esas operaciones no se registra o se fragmenta, entonces el sistema pierde sentido. Si se promueve el pago electrónico, pero el usuario se encuentra con trabas constantes o recargos informales, entonces la confianza se erosiona. Y sin confianza, ningún sistema de pagos digitales puede sostenerse de manera estable.
He visto ejemplos concretos que ilustran esta contradicción. Un cliente intenta pagar 500 pesos por transferencia en una cafetería y le dicen que “mejor en efectivo porque así es más rápido”. Otro intenta pagar en una tienda de barrio y le responden que solo aceptan transferencia si excede cierto monto. En un tercer caso, el negocio simplemente apaga el argumento: “no hay sistema”, aunque minutos después otros clientes pagan en efectivo sin inconveniente alguno.
En todos los casos, el resultado es el mismo: el ciudadano termina cargando efectivo “por si acaso”, aunque el discurso oficial le haya dicho durante meses que ya no debería depender de él.
Y ahí aparece la paradoja más visible: mientras las políticas apuntan a reducir el uso del efectivo, la realidad lo refuerza como mecanismo de supervivencia cotidiana.
No es un problema menor ni un detalle técnico. Es un síntoma de que la transición hacia una economía más digital no se está dando de manera integral. Porque la bancarización no es solo una herramienta tecnológica; es un cambio cultural, institucional y operativo. Implica disciplina financiera, control efectivo, incentivos claros y, sobre todo, coherencia entre lo que se regula y lo que se permite en la práctica.
Hoy, esa coherencia todavía no se percibe de manera sólida.
La cuenta bancaria fiscal —pensada como columna vertebral del sistema— pierde efectividad cuando no se utiliza de forma rigurosa. El pago electrónico pierde credibilidad cuando se condiciona o se encarece informalmente. Y la política de bancarización pierde fuerza cuando el ciudadano, al final del día, siente que debe seguir resolviendo en efectivo para evitar complicaciones.
No es una crítica desde la negación del proceso. Es, más bien, una constatación desde la experiencia cotidiana: el sistema está en transición, pero esa transición aún no termina de cuajar en la práctica social.
Y mientras eso ocurra, seguiremos viviendo esta dualidad incómoda. La de un país que impulsa con fuerza la digitalización de los pagos, pero que en la vida diaria todavía depende, en gran medida, del papel moneda. La de una norma que avanza en el papel, pero que se diluye en la calle. Y la de un ciudadano que, como yo, entra a comprar algo simple y termina saliendo con una certeza cada vez más clara: en Cuba hoy, pagar no siempre es tan simple como parece.

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Todos conocemos esa situación y podrán existir muchas leyes y regulaciones a favor de la bancarizacion pero si las autoridades que tienen que velar por su cumplimiento no lo hacen seguiremos en lo mismo..
Lo peor de la bancarización es que no han garantizado al pueblo trabajador cómo cobrar el salario, si hay bancos al que pertenecen las empresas, por qué no le ponen en esos bancos, los días para que cada empresa pueda cobrar por los cajeros, con la ayuda de los funcionarios del gobierno al frente, de esa tarea, funcionarios serios y honestos
Buenos días, en mi municipio la justificación que emplean los TCP es que tienen que comprar las mercancías en las mipymes de la ciudad cabecera en la provincia Holguín y estos no le aceptan pagos electrónicos. He sido testigo de ello, y me pregunto dónde está el control de la ONAT y los cuerpos de inspección?. Cómo es posible que una mipyme que vende de forma mayorista de todo no ingrese casi millones de forma diaria a su cuenta fiscal? Lo que ocurre es que muchos propietarios de estas mipymes fungen como remeseros, razón por la cual quieren el efectivo. Lo que constituye un delito de tráfico ilegal de moneda, pero, nadie lo enfrenta de forma severa. Saludos
Ese problema no tiene solución y no veo una solución como a muchos problemas que están afectando la vida del cubano y no se le ve solución como por ejemplo los apagones
Lo peor es que el artículo habla de re Argos de hasta el 10%, cuando en realidad ya se está llegando hasta un 30 y 35%. La bancarización es un proceso necesario, pero el gobierno debe implementar medios de control más rigurosos que impulsen su aplicación. Es más, considero que ya no estamos en tiempos de esperar a que todo llegue de a poco, debemos ser radicales para poder ver resultados. Si para eliminar en su momento el CUC se dio un termino para cambiarlo en el Banco, pues creo que se debería hacer lo mismo con esto, de forma obligatoria, a través de normativas correspondientes, establecer el pago electrónico y reducir el uso del efectivo al mínimo. Formas hay, y personas capaces de pensar cómo también. Pero mientras se demora, quien sufre más es el pueblo.
Basilio5106@nauta.com.cu
Buenos dias. Buen articulo. Otra "modalidad" experimentada personalmente; admitir solo hasta el 50 % de la factura por canal electronico. Es un fenómeno extendido y publico. Su combate no debe encomendarsele solo al ciudadano común. La primera responsabilidad es de los RESPONSABLES DEL CONTROL.
La bancarización no ha resuelto ningún problema es todo lo contrario nadie quiere transferencia y los particulares haciendo los que le da la gana yo prefiero ni que hablen más de ese problema, el mismo sindicato nos pagan en tarjeta y cobran el sindicato en efectivo hace falta pagarlo como se paga el PCC el estado es el que tiene que dar el ejemplo en ese sentido. Y lo otro como violan el fisco no quieren que paguen en línea
Al autor del comentario "Bancarización en puntos suspensivos" le faltó añadir otro elemento: LA AUSENCIA TOTAL DEL PAGO EN LÍNEA. No he visto ningún establecimiento, estatal o privado, que lo aplique, meramente funciona la transferencia. Eso priva al consumidor de un descuento, pequeño quizás pero útil para muchas personas de bajos ingresos.
En mi municipio, Vertientes, es casi normal que el móvil muestre el mensaje: "sin servicio", tenemos red móvil un muy limitado número de horas al día, y estás en ocasiones, en horario nocturno, bajo estás condiciones es imprescindible portar efectivo o no recibir el bien o servicio.
Una cosa es el pago por transferencia y otra el pago electrónico. Cuando pagas por transferencia nunca te dan la cuenta fiscal, por lo general te dan una tarjeta particular del dueño del negocio o un funcionario de la empresa estatal. Tengo experiencia de lo que opino y lo he denunciado. Y por está vía no recibes ningún incentivo bancario.
Cuando realizas el pago electrónico, tienes que escanear el código QR y si vas directamente a la cuenta fiscal del negocio y cuando realizas el pago recibes el incentivo del banco.
Por la razón anterior yo sólo hago mis compras a través del código QR y tengo identificado los comercios dónde puedo hacerlas.
No utilizo transferencias porque no constribuyo a que otros comentan delitos burlando el fisco.
Si los desarrolladores de Transfermovil y Enzona conjuntamente con el banco y demás implicados, lograrán que el usuario antes de realizar la transferencia o el pago, obtuvieran un mensaje de confirmación de que el mismo se realiza a una cuenta fiscal y por tanto usted recibe los incentivos bancarios, muchos violadores quedarían al descubierto. No se resuelve el problema del todo, pero se reduce considerablemente.
Pues Apicuba aquí en Avenida Dolores acepta pagos en línea pero no da los incentivos que ofrece el banco, porqué?
SÍ !, este tema es de gran, gran preocupación para los que necesitamos comprar alimentos
y hemos tenido, que regresar a casa, sin poder adquirirlos debido a que no aceptan las transferencias por diversidad de justificaciones que ahora no voy a mencionar, solo la última que me resultó muy preocupante al ser dicha por todas las empleadas del lugar como el lema dictado y que se debía argumentar ese día: Que el Banco Metropolitano era el culpable porque a veces no se realizaba la transferencia y después el Banco negaba haberlas recibido y devolverla...
No se quién podrá darle una solución a este punto álgido de todos los que tenemos el dinero en nuestras tarjetas de jubilación o salario y que es imposible poder cobrarlo en efectivo por las colas multitudinarias y cajeros rotos y solo dependemos del peculio de nuestras tarjetas...
Es algo desesperante esta adversidad que afrontamos añadidas a otras que no voy a mencionar y que padecemos una gran mayoría de los cubanos.
Saludos y gracias.
Tema súper importante pero sin solución. Ya no sé cuántas cosas me han dicho en las mipymes y tcp de la Habana después pongo algunos nombres.
La tarjeta está llena
Solo hasta las 9am
Ya pasé el límite de transferencia
El QR está dañado
El dueño no quiere transferencia
Pero siempre me he preguntado si todos los municipios del país pasa los mismos y en todo tenemos inspectores, policía, PCC, UJC, intendentes, gobernadores, militares, FMC. Pero nadie hace nada por el tema. Seguimos en manos de los llamados emprendedores.
Tango. Mercado las flores, hanoi y muchos más en marianao.
Es un relajo el pago electrónico. Llegas a compara algo y simplemente te dicen, no aceptamos transferencia, o con un % por encima, o hasta 1500 pesos o ya cogimos todas las transferencias de hoy. Pero si vas al banco, al menos de mi pueblo de origen, Cabañas en Mariel, solo te dan 1000 pesos, o vas y no hay dinero, o están pagando a jubilados y no te atienden y además, no abre el sábado que es día que el que trabaja puede ir al banco. Entonces como decía Estervina, Cómo quedo yo. Es triste lo que vive el trabajador de este país.
Ayer fui a comprar en un mercado y cuando voy a pagar con 100 billete de 20 pesos que me dieron en el banco. Que me dice el dependiente que no podía aceptar esa cantidad de billetes de 20 pesos.
Quiero saber que ley de la república de Cuba dice que no se puede aceptar billetes de pequeña denominacion en las compras. Pero vez publicaciones públicas de todos los mayoristas que dicen eso y nadie en este país hace nada.
Que hacemos cuando estemos en esta situación.
Buenísimo, el sarcasmo y la seriedad muy acertados en la crítica a una realidad cotidiana.
Todo lo que se plantea en el escrito es tal cual y hasta peor! Ya he visto bodegas! que se niega a cobrar por transferencia alegando lo que sea y sabe qué? Para no sacar los fos listados que deben llenar con low datos. Mientras menos mercancía llevan por libreta menos trabajan y menos quieren hacer. Y lo último he visto kiosko que no aceptan ya billetes de 5 , 10 , 20. Sólo 2 o 3 alegando que cuando el dueño va a comprar tiene que pagar en billetes de mas de 50 pesos.
Entonces que medidas se van q tomar? Ya he oido q vendedores en carretilla diciendo billete de 5 de 10 no vale. Pero a dónde se va llegar? Quién para eso. Los billetes de a 1 la moneda fraccionaria? Desastre de economía y hay precios que no da cerrada la cuenta y ellos la cierran a su favor. Ese dinero es de su dueño es robo a la cara. Un tubo de pasta dental en bodega cuesta 9pesos y en alamar zona 8 dicen descaradamente 10pesos están estafando un peso q cada libreta con qué derechho. Alguien que vea esto y tomé medidas. Aquí hay mucha tela para cortar.
Es triste la realidad pero aqui se ve desde el punto de vista del consumidor villanizando a las mipymes que son obreros tambien. Hay que profundizar en las razones por las que sus tarjetas se llenan y no encuentran salida a ese efectivo. Por que no existen vías de cambio para que ellos puedan realizar sus compras en dólares ya que por otras vías no se les garantiza el producto. No justifico su actuar, pero seria bueno una investigación de la realidad del dinero electrónico el cual pierde eficacia y se vuelve obsoleto al llegar al sistema bancario. Todos somos usuarios en ese sentido y todos somos afectados por igual obreros y mipymes tambien.
Mi comentario es llover sobre empapado (cambié el dicho). En ínfimos lugares te aceptan pagos por transferencia, de pago en línea ni hablar. Las justificaciones son hasta increíbles muchas veces. El estado tiene que tomar medidas URGENTES con estos entes estatales o particulares, porque están llevando, queriendo o no, a un mayor deterioro de la economía interna y bancaria de nuestro país.
Este artículo de Oscar Figueredo retrata muy bien la situación real de la bancarización forzosa que el Banco Central de Cuba trata de implantar desde hace tres años mediante la Resolución 111, sin haberlo logrado. En mi opinión, lo que aquí está mal no es la práctica, sino la concepción y diseño de la Resolución de marras, que nos ha traído más problemas que beneficios. Se ha tratado de implantar un sistema sin la tecnología de comunicación adecuada en todos los lugares, ni el conocimiento del manejo electrónico por parte de muchas personas. Ante las dificultades existentes que enfrenta la población en su aplicación y el no cumplimiento de los principales objetivos de esa Resolución, hoy subrayo que el factor más grave que entorpece el manejo monetario por parte de la población y las empresas es el desprestigio de nuestro sistema bancario que no se ve como un facilitador sino como una amenaza. Considero que lo primero que el gobierno debe hacer para comenzar a recomponer la confianza en los bancos es derogar la Resolución 111 de la bancarización forzosa y aprobar un nueva Resolución estableciendo la bancarización voluntaria, que autorice la tenencia y circulación del USD, el Euro y el CUP por parte de las personas naturales y jurídicas, la apertura de cuentas bancarias en las tres monedas, no fijar límites a los montos de los depósitos y extracciones ni obligue a explicar los motivos de estos movimientos, fije altos intereses bancarios pasivos a los saldos de esas tres monedas para estimular los depósitos, además de ampliar la cantidad de agencias bancarias y cajeros automáticos, así como incrementar la capacitación del personal bancario y elevar sus sueldos. Un aspecto a evaluar es la autorización de Bancos no estatales y Casas de Cambio no estatales. Con la bancarización voluntaria se pueden lograr a mediano plazo los objetivos de la Resolución 111 que pretendía obtenerlos a corto plazo pero afectando el normal desarrollo de la circulación monetaria en efectivo y afectando a la población. En mi concepción, el dinero que poseen las personas naturales y jurídicas son activos en propiedad de esas personas y no se pueden limitar en su movimiento ni confiscar sin que medie sentencia firme de un tribunal competente. Las personas tienen derecho a tener el dinero depositado en los banco o fuera de él y comprar y vender en efectivo o mediante tarjetas bancarias a decisión de las propias personas y no se les puede obligar a utilizar uno u otro medio de pago. El dinero de las personas es propiedad de las personas, no de los bancos ni del Estado. El adecuado funcionamiento y alto prestigio del sistema bancario no se obtiene por decreto sino con buenas prácticas y es fundamental para el mejor desenvolvimiento de la economía, aumentar la producción de bienes y servicios, facilitar la circulación monetaria, crear condiciones para alcanzar un efectivo mercado cambiario y reducir la evasión fiscal la cual se podrá controlar en mejores condiciones con el desarrollo de la tecnología apropiada. Todo esto puede lograrse con la bancarización voluntaria mediante facilidades bancarias y adecuados estímulos y no se logra con la bancarización forzosa, prohibiciones, inspecciones, amenazas, sanciones y “fusilamientos mediáticos”. Fidel Vascos González
Cuántas dudas y 0 respuestas así vivimos los cubanos hoy. Respuestas solo no , SOLUCIONES
Saludos cordiales.
¿Quién es el malo de la serie: Bancarización? ¿El que te pone el dinero en tarjeta? ¿El que viola la ley cuando no te acepta pagos en línea o por transferencia? ¿El que desesperado reclama su derecho ante la estafa de recibir un salario digital con la imperiosa necesidad de adquirir los productos en el mercado? ¿El proveedor mayorista que para comprar sus productos en el exterior requiere dólares que compra en el mercado informal en efectivo y por ello no puede aceptar dinero digital porque no le sirve para reaprovisionarse?¿Un banco que tuvo que instrumentar los pagos digitales, sin existir las condiciones mínimas, porque de lo contrario colapsa y que no puede dar a los actores económicos el dinero en efectivo, mas que por violar la Resolución 111 porque no tiene para darlo? El malo no sé quién es, el que la está pasando mal es el que teniendo dinero en sus tarjetas se queda sin comer.
Muy acertado artículo, es la triste realidad del cubano (de a pie) como se dice popularmente. Muy buenas Las palabras de Preocupado Colorado. Los magnates comerciantes de este país a través de sus myipymes si no recaudan efectivo, pues simplemente no obtienen el USD en el mercado negro que es el único que medianamente les satisface la elevada demanda de divisas que conlleva importar uno o varios contenedores, ahí empieza el broche hasta llegar al eslabón más débil de la cadena, y no es más que la relación de la gente (compra cotidiana) Vs TCP (Punto de venta). Entonces quien le da la razón a quién cuando uno como persona exige sus derechos en un negocio al pagar vía electrónica, y de la otra parte el vendedor se ampara en sus mágicas variantes para producir efectivo y evadir la transacción electrónica y también es comprensible, es entendible están defendiendo su negocio, la recaudación del efectivo que es en definitivas como único se puede adquirir los productos mayoristas que luego pone ellos a nuestra disposición en sus negocios minoristas. Así como he leído en varios de sus comentarios, BCC, MFP, ONAT y otras instituciones afines, son elementos que se conocen hace años desde que el país dió más apertura a las formas no estatales de la economía.
La evasión fiscal es evidente, claro que si ....al negar los pagos electrónicos mediante cuentas fiscales y los rechazados QR por parte de los negocios.
Muchos por años he escuchado quejarse por la manera en que se proyectaron los pagos de los tributos a la ONAT (impuestos sobre las ventas), es una locura, si los impuestos se hubieran diseñado diferente, sobre las utilidades (es un reclamo generalizado por años dese la gestión no estatal)
Aplausos para este artículo, para que siga el debate y poder al final aplaudir a quién logré de manera efectiva y eficiente dar solución al diferendo actor económico vs cliente .....
Saludos
El problema lo tiene que resolver el estado que tiene los mecanismos y las herramientas para resolverlo. y explico. cada vez que se aprueba una mipyme quien le chequea que tenga una cuenta fiscal? NADIE; quien en la ONAT cuando le entregan el vector fiscal chequea que la cuenta de pago sea fiscal? NADIE; y asi empieza el rollo; en cada inspección recibida quien le controla que tenga una cuenta fiscal y el correspondiente código QR? NADIE, entonces de que estamos hablando si NADIE con las herramientas correspondientes se encarga de resolver este problema, y no es solo la transferencia, es que el ciudadano de a pie se ve imposibilitado de disfrutar de las ventajas financieras (descuentos) asociados a los pagos en linea, que muchos aun desconocen,
Con el Banco que tenemos no va a funcionar la Banca. El gran negocio del Banco es el crédito (ser creíble) y el nuestro, por las razones que sean hace rato que erdieron toda credibilidad. Salga y pregunte. Y el asunto de las tarjetas y la bancarización es un delito no combatido por la sociedad porque el mercado es la única oferta de productos básicos y nadie , nadie se aprieta el lazo el mismo, por tanto va a persistir porque el delito tiene una base esencialmente social. Además , es un tema de Moral. La Moral son las reglas no escritas que dicta la sociedad en un momento determinado: hace 50 años la moral era salir la pareja acompañada de la suegra como chaperona y era aceptado como moral y salir sola con un hombre convertia a una mujer en inmoral pero hoy es totalmente distinto, cambio las reglas que impone la sociedad y lo que es inmoral es andar con la suegra de chaperona en una fiesta de 15. Hoy, en el nivel muy basico de supervivencia, con oferta limitada la sociedad percibe como inmoral que tu no puedas acceder a tu dinero cuando lo necesitas y que " le pongas malo el picao " donde ellos fueron a buscar comida para su casa.