Notas sobre terrorismo cultural

Los cantantes son blancos predilectos de la guerra cultural. Foto: Tomada de Granma.
El 31 de diciembre de 2019 se celebraría en el Bayfront Park, de Miami, un «megaconcierto de fin de año», organizado por Armando Christian Pérez (alias Pitbull… el rapero que solía salir mucho en videoclips, ¿recuerdan?). A dicho concierto estaban invitadas «excelsas» figuras de la escena miamense, como Willy Chirino (aquel que cantaba: «Ya viene llegando»… seguro no se acuerdan), y también, un dúo de reguetón que estaba muy en boga por aquellos días: Gente de Zona… (los de «La gozadera» con Marc Anthony y «Bailando» con Descemer Bueno… ha pasado tanto tiempo…).
Alexander Delgado y Randy Malcolm habían resistido por mucho tiempo la presión de la reacción miamense: el éxito comercial los cobijaba. Pero en ese diciembre de 2019 la balanza se comenzaría a inclinar a favor de los odiadores. El comisionado de Miami, Joe Carollo, anunció que el dúo estaba fuera del concierto. «Que quede bien claro que esta zona no es para esta gente», diría entonces, para luego agregar: «Lo primero que tienen que hacer si quieren tener un poco de vergüenza es devolver la llave que un pasado alcalde de Miami (…) [les] dio equivocadamente (…) se les pidió que la devolvieran, y hasta hoy no la han devuelto».
Los cargos en contra de los reguetoneros eran muy serios: negarse a criticar las violaciones a los derechos humanos en Cuba, ofrecer un concierto gratuito en La Habana junto a Laura Pausini y, especialmente, pedir aplausos para el gobernante Miguel Díaz-Canel, que se encontraba entre el público. «Aquí está nuestro Presidente», dijo en aquel momento Alexander Delgado, «gracias por estar aquí». Pecado capital.
La campaña fue muy fuerte. Ya no bastaba con el silencio, ese recurso tan socorrido de «yo no hablo de política, lo mío es el arte». El propio Pitbull sintió la presión de la maquinaria de odio cuando, en defensa de Gente de Zona, acuñó una frase de hondo calado filosófico: «La música es la música y la política es la política». Luego tuvo que retractarse y hasta ofrecer disculpas.
José Ramón Cabañas, en ese tiempo embajador de Cuba en Washington, publicó un tuit en el que se preguntaba si aquella campaña podía catalogarse como «terrorismo cultural»; otras autoridades cubanas llegaron a hablar de «tortura mediática». Como quiera que lo llamemos, tuvo efecto. Para Gente de Zona, 2020 no solo fue el primer año de la pandemia de la covid-19, sino que también fue el año de su debut como «activistas contra la cruel dictadura». Junto a otros artistas, lanzaron un tema panfletario y de muy poca calidad, pero que por su contenido contrarrevolucionario llegó a ganar un Grammy… Al final, Pitbull estaba equivocado: esas distinciones entre música y política no son del todo viables.
Al ejemplo de Gente de Zona se suman otros, como el de Yulien Oviedo, quien primero dijo no saber si Cuba era una dictadura; luego, cuando le empezaron a cancelar conciertos en Miami, dijo que sí, que era una dictadura, que ya había buscado en el diccionario; cuando eso no bastó, terminó por decir que no iba a hablar más de política. «La política es la política…», parecía querer decir, citando al filósofo Pitbull, pero no bastó. La maquinaria quería más. Ya no le bastaba con quebrar a sus víctimas, ahora quería que se volvieran un engranaje más.
A esa lógica de «terrorismo cultural» responden los recientes intentos por boicotear un concierto de Buena Fe en Madrid. Sin embargo, allá en Europa la contrarrevolución cubana tiene menos músculo: apenas alcanzó su campaña para cuatro infelices gritando improperios y sosteniendo pancartas fuera del local donde otros cubanos, menos agriados, coreaban las canciones de Israel Rojas y Yoel Martínez. Un fracaso rotundo.
Pero no cejan en sus esfuerzos. Sí, son malos perdedores, pero hay que reconocerles que son persistentes. Viendo que ya nadie habla de sus «artistas conversos», viendo que a Buena Fe poca mella le hace su discurso de odio, los «terroristas de la cultura» han decidido poner su mira en cantantes como Álex Ubago o el dúo Andy y Lucas, invitados al San Remo Music Awards Cuba. Ya veremos si se quiebran ante la presión mediática o sencillamente deciden hacer arte, aunque a los odiadores de Miami les pese.
(Tomado de Granma)
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Cuba debe alejarse del imperio.
Buen artículo, pero también hay que entender que es difícil lidiar o no acatar las leyes, no escritas, de la dictadura de Miami.
Entiendo su mensaje, pero tampoco es dificil no hacerlo. Muchos no lo hacen y están ahí. El dinero no es la vida. La dignidad humana tiene un valor.
Ooo. Pero no se puede estar en la cerca. O allá calladitos vean y oigan lo que sea o aquí en tu patria, con los tuyos, con aciertos y desaciertos, con acuerdos y desacuerdos, pero dentro de la Revolución. Trabajar más y mejor, que cada uno cumpla con la parte del deber que le corresponde.
simple, salen de miami a un lugar menos toxico (si fuera el caso, preferiria vivir en afganistan que en el antro llamado miami), donde no tengan que ser tan genuflexos
aaa! pero son tan pencos, y peor aun, cuidan su $, a costa de verguenza, etica y nacion
Buena Fe es un ejemplo de jóvenes artistas dignos, que han demostrado sintonía de su quehacer cultural con el proceso revolucionario de Cuba. Sus mejores canciones están inspiradas en la vida, la salud y los temas sociales fundamentales, donde se unen belleza de letra, música y sentimiento. Son orgullo de la cultura cubana. FELICIDAES.
Ahí hay una controversia entre los cantantes cubanos a los cuales desde el exterior se les ha hecho presión. Dinero Vs. Dignidad. Lo que pasa es que la culpa es nuestra por pensar que ellos al decir por ejemplo "yo quiero morirme en Cuba ..." era una frase de corazón y solo fue una pantalla. Ellos buscan dinero. Lo demás es pura m... Recuerden que nadie cambia, solo que mantienen ocultos sus sentimientos por un tiempo. Saludos
La dictadura de Miami, que buen concepto, esa si es dictadura que te obliga a decir lo que ellos quieren escuchar o de lo contrario te linchan.
Yo pienso que si es posible soportar la presión de Miami, pero usted tiene que ser un artista como Juan Formel, Roberto Carlos o Beni More, que estuvieron muchos años componiendo canciones lindas que a todo el mundo le gusta, que si te cierran las puertas en Miami quien sale perdiendo es Miami, porque el mundo entero quiere oír tu música, pero si eres un artista mediocre, que solo has hecho uno o dos discos, o tu chicha ya la perdiste, entonces si no puedes aguantar esa presión, porque más nunca oyes tu música.
De acuerdo con usted, los grandes artistas, solo con su actuación basta, a esos músicos que menciona, se les puede añadir, Omara Portuondo, Chucho Valdéz, Nachito Herrera, Aymé Nuviola..., han actuado en éste país, si. Si en Cuba se han cometido errores, creo se están rectificando y es de sabios, más en tiempos de globalización, cada vez nos acercamos más a nuestros emigrados y artistas hay muchos, eso si tienen que repetar dos cosas, nuestra independencia y justicia social, con esas no se juega, no nos entendemos
Que yo sepa amigo Leonel ni Roberto Carlos ni Beny Moré estuvieron nunca en la disyuntiva de cantar en Cuba o en Miami. De plano le aclaro que Roberto Carlos no entra en la controversia, no nació ni en Granma, ni en Camaguey. Por sino se enteró es brasileño.
Amigo avileño, yo sé que ni Beni More ni Roberto Carlos, nunca estuvieron en esa disyuntiva, y también sé, que Roberto Carlos es Brasileño, lo que quise decir es que fueron músicos que se mantuvieron muchos años componiendo canciones lindas que a todo el mundo le gustaban y que si a alguien se les ocurre prohibirlas de todas maneras se van a oír porque son muy buenos músicos pero estos musiquitos que ahora viven en Miami solo han hecho 1 o 2 discos y ya se les acabo la chicha entonces tienen que dedicarse a hablar basura de Cuba para poder vivir, se entendió ahora??
Que pena que se hayan dejado arrastrar por la propaga politiquera de Miami, en Cuba tenían menos dinero pero mucho más talento , libertad y dignidad . Hoy han dejado de ser creativos y el propósito de acabar con la tranquilidad de Cuba seguirá siendo un sueño para los fracasados del odio.
Eso tipos son marionetas, enganchados con hilos los llevan y los traen, se puede ser de una parte o de otra, eso no es el problema, el problema fundamental es ser Hombre y Mujer sobre todo y ante todo.
Danny Rivera, vino, cantó y se quedó por siempre en el alma de Cuba. ¿Recuerdan estas letras?
Tu pueblo es mi pueblo, que sufre y trabaja
Tu pecho es mi pecho, que siente y que ama
Tu sangre es mi sangre, tu selva es mi playa
Tu lucha es mi lucha, por ser siempre nada
Tu puerto es mi puerto, de barcos piratas
Y somos muñecos, de aquel que nos paga
Con unas mentiras, monedas baratas
Sembrando pobrezas, banderas en casa
Quiero un pueblo que ría y que cante
Yo quiero un pueblo que baile en las calles
Yo quiero un pueblo
Yo quiero un pueblo que ría y que cante
Yo quiero un pueblo que baile en las calles
Yo quiero un pueblo
Tu gente es mi gente, tu hambre es mi hambre
Tu rabia es mi rabia, que no importa nadie
Y mis ilusiones por querer ser alguien
Y a estar separados, aquí entre dos calles
Tu pueblo es mi pueblo, que sufre y trabaja
Tu pecho es mi pecho, que siente y que ama
Tu sangre es mi sangre, tu selva es mi playa
Tu lucha es mi lucha, por ser siempre nada
Quiero un pueblo que ría y que cante
Yo quiero un pueblo que baile en las calles
Yo quiero un pueblo
Yo quiero un pueblo que ría y que cante
Yo quiero un pueblo que baile en las calles
Yo quiero un pueblo
Yo quiero un pueblo que ría y que cante
Yo quiero, yo quiero un pueblo que baile en las calles
Yo quiero un pueblo
Yo quiero un pueblo que ría y que cante
Yo quiero un pueblo que baile en las calles
Yo quiero un pueblo
Yo quiero un pueblo que ame
Creo que estos artículos de opinión son muy complejos,felicito a los creadores del programa CON FILO, PUES HAN SABIDO CONTRARESTAR CON SUS PROPIAS ARMAS A LOS TODOPODEROSOS DE LAS REDS SOCIALES Y LA INFORMACIÓN.Al final se impondrá la cubanía,la verdad y la esencia identitaria de los que,estemos donde estemos defendemos laa nacionalidad y las raices cubanas.Quizás algunos sean millonarios materiales peo inválidos de alma.
Me parece muy bien escrito el artículo y tiene muchísima razón el articulista. Solo una pequeña recomendación: el exceso de sarcasmo, sobre todo cuando está mal usado, puede ser un arma con filo. Nunca mejor dicho.