Imprimir
Inicio »Opinión, Sociedad  »

Entre la COVID-19 y la (in)sensatez: ¿Quién le pone el "cascabel" a las colas?

| 122 |

Cualquiera diría que, a fuerza de ser tan asiduas,las colas están arraigadas en el ADN social del cubano.

Y cada vez que se pone en primer plano el tema, pareciera “llover sobre mojado”. Se han (des)gastado sensatas líneas a analizar las colas y, con ellas, a quienes las protagonizan. Pero en los días en que vivimos las más alarmantes páginas de la COVID-19 en el país, se acaloran los debates y la preocupación generaliza la convocatoria a soluciones más expeditas y efectivas.

Sobre todo con el récord negativo de 1 012 contagios en un día, registrado este sábado e informado en comparecencia televisiva el domingo; la cifra más alta desde los primeros casos de la pandemia en marzo de 2020. Sin descartar los 906 nuevos casos reportados este lunes, correspondientes al cierre del 31 de enero. Solo en el primer mes de 2021 se alcanza similar registro al de todo el año precedente.

Ningún establecimiento que oferte servicios o productos a la población escapa a esas distendidas aglomeraciones, independientemente de la moneda y la nomenclatura de rubros para el expendio: tiendas, panaderías, agromercados, bodegas, farmacias, bancos, casas de cambio, cajeros automáticos, unidades de Oficoda y prácticamente cuanta oficina para trámites permanezca activa.

Las imágenes se repiten de una ciudad a otra, salvando la distancia obvia de la capital respecto a otros territorios, dada la proporcionalidad directa entre densidad de población y número de establecimientos existentes.

Las miradas en torno a las causas son multifactoriales. En primer lugar, el estado deficitario de productos de alta demanda en la red minorista, en su mayoría artículos de primera necesidad, cuando más aprovisionamiento precisa la población para cumplir en mejores condiciones con el confinamiento.

También caen en esa cuenta los propietarios de negocios asociados a la elaboración y venta de alimentos (para llevar o con servicio a domicilio) que deben garantizar los insumos correspondientes en días de mayor demanda y concurren a las mismas tiendas donde compra el pueblo. Tópico este último en el que subyacen otros análisis dirigidos a la necesaria definición de mercados mayoristas de abasto para quienes ejercen actividades económicas bajo esa forma de gestión y, así, proteger las ofertas a la población en las tiendas de la red de comercialización minorista.

La constante afluencia de coleros y revendedores ha hecho de estas aglomeraciones un (mal)hábito y “marca”, en más de una dirección, el flujo ¿normal? de las colas. Lo hace tanto en detrimento del bolsillo de muchos, con los efectos de la tríada acaparamiento-especulación-disparo de precios, como en perjuicio de la salud de aún más personas. Sin contar que –en la mayoría de las ocasiones, para no absolutizar–, operan en redes, controlan listados informales con antelación absurda, marcan para varias personas en distintas fases de la cola y caen en la reventa de turnos para quienes no pueden seguir la lógica de lo que debería transcurrir por orden de llegada y de prioridad.

Por otro lado de la fila, están quienes no tienen más remedio que esperar un turno, a la vuelta de horas, para abastecerse. Y aquí entran algunos casos con un cuadro familiar que requiere de una mirada más sensible. Si bien es cierto que se prioriza una lista paralela de personas con necesidades físicas especiales y de la tercera edad, la misma está limitada a un número reducido de beneficiados cada día.

La otra fisura de la medida radica en que pierde de vista a ciertos grupos sociales. ¿Acaso las madres de niños menores, que son cabezas de familia y no tienen con quien dejarlos en casa, no resultan también vulnerables? Es cierto que la salud de nuestros infantes no compite –al menos, no debe– con ninguna otra prioridad para los padres, sin embargo, a veces la garantía de su salud pasa también por la satisfacción de necesidades básicas que ponen a sus tutores entre la espada y la espada : la disyuntiva de tener que salir a comprar y la de no tener a quien confiarles su cuidado, mientras que de salir con ellos el riesgo de la exposición podría tener una factura verdaderamente muy alta. ¿Cómo ser padres, encima de esa cuerda, y no arriesgar a nuestros hijos en el intento?

En este sentido, sería pertinente evaluar la protección a los núcleos familiares que viven esas realidades y replantear su inclusión en medidas adoptadas en anteriores fases del distanciamiento social y físico. Por ejemplo, el apoyo de trabajadores sociales en el acercamiento de productos, con lo cual se beneficiaron antes muchos adultos mayores en el país. Obviamente, preservando la atención siempre prioritaria a este importante grupo etario que habla de los altos índices de envejecimiento de la población en Cuba no como un problema, sino que defiende la longevidad como conquista social. En cuidarles los años y respetarles las canas, nos va también la vida como país y la sabiduría como proyecto.

Se reconoce cuán significativo ha sido el aporte de fuerzas policiales para administrar orden y desbrozar a las colas de determinada serie de irregularidades, con el consiguiente sacrificio que para ellas entraña este encargo. No obstante, se sigue marcando desde la noche anterior o en la madrugada y se siguen vendiendo turnos. Ponerle coto a los revendedores y coleros parece ser un cuento más largo, o al menos del mismo género “literario”, que el de la Buena Pipa.

¿Por qué no reevaluar la generalización de buenas prácticas que hablan de orden y equilibro en la distribución y la venta? Y me refiero a la experiencia de algunos territorios donde se han vendido, mediante la libreta de abastecimiento y de manera escalonada, ciertos surtidos; aunque cada núcleo no compra lo mismo, sí todos alcanzan algo.

Las colas, “enfiladas” en el imaginario social casi como tradición o, mínimo, una costumbre mal enraizada, pasan hoy por el filtro de nuevas calibraciones y por la definición de una estrategia con acciones clave de respuesta, que enfoquen las distintas caras del prisma.

La sensatez y el autocompromiso encabezan la lista de soluciones, pero lamentablemente la práctica cotidiana ha demostrado que no podemos dejar únicamente a la conciencia individual la respuesta a problemas colectivos, arrastrados por un espacio de tiempo más extenso que cualquiera de estas colas.

Si dejamos el tema en “letra muerta”, estaremos siguiéndole el juego a estas verdaderas incubadoras de propagación de la pandemia; se exige, en cambio, mecanismos de control y de enfrentamiento que terminen, de una buena vez, poniéndole el cascabel a las colas.

De nuestra inteligencia social como ciudadanos y, en particular, del concurso eficaz de los decisores en los gobiernos locales, depende en buena medida que nuestra sociedad no recicle estas viejas insatisfacciones ni siga pagándoles, de su bolsillo y paciencia, a coleros y revendedores. El cascabel está alto, pero no es inalcanzable.

Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Boulevard de Ciego de Ávila. Foto: Dianelys Marín Dewar/ Cubadebate.

Boulevard de Ciego de Ávila. Foto: Dianelys Marín Dewar/ Cubadebate.

Se han publicado 122 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • rebelde dijo:

    Pueden existir colas, porque va a seguir el desabastecimiento, resultado de los problemas económicos no sólo de Cuba, sino en el mundo.
    Pero para mí, el problema no es la cola en sí, sino su organización. Si se exigiera a raja tabla, con severas multas, que las personas se mantuvieran a más de 1,5 metros como mínimo una de otra, todo el tiempo, que dure la cola, el riesgo de contagio disminuye. Pero, en la realidad las personas en las colas, todo el tiempo tienden a tirarse unas encima de otras, pensando que por estar aglomerados en la puerta de la tienda, van a entrar antes. Además están los "despistados", que no recuerdan detrás de quién marcaron y se hacen los eprdidos y embarcan a todo aquel que marcó detrás de él. Este "despistado" recorre la cola y selecciona a alguien con cara de que se le pueda meter el pié y proclama "yo voy aquí!" y se forma el desorden.
    En muchos países del mundo en los momentos actuales se están haciendo largas colas, sin embargo, cuando se ven las imágenes, todos están separados por al menos 1,5 metros. ¿Por qué?, pues sencillamente porque hay alguien que le enciende el lomo si viola el distanciamiento con multas que la sienten en el alma. Así de sencillo. ¿Por qué aquí no se procede igual, sabiendo que los cubanos somos pegajosos, los más cariñosos y conversadores?
    Hagámos cumplir el distanciamiento físico y verán los resultados, dejemos a un lado a los pícaros y opòrtunistas y también se verán los resultados. Además, se deben rotar los grupos de control de colas, porque algunos benefician a amistades y socios cuando llevan un tiempo ya en la misma tienda, lo que provoca irritación en las personas que llevan horas en la cola

  • Carlitos dijo:

    No se puede aceptar y dar por echo q se necesitan las super colas... Ya sabemos q son un mal ahora necesario, pero debe de ser el primer punto a resolver pq es la causa del resto de los males aquí enunciados..y faltaron muchos mas...Esta claro q tenemos q trabajar y producir, pues los q w tienen q dejar de hacerlo para comprar y alimentar a las personas bajo su protección. Pregunto pq las colas en bancos, correos, oficodas, onat, vivienda, etc..alli no hay productos de primera necesidad solo gestiones mal organizadas .Es momento de ser mas audaces, de no seguir repitiendonos. Es increible q aun no haya una cadena de distribución mayorista aunq sea en MLC..es demasiada incapacidad

  • Eugenio Vicedo Tomey dijo:

    Influencia decisiva en el improductivo tiempo que la mayoria de los ciudadanos deben dedicar a las colas: la poca voluntad que ha existido para vender los productos pre empacados, comenzando por la canasta básica, algo que es tambièn una cuestión de higiene. En las bodegas que yo conozco existe un solo plato de balanza y una sola pala para manipular todos los productos, no es raro encontrar en el arroz restos de azucar o viceversa. Sin contar
    la calidad de la accion del pesaje. Varias veces he opinado sobre esta necesidad organizativa, incluso en foros. O no ha habido respuesta, o me han contestado algo asì como: " los productos no se pueden pre empacar porque el melón es verde por fuera, rojo por dentro, y tiene las semillas negras".

  • juan el cubano dijo:

    La libreta. Sencillo

    • OtroAdultoMayor dijo:

      Por ahí debe comenzar la solución del problema de las colas: por esa odiada-querida LIBRETA DE A ABASTECIMIENTOS.

    • Aurora dijo:

      Eso mismo. Por la libreta, que te toque cuando te toque, pero que te toque, y desaparece el 90% de las colas. Quedan las panaderías, los bancos y algunos otros.

      • Jorge R 09 dijo:

        Señores, no sigan insistiendo que la distribución por libretas es la solución, Primero que esos productos que el Estado importa son adquiridos mediante préstamos pagaderos casi todos en corto plazo de unos tres meses y si se distribuyera todo por libreta no podríamos pagarle en tiempo a la empresa que nos vendió, digamos pollo brasileño, hasta que se hubiera hecho una distribución nacional. El Estado carece de liquidez en divisas para una operación de tal envergadura y si no pagamos a esa empresa extranjera que nos vendió a crédito luego no nos vende más y se busca otro comprador. Además no hay una infraestructura de comercio sólida para ello a lo largo de todo el país.

  • Omar Gómez barquin dijo:

    No me tomen a mal pero pregunto. Cómo se las arreglan dos personas ancianas que tienen cierta solvencia y la única vía para recibir pollo, perritos, detergente, etc es a través de los revendedores. Estas personas son indolentes pero un mal necesario. Ellos no obligan a nadie a comprarles. Estoy en contra de los acaparadores y abusadores pero que le vamos a hacer al revebdedor que está resolviendo un problema. Estoy a favor de vender todo por la libreta de manera escalonada. Todo el mundo tiene un numero. Recuerdo la famosa novena de carne de res y otros productos mas

  • Manlio dijo:

    Pues la verdad entre comentarios y escritos nos estamos consumiendo y no vemos resultados de nada,sucede cada día lo mismo y sin ver la solución al final del túnel,en mi opinión personal q ya ha sido expresado con anterioridad y sin hacerlo ver como un cliché ,hasta q las tiendas no se abastezcan como debe ser seguirá sucediendo lo mismo y si a eso se le suma como en Pinar del Río q ya prácticamente no hay una tienda q venda productos en MN y todo en MLC el cubano de a pie ,el q no tiene de dónde sacar un MLC para comprar un refresco para su hijo,va a tener q seguir haciendo de tripas corazón para comprar lo poco q pueda en un kiosko de la periferia e inmerso en un mar de personas con sus mismas necesidades y otras q no,mar q hemos denominado en nuestro vocabulario "cola".

  • Alina dijo:

    Excelente artículo primera vez que leo un artículo que enfoca el problema de las colas desde todas las aristas y que encierra un reclamo desatendido del pueblo y es logra una distribución más justa y equitativa ya sea por la libreta o vinculando las bodegas a las tiendas. Muchas gracias. Ojalá alguien con autoridad lo lea, reflexione y accione sobre el asunto.

  • Juan hernandez dijo:

    Es puro milagro ( si existen ) que en todos éstos meses de pandemia donde miles de cubanos en todo en país diariamente hacen colas para todo, no se reporta ni un solo contagiado con la Covid adquirido en las mismas .

    • Jorge R 09 dijo:

      Eso usted no lo puede afirmar en base a datos porque se desconoce, hay muchas personas que se desconoce el origen de la enfermedad y esta pudiera ser una vía, como mismo sería tocar alguna superficie de una guagua. Sin embargo, sí se ha producido el cierre de muchas tiendas por contagios entre varios de los empleados, por ejemplo la Tienda de 26 y 51. El virus se trasmite mejor en espacios cerrados, a lo mejor esos mismos que hicieron la cola lo transmiten cuando entran a la tienda.

  • Sierra dijo:

    Muy buen comentario. Un aspecto que no he visto reflejado en comentarios del tema es el relacionado con tiendas MLC como por ejemplo en 3ra y 70.
    El sistema se cae a menudo loviu cual paraliza la cola durante largo tiempo muy a menudo.
    Por otro lado no hay disponibilidad de carritos para las compras debiendo hacer también larga cola con el consiguiente efecto negativo sobre el tiempo de espera para conseguirlos ya dentro de la tienda.
    Los que están afuera a veces al sol o expuestos a la lluvia sufren estas deficiencias de una tienda que no cuenta con el aseguramiento para dar un servicio eficiente y humano.

  • Irita dijo:

    Excelente articulo. Concuerdo 100% con usted. Confiemos que los gobiernos municipales y autoridades locales le den una solucion viable y definitiva a este tema. Necesitamos que sean mas proactivos en la toma de decisiones. Pensar como pais

  • Laura dijo:

    Es realmente abrumador ver cómo se hace cola para cualquier cosa, sea de necesidad o no. Es cierto que hay muchísimo desabastecimiento, pero la indiciplina es aun mayor. Hay muchas tiendas en las que las personas hacen colas para si entra algo... Eso no es normal y no es necesidad, eso no es más que IRRESPONSABILIDAD.

    • Yoi dijo:

      Laura tiene razón, he visto personas mayores en los lugares haciendo cola varios días seguidos esperando a ver si llega algún camión con algo... No es sólo necesidad...eso ya es como una enfermedad y además muestra que esas personas no tienen algo mejor que hacer que no sea pasarse el día entero en una cola sin saber para que y muchas veces para nada...

  • I. Lourdes dijo:

    Agregar que entre los afectados seriamente con el tema de las colas y los coleros estan tambien los trabajadores que solo pueden ir a hacer la cola sabado o domingo, y es triste ver que se ha perdido considerablemente la presencia de la policia para ayudar con el orden, que está claro que no es tarea facil nadie lo duda, pero es necesario y digo que imprescindible, soy testigo de una situación tremenda que se formó el domingo pasado en la tienda de Linea entre paseo y 2, y la policia llegó cuando ya se había podido evitar la situación. Y vuelvo con la pregunta retorica ¿por qué no acabamos de aplicar medidas de restricción entre municipios que ya se sabe que dieron resultado y ahora hacen más falta?, es que somos lentos a veces.

  • Yrai dijo:

    Holas, esto de las colas pasa de castaño oscuro, lo de comprar en el municipio donde resides fue genial, al menos yo lo vi asi, y habia menos cola y menos coleros y revendedores, pero al parecer, aun con las sugerencias de muchos en la red, me incluyo, no va a poder ser, ya sea x la cantidad de tarjetas expendidas o x otra causa, al que se le dio tarjeta pienso que la haya guardado, si fue inteligente, sdos

    • Yoi dijo:

      Los que opinan como usted viven en los pocos municipios privilegiados que son los únicos que surten algo, y si existieron revendedores de esos municipios que después de comprar el pollo sin casi cola en playa por tener dirección de ahí, iban a marianao y te lo revendian a 3 veces el precio, mientras tanto las pocas veces que sacaban algo en marianao había más personas que en un primero de mayo con total desorden, aglomeración y molotera.

    • Irita dijo:

      Genial para usted. Seguro no vive en un municipio de la periferia. Ejemplo Guanabacoa

  • Ali dijo:

    Excelente comentario. De los mejores que he leído.

  • ali dijo:

    Por qué no escanear a nivel de Municipio en vez de a nivel tienda y triangular esos resultados. Los coleros tendrían menos posibilidades

  • Yurima dijo:

    una variante seria hacer módulos de aseo y alimentos y venderlos en los centros de trabajo, la direccion de la empresa es la que se encargaría de hacer la gestión, donde se tendrian en cuanta las personas que trabajan en casa. por otra parte cada cual que compre en su municipio para evitar traslados intermunicipales y se abastencan las bodegas en correspodencia con los núcleos de familia que contengan. pienso que eso daría resultado. yo soy de Guanajay y nos tocó a nuestra bodega comprar en estos dias en una tienda que se designó de TRD, el pollo aceite y picadillo y en dependencia de la cantidad de personas que tengan en el núcleo es lo que te venden, y otro dia fui a comprar detergente con mi libreta de abastesimiento, el que trabaja siempre hay un vecino solidario que lleva tu libreta el dinero y te compra. además en los centro de trabajo han dado módulos y eso ayuda a la familia. en general, de esa forma se eliminarían un poco las colas

    • Manuel dijo:

      El problema de comprar cada uno en su municipio es que las tiendas están concentradas en Centro Habana, Plaza, Playa y Habana Vieja y lugares con gran población como 10/10 y Arroyo lo que hay son meros Timbiriches en los que se agrupan miles de gente sin contar que los productos no se surten de forma equitativa.

  • Elisa dijo:

    Buenísima esa publicación pues es la realidad,pero creo q nuestro gob.tiene s mecanismos para eliminarla,ubicando esos productos en la bodega y aunq no son los suficientes al menos cada 2 meses o 3 agarrariamos algo,son tiempos para pensar y seguir buscando soluciones.

    • Grissel dijo:

      Elisa tienes toda la razón ,no se porq aquí en la Habana no se pudiera hacer ?

  • Abel Andux Pancorbo dijo:

    De entrada voy a disculparme pq este comentario será un poco extenso para mi gusto pero creo que necesario pq refleja el descontrol y la indolencia de gran parte de los encargados de que las cosas se hagan como están orientadas (estén mal o bien orientadas) Mi nick en esta plataforma es El Demonio de La Tinta y en este caso en específico no lo voy a usar para demostrar aún más claridad en mi comentario. Soy técnico de laboratorio en la UCI y maestro de computación en una escuela primaria. A principios de enero, antes de la declaración de fase autóctona nuevamente para La Habana, salgo de una reunión en el municipio de Educación directamente a comprar en una de las tiendas cercanas a mi casa. Llego al establecimiento minutos antes de cerrar y ya no había nadie en la cola de ese día pero si existían "personas con cartones y mochilas repletas de productos" (luego entenderán pq les digo de esta manera) listos para esperar el próximo día de venta. Me acerco al "cuidador de cola" y le explico mi situación y dicha persona me plantea que si me despachaba a mi tenía que hacerlo con el resto de personas que estabn fuera cuando evidentente esas personas ya habian comprado. Le pido que llame a la encargada del local y al llevar me dice que si su cuñado habia venido a comprar y ella no le había despachado como me iba a despachar a mi además de repetirme q si lo hacía conmigo lo tenía que hacer con el resto de personas q estaban fuera. Llegados a este punto y con la evidente frustración de saber q ya no iba a comprar y el cansancio de dos días seguidos de trabajo sin tocar mi casa (en la UCI trabajo 24 horas y el resto del tiempo en la primaria) le digo que si ellos no se dan cuenta de que esas personas son coleros a lo cual el "cuidador de cola" me responde que eso era una ofensa de mi parte. Al escuchar esto me retiro del lugar para evitar un problema mayor pq en ese momento les juro q iba a perder los estribos. Mis preguntas son las siguientes: 1-Cómo es posible que un término utilizado por el Presidente de este país en reiteradas ocasiones sea una ofensa? 2-Si trabajo todos los días y lejos de mi casa como puedo madrugar para hacer cola? 3-Si el problema radica en las colas pq permiten aglomeración de personas fuera de los establecimientos tirados en el piso? Tengo muchas más pero no es objetivo echarle más leña al fuego ni hacer leña del árbol caído. Cierro comentario con frase de Buena Fe: "Cada país por los pasos que anda, refleja quien manda. Cada país por lo que intristece, nos cuenta quién obedece"

  • Eugenio Vicedo Tomey dijo:

    Una parte de la soluciòn a las colas está detrás del mostrador, y no delante. Ya comentè sobre los productos pre empacados, algo que valdria la pena simultanear con la más amplia tarea ordenamiento, incluso pasarla a formar parte de ella. Nuestro paìs desde los años 60 ha adquirido una amplia experiencia en la distribución normada de productos, con personal preparado para los controles correspondientes. Estratègicamentevy sin apresuramientos, el paìs debe proponerse fortalecer al måximo la distribución normada, què alivio para el trabajador y para la economìa poder dedicar sus ocho horas de trabajo y mås a su labor, tener la certeza de que a la hora que sea, lo suyo y lo de su familia está seguro. Algunos han tratado de explicar que no se distribuye por la libreta "porque no alcanza". Mire, todo alcanza, se trata sólo de establecer ciclos adecuados de distribucion, aun cuando a algunos productos correspondan ciclos de hasta 6 meses, en las actuales circunstancias hay personas que ni en ese tiempo han podido adquirir determinado producto. Esta acción tambièn protegerìa la tercera edad, la más perjudicada en la actividad de las colas, que son fuente de estimulo a la marginalidad, la vulgaridad, la guaperia y el abuso.

  • Matancera dijo:

    A vender por centros de trabajo....a ver si el q trabaja compra algo...

  • Juca dijo:

    Vamos a la causa y no al efecto...

  • Frank dijo:

    Es verdad, pero hay modos de minimizar los impactos. Donde vivo las ventas en las tiendas de este tipo se organizaron por bodegas y no hay ese tipo de problemas. Solo basta con querer y organizarlo todo para que fluya, no es imposible.

  • Cecilia dijo:

    No se le puede echar toda la culpa a la crisis mundial. En Holguín están vendiendo carne de res desde el sábado en sólo dos tiendas en moneda nacional...en las otras, los dependientes mirándose las caras sin nada que hacer, cobrando un salario sin nada q vender...entonces? Dónde quedan las orientaciones de la Ministra? se cansa de repetir que se debe distribuir en la mayor cantidad de tiendas posibles para acercar los productos a la gente, y que en cada tienda se vendan los productos por todas las cajas....OÍDOS SORDOS!!! Es por gusto, los dirigentes de las cadenas de tiendas hacen todo lo contrario, y mientras tanto la covid se sigue esparciendo...estuve tres horas hoy en un molote intentando comprar la dichosa carne y posiblemente lo único que haya pescado sea la pandemia...

  • Tania dijo:

    Otra cosa que tienen que revisar es el personal responsables de que se cumplan los horarios. No puede ser que el pueblo siempre tenga que pagar los platos rotos de la incompetencia, ni que sea lo menos importantes para los dirigentes de los establecimiento. Hace una semana estuve en la tienda de la garita del diezmero, donde habían personas haciendo cola des temprano en la madrugada, a las 8 de la mañana ya estaba el personal de la tienda, ya estaba el personal del ministerio del interior, las personas estaban haciendo 2 colas, sin saber que ese día se abriría después de un tiempo sin abrir los electrodomésticos. La hora de abrir la tienda era a las 9, se pensó que a las 9 empezaríamos a entrar, pero no, no fue hasta las 9 y 30 que el personal fue al lugar de la cola a avisar que no eran 2 colas sino 3 y ya se pueden imaginar lo que se formó, habiendo una parte de la cola organizada no fue entrando, no. Cuando me acerco a la tienda a preguntar porque no empezaban la venta me respondieron de la peor forma, como si yo no tuviera derecho alguno, como si yo fuera terrorista, que no podía entrar a la tienda que saliera que estaban esperando una visita. O sea ya eran las 10 y 30 no habían permitido la entrada de ninguna persona solo para aparentar que estaban cumpliendo con las medidas de higiene y distanciamiento social? Y a tan solo una cuadra había un mar de personas molesta porque ya eran las 10 y 30 y la tienda no abría. Es que no valemos nada, no les importamos a nadie?

  • Héctor Fleites Martínez dijo:

    Se estan dando d baja d la libreta d abastecimiento, a personas fallecidas y viajeros q están en el exterior por más d tres meses.Esta situación se ha mantenido por años y por suerte, ahora de está enfrentando con multas 5000mn y la población está respondiendo. ¡ ¡ ¡Cuantos recursos suscidiados por años¡ Buen paso para el saneamiento d nuestra economía.Se podrá conocer en algún momento el logro por cifras?

  • julioBN dijo:

    El unico remedio a las colas es el abarrotamiento de mercancias en todas las tiendas, que sobren los productos, esa es la real solucion , lo otro son simples intentos...

  • Moraima dijo:

    La solución para eliminar las colas, acaparadores, revendedores? Que haya suficiente abastecimiento de todo tipo necesario para que todos los comercios y tiendas tengan un funcionamiento normal, es decir que cualquiera llegue y a cualquier hora y pueda acceder a lo que necesita comprar, sin colas, sin revendedores, sin acaparadores. Y eso, cierto, antes de la pandemia también existía. La causa? Insuficiente oferta o ausencia de productos. Solución? Abastecer todos los comercios y tiendas en todo el pais. Pero... con qué? La situación que enfrenta nuestra economía con la falta de divisas para compras de todo tipo, (porque la producción nacional de lo que producimos o en la agricultura es escasa), incluso de medicamentos, es grave y pone en tensión al gobierno, que tiene que hacer malabares para ofertar lo mínimo, máxime con la pandemia,, que absorbe gran parte del presupuesto del Estado, y que entre los 12 y pico mil contactos y sospechosos que se informó hoy amenaza con incrementarse al menos en el mes de febrero, lo que nos pondrá todavía más en tensión.

  • Jesús García Clavijo dijo:

    Cerrando todo, venta por la libreta y por medios informáticos.

  • Cubano soy!!! dijo:

    Las colas deben ser también preocupación y ocupación de los que administran las tiendas o establecimientos y pongo como mal ejemplo la cola para el yogurt en el Trimagen de Ayestaran en La Habana. Un producto tan sensible debe ser prioridad para niños, adultos mayores y personas con determinado padecimiento. En esa cola predominan los revendedores que lo venden a veces en la mima esquina a tres veces su precio. Si se utilizara la libreta de abastecimiento y se estableciera un ciclo de compra de 10 o 15 días se disminuiría la cola y muchas más personas tuviésemos oportunidad de comprar. Pero quién es el que debe tomar la decisión de aprobar esta medida, el gobierno o la administración del Trimagen???

  • guillermo ramirez dijo:

    No es dificil en absoluto usar Nasobuco correctamente, lavarse las manos,ect,es decir las normas de proteccion sanitarias, por tanto, los "indisciplinados" que propician los contagios, son todos unos malagradecidos de las gratuidades que TODOS disfrutamos en CUBA.
    Un familiar mio que vive en Italia(Lombardia) hace 20 años, tuvo que pagar 90 Euros por el P.C.R. y 30 por un nasobuco,sin hablar los honorarios medicos......
    Por tanto, a cada indisciplinado, que le cobren hasta el ultimo centavo su asistencia medica, ectt.

Se han publicado 122 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Sheyla Delgado Guerra Di Silvestrelli

Sheyla Delgado Guerra Di Silvestrelli

Periodista. Graduada en la Universidad de Camagüey "Ignacio Agramonte Loynaz" (2011). Periodista del diario Granma (2011-2016), de La Jiribilla y Cubaliteraria (2017-2018) y columnista en Cubainformación. Fue Consultora de Comunicaciones en la Oficina de la FAO en Cuba (2018).

Vea también