Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

La pandemia y la batalla venidera

| 7

Estados Unidos encabeza tanto el conteo mundial de contagiados con casi 900 000 como el de fallecidos.

Una formidable industria médica como la estadounidense,  dominada al extremo por la ganancia capitalista, se ha mostrado incapaz de enfrentar al coronavirus. Por más que Trump haya supeditado criminalmente la gestión de la crisis al éxito empresarial, a sus payasadas y a su afán reeleccionista, un sistema basado en el lucro y atravesado por una profunda crisis multidimensional, no podía conseguir mucho más.

El hecho es que Estados Unidos se ha visto superado en su desempeño frente al ataque del patógeno por el de países pobres y subdesarrollados como Argentina, Venezuela y México. No se diga Cuba, cuyo complejo científico y biomédico, con el apoyo de Raúl y Díaz-Canel, está consiguiendo valiosos hallazgos terapéuticos en el combate al covid-19, y, al final de la jornada, quedarán seguramente confirmados por sus positivos resultados. El férreo bloqueo de Estados Unidos no se lo ha podido impedir, como tampoco el rápido despliegue de 20 brigadas médicas para batir al virus desde el Caribe, pasando por África, hasta el mismo corazón de Europa occidental.

A diferencia de sus homólogos neoliberales, los presidentes Alberto Fernández y López Obrador han puesto en primer lugar el respeto a sus comunidades científicas y a la vida en la estrategia ante la enfermedad e impreso un sello social a la protección de los más necesitados. De la misma manera, Venezuela donde el más despiadado cerco económico, la amenaza de acciones militares yanquis y los bajos precios del petróleo no han conseguido doblar al gobierno del presidente Maduro, que adoptó temprano una estrategia integral para proteger del patógeno a la población.

La pandemia, magna tragedia planetaria, ha tenido en cambio la virtud de mostrar al total desnudo la incompatibilidad del neoliberalismo con la preservación de la vida y el carácter intrínsecamente genocida de este modelo.

Cuando Estados Unidos, no obstante su colosal avance científico y en medicina, encabeza tanto el conteo mundial de contagiados con casi 900 000 como el de fallecidos, con 45 150, queda claro que la ciencia, lejos de favorecer al ser humano, puede llegar a convertirse en su enemigo si no va acompañada del alto sentido humanista que le ha de ser intrínseco y no pasa de ser un instrumento al servicio exclusivo de las elites explotadoras del trabajo y depredadoras de la naturaleza.

¿Cómo es posible que médicos y enfermeros no hayan dispuesto ni siquiera de los equipos de protección personal indispensables para preservar su vida y la de los pacientes en la potencia del norte, que gasta anualmente 618 mil setecientos millones de dólares en publicidad y 8 mil billones de dólares en armamentos y guerras? ¿Que esos equipos hayan conformado, estimulado por una Casa Blanca de mercaderes, un lucrativo mercado negro especulativo, lejos del alcance de las instituciones de salud? He leído el conmovedor relato del  director de un hospital que para disponer de estos materiales tuvo que viajar lejos por ellos, haciendo pasar los camiones por trasportadores de alimentos para poder escapar al hostigamiento de las agencias federales.

De no haber sido por cuantiosos suministros chinos, México, Venezuela, Argentina  y Cuba no habrían dispuesto a tiempo de estos útiles indispensables para salvar la vida de médicos y pacientes. La Habana, por cierto, perdió un alijo de ventiladores debido a la compra de dos entidades proveedoras por una empresa estadounidense, que invocó el bloqueo para no entregarle el contrato pactado.

Ante el avance del virus, China y Rusia han mantenido un saludable espíritu de cooperación internacional en el marco de los principios de la ONU y de la Organización Mundial de la Salud, muy distante de las actitudes egoístas de Estados Unidos con respecto al mundo y de Alemania y Holanda en relación a los miembros mediterráneos de la Unión Europea(UE). Sería un milagro que la UE sobreviviera al doble embate de la pandemia y la magna depresión económica que se avecina con decenas de millones de desempleados.

De la misma manera que asombra el liderazgo internacional que ha perdido Washington, una tendencia observada desde principios de siglo, pero extraordinariamente acelerada por Trump y su pandilla de blancos multimillonarios, sionistas tipo Jared Kushner y cristianos sionistas del talante del secretario de Estado Pompeo.

Ninguna epidemia es motor de cambio social, aunque dada la enorme magnitud de esta y la gigantesca crisis económica que la acompaña, sí puede servir de oportunidad para que las fuerzas populares y progresistas consigan avanzar resueltamente lo que no habían imaginado ni en sus sueños más optimistas.

ero en Washington es la ultraderecha trumpista la que hace aprobar ya en las cámaras planes que si acaso entregan migajas a los más necesitados y le sirven con cuchara gorda a los adinerados amiguetes. Ya Trump ha dicho que salvará a la maligna industria del petróleo de esquisto.

Se han publicado 7 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Olga Gricel Varona Aguilera dijo:

    miles de aplausos a los medicos cubanos y todo el personal de la sulud donde quiera que esten y no a las 9.00 de la noche si no a todas horas del dia

  • Ramon Albert Rondón dijo:

    Si algo positivo nos ha dejado el bloqueo norteamericano, es que aprendimos a caminar solos por la vida, correr todos los riesgos y salir airosos en las batallas que hemos enfrentado, está
    De hoy será otra más no lo dudemos, apuntala

    • Carlos dijo:

      Solos? Usted no ve las donaciones que recibe Cuba de otros constantemente? Le llama a eso solo?

  • Ventura Carballido Pupo dijo:

    Esta pandemia acelera los procesos históricos. Providencias que en tiempos normales llevarían años de discusión se aprueban en cuestión de horas. Tecnologías incipientes o incluso peligrosas se introducen a toda prisa, porque son mayores los riesgos de no hacer nada.

    #COVID19:¿Qué ocurre cuando todo el mundo trabaja desde casa y se comunica sólo a distancia? ¿Qué ocurre cuando escuelas y universidades dejan de ser presenciales? En tiempos normales, las empresas y los juntas educativas no aceptarían nunca llevar a cabo semejantes experimentos. Pero no son estos tiempos normales.

  • julio dijo:

    En Europa ya se estan poniendo de acuerdo para la la recuperación económica despues de la pandemia, esa no es la zona que nos deberia preocupar , tienen los recursos necesarios para enfrentar la crisis posterior, son la mayoria economias robustas y con integración , osea tienen los mecanismos necesarios. Solo tienen que ponerse de acuerdo. Y en este caso es cuestión de vida o muerte.

    Lo que nos tiene que preocupar es lo que va a quedar para Latinoamerica( Cuba incluida) y Africa donde las integraciones y los mecanismos no existen , ahi si vamos a setir los embates de la pandemia y de la posterior crisis economica.

  • Miguel Escalona Blanco dijo:

    AP NEWS
    Top Stories
    Video
    Search
    Italia no ha registrado más de 14.000 pacientes recuperados de COVID-19 en 24 horas
    Por ABRIL MULATO
    April 20, 2020
    LA AFIRMACIÓN: Italia rebasó el récord de pacientes de COVID-19 recuperados alcanzando 14.620 altas en un solo día.

    VERIFICACIÓN AP: Falso. Hasta el 20 de abril Italia no ha registrado esa cifra de pacientes recuperados.

    LOS HECHOS: Una imagen compartida miles de veces en Facebook muestra a dos hombres vestidos con trajes protectores dentro de un hospital moviendo una cama vacía. Al fondo hay otras camas, pero ningún paciente. Debajo de la fotografía se lee la frase: “Italia rebasa el récord de pacientes curados en un día con 14.620 altas”.

    El usuario que compartió esta imagen asegura que esta situación se debe a que en el país europeo realizaron autopsias a personas fallecidas y descubrieron “la farsa” del coronavirus. “Encontraron muertes por coagulación vascular y trombosis pulmonar. COVID-19 tiene tratamiento fármaco. De inmediato empezaron el nuevo tratamiento con antibióticos, antiinflamatorios y anticoagulantes. De esta forma alcanza a dar de alta a sus enfermos como nunca antes se ha visto”, se lee en el mensaje.

    Pero esta información no es real. Ni el Ministerio de Salud de Italia ni el Departamento de Protección Civil han reportado dicha cifra.

    El 17 de abril Italia sí registró el mayor número de pacientes recuperados desde que inició el brote, pero este no fue de más de 14.000. De acuerdo con el jefe de Protección Civil, Angelo Borrelli, la cifra ascendió a 2.563 recuperados. “(Es) la cifra más alta en términos absolutos desde el inicio” de la pandemia, dijo a medios de comunicación el jefe de Protección Civil.

    En los últimos días Borrelli ha destacado que sigue disminuyendo la presión sobre los hospitales y que se mantiene la “ralentización de la curva”, lo que ha atribuido a las medidas restrictivas que se han mantenido en el país.

    En cuanto a la información publicada por el usuario, no hay reportes oficiales en Italia que señalen que el COVID-19 no existe y que las personas en realidad están enfermas de coagulación vascular (trombosis) y trombosis pulmonar. Lo que sí es verdad es que hay estudios publicados recientemente que aseguran que dichos padecimientos pueden ser provocados por el nuevo coronavirus y estos incrementan el riesgo de muerte.

    Desde principios de 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó el padecimiento como una posible complicación del COVID-19. En las orientaciones dirigidas a médicos sobre el virus, el organismo sugiere el uso de heparina -un anticoagulante- en pacientes con COVID-19 para evitar posibles trombosis.

    Sobre el uso de antibióticos para combatir el virus, la OMS ha desmentido que los antibióticos sirvan contra el virus, pues sólo son útiles para bacterias. “El nuevo coronavirus (2019-nCoV) es un virus y, por lo tanto, los antibióticos no deben usarse como un medio de prevención o tratamiento”, dice una publicación en su página web. “Sin embargo, si está hospitalizado por el 2019-nCoV, puede recibir antibióticos porque es posible la coinfección bacteriana”.

    Con respecto a los antiinflamatorios, la OMS informó que, tras revisar 73 estudios, concluyó que los fármacos antiinflamatorios no esteroideos -entre los que se incluye el ibuprofeno- no aportan ni beneficios ni riesgos a los pacientes infectados por el COVID-19.

    Hasta el 19 de abril, según datos de la Universidad Johns Hopkins, en Italia se han registrado 178.972 casos confirmados de COVID-19, 23.660 muertes y 47.055 pacientes recuperados.

    ---

    Este artículo forma parte del esfuerzo de verificación de datos de The Associated Press para combatir la desinformación que se comparte en línea, e incluye una colaboración con Facebook para identificar y reducir la circulación de noticias falsas que circulan en esta red social.

    Aquí encontrarás más información sobre el programa de verificación de datos de Facebook: https://www.facebook.com/help/1952307158131536

    AP NEWS
    Top Stories
    Video
    Contact Us
    Cookie Settings
    DOWNLOAD AP NEWS
    Connect with the definitive source for global and local news
    MORE FROM AP
    ap.org
    AP Insights
    AP Definitive Source
    AP Images Spotlight
    AP Explore
    AP Books
    FOLLOW AP
    THE ASSOCIATED PRESS
    About
    Contact
    Customer Support
    Careers
    Terms & Conditions
    Privacy
    All contents © copyright 2020 The Associated Press.
    All rights reserved.

  • Poblado de Blanquizal Artemisa dijo:

    Ni Trump ni nadie nos detendra ,solo caminamos ,solos aprendimos a luchar por cosas mejores y muestra de esto son ustedes los angeles de la salud nuestras bendiciones y aplausos del ♥️

Se han publicado 7 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Angel Guerra Cabrera

Angel Guerra Cabrera

Periodista cubano residente en México y columnista del diario La Jornada.

Vea también