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El Santiago que conocí

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La fuerza de Santiago estaba en el hombre laborioso e imaginativo que sabía insuflarles a sus acompañantes en la construcción de sus filmes. Foto: Martha Rojas/Granma.

Aspirante a médico, empleado de una aseguradora; obrero simple y rudo como inmigrante en Nueva York; amante de la música en todo tiempo, y también trabajador en ese ramo en la antigua CMQ; esos son algunos de los antecedentes laborales del cineasta Santiago Álvarez Román, fundador y director del Noticiero Icaic, documentalista de excelencia; maestro que este año –el 8 de marzo pasado– cumpliría cien años, lo cual toma en cuenta el 41 Festival Internacional de Cine de La Habana para rendirle tributo.

Era un político. Militante de izquierda desde su juventud y fidelista hasta su muerte también fue Santiago Álvarez. Su genio como cineasta está avalado por un sinnúmero de obras periodísticas en el Noticiero Icaic y como documentalista baste nombrar algunas de estas como Now, obra sintética de belleza inobjetable, apoyada por la voz e imagen de la cantante norteamericana Lena Horne, a quien él no conocía personalmente, aunque sí a Peter Seger, quien le entregara a Santiago una copia de la canción, interpretada por ella.

Podría asegurarse que ese documental de Santiago Álvarez, y otros que le sucedieron, al menos en Cuba, fueron acaso el inicio de lo que luego conoceríamos como videoclip. Cualquiera de los noticieros que se pasaban en los cines de Cuba, hoy podría merecer un Premio. Y sin ninguna duda a Santiago puede distinguirse hasta hoy como el mejor documentalista cubano.

La música jamás se apartó de su obra fílmica. Supo escoger el tema exactamente para cada una de sus obras, donde no faltaron los Beatles. Así la música de todos los géneros la usó coherentemente. No faltó ni en sus extraordinarios documentales de la guerra de Vietnam, bastaría mencionar 79 primaveras, relato fílmico excepcional, de significativo dramatismo, sobre el entierro de Ho Chi Minh; o Los dragones de Halón, entre otros muchos de su filmografía como corresponsal de guerra.

La historia de la Patria en hechos de singular trascendencia también fue una constante de Santiago. Quienes conozcan su obra no olvidarán jamás Mi hermano Fidel, filme documental que realizó con Rebeca Chávez, Iván Nápoles y otros constantes colaboradores suyos, donde aparecen como símbolos imborrables de nuestra historia solo tres personajes, de los tres, solo dos visibles: Fidel Castro y el niño (un anciano en la filmación), entonces único sobreviviente de un hecho excepcional: la llegada de José Martí a Cuba en 1895, para participar en la Guerra de Independencia. Este sublime documental, ninguno semejante en el mundo, creo que casi todos los cubanos de más de una generación lo han visto en el cine o en retransmisiones de televisión.

La fuerza de Santiago estaba en sus sentimientos como hombre común, en el artista excepcional y en el hombre laborioso e imaginativo que sabía insuflarles a sus acompañantes en la construcción de sus filmes, una savia especial. De ahí que resultara para todos los que alguna vez tuvimos la dicha enorme de trabajar con él, y los que conocen su obra, un artista excepcional y un revolucionario cabal, cuya filmografía artística, cargada de valor humano, es imperecedera.

(Tomado de Granma)

Se han publicado 2 comentarios



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  • olivares dijo:

    Marta, coincido con usted en que Santiago es el mejor documentalista cubano de todos los tiempos y estas palabras suyas, salidas de quien yo considero la mejor cronista cubana de todos los tiempos, me gustaría sirvieran para animar más a los realizadores cubanos a seguir la obra de Santiago. Documentales políticos, siempre comprometidos con la obra de Fidel y la Revolución.

  • Víctor Alvarez dijo:

    Gracias marta por tan bello artículo

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Marta Rojas

Marta Rojas

Es escritora y periodista cubana. Premio Nacional de Periodismo José Martí del año 1997. Ganadora del Premio Alejo Carpentier de novela 2006. Recién graduada fue testigo excepcional de los sucesos del 26 de julio de 1953, el asalto al Moncada por Fidel Castro.

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