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El origen y las virtudes de la transparencia

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Lo que se puede probar por cualquier persona, indistintamente, acerca del universo que nos rodea y de nosotros mismos es que estamos constituidos por lo que se puede denominar como “materia”. Esta tiene diversas formas en la que podemos detectarla. Unas veces se manifiesta como un llamado “campo” cuyas formas clásicas las diferenciamos como eléctricas y magnéticas. Otras veces se manifiesta por su masa.

Esto de las “manifestaciones” de la materia responde al sempiterno egocentrismo de los seres humanos que nos empeñamos a concebir lo que nos rodea tal y como lo palpamos, vemos, olemos y oímos. Es decir, atribuimos al universo las cualidades que obtenemos por las vías humanas de conocer la información de sus alrededores, filtradas y modeladas por nuestros sentidos, siempre con nuestra individualidad como referencia de observación. Se nos hace difícil imaginar el universo de la forma en que lo vería el sol, si fuera un objeto consciente y capaz de intercambiar y procesar información, o como lo vería un átomo si tuviera las mismas posibilidades. Incluso se nos hace difícil imaginar la representación acerca de lo que los rodea que deben tener muchos animales en sus propios sistemas nerviosos. En cualquier caso, seguramente no sentirán el mundo igual que nosotros. Por eso nos costó mucho darnos cuenta de que la masa que palpamos es la forma de manifestársenos de un campo que cambia periódicamente en el tiempo, de “ondas electromagnéticas”, con un altísimo contenido de energía. Y esa dificultad era el producto de que las que podemos percibir como tales las sentimos de forma diferente a como palpamos un cuerpo con el tacto. Cuando se trata de un tipo muy particular de ellas las llamamos “luz”. Y eso es porque tenemos unos órganos como los ojos, que se han seleccionado durante los más recientes miles de millones de años de la vida, para detectarla y hasta para resolver ciertas franjas de valores de sus energías características que llamamos “colores”.

Lo importante es que comprendamos que la realidad es como es, desde mucho antes de que los humanos existiéramos y la conociéramos de la forma que nos permiten nuestros sentidos.

Muchos cuerpos materiales pueden interactuar con la luz para absorberla o reflejarla. Muchas veces absorben una parte de la luz y otra la reflejan. Los objetos que absorben luz roja y amarilla suelen ser verde – azulosos a nuestros ojos, porque vemos la luz que reflejan, no la que absorbieron. Un cuerpo que no absorbe luz, al menos detectablemente por nuestros ojos, se dice transparente. El aire es transparente. La mayoría de los vidrios también. Esta palabra la inventamos para denominar el hecho de poder ver la reflexión o emisión de luz de algo a través de un material que permite que lo detectemos. Lo opaco es todo lo contrario, lo que no deja pasar la luz, porque lo absorbe todo. Generalizar estos conceptos, incluso hacia el conocimiento que tiene que ver con nuestra vida social o económica, se hace también muy interesante.

Nuestro presidente Raúl Castro ha calificado de “secretismo” a las acciones que convierten algo en invisible, que evitan la transparencia de los procesos en la Revolución. Si establecemos que los medios de información y comunicaciones deben estar al servicio de los mejores intereses de un pueblo como el nuestro y de la Revolución socialista que hemos hecho para alcanzar niveles superiores de bienestar y libertad, no debe existir nada que atente contra estos valores y mucho menos que ese mismo pueblo no lo deba conocer. Nadie tiene derecho a opacar algo para los medios que son propiedad de todos los cubanos y menos si lo que se oculta afecta los principios y la razón de ser de la propia Revolución. Quitarle visibilidad a los ojos de nuestra prensa es quitársela a sus dueños, que somos todos.

Como en todas las facetas de la vida, siempre hay excepciones. Hay opacidades trascendentes y necesarias. El Apóstol escribió, un día antes de entregar su vida por la libertad de Cuba:

…”ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber -puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin”.

Las transparencias no pueden ser más costosas que lo que deben proteger. Pero eso solo se aplica a aquellas causas justas y dignas, donde la opacidad ayuda a un bien mayor.

La transparencia es también uno de los mejores instrumentos de la sociedad contra la corrupción, el robo, la malversación de los bienes de todo el pueblo. Nada opaco debe impedir que veamos, comprobemos, la gestión de aquellos a los que encargamos la administración de nuestros bienes. Esto es válido para todo, desde las estadísticas nacionales, hasta las de la más insignificante propiedad del estado cubano, pasando por todos los ministerios y organizaciones empresariales. Los números asociados con toda gestión financiera, los propósitos y los logros de nuestros recursos deben ser expuestos con toda transparencia, que debe permitir percatarnos de sus verdades. Así los que operan con esos bienes quedan también protegidos de las naturales tentaciones de usar algo de forma torcida, pues lo que se haga queda siempre expuesto al juicio popular.

Nuestra larga lucha por ser libres nos ha obligado a veces a proceder como Martí en aquel ejemplo, opacando los nichos débiles de nuestra gestión y de nuestras políticas al conocimiento de los enemigos. Siempre se justificará cuando se trata de la vida o la muerte para la nación cubana. En todos los demás casos, que son la inmensa mayoría, lo que puede determinar máximos peligros para esta nación es justamente la falta de transparencia que oculte ineficiencias o corrupciones. Siempre se sabrán, tarde o temprano. Entonces el descrédito popular puede dar al traste con lo mejor de nuestra historia: aquello por lo que el Apóstol quiso que algunas cosas anduvieran ocultas, pero que supo transparentar también en el momento más oportuno.

Se han publicado 30 comentarios



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  • Jose R Oro dijo:

    Otro extraordinario articulo del eminente científico cubano Luis A. Montero Cabrera, muy oportuno además. Recientemente leímos y comentamos el formidable artículo del periodista e intelectual cubano Ricardo Ronquillo, acerca de la credibilidad de la prensa en el socialismo (y en general)
    http://www.cubadebate.cu/opinion/2018/02/12/que-papel-desempena-el-periodismo-en-la-construccion-de-una-creible-hegemonia-de-la-ideologia-revolucionaria/#.Wom7b7ynHcs
    El presente artículo establece una clara explicación de la transparencia en la naturaleza (formas manifiestas de la materia) y en la sociedad. El secreto debe existir cuando su divulgación pueda comprometer al país, su pueblo, seguridad o economía. Pero el secreto debe ser excepción y la transparencia, regla.
    Además de las conocidas posiciones de nuestro Apóstol sobre la materia, otros pensadores como Edmund Burke (1729-1797) lo dejan claro: «Hay un límite en que la tolerancia deja de ser virtud». Cuando la transparencia y la tolerancia puedan ser dañinas, carece de sentido aplicarlas. Pero eso debe ser decidido a niveles altos del gobierno, para proteger relevantes y criticas informaciones. Quienes pretendan usar el “secretismo” para ocultar lo mal hecho o para no tener escrutinio por el pueblo, así como aquellas personas que temen al desarrollo económico y a que existan formas creíbles de expresión, de hecho no confían en el socialismo. Para el socialismo la pobreza es mucho más peligrosa que la riqueza, y el secretismo mucho más dañino que la transparencia. El arma preferida de la burocracia es el “secretismo” y expresiones como “aun estamos en espera de nuevas directivas” e informaciones de que hecho no dicen nada sustancioso. Y el pueblo cubano este súper-bien preparado para la transparencia, mucha educación, adultez y patriotismo, no hay porque ocultarle cosas comunes y corrientes, que no sean secretos del estado.

  • Salvatore de Monferrato dijo:

    Una duda, ¿Quién decidirá que debe ser, y que no, “transparente”?, recuerdo un padre jesuita el cual me increpó por esconder una información de una enfermedad para un amigo diciéndome “Si amas al prójimo no le escondes nada, lo que tiene límites, no existe y menos la amistad porque estas decidiendo por otro sin consultarle y eso es en principio arrogante y mezquino”, lo curioso de la libertad es que no tiene términos medios, cuando alguien decide por ti, que es o no es bueno ya eres un instrumento, difícilmente tu destino estará en tus manos.

    • Jose R Oro dijo:

      Estimado Salvatore de Monferrato, creo que lo deben precisar las leyes, la Constitución, la definición de que informaciones son tan sensitivas que deban ser confidenciales y cuáles son las instituciones autorizadas para clasificarlos. El secreto debe ser la excepción y la transparencia la regla. Este tipo de pensamiento como el que usted dice “cuando alguien decide por ti, que es o no es bueno ya eres un instrumento, difícilmente tu destino estará en tus manos” es un acto de balance, so pena de caer en la anarquía social. El artículo del Dr. Luis A. Montero Cabrera no se refiere, a mi juicio a eso, sino al “secretismo” como una forma de eludir el escrutinio social, de no permitir a vastas mayorías de participar en la planificación de la economía u otras discusiones de trascendencia. Muy relacionado es también el tema de la unanimidad, a la que el presidente Raúl Castro también se ha referido. No es solo un acto de justicia sino también de sentido común, y su mejora una premisa para el desarrollo de un socialismo prospero, sostenible y humano.

      • Zarpea dijo:

        Cuando algo complejo se discute y existe unanimidad es porque no se discutió se impuso el poder eso está más claro que el agua.

    • Salvatore de Monferrato dijo:

      Repito la pregunta porque al parecer no salió de la computadora, ¿Quién legislaría y aprobaría entonces las leyes?, ¿Entiendo que no serían decretos leyes? Y, por último, ¿Cómo Ud. cree que se podría hacer?

      • Jose R Oro dijo:

        Estimado Salvatore de Monferrato, ahora creo entender mejor su pregunta, muchas gracias. Personalmente pienso que Cuba es cada vez mas una republica parlamentaria, en la que la ANPP tiene y tendra cada vez mas funciones legislativas como me parece normal. Ademas y debido al sistema electoral cubano, la ANPP representa la manifestacion mas originaria de expresion del poder de todo el pueblo. Sin ser ni remotamente un experto en tal materia, creo que esa el la via practica para una mucho mayor transparencia

  • Sindulfo dijo:

    Profesor, yo tengo una duda.

    ¿Cómo se garantiza esa transparencia tan necesaria?

    Si un jefe (corrupto o no), simplemente no quiere que la gestión de la Organización que él dirige sea conocida por todos y lo establece como “Secreto” y ya, porque tiene potestades para ello ¿Quién o qué leyes lo obligan a hacerlo? Porque no me vaya a decir que esto de la transparencia tiene que ser un proceso espontaneo y consciente de cada uno. Cada cosa tiene que tener algo que la garantice, pro tanto para que exista transparencia en la prensa tiene que haber transparencia en la información que las entidades le brindan a la prensa y eso necesita de algún recurso legal que lo garantice, sino es letra muerta.

    • Luis A. Montero Cabrera dijo:

      Muchas gracias por el interés. Creo que la transparencia es por defecto, o sea, todo debe ser transparente. Lo opaco es la excepción, que es lo que debe regularse.

  • César dijo:

    De nada sirve quejarse de los inconvenientes del escamoteo informativo. En lugar de ello tenemos la obligación de combatirlo con sentido de nación y pueblo. Sería de gran ayuda la promulgación de normas claras y precisas de qué puede y qué no puede darse a la publicidad, pues la verdad es que hoy prevalecen los juicios subjetivos y las interpretaciones sesgadas de normas excesivamente abarcadoras en virtud de las cuales se termina ocultando información perfectamente publicable so pretexto de ser supuestamente sensible. El vacío informativo, la opacidad, si se quiere, deviene río revuelto en el que se ceban la corrupción y sus hermanos menores: la incompetencia, el nepotismo y la impunidad. Esperemos que el nuevo Parlamento acabe de legislar sobre el asunto de una buena vez.

  • Rogelio Torras dijo:

    Buens ideas. Hace falta las lean los implicados.

  • Andres dijo:

    El problema no esta en legislar, lo que hay que hacer es despojarse de conceptos falsos que se esgrimen para no decir las verdades “por ética”, por ejemplo, o por el de ser “objetivos”, cuando lo que se logra es que estemos cada vez mas avidos de conocer y menos informados. El propio articulo de este comentario es un ejemplo mas de la falta de transparencia. Aborda el tema pero lo hace de una manera que aporta mas de lo mismo, mucha teoria pero en la practica no me dice nada que ya no supiera. Igual con todas las criticas que publican nuestros medios sobre hechos de corrupcion, sobre especulacion y acaparamiento, sobre los precios y muchos otros, todo de manera muy general, hasta en los deportes claro cuando es nuestro, porque si Arturo Vidal choca borracho y pasa una noche en la carcel, eso si sale aqui enseguida, comparen bada mas las criticas y a veces burlas a arbitros del futbol u beisbol extranjeros con los comentarios sobre algunas, a veces barbaridades, que vemos en los partidos de casa. La transaparencia es algo que muchos ven como algo peligroso, vean que paso en la URSS, parece que se pasaron de transparentes, no obstante la opacidad excesiva que nos inunda y que al menos un poco se disipa en este sitio de debate no nos llevara ya mas a ninguna parte porque solo hace ploriferar las especulaciones y la desinformacion.

  • jpuentes dijo:

    Bueno, el sentido de transparencia (o la falta de) va con la cultura y pasa también por el caracter (coraje). Ayer estaba leyendo un libro donde un periodista radicado en la antigua URSS le prohibieron informar sobre ciertos asuntos que en corto plazo el mundo lo iba a conocer y le entregaron en nuestra embajada un cifrado con la orden de no informar y que era una decisión del director de su periodico. Cuando llegó a la Habana indagó y resultó que no había sido el director del periodico el que había dado tal orden. Cuando nos acostumbramos a que el secreto es la unica fuente de la solución de los problemas porque no somos capaces de convencer, persuadir o tomar una decisión, por falta de coraje o de conocimiento del tema en cuestión, entonces recurrimos a estas actitudes manidas y a la larga, a lo que se acostumbra uno, viene a formar parte de su propia cultura. Y los procesos culturales desde la linea del poder se disiminan muy rapido en todas las capas de la sociedad.

  • Ernesto Estevez Rams dijo:

    Como definir lo que es secreto o no ? Pues debemos revertir la ecuacion actual. En la mentalidad establecida en nuestras instituciones todo es secreto salvo que se diga lo contrario. Pues debe ser al reves, todo es publico salvo que se diga lo contrario. Eso permitiria establecer normas que no sean libros tan grandes como La Guerra y la Paz, para decir, en terminos sencillo, que es sujeto de restriccion y nada mas.

    Nuestros periodistas y los jefes periodistas o no, andan solicitando constantemente permiso para publicar una informacion. Debia ser lo contrario, una informacion no se publica si esta explicitamente prohibida, si no existe tal cosa, entonces se publica sin necesidad de pedir permiso. Lamentablemente, fuera del vocerio, la mayoria de los funcionarios, cuadros y dirigentes le temen a un modelo informativo de ese tipo. Todos hablan de que nuestra prensa debe abordar todos los problemas hasta que se trata de su radio de accion, entonces se preocupan y dicen, si es critico, que la informacion es irresponsable, hipercritica o ayuda al enemigo.

    Se necesita una ley de prensa que establezca de manera clara los terminos de transparencia. Y digo clara para evitar esas leyes nuestras que luego de parecer que otorgan mucho, rematan con frases “salvo cuando lo determinen los organos competentes” asi de ambiguo y general que llenan de huecos todo lo que anteriormente se decia.

  • Carlos Gutiérrez dijo:

    Profesor Montero; Yo creo que con la información y el secretismo en Cuba, sucede algo parecido al famoso cuento del caballo del general.

    Cuentan que había un desfile militar que empezaba a las 9 am, y el general ordenó que le tuviesen su caballo listo para las 8. El coronel que recibió esta orden, para garantizar su misión, ordenó el caballo para las 7 al comandante. El comandante, a su vez, se lo ordenó para las 6 al capitán, y así fué bajando la orden toda por la cadena de mando, cada uno bajando una hora por temor a incumplir, hasta que llegó al soldado de la caballeriza la orden de tener el caballo listo a las 8 de la noche con todos los arreos, la montura, etc. Resultado: a las 9 am, cuando empezó el desfile, el caballo agotado se desplomó en plena plaza, con el general encima.

    A mí me parece que aquí pasa lo mismo, con el agravante de que todos los implicados han oído, clara y reiteradamente, la “orden del general”.

    Yo siempre he pensado que nadie debería tener la facultad de decidir qué es lo que otro puede o no puede saber.

    Los secretos de Estado existen, no sólo en Cuba, sino en todos los países del mundo, pero para eso hay leyes (en Cuba también) que definen qué es un secreto, cómo se preserva y quiénes pueden conocerlo. Fuera de eso, ninguna otra información debería ser “opaca” porque, además de demostrar desconfianza, esa “opacidad” siempre se convierte en un boomerang, cuando los medios ajenos y hasta enemigos, o la propia “Radio Bemba” nacional se encargan, con mucho gusto de “clarificarla” a su manera.

    Saludos.

  • El buril dijo:

    Este es el tipo de artículo contra el cual no tengo nada, los artículos de su autor son inteligentes, propician un alto debate, quizás no muy popular en visitas de foristas pero sí profundo en los comentarios de los que participan y los que no participan también. Es todo un tema, doy las gracias por su trabajo. Si al asunto le añado la metafísica, aquello de la no existencia de la materia, aquello de que el verdadero hombre no es material, es espiritual, el debate se hace más complejo, más rico, más diverso, pero por lo pronto reitero la gracias al Doctor en Ciencias Luis A. Montero Cabrera por su artículo.

  • jpuentes dijo:

    algunas veces la falta de transparencia no es sólo la omisión, sino también la de mencionar algo muy trivial un poco para desviar atenciones y otro poco para decir: “lo dijimos”, pero no lo dijeron bien…. o no lo dijeron como es debido…

    • Jose R Oro dijo:

      Muy de acuerdo con usted, estimado jpuentes

    • Andrés dijo:

      Coincido con usted amigo jpuentes.

    • El buril dijo:

      jpuentes: amigo en lo obsoluto. Hice alusión pues el artículo del autor se mete un poco en el asunto filosófico, en realidad me son cercanos artículos period´sticos que trabajan para la Monitor Radio International, y de los periódicos y revistas de la Iglesia de Cristo Científico que trabajan desde este pricipio, han ganado muchos premios reiterados por sus labores como periodistas, le repito en lo absoluto quise desviar la atención ó turbar a los estimados foristas que participan. El tema que nos presenta el autor es muy interesante y muy importante, aprecio mucho todos los comentarios.

  • Andrés Dovale Borjas dijo:

    En la prensa como en toda la superestructura de la sociedad lo determinante son las relaciones de producción o de propiedad como nos enseñó Carlos Marx, mientras los medios de producción no estén socializados, es decir administrados directamente por los propios trabajadores organizados en cooperativas y mediante la autogestión obrera, el Estado será el dueño de ellos y quienes los controlan, administran y disponen de ellos y del excedente producido por la explotación del trabajo asalariado, la burocracia es la que tiene el poder real y es la que decide que se puede publicar, donde como y cuando publicarlo y qué no publicar. No habrá transparencia informativa mientras los medios de información estén controlados por los representantes de esa burocracia. Solo el verdadero Socialismo -Protagónico, Democrático y Autogestionario- permitirá una transparencia en la economía, la política, la cultura, la ciencia, el arte y la sociedad.

  • edu dijo:

    y????

  • jpuentes dijo:

    El unico antidoto para la falta de transparencia es la cultura y con ella el estar suficientemente informado: leyendo, hablando con la gente y viajando. Al cubano le ha tocado siempre leer y hablar…. jejeje. Recientemente en mi trabajo propuse socializar una información con el animo de que la gente participara y emitiera opiniones y propuestas utiles para un proceso en marcha. Y me dijeron algo así: “nosotros lo entendemos, pero ellos no lo van a entender”, o “si no todos nosotros lo entendemos como es posible que ellos lo vayan a entender” o “no es conveniente publicar esa información porque los ánimos no estan muy buenos”. “Ellos”, obviamente son los trabajadores. La info era para que los animos estuvieran, precisamente, mejores y para lograr una mejor participación laboral. Por otro lado cómo es posible que unos presupongan que otros no van a entender?. Y como es que unos tengan la capacidad para decidir que entienden o no, los otros?. Esa practica es bien conocida en nuestros medios y mas se parece a practicas de los ´70 (el quinquenio gris de la cultura, en cuba) que a lo que nos ocupa en el s.XXI para ella y para el conocimiento. Si queremos en el socialismo unas fuerzas productivas desarrolladas, debemos tener unas fuerzas productivas bien informadas. Y si queremos aplicar la teoría marxista-leninista del Socialismo debemos tener unas fuerzas productivas mejor preparadas culturalemente. No lo digo yo, lo dijo Lenin.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Magnifico articulo profesor, coincido totalmente con usted. La propiedad sobre los medios de comunicación no determina la calidad y veracidad de la información, o de cualquier servicio, eso se define en los conceptualización de políticas claras a tono con los interese de la mayoría y el papel que jueguen las personas en esa profesión, el rigor profesional. Pero estamos ante un fenómeno mucho más grande, más abarcador que determina, y hay que tener en cuenta antes de valorar tales definiciones o políticas , el actual contexto. Lo primero esta analizar en analizar e interpretar el contexto en que nos desenvolvemos, y hacerlo de forma dialéctica, en una mundo que cambia vertiginosamente y se supera tecnológicamente de forma descomunal así mismo, constantemente, donde hace al actual momento tecnológico el protagonista, tanto por la velocidad con que se producen los cambios, como por la cantidad de información que se mueve por segundos, una revolucionando en el mundo de la información, los cambios nos superan, no permiten que los sistemas actuales y creados nuevos para desarrollarlos lleguen a madurar, antes son superados por otros cambios con creces, en un constante rediseño, imposible a estas altura del juego de retener o maniatar, se destapo el genio que estaba dentro de la botella, ya es imposible volverlo atrás y cada vez será más difícil controlarlo de forma absoluta y monopólica como se venía haciendo, la globalización de la información y las comunicaciones, significan también una transformación de todo el esqueleto social, nada escapa a la influencia del vertiginoso influjo de estos tiempos en la información, a la larga los que más pierden poder serán los dueños de mundo, que aun con su capital financiero no pueden ya recuperar lo que han perdido en control y dominio, en ese club hay nerviosismo mirando el futuro, esa nueva coyuntura es también una oportunidad para los oprimidos, para los revolucionarios, para provocar las transformaciones y cambios necesarios para bien de la sociedad.
    Este nuevo contexto en la información es fruto, por un lado el alto nivel cultural alcanzado por la población en general en el mundo a partir del siglo XX y por el otro, la aceleración que ese proceso sufre por la revolución tecnológica que vivimos, esos dos elementos han construido una simbiosis que arma cada vez más al individuo, lo empodera, donde ese individuo rompe y supera muchos de los patrones y diseños institucionales que lo limitaban, que lo guiaban en su ejercicio ciudadano dentro de la sociedad, todo como resultado de esa combinación entre cultura y tecnología. La revolución de las tecnologías de la información y las comunicaciones y el incremento exponencial de aparatos móviles ha puesto el poder en manos del individuo, del viajero, del lector, al permitirles tener más acceso a más información y más proveedores, y un sinfín de más canales, más destinos y más decisiones en su solvencia espiritual. Ese proceso viene afectando el posicionamiento de los intermediarios, llámense medios de comunicación, agencias de viaje, grandes almacenes de venta productos, transporte, y más……………. Para poder sobrevivir eso grandes y poderosos monopolios están obligados cambiar su rol o razón de ser, se modifican pasando de gestores, grandes almacenes, de fábricas de información o de monopolios de viajes, a consultores y plataformas para facilitar y atraer al nuevo cliente, se transforman en facilitadores, la tendencia es que definitivamente la función de gestión monopólica como hasta hoy la conocemos desaparecerá, no quiere decir que el monopolio desaparezca, todo lo contrario, se transforma y se fortalece, esta función es la que deja los mayores ingresos, y los dueños del mundo no renunciaran a ello, lo que vemos hoy es un proceso de adaptación al nuevo cliente, al nuevo escenario tecnológico, para ello se diversifican, y asumen como empresas globales, un rol diferente a partir de la certeza de que cada vez más las personas conciben el mundo a su alrededor a partir y través de un teléfono inteligente, las personas se hacen adictos tecnológicos, al disponer de un móvil en sus manos, entonces la inmediatez es el todo, lo verdadero, si esa sensación de inmediatez, es sinónimo de actualidad, de informado, de modernidad, de verdad, y esa percepción se usa para enfocarla hacia las cosas, el resto entonces es secundario, todo gira alrededor de ese mundo, por esa razón esas empresas se transforman hacia ese fin. Las cosas hoy en la actualidad son la publicidad, que de forma colateral se promocionan, y financian los sistemas informativos, en el futuro los dueños del mundo prevén y diseñan que las cosas sean el objeto principal, la esencia sobre lo cual se mueven los nuevo s interese de las personas en ese nuevo escenario tecnológico a partir de un móvil, y lograr así que las noticias pasen a ser la publicidad, lo colateral, lo accesorio que intercalan dosificadamente entre las cosas, que es el principal interés del individuo, lo que busca, porque esas cosas que busca responden a necesidades previamente fabricadas, de esa forma manipularan la opinión, la encadenan .
    En este nuevo contexto los que construimos una sociedad socialista tenemos una ventaja estratégica, que bien usada, nos asegura el éxito, el uso de la verdad, ahí está el antídoto, en este escenario tecnológico, en esa transparencia que pide el profesor Montero, esa es nuestra principal arma en esta batalla. El punto es como perfeccionar el manejo de esa verdad, que como tal no se convierta en manos del enemigo en un arma para atacarnos, en mi opinión hay una sola forma, una sola clave, la inmediatez de la verdad, la inmediatez de toda la verdad, decir toda nuestra verdad con valor periodístico, pero nosotros primero, cederla nos debilita, aun cuando eso nos lastime, en esta desigual lucha en la actual coyuntura, la verdad dicha por nosotros es una muestra viril de fortaleza en el ejercicio periodístico, y en la vida del pais, hoy todo se filtra y todo se sabe, a la larga todo se sabe, la transparencia nos fortalece.

    • jpuentes dijo:

      Hector…Es la verdad el principal activo de la prensa cubana, pero en busca de la verdad, ponemos en riesgo la inmediatez y dejamos el campo libre a que otros sean los primeros. Y ser los primeros en los medios es tener a la audiencia del lado de de ellos: de los primeros. La falta de espacio produce sintisis y la sintisis, en ocasiones, cercena la verdad. Otros por no tener habilidades de sintisis entonces realizan omisiones. Las omisiones a veces la producen elementos no profesionales del gremio que convocan a falta de. La investigación de una info tiene un costo que muchas veces no se está en condiciones reales de aumir. En fin, que producir contenidos en tiempos tecnologicos es complejo, porque la competencia es grande. Pero insisto: cultura y coraje… y dinero, porque todo se hace con dinero. Y esa cultura debe pasar en primer lugar por los editores y por las politicas. Obviamente sin descontextualizar. El analisis de este asunto, que propone el articulista es y debe ser desde diferentes angulos, pero por cualquier angulo que usted lo analice va a estar siempre, la cultura.

      • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

        Saludos estimado jpuentes y gracias por atender el comentario.
        Es así, la cultura es la tabla de salvación, sin ella no hay salvación para nosotros como clientes en este mundo tecnológico, en la cultura esta la posibilidad de sobrevivir y desarrollarnos, sin ella, se pierde todo. Lo que trata el artículo, es precisamente una mirada desde el otro lado, no desde la posición de cliente, si no desde el ángulo de los que tienen la responsabilidad de trazar y ejecutar esas políticas informativas.
        Eso no escapa en esos mega diseños , ellos hoy no se concentran en lo que aporta la cultura, ese es un cimiento que de carambola tranat de debilitar, precisamente se enfocan en el lado opuesto, parten de un sistemático diagnóstico que hacen de nuestras emociones, diseñan una arquitectura probable de hacia dónde marchan esas tendencias de nuestras emociones como clientes, ellos ya no compiten por el mercado, ese término quedo para nosotros, ellos compiten por el posicionamiento social, una etapa superior en la competencia por el mercado, por lo tanto un teléfono móvil no es noticia, es una necesidad, incluso llegara a ser la primera necesidad, lo primero, aun antes que una casa, porque sin un teléfono inteligente en tus manos, sencillamente no existes, porque la arquitectura del mundo será con ese aparatico en tus manos o implantado detrás de tu oreja. Para existir en el mundo dentro de unos años, será obligatorio, existir de tres formas, #1, tu carnet de identidad, #2una cuenta en el banco, y #3 con un numero celular, este último será el más importante y el que más se utilizara, él nos dará dimensión de universalidad, sin el somos una partícula, incluso con el se puede prescindir de los otras dos, pero a ese aparato nadie podrá sustituirlo, es algo sin dudas preocupante, como en películas de ciencia ficción. El móvil servirá en cualquier frontera, el que no se subordine esa posibilidad se auto cerrará a la industria del milagro, el turismo, y esa industria pesa cada día más en todas las economías, no queda más remedio que aceptar el reto.
        Nuestros directivos donde más deben fortalecerse para dirigir con éxito, el diseño de políticas, bien sean en los medios de comunicación o empresas de servicios o productivas, la clave está en desarrollar la empatía, porque hoy para triunfar, una de las diferencias más importante en la actual modernidad, está en esa habilidad, porque el escenario a valorar, o a discutir no es el hoy, es el futuro, sobre algo que no existe, y descubrir hacia donde van esas necesidades de las personas, cuando de políticas se trata, solos es posible con mucha empatía, para adelantarnos a ellas ,para organizarlas y satisfacerlas, en ese ejercicio dentro del socialismo, pudiéramos tener más ventajas, al disponer del sistema de la ciencia en ese asesoramiento, y hacer frente así, a los intereses del capital mundial, porque obligatoriamente tenemos que integrarnos al concierto mundial que ellos diseñan, el reto hay que enfrentarlo, donde ellos manipulan nuestras emociones, e intentan gobernarlas y tecnológicamente colonizarlas, esa es la lucha entre esas grandes empresas globales, las nuevas metrópolis del firmamento. Para ello, se enfocan en estudiar e intentar dominar la parte más amplia de cualquier pirámide de motivación, su base, donde se mueve el 100%, de las personas, de cinco a seis niveles en cualquier pirámide, se concentran en las tres más grandes, las necesidades fisiológicas, la seguridad y la afiliación. La teoría es sencilla, existe una jerarquía de necesidades agrupadas en cinco o seis niveles y los humanos solo atenderemos a las necesidades superiores una vez que tengamos cubiertas las necesidades inferiores, las superiores por supuesto son las más relacionadas con la cultura, pero ellos nos harán creer que no necesitamos esforzarnos por los niveles superiores, nos mantendrán entretenido en esos niveles, realmente para que esforzarnos, en el que estamos todo esta resuelto..

        .

      • jpuentes dijo:

        Sí efectivamente. Cuando hablo de cultura hablo de una cultura bidireccional. O sea, desde el lado del cliente y desde el lado de los que producen para esos clientes. Yo hago un llamado a ello. A los productores, a los que aplican las politicas, porque muchas veces la politica está clara para los que tienen la cultura necesaria para interpretarla mejor y en consecuencia aplicarla. Por eso insisto no en los que crean las politicas, sino en los que tienen el rol de aplicarla, que muchas veces (y así lo señalado el propio Raul), no tienen la cultura necesaria para aplicarlas bien. Y eso amigo, Hector, se logra gestionando el conocimiento, que muchas veces pasa también por el sentido de la voluntariedad para socializarlo, rol de los que dirigen para promoverlo e invertir en ello. Un placer conversar con usted.

  • Andrés dijo:

    Es un necesario llamado de atención Prof. Montero.

  • aceite dijo:

    muy buen artículo. desgraciadamente en la mayoría de los casos se hace lo contrario.

  • MAU dijo:

    FRASES:
    1. El desacuerdo honesto es una buena señal de progreso”.
    2. “Incluso si eres uno en minoría, la verdad es la verdad”.
    3. “La verdad jamás daña a una causa que es justa”.
    4. la verdad es como una gota de aceite en la inmensidad del lago, siempre sale a flote

  • ELCUBANODEAPIE dijo:

    DEMASIADO COMPLICADO PARA DECIRLE AL PAN ¨PAN¨ Y AL VINO ¨VINO¨. ESO LO DIJO MUCHO MAS SENCILLO EL CHE GUEVARA.

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Luis A. Montero Cabrera

Luis A. Montero Cabrera

Es Doctor en Ciencias y miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba. Preside el Consejo Científico de la Universidad de La Habana y es expresidente la Sociedad Cubana de Química (2012 – 2016).

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