Imprimir
Inicio » Opinión, Cultura  »

Ivancito, más conocido como…

| 19

Iván Lejardi

Una noche mi hija me arrastró a un concierto de música electrónica. Ya los huesos no dan para mover mi estructura anatómica como hace años, así que me dediqué en una esquina de los Jardines de la Tropical a mirar cómo adolescentes y jóvenes disfrutaban los acordes que salían de una computadora, preparada de antemano por un DJ. El joven que hacía enardecer a la multitud es conocido como DJ Lejardi.

Con gafas negras y una seria expresión en el rostro, Lejardi levantaba un brazo para estimular a los bailadores. Algo diferenciaba a los sonidos que salían de los amplificadores. No eran como los que uno acostumbra a escuchar en otros lugares dedicados a animar la danza. En el fondo de esa música se sentía lo cubano. No estoy exagerando. Y quien estaba produciendo esa maravilla era un joven, a quien no conocía personalmente, hasta que mi esposa me explicó quién era.

Hace casi veinte años que ella conoce a Iván Lejardi. Por supuesto, en aquel momento, y hasta ahora, le llamaba Ivancito. Resulta que un día, ya crecido, se marchó a Santa Clara a estudiar Artes Plásticas. Y con esa misma pasión, se adentró en el espacio de la música electrónica. No por gusto escuchar sus obras nos hace recordar dibujos no tan abstractos como pudiera creerse. En su producción se fusiona la mentalidad del artista plástico con la del músico.

Hace ya un año del momento en que fuimos formalmente presentados. Estaba Lejardi emocionado con un proyecto que el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica, al cual pertenece, se encontraba impulsando para la realización de grandes conciertos con la participación de los más reconocidos DJs internacionales. Ivancito me nombraba a sus ídolos, y me obligaba después a preguntarle a mi hija por ellos y a escuchar su música.

Ese proyecto aún no ha fructificado. Pero Lejardi y Enmanuel Blanco (Director del Laboratorio) siguen confiando en su feliz realización. Siempre defendiendo el papel de la institución, ambos no pierden tiempo cuando llegan nuevas noticias sobre los avances alcanzados en el largo camino que siempre existe cuando de plasmar sueños se trata. Lejardi discute, argumenta, y su prestigio hace que encuentre los oídos receptivos que tanto uno necesita cuando se presenta una idea renovadora.

Realmente me alegra ver cómo un artista que arrastra a miles de jóvenes se comporta de una manera tan modesta y franca en sus relaciones con los demás. No lo veremos nunca alardeando de sus éxitos ni desdeñando a nadie que se le acerca. Tampoco se guarda los secretos de su arte; los transmite en cursos periódicos que organiza a través del Laboratorio. Y mientras aguarda por compartir escenario con sus colegas de otras latitudes, continúa estudiando para no quedarse atrás en lo que tan bien hace.

Ahora anda feliz con las buenas nuevas de su participación en un próximo concierto el primer domingo de marzo donde participarán representantes de la élite de la música electrónica mundial. Fue una noticia inesperada, pero bien recibida. Conozco que está trabajando fuertemente para los quince minutos que le fueran asignados a cada uno de los 4 Djs cubanos seleccionados por los organizadores.

Y mientras eso ocurre, sigue soñando con el proyecto que arrancó hace un año. Está convencido de que no solo permitirá el acercamiento del público cubano con lo mejor de la música electrónica mundial, sino que también le brindará a los mejores representantes de la Isla la proyección internacional que siempre se necesita cuando de una carrera artística se trata.

Ivancito sueña. Y yo estoy convencido de que, más pronto que lo que se pueda imaginar, las plazas donde se presentan los más afamados productores de música electrónica se colmarán también cuando se anuncie: “De Cuba: DJ Lejardi”. Se lo merece.

Se han publicado 19 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Lesly dijo:

    DJ Lejardi es el autor de la banda sonora de una telenovela que se trasmitió hace años con el titulo La Botija?

    • Rosa Marquetti dijo:

      DJ Lejardi es el hijo de Danilo Lejardi, excelente y recordado realizador audiovisual, de aquel grupo que llamábamos entonces La Fílmica de las FAR. Con “”La Botija”, Danilo Lejardi dejó un producto memorable, más bien inolvidable en el camino azaroso de nuestra TV. Si no me equivoco, a Danilo Lejardi se debe el descubrimiento actoral de Vladimir Cruz. En fin, que de casta le viene el talento a DJ Lejardi.

  • José M. Calero Gross dijo:

    Tiene la condición Sine Qua Non para ser cantante / artista : espejuelos negros… a veces aunque sea de noche

  • Ivelisse dijo:

    Arriba Ivan jeje estuviste genial este Sábado :)

  • NHM dijo:

    Como siempre mis respetos Omar, ojala cumpla sus sueños Ivancito. Cada uno debe luchar por sus sueños aunque no todos se cumplan.” Una vez leí una cita que decía: No permitas que los que no sueñen no te dejen soñar”

  • Ing.Luis Enrique Fuentes Salas dijo:

    Nuestra querido archipielago Cubano tiene talento multidisciplinario, como diria Ruperto, A PULULU, lo que pasa que como Ud bien expresa : ¨el largo camino que siempre existe cuando de plasmar sueños se trata. Lejardi discute, argumenta, y su prestigio hace que encuentre los oídos receptivos que tanto uno necesita cuando se presenta una idea renovadora.¨ Hacen falta valientes para que vean lo que hay ¨adentro¨ y que no vengan de ¨afuera¨ a descubrirnos, en todas las artes, ciencia, tecnologia y emprendedores…!!!

  • Polémica dijo:

    “El icono desmedido de la banalidad o hablando claro sobre Iván Lejardi”

    La música electrónica en Cuba es un fenómeno que valdría darnos para una, incluso varias tesis de graduación de carreras como Sociología, Psicología, Historia del Arte y otras, que pueden despuntar lo que como fenómeno antropológico viene sucediendo en la escena cultural, y específicamente musical, cubana a partir de los intentos pioneros del maestro Juan Blanco, legando este, un sin-precedente en la historia de la música y la musicología en y de Cuba.

    A partir de los años finales del siglo XX en Cuba, comienza toda una hornada de plena tipificación de la música electrónica como recurso fehaciente de las llamadas música sin bandera(s) (no world music, como llaman erróneamente algunas personas). A raíz de la visita de unos Dj y productores alemanes a La Habana, estos introducen lo denominado como cultura electrónica, o lo que en su momento fue llamado, cultura “tecno”. A partir de ahí, vienen ocurriendo sucesos que poco a poco marcan la historia (aún mal contada por la ortodoxia oficial) del Movimiento Cubano de Música Electrónica.

    Más recientemente se afronta un proceso social de asimilación, pero que cae ya en el “sí porque sí”. Estamos hablando pues, de un estrato singular en la construcción de las identidades nacionales y su relación directa con el ámbito de la (re)creación de seres icónicos cubanos. En el espectro de la música electrónica el caso (más) evidente es Iván Lejardi.

    ¿Quién es Iván Lejardi?

    Iván Lejardi es un graduado de artes plásticas de la Academia en Villa Clara que decidió abrir el enfoque fijo, estático y “tradicional” de las artes plásticas para entonces decidir probar suerte con la realización de audiovisuales y se prueba a sí mismo de ser capaz de crear la música para sus propios proyectos. Deviene entonces un aprendizaje de las técnicas de producción de la música electrónica. Luego de todo esto, se comienza a insertar en el circuito de los escasos espacios dedicados a promover el género en la isla y de una forma, al menos por ahora, irrevocable, se ha convertido en un icono. Algo que tienes que consumir porque sí.

    La iconografía generada por el populismo alrededor de la persona de Iván Lejardi es toda una impronta creada en el imaginario popular. Pareciera que es necesario un David (de Miguel Ángel) en la escena electrónica cubana. Particularmente no estoy de acuerdo con el criterio de la necesidad urdida por las grandes maquinarias de la industria musical internacional, con respecto a la vehemente construcción de un icono, una imagen. Soy de los que cree que, salvando distancias estéticas y artísticas (literalmente), se entreteje siempre una (in)consciente manipulación por parte del o los creadores de alguna obra de arte (alejándonos también de los conceptos y criterios especializados de lo que se denomina arte culto, lo banal y demás nominaciones) hacia el público receptor y consumidor de arte.

    Ahí confluye lo denominado, muy atrevidamente por mí, como “el arte de ser bello”. Resulta consecuencia directa del fenómeno social de construcción del icono como algo esencialmente “lindo” y “bueno”.

    Las producciones de Iván Lejardi responden a la necesidad urgente de materializar el hecho de “soy la vanguardia”. Queda expuesto entonces a la banalidad este “artista” que definitivamente no tiene rumbo autoral en su discurso ni sonoro ni perfomático. O sea, es una especie de carnaval de modas lo que estás “creando”, sin recurrir a los antecedentes (en el caso de su disco-proyecto BIO.M.A, del cual hablaré más abajo).

    Quiere ser pionero y es, en verdad, un humano que aprovecha inteligentemente (y brutalmente de forma poco inteligente aunque parezca paradójico y de antítesis lo que digo) las posibilidades de un mercado in crescendo que simula ser arte.

    El disco-proyecto que comenté arriba (BIO.M.A) es un ejemplo claro de “supuesto” precursor de las nuevas estéticas y formas de hacer arte. La idea original es buena. Supone una recontextualización sonora de esos “ruidos” que escuchamos a diario, para situarlos en un espacio más vanguardista, más de élite. Este disco propone un mensaje ecológico, aprovechando la cobertura mediática que predican a BIO.M.A como acelerador de un suceso que ya es cíclico en la música. Porque ya, casi, todo está dicho en el arte.

    Por eso quiero hacer una alerta a no dejarnos llevar por las “caras lindas”. Muchas veces esas son las que empañan la imagen realmente creativa que tiene la música electrónica en sus vertientes y producciones más reconocidas. Seamos consecuentes con un pensamiento de que la valía del arte no se mide por la posibilidad de ser rostro para revista alguna de farándula.

    • Marbelis González Mesa dijo:

      Voy a comentar porque soy una persona cercana a Iván Lejardi y me ha llamado la atención el comentario de Polémica. Parto de respetar todos los comentarios que se hagan porque respeto la diversidad y reconozco las riquezas que tiene el ser diferentes y tener variados puntos de vista. Pero siento muy injusto el comentario de “Polémica” cuando se refiere a la banalidad de Iván y al uso de “su cara bonita”. Nada tan opuesto a la realidad en la concepción de vida de este joven músico, que constantemente estudia, se renueva y no busca ser parte de una farándula, ni de estar en portadas.

    • Rosa Marquetti dijo:

      Como principio siempre: el respeto a la opinión ajena y sobre todo, el derecho de cada quien a expresarse libremente, pero no puedo coincidir con “Polémica” y lo que es peor, siento que de su texto salen olores enrarecidos. Iván no es responsable de tener la estampa que tiene, pero sí es responsable -y así lo ha asumido con total seriedad- de un afán obsesivo de autosuperación, por la aprehensión de lo mejor de la cultura musical cubana, por nutrirse de otras artes y modos… y ahí están los resultados. No sólo las multitudes jóvenes hoy necesitan de ídolos. Nosotros los cubanos siempre los hemos necesitado, nos hemos aferrado siempre a ellos como íconos indispensables de todo tipo en nuestras vidas y en el caso de los músicos, puede que algunos se hayan autoconstruído como tales, pero entre esos estoy segura de que no está Dj Lejardi. Su popularidad y aceptación viene de lo que nos ofrece, de su calidad y a la vez de su capacidad de seducción musical. No hay subterfugios ni concesiones. Me da igual que use gafas oscuras -las mismas que usan todos-, me da igual que sea lindo. Cuántos lindos caraspálidas nos acosan día a día y sabemos que pasarán sin saber que pasaron y nada de ellos quedará ni para recuerdo!!! Si Lejardi es capaz de, con las sonoridades con que se identifican los jóvenes, acercarlos a lo mejor de nuestras músicas pasadas, ya me sirve. Y eso, DJ Lejardi lo logra con un alto nivel creativo, asumiendo todo lo universal que considera útil.. y con creces!

  • Nordi Cana dijo:

    Respondiendo a la tal usuaria Polémica.
    A veces nos buscamos enemigos aun sin saberlo y sin motivo aparente, solo por obtener éxito en los que otros no han podido, por gustarle a otra persona, por ganarnos la amistad de alguien, por lucir mejor que ellos o por mil razones más.
    La mayoría de estos “enemigos desconocidos” padecen de una enfermedad llamada ENVIDIA, que es simplemente falta de amor propio y la falta de valor que se dan ellos mismos.
    Es un sentimiento propio del ser humano, pero algo ilógico ya que cada uno de nosotros tiene algo ÚNICO para dar, QUE OTROS NO TIENEN.
    La envidia directamente no hace daño, pero puede ser peligrosa y venenosa para la reputación ajena. La gente envidiosa propaga cosas falsas, calumnias y mentiras.
    No hay mejor respuesta para este tipo de gentes que ignorarlos y seguir adelante.

  • Piolin dijo:

    Con todo respeto me permito anotar – en relación con el comentario de polémica – lo siguiente:
    1.- No es culpa del Sr. Iván Lejardi que las actuales generaciones se expresen por medio de movimientos artísticos no convencionales, que, como su nombre lo dice, pueden partir y de hecho parten de recoger lo ya creado, modificar su estructura, intercambiar su concepción original y tratar de darle nuevas posibilidades de interpretación. ESO NO ES NECESARIAMENTE BANAL. Es posible que no sea la máxima expresión de la creatividad humana, pero, tampoco merece ser calificado de “banal”, ni de poco importante, solo porque no se esté de acuerdo con el tipo de música que LA POLÉMICA pretende poner a prueba con su contenido.
    2.- LOS ÍDOLOS, LOS ÍCONOS, los espejos sociales en los que la sociedad se mira y se encuentra y con los que se identifica, responden a una necesidad de búsqueda de algo con lo cual asimilarse y aceptarse, que sucede y ha sucedido desde el principio de los tiempos en todas las culturas, que es necesario para cimentar el desarrollo de una identidad propia, y, por ese solo hecho, no puede calificarse de malo o de bueno. Tampoco puede afirmarse – sin lugar a duda alguna – que la persona u objeto a la que la misma sociedad coloca en esa categoría, haya que aceptarlo o tragárselo porque si.
    Cada quien tiene la libertad de pensar lo que quiera de ese ícono o ídolo, pero, lo que no puede hacer, es tratar de imponer su parecer o valoración a los demás y menos aún, atacando a ese ídolo o ícono por ser una cara bonita o por usar anteojos oscuros.
    El autor o autora de LA POLÉMICA claramente no tiene de Iván Lejardi la misma opinión que este despierta en sus fans; pero, tampoco creo que tenga el conocimiento personal y directo del Sr. Lejardi – que lo autorice a decir en un artículo público con el que puede causar daños- que solo por que hace música electrónica, usa anteojos oscuros y tiene cara bonita, PUEDA CONSIDERARSE BANAL, POCO IMPORTANTE, POCO DEDICADO A SU ARTE, ABUSADOR DE LA PUBLICIDAD para afincarse en una actividad que el autor del artículo considera un seudoarte.
    3.- En el mundo actual – aún con las dificultades de comunicación que se puedan encontrar por escasés de medios tecnológicos, porque no hablamos todos el mismo idioma, porque no fuimos los primeros en crear algo y por tanto estemos retomando una idea ya creada-, es IMPOSIBLE no recibir información directa o indirecta de todo lo que sucede, casi que en vivo y en directo, en relación con casi todos los temas.
    Es cierto que la sociedad europea y en especial la alemana, por sus altas posibilidades de aprovechar la tecnología y demás facilidades en todos los campos, fue la primera en desarrollar unos sonidos “propios” en materia de música electrónica, y, de alguna manera ha sido el faro a seguir de aquellos que en las sociedades occidentales se han dedicado a este arte.
    Pero, descalificar de manera definitiva y terminante los intentos de creación de nuestros artistas locales porque no pertenecen a la élite extranjera de esa música o porque se cree que su proceso de creación doméstico no tiene la calidad de la extranjera, no es más que CERRAR la puerta de todo intento de independencia mental del colonialismo artístico, y, consecuentemente, CONDENAR a nuestros artistas al ostracismo solo porque no estamos de acuerdo con ellos.
    Iván Lejardi, como cualquiera otro de nuestros artistas renombrados en nuestro medio, no es un ícono o un ídolo porque EL mismo o ELLOS mismos se consideren así. Es nuestra sociedad la que les ha conferido ese sitio, la que los ha llevado hasta él y la que en él los sostiene. Claro, de acuerdo con la lógica de “LA POLÉMICA”, debe ser una sociedad llena de banales caras bonitas que usan anteojos oscuros.

  • Polémica dijo:

    Lo primero es que soy hombre, pero ese nick es para crear Polémica (sí, con mayúscula).
    Miren sencillamente tienen que abrir sus ojos o al menos los oídos. Personalmente mi música favorita es la electrónica. Pero sucede que Iván Lejardi se ha logrado iconizarse, siendo reafirmado por el populismo, repito, no popular; pues se ha hecho icono a base de no poner música de él. Y sí, es verdad que muchos Djs y productores cuando tienen un espacio para tocar en cualquier parte de Cuba no mezclan sus temas, pero es porque el público cubano es desconocedor. Por eso defiendo a capa y espada el Festival Proelectrónica, que se celebrará en abril próximo. La música que se toca en Proelectrónica es la que es producida por los que tocan ahí. En fin, hay que ir y escuchar la calidad que hay.
    He asistido al festival que dije arriba y me llamó la atención de un productor. Su nombre es Apolo y es de Santa Clara. Lo conocí en el 2013 cuando tocó en los dos conciertos propuestos por Proelectrónica. Me atreví a conversar con él pues me pareció bastante joven con su físico. Resultaba que tenía 15 años en ese entonces, próximo a cumplir en el mismo mes de julio los 16 años. Hablamos mucho y fue increíble todos los proyectos que quiere hacer. En el 2014 nos volvimos a encontrar y conversamos luego de tocar. Igual es excepcional lo que hace este joven ya con su edad, participando en un festival reconocido internacionalmente incluso. Lo último que supe de él es que es el director de BEAT135, revista cubana de música electrónica. Una revista que sigo bastante por la calidad que tiene, además que no tiene fines de lucro y se hace verdaderamente por amor al arte (en este caso al Movimiento Cubano de Música Electrónica). Y pues nada, les dejo el sitio para que visiten y digan qué tal. http://revistabeat135.cubava.cu
    De este muchacho también sé que tiene en mente hacer varios discos. Muy conceptuales. Lo que me sorprendió es que sus piezas están al nivel de cualquiera, al menos en Cuba. O sea, en el mismo festival cuando escuché todo me di cuenta que sus producciones tienen mucha calidad. Espero volver a verlo en el Proelectrónica 2016 para que me actualice de sus proyectos.
    Invito a ustedes y a algún redactor de Cubadebate que lo contacte por la misma página web de la revista y le hagan una entrevista. Es un muchacho muy diáfano y cordial. Y con la cuenta sacada tiene ahora mismo 18 años.
    En fin mi gente. Que lo que quise decir de Lejardi es que no tiene rumbo autoral. O sea es (literalmente) un carnaval de lo que se use en ese momento. Pero cada cual con lo que crea y le guste. Particularmente sigo las producciones de Apolo. Alguien lo conoce, sabe a quién me refiero, tienen música de él??? Alguna referencia???
    Bueno saludos a todos y lo mejor es el diálogo constructivo y la coexistencia de todos los criterios.
    Abrazos electrónicos!
    Nos vemos el día 6 de marzo con Major Lazer!!!

    • Marbelis González Mesa dijo:

      Hablar de quién es mejor de cualquier cosa no vale la pena, las personas hacen su esfuerzo, trata de hacer lo mejor que puede en lo que le gusta, y nos encontramos a lo largo del camino artistas excelentes. Polémica> conoces toda la obra de Iván Lejardi? no la música que pone en los lugares públicos, sino la que produce?

  • Andrés dijo:

    Caramba que pena que no tenga tanto tiempo para comentar al respecto.

    Soy un seguidor y cultor (en el pasado) de música electrónica. Lo mío empezó a finales de los 90, cuando siendo un veinteañero descubrí bandas como la británica the Prodigy y la norteamericana Christal Method, entre otras, y tuve la suerte de encontrarme con un loco que me regaló un montón de softwares para producir esta música. Tengo que añadir, además, que la otra suerte fue que mi padre, siendo programador, tuviera un computadora en casa por aquella época que me permitiera adentrarme en estos quehaceres. Esta música lleva tecnología, y el día que más creadores cubanos dispongan de ella la creatividad va a explotar. Lo primero que me impactó de este género fue la radicalidad de los ritmos. Así que se lo agregué a la guitarra (lo que siempre he sido es un cantautor, algunos le dicen trovador) y empecé a experimentar. Aunque después he seguido como persona, y como creador, otros derroteros, aún me sigue fascinando esta música. Hace poco tuve la suerte de ir a un concierto de the Prodigy en Hamburg y fue alucinante.

    En Cuba antes de irme (yo salí en el 2002), ya existía un movimiento bastante fuerte de este género, en algunos casos asociados a la Hermanos Saiz, y otros independientes. No conozco a Iván en particular, pero me alegro de su éxito. Tengo buenos amigos en el sector y me parece que es hora de que tengan su luz.

    Entiendo una parte del argumento de Polémica. Pero Polémica debe entender que esas obsesiones iconográficas pasan en Cuba todo el tiempo (nuestra obsesión con las telenovelas es muy fuerte) y no son culpa de Iván. Opino que, en términos de estética de masas somos un país bastante atrasado (el bonito sigue siendo el bonito de hace cien años). Nuestra concepción de lo “sexy” es muy encartonada, anticuada y muy conservadora, y no refleja la diversidad formal y conceptual que existe en la sociedad cubana y en el mundo. Creo que nuestros medios (en especial la televisión) han tenido una buena parte de la responsabilidad, pues se han dedicado a promover estos modelos. Por supuesto que tampoco me gustan estas cosas Polémica, y creo que hay que debatir sobre esto, pero hay que dejar en paz a los artistas. No hay que tomarla con ellos. Iván esta haciendo lo suyo y punto. En estos asuntos no critico a nadie, ni siquiera a los reguetoneros, los cuales hacen lo suyo también, pero se han convertido en una especie de “punching bag” moral.

    Hay que dejar a los artistas en paz. El verdadero problema, en mi opinión, es la limitada visión estética de una buena parte del aparato de promoción cultural en Cuba, el cual sigue renuente (por motivos varios y dignos de estudio) a reflejar la hermosa y verdaderamente “sexy” diversidad que subyace en nuestra sociedad. El día que nuestros medios cambien de parecer, entonces la gente podrá elegir lo que prefiera, cada público irá a ver al que más le guste, y las aguas tomarán su nivel, Pero, Polémica, no hay necesidad de culpar personalmente a Iván de todos estos desareeglos institucionales y sociales. El es simplemente un artista haciendo lo que puede para salir adelante. Y sus resultados son meritorios.

  • Vanguard dijo:

    Decir que Iván Lejardi ha logrado iconizarse a través de música que no es de él, es una calumnia inmensa, soy seguidor de su obra y gran parte de los premios que ha obtenido Lejardi ha sido de forma institucional y nacional con obras de su autoría, ejemplo: 3 Premios Lucas con su video “CERO”, renombrado en ese momento como “Video de Autor” por el difunto y respetado Rufo Caballero, además como realizador obtuvo otro Lucas el año anterior con su video de Stop Motion que hasta la fecha permanece en la antología del videoclip cubano, “ Premio Cuerda Viva 2010”, y premio “Cuba Disco 2013”, el disco “Welcome To el Mundo” de Lejardi, primer disco de música electrónica cubana licenciado por una disquera nacional (Producciones Colibrí) en la que por lógica no puede establecer ninguna negociación con el artista hasta que la obra no sea claramente original y registrada por las empresas de Derecho de Autor. Eso demuestra que el artista en cuestión no ha sido promovido por las autoridades culturales por “pinchar” música de otros productores sino por su obra. He escuchado producciones de Iván Lejardi que no se distinguen en cuestiones de factura y concepto con las internacionales, y las personas suelen pensar que no son propias del artista, además, en términos de “Dj” ningún Dj internacional ha “pinchado” en una fiesta, música propia durante de 1 o 4 horas de sesión, a menos que sea un concierto propio de ese artista, si bien ponen hasta un 10% de su obra, el resto son “Remezclas” o “Bootlegs”(Remezclas No Oficiales) o incluso obras de otros productores de la disquera de ellos representan. El punto es que el arte de los Djs ha sido criticado en ese aspecto y muchos màs durante años y no solo en Cuba, sobre todo por conservadores del medio, siempre deja margen para discusión, pero el resultado al final es que las personas la pasen bien con buen balance y buena música. Este ejemplo lo podrás ver claramente con “Major Lazer” en la tribuna este 6 de marzo.
    Por otro lado, muy buena la “Apología de Apolo” pero este artículo es de Iván Lejardi, la intención de desprestigiar a un artista con una trayectoria creando el terreno para promocionar a otro en gusto personal, es bien baja y desagradable, si el artista “Apolo” es tan “talentoso”, aclarando que no es mi intención negar, entonces que su arte siga abriéndose camino a través de la institución o por donde màs le guste, y si es verdaderamente bueno, ya llegará a ser tan importante como él quiera ser.
    Pro electrónica es un Festival importante en el que han trabajado muchos productores cubanos de este género, incluyendo a Lejardi (Con su Música), si bien no ha participado en todas las ediciones por razones que sea, las veces que se ha presentado ha sido con su obra, tengo entendido que Pro electrónica tiene un sistema de evaluación muy intenso y eficaz donde los artistas son bien seleccionados y si alguien dice lo contrario, eso sí que demuestra carencia de información. Por lo pronto, todos nos veremos en el concierto de Major Lazer, donde estarán los 4 Djs y productores cubanos seleccionados para compartir escenarios con ellos y con SU MÙSICA bajo el brazo, estos Djs y productores cubanos son: Reitt, IA, Adroid y “LEJARDI”, seleccionados precisamente por los organizadores del concierto y Diplo en persona. A ver si ahora se va a seguir intentando manchar el nombre de un ARTISTA bajo un “hombre”, que claramente no quiere que se vea el suyo. Nos vemos en la tribuna.

  • Amelia Peláez dijo:

    QUE ME DIGAN FEO EN CUANTO ME VEAN……………TODOS LA DESEAN………..FEOOOOOO.

    Quéeee pena que hayan “críticos”, según se AUTO adjudican, que para exaltar las condiciones de un d e t e r m i n a d o artista, tenga la necesidad imperiosa de tratar de denigrar a otro, y digo tratar porque denigra quien puede y NO quien quiere y de verdad demuestra que tiene demasiada necesidad de hacerlo(NI PENSEMOS CUAL ES), pero se desprende de la mata a tal punto que parece que es su declarado enemigo a puertas abiertas perooo con la cara escondida, SERÁ ODIO?, SERÁ CARIDAD, QUE SERÁ,SERÁ? aunque está bastante clara la fuente y hablando de clara está mira pa eso Santa Clara, tierra que conozco muy bien Y ADORO.
    Es válida cualquier opinión y se respeta siempre y cuando parta de la buena fe, y con argumentos ciertos, reales y sólidos y con ánimos constructivos, los verdaderos críticos aunque sean duros siempre el trasfondo de su mensaje se torna con energía constructiva, para que el artista en cuestión que además es un ser humano, pueda valorar el análisis y llegar a superarlo, pero querida Polémica, te pasaste de la raya, la verdad que me das vergüenza ajena, dices que eres un hombre, sin embargo pensé que esas palabritas venían de una mujer, y esto es sin ánimos de ofender, realmente el mensaje me llegó así, bueno eso no importa, lo que importa es que tu valoración fue bien fría y sí que banal, la tuya sí que es banal, más bien diría mediocre, pero querías mediatizarte y buscaste un punto sin darte cuenta quizásssssssssss sin pensar que tú eres el punto y coma.
    Ni remotamente conoces sobre LEJARDI en ninguna de sus aristas, pero en ningunita y no me digas que sí, porque las mentiras tienen patas cortas y tu perdiste hasta el zapato, el que empuja no se da golpe y te gustaaaaa, VALORA Y ESCOGE MEJOR TUS FUENTES y quienes te empujan y quizás pongan en tu boca, en tu mente lo que QUIZÁS nunca pensaste. Y lo que dijo el Sr. o Sra. VANGUARD y que muy profunda a tal punto que puede ser tema de tesis universitaria es “LA APOLOGÍA DE APOLO”, que hiciste, pura antología de un futuro blablablá para un licenciado.
    No importa LEJARDI, se puede cerrar una puerta pero se te abrirán miles, lengua no habló que Dios no castigo, el sol no se tapa con un dedo pero parece que hay unas cuantas gentes mancas por aquí, allá, Santa Clara y acullá.
    Lejos dela mala onda, baja y ruin que Polémica trata de trasmitir e imponer sobre este artista y sí que lo es y no me j…. con la verborrea barata, de su persona y artísticamente, eso lo beneficia y lo engrandece.
    Chivo que rompe tambó con su pellejo paga.(Refrán Tradicional).
    Las patadas se reciben según del burro que la de..(Refrán Tradicional).
    Nos vemos en la tribuna el domingo Iván Lejardi, Ivancito, o como nos dé la gana llamarlo, siempre con el respeto y cariño que además te has sabido ganar, con ética y admiración hacia todas las personas que te rodean tanto profesionalmente como en todo sentido y es recíproco.
    EL QUE AJÍ PICA ES PORQUE AJÍ COME.(Refrán Tradicional).
    Sarna con gusto no pica y si pica no mortifica, tírame los quilos en el tablero que me voy, ay!!! que me voy, que me voyyy, por eso me pica aquí y voy a rascarme allá (Pregón Tradicional).

  • Jack Carlton dijo:

    Respuesta a Polémica (1)
    Como expresara Evelyn Beatrice Hall, ilustrando las creencias de Voltaire…,” Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo…”. Espero reciprocidad en este sentido.
    Para mi está claro que detrás del pretendido interés del comentarista Polémica en desprestigiar la obra y la persona del DJ Iván Lejardi, hay un propósito mayor que es el de someter a la crítica el actual panorama de la música electrónica cubana. Y eso, es un legítimo derecho. Lo que sucede es que los argumentos esbozados aquí pecan de ser infundados y de estar maliciosamente descontextualizados.
    La música popular cubana es un notable ejemplo de integración y síntesis de corrientes, timbres y expresiones musicales de diversa procedencia. Por otro lqado, está más que documentado que el propio Juan Blanco, pionero indiscutible de la música electrónica en Cuba, pudo finalmente encontrar su propio universo creativo al entrar en contacto con las tendencias musicales de la vanguardia europea a principios de los años 50 del siglo pasado.
    Por eso, esgrimir, como si se tratara de un infortunio, que el movimiento de música electrónica asimilara en su momento la cultura “techno” no sólo resulta ridículo, sino que denota una falta total de conocimientos sobre cómo se conforman las corrientes y manifestaciones artísticas. Sería como criticar a los padres de la Nueva Trova por haber asimilado el folk, el rock y la imaginería de Bob Dylan, o la música brasileña.
    Abro paréntesis. Sé que estamos hablando de, por lo menos, dos acepciones de la música electrónica. De un lado, aquella que va de Kraftwerk a Jean Michel Jarre, y la otra, que comprende la música electrónica bailable (EDM) y el trance. Lo que da origen al artículo del señor Omar Olazábal es su experiencia personal con la música electrónica bailable (EDM).
    Por eso, otro de los errores que atribuyo al comentario de Polémica es que no establece diferenciación entre estas corrientes, pasando olímpicamente del maestro Juan Blanco a la influencia de unos productores alemanes, y luego a los Djs cubanos de música electrónica bailable. Cierro paréntesis.
    Siguiendo entonces con la línea trazada por la experiencia del señor Olazábal, diría que la EDM hubiera llegado a Cuba irremediablemente, tarde o temprano, con o sin alemanes, como han llegado otras corrientes musicales. Y si llegó para quedarse fue porque encontró un público.
    En arte, nada se impone de a “sí porque sí”; o dicho a lo cubano, un público no se forma “a la cañona”, y menos por decreto. Recuerdo aquellos sanos y loables intentos de los ritmos “Pa’Cá” y “Pilón”, creados por los maestros Juanito Márquez y Enrique Bonne, respectivamente, allá por los años 60. No se expandieron; váyase a saber porqué. El público no los asimiló.
    Y bueno, después de todo, qué problema hay conque la gente se identifique con la música electrónica bailable.
    A diferencia de otras modalidades musicales que promueven hoy día en Cuba el mal gusto, la chabacanería, la violencia de género, la discriminación, y otras calamidades, la música electrónica _ sí, esa misma, la llamada “música sin banderas”_ lo que busca es proporcionar un espacio para el disfrute colectivo más allá de razas, identidades sexuales, y diferencias políticas o ideológicas.

  • Jack Carlton dijo:

    Respuesta a Polémica (2)
    Si no fuera porque desde el enunciado de su comentario, Polémica descubre sus intenciones mezquinas de degradar la cualidades artísticas del DJ Iván, parecería como que se trata de una estrategia de marketing del equipo de prensa del propio Iván para dimensionar su figura, haciendo uso de esa táctica tan socorrida últimamente por el Branding: “que hablen mal, pero que hablen”.
    Por un lado, expresa Polémica tantas veces los calificativos de “bello”, “bueno”, “lindo” refiriéndose a Lejardi, que yo mismo, que nunca he estado pendiente de si un artista masculino es atractivo o no, me he sorprendido chequeando varias veces la foto de Iván que preside el artículo para constatar si lleva razón o no. Y sí, el joven tiene “buena pinta”, es bien parecido.
    De otro lado, hay tanta vehemencia, y hasta cierta histeria, detrás de las pretensiones de Polémica de “revelar” la verdadera identidad de Lejardi, que uno termina buscando información adicional en la web referente al DJ, bien sea para corroborar o desmentir las supuestas “fundamentadas” afirmaciones.
    Y así, buscando, uno se percata de que Lejardi no es el graduado de artes plásticas que, según Polémica, dio un traspiés y cayó de bruces en la música electrónica, sino que se trata de un joven artista que ha venido labrando su propio camino dentro del medio, a golpe de mucho esfuerzo y dedicación.
    Al decir de Polémica, la supuesta banalidad de Lejardi radica en que “no tiene rumbo autoral en su discurso ni sonoro ni perfomático”.
    Comencemos por aclarar que la banalidad no tiene nada que ver ni con la coherencia estilística ni con el rumbo autoral en términos artísticos. Por ese camino, y guardando las respetables distancias, Picasso debió haber sido etiquetado entonces como un artista muy banal en su época, ya que consumió 18 años antes de desarrollar el Cubismo, pasando antes por su ruptura con el realismo, las etapas azul y rosa, y el llamado Protocubismo. Es que la constante necesidad de explorar, investigar, buscar nuevas alternativas de expresión son cualidades inherentes a la naturaleza del verdadero artista. Reitero que Polémica no tiene ni idea de cómo funcionan los mecanismos de la creación.
    No creo haber visto foto alguna del DJ Lejardi en primera plana de ninguno de los órganos de prensa nacionales, ni siquiera en suplementos. La cultura del “pritiboi” (Pretty Boy) a lo Bieber, Maluma, Levine, y otros es propia de países capitalistas donde sí hay una necesidad comercial de crear íconos respaldados por una imagen acorde al público-target. Así que la pretendida alerta de Polémica para que no nos dejemos llevar por las “caras lindas” so pena de empañar nuestra apreciación sobre la verdadera música electrónica es ridícula y descontextualizada.
    Pero, hay otra cualidad que desconoce Polémica y es la versatilidad. El hecho de que Lejardi pueda hacer bandas sonoras para filmes y documentales, experimentar dentro de la música electrónica vanguardista, musicalizar exposiciones de artistas plásticos y fotógrafos así como espectáculos teatrales de danza, trabajar con agrupaciones folklóricas y, a la vez, poner ¡a gozar! a la juventud cubana en espectáculos masivos a lo largo de todo el país, respaldado además por premios, reconocimientos y nominaciones de entidades culturales nacionales, lejos de ubicarlo en la carroza del “carnaval de moda” al que alude Polémica, lo que hace es distinguirlo como uno de los productores musicales más fecundos y versátiles de Cuba. Y sí, porqué no también, como un verdadero ícono de la música electrónica.

  • Piolin dijo:

    Para seguir con lo dicho. Quien requiere APLASTAR a otro para poder imponer su voluntad o defender una idea, reconoce de manera implícita QUE ES INCAPAZ de vencerlo DE FRENTE, CON IDEAS, CON CONCEPTOS PROPIOS, CON EL EJERCICIO DIALÉCTICO DE SUS PROPIAS RAZONES.
    Es lamentable, por decir lo menos, que POLEMICA, para tratar de DISCULPARSE o de DISIMULAR su animadversión en contra del Sr. Lejardi, ahora trate de distraer la atención del público que ha leído y tomado parte en esta discusión, con el argumento – ESE SI BANAL – de que prefiere otro artista.
    TIENE TODO EL DERECHO A PREFERIRLO, PERO, PARA ELLO, NO ES NECESARIO ATACAR Y TRATAR DE ACABAR CON OTRO ARTISTA, SIN FUNDAMENTO ALGUNO, SIN EL MÁS MÍNIMO RESPETO POR LA DIFERENCIA, SIN TENER SIQUIERA CONOCIMIENTO DIRECTO Y PERSONAL de la persona y el artista al que está atacando, SOBRE BASES FALSAS y MENTIRAS ACOMODADAS, y, con el único propósito DE CREAR UN AMBIENTE NEGATIVO y ADVERSO en contra de quien ni siquiera CONOCE.
    El ataque podría haberse dirigido contra cualquiera y la respuesta habría sido la misma: NO PODEMOS ESPERAR UN MUNDO MEJOR CUANDO PARA EXPRESAR LIBREMENTE NUESTRAS OPINIONES NECESITAMOS ACABAR CON LAS DE OTRO.
    RESPETO, TOLERANCIA, ENTENDIMIENTO DE QUE TODOS SOMOS LO MISMO, VAMOS PARA EL MISMO SITIO ( al final), SOLO TENEMOS UN MISMO LUGAR PARA VIVIR y TODOS CABEMOS EN ÉL, COMPRENSIÓN y CAPACIDAD DE APERTURA; son las únicas posibilidades que como seres humanos AÚN TENEMOS si queremos continuar viviendo y aspirar a hacerlo en paz.
    Antes de hablar es necesario PENSAR.

Se han publicado 19 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Omar Olazábal Rodríguez

Omar Olazábal Rodríguez

Filólogo. Profesor y Productor audiovisual. Fue Director de los Estudios Mundo Latino y Vicepresidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión. Dirige la Oficina de Comunicación e Imagen de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Vea también