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La red, nuevo medio de lucha y el medio mismo (ecológico) en el que luchamos

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Santiago Alba
La Jiribilla

Cuando hablamos de "medios digitales", debemos analizar de entrada el soporte tecnológico del que dependen orgánicamente y las determinaciones que ese soporte introduce en nuestra manera de abordar y organizar los datos -y nuestra propia conciencia de los mismos.

Lo primero que hay que afirmar, contra los que insisten en su neutralidad, es la "autonomía" de los objetos, también o sobre todo de los soportes tecnológicos. Que sean "autónomos" quiere decir: 1) que son relativamente independientes de las relaciones de producción de cuya entraña surgen y 2) que introduce en el mundo objetivo y subjetivo efectos no reproductivos, o no solo reproductivos, de esas relaciones de producción. Todo objeto (cuerpo, herramienta o soporte tecnológico) abre y cierra al mismo tiempo un conjunto de límites, si se quiere, de carácter "universal". Un martillo, por ejemplo, puede usarse a discreción, con arreglo a la necesidad o no de clavar clavos o incluso para romper cabezas; pero la forma y eficacia de la herramienta impone una cierta "postura" que iguala todos los cuerpos del mundo, con independencia de su sexo o nacionalidad. Mientras usamos el martillo -con el que, en todo caso, no podemos cortarnos las uñas ni pintar un cuadro-, somos la prolongación de un martillo; algo así como el extremo corporal de un martillo. Podemos afirmar, pues, que un objeto no es nunca enteramente obra nuestra (ni de la "humanidad") y por eso mismo, al desprenderse en el mundo, al convertirse en parte de nuestra naturaleza, pasa a construir a su constructor. De ahí que tengamos que defendernos de los objetos (entre la arqueología y la biología) sin negar su autonomía: la condición, es decir, de su disfrute y de su uso.

Con lo que llamamos nuevas tecnologías, cuya metáfora material es la "red", las cosas se complican. Apenas sabemos todavía cómo calificar esa "red". ¿Es una herramienta, como el martillo? ¿Un continente, como América? ¿Un órgano, como el riñón o el hígado? Es probablemente las tres cosas.

Como herramienta ofrece algunas ventajas inestimables. Permite la circulación y almacenamiento de número casi infinito de datos, imágenes y documentos, la comunicación inmediata con cualquier lugar del mundo y la construcción a muy bajo precio (al menos individual) de espacios autogestionados para el intercambio y la información. A eso se añade la posibilidad de autoperfeccionamiento a partir de la intervención de los propios usuarios (en los llamados programas libres).

Pero la red es también un territorio. Y su condición territorial determina a su vez su condición instrumental. Precisamente porque es un territorio, abierto a todas las intervenciones, su composición interna reproduce, con mínimas variaciones, la relación de fuerzas existente en el mundo exterior, donde sin duda no es favorable a los medios alternativos. El que sea un territorio abierto implica que todo el mundo puede vallar sus propios recintos, pero implica también que los dueños de la tecnología que hace posible la red misma -con sus nódulos de distribución controlados por EE.UU.- y los propios medios dominantes (por no hablar de empresas comerciales y distribución de pornografía) dominan ampliamente el nuevo continente. Por lo tanto, no se trata de que hayamos encontrado un territorio libre, sino de que ahora tenemos que liberar otro territorio.

En esta lucha por la liberación de la red, se equivocan los que creen que debemos mantener espacios informativos abiertos, libertarios y un poco cimarrones, donde todo el mundo pueda expresarse sin restricciones. La gran ventaja de la herramienta-red es que permite a la izquierda tener un periódico sin tener que hacer una inversión de 300 millones de dólares; es decir permite a la izquierda decidir sobre un espacio de información, estableciendo criterios editoriales de selección (la libertad de censura, la única libertad de expresión existente en un mundo atravesado por luchas de clases) que se ajuste al mismo tiempo a los principios objetivos de una información veraz y a las necesidades de orientación ideológica en un mundo deformado por la manipulación y el consumo. La herramienta en este caso permite cerrar el territorio, delimitar un pequeño recinto liberado desde el que introducir nuevos datos e imágenes en el mundo.

Pero la red es también un órgano, como el hígado o el riñón. Y si uno puede rechazar un martillo o escapar de un territorio, no podemos decidir libremente vivir sin nuestro riñón derecho o nuestro hígado. Aún más: no es nuestra conciencia la que impone el régimen de funcionamiento de nuestro hígado, sino al revés, nuestro hígado el que, como inmanencia orgánica, determina los límites de nuestra funcionalidad corporal. Este vertiente "órgano" de la red determina algunos efectos que no podemos controlar: una cierta velocidad irresistible, incompatible con un cerebro finito; la hegemonía perceptiva de la simultaneidad sobre la sucesión, que es la condición de la narración y el pensamiento; la proliferación cancerosa de información inasimilable y difícil de contrastar y la confusión de la vida misma con un flujo íntimo exteriorizado en la pantalla que no podría interrumpirse sin aplicar una especie de violencia mortal. Esta vida independiente del órgano actúa sobre el territorio, cuestionando una división que hasta ahora, convencional y con distinto contenido histórico, había permitido sin embargo jerarquizar el orden de la percepción. Me refiero a la separación público/privado, cuyas fronteras se han visto muy debilitadas en el nuevo territorio por el movimiento puramente orgánico de la red. Un millón de personas hablando en una habitación con una ventana abierta, ¿hablan en el espacio público o en el espacio privado? Sin duda, estamos muy lejos de haber pensado a fondo los cambios que la red ha introducido en el concepto mismo de "lo público" y, por lo tanto, en las fuentes mismas de la autoridad comunicativa.

Es probable que no se equivoquen los que piensan que el "periodismo convencional" va a desaparecer en pocos años, pero los que lo anuncian parecen ceder a la propia irresistibilidad orgánica de la red, aceptando ese cambio como necesariamente emancipatorio. Pero la pregunta debe ser: ¿es bueno que desaparezca el periodismo convencional? La (in)diferencia entre lo público y lo privado, ¿no nos deja desvalidos frente a fuentes de información cuya autoridad no podemos cuestionar porque tampoco podemos validar? Que no podamos retroceder -porque los retrocesos tecnológicos, al contrario que los políticos, solo se producen en casos de cataclismo cósmico-, que haya que vivir dentro del nuevo medio y luchar en su interior, no debería impedirnos, en todo caso, tratar de juzgar críticamente sus potencialidades: utilizar lo que la red tiene de herramienta, conquistar lo que tiene de territorio y defenderse de lo que tiene de orgánico y, por lo tanto, inconsciente y etológico. La red es un nuevo medio de lucha pero también el medio mismo (ecológico) en el que luchamos. Aquí, como fuera, la victoria será del que mejor analice y movilice sus recursos.

Se han publicado 5 comentarios



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  • Amauris Domínguez Meriño dijo:

    Gracias Santiago Alba por su trabajo, excelente sus puntos de vista sobre esta telaraña en que estamos envueltos, es un regalo tener sus trabajos por acá, espero que se mantengan.

    Es una realidad que las ideas retrogradas del mundo están haciendo hoy día un muy bien uso de los nuevos métodos de transferencia y almacenamiento de información.
    "Estas revueltas" en el mundo árabe (que sus instigadores por Internet aunque no se ven se huelen), el surgimiento de estos blogueros luchadores por la democracia en Cuba, los regalos con que los premian en su la labor de zapa, sobran los ejemplos.
    ¿Que nos queda a los progresistas del otro lado?.
    Como mismo dice en su articulo Santiago Alba, debemos como entes que viven en este nuevo "nicho ecológico", que nos ha sido "impuesto" debido al inexorable desarrollo de la ciencia y la tecnología como hermano bobo que siempre la acompaña, adaptarnos, sobrevivir y triunfar gracias a las adaptaciones que logremos en el nuevo medio, que unas veces como en el entorno natural va a ser beneficioso, y otras perjudicial por las nuevas condiciones impuestas en un periodo corto de tiempo y por los depredadores que por ella se mueven, poderosos e inmisericordes
    Muchas veces en la lucha irregular, de guerrillas, el combatiente se apropio de los adelantos de su enemigo, los asimiló y les hizo innumerables bajas, otras, surgieron nuevas formas y escaramuzas para burlar y poner fuera de combate al nuevo artilugio de matar fabricado por los mejores científicos y armeros del enemigo.
    Se debe asimilar estas nuevas tecnologías para luchar contra los poderes hegemónicos, así como de buscar nuevas estrategias para defendernos de ellas.

  • JOSE dijo:

    Hola soy cubano como todos o casi todos los que escriben aqui, y vivi en la isla durante 37 años , hace diez que vivo fuera y con el mayor respeto del mundo y pensando en el bienestar de los mios que quedan por alla me pregunto una vez mas hacia donde vamos, no quiero parecer un contra,que no lo soy ni siquiera un pesimista pero veo situaciones dentro de mi patria que me inquietan, y quisiera que por momentos se aclararan para poder seguir adelante y seguir pensando que hago bien en luchar por ella,me encantaria saber realmente, si nosotros no estamos insertados en el mercado mundial ,ni asistimos a foro de comercio excepto con nuetros hermanos latinos y algun que otro pais ex-socialista por que nos regimos por sus leyes que nos hace limitar una moneda que solo tiene valor en cuba puede subyugar a toda la poblacion hablo del CUC, por que no dejan una sola y que el trabajador funcione con ella que tengas que subir los productos importado y no basico vale, que tengas que cobrar impuestos, bien que se haga un fondo para la seguridad social razonable,pero que la gente trabaje a gusto por el sueldo que le compensa al final de mes asi no habria desvios,robo ni abuso de poder en las instalaciones,me pregunto ademas por que si somos cubanos nacidos en la isla que eso nadie nos lo quitara nunca aunque algunos se arrepienta del lugar donde nacio me veo en el impedimento de viajar a la isla sin antes pasar por el consulado y todo el engorro del pasaporte, por que no se salta ese paso y al cubano no se le exige dicho documento por que al final regresamos a nuestra tierra,si me hablas de control de eso saben muy bien las personas encargadas de controlar y vigilar los movimientos de los viajeros no abundemos mas, los paises occidentales hablan que en cuba se les prohibe viajar siendo cierto por que no eliminan las famosas cartas de invitacion y que sean las embajadas de los diferentes paises que tengan en sus manos la capacidad de decidir el rumbo de cada cual y no ser ambiguo al por un lado prestarse al juego de esos paises que piden democracia y al mismo tiempo no te quiero en mi pais,y por ultimo y no menos importante el futuro el relevo siendo claro me gustaria a mi pais por siempre socialista pero que los males que hoy lastran, corrompen y hieren su sociedad deben ser extirpados desde el fondo sin paños tibios y es desde ya que se debe enseñar a conducir un pais que por la juventud acumulada de nuestros lideres se vera en la imperiosa necesidad de improvisar llegado el caso es obra hoy de esos mismo lideres dar continuiad a su obra, es momento de enseñar al pueblo que es una eleccion y no votar por todos como casi siempre hacemos por el bien del pais y otros se acomodan y viven mejor por culpa de esos votos hablo de muchos que un dia fueron y hoy no estan, va siendo el momento que Fidel con 80 y algo mas ,Raul con algo similar demustren de que estan hecho y su valiosa experiencia por haber vivido diferentes etapa y eseñen al pueblo cubano a vivir en paz y armonia a soportanos incluso teniendo diferencia sea cual sea lo importante es el convivir,que aprendamos a trabajar,a concienciarnos con la limpieza,y el medio ambiente y a ser mas libres e independiente empezando en nuestra propia casa ,tema ademas demasiado caliente para urgar en este momento creo que no soy ni falta de respeto ni agresivo ,pienso como dijo cristo que hay que darle al cesar lo que es del cesar y con el mayor respeto puedo decir que la obra es de Fidel y es el encargado de darle un final feliz y no entragarla al imperialismo como muchos piensan y desean por ver tele con propaganda es hora de mejorar en todo en la vida y en espiritu, pienso ademas que si han logrado educar a un gran pueblo inculcar cultura tambien es hora de recoger esos frutos pero no enviandolos fuera del pais no mejorando con ellos innovando y trabajando pero haciendo mas humana la labor de esos hombres y mujeres que se levantan dia a dia por que su vida sea mejor y que darian la vida por aquello que sienten como suyo propìo que es su revolucion por eso os pido que reflexionemos todos ya no solo Fidel tambien los jefes,albañiles,carpintero,soldados en fin el pueblo en general, no es hora de dividir y si de sumar hay que echar palante una isla llamada Cuba que lo necesita urgente y creo ademas que 500.000 trabajadores en la calle son muchos busquemos soluciones razonables y no ejerzamos las misma politicas que existen por aca y esperar a ver si resultan o no al final son catastroficas. un saludo cordial y no espero contestacion, y seria un halago que no me meresco si lo pudieran publicar pero si soy cubano y estoy realmente preocupado por las noticias que me llegan y puedo ver cuando quieren en cubavision internacional.

  • Alfredo Iñigo dijo:

    Santiago, la verdad es que no entiendo tu artículo......mira esos parrafos y no me digas que están descontextualizados

    "De ahí que tengamos que defendernos de los objetos (entre la arqueología y la biología) sin negar su autonomía: la condición, es decir, de su disfrute y de su uso."

    "En esta lucha por la liberación de la red, se equivocan los que creen que debemos mantener espacios informativos abiertos, libertarios y un poco cimarrones, donde todo el mundo pueda expresarse sin restricciones."

    "A eso se añade la posibilidad de autoperfeccionamiento a partir de la intervención de los propios usuarios (en los llamados programas libres)."

  • Freddy dijo:

    Me parece una grosería que Alfredo Iñigo condicione la respuesta que el autor pueda dar a su pregunt. Si el señor Santiago Alba necesita decir que Iñigo ha descontextualizado los trozos del artículo que presenta, Alba no va a dejar de hacerlo sólo porque Iñigo lo niegue de antemano. El artículo no es de fácil comprensión. Se siente dirigido a un grupo que ya reconoce muchas de sus claves. Para el lector general, este artículo requiere lecturas y conversaciones antes de sentir haber llegado a su comprensión.

  • Ivan dijo:

    Coincido con Freddy en que el artículo de Santiago requiere varias lecturas y análisis para su correcta comprensión. En mi caso particular, debo admitir que fue de gran ayuda el haber escuchado previamente la Mesa Redonda Internacional transmitida en días pasados, donde Santiago, junto a otros especialistas, ofrecieron su óptica del fenómeno WikiLeaks y el papel de las nuevas tecnologías en el mundo actual. No obstante, me siento identificado con algunas de las interrogantes de Iñigo, fundamentalmente con la segunda cita:

    “En esta lucha por la liberación de la red, se equivocan los que creen que debemos mantener espacios informativos abiertos, libertarios y un poco cimarrones, donde todo el mundo pueda expresarse sin restricciones.”

    Desde mi punto de vista, en este párrafo se trata de establecer la insuficiencia, relativa a conflictos que se plantean a escala global, de estrategias que se basen exclusivamente en la delimitación de espacios de libre expresión, obviando que, como bien dice Santiago, la relación de fuerzas en Internet sitúa a los medios alternativos en una posición tan desventajosa como en el mundo real.

    Independientemente de esta realidad innegable, la forma en que está redactada la idea, aún sin sacarla de su contexto, me parece que niega un poco la propia esencia que como el tercer mundo y como la izquierda debemos atacar el problema. ¿Acaso Rebelion.org y Cubadebate.cu no son precisamente eso? “...espacios informativos abiertos, libertarios y un poco cimarrones...”. Igualmente se pueden mencionar incontables ejemplos de campañas y movilizaciones que han logrado, y siguen logrando, a pesar de todas las trabas y obstáculos, escapar al control de imperios y gobiernos, por más fuertes y hegemónicos que estos sean.

    Por otra parte el artículo me parece inconcluso en el sentido que solo nos plantea el problema, ofreciendo un breve esbozo de la solución, que francamente, me deja más con ganas de llorar que de reírme. Sería excelente que Santiago, con su experiencia de muchos años rompiendo el cerco, nos regalase una segunda parte, complemento a este excelente artículo, donde se aborden las estrategias que pueden ser aplicadas al entorno específico de Internet, con sus respectivos aciertos y desaciertos.

    Personalmente también me agradaría que nos ofreciera su punto de vista en relación a las potencialidades que un país como Cuba puede aportar a la lucha en la red, a partir de la masificación del acceso a Internet en todos los sectores de nuestra sociedad, actualmente casi nulo.

    Muchas gracias. Saludos cordiales.

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Santiago Alba Rico

Santiago Alba Rico

(Madrid, 1960) estudió filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Entre 1984 y 1991 fue guionista de tres programas de televisión española (el muy conocido La Bola de Cristal entre ellos). Entre sus obras, se cuentan los ensayos "Dejar de pensar", "Volver a pensar", "Las reglas del caos" (libro finalista del premio Anagrama 1995), "La ciudad intangible", "El islam jacobino", “Vendrá la realidad y nos encontrará dormidos”, “Leer con niños” y “Capitalismo y nihilismo”, así como dos antologías de sus guiones: “Viva el Mal, viva el Capital” y “Viva la CIA, viva la economía”. Desde 1988 vive en Tunez.

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