Sobre los latinoamericanos en Estados Unidos
Miami.- Continuando con el propósito de saber sobre la población latinoamericana y de origen latinoamericano en este país que es esencial para entender las razones que sostienen el agrio debate sobre la cuestión de la inmigración y especialmente sobre la inmigración ilegal proveniente de Latinoamérica, que es la raíz de la controversia, en este corto trabajo proseguiré sobre estos temas.
Según estudios demográficos del Pew Hispanic Center (PHC), un respetado instituto que estudia la población latinoamericana en Estados Unidos, la población indocumentada en este país ha aumentado más de un 40% desde el Censo del año 2000, cuando era estimada ser 8.4 millones de personas. Los estimados para 2008 consideran a esta población ser 11.9 millones de personas, lo que equivale al 4% de la población estadounidense en ese año. En 2005 este mismo instituto estimó que el 81% de todos los inmigrantes indocumentados eran latinoamericanos.
Este instituto también estima que el promedio de inmigrantes indocumentados fue de 800 mil personas anualmente entre 2000 y 2004, aunque también estima que este flujo disminuyó a 500 mil personas anuales entre 2005 y 2008. Mientras, el flujo de inmigrantes legales se mantuvo relativamente estable durante la pasada década e, inclusive, estudios indican que entre 2005 y 2008 la entrada de inmigrantes legales --con residencia permanente-- fue superior al de aquellos que no tienen documentación legal.
La depresión económica en Estados Unidos y la naturaleza represiva de las leyes de inmigración y de su aplicación por las autoridades se consideran ser las dos principales razones para la disminución del flujo de inmigrantes indocumentados, especialmente de Latinoamérica.
Estudios del Pew Hispanic Center, basados en los datos del Buró del Censo de Estados Unidos, estiman que durante los últimos años el crecimiento de la población latinoamericana, legal e ilegal, principalmente en determinados centros urbanos, ha sido significativo.
Por ejemplo, entre el 2000 al 2008, la población latinoamericana en el Condado Dallas, en el estado de Texas, fronterizo con México, y donde se encuentra la ciudad de ese mismo nombre, aumentó en un 42%, y ésta ha llegado a ser el 39% del total de la población de ese condado.
En el Condado Miami-Dade, donde nos encontramos nosotros, la población latinoamericana se estima que sea el 63% del total de población del nuestro condado, y ésta aumentó en un 16% entre los años 2000 al 2008.
También en el estado de Texas, en el Condado Harris, donde se encuentra la ciudad de Houston, el crecimiento de la población latinoamericana entre el 2000 y el 2008 fue del 40%, constituyendo esa población para el 2008 el 39% del total de la población de ese condado.
En California, también estado fronterizo con México, en el Condado San Bernardino, en este caso un área principalmente agrícola situado en el sur de ese estado, el crecimiento de la población latinoamericana entre el 2000 al 2008 fue del 45%, llegando a ser ésta el 47.5% del total de la población de ese condado.
Asimismo en el controversial estado de Arizona, fronterizo con México, en el Condado Maricopa, donde se encuentra la ciudad de Phoenix, la capital de ese estado, el crecimiento de la población latinoamericana entre el 2000 al 2008 fue del 60%, ese último año ésta llegó a constituir el 31% del total de la población de ese condado.
Según el Buró del Censo el índice de crecimiento poblacional anual de Estados Unidos se estima ser el 0.9%.
En próximos artículos continuaré tratando sobre estos asuntos que son de vital importancia para nuestras comunidades.
(Fin de la parte II de la serie "Sobre los latinoamericanos en Estados Unidos)

Seria bueno recordar que muchos de esos Estados donde tratan de llegar los inmigrantes mejicanos y de otros países latinoamericanos le fueron arrebatados a México en una siniestra operación propia de la mafia americana y que nunca ha sido aclarado como debe serlo.
Estados Unidos hoy es y desde hace rato el país mas desarrollado del planeta que surgió con la inmigración que ahora desprecia.
De diferentes partes del mundo han trabajado mujeres y hombres por lograr el desarrollo que hoy ostentan.
Si la población del condado de Miami-Dade, se uniera un poquito y pensara más en sus coterráneos de América Latina podrían hacer cambiar las leyes de inmigración y mejorarían todos.
Lamentablemente no es así tampoco en otros lugares menos poblados por Latinoamericanos en los Estados Unidos y se lacera la vida de los pobres inmigrantes tratando de llegar al sueño prometido que se ha convertido en pesadilla de terror para muchos