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Políticos y burócratas de La Florida beneficiados por seguro médico gratuito

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obama_salud¡Increíble!: Miren lo que pasa en el estado de La Florida con el seguro médico: el gobernador, la jefa de finanzas del gobierno, los presidentes del Senado y la Cámara de Representantes estatales, otras personas con nombramientos políticos y 27 479 empleados del Estado y sus familiares  no pagan un centavo. Es decir, todos ellos disfrutan de atención médica gratuita como si estuviesen viviendo en un país socialista.

Se trata de una política aprobada por los legisladores floridanos desde hace algunos años. El estado de la Florida es uno de los siete de la Unión que tiene ese beneficio. De la cifras mencionadas 2 431 ganan más de cien mil pesos anuales. Ni son pobres ni reciben bajos ingresos ni están catalogados como discapacitados.

Según las normas de Florida Medicaid, empresa que recibe subsidio estatal para atender a los ciudadanos necesitados -provenientes de los impuestos a los contribuyentes–, califican para el seguro médico personas que tengan una situación económica en el rango de baja o muy baja, o embarazadas, ciegos o personas discapacitadas con 65 años o más.

Es escandaloso, pues, que el gobernador Crist, quien ahora aspira a ocupar una vacante en el Senado del Congreso Federal, tenga sin extraer un solo dólar de su bolsillo el seguro de Medicaid. Y más escandaloso aún que pretenda añadir entre los beneficiados, a partir del 2010, a su nueva esposa, Carole, que ahora lleva el apellido Crist pero que antes llevaba el apellido Rome, y a las dos hijas de ella, y que viven con el padre en Nueva York. Carole Rome es una conocida empresaria de éxito en Estados Unidos. Tiene, en fin, una posición económica holgada. Como la tiene también su ex esposo, que opera actualmente una empresa que alquila aviones.

Otro caso: el presidente de la Cámara Baja estatal, Marco Rubio, otro republicano formado en la escuela de Jeb Bush, y quien también aspira a la vacante en el Senado de Washington, ha recibido seguro médico gratis en sus ocho años como legislador, beneficio que no tienen los integrantes del Congreso Federal de Washington.

En cambio, hay más de  45 millones de estadounidenses sin seguro médico. La mayoría no puede pagar un seguro privado. La Florida tiene la segunda tasa más alta de personas sin seguro médico en la Unión. Dos de cada cinco floridanos no tienen seguro médico. El cuidado de salud en una familia promedio de cuatro personas es aproximadamente de 15 000 dólares.

Crist, Rubio y otros importantes legisladores floridanos, como Jeff Atwater, también republicano y presidente del Senado estatal, se han pronunciado en contra de la reforma del sistema de salud del presidente Obama. Se resisten al Plan que se discute en el Congreso para ayudar a que más personas pobres se incorporen al Medicaid estatal. Sostienen que ello va en contra de los ahorros que deben hacerse para disminuir el déficit presupuestario. ¿Y por qué no dicen que las gratuidades de que disfrutan ellos y otros políticos y empleados estatales en La Florida no contribuyen a aliviar ese déficit?

La mayor parte de los datos que hemos utilizado en este comentario los hemos tomado de una información publicada en El Nuevo Herald del pasado 30 de noviembre, en la cual se hace énfasis en transmitir como mensaje central la hipocresía con que han actuado los mencionados políticos en el asunto del seguro médico. Es algo sorprendente por lo que revela, pero que indudablemente se proyecta en los medios de comunicación como parte de la lucha de intereses y ambiciones que involucra a  Crist, Rubio, Atwater y otros grupos políticos de La Florida por el control y dominio de espacios económicos y políticos. Aplican, en fin, los mismos métodos de la mafia. No hay nada más sucio que la política en Estados Unidos. Es una guerra donde no se respetan ni la ética ni los valores.

Hurgando en Internet hemos podido saber que esos mismos personajes han actuado como compinches en distintas escandalosas operaciones financieras y políticas. Un caso reciente: la concesión a una empresa operada por descendientes de los indígenas Seminoles de La Florida para la extensión de juegos de azar en casinos, hipódromos y otros lugares de ese estado. Eso fue aprobado por la legislatura luego que el gobernador Crist la presentó al Congreso estatal.  Se trata de una operación que implica pagos por 150 millones de dólares al año al estado de La Florida. La legislatura aprobó que eso se hiciese durante 20 años.  Cada voto tuvo un precio: en suma monetaria o en concesiones para la extensión del juego de cartas, blackjack y máquinas tragamonedas hacia los distritos donde fueron electos algunos legisladores.

Así son las cosas en Miami, otras ciudades y en Tallahassee, que es la capital del estado de La Florida, donde vive un buen número de personas decentes, pero también donde existen nidos de gangsters, mafiosos, terroristas y políticos corruptos.

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Juan Marrero

Juan Marrero

Periodista cubano, vicepresidente de la Unión de Periodistas de Cuba

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