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¿Y ahora qué hará el FBI?

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Oficina de Alfa 66 en MiamiEL cubano Robert Ferro, detenido con un arsenal de más de 1.000 armas en una casa al pie de los Uplands, en California, alega que es miembro de Alpha 66, un grupo terrorista cubanoamericano con oficinas en Miami, con un largo historial de acciones criminales contra Cuba.

Sin embargo, hasta ahora, las autoridades judiciales no han presentado acusación en los Tribunales, en función de las leyes contra el terrorismo. Se le acusa de tráfico de armas. Tampoco se ha interrogado a los dirigentes de Alpha 66 en relación con esta espectacular captura.

 Ferro, un miembro retirado de las Fuerzas Especiales del Ejército estadounidense, fue acusado a principios de los años 1990, de dirigir un campo paramilitar en una granja de pollos en la localidad de Pomona. Se jactaba entonces de dedicarse a “derrocar” a la Revolución cubana.  En esa oportunidad, las autoridades encontraron 5 libras de C-4, un potente explosivo militar.

 El miembro de Alpha 66 fue entonces convicto, en 1992, por “posesión de  explosivos ilegales” y sentenciado a dos años en prisión.

 Ahora, con 61 años de edad, fue detenido después que las autoridades allanaran el viernes su vivienda y encontraran cientos de fusiles, ametralladoras y pistolas. Fue entonces cuando Ferro dijo a los investigadores federales que pertenece al comando Alfa 66, según una declaración jurada presentada ante un tribunal federal por la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos.}

EL GRUPO TERRORISTA PAGO LAS ARMAS, CONFIESA FERRO

 Ferro dijo que la organización Alpha 66 pagó las armas y otros alijos parecidos, según este documento judicial.

 La esposa del detenido, María Ferro, afirmó a la policía que no sabía nada de las actividades terroristas de Ferro. Declaró que sí conocía las orientaciones políticas  de su marido, “pero (yo) no sabía de las otras cosas en que estaba metido”.

 Las autoridades acudieron al lugar para investigar a Frank Fidel Beltrán, de 36 años, residente en La Verne, quien fue detenido el 27 de marzo en una casa de Rancho Cucamonga, propiedad de Ferro, tras haber disparado contra un policía.

 Según el diario Los Angeles Times, la supervisora de agentes especiales del Departamento de Justicia, Shirley Lesslak, encontró dentro de la casa una bodega de vinos convertida en un resguardo de armas y en campo de tiro. Las armas estaban escondidas en paneles disimulados en distintas habitaciones.

 El arresto de Robert Ferro ocurre cuando está presentada ante un tribunal de la Florida la causa del cabecilla mafioso Santiago Alvarez y de su socio Osvaldo Mitat, a quienes también descubrieron una gran cantidad de armas escondidas, máscaras de gas, municiones, granadas y explosivos, en noviembre último, además de un pasaporte guatemalteco falso. Al juicio, a puerta cerrada, comparecerá Luis Posada Carriles, como testigo, según se informó.

 El fiscal del condado de San Bernardino ha presentado ocho acusaciones contra Ferro, incluyendo posesión de armas por un criminal, posesión de medios destructivos, posesión de un silenciador y posesión de un arma mortal.

 Para la policía de Glendora, se trata de la captura de armas más grande jamás vista:

 “Fuimos buscando par de armas,” dijo el detective Joe Rodríguez. “La cantidad encontrada estaba muy por encima de lo que nadie se imaginaba”.

 Los oficiales dijeron haber encontrado unos Uzis y AK-47 en el baño de la habitación principal. “La mayoría de las armas se encontraba con peines completamente llenos” -declaró Rodríguez al L. A. Times-, y añadió que el campo de tiro del sótano había sido utilizado recientemente, “con silenciadores a las armas para que los vecinos no se enteraran”.

 Según el diario californiano, Ferro, un emigrante cubano, fue acusado, a principios de los años 60, de haber utilizado explosivos para entrenar a unos mexicanos para “invadir” a Cuba.

¿AMIGOS DEL PRESIDENTE BUSH?

Creado en 1961, Alpha 66 participó en varias de las llamadas “operaciones autónomas” orientadas por la CIA desde su estación miamense JM/WAVE. Entre las acciones criminales del grupo se encuentran varios planes de atentados contra el Presidente de Cuba; ataques piratas a embarcaciones pesqueras; amenazas de muerte a personas vinculadas con Cuba en México, Estados Unidos, Ecuador, Brasil, Canadá, Puerto Rico. Documentos de inteligencia de la policía de Miami han señalado, hace unos años, que el grupo es “una de las más peligrosas organizaciones y de las más activas” en la Miami terrorista.

 Desde la muerte de su ex líder Nazario Sargen, Alpha 66 es dirigido por Ernesto Díaz Rodríguez, de 66 años de edad. Entrenado por la CIA en República Dominicana, Díaz fue capturado en Pinar del Río el 4 de diciembre de1968, en una fracasada infiltración armada y fue condenado por la comisión de actos terroristas. Liberado, regresó a Estados Unidos y se vinculó a varios extremistas conocidos como Eusebio de Jesús Peñalver Mazorra, René Cruz Cruz y Mario Chanes de Armas, desarrollando planes de acciones criminales. En 1999, estuvo involucrado, con esta misma tropa, en un plan de atentado al presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

 El 20 de mayo del 2003, el presidente norteamericano George W. Bush, invitaba a la Casa Blanca a once miembros de la extrema derecha cubanoamericana de la Florida del Sur. Entre ellos se encontraban Ernesto Díaz Rodríguez, así como su socio Eusebio de Jesús Peñalver Mazorra, arrestado el 12 de diciembre de 1995, en California, con un arsenal cuando participaba en preparativos para realizar un ataque terrorista en Cuba y otro connotado terrorista, Angel Francisco D’fana Serrano.

 El Presidente norteamericano dirigió una carta de agradecimiento por su “apoyo” a la organización terrorista anticubana Alpha 66, el 2 de junio del 2005, en la cual decía que “apreciaba conocer” las ideas del grupo paramilitar, según lo que afirma uno de sus principales dirigentes.

 El nuevo jefe de Alpha 66 sigue promoviendo abiertamente el terrorismo desde las oficinas de Alpha 66 del 1714 W. Flagler Street, en Miami; sin intervención del FBI. Todo esto explica la escandalosa razón por la cual cinco cubanos que infiltraron estos mismos círculos criminales, con todos los riesgos que comporta tal tarea, siguen secuestrados en cinco cárceles distintas del territorio norteamericano.

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Jean-Guy Allard

Jean-Guy Allard

Periodista canadiense radicado en Cuba. Es autor del libro “Auge y caída de Reporteros Sin Fronteras”.