Imprimir
Inicio » Opinión  »

El caso Franklin y los Cinco: “¡No olvide dejar propina!”

| +

• EL espía más peligroso de la historia reciente de Estados Unidos, Lawrence “Larry” Franklin, de 59 años de edad,  trabaja en este momento de parqueador en un exclusivo Casino e Hipódromo de Virginia del Oeste mientras espera testimoniar en el juicio de sus dos cómplices.

Es el Wall Street Journal que acaba de revelar este escandaloso hecho al publicar que Franklin, el experto analista del Pentágono quien asesoró personalmente a Donald Rumsfeld, esta trabajando de “valet”, según el termino ingles, en el parqueo del centro de juego Charles Town Races & Slots, situado en Charles Town, al oeste de Baltimore y de Washington D.C.

Charles Town Races & Slots es a la vez un hipódromo privado y un casino especializado en lotería video donde 3 800 maquinas tragamonedas – según la publicidad – atraen una clientela afortunada de la región de la capital federal norteamericana.

Mientras los Cinco cubanos arrestados por el FBI en Miami cuando infiltraban grupos terroristas de esa ciudad y luego acusados de espionaje en una farsa judicial, esperan en prisión una decisión de los tribunales, Franklin recoge las propinas de su clientela de jugadores.

Es tal lo absurdo de esa situación que  un periodista del Washington Post puso de titulo a un breve comentario sobre el tema: “¡No olvide dejar propina!” (Don’t Forget to Tip!)
Franklin ya disfrutó de una increíble rebaja de sentencia a pesar de su traición.

El juez T.S. Ellis III, de la Corte federal de distrito de Alexandria, Virginia, despues de una negociación entre los abogados del espía y la Fiscalía, le regaló doce años de cárcel… y lo liberó bajo fianza hasta la conclusión del juicio de dos agentes israelíes, Steve Rosen y Keith Weissman, con los cuales colaboraba activamente.

Franklin les entrego -a ellos y a otro espía israelí, Naor Gilon, entonces consejero político en la Embajada de Israel en Washington -enormes cantidades de información del Pentágono sobre Irán, un acto que se encuentra ahora detrás de la escalada de amenazas guerreristas de Israel contra este país.

Pero la noticia del trabajo bien remunerado de Franklin en el parqueo de Charles Town Races no llega sola.

“Nunca hubo un proceso exitoso…”

Está acompañada por la retórica de los astutos abogados de Rosen y  Weissman quien afirman ahora que al acusar de espionaje a sus clientes, la Fiscalía viola la Primera Enmienda de la Constitución y que condenarlos obligaría a acusar también numerosos activistas y periodistas.

La legislación prohibiendo la difusión no autorizada de material clasificado nunca ha sido aplicada a simples ciudadanos, reveló al diario The Sun, de Nueva York, el letrado John Nassikas III, vocero del equipo de defensa de los dos acusados.

“Nunca hubo un proceso exitoso acerca de una difusión no autorizada de material de parte de personas sin obligación contractual o legal de preservar información clasificada”, dijo Nassikas.

Rosen y Weissman eran cabilderos del American Israel Political Committee (AIPAC) el más importante grupo de cabildeo (lobby) israelí en Washington.

Sus actividades de espionaje se extendieron entre abril de 1999 y el 27 de agosto del 2004, un periodo durante el cual el FBI observó numerosos encuentros realizados con precauciones que caracterizan las actividades del grupo.

Los dos cómplices de Franklin comparecerán el  25 de abril ante la corte federal de Alexandria.

La inculpación precisa que recibieron información clasificada de parte de Franklin y que transmitieron estos datos a “miembros de la prensa y agentes de un gobierno extranjero”.

La Fiscalía no ha dado una descripción publica de la información que presuntamente trasmitieron  ni nombró a los periodistas o agentes extranjeros implicados, según The Sun.

Un documento resumiendo la defensa de los dos acusados ha sido co-redactado por Viet Dinh, un profesor de la facultad de ley de la Universidad de Georgetown quién fue también un alto funcionario del Departamento de Justicia. Dinh, un experto constitucional, es famoso por ser uno de los ‘arquitectos’ de la llamada ley Patriotica – Patriot Act.

La argumentación de Dinh no deja de provocar controversia. “Existe un derecho otorgado por la primera Enmienda para robar y transmitir secretos vitales de EE.UU. a una potencia extranjera?”, escribe Justin Raimundo del sitio web Antiwar.com. El periodista termina preguntándose si existe un doble estándar en materia de espionaje. “Que pasaría si Rosen y Weissman, se llamaban Abdullah y Mohammed? Y si hubiesen trabajado con el Comité de Acción Política Americano Musulman (MAPAC)?” pregunta.

“Uno tiene que ser muy cauteloso”

Según The Sun, el texto de los abogados también cita a un eminente fiscal federal, Patrick  Fitzgerald, “acerca de los riesgos en llevar cargos en relación con la difusión de información clasificada”.

“Uno tiene que ser muy cauteloso al aplicar esa ley porque hay numerosos intereses que pueden encontrarse implicados”, dijo ese experto en la materia durante una conferencia de prensa, el año pasado, al explicar porque no acusaba de esa forma a I. Lewis Libby, un funcionario de la Casa Blanca quién reveló la identidad de una agente de la CIA.

El documento de la defensa ha sido publicado por Secrecy News, difundido en Internet por la Federación norteamericana de Cientificos – Federation of American Scientists.

Nassikas ha revelado que Weissman se propone lanzar un fondo de defensa para cubrir sus gastos judiciales.

Vale la pena recordar como, Violando todas las normas penitenciarias y los convenios internacionales contra la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes, el Jefe dela FBI de Miami Hector Pesquera y sus cómplices de la Fiscalía mantuvieron a Los Cinco en confinamiento solitario durante 17 meses consecutivos despues de su arresto. Desde su juicio trucado, René González, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González siguen encarcelados en cinco prisiones distintas del inmenso territorio norteamericano con contactos extremadamente restringidos con sus familiares.

Franklin quedara en libertad hasta el final de los procedimientos contra que pueden extenderse durante años. No se sabe en que medida su propia sentencia no será luego revisada en función de la conclusión de este juicio.

Mientras tanto seguirá recogiendo dinero en su parqueo de Charles Town. •

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Jean-Guy Allard

Jean-Guy Allard

Periodista canadiense radicado en Cuba. Es autor del libro “Auge y caída de Reporteros Sin Fronteras”.

Vea también