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Te conocemos, Otto Reich

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SE rumoraba en Miami que andaba sin trabajo y que a nadie le interesaba acercarse a él, como si fuera una especie de apestado. Pero de repente, Otto Reich sale de su escondite, gracias a un cable de AFP que le atribuye extrañamente el status de portavoz del Gobierno de EE.UU. cuando se expresa sobre el cambio de Gobierno en Uruguay y a una declaración aclaratoria del Ministro venezolano de Comunicación.

"Estados Unidos dice que está dispuesto a trabajar con Tabaré Vázquez, pero su decisión de reanudar relaciones con Cuba le preocupa", anuncia el texto de la agencia de prensa que basa esa alegación sobre una declaración que obtuvo del ex Jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina.

Refiriéndose a la decisión de Vázquez de reanudar las relaciones diplomáticas con la Isla el día de su toma de mando, AFP cita a Reich, quien habla como si expresara la opinión del Gobierno, del cual dejó de ser parte hace ya unos meses: "Eso es una mala señal, francamente, porque nosotros no vemos que Fidel Castro represente nada positivo para la región", dijo Reich.
Unas horas antes, sin embargo, el ministro de Comunicación e Información de Venezuela, Andrés Izarra, acusaba a la prensa extranjera de realizar una campaña contra el Gobierno del presidente Hugo Chávez. Y señalaba la presencia de Reich en esa conspiración.

Izarra acusó al ex colaborador de Bush, quien fue embajador estadounidense en Caracas, de dirigir una oficina de propaganda política desde Estados Unidos.

"Te conocemos, Otto Reich, desde los años 80, y cómo utilizando los diarios The Washington Post, The Wall Street Journal, The New York Times, pagaban artículos para adelantar matrices de opinión cuando querían sabotear algún país", dijo Izarra.

Se refería a cómo Reich, entonces jefe de la Oficina de la Diplomacia Pública de Ronald Reagan, usaba ilegalmente los fondos de propaganda del Estado para publicar anuncios que solicitaban donaciones a favor de la Contra nicaragüense... con el fin de justificar la aparición del dinero del narcotráfico en cuentas de mercenarios antisandinistas, en bancos de Gran Caimán y de Suiza.

Reich participaba entonces en esa guerra sucia donde se encontraban también involucrados sus socios, el terrorista internacional, Luis Posada Carriles y el asesino, operativo de la CIA Félix Rodríguez Mendigutía, que terminó con el escandalo Coca-Contra. La situación hizo que la Administración de Reagan-Bush ordenase la salida de Reich por la puerta de atrás, con su repentino nombramiento de Embajador de EE.UU. en Caracas.

Allí, Reich ejerció la diplomacia con tanto tacto que desarrollaba en Washington sus actividades de engaño. De hecho, no estaba ahí para otra cosa que resolver, cualquiera que fuera el método, el caso del socio de Posada, Orlando Bosch Avila, agente de la CIA, encarcelado por la justicia venezolana por el atentado contra el vuelo de Cubana, ocurrido en 1976 y en el cual murieron 73 personas. Bosch fue "liberado" el 17 de mayo de 1988. Gracias a Reich.

Su salida del Gobierrno de George W. Bush, justo antes de las elecciones de noviembre, tenía que estar vinculada a nuevas tareas. Preferiblemente sucias.
 

 

 

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Jean-Guy Allard

Jean-Guy Allard

Periodista canadiense radicado en Cuba. Es autor del libro "Auge y caída de Reporteros Sin Fronteras".