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“La Operación Verdad es necesaria ahora, más que nunca”

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En el emblemático Hotel Nacional de Cuba, el presidente de Prensa Latina, Luis Enrique González. Foto: Vladimir Molina Espada/ Prensa Latina.

El surgimiento de la agencia de noticias Prensa Latina y su vínculo indisoluble con la Revolución cubana trazaron las palabras de inauguración de un evento de periodismo internacional que comenzó hoy en La Habana.

En el emblemático Hotel Nacional de Cuba, el presidente de Prensa Latina, Luis Enrique González, dio la bienvenida a periodistas y personalidades extranjeras para recordar el aniversario 60 de la Operación Verdad, acción protagonizada por Fidel Castro apenas tres semanas después del derrocamiento de la tiranía de Fulgencio Batista.

Hace 60 años, Fidel Castro recibió en La Habana a varios cientos de periodistas con el propósito de enfrentar las campañas de los monopolios de la información contra la naciente Revolución cubana, recordó González en la ceremonia de apertura del evento que sesionará hasta mañana.

Rememoró además que entre las primeras medidas de defensa y resistencia, los días 21 y 22 de enero de 1959, el líder histórico de la Revolución cubana convocó a unos 400 profesionales de la palabra, especialmente latinoamericanos y estadounidenses, para rechazar las hostiles campañas contra la Revolución de los grandes medios de la época.

El periodista argentino Jorge Ricardo Masetti, cinco meses después fundador y primer presidente de Prensa Latina, recordó cómo el Gobierno revolucionario debió dedicarse a la costosa tarea de traer periodistas a Cuba para que vieran con sus propios ojos la mentira que todos los días reflejaba la prensa norteamericana por intermedio de sus agencias, puntualizó González.

Al referirse a la génesis de Prensa Latina, explicó que la idea de crear una agencia noticiosa latinoamericana fue mencionada por Fidel Castro en varias oportunidades. Primero ante la tumba de Eduardo Chibás, el 16 de enero, donde anunció que Cuba organizaría su propio sistema informativo.

Pocos meses después, un grupo de periodistas cubanos y latinoamericanos, entre estos Carlos María Gutiérrez, Rodolfo Walsh y Gabriel García Márquez, impulsados por Fidel Castro, Ernesto Che Guevara y Masetti, estructuró la agencia informativa latinoamericana Prensa Latina, el primer medio alternativo de la región, que este año cumple seis décadas ininterrumpidas y muestra hoy 40 corresponsalías en todos los continentes.

Desde su primer despacho periodístico, transmitido el 16 de junio de 1959, la agencia ha enfrentado en su historia obstáculos y dificultades de diversa índole, desde allanamientos, cierres, congelación de fondos y detenciones hasta el asesinato. Sus periodistas han estado en los principales acontecimientos dando cobertura a hechos relevantes.

González adelantó que en este encuentro los asistentes conocerán la realidad de la Cuba de hoy, así como la problemática de los medios ante la globalización, los peligros del periodismo latinoamericano y el acceso a las tecnologías de la información.

A la inauguración asistieron Víctor Gaute, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; el historiador de La Habana, Eusebio Leal, y el catedrático franco-español Ignacio Ramonet.

El evento auspiciado por Prensa Latina convoca a expertos de varias regiones para debatir sobre el periodismo latinoamericano en los escenarios de la globalización y las nuevas tecnologías.

Eusebio Leal: La búsqueda angustiosa de la verdad, un desafío del periodismo

Eusebio Leal en el Foro Internacional de Periodismo por el 60 Aniversario de la Operación Verdad. Foto: Vladimir Molina Espada/ Prensa Latina.

El intelectual cubano Eusebio Leal destacó hoy la vigencia de la Operación Verdad y el pensamiento de Fidel Castro en el actual contexto de la información caracterizado por la hegemonía de los medios.

‘Es más que nunca necesario el testimonio verdadero, la capacidad de transmitir y dar a conocerlo’ señaló el Historiador de La Habana en la inauguración del Foro Internacional de Periodismo por el aniversario 60 de la Operación Verdad, que auspiciado por la agencia Prensa Latina se celebra en el Hotel Nacional de Cuba.

Aseguró que en eventos como estos es imprescindible la participación de los depositarios de las noticias, pues, agregó, esos temas no son de una generación sino de actualidad. También convocó a integrar a las nuevas generaciones en estos debates y resaltó el papel de la educación en la transmisión del amor a la Patria, el culto a la verdad, la radicalización de las ideas y la búsqueda de la justicia.

Agregó que es medular comprender lo que está ocurriendo actualmente con la reversión de los movimientos progresistas y antimperialistas en el continente americano y la afirmación de grupos de extrema derecha y supremacistas, así como lo que sucede con el control de la información y la supuesta neutralidad de las agencias internacionales.

Advirtió, que estos grupos de derecha tienen un particular ataque a Cuba por lo que, dijo, nos reservan momentos de especial preocupación y de especial militancia. Subrayó que es el momento de la unidad, de perseguirla y de continuar la idea del estratega Fidel Castro, a quien calificó de fuerza poderosa del pensamiento latinoamericano.

Leal rememoró que, tras el Triunfo de la Revolución, el 1 de enero de 1959, su máximo líder, Fidel Castro, llamó a dar a conocer la verdad y se convirtió en periodista y editor ante las campañas que pretendían tergiversar el carácter justo, popular y social del proceso cubano.

“La Revolución se encontró (…) sola en medio, con honrosas excepciones, en un piélago latinoamericano de tiranías”, acotó Leal, quien señaló que el único camino ante ese contexto era combatir con la verdad, misión que encabezó el propio Fidel Castro.

Refirió que tras los procesos de justicia ejemplarizante que se dieron en Cuba en los primeros años del Gobierno revolucionario se hizo perentorio efectuar una Operación Verdad ante la distorsión de la noticia y una campaña dirigida desde Estados Unidos.

De esa manera esa acción se convirtió en un acontecimiento extraordinario, el cual continuó a la par del proceso revolucionario y para ratificar el papel de Fidel como autor de la unidad de la Revolución y en la defensa de la continuidad histórica, apuntó.

El historiador comentó que “la Operación Verdad es necesaria ahora, más que nunca”. Resaltó que por ese motivo surgió la Agencia Latinoamericana Prensa Latina, “de la agudeza política de Fidel, de la voluntad del Che (Ernesto Guevara), y lo prueban hoy en cada manifestación en los rincones más distantes del mundo”, añadió.

Destacó, asimismo, la participación en la creación de Prensa Latina del periodista argentino Jorge Ricardo Masetti, y sus publicaciones en defensa del proyecto social cubano.

La urgencia de la verdad

Foro Internacional de Periodismo por el aniversario 60 de la Operación Verdad, que auspiciado por la agencia Prensa Latina se celebra en el Hotel Nacional de Cuba. Foto: Vladimir Molina Espada/ Prensa Latina.

Lo más importante es buscar la verdad detrás de la noticia, expresó hoy el doctor Eusebio Leal, historiador de la ciudad de La Habana al hablar sobre los principales retos del periodismo.

Leal se refirió a “ese gran desafío de la vocación del periodismo en la búsqueda angustiosa de la verdad” y resaltó el rol de esos profesionales de la palabra comprometidos con revelar la veracidad de los hechos.

De acuerdo con el Doctor -quien participó en la inauguración de un foro internacional de periodismo auspiciado por esta agencia- , “a veces se trata de verdades incómodas o se nos dice que no es el momento de decirlas. A veces lo más peligroso no es mentir sino omitir”.

Una prensa objetiva es muy difícil en el tiempo actual, sobre todo en un mundo moderno y globalizado, añadió en el Hotel Nacional de Cuba, donde hasta mañana tendrá lugar el foro que congrega a importantes personalidades e intelectuales de América Latina y otras partes del mundo.

A criterio de Leal, defender la verdad desde el periodismo es una gran batalla, a la cual están convocados profesionales de todos los continentes.

El evento previsto hasta mañana recuerda el aniversario 60 de la Operación Verdad, encuentro de 400 periodistas extranjeros convocados a La Habana, cuando la Revolución aún no había cumplido 20 días de vida.

Ideada por el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, el objetivo de la cita fue que conocieran de primera mano detalles de los juicios contra los criminales de guerra de la derrotada tiranía de Fulgencio Batista, en medio de las mentiras sobre ese proceso.

En video, declaraciones de Eusebio Leal

(Con información de Prensa Latina)

Se han publicado 14 comentarios



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  • Dr. Olimpio Rodríguez Santos dijo:

    La verdad siempre y la honestidad son principios martianos inviolables

    • Jose R. Oro dijo:

      Total y complemtamenmte coincido con usted, estimado Dr. Olimpio Rodríguez Santos. No podemos, ni por un instante, ceder en nuestra completa superioridad moral y ética

    • @ndrés_93 dijo:

      Aunque a veces no se debe detener y en demostrar la veracidad de un echo, pues cuando se tenga, y sea veraz, será tarde para darla.

  • NOIMPORTA TAMPOCO dijo:

    La verdad esta comprometida.

    La lucha por la Soberanía, Independencia y Libertad de Cuba comenzó cuando Colon desembarco en nuestra tierra y dura hasta hoy, siempre más dura y difícil.

    Las mayores verdades de nuestra historia fueron levantadas con fuerza indeleble por Martí y Fidel, cada uno en su tiempo, consolidada en consecuencia por el último.

    Sin Fidel, ninguno de nosotros estaría hoy donde está, ninguno hubiera podido reunir los méritos y oportunidades necesarias y suficientes para ser quien es. Un analfabeto al Triunfo de la Revolución si hoy no es Doctor, es porque no quiso.

    Ninguno de nuestros actuales dirigentes (en ningún nivel) lo es por mérito propio.

    La genialidad y la verdad de Fidel trazo el camino correcto de la soberanía nacional, definió los enemigos reales de nuestra sociedad y sistema social entre otros LA PROPIEDAD PRIVADA SOBRE LOS MEDIOS DE PRODUCCION propia del Capitalismo y principal generador de la LUCHA DE CLASES, que ya una vez vencimos a finales de los 60 y que hoy estamos dejando progresar incorrectamente.

    Ir contra esto es traicionar la verdad que nos trajo hasta aquí, es traicionar al socialismo como Modo de Producción y es de alguna forma traicionar a Fidel.

    La parte más filosófica del Concepto REVOLUCION es: REVOLUCION ES SENTIDO DEL MOMENTO HISTORICO, y este pensamiento no puede ser interpretado o ajustado a conveniencia personal, es una orden al deber de defender la Patria.

  • carlos dijo:

    ahi esta dicho todo
    “a veces se trata de verdades incómodas o se nos dice que no es el momento de decirlas. A veces lo más peligroso no es mentir sino omitir”.

  • ak 47 dijo:

    asi es Dr. olimpio ,,
    ……el ELN… acaba de reconocer publica mente…que es el responsable del atentado en bogota…!!

  • juan dijo:

    hace falta que publiquen la intervencion de Ramonet

  • Martha dijo:

    Coincido en que la operación Verdad vuelve a ser necesaria, nuestros periodistas son increibles, a pesar de que como todos pasamos por problemas económicos fuertes, desabastecimiento en momentos, entre otros, así y todo salen a hacer su tarea periodística, que a diferencia de los que dicen que en Cuba no hay libertad de expresión, no tienen que publicar en la prensa digital o escrita, que hubo tantos o más cuantos asesinatos de periodistas, de activistas sociales, de indígenas que ocupaban una x zona que algún latisfundista ahora reclama, ni tienen que publicar que hay cientos de niños sin escuelas, mendigando o limpiando botas, o en los vertederos de basuras, en fin que SIGAN DEFENDIENDO NUESTRA VERDAD no la que otros quieren que escuchemos,

  • rebelde dijo:

    Conicido casi plenamente con Ud NOIMPORTA TAMPOCO, la verdad a la que nos enseñó Fidel no debe estar ausente de nuestra sociedad, sea lo dura que sea, tenemo, gracias a la Revolución, un pueblo instruido, al que no es fácil engañar con explicaciones banales y simplistas, eludiendo en muchas ocasiones las responsabilidades que tenemos. La verdad tiene que estar acompañada por una gran dosis de valor, de pureza personal, de no estar comprometido con nadie en particular ni grupo de intereses. El pueblo agredece la verdad, sea cual sea y odia la mentira, que lo único que hace es desacreditar a quien la dice.
    Recuerdo con qué vaor el Comandante en Jefe reconoció que no se lograrían los 10 millones de toneladas de azucar en el 70. Con este gesto, lejos de perder autoridad ante el pueblo, ganó en respeto y admiración.
    Hoy, cuando a través de las redes sociales, se difunde cualquier cosa, que siempre reciben personas desinformadas, o que perdieron la fe en lo que trasmiten nuesros medios oficiales, precisamente por no tratar los asuntos con la agudeza y transparencia necesarias, es vital que nuestra prensa deje el estilo tradicional de dar la información y pase a tocar los temas sociales, económicos o políticos considerando lo que quiere recibir el pueblo, sin edulcorantes, sin falso triunfalismo, reconociendo a quien lo merezca y criticando también lo mal hecho.
    Hay que rescatar para la verdad el lugar que siempre ocupó en la Revolución, conducida por nuestro eterno guía y lider Fidel.

  • Jose Luis Quiroga dijo:

    He solicitado VARIAS VECES desde mi celular y desde la Pc de mi centro de trabajó (esta por la cual le escribo) la suscripción a las noticias (que se ofrece en esta web) de mi cuenta del correo nauta y he recibido la CALLADA por toda respuesta. Sin embargo esa misma suscripción si se me dispenso desde esta Pc del trabajo, usando la MISMA VIA DE SOLICITUD. Pero yo quiero recibir los titulares en mi celular, en mi cuenta personal. No siempre estoy en el trabajo.

    Considero que SI es una política de CUBADEBATE no suscribir a los titulares de las cuentas Nauta con los titulares de las noticias que por favor hablen claro y transparente y lo hagan saber. Nunca adoptare la variante que se ofrece a través de ENTUMOVIL por considerarla muy cara, siendo esta del correo Nauta más asequible.

    Soy un admirador de CUBADEBATE y varas veces me han publicado. Pero en este tema CUBADEBATE me ha decepcionado. Ni suscripción ni explicación. No me imaginaba esto de un sitio como Cubadebate.

    • Randy dijo:

      Estimado Jose Luis, lamentablemente no hemos podido solucionar el envío de nuestro servicio de boletines a través del correo Nauta debido a restricciones que tiene ese servicio para con terceros. Continuamos haciendo gestiones al respecto. Saludos

  • izaskum dijo:

    NO es un comentario, es una pregunta ¿ Quién se ocupa de recoger y proteger a una persona enferma,que el sábado 12 de enero estaba sentado en la entrada del restaurant ¨La Torre¨, esta sucio, evidentemente enfermo,y ante la mirada de todos, ahí estaba. Es un hombre de piel negra, gordo en extremo y repito,muy enfermo.?
    Por favor los que sepan , que ACTÚEN

  • ppg dijo:

    La afirmación del intelectual cubano Eusebio Leal en la inauguración del Foro Internacional de Periodismo por el aniversario 60 de la Operación Verdad de que es más que nunca necesario el testimonio verdadero, la capacidad de transmitir y dar a conocerlo, me lleva a escribir y a dar a conocer este testimonio. Es cierto que la Operación Verdad es necesaria ahora, más que nunca, porque la operación mentira nunca ha terminado.
    Hace unos días, recibí de un familiar entrañable que reside en los Estados Unidos una página, la página once, de un texto publicado en aquel país en el año 2009 y que fue escrito por una señora que responde al nombre de María Werlau. Ya de sí, el título es una afrenta: “Ché Guevara’s Forgotten Victims”, o sea, “Las víctimas olvidadas del Ché Guevara”.
    Quien me remitía la página sabía muy bien por qué lo hacía. Aunque no vivió los terribles tiempos de la tiranía batistiana, en nuestra familia sí se conoce perfectamente el nombre del sujeto de quien trataba el texto en cuestión. Claro que en ese documento, al parecer una colección de esbirros y asesinos ajusticiados en la fortaleza de La Cabaña al triunfar la Revolución, este señor aparece, por obra y gracia de la manipulación mediática, como un inocente fusilado solo por haber pertenecido a la policía batistiana dos o tres meses antes del triunfo revolucionario.
    Decía que en mi familia, desde mi madre, hoy centenaria, hasta sus más jóvenes descendientes, se conoce el nombre de este individuo, Miguel Ares Polo, por una razón muy sencilla, fue el traidor al Movimiento 26 de Julio que personalmente entregó a su antiguo compañero en la lucha clandestina en la capital, José Manuel Giménez Díaz, mi padre. Pero no solo a mi padre, sino que a otros combatientes clandestinos también traicionó.
    Mi padre, entonces un hombre de más de cincuenta años, había pasado a la clandestinidad desde el mismo dos de diciembre de 1956. A mediados de 1957 se incorpora a la lucha en la Sierra Maestra, pero a los tres meses tiene que regresar a causa del asma y de la disentería. Al reincorporarse a la lucha clandestina en la capital, regresa a la habitación que había compartido con otro combatiente, Juan Ramón López Fleitas que había permanecido en la Sierra, en la calle San Miguel, en la capital del país. Rehace sus contactos con los combatientes clandestinos en La Habana y vuelve a los sabotajes, a la colocación de bombas y a los asaltos a policías, pero hay algo que ya no sale bien, se empiezan a frustrar las acciones, como una de un ataque a un carro perseguidor a la entrada del túnel de la calle Línea. Este día ya estaba preparado todo para la acción, cuando de manera fortuita se encuentra mi padre con un antiguo vecino en Bejucal; le dicen Pedrito “el gambao” y tiene un camión de su propiedad en el que traslada materiales de la construcción en la capital. Le dice que se pierda de por allí porque en el trayecto hacia este lugar había visto a varias perseguidoras en los alrededores y a policías gesticulando aparatosamente. Giménez, mi padre, que estaba al frente del grupo de acción, les dice a sus hombres que hay que retirarse y delante de ellos recoge su pistola, que había dejado al cuidado de unos españoles amigos, propietarios de una cafetería cerca del lugar. Los comerciantes habían escondido la pistola debajo de una vidriera donde exhibían pasteles y otros dulces. Uno de los integrantes, del grupo, Miguel Ares Polo (Miguelito), increpa a Giménez y, de forma airada, le pregunta si se había acobardado, a lo que responde el aludido que sí, que efectivamente se había acobardado y que si él quería que se quedara. En la retirada abordaron un ómnibus de la ruta 37, pero durante todo el trayecto del viaje, Miguelito no disimulaba el mal humor y la frustración que sentía. Mi padre y Miguel Ares Polo vivían en la misma calle San Miguel, Giménez sabía dónde vivía este, pero no así a la inversa.
    Después de la frustrada acción a aquella perseguidora, Miguel Ares Polo se aleja de toda actividad conspirativa y ya no acude más a contactos ni a reuniones. Sí se conoce que el comercio de los españoles que habían escondido la pistola de Giménez aquel día había sido asaltado por la policía, que no había dejado un cristal sano en el establecimiento.
    En la tarde del día trece de septiembre de 1958, se dirigía Giménez al domicilio de Miguelito para saber cuál era su situación, cuando se encuentra con un viejo amigo bejucaleño, un tabaquero apodado “El Niñito”, que no tenía vínculos con las acciones clandestinas. Le dice Giménez al amigo que lo espere en la bodega que está en la esquina, a unos pasos de donde vive Miguel Ares Polo, que él va a hacer una gestión rápida y regresa enseguida para tomarse un coñac juntos y conversar. El amigo se dirige a la bodega y pide dos coñacs al gallego propietario que es al mismo tiempo el dependiente. Giménez llega a la casa de Miguelito, toca a la puerta y es la madre de aquel quien lo recibe y le dice que no está, que había salido hacía un rato. Giménez le responde que él va a estar en la bodega de la esquina, que si viene que lo vea allí para que le entregue la pistola si no va a seguir en las acciones revolucionarias. Regresa a la bodega y permanece un rato conversando con “El Niñito” cuando, inesperadamente, siente un arma que se le aprieta contra el cuello, vira instintivamente la cabeza y alcanza a ver a quien lo encañona, que no era otro que Miguelito. Sin reponerse de la sorpresa le dice: – Miguelito, ¿tú estás loco? A lo que responde el aludido, – No, yo lo que soy es policía. Giménez solo le puede decir: -Bueno, si es así, entonces me jodí. Giménez se percata entonces de que Miguelito no estaba solo sino con otros cuatro policías que habían llegado allí en una perseguidora, muy sigilosamente. Lo siguiente que hace Miguelito es preguntar al dueño de la bodega que con quién había ido ese hombre allí. La respuesta de aquel, visiblemente molesto, fue –“Miguelito, este hombre ha venido solo aquí”.
    Después de ser detenido por el traidor Miguel Ares Polo y los policías que trajo con él a la bodega de la Calle San Miguel, Giménez fue introducido en la perseguidora desde donde pudo escuchar la voz de una vecina que, desde un balcón gritaba: – Miguelito, no hagas eso, – Miguelito, no hagas eso. Mucho tiempo después supo Giménez, que aquello le costó a la señora una golpiza mayúscula por parte de los esbirros.
    En la misma perseguidora comenzaron a golpear al detenido, uno de los golpes que recordaba Giménez fue el que le dieron con el canto de la mano abierta en la tráquea, cuando el nerviosismo del chofer del auto lo hizo frenar, y la inercia impulsó el cuerpo del detenido hacia adelante, lugar donde estaba colocada, en el respaldo del asiento delantero, la ametralladora Thompson del artillero de la perseguidora.
    Al primer lugar al que condujeron a Giménez fue a la estación que se hallaba en la calle Dragones, frente al parque que hacía un cuchillo entre esta calle y Zanja. Subiendo las escaleras de esta estación, Miguelito gritaba a voz en pecho, – “Aquí están los guapos de la Sierra” y lo repetía entre carcajadas nerviosas. A dejar solo al detenido frente a la carpeta, este aprovecha, saca el llavero que colgaba de su pantalón y lo introduce, con todas las llaves, detrás de la pizarra que se hallaba a sus espaldas. Allí las encontraría después del triunfo de la Revolución, cuando fue a recuperarlas.
    Después de estar un rato en aquella estación, es conducido a la décima estación de policía, que, como dijimos, se encontraba enclavada en la Calzada del Cerro que era el sitio donde torturaba el sanguinario Carratalá a las órdenes de quien, después se supo, estaba Miguelito el traidor. El interrogatorio comenzó, como siempre, con la técnica del policía bueno y el policía malo. Carratalá le preguntó, ¿Tú quieres hablar conmigo o quieres hablar con una persona decente? Giménez le contestó que a él siempre le había gustado hablar con las personas decentes. Con una sonrisa en su desmedrada cara, Carratalá le indicó que pasara a otra habitación donde se hallaba otro coronel de ademanes suaves y voz pausada que le ofreció asiento y lo exhortó a hablar sobre todo lo que conocía sobre los lucha clandestina en la capital, le dijo, entono paternal que ya él no estaba para eso, que esas eran cosas de los jóvenes idealistas que estaban locos, que esa situación nunca iba a cambiar y que lo que los revolucionarios querían era encaramarse en el poder para hacer lo mismo. Giménez le contestó que él nunca había hecho nada, que eran compromisos políticos los que lo habían puesto en esa situación. El esbirro lo detuvo y le preguntó, –
    -¿Entonces tú no has puesto bombas?.
    – No, le contestó Giménez.
    -¿Ni has matado policías?
    – No, tampoco.
    -Ah, entonces tú eres un angelito.
    Inmediatamente llamó a Carratalá diciéndole:- Coronel este lo que es tremendo descarado. Mire a ver si con usted habla. Carratalá le dijo que se lo pasara y así volvió Giménez a la habitación donde se encontraba anteriormente, frente al pálido asesino. Este le dijo:
    Así que tú eres bombero.
    No, coronel, yo soy guagüero.
    No te hagas el comemierda que tú sabes bien lo que te estoy diciendo. Así que tú eres Gimenito el de la 4, pero coño, cómo te íbamos a coger si estábamos buscando a un muchacho y tú lo que eres es un viejo de mierda.
    Diciendo esto le tiró un golpe que Giménez respondió con su puño izquierdo, pero fue lo único que pudo hacer, porque toda aquella jauría de esbirros le cayó encima dándole golpes y patadas.

    El traidor Miguelito siempre que tenía una oportunidad pasaba por donde se hallaba el detenido para decirle entre risas y burlas: – A ver, ¿qué tú quieres que te pongan en el epitafio? ¿Aquí yace el comandante Giménez? Tú lo que eres es un comemierda. ¿No ves que a Batista no hay quien lo tumbe?

    A través de innumerables gestiones, por ejemplo la del hermano de Giménez, Hortensio, que era amigo personal del ex presidente Ramón Grau San Martín, al cabo de los dos meses, pudieron conseguir la libertad de aquel, pero condicionada a la expatriación, o sea, la propia policía se encargaría de llevarlo al aeropuerto, pero el pasaje de avión a México tendría que ser costeado por la familia, lo que se logró gracias a una colecta que se realizó con tal propósito.

    Fue de esta manera que a inicios de noviembre de 1958 se preparó la maleta de viaje en su casa y se le llevó al aeropuerto José Martí adonde fue conducido Giménez por varios policías, entre ellos uno nombrado Rodolfo Larrinaga, técnico en explosivos e instructor de jiujitsu de la policía que le advirtió antes de emprender el trayecto de la décima estación al aeropuerto: – Giménez, si hay un intento de rescate, el primer muerto vas a ser tú”, pero Giménez lo tranquilizó diciéndole,- Despreocúpese que yo no soy nadie importante y no va a haber ningún intento de rescatarme, puede estar tranquilo”.

    Giménez fue conducido hasta la misma escalerilla del avión por la policía, que no dejó el lugar hasta que el avión hubo despegado.

    Una vez en México, se incorporó Giménez al Movimiento 26 de Julio en ese país junto a los compañeros Baudilio Castellanos, Osmani Cienfuegos, Benito Lorenzo y otros. Permaneció en tierras mexicanas hasta el 8 de enero de 1959 en que regresó a Cuba, ya liberada de la oprobiosa tiranía batistiana. Asiste a los juicios a los criminales de guerra batistianos en La Cabaña, donde acusa al traidor Miguel Ares Polo que, supo entonces Giménez, había sido el responsable de numerosísimas detenciones de combatientes clandestinos en la capital, entre los cuales figuraron Manuel Blanco (Maño), Luis Pérez y el propio Delio Gómez Ochoa, Delegado Nacional de Acción del Movimiento 26 de Julio que había llegado a La Habana el 15 de mayo de 1958, quien dijo que había escapado de milagro de la traición de Ares Polo. Esta es la verdadera historia del traidor que fue fusilado en La Cabaña el 6 de febrero de 1959.

    Alerta. Los que nos piden que olvidemos nuestra historia ya han fabricando otra falsa.

  • María dijo:

    les reenvio lo que escribí sobre esto
    La verdad? .Bueno esa es manejada de muchas formas.
    Afuera los medios y los políticos de pacotilla, la distorsionan con una vulgaridad increíble para atacar nuestra Revolución y cuanto proceso les huela a identificación con las grandes mayorías.
    Creo como dijo Martí: ser culto para ser libres. Conocer y saber encontrar la verdad es el reto del público que lee los periódicos en todo el Mundo. La incultura permite que te engañen, y es la raíz de la que se nutre por esencia el Capitalismo. Mantener engañados con su ideal y sus fatuidades y su sueño de que¨ todos tiene una oportunidad solo falta que les toque la suerte de encontrarla¨ mantiene enajenados a millones de seres en el Planeta. El futuro hay que conquistarlo, no esperar a que llegue por arte de magia y las desigualdades hay que combatirlas, no esperar a ser el que está arriba para no padecerlas.
    Dentro también tenemos problemas con la verdad, porque también dentro de una sociedad socialista en construcción, como la nuestra, hay que combatir a los que quieren mentir, distorsionar resultados, engañar controles, simular. Están los que pintan escenarios para las visitas, los que organizan reuniones o asambleas para oír lo que quieren, no lo que realmente sucede, los que manipulan tras una aparente posibilidad de palabra quienes deben hablar. Nada que ver con lo que nos han enseñado nuestros líderes ni con la política de nuestra Revolución, son deformaciones que también tenemos que combatir.
    Creo entonces que la parada para la prensa es alta. Nuestro Fidel, quien dejó muy claro:¨es no mentir jamás ni violar principios éticos¨ puso la varilla. Hagamos por saltarla, y retemos a los demás, los que queremos un mundo mejor.

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