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Estudio revela que falta de sueño eleva riesgo de demencia (+ Infografía)

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Un estudio de la universidad norteamericana de Boston demostró este sábado que las personas con menos tiempo en la etapa de sueño profundo (de movimientos oculares rápidos, o REM) son más propensas a la demencia.

Para demostrar esa hipótesis, estudiaron a 321 participantes de más de 60 años de edad que se sometieron a un análisis del sueño durante la noche entre 1995 y 1998, señala un artículo divulgado en Neurology.

Como parte de la pesquisa, siguieron a esos pacientes durante un promedio de 12 años para determinar el peligro de desarrollar demencia.

Los científicos encontraron que cada porcentaje de reducción en el sueño REM se asoció con un aumento de un nueve por ciento en el riesgo de todas las causas de debilitamiento de las facultades mentales.

Al decir del autor principal, Matthew Pase, observamos una relación entre la acción de dormir y el deterioro cognitivo, pero todavía no podemos determinar si la reducción del sueño REM causa demencia.

Por eso, los investigadores de este trabajo consideran que hacen falta más estudios en el futuro para responder a esa interrogante.

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Se han publicado 5 comentarios



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  • OBSERVADOR dijo:

    Pal carajo, tengo que dormir mas….

  • jorgitin dijo:

    ya sabía yo

  • Ileana dijo:

    Las horas que necesitas para dormir están determinadas genéticamente, tanto como tu estatura o el número que calzas. Algunos necesitan dormir muy poco, otros requieren de 11 o 12 horas.
    Mucha gente con problemas para dormir no tienen, de hecho, ningún problema para dormir. Lo que tienen es una expectativa de que necesitan dormir un cierto número de horas.

    “Si todos pudiéramos saber qué tipo de persona somos para dormir y vivir nuestra vida de acuerdo con ello, eso haría una diferencia enorme para nuestra calidad de vida”. La experta en trastornos del sueño Harneet Walia, de la Clínica Cleveland (Estados Unidos), insiste en la necesidad de “considerar el sueño como una prioridad” y admite que el tiempo necesario para conseguir un buen descanso nocturno varía en función de cada individuo. No obstante, la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos elaboró una clasificación orientativa por franjas de edad con nueve categorías, que muestra como a medida que el ser humano envejece necesita dormir menos.

    Las necesidades básicas de sueño para mantener las funciones y supervivencia del organismo se sitúan sobre una media de 4 o 5 horas de sueño cada 24 horas. El resto de horas que dormimos contribuyen a mejorar nuestro bienestar y mayor calidad de vida, estimando que en una media de 8,3 horas podría encontrarse el punto óptimo de descanso. No obstante, es importante matizar que las necesidades tanto básicas como opcionales de sueño para conseguir un rendimiento y bienestar óptimo durante el día van a variar en cada persona, e incluso una misma persona no tiene las mismas necesidades en todos los momentos de su vida. Como hemos repetido, el organismo trata de mantener el equilibrio, y es precisamente esto lo que determina la necesidad de sueño de cada organismo en cada momento (cuanto más desgaste, mayor necesidad de sueño). Las horas necesarias de sueño son aquellas que nos permiten estar bien durante el día, sin sentir somnolencia hasta la noche siguiente.

    La edad modifica la forma en que funciona el cuerpo y altera los patrones de sueño sin que ello implique necesariamente una anomalía o una enfermedad. En general, se trata tan sólo de una consecuencia normal del proceso de envejecimiento.
    Así, al llegar a la tercera edad, las personas perciben que ya no duermen tanto como antes y que se despiertan varias veces por la noche, pero ello no siempre es sinónimo de enfermedad o trastorno.

    El sueño cumple una función restauradora y reparadora a lo largo de toda la vida. De sus cinco fases, las últimas dos son las que permiten especialmente descansar los músculos y la mente. Si bien muchas personas ven al dormir como una pérdida de tiempo, es, por el contrario, una actividad “productiva” más. El cerebro y todos los demás órganos siguen funcionando y, gracias al sueño, podrán hacerlo una vez más al día siguiente.

    Una característica del sueño en las personas mayores es que comienzan a dormir menos horas de las que solían hacerlo unos años antes y, además, sienten la necesidad de hacer una o dos siestas durante el día. Por esta razón, muchas personas creen que sería mejor no recostarse por la tarde para poder dormir más durante la noche.

    Sin embargo, esta afirmación no es cierta: una o dos siestas cortas no impedirán que la persona concilie el sueño a la misma hora de siempre ni acortarán el sueño nocturno. Como señala el Dr. Eduard Estivill en su libro “Dormir bien para vivir más”, dos siestas de unos 10 ò 15 minutos complementan, no reemplazan, el sueño nocturno.

    Todos nos movemos al dormir y quizás una o dos veces nos despertamos, pero volvemos a conciliar el sueño a los pocos segundos y al día siguiente ni siquiera lo recordamos. En las personas mayores, estos despertares se producen con más frecuencia y son más prolongados. Por eso es que luego se acuerdan de que su sueño se vio interrumpido, por ejemplo, para ir al baño, y probablemente sientan que no han descansado lo suficiente.

    ¿Por qué sucede esto? El sueño consta de cinco fases, que van de más superficial a más profunda. La duración de cada una puede variar según el momento de la noche pero, en un dormir normal, este ciclo suele producirse de cuatro a cinco veces. Pero si uno interrumpe significativamente el sueño, el ciclo volverá a comenzar desde la fase superficial. De ahí esa sensación de no haber descansado lo suficiente.

    Estas alteraciones observadas en los adultos mayores suelen ser normales, pero a veces sí pueden ser un signo de un trastorno subyacente.
    Si no hay ninguna afección de base que permita explicar dichos cambios, entonces las personas mayores pueden adoptar algunos sencillos pasos para dormir mejor: establecer horarios para irse a la cama y para despertarse (el cuerpo tiene su propio reloj biológico y una rutina establecida); si uno duerme entre cinco y seis horas, será conveniente retrasar el horario para ir a acostarse de forma tal que uno se despierte a una hora razonable (y no a las tres de la madrugada); no debe hacerse ejercicio ni tomar bebidas con cafeína antes de ir a dormir, ya que esto puede dificultar la conciliación del sueño; y la cama debe utilizarse únicamente para dormir, no para comer ni ver televisión.

    Sin duda, la cantidad y la calidad del sueño repercuten en nuestro estado físico y mental durante la vigilia. Por ello es recomendable que, ante los cambios que aparecen con la edad, uno implemente estrategias que le permitan dormir las horas suficientes y descansar bien. No es imposible.

    Busca la relajación antes de acostarte

    El problema de muchas de las personas mayores que no duermen bien es simplemente que no consiguen relajarse antes de acostarse, y si a esto se añade el nerviosismo que les provoca no conciliar el sueño, aumenta la ansiedad. En estos casos pueden encontrar la solución a su problema aprendiendo alguna técnica de relajación, como la respiración profunda, la relajación progresiva de Jacobson (reduce la tensión muscular), o ciertos ejercicios de estiramientos.

    Los especialistas en psicología también recomiendan el aprendizaje de técnicas de desactivación cognitiva, como son la observación del pensamiento y dejarlo ir, evitar la lucha de dichos pensamientos, o imaginar ciertas situaciones placenteras.

    Establece un ambiente propicio para la relajación evitando la luz intensa, los sonidos molestos o, si te resulta placentero, perfumando la habitación y poniendo de fondo una melodía suave. Estas soluciones no dejan de ser técnicas de meditación que ayudan a dejar la mente en blanco, y es que es fundamental irse a la cama sin preocupaciones, sin pensamientos que nos perturben, y evitando dar vueltas a las tareas que tenemos que hacer al día siguiente. Practica alguna rutina relajante como un baño o la lectura.

    Tener un diario de sueño: para apuntar la hora en se ha ido a dormir y la hora a la que se ha levantado. Así como la calidad del sueño, las veces que se ha despertado y cómo se ha sentido durante el día.

    Irse a dormir cuando se esté cansado.

    1 millón de personas están de acuerdo – Dormir durante 5 horas es mejor que 8
    Ya sabes lo que dice todo el mundo 8 horas es la cantidad de sueño que necesita cada noche? Bueno, hubo un estudio de la UCSD que mostraron que, en lo que se refiere a beneficios para la salud, 8 horas no es el ideal, en realidad es de 6,5.. El estudio se centró en el sueño 1,1 millones de las personas a lo largo de 6 años, y examinó la relación entre la cantidad de sueño y la longevidad de los pacientes. El estudio encontró que dormir tan poco como 5 horas por noche es mejor para usted que dormir 8. ¿Ha estado haciendo hincapié en conseguir más horas de sueño?. Resulta que, estadísticamente hablando, si duerme 5 horas cada noche, es mejor que si hubieras dormido 8. De acuerdo con el estudio, 6.5 horas es el punto dulce para reducir su riesgo de cáncer.. En un estudio increíble, el profesor de psiquiatría de la UCSD especializada en la investigación del sueño y el envejecimiento ha determinado que no hay ninguna razón relacionada con la salud estadística de dormir más de 6,5 horas por noche. Es difícil discutir con él. Él está usando los datos del sueño del Cancer Prevention Study II (CPSII) de la American Cancer Society. Sociedad Americana del Cáncer. De hecho, los datos muestran que dormir 5 horas por noche es ligeramente más seguro * * que dormir 8 horas por noche, por lo menos si se define la seguridad como “no morir.”
    Cubre 1,1 millones de participantes, y es el primer estudio poblacional a gran escala que correlaciona el sueño con cosas como la edad, la dieta, el ejercicio, los problemas de salud, y el tabaquismo, entonces todo lo que se asocia con la longevidad del paciente. Los datos son del 1982-1988, ya que tuvo años para introducir los datos y realizar análisis a través de este conjunto de datos masiva.
    Según el Dr. Kripke, el autor principal del artículo, este es el primer estudio con datos suficientes para diferenciar los efectos de 7 frente a 8 horas de sueño.. En otras palabras, el requisito de dormir 8 horas es sólo un mito, uno casi tan desatinada como el “comer menos calorías para perder peso.” Como nota lateral, las pastillas para dormir se correlacionaron con la muerte, pero el insomnio no lo hizo.

    Si duerme pocas horas por la noche y se siente completamente funcional al día siguiente, sin necesidad de “ponerse al día” en el sueño; entonces no se preocupe.

    Es importante entender que dormir más horas no significa que está recibiendo el sueño de alta calidad. . . Estrés, exceso de ejercicio y mala dieta hábitos son razones comunes que su cuerpo podría querer más de sus horas para dormir por la noche.

    La piratería de su sueño
    No es conseguir más horas de sueño, sino levantarse bien lo que importa, si no lo logra entonces debe mejorar su higiene del sueño y hasta consultar con un especialista.

    • Curioso dijo:

      Ileana tengo una duda que le pido de favor que me aclare. Tengo 25 años y soy una persona bastante activa, siempre duermo un promedio de 6 horas o 6H y media todos los dias y no siento cansancio durante el dia, ni me da somnolencia hasta la hora que acostumbro dormir todos los dias cerca de las 12am. Esto le podria traer alguna consecuencia a mi organismo a corto o a largo plazo. Saludos del Curioso

  • Salems dijo:

    Así que la falta de sueño provoca demencia?
    Pues yo ya debo estar bien loca.
    Adios, me voy a ver si en Mazorra quieren aceptar una nueva paciente…

Se han publicado 5 comentarios



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