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Sobre cómo el lenguaje sexista puede no ser tan sexista como se cree

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Un reciente informe de la Real Academia Española ofrece una nueva mirada sobre el lenguaje inclusivo. Según el mismo, los hispanohablantes no están discriminando cuando usan el masculino para designar a hombres y mujeres: no necesitan modificar el uso de su idioma para huir del sexismo y tampoco están obligados a pasar al género femenino el nombre de algunas profesiones.

Titulado “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”, el informe de la RAE critica las nuevas guías sobre lenguaje no sexista que proponen, por ejemplo, usar palabras como “la ciudadanía” en lugar de “los ciudadanos” o “el profesorado” en lugar de “los profesores” para hablar de grupos compuestos por hombres y mujeres.

El autor del informe de la RAE, Ignacio Bosque, defiende que “el uso genérico del masculino para designar los dos sexos está muy asentado en el sistema gramatical” español y que no tiene sentido “forzar las estructuras lingüísticas”.

Asimismo, “no parecen admitir estas guías que una profesional de la judicatura puede elegir entre ser juez o jueza”, critica el académico, considerando que las pautas propuestas por estas guías están únicamente pensadas para el lenguaje oficial.

Según la RAE, en las guías referidas, sus autores recomiendan a los lectores, entre otros consejos, que no apelen al uso genérico del masculino cuando se debe referir a los dos sexos al mismo tiempo. Así, por ejemplo, sugieren que se emplee “las personas becarias” en lugar de “todos los becarios” o, también, “las personas sin trabajo” para reemplazar a “parados”.

Si bien Bosque reconoce la existencia de la “discriminación hacia la mujer” en la sociedad, su análisis concluye que con el uso y tendencias aconsejados en las guías “se extrae una conclusión incorrecta de varias premisas verdaderas”, entre las que admite el uso de “comportamientos verbales sexistas” en el idioma español. En las guías cuestionadas se suele llegar a “una conclusión injustificada que muchos hispanohablantes consideramos insostenible”, añade.

Esa “conclusión injustificada” hace suponer, explica Bosque, “que el léxico, la morfología y la sintaxis de nuestra lengua han de hacer explícita y sistemáticamente la relación entre género y sexo, de forma que serán automáticamente sexistas las manifestaciones verbales que no sigan tal directriz, ya que no garantizarían ‘la visibilidad de la mujer’”.

Bosque denunció así una suerte de “discriminación” a la inversa, que, del mismo modo que esta tendencia presuntamente promotora de la igualdad en el lenguaje, ve apuntalada por el “despotismo ético” de un sector de la sociedad. En este sentido, el académico alertó sobre una contradicción fundamental. “Si [como establecen las guías] el uso del masculino con valor genérico implica un trato lingüístico discriminatorio, ¿cómo han de reaccionar las mujeres que no perciben en él tal discriminación?”, plantea.

Luego de analizar las expresiones que habría que suprimir por esas recomendaciones, Bosque teme por el empleo de expresiones “sexistas” como “los reyes”, “mis tíos” o “sus suegros”, donde no se contempla la “visibilidad” de la mujer.

Tras criticar y resaltar la nula practicidad del “desdoblamiento” genérico para evitar la supuesta caída en el sexismo, así como el uso indebido del símbolo “@” para superponer el uso femenino de la “a” y el masculino de la “o”, el lingüista descartó la viabilidad de las recomendaciones de las guías.

“Si se aplicaran las directrices propuestas en estas guías en sus términos más estrictos, no se podría hablar”, señala.

Por último, Bosque observa que las propuestas reformistas “no están hechas” para ser adaptadas al lenguaje común, puesto que, según entiende el académico, “se supone que los cambios que se solicitan han de afectar únicamente al lenguaje oficial”. Es decir, al utilizado por quienes hablan delante de un micrófono o de una cámara y que, fuera de estas situaciones, se expresan “como todo el mundo”.

El informe de Bosque fue aprobado en forma unánime por los académicos.

(Con información de Mariano Digital)

Se han publicado 45 comentarios



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  • Yuli dijo:

    Bravo por el artículo. Los “nuevos enfoques genéricos”degeneran nuestra lengua.

  • Joan dijo:

    A mí siempre me ha sonado más sexista y discriminatorio la separación forzada de “los niños y las niñas”, “los profesores y las profesoras”… para mí, ha sido una forma muy rebuscada de tomar el rábano por las hojas. En español, tradicionalmente (al menos, desde que tengo conciencia), los plurales se han formado como explica el artículo, sin que eso signifique que nadie ha sido preterido. En España pregunté sobre esto, y me explicaron que eran determinadas ONG’s que obtenían beneficios monetarios o fiscales con esas campañas. No lo verifiqué, para mi es mera curiosidad, no veo nada malo en lo que me enseñaron cuando aprendí a hablar y leer, y sigo hablando igualito que en mi niñez, cuando no percibía siquiera segundas intenciones en ello. Con el perdón de quienes hacen campaña acerca de esto en los medios, yo no veo las cosas como dicen estas personas que yo las veo hablando como siempre he hablado. Y este artículo lo corrobora. Que hay una forma más elegante de decir lo mismo, es posiblemente cierto, pero creo que puede hacerse sin crear divisiones artificiales y sin llegar a “las…. y los…” en una separación aque se me antoja artificial. Me parece mejor así, todos juntos que dejar a “los…. ” de últimos. ¿Sería eso ser caballeros o ser preteridos? ¡Hmmmm! ¿Chi lo sa?

  • Miguelangel dijo:

    Favor enviarlo a algunos politicos latinos americanos que hay veces hablan que dan risa

  • Pepe dijo:

    Totalmente de acuerdo con Ignacio del Bosque.
    Saludos.

  • tata dijo:

    Los extremos son siempre disparatados. Sería como llamar ajedrecistos, gimnastos, judokos, o atletos a los hombres que son deportistos, perdón, quise decir deportistas, de cada una de esas disciplinas.

    • MERCATOR dijo:

      En verdad es risible la manera en que se usa el idioma a conveniencia, por ejemplo, siempre supe que la e al final de una palabra no significa ni femenino ni masculino, así las cosas presidente si se le antepone los artículos la o el es más que suficiente, además de presidenta habría que decir estudianta, practicante; etc… y en el caso de los “istas” a los hombres habría que ponerlo con o, yo también me quedo con el Español que ya conocemos, cambiando sólo lo verdaderamente necesario, pues resultaría bien complejo si se aceptara “que el perro y la perra son el mejor amigo y amiga del hombre y la mujer” los textos se alargarían demasiado.

  • Escaramujo dijo:

    ¡Qué pena que CD se haga eco de estos “trabajos académicos”! Es cierto que hay que dar espacio para todo, pero esto, publicado así, linda con lo ingenuo y poco serio. Es inadmisible que un “académico” -español, ¿cómo no?-, de una institución -que no por gusto lleva el caduco adjetivo de “real”- se aparezca con que no existe el lenguaje sexista. Si no existiera la mayoría de los hombres maestros, criados en ambientes machistas se sentirían incluidos cuando se expresa, por ejemplo, “las maestras de la escuela”, pero casi nunca sucede.
    Si el lenguaje no es sexista, alguien puede explicar la diferencia conceptual entre: un zorro y una zorra, entre un loco y una loca, entre un monedero y una billetera
    A las amigas y amigos que comentaron el artículo y defendieron que no hay lío con el lenguaje sexista, entiendo que es más económico decir “bienvenidos” en lugar de “bienvenidas y bienvenidos”, pero es, sin dudas, menos justo. Que el tratar de emplear un lenguaje inclusivo a alguien le suene cacofónico, no hace a la persona menos justa, es cierto, pero con ello intentar ridiculizar a las que sí lo hacen es absurdo.
    Lo que dice el señor Bosque es solo la institución “real” y “académica” que impone una gramática del sinsentido y una ortografía de espanto.
    Seamos, todas y todos, cuidadosas y cuidadosos de nuestro lenguaje no sexista, pero sobre todo de nuestra actuación hacia las mujeres y todas las personas.
    Saludos,
    Roque
    roquelazod@gmail.com

    • jose de san matias dijo:

      Pena da ,los que se hacen eco de semejante burrada.

    • Una lectora dijo:

      Totalmente de acuerdo con usted

    • Ernesto dijo:

      El perro y la perra son el mejor y la mejor amigo y amiga del hombre y la mujer

    • Xavier dijo:

      Pues entonces iremos al zoológico a ver a los animales y a las animalas.

    • estudianta? dijo:

      Al contrario, es muy bueno que se debata el tema porque a veces tratando de defender a toda costa el lenguaje no sexista se ven escenas que dan pena por el mal uso del idioma.
      Me parece que una cosa son los significados discriminatorios hacia la mujer que le damos a las palabras cuando las usamos, o que históricamente las personas le han dado a algunas palabras y otra diferente es meterse con el sistema de la lengua para luchar contra la disminución a la mujer y lograr su visibilidad.

      La Real Academia Española es una de las 22 Academias de la Lengua española que existen y mantiene lo de “Real” porque surgió bajo un reinado. Ese es su nombre histórico y le corresponde a los españoles decidir su destino. Fue la primera, pero desde el siglo XIX no es la única, la de Cuba se creó en el siglo XX, en 1926. La RAE no tiene carácter rector a pesar de su origen real.
      No entiendo las comillas para referirte al estudioso español o su trabajo; en verdad es un académico y no hay nada de vergonzoso en que lo sea o que haga su trabajo especializado. Abajo todos los prejuicios.

    • leo dijo:

      Muy de acuerdo con Bosque. El artículo está muy claro. En ningún momento deja de reconocer la existencia del sexismo en nuestra lengua. Simplemente recomienda no modificar nuestro maravilloso y rico lenguaje. Creo que no debemos llegar al extremismo de reinventar el Español.

    • Jorge91 dijo:

      Estoy muy de acuerdo contigo… es verdad lo que decían que todos los extremos son malos… pero hay realidades que no podemos obviar, menos cuando hay palabras que nos ayudan a tener un lenguaje no sexista. No se trata de ignorar una realidad, pues el hecho de que algo no se reconozca no quiere decir que no exista, sino todo lo contrario. El balance sería lo ideal, mantener un lenguaje inclusivo, donde cada persona sea visibilizada.
      Los psicólogos saben lo importante que es para la autoestima y el reconocimiento humano de una persona ser llamada por su nombre delante de los demás. Pasa todo lo contrario, cuando, por ejemplo, hace algún tiempo en el ntv, decía alguien al periodista algo así: los hombres que tenemos trabajando en el cañaveral… al mismo tiempo en la imagen que ponían varias mujeres estaban cortando caña…
      Saludos y gracias. Jorge González.

    • sentido común dijo:

      Respeto su criterio pero discrepo totalmente con ud, sobre todo por criticar a Cubadebate el haber publicado un criterio diferente al suyo, y por descalificar la opinión de un especialista y de una institución, solo por ser diferente a la suya. En mi modesta opinión la esencia de la discriminación no está en el lenguaje sino en el actuar, por otra parte una cualidad esencial del idioma es la eficiencia, expresar más empleando menos palabras y por tanto menos tiempo, esa es una de las razones de la universalidad del inglés, basta conocerlo un poco para darse cuenta de lo que se pierde al subtitular en español un audiovisual en idioma inglés en el cual se hable un poco rápido, casi no da tiempo a leer a pesar de no traducirlo todo, imagínese si se usara el llamado lenguaje no sexista. Claro que no es lo mismo un zorro que una zorra, o un maestro y una maestra, pero a menos que sea relevante, es mucho mas eficiente decir “zorros” y no “zorras y zorros”, o “maestros” en lugar de “maestras y maestros”. Es una lástima que algunos “intelectuales” se crean dueños absolutos de la verdad, menosprecien la opinión de la mayoría y olviden el sentido común.

    • Alfredo dijo:

      Amigo Escaramujo, creo que no debe generalizar, esas expresiones que señalas, como loco o loca, es en dependencia de quien lo dice y su objetivo, como mismo se usa el loco para definir a hombres que hacen de todo en el sentido que quiso hacer ilusión a la palabra loca en la mujer, así mismo con zorro y zorra, el tema de monedero y billetera, es en dependencia de la región donde se diga, porque en otras partes de nuestro continente y el mundo la mujer usa billetera, que es lo mismo que le llaman acá al monedero. Los temas de significados es en dependencia de quien lo diga y con que intensión lo haga.

      Creo que el artículo está muy bueno y además muy válido, porque algunas modificaciones que se están realizando hoy en día, tratando de evitar el supuesto sexismo en el lenguaje, degradan nuestro Español.

    • m&m dijo:

      super de acuerdo, la separacion de generos en el texto y habla y el querer implantar lo politcamente correcto en el elnguaje es y seria una estupidez de gruseo calibe

  • O'Hito dijo:

    Creo que no debemos ser simplistas al ver este tema y, sobre todo, no analizar otras sociedades de acuerdo a estándares que sólo se aplican a la nuestra, donde hemos sido educados en la igualdad de razas y género y donde estamos acostumbrados a tratar y ser tratados con el mismo respeto seamos negros o blancos, hombres o mujeres.

    En el caso de la lengua Castellana (lo que nosotros llamamos Español) surgió y se desarrolló en medio de sociedades donde la mujer no era otra cosa que una propiedad más de, primero su padre y luego su marido. Hace prácticamente “nada” de tiempo que las mujeres tienen el derecho elemental de votar y pueden elegir trabajar fuera de casa sin necesidad de llevar una carta legalizada ante notario de que su marido se lo permite. En la sociedad sólo tenían valor los hombres y eso quedaba (y queda) reflejado en las construcciones gramaticales.

    Lo del permiso del marido para trabajar no es de hace 500 años cuando España ni siquiera existía y el Reino de Castilla andaba destruyendo medio mundo y toda la península, eso estuvo hasta hace menos de 50 años. No sólo eso, todavía la Iglesia española sigue intentando inculcar la obediencia que deben las mujeres a sus maridos dentro del matrimonio. Los que tengan acceso a Internet busquen “Guia de la buena esposa” de 1953, es un ajemplo de hasta qué punto se llegó.

    Y además de todo eso, a día de hoy en España una mujer y un hombre, con iguales experiencia y capacitación para realizar un trabajo, y salvo en contadas excepciones, la mujer siempre recibe un salario más bajo con peores condiciones.

    La sociedad española, y ya sé que habrá quienes no lo compartan, aún hoy sigue siendo una sociedad altamente machista con un problema muy serio de violencia sexista.

    A mí también me choca un poco cuando oigo frases en las que se intenta poner de manifiesto que se hace referencia a ambos géneros y no sólo al masculino, pero entiendo y comparto con quienes las utilizan que es necesario crear consciencia de igualdad de género y aunar esfuerzos en contra de la discriminación a la mujer que hay arraigada a nivel global.

    Si la RAE ha introducido modificaciones para aceptar palabras provenientes del inglés como “tuitear” o “friki”, vulgarismos como “flipar” y cosas absurdas como “naturópata”, ¿Por qué no estar a la altura que deberían estar y aceptan también como “normales” las palabras en uso que al final sólo buscan que el lenguaje sea más correcto y equilibrado?

  • Carlos_Habana dijo:

    Yo, que tengo muchos años, y recibí mi educación en la lengua española sin que hubiera ningún remedo de discriminación, me pregunto ahora: ¿Habrá que decir que el hombre es “machisto” en lugar de “machista”? porque este último término tiene una connotación femenina tal y como se usa el lenguaje ahora. A mi modesto juicio, la discriminación está presente cuando se pretende difrenciar los géneros. El valor que ha tenido, que tiene y que tendrá el sexo femenino no se hace evidente con cambiar una “o” por una “a”. Ese valor existe, es patentey el solo hecho de querer discriminarlas lleva implícito el reconocimiento de que ese valor existe.

  • Con criterio propio dijo:

    Muy bien por quien opinó así de la RAE, pero lo más doloroso es cómo en Cuba tratamos de escapar del lenguaje inclusivo buscando en todos los lugares cómo utilizar mejor el masculino y no incluir a las mujeres. Somos de los que creemos que cuando decimos Contralor, se incluye a la mujer, o juez a la jueza o ingeniero a la ingeniera. Entonces ven el mundo como lo conocimos, dibujado en masculino.

  • TripleA dijo:

    lo apoyo totalmente lo demás es invento barato que quedará sin transcender

  • estudianta? dijo:

    Espero que me publiquen a pesar de lo largo que está esto. Creo que puede ser útil para el debate.
    Como sabemos, el español tiene solo dos marcas de género gramatical, y son de carácter biológico, femenino y masculino. Esto incluye los objetos, sentimientos, fenómenos y todo lo que no tenga genitales que zoológicamente lo definan como de un sexo o de otro. Este es el llamado género arbitrario, adquirido durante la formación de las lenguas romances.
    Las dos marcas de género en nuestro idioma son el resultado de su EVOLUCIÓN morfológica (de su forma) a partir del latín, que tenía tres distinciones de género, el otro era el neutro. Los especialistas demuestran con métodos científicos propios de los estudios lingüísticos que al perderse la declinación latina y reajustarse el sistema de vocales finales a “a, e, o” los sustantivos que terminan en “a” pasan al grupo de lo femenino y los que terminan en “o” al masculino.

    La reducción a dos géneros en nuestro idioma es por tanto, un asunto que implica unas cuantas generaciones anteriores: la “arbitrariedad” no viene de ninguna institución ni de la intención de reforzar patrones patriarcales. Se ve que tiene un carácter formal ya que no proporciona información semántica o de significados; es para establecer la concordancia, es decir, tiene carácter gramatical. Así existen unidades como familia, humanidad, asociación o grupo las cuales tienen un carácter colectivo y de las cuales nadie piensa que tienen una orientación sexista. Tampoco se entiende como un problema de discriminación a la mujer decir nosotros cuando incluye a hombres y mujeres.
    El empleo del uso del masculino con valor genérico, es decir, para designar a todos los miembros de la especie, es también propio del español y es el producto de la aplicación de una ley lingüística: la de la economía expresiva.
    Sobre esto encontré en la Revista Káñina un artículo de Diego Quesada que lo explica con claridad, para los que quieran profundizar. Está en http://www.academia.edu/7822644/Lengua_je_y_Género_entre_lo_sensato_y_lo_ridículo.

    “Los sistemas lingüísticos de oposiciones funcionan de manera tal que siempre un miembro de la oposición es el más básico, es decir, más frecuente, y cuasi-automático a la hora de citar una palabra. Por ejemplo, en la oposición entre singular y plural, el primero es el más básico, como se demuestra en el hecho de que al preguntar por una entidad siempre se enuncia al miembro singular y no el plural. A eso se le conoce en lingüística como marcación y se habla del miembro no marcado y del miembro marcado de la oposición; el marcado es el básico; cuando se habla genéricamente de una animal, por ejemplo, se dice el perro es… o el caballo es.., no se dice * la perra es…

    Una característica de los miembros no marcados de las oposiciones es la productividad, o sea, la capacidad para atraer a nuevos miembros a su subclase; así pues, cuando aparece un sustantivo nuevo, desconocido, o algún neologismo, en español casi siempre será masculino; en la morfología verbal también ocurre.

    En español existen tres clases verbales (temas en a, en e y en i), pero cada vez que se “inventa” un verbo éste pertenecerá al tema en a porque esa (sub)clase es la no marcada y por ende la productiva. Así como la asignación de género está determinada por la dinámica del sistema, así también lo está el cuál sea el miembro no marcado, básico de la oposición o conjunto. No es una decisión consciente y sociológicamente determinada de los hablantes, sino que viene determinada por los paradigmas existentes. Los sistemas de género varían en cuanto a cuál de sus miembros es el marcado.

    En sistemas como el español es evidentemente el masculino el miembro no marcado. Sin embargo, existen sistemas de género en los que el femenino es el miembro no marcado y productivo. En cayuga, una lengua iroquesa de Canadá, el femenino es el miembro no marcado tanto en singular como en plural; por ejemplo, si hay un grupo de hombres y mujeres, se utiliza en pronombre femenino. Lo mismo sucede en zayse, lengua de Etiopía (Corbett 1991: 206), y en algunas lenguas de Papua Nueva Guinea. En las lenguas de la familia arawá, Amazonia brasileña, el femenino también es el miembro no marcado (Dixon 1999: 298).

    Dado que la asignación de género es en menor grado semántica y en la mayoría de los casos morfológica, no es conveniente equiparar sistemas lingüísticos con sistemas sociales. Llevado hasta sus últimas consecuencias tal erróneo proceder implicaría que las sociedades en cuyos sistemas de género el femenino es el miembro no marcado son más progresistas y reivindicativos de los derechos de las mujeres, mientras que en los sistemas donde el masculino es el miembro no marcado corresponderían a sistemas patriarcales y altamente discriminatorios de las mujeres. Sería bastante difícil armonizar la afirmación de que una sociedad como la zayse, de Etiopía, es más reivindicativa de los derechos de las mujeres, porque en esa lengua el género femenino es el no marcado, con el hecho de que en esa sociedad aún se practica la circuncisión femenina. Las defensoras de la tesis de que los sistemas gramaticales son reflejo de las relaciones de género tendrían que realizar esfuerzos bastante considerables para demostrar esa tesis.”

    • Escaramujo dijo:

      Ojo! El problema no es decirle a CD que no debe publicar esto, es que debe hacerlo, creo, con un análisis crítico. Sí me parece terrible lo de “real” porque no rectorea pero se presenta ante las demás academias como primus inter pares y es heredera de una tendencia a homogeneizar desde Europa el uso de una lengua que, recuerdo, nos fue impuesta a sangre y espada durante la invasión española a América. El análisis lingüístico siempre dará la razón a la historia de sexismo y machismo, no vale de mucho. Hay que reinventar un lenguaje, no sacralizarlo. Y todo con cordura… en mi casa no digo “el niño y la niña”, pero en un espacio donde haya varias personas sí que debo incluirlos de esa manera.
      saludos a todas y todos los foristas.

  • Carlos Gutiérrez dijo:

    Menos mal que se impone la cordura.

    A mi ese lenguaje rebuscado, artificial e incómodo, me parece más un constante e innecesario recordatorio de lo que nos diferencia, que una invocación a lo que nos iguala.

  • Por un lenguaje inclusivo dijo:

    Realmente es muy ofensivo el informe de este señor a la Real Academia Española, pero no asombra ya que esta arcaica institución dio origen a toda la discriminación linguistica que acentua el patriarcado y la opresión sobre las mujeres.

  • Enrique dijo:

    Pero todo esto me lo enseñaron hace 70 años en la escuelita publica de entonces, los disparates que ahora se dicen a todos los niveles son horribles, menos mal que alguien salio al paso de esa burrada.

  • Ilya dijo:

    Son deficiencias de fabrica que tiene nuestro idioma, el ruso por ejemplo que es el que conozco no tiene esa dificultad.

  • manuel dijo:

    coincido con el articulo. se esta llegando a extremos ridiculos con esto de no ser sexista. reconozcamos que los hombres y las mujeres somos diferentes, lo cual no significa que uno sea superior al otro. recientemente cayo en mis manos un libro en que para decir “los” o “las” decian “l@s”, supuestamente para no caer en discriminaciones; vamos, que no soporte leer mas que unas pocas paginas, que imbecilidad !

  • Rosa dijo:

    1000 puntos para este artículo y para la Academia; en mi época de estudiante “todas y todos” éramos alumnos y nunca me sentí discriminada, es absurdo y retórico tanto énfasis en la división de sexos, somos todos iguales, por eso abogamos y a favor de eso estamos, entonces ¿por qué distinguir a las personas por su sexo, en el habla?, es totalmente ilógico y quien así no lo vea entonces no notará cuán desagradable se vuelve un diálogo o discurso en el que constantemente se haga alusión a “las” y “los”, ojalá que el buen gusto por el habla y el cuidado de nuestro bello y rico lenguaje prolifere porque estamos acabando con él y no nos queremos dar cuenta de ello, gracias y Feliz Año Nuevo a mis compatriotas.

  • Mi opinion de hoy dijo:

    Y que creerá Mariela castro del tema, que lo defendió con tanta behemencia en la Acamblea Nacional, concuerdo con el artículo está muy bueno

  • respetuosa dijo:

    Apúntenme entre las que no perciben discriminación alguna en el muy asentado uso general del masculino para hacer referencia a ambos sexos.
    Los defensores de la tesis opuesta pronto querrán modificar las bellas palabras del Apóstol: Para los niños trabajamos porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo.
    Seguramente querrán modificar también las palabras del Señor cuando se refiere a los niños.
    Cosas veredes.

  • Reyomar dijo:

    El lenguaje sexista me suena forzado y cacafonico , de primaria aprendi que los sustantivos masculinos cuando se refieren a la totalidad incluyen a los dos generos
    La lengua evoluciona, y como cualquier actividad hay que ir corrigiendola , pienso que estamos en tiempo para susanar la introducción innecesaria del lenguaje sexista
    Los miembros de la Real Academia tendran apoyo de la mayoria de los hsipanos hablantes
    En un mundo interconectado no debemos ignorar que sucede en otras lenguas

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