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Argentina: Apareció Clara Anahí Mariani, la nieta 120 (+ Video)

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Chicha Mariani

“Chicha” Mariani mostrando fotos de su nuera para encontrar a su nieta apropiada en dictadura.

Este 24 de diciembre se conoció la noticia de que Clara Anahí Mariani, nieta de la abuela de Plaza de Mayo María Isabel Chorobik de Mariani “Chicha”, fue encontrada a sus 39 años. Había sido secuestrada el 24 de noviembre de 1976, cuando tenía apenas tres meses de vida, en la ciudad de La Plata.

La información fue dada a conocer por “Chicha” a través de Facebook mediante un comunicado de la Fundación Clara Anahí y confirmada al portal Notas. Periodismo Popular por Marco Teruggi, primo de la nieta recuperada.

Luego de 39 años de incansable búsqueda se han reencontrado Chicha Mariani con su nieta Clara Anahí, en lo que representa uno de los mayores anhelos de la sociedad argentina en el camino de la restitución de los nietos desaparecidos bajo la dictadura cívico-militar”, comienza el texto difundido.

Asimismo se recuerda que Chicha, fundadora de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, “jamás abandonó la búsqueda de su nieta y de todos los nietos en general, promoviendo en el campo de las ciencias genéticas se resolviera la posibilidad de establecer la identidad de los niños desaparecidos en ausencia de sus padres”.

“Clara Anahí” de 39 años “ha sido perseverante en encontrar el modo de llegar a su abuela y asegurar mediante los estudios genéticos su vínculo biológico”, aseguraron desde la Fundación. Asimismo, señalaron que “en pocas horas ese vínculo adoptó las modalidades más afectivas y de alto compromiso amoroso. Compartimos con millones de personas en la Argentina y en todo el mundo, esta inmensa alegría y el reconocimiento a su solidaridad”.

Devolverle vida a la ausencia

Hace poco más de un año, al cumplirse un nuevo aniversario de la desaparición de Clara Anahí y el asesinato de sus padres -Daniel Mariani y Diana Teruggi- Marco Teruggi escribió para Notas un homenaje a su tía y su prima.

“A los que están en la casa de 30 número 1136, que salgan con las manos en alto. Están rodeados por efectivos de las fuerzas conjuntas”. La frase suena como un disparo lento. La escuchan los vecinos que están almorzando con sus hijos, los centenares de efectivos que tienen rodeada la casa con autos y tanques, el comandante del primer cuerpo del ejército, Suárez Mason, el titular de la policía provincial, Ramón Camps, su jefe de investigación, Miguel Osvaldo Etchecolatz, los helicópteros que ya se acercan, los pájaros que huyen de los helicópteros, los árboles que se mueven sacudidos de toda su primavera de tilos ese miércoles 24 de noviembre de 1976, a la una y 20 de la tarde.

Y la escuchan Diana –que se llama Didi desde que entró a Montoneros–, los cuatro compañeros que están junto a ella en el comedor terminando de almorzar, y tal vez Clara Anahí, su hija de tres meses, que abre los ojos desde el cochecito. Inmediatamente comienzan a improvisar las barricadas con muebles, se alejan de las ventanas, buscan dónde ubicarse, recuerdan los entrenamientos y se preparan para resistir.

La frase no se repite. Hace calor en esa tarde que debía ser tranquila: Diana iba a llevar a Clara Anahí a ver a su abuela Chicha, y de allí se iría a la facultad donde es ayudante de cátedra. Daniel –a quien conocen como Cacho desde que lleva nombre de guerra– había salido a Buenos Aires media hora antes, luego de despedirse de su hija, de Diana, y de los integrantes de la casa operativa: Roberto, Daniel, Alberto, Juan Carlos.

(…)

No existe la posibilidad de rendirse: es una decisión que ha sido debatida, en la organización, entre ellos. Saben además de los campos de detención, de la Escuela de Mecánica de la Armada, las torturas, los vuelos de la muerte, lo han denunciado en el último número que imprimieron y repartieron con el Citroën que ahora está siendo acribillado en el garaje.

Entonces Diana intenta salir por el fondo, llegar hasta la medianera perpendicular al muro de la imprenta. Lleva a Clara Anahí en brazos, envuelta en una frazada, tal vez ya no quedan municiones a esa hora, cuando ya varios compañeros han muerto, y ella sabe que queda poco, nada, y debe intentar lo que parece inalcanzable, ese escape, su hija.

¿Escucha en ese momento la orden de Etchecolatz a sus espaldas, “tirale negro que no se nos escape, dale rajala al medio”?, la escucha y corre más rápido, y abraza más fuerte la frazada, la vida dentro de la frazada.

El último estruendo que se escucha es el impacto del disparo de basuka contra el frente de la casa. El proyectil atraviesa tres paredes, convierte el aire en polvo y piedras, hace más fuego el fuego. Luego se escuchan las órdenes, el ruido de las botas sobre los escombros, el entrar y salir de la casa de los jefes del operativo, los colimbas apostados en la entrada, algunos autos arrancando. ¿Cuántos ven en esos movimientos a un hombre sacar viva a Clara Anahí de la casa, mientras cerca del limonero del patio ha quedado Diana que será enterrada junto a los demás compañeros como NN?

En aquellos días Marco se preguntaba:

¿O es que alguien piensa que tanta búsqueda, tanta calle, tanto tribunal será en vano? Su aparición será arrancar la luz de la sombra, como una voz del pasado que volverá a mirarnos de frente –así nos veremos a nosotros mismos–, devolviéndole vida a la ausencia.

Y así fue.

Nieta 120

Comunicado completo

LA FUNDACION ANAHI COMUNICA:

Luego de 39 años de incansable búsqueda se han reencontrado Chicha Mariani con su nieta Clara Anahí, en lo que representa uno de los mayores anhelos de la sociedad argentina en el camino de la restitución de los nietos desaparecidos bajo la dictadura cívico-militar.

Quien con otras abuelas fundara y presidiera la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, jamás abandonó la búsqueda de su nieta y de todos los nietos en general, promoviendo en el campo de las ciencias genéticas se resolviera la posibilidad de establecer la identidad de los niños desaparecidos en ausencia de sus padres.

Bajo estas condiciones y tras un riguroso mecanismo de determinación del vínculo biológico ha quedado establecida la probabilidad de vínculo en el 99,9%.

“Clara Anahí” de 39 años ha sido perseverante en encontrar el modo de llegar a su abuela y asegurar mediante los estudios genéticos su vínculo biológico. En pocas horas ese vínculo adoptó las modalidades más afectivas y de alto compromiso amoroso.

Compartimos con millones de personas en la Argentina y en todo el mundo, esta inmensa alegría y el reconocimiento a su solidaridad.

 

Dr. Norberto Liwski / Lic. Finocchi Leticia / Lic. Elsa Pavón

(Con información de Notas. Periodismo Popular)

Se han publicado 9 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • sachiel dijo:

    Felicitaciones a las Madres de Plaza de Mayo. A ver si Macri se tira tambien con un decreto de urgencia, a quitarles los nietos de nuevo.

  • patricia dijo:

    Esto es tan impactante que no entiendo como pueden tener tan poca memoria los que votaron a favor de Macri, a favor de la impunidad, en contra de las Abuelas se Plaza de Mayo

  • TripleA dijo:

    felicidades

  • Margarita dijo:

    Ya queda muy poca memoria. La tecnología, entre otras cosas, atenta contra la memoria. Este tipo de memorias. Pero hay que hacerse eco de historias como esta, a ver si se pueden evitar otras masacres así en latino América.

  • isael Popa Frómeta dijo:

    Un fabuloso regalo para la abuela y para la nieta y porqué no? para todos nosotros los cubanos, que seguimos paso a paso la lucha de las Abuelas de la Plaza de Mayo. Nadie será olvidado, nada será olvidado. No permitan que se repita en ninguna de nuestras tierras la tragedia de Argentina y los demás píses donde el Cóndor norteamericano se posó.
    La lucha continua, Macri es un accidente, una batalla perdida, pero no se ha perdido la guerra.
    Adelante Abuelas de la Plaza de Mayo

  • Marta dijo:

    Se venía una navidad triste para la mayoría de los argentinos, ante tantas medidas antipopulares que está adoptando el gobierno de Macri. Y de repente, pasado el mediodía, la noticia empezó a devolvernos la sonrisa, la risa, la confianza que no nos han vencido y más tarde, que nunca, volveremos.
    Si la abuela Chicha luchó y esperó 39 años el encuentro, cómo no vamos a poder dar vuelta “la tortilla”.
    Ahora sí, podemos brindar! Tenemos muchos motivos colectivos. Salud a todos los pueblos latinoamericanos!
    Desde Buenos Aires
    Marta Rosin

  • Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

    Patricia: Pido perdón a los foristas y a los Argentinos, pero sumándome a su comentario TOTALMENTE hago una pregunta, ¿ Es posible que TANTOS argentinos hayan olvidado ese pasado tan reciente y aplastante, del que aún siguen apareciendo miembros de familias brutalmente separadas por la represión?

  • R González dijo:

    Nací en 1976 y desde que escuché en televisión la noticia fui embargado de un sentimiento complejo. Sentí un dolor intenso, pues me ví huérfano y en casa ajena, tal vez de alguno de los asesinos o de sus acólitos políticos, pero al mismo tiempo sentí un júbilo inmenso por nacer en Cuba, donde hasta los 13 años tuve a mis dos padres junto a mí y solo una muerte inevitable me separó de mi progenitor, después que los servicios de oncología cubanos hicieron todo lo humanamente posible por alargar su vida 5 años. Muchos crímenes son monstruosos, pero separar a un niño de sus padres y negarle además el afecto de los suyos, está en la categoría de lo más inhumano que pueda concebirse, tal vez solo superado por algunas formas de maltrato físico o el asesinato de un menor. A Clara, que deposite en su abuela todo el amor que le negaron para sus padres y que lo disfrute: las abuelas son la clase más pura de la ternura. A Doña María Isabel, mi respeto y mi más profundo afecto por esa fé tan profunda y ese espíritu indoblegable. A los argentinos, no olviden, no claudiquen, el poeta Cicerón dijo que “Cualquiera puede errar, solo los ignorantes perseveran en el yerro”.

  • SONIA LINARES dijo:

    Profundamente emocionada con esta gran noticia! Reafirma la fè en Dios !

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