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Incendio de Camagüey está bajo control

En este artículo: Accidente, Bomberos, Camagüey, Cuba, Incendio
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Brigadas especializadas eliminan todo vestigio de fuego en las áreas afectadas.

Brigadas especializadas eliminan todo vestigio de fuego en las áreas afectadas. Foto: Miguel Febles Hernández.

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Con el polvo rojizo de la zona impregnado en el cuerpo después de varios días de incesante batallar junto a sus hombres contra el siniestro, el coronel Benito Tena Macías, jefe del Cuerpo de Guardabosques en la provincia, no duda en aseverar:

El incendio está bajo control, pero no acabado. Así que no podemos confiarnos. Las próximas horas serán determinantes para extinguirlo definitivamente. Lo vital es que se ha logrado preservar la meseta de San Felipe, principal reserva forestal de la provincia”.

La voz de alarma se dio cerca del mediodía del 7 de marzo pasado, al divisarse una columna de humo procedente de la zona de La Hacienda, en el municipio de Florida, que en cuestión de horas se transformó en un incendio de grandes proporciones.

“El fuego, comenta el oficial, se expandió rápidamente por una extensa área de sabana, en la colindancia del bosque, cubierta en lo fundamental de marabú, guano, maleza y alguna que otra regeneración de plantaciones taladas años atrás”.

El peligro inminente de que las llamas pudieran devastar el macizo forestal San Felipe-Los Joberos, un desastre natural de consecuencias impredecibles, puso en tensión de inmediato a las autoridades locales y sus estructuras de dirección.

TODO PARA EL FRENTE

Fuerzas y medios de los municipios de Sierra de Cubitas, Florida, Camagüey y Esmeralda, con un fuerte apoyo de equipos de la economía, confluyeron en la zona afectada para en acciones conjuntas cercar el incendio, controlarlo y lograr su extinción.

“Han sido jornadas muy agotadoras, de día y de noche, sin descanso apenas, que en los momentos más críticos llegó a concentrar a cerca de 200 hombres”, refiere Tena Macías mientras recorre los tres pequeños focos que restan bajo vigilancia.

A lo largo del trayecto, brigadas profesionales de los circuitos del Cuerpo de Guardabosques, junto a trabajadores de la Empresa Forestal Integral, revisan cada palmo de suelo calcinado para apagar los tocones que aún permanecen encendidos.

“Eso es importante hacerlo, explica el coronel, pues si queda alguno, las altas temperaturas del mediodía, la incidencia del viento y su dirección cambiante, y el material combustible acumulado, pueden reavivar el fuego y complicar nuevamente la situación”.

Para alertar sobre cualquier anomalía, han contado con el inapreciable apoyo de una avioneta en función de patrullaje aéreo, cuya información oportuna permite detectar nuevos focos y adoptar sin pérdida de tiempo las decisiones pertinentes.

HOMBRES CURTIDOS EN EL FUEGO

Guardabosques, bomberos, trabajadores forestales, brigadas de mochileros del Consejo Popular Las Parras, operadores de equipos pesados y carros cisternas… todos conforman un frente común para resistir y vencer las embestidas del fuego.

“Llevamos varias noches con una situación parecida: se aplaca el incendio, parece dominado, y resurge cuando calienta el día y el viento hace de las suyas”, señala Carlos Iraola Artiles, jefe del Circuito Sabana Camagüey Oeste.

Uno de sus subordinados, Rafael Matos Pérez, es la segunda vez que participa en este tipo de siniestros: “Hemos trabajado duro, pero no nos cansamos. Lo importante es mantener la vigilancia sobre la zona, para que ni una chispa nos complique la vida”.

Igualmente satisfecho por el aporte realizado, Elioberto Rojas Sarmiento cuestiona, sin embargo, a aquellos que, en actitud negligente e irresponsable, ponen en peligro con frecuencia la existencia misma de esa valiosa reserva nacional de coníferas.

“Hay que ver, subraya, cuántos recursos materiales y humanos es preciso movilizar cada año para salvar el patrimonio forestal, solo porque a alguien se le ocurrió arrojar una colilla al hierbazal seco o porque no le adaptó un matachispas al vehículo”.

LO QUE NO SE HACE A TIEMPO…

Si bien la acumulación de materia vegetal que actúa como combustible fácilmente inflamable por la sequía ambiental propicia la rápida propagación de los incendios, el no cumplimiento de otras medidas de carácter preventivo incide también de manera negativa.

Tal es el caso: en el lugar no existían suficientes trochas cortafuegos, buena parte de las cuales deben hacerse en el último trimestre del año para enfrentar en mejores condiciones el periodo crítico de la ocurrencia de incendios forestales (enero-mayo).

“Al no cumplirse en el momento preciso, expresa el coronel Tena Macías, después hay que hacerlas con carácter emergente en medio del combate, como ahora, en que con apoyo de varias entidades se ejecutaron más de 150 kilómetros de trochas”.

El jefe del Cuerpo de Guardabosques en Camagüey insiste en reconocer la titánica labor desplegada por los operadores de equipos pesados de las empresas de Materiales de la Construcción y de Desmonte y Construcción de la Agricultura.

Uno de ellos, Osvani Perdomo Olivera, asegura que come y duerme al pie del Komatzu: “Aquí no se ha parado desde que llegamos, pues estamos conscientes de la importancia de nuestro trabajo. Ni el ‘hierro’ ni yo hemos flaqueado”.

DAÑOS PRELIMINARES

Mientras una comisión multidisciplinaria investiga las causas del siniestro y determina la magnitud exacta de los daños, cálculos preliminares indican que se afectaron más de 8 200 hectáreas, la mayor parte fuera del patrimonio forestal.

Dentro del bosque, confirma el coronel Tena Macías, los perjuicios son mínimos: apenas unas decenas de hectáreas. Poder preservar del fuego a la meseta de San Felipe ha sido el logro principal de todas estas jornadas de ingentes esfuerzos”.

Ratifica el oficial que tampoco hubo que lamentar pérdida de vidas humanas y se garantizó en todo momento la seguridad de las fuerzas participantes, no obstante actuar en circunstancias de evidente peligro lo mismo de día que de noche.

Queda entonces en pie un nuevo mensaje de alerta para quienes, por una razón u otra, transitan o hacen uso del bosque: obremos con sentido común para que nuestras acciones contribuyan (no destruyan) a proteger los recursos naturales.

Elioberto Rojas cuestiona a aquellos que, en actitud negligente e irresponsable, ponen en peligro el patrimonio forestal.

Elioberto Rojas cuestiona a aquellos que, en actitud negligente e irresponsable, ponen en peligro el patrimonio forestal. Foto: Miguel Febles Hernández.

(Tomado de Granma)

Se han publicado 4 comentarios



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  • Linda dijo:

    Ya está extinguido totalmente; hoy sábado, a las 6:00 a.m., se dio por extinguido el incendio, según dijo a la prensa Roxana García Domínguez, directora del Centro Provincial de Gestión de Riesgos.

  • El Loco dijo:

    Menos mal, ese es mi adorado terruño

  • JarEve dijo:

    Sería bueno haber tenido reporte gráfico del buen aguacero que colaboró con los aguerridos hombres del fuego.

  • Marian dijo:

    Yo no me ilusionareda desmaiado, esa casa tiene pinta de ser un escenario, fijaos en las ventanas, se ven los e1rboles que hay detre1s, ademe1s de ser un edificio completo seguramente sea madriguera ya que tiene unos cuantos detalles propios de las madrigueras como pueden ser esas barandillas o la puerta descolgada del marco espero equivocarme!

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