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El Jilguero de Cienfuegos y Adolfo Alfonso, Premio de Honor Cubadisco 2010 (+ Fotos)

24 mayo 2010 | 3

Reconocer la vida y la obra de dos grandes de la música campesina, fue la motivación para que el Comité Organizador de Cubadisco decidiera entregar Premio de Honor a Inocente Iznaga “El Jilguero de Cienfuegos” y a Adolfo Alfonso.

El viernes 21 de mayo se dieron cita en el Instituto Cubano de la Música, el Grupo Mapeyé, Isidro Fernández y Omar Santiago, de Puerto Rico, Arcadio Camaño, de Panamá, Luis Paz “Papillo”, ganador del Primer Campeonato Mundial de Pie Forzado, Alexis Díaz Pimienta, escritor, repentista y Presidente de Honor de Cubadisco 2010, Cary Diez, musicóloga, vicepresidente de la UNEAC y del Comité Organizador, así como un grupo de periodistas y organizadores del evento.

El principal motivo: asaltar en sus hogares a manera de Canturía, a estos dos grandes poetas decimistas cubanos para entregarle el reconocimiento.

El primero fue Inocente Iznaga, quien acompañado de su esposa, Martha Morejón, conocida intérprete del género campesino y su hijo “El Jilguerito” dieron la bienvenida a la delegación, con sorpresa y satisfacción.

En casa del Jilguero entre anécdotas, décimas cantadas y habladas, sonrisas y momentos de entrañables recuerdos, Cary Diez en nombre del Comité Organizador de Cubadisco entregó el Premio de Honor a este Cienfueguero Ilustre que dedicó su vida al género campesino, dejando la impronta de una carcajada melodiosa y auténtica, difícil de olvidar.

Luego de la despedida del Jilguero, quien dedicó su Premio a todos los que han defendido y defienden la música campesina, cantores, repentistas y organizadores de Cubadisco se dirigieron a Casa de Adolfo Alfonso.

Allí, en su hogar, en unión de familiares, amigos y vecinos que se sumaron a la canturía, Adolfo Alfonso poeta que con guayabera y poesía a flor de piel recibió con sencillez, modestia y alegría la inesperada visita, demostró su vitalidad.

En entusiasmada controversia con Papillo, Alexis Díaz Pimienta, Arcadio y Omar Santiago, Adolfo Alfonso ratificó el mito de ser uno de los mejores contrincantes del Repentismo en Cuba.

El poeta, rememoró sus momentos de esplendor junto a Justo Vega en aquellas inolvidables controversias que hicieron época a través del programa televisivo Palmas y Cañas. También agradeció a los músicos y a los cantantes, quienes le regalaron temas de Puerto Rico y Cuba y de los cuales dijo que tenían voces muy bellas.

Al recibir el Premio de Honor, esta vez entregado por Alexis Díaz Pimienta y Cary Diez, dio gracias a Ciro Benemelis, Presidente del Comité Organizador de Cubadisco, al Instituto Cubano de la Música y expresó que se sentía orgulloso y feliz, porque la música campesina seguía viva y eventos como este, lo demostraban.

El Premio de Honor Cubadisco se otorga, según sus bases, a instituciones y personalidades extranjeras y cubanas que hayan hecho aportaciones excepcionales al desarrollo y promoción del arte y la cultura.

Inocente Iznaga “El Jilguero de Cienfuegos” y Adolfo Alfonso, resultan ser leyenda y realidad en la Música Campesina, su rigor, talento, profesionalidad, enseñanzas y entrega apasionada al género en defensa de las raíces de lo popular, de las tradiciones y de nuestra identidad los hacen fieles exponentes de nuestra cultura y merecedores de un Premio de Honor, que ratifica la importancia de ambos poetas, para la historia musical cubana.

El Jilguero de Cienfuegos junto a repentistas que fueron a entregarle el Premio de Honor Cubadisco 2010. Foto: Marianela Dufflar

El Jilguero de Cienfuegos junto a repentistas que fueron a entregarle el Premio de Honor Cubadisco 2010. Foto: Marianela Dufflar

El Jilguero de Cienfuegos recibe el Premio de Honor Cubadisco 2010. Foto: Marianela Dufflar

El Jilguero de Cienfuegos recibe el Premio de Honor Cubadisco 2010. Foto: Marianela Dufflar

Gustavo Adolfo recibe de manos de Alexis Díaz Pimienta el Premio de Honor Cubadisco 2010. Foto: Marianela Dufflar

Adolfo Alfonso recibe de manos de Alexis Díaz Pimienta el Premio de Honor Cubadisco 2010. Foto: Marianela Dufflar

Gustavo Adolfo también entonó su décima. Foto: Marianela Dufflar

Adolfo Alfonso también entonó su décima. Foto: Marianela Dufflar

Se han publicado 3 comentarios



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  • Octavio Pérez Valladares dijo:

    La música campesina y dentro de ella el repentismo, han recibido esta vez el estímulo que merecían desde hacía mucho tiempo. Creo que todavía sigue poco divulgada, aunque no olvidada, la figura de Luis Gómez a quien llamé EMBAJADOR DE LA MELANCOLÍA. No veo lejana la fecha en que a Luis se lo llame El rey de la improvisación en Cuba. Las fiestas en nuestros campos, con el estilo que vino allende los mares, seguirá enriqueciéndose como manifestación genuina del arte y que iremos redescubriendo en los años que siguen.

    Octavio Pérez Valladares

  • Guillermo Moran Loyola dijo:

    Felicidades, nos llena de honor que un gran decano de la música cubana tan grande como los dos seres humanos, y grandes artistas hallan logrado ese honor muy merecido. Felicidades y éxitos.

  • Agustín Dimas López Guevara dijo:

    Cierto es que Luis también se merece el reconocimiento, como otros tantos que con sus décimas, cantos y tonadas, endulzaron los sueños de los hombres del campo. Bienvenido este estimulo para el Jilguero y Adolfo.
    Acá van estas décimas de mi libro ”Todo es música y razón”

    El Jilguero de Cienfuegos
    (A mi primo el Tite)

    Para cantar las tonadas,
    Cienfuegos tiene El Jilguero,
    que al Punto le dio primero
    las claves improvisadas.
    Cantando las carcajadas
    o El punto Camagüeyano
    para hacer el mano a mano
    en dúo junto a Martica,
    y con la gracia salpica
    el puro sabor cubano.

    Adolfo Alfonso
    (Para Volpino Rodríguez)

    Adolfo cantaba tangos
    y las tonadas guajiras,
    para afinarse las liras
    poéticas de otros rangos.
    De niño escuchó fandangos,
    coplas llegadas de España
    y en la intrincada maraña
    musical donde creció,
    la rima con él halló
    el brillo que no se empaña

    II
    El repentísmo es su hazaña,
    versos que brotan al vuelo:
    la controversia es un duelo
    donde el poeta se amaña.
    El canto con rima estaña
    y va soldando una idea,
    Cuba aplaude y se recrea
    con toda su admiración,
    y él da a la improvisación
    la plena luz de su tea.

    Agustín Dimas López Guevara

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Marianela Dufflar

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