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La industria pionera del níquel en Cuba cumple 66 años

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Empresa Cmdte. René Ramos Latour, productora de níquel cubano La primera empresa de níquel construida en Cuba arribó a los 66 años de su puesta en marcha.

Inicio de la industria

En 1943, al calor de la segunda guerra mundial donde sube la demanda del metal, a instancias del gobierno norteamericano que imperaba en Cuba y que necesitaba desarrollar su industria armamentista, es creada la empresa de níquel cuyo nombre respondía a Nicaro Nickel Company.

La ejecución de la obra inició en febrero de 1942 a cargo de la firma Frederick Snare. En tanto la compañía Cuban Nickel (el propio gobierno norteamericano) asumió la supervisión de la construcción y la operación de la fábrica. Estados Unidos dispuso un presupuesto total de 49 millones de dólares para el montaje de la fábrica. Participaron alrededor de 12 mil hombres en el cumplimiento del proyecto.

En septiembre de 1943 se calentó el primer horno y se recibió el primer convoy ferroviario cargado de lateritas desde el yacimiento Cornelia de Ocujal, en Mayarí, para comenzar las pruebas de las maquinarias.

El 21 de diciembre del mismo año se hacía la primera corrida de unas tres mil 500 libras de óxido de níquel, enviadas a los Estados Unidos el día 24. Entraba en operaciones la Nicaro Nickel Company, nacía la industria del níquel cubana.

Intereses en la producción

El destino del níquel que se produjera era directo a la guerra que libraría el ejército norteamericano en escenarios del Pacífico y Europa, por ello se apostó por una capacidad de 13 mil toneladas del metal.

En 1945, un poco antes de la capitulación del III Reich ante el heroico Ejército Rojo soviético y del genocidio de Hiroshima y Nagasaki, el número de trabajadores que oscilaba alrededor de los mil 874 trabajadores, creció casi de manera insignificante. Sin embargo, dos años después, el 17 de marzo de 1947, el imperio norteño decretó, ante la caída de la demanda del metal, el cierre oficial de la industria, retirar el subsidio destinado a su operación comercial y pasar a la empresa a reserva estratégica. Noventa y cinco trabajadores quedaron para el mantenimiento de la fábrica. El resto, al ¡sálvese quien pueda!

En 1950, nuevamente los vientos de guerra, esta vez contra el pueblo coreano, impulsaron la reapertura de la industria y la ampliación de la capacidad industrial instalada hacia 1956. Treinta y seis millones de dólares son destinados a tales fines. El 26 de enero de 1951 comenzaron los trabajos las firmas Snare Merrit y M.K. Al final, la capacidad instalada fue de 23 mil toneladas de producción anuales.

Vale resaltar que solo ante la retirada de la firma accionista holandesa Bickarbo en 1953, es que la oligarquía cubana entró a comer del pastel del níquel con el 33 por ciento del capital.

Nacionalización de la Industria

La fábrica fue construida en Lengua de Pájaro (una península clavada entre las bahías de Levisa y Arroyo Blanco). El pueblo establecido alrededor de las áreas de la fábrica, actualmente tiene el nombre de Nicaro.

A partir de 1957, la administración yanqui teniendo en cuenta el auge contra la tiranía de Batista, comienza a tomar medidas restrictivas en cuanto a las reservas de piezas de repuestos y materiales directos o indirectos hasta el nivel de lo imprescindible. A mediados de 1960, convencidos de que el país no podría sostener la producción más de tres meses, paralizan la industria. Pero no contaron con la hidalguía, talento y vergüenza de los trabajadores que cumplieron y cumplen la consigna de ¡Nicaro se mantendrá echando humo!

En el propio año 60 la Nicaro Nickel Company fue nacionalizada, con lo cual se cumplía la resolución 16 del gobierno revolucionario.

Este acontecimiento ocurre antes del 3 de enero de 1961, fecha en que se produce la ruptura oficial de las relaciones con los Estados Unidos, y queda establecido el más largo y criminal bloqueo de la era moderna. Bloque que hasta nuestros días aplica el gobierno americano al pueblo de Cuba.

En la era revolucionaria la fábrica pasa a llamarse Empresa Cmdte. René Ramos Latour, cuyo nombre llena de júbilo a los trabajadores de la empresa.

René Ramos Latour fue un joven guerrillero revolucionario cubano. Su nombre de lucha era Daniel. En 1953 trabajó para la empresa Nicaro Nickel Company, momentos en que inició sus actividades revolucionarias, por lo que ingresó en las filas del Movimiento 26 de Julio. Por su labor fue designado Jefe de Acción en los territorios del norte de la Provincia de Oriente.

Más tarde se incorporó al Ejército Rebelde, en el que obtuvo el grado de comandante. Trabajó junto a Frank País. Tras la muerte de Frank, pasó a ser jefe del territorio oriental. René Ramos murió en un combate producido en la finca “El Jobal” el 30 de julio de 1958.

En el año 2010 se estarán cumpliendo 50 años de la nacionalización de la industria. Evento que será recordado y celebrado por sus trabajadores, quienes cada año en la fecha conmemorativa se reúnen para conocer sobre el avance de la fábrica en el período que recién termina y las expectativas de producción para la siguiente etapa. Así como el reconocimiento a trabajadores y dirigentes destacados.

De igual manera se recuerdan las visitas que realizara el Ché Guevara a la fábrica en los primeros años de la década del 60, y los sabios consejos del guerrillero heroico cuando les decía “Obrero construye tus herramientas”.

La industria cubana del níquel desafía el bloqueo impuesto a Cuba

Contar con una fuerza técnica altamente calificada (más de cinco mil profesionales) ha permitido a la René Ramos adelantar trecho en la sustitución de importaciones y remontar los indicadores de eficiencia energética.

El equipamiento es fundamentalmente norteamericano. Es una realidad que el bloqueo ha golpeado duramente los parámetros de eficiencia y resultados económicos de la planta, puesto que ha sido de las que más ha sentido el impacto del embargo. No hay lugar a dudas de que la fábrica se mantiene trabajando por la capacidad de inventiva de sus trabajadores.

En el año 1994 estuvo a punto de pararse la producción a causa de los ejes centrales de los hornos de reducción. Se habían deteriorado mucho y ya no se podían traer de la URSS. Un grupo de especialistas en varias ramas técnicas, se dieron a la tarea de diseñar nuevos tramos de ejes y una tecnología capaz de fundirlos. Fue un trabajo de meses, en el país jamás se había hecho algo igual. Tuvieron que crear condiciones para una gran colada de metal líquido, hacer un pozo profundo en medio del taller de fundición y auxiliarse de grúas, pero al final el esfuerzo dio como resultado “ejes perfectos”.

Además de la René Ramos en Nicaro hay dos empresas localizadas en el municipio de Moa, también al norte de la provincia de Holguín, la Ernesto Ché Guevara y la Pedro Sotto Alba, esta última responde a la empresa mixta cubano-canadiense con la Sherrit International.

También hay recientes negociaciones con la República China para la construcción de una planta de ferroníquel.

El principal impacto del bloqueo a la industria cubana del níquel radica en la persecución constante de las autoridades norteamericanas sobre cualquier producto fabricado con el metal cubano.

En un período de dos años el bloqueo ha llegado a costar a la industria cubana casi 30 millones de dólares. Es una absurda ironía, pues los Estados Unidos pierde tanto como Cuba.

En Europa y Asia, las principales siderurgias son sometidas periódicamente a una insultante inspección de sus instalaciones. Un tipo, vestido de cuello y corbata, y que además porta patente de corso del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, recorre dos veces al año, como un sabueso, las plantas productoras de acero de ambos continentes para asegurarse de que ninguna utilice el níquel cubano.

Cualquiera de las empresas que desobedezca la prohibición se expone al cese de los contratos de exportación y venta de sus productos a Estados Unidos.

El proceder es la cara más actualizada del bloqueo norteamericano a la industria del níquel en Cuba, que intenta minar, bajo coacciones, las ventas del mineral en el mercado internacional.

(Con información de Cubadebate, Cubahora y Bohemia)

Se han publicado 2 comentarios



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  • Olimpio Rodriguez Santos dijo:

    A los hijos de Niké (diosa de la victoria), los felicitamos por su perseverancia en el trabajo. Niké luchó con el dios Zeus en su batalla contra los titanes. Ustedes compatriotas (trabajadores del níquel) han luchado contra titanes en condiciones difíciles.

    Durante miles de años el níquel se ha utilizado en la acuñación de monedas en aleaciones de níquel y cobre, pero no fue reconocido como sustancia elemental hasta el año 1751, cuando el químico sueco Axel Frederic Cronstedt consiguió aislar el metal.

    Nosotros con mucha frecuencia trabajamos con el metal por sus reacciones en la piel que provoca, el níquel, a algunas pacientes y cuando lo hacemos nos recordamos de ustedes.

    Sabemos la importancia de esta industria en la economía del país y convencidos estamos que se encuentra en buenas manos.

    MUCHAS FELICIDADES EN EL 2010

    Dr. Olimpio Rodríguez Santos
    Especialista II Grado en Alergología
    Prof. Facultad de Comunicación Universidad “Ignacio Agramonte”
    Prof. I.S.C.M. “Carlos J. Finlay” Camagüey Cuba

    E-Mail: olimpiors@finlay.cmw.sld.cu

  • Pepe dijo:

    En paz descanse esta fábrica…

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