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Entre causas y azares

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Como a muchos, una melodía o una canción…, se instala a menudo en mi cabeza y me acompaña a todos lados por un tiempo. Hace unos días me perseguía Causas y Azares, de Silvio Rodríguez que, al final, dice: “Pues las causas me andan cercando/ cotidianas, invisibles./ Y el azar se me viene enredando/ poderoso, invencible”.

No encuentro razón alguna a tal hecho porque incluso hace bastante tiempo que no escucho ese tema. Sin embargo estoy seguro que están asociados a las fotos que ahora comparto.

Fui a caminar por el parque Saavedra, uno de los más antiguos de la ciudad de La Plata. Es una hermosa plaza donde conviven árboles frondosos, áreas inmensas de césped y un lago de agua nada cristalinas.

Los fines de semana el lugar es invadido por niños, enamorados, abuelos, artesanos, vendedores ambulantes, músicos…

En esta ocasión un grupo de jóvenes revolucionaban la escena con bombos, cánticos, banderas, una radio base, dibujos para chicos, globos con una V (vuelve) y la figura de un pingüino (en alusión al ex presidente argentino, Néstor Kirchner, figura emblemática al que le apodaban como el ave marina por su parecido).

Eran de La Cámpora, una agrupación peronista y de izquierda que apoya al Gobierno Nacional y que, entre otras cosas, sus miembros proclaman:

“Retomar las banderas de lucha de nuestro Pueblo a lo largo de su historia: los Derechos Humanos, la Patria Grande latinoamericana, la soberanía industrial, la fuerza de los trabajadores organizados y la justicia social. Pero por sobre todas las cosas, la política como herramienta de los pueblos para la transformación social”.

Ese día del parque me llamó la atención el estribillo de uno de los cantos: “Somos el pueblo/ combatiendo a los gorilas/con la bandera de Evita, de Perón y de Fidel”.

Cerca de mí, una muchacha revoleaba una de las banderas. Le pregunté por lo que había escuchado.

-Sí, es por Fidel, el de Cuba, confirmó la bella militante que nada detuvo su baile.

En el mínimo interrogatorio supe que estudiaba Derecho. Qué coincidencia, igual que el líder de la Revolución cubana, pensé cuando me alejaba y tras cometer el error de no preguntar su nombre para esta historia.

De regreso a casa me acompañaron los lamentos por no traer mi cámara.

Anoche el azar y las causas desviaron mis pasos cuando justo pasaba por la facultad de Bellas Artes, donde están pintadas las caras de los estudiantes secundarios, entre 14 y 17 años, que el 16 de septiembre de 1976 fueron secuestrados, torturados y desaparecidos en La Plata por la dictadura militar, tras participar en una campaña por el boleto estudiantil.

Y es que, a una cuadra de allí, sonaban los tambores en la calle y volvía oír: “Somos el pueblo/ combatiendo a los gorilas/con la bandera de Evita, de Perón y de Fidel”.

¡Eran los rostros de la plaza Saavedra lo que ahora multiplicados!

Esta vez sí iba acompañado de mi cámara.

PD: Creo haber reconocido a mi entrevistada entre la multitud. Mas, tampoco pregunté su nombre.

Jóvenes argentinos. Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Jóvenes argentinos. Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Foto: Kaloian

Se han publicado 11 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Alexander Blanca dijo:

    Kao genial, no te perdono no haberle preguntado el nombre a esa bella muchacha.
    Alex

  • Dado Ribas dijo:

    CAUSAS Y AZARES

    Hizo mal, Kaloian. Debería haber preguntado el nombre de la bella militante. Salvo que usted esté tratando de hacerle una gambeta al azar y a las causas. ¡Quién le dice!… por ahí, de haber sabido cómo se llamaba y concretar una cita, su vida cambiaba hacia un rumbo inesperado. O, tal vez, se salvó de un destino amargo. Con las damas, nunca se sabe.

    Se congratula por haberse acompañado con la cámara. Tiene razón, además, la cámara es una prolongación de su ser, el instrumento para consagrar su arte. Eso sí, no se olvide que está en la Argentina y cuanto más se acerque a las metrópolis, más riesgo de que se la arrebaten. Cuídese, aquí hay mucha violencia agazapada. Claro, usted es foto reportero y no tiene otra opción que salir con sus elementos de trabajo. A mi hija le pasa lo mismo.

    No le voy a decir que mi país es un infierno, pero no se le ocurra que la paz y seguridad que pudo haber hallado en el Llao-Llao, tiene su equivalente en los barrios bravos de Buenos Aires o en cualquier otra ciudad, incluida La Plata.

    Los amigos de lo ajeno andan por todas partes y, para colmo, en estas épocas están repotenciados con sustancias y todas esas porquerías. Una mezcla peligrosa emergente en los bolsones de marginalidad extrema que se están cristalizando hace muchos años.

    Hay que tener cuidado y no mostrar exageradamente aparatos que puedan atraer la codicia de ladronzuelos oportunistas. De ser asaltado, le recomiendo no ofrezca resistencia. Tenemos sobrados motivos para afirmar esto. No hay una semana en que uno no se entere que mataron a alguien para robarle un automóvil o un par de zapatillas. Créame. Otra posibilidad y ante la duda de estar en la mira de algún pajarraco de estos, dispare… tome distancia.

    Obviamente, el epicentro de la maldad y el robo no transita por las calles buscando robarle la cámara o lo que sea a un fotógrafo o a un periodista. Los grandes ladrones viven de otra manera y roban con mayor originalidad. No circulan por los paseos cotidianos del pueblo; transcurre su vida en majestuosos apartamentos de las grandes avenidas o se la pasan en lugares exquisitos (como el Llao-Llao) dilapidando su existencia en lugares paradisíacos de Europa, las Baleares o la Polinesia.

    Si anda por Buenos Aires, fíjese el contraste de la villa 31, allí en el viejo barrio de Retiro con el horizonte de rascacielos de la Avenida del Libertador.

    Pocas cuadras determinan el límite entre la pobreza extrema y la opulencia más escandalosa. En cantidad de esos palacios horizontales, habita la fauna más rica de la sociedad argentina. Propietarios de grandes estancias, lobistas de empresas extranjeras, funcionarios, diplomáticos, directivos de empresas, mezclados con los jeques de la oligarquía financiera. Grandes operadores de las finanzas; tipos que pueden derribar con unas pocas maniobras la economía de un país en provecho propio. Gente de lo peor, que no anda robando camaritas o telefonitos celulares. Podrá observar por esa avenida, a la altura de Plaza Francia, el desfile incesante de automóviles lujosos y toda la escenografía ampulosa que da marco a los barrios de los grandes ricos. O los grandes piratas, depende cómo se mire.

    Pasando a otra cosa, celebro que haya observado a esta nueva militancia política que manifiesta por las calles. ¿Así que estuvo con los jóvenes de “La Cámpora”?… Quiero suponer que usted debe saber quién fue Cámpora. Pero aporto dos líneas por las dudas. Cámpora (“el Tío”) fue un dirigente peronista que siguió a Perón toda su vida. Un tipo más bien mediocre, pero que en los últimos años de su vida dio un salto interesante a posiciones de “izquierda” dentro de su partido. Se lo eligió Presidente allí por el 73, cuando Perón estaba proscripto por la gorilada militar y el poder económico. Cumplió un rol destacable, porque en un mes de presidencia, hizo lo que había prometido. Todos lo festejamos, aunque no fuéramos peronistas. Todos los que no estábamos con la dictadura militar, obvio.

    El pobre Cámpora se salvó de caer en manos de la dictadura del 76. También pudo zafar de que lo matara la temible “Triple A”. Abrió el camino para normalizar las relaciones con Cuba, liberó a los presos políticos en cuanto asumió y se alineó con el doctor Allende, el Presidente socialista de Chile.

    Duró un mes en el poder, porque al venir Perón definitivamente al país, él comprendió que los votos obtenidos pertenecían a su líder. Durante los días de su Presidencia, la Argentina fue una fiesta. La libertad paseó a sus anchas y muchos creíamos que había llegado para quedarse.

    Cámpora renunció y se convocó a nuevas elecciones que le dieron el triunfo a la fórmula Perón-Perón (Perón y su esposa). Ahí terminó aquel mes de alegría para las juventudes políticas y empezó la pesadilla. Perón fundó la “Triple A”, escondiendo su autoría de mala manera. Con los años, pudo probarse esa actitud y hay centenares de testimonios que son lapidarios en ese sentido. Amagó con la izquierda, pero pegó con la derecha, fiel a sus viejas convicciones.

    ¿Por qué le cuento esto?… Porque a usted le llamó la atención el estribillo de aquellos jóvenes platenses. Me refiero a… “somos el pueblo / combatiendo a los gorilas / con la bandera de Evita, de Perón y de Fidel”.

    Yo no dudo de la espontaneidad y sinceridad de esos muchachos. Pero tampoco dudo a la hora de afirmar que no conocen la historia. O les contaron otra cosa.

    Entre Perón y Fidel hay un abismo. Perón era un hombre de “derechas”; mimetizó sus ideas políticas para atraer a las juventudes que soñaban con el socialismo en los años 60-70. Vino al país merced a la lucha de la clase obrera, los estudiantes de izquierda y los sectores que anhelaban cambios en direcciones socialistas. Todo eso costó sangre, dolor, dictaduras.

    Al recuperar el poder, hizo todo lo contrario. Echó -literalmente hablando-, a la generación de jóvenes que lucharon por su regreso y le dio amplia cabida a las mafias sindicales y a las organizaciones terroristas del fascismo criollo.

    Con Perón en el poder, la banda criminal liderada por López Rega (chupamedias predilecto de Perón y de su esposa, llamado “el brujo”) se adueñó de las calles y el terror se enseñoreó en la Argentina. La economía giró otra vez a las posiciones más reaccionarias y la presión social se tornó explosiva.

    Perón murió al poco tiempo, pero antes se hizo un lugar para abrazarse con Pinochet y visitar a Stroessner, su amigo de toda la vida. Luego de su partida definitiva, el país se vio envuelto en una ordalía de sangre que tuvo su más alta expresión con el advenimiento de la dictadura pro imperialista de Videla y compañía.

    Los sectores de la llamada “izquierda” del peronismo y otros se enfrentaron en aquella época con las organizaciones nazi-fascistas que fueron amparadas por “Isabelita”, el brujo y la cofradía económica servil al imperio. “Isabelita” (María Estela Martínez), la esposa de Perón, heredó la Presidencia y fue luego suplantada por la cúpula militar porque su gobierno era insostenible y ellos como apéndice de los EEUU, temían una salida “por izquierda”.

    Como podrá ver, Perón no tiene nada que ver con Fidel ni con el Che; tampoco con Sandino, Allende, o toda esa amplia generación de luchadores en Cuba o en toda Latinoamérica que denunciaron y combatieron al imperio. Perón fue amigo de Stroessner, Batista, Somoza y toda la galería de los más abyectos dictadores sudamericanos.

    Es verdad que en su primer gobierno realizó reformas que beneficiaron a los más pobres. Todo eso tiene una explicación y hay que bucear en la historia para comprender esas circunstancias. Es un tema arduo, interminable y complejo

    Kaloian, lo que cuenta con respecto a los chicos asesinados en La Plata por el “proceso” militar, es absolutamente cierto. Un crimen -entre tantos-, de lesa humanidad. Le recuerdo que las bandas armadas de la “Triple A” pasaron a integrarse -luego del golpe del 76-, a los “grupos de tareas” de aquellos tiranos execrables.

    Esos chicos fueron secuestrados, torturados y asesinados por orden de Ramón Camps, un general de la dictadura que, casualmente, era amigo de Felipe Romeo, uno de los sicarios más sangrientos de la “Triple A” que, además, se proclamaba como fanático del viejo general.

    Romeo -entre otra alhajas ultra peronistas-, perteneció, por si fuera poco, a la guardia de choque de “Isabelita”. Se abrazaba con ella y con el brujo. En la cintura, siempre portaba una emblemática Luger Parabellum y de su cuello colgaba una cadena con una svástica labrada en plata.

    Que lo pase lindo. Y ojo con la cámara.

  • Dardo Ribas dijo:

    UNA ACLARACIÓN

    Mi nombre no es “Dado”, sino “Dardo”.
    Hay un error en el formulario automático. Ahora lo corregí.

    Yo firmo como me llamo. Nada de “alias”, para no dar la cara.

    Abrazo de viejo aficionado a maestro consagrado. Avise, si un día anda por Mar del Plata. “Cubadebate” tiene mi e-mail.

    Mi rancho es humilde, espartano, pero no falta un buen vino y unas carnes para tirar en la parrilla si de recibir a un compañero cubano se trata.

    OTRA: Que nadie se sienta ofendido por mi comentario anterior. He tenido excelentes amigos entre compañeros peronistas. Incluso, hemos luchado juntos.

    Yo no cuestiono a los militantes, sino a los farsantes que han pretendido engañarlos.

    Mis ojos de niño vieron la Plaza de Mayo bombardeada por los gorilas del 55. También a mi padre, obrero socialista, preso durante el gobierno del general, por protagonizar huelgas justas y clasistas.

    Mi conciencia aún recuerda y recordará que Perón no luchó como Fidel o como el Dr. Allende, a la cabeza de los combatientes y arriesgando sus preciosas vidas.

    Optó por escaparse y refugiarse por años, detrás de sus millones, en una vida lujosa en el extranjero. No armó a la clase obrera y se excusó con la argucia que él era “un general herbívoro”.

    Regresó de la mano de los que lucharon y respondiendo a la maniobra del Gral. Lanusse y su Estado Mayor, que aún odiándolo, lo necesitaban para frenar un giro a la izquierda de las masas.

    Mientras él “dirigía” a la distancia a sus seguidores, sembrándoles ilusiones de supuesta adhesión al socialismo, muchos de éstos morían o eran secuestrados y torturados por cuanta dictadura se sucedió en aquellos años.

    Definitivamente, Perón no tiene nada que ver con Fidel.
    Menos, el Che.

  • Diego M. Vidal dijo:

    Kaloian, una sola corrección: A Néstor Kirchner le decimos pingüino porque viene del Sur, de la Patagonia, no por un parecido físico… recuerda que también a Cristina le decimos pingüina y bien lejos está de parecer un pajáro… no?
    Abrazo

  • rodolfo gonzales wang dijo:

    Mucho cuidado donde uno anda, cierto hay chicas lindas grandes y chiquitas, excelentes fotos, de la historia política hay que revisasr siempre pues inocentemente uno anda apoyando o vivando un grupo inocente o sincero pero manejado por canalas, en nuestra américa latina, con minúscula hasta recuperar dignidad hay mucha canallada de la derecha que aparece como izquierda, un abrazo.
    rodolfo gonzales wang

  • Amauris Domínguez Meriño dijo:

    Kaloian, pa´lante hermano,pa´lante que aqui esperamos tus fotos y comentarios.Un saludo a los hermanos argentinos y a Claudia, saludos.Ah y recuerden que nos unen lazos muy fuertes, con el cubano-argentino Guevara de la Serna, el CHE nuestro y del MUNDO.

  • Ricardo V dijo:

    Muchas gracias a Dardo Ribas, Diego M. Vidal y Rodolfo Gonzales Wang, por las aclaraciones. Yo soy cubano y siempre he tenido a la figura de Juan D. Perón encerrado entre signos de interrogación, confieso que me pasa lo mismo con Eva Perón. Es muy saludable que los que conocen su propia historia dentro de este continente, la compartan con sus hermanos latinoamericanos, es hora que nos conozcamos mutuamente por nuestros contactos internos, sin intermediarios ni interpretes externos. De veras les agradezco la pequeñísima lección gratis de historia.

  • Julian dijo:

    Gracias por los comentarios de Dardo, es bueno aclarar quién fue Perón, me pasaba lo mismo que el anterior comentarista, pues no sabía a ciencia cierta quién realmente fue J.D. Perón; sobre Evita puedo decir que hace poco vi una película (versión argentina) que me parece que la retrata muy bien. A mi me parece que fue más valiente, sincera y radical que el mismo Perón, pienso que tenía mejor la saya puesta que él los pantalones. Perdonen pero no entiendo por qué dentro de el peronismo existen militantes muy diferentes; por ejemplo Menen no tiene que ver para nada con Kirchner y Cristina. Estoy con esa duda, no sé si alguien me la puede aclarar.
    Kalo, gracias por tu trabajo que propician estos intercambios.

  • kaloian dijo:

    Una vez más abrazos inmensos a los lectores de Cubadebate.
    Amigos pueden tener la seguridad de que cada trabajo que hago lo abordo desde toda la responsabilidad, la ética y el compromiso que demanda ser un periodista y fotógrafo comprometido. Estoy muy claro sobre la responsabilidad que tiene cada palabra o cada foto en un medio de comunicación. No puedo permitirme ser inocente en medio de todo el cambalache mediatico que vive hoy el mundo.

    Con este fotorreportaje no propongo comparar a líder alguno. Menos arengar políticamente sobre algún sector militante. Solo planteo una sola cosa: Los jóvenes argentinos han vuelto a la política y son una esperanza palpable para un mejor país.
    He conversado con muchos a lo largo de mi viaje. Han sido militantes de diferentes agrupaciones y, otros, que no militan. Y siempre he sentido algo:estos chicos buscan una Argentina despojada de los gorilas que alguna vez maniataron al pueblo con dictaduras y que ahora siguen estando pero dueños de transnacionales y poderosos medios de comunicación. Estos muchachos sueñan y demandan una Revolución mirando a América como: “debe ser una sola desde el sur del río Bravo hasta la Patagonia”.
    Gracias infinitas a todos los comentaristas. En muchos casos amplían con mayor información los fotorreportajes, en otros y por supuesto, no esta exento de alguna errata (gracias al colega y amigo Diego por la aclaración) y los más son fuente de inspiración. Creo que los comentarios se han convertido parte importante de cada fotorreportaje. Un complemento de todo diría yo. Y eso, claro está, incluye la diversidad de criterios los cuales son claves.
    Varias veces han pedido comunicarse conmigo. Pues bien, acá les va mi un mail kalofotograma@gmail.com

    ABrazos GIGANTES y nos vemos por aquí.

    KALOIAN

  • Nidia dijo:

    Llamó mi atención el título y como está entre mi colección discográfica me asomé al artículo. Coincido con algunas apreciaciones sobre los líderes, a veces puestos en un trono más dibujado que otra cosa. Y, en cuanto a lo que se pregunta Julián, creo en mi humilde opinión que ya denominar un movimiento usando el apellido de una persona ha llevado a algunos líderes por caminos más personales que ideológicos.
    Kaloian, es bueno que muestres recortes de un pueblo que se mueve, que intenta desde algunos movimientos sacudir tanta indiferencia y egoísmo que ha caracterizado a mi patria. Además entiendo que siempre que se muestre la búsqueda de un cambio, genera debate y eso también lo hace interesante: nos pone a pensar.
    Saludos de la Patagonia.
    Nidia

  • Julian dijo:

    El comentario de Nidia me aclara las dudas que tenía; es cierto lo que ella dice y lo comprendo. Pido disculpas por que giré mi comentario hacia la política, lo cual evidentemente no era el objetivo de Kalo, por lo que mi amigo te pido disculpas. Pero te sigo agradeciendo estos trabajos tan interesantes sobre la Argentina, país que siempre he admirado y quiero mucho. Seguiré al tanto de tus trabajos y un saludo bien grande desde Cuba a los hermanos argentinos.

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Kaloian Santos Cabrera

Kaloian Santos Cabrera

Kaloian Santos Cabrera es fotorreportero, colaborador de Cubadebate. Trabaja en Juventud Rebelde.

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