Actualización económica en Cuba 2026: Una mirada desde el marxismo-leninismo

No es claudicación, es realismo revolucionario. El bloqueo nos ha estrangulado, y la planificación central, por sí sola, ya no podía con todo. Por eso recurrimos a mecanismos de mercado, pero sin perder el control político ni la propiedad social sobre los medios fundamentales. Es, en esencia, una actualización necesaria.
Resumen: Cuando en junio pasado la Asamblea Nacional aprobó las 176 medidas económicas, muchos en el extranjero se apresuraron a decir que estábamos virando al capitalismo. Nada más lejos de la realidad. Lo que hicimos fue aplicar una vieja lección del marxismo: cuando las fuerzas productivas chocan con relaciones de producción que ya no les dan cauce, hay que ajustarlas. No es claudicación, es realismo revolucionario. El bloqueo nos ha estrangulado, y la planificación central, por sí sola, ya no podía con todo. Por eso recurrimos a mecanismos de mercado, pero sin perder el control político ni la propiedad social sobre los medios fundamentales. Es, en esencia, una actualización necesaria, comparable en espíritu —aunque no en forma— a la NEP que impulsó Lenin en Moscú, 1921. El mercado como instrumento, no como fin.
Introducción
Quienes vivimos el día a día en Cuba sabemos que el 2026 no es un año más. La aprobación de esas 176 medidas ha generado un debate intenso, dentro y fuera del país. Hemos escuchado de todo: que si el socialismo se termina, que si es una rendición ante el imperio, que si estamos copiando modelos neoliberales. Pero el estudio de la economía política desde la perspectiva marxista leninista demuestra todo lo contrario.
Esto no es un cambio de rumbo, es una corrección de tiro. Y no es la primera vez que el socialismo recurre al mercado para sobrevivir. Lenin lo hizo en 1921 con la NEP, y no por eso dejó de ser socialista. Lo que pasa es que a veces confundimos los instrumentos con los fines. El fin sigue siendo el mismo: construir una sociedad más justa, con soberanía y bienestar para nuestro pueblo. Lo que cambian son las herramientas, y eso lo dicta la realidad, no los manuales.
En este trabajo no voy a repetir lo que ya han dicho otros. Quiero compartir mi análisis, desde la experiencia y desde la teoría, de por qué estas reformas no solo son necesarias, sino que están profundamente enraizadas en la tradición marxista-leninista. Y ojo: no son perfectas, tendrán contradicciones, pero es mejor avanzar con correcciones que quedarnos paralizados mientras el bloqueo nos asfixia.
Bases teóricas: por qué el materialismo histórico nos obliga a cambiar
A veces se olvida que el marxismo no es un dogma, es un método de análisis. Y si aplicamos ese método a la realidad cubana actual, llegamos a una conclusión incómoda pero ineludible: nuestras relaciones de producción se habían quedado rezagadas frente al desarrollo de las fuerzas productivas. No porque los planificadores sean malos, sino porque el contexto cambió drásticamente.
Cuando desapareció el campo socialista, perdimos un mercado y un apoyo financiero que eran vitales. Y cuando el bloqueo se recrudeció —especialmente en los últimos años—, la capacidad de nuestra planificación central para asignar recursos se vio seriamente limitada. No es culpa de nadie en particular, es una contradicción objetiva, de esas que Marx y Engels ya describieron en Bruselas, 1845-1846 (La Ideología Alemana): cuando las relaciones de producción se convierten en trabas, hay que transformarlas.
Eso es lo que hemos hecho. No por capricho, es porque la realidad nos empujó. Y aquí quiero ser claro: el presidente Díaz-Canel lo ha planteado con sinceridad: no se trata de abandonar el socialismo, sino de preguntarnos cómo lo hacemos viable bajo un bloqueo que ya dura más de seis décadas. Esa pregunta no tiene respuesta fácil, pero Lenin nos enseñó que la teoría es guía para la acción, no recetario.
Él mismo lo subrayó en Ginebra, 1908 (Materialismo y Empiriocriticismo) y también en sus Cuadernos filosóficos, escritos entre 1914 y 1916, donde insistió en que cada época exige sus propias soluciones.
El bloqueo, como bien lo definió Lenin en Zúrich, 1916 (El Imperialismo, fase superior del capitalismo), es una herramienta del capital financiero para doblegar a los pueblos rebeldes. Y nosotros, los cubanos, lo sabemos mejor que nadie. Nos ha impedido acumular, nos ha cortado el acceso a tecnología, nos ha encarecido todo. Frente a eso, las reformas no son una concesión, son una respuesta necesaria. Usar el mercado para resolver lo que la planificación ya no puede resolver sola no es traición, es creatividad revolucionaria.
¿Qué cambia y qué no cambia?
Aquí hay que hacer una distinción que a menudo se pierde en el debate: la propiedad de los medios fundamentales de producción sigue siendo estatal y social. Eso no se negocia. Lo que cambia es la gestión, la operativa. Y eso no es poco, pero tampoco es privatización.
El sistema bancario
Se ha dicho que permitir instituciones financieras privadas es el fin del control estatal. No es así. El Banco Central mantiene la supervisión y la rectoría sobre los sectores estratégicos. Lo que hacemos es ampliar el ecosistema financiero, porque necesitamos más fuentes de crédito e inversión. La banca estatal no va a desaparecer, pero sí va a coexistir con actores privados que canalicen el ahorro interno y las remesas de nuestros compatriotas en el exterior. Eso lo ha explicado bien el primer ministro Manuel Marrero (2026): se trata de tener un sistema más diverso, más flexible, pero vigilado. No es rendirse, es adaptarse. Y en esto seguimos la línea que Lenin trazó en Zúrich, 1916, al advertir sobre la necesidad de usar el capital externo sin perder el control político sobre los destinos del país.
Las MIPYMES y la inversión extranjera
Otro punto que ha generado polémica es la ampliación del límite de trabajadores para las MIPYMES, o que una misma persona pueda ser titular de varias empresas. También la apertura del sector agropecuario a estas formas de gestión. Yo veo esto como un reconocimiento de la capacidad productiva del sector no estatal, que ya ha demostrado su eficacia en muchos rubros. No estamos hablando de grandes capitalistas, sino de pequeños y medianos productores que, insertos en la economía nacional, pueden aportar mucho. Hasta ahora se han aprobado 12,751 MIPYMES no estatales, y hay miles más en trámite (Marrero Cruz, 2026).
Y la inversión de cubanos residentes en el exterior, con usufructo de tierras por hasta 99 años, es una medida audaz, pero no se cede la propiedad. Se asegura un flujo de divisas que necesitamos como el aire. Es supervivencia, no entrega.
La empresa estatal se transforma
Quizás lo más revolucionario —y lo más riesgoso— es convertir empresas públicas en sociedades mercantiles, con autonomía de gestión y expuestas incluso a reestructuraciones si acumulan pérdidas. También se permitirá participación accionarial cruzada entre empresas estatales y privadas. El objetivo es claro: hacer más eficiente el sector estatal, sanearlo, evitar el derroche. Marx ya mostró en Londres, 1894 (El Capital, Tomo III) cómo la competencia y la eficiencia son fuerzas objetivas que, incluso en el socialismo, deben ser gestionadas para evitar el derroche. El Estado sigue siendo el regulador, pero ya no el gestor único. Se implementará, además, un programa de valoración y titulación de activos para que las empresas estatales puedan usar sus activos como garantía para préstamos. Es un cambio profundo, pero necesario.
La ley del valor en el socialismo: ¿contradicción o complemento?
Uno de los debates más interesantes es el papel de la ley del valor en el socialismo. Marx nos enseñó en Londres, 1867 (El Capital, Tomo I) que la ley del valor no desaparece mientras exista producción mercantil. No podemos ignorarla, pero sí subordinarla a la planificación.
Eso es precisamente lo que buscamos: corregir distorsiones de precios y asignación de recursos usando señales de mercado, pero sin perder el rumbo estratégico.
El Estado pasa de ser fijador de precios a regulador mediante impuestos, aranceles y un fondo de protección social focalizado. Se eliminan subsidios universales y se concentran en los más vulnerables. Esto es un cambio sustancial. Marrero (2026) ha señalado que el Presupuesto del Estado subsidiaba el sector empresarial con 92.5 mil millones de pesos, la mitad de los cuales iban a parar a las tarifas eléctricas. Revisar y eliminar gradualmente esa carga es coherente con una gestión socialista racional, como ya apuntaba Engels en Londres, 1877 (Anti-Dühring), al advertir que los subsidios generalizados pueden distorsionar la ley del valor y generar ineficiencias. Y en esto seguimos también el camino que Lenin abrió en Moscú, 1921 (Sobre el plan económico único), cuando aceptó el comercio como complemento necesario de la planificación.
El bloqueo sigue siendo el problema de fondo
Todas estas reformas son, en gran medida, una respuesta al bloqueo. Si no existiera ese cerco económico, quizás no necesitaríamos tantos cambios. Pero la realidad es la que es. Al abrir la economía a la inversión de la diáspora —que no está sujeta al bloqueo— y a nuevas formas de comercio, buscamos diversificar fuentes de financiamiento y reducir nuestra dependencia de actores hostiles. El uso de criptomonedas para pagos internacionales, autorizado por el Banco Central, es otro ejemplo de adaptación creativa. Lenin nos advirtió en Zúrich, 1916 que la lucha por la soberanía económica pasa por romper los mecanismos de dependencia financiera. Vamos en esa dirección.
¿Nuevos empresarios, nueva burguesía?
Con estas reformas, hay una transferencia de poder de decisión desde la burocracia estatal hacia los gestores empresariales. Pero el Estado cubano, como instrumento de la clase obrera —en la tradición de la «dictadura del proletariado» que Lenin desarrolló en Petrogrado, 1917 (El Estado y la Revolución)— mantiene su capacidad de rectoría a través de la regulación, la supervisión bancaria y la política fiscal.
Surge, eso sí, una nueva capa social de empresarios privados. ¿Es eso la restauración de una burguesía? Yo no lo creo. Son pequeños y medianos productores, insertos en la economía nacional y dependientes del marco regulatorio que establece el Estado socialista. Lenin ya enfrentó este desafío en Moscú, 1918 (Las Tareas Inmediatas del Poder Soviético), cuando con la NEP sostuvo que el Estado obrero puede tolerar el capital privado siempre que mantenga el control de los «puestos de mando». El reto actual es asegurar que el excedente generado se reinvierta en el país y no se fugue al exterior. Para eso están los mecanismos de control y supervisión.
A modo de cierre
Desde una perspectiva marxista-leninista, las medidas de junio de 2026 son una postura estratégica necesaria, comparable en espíritu a la NEP que Lenin impulsó en Moscú, 1921, pero adaptada a las condiciones concretas de la Cuba del siglo XXI. Son el resultado de la búsqueda de un nuevo equilibrio entre el poder del Estado y la eficiencia del mercado, impulsada por una necesidad material e histórica que Marx y Engels ya vislumbraron en Londres/Bruselas, 1848 (Manifiesto del Partido Comunista): la revolución permanente de las fuerzas productivas exige transformaciones constantes en las relaciones sociales.
El verdadero criterio para evaluarlas no será solo ideológico, sino práctico: ¿se traduce el excedente generado en mejoras de la calidad de vida, en sostenibilidad de los servicios públicos, en fortalecimiento de la soberanía nacional? El Partido y el gobierno han asumido este desafío con la claridad de que la historia no se repite, pero que la teoría marxista-leninista nos da las herramientas para interpretar y transformar la realidad, siempre que se aplique con creatividad y apego a las condiciones concretas del país, tal como Lenin defendió en Ginebra, 1908 (Materialismo y Empiriocriticismo), al subrayar el carácter práctico y dialéctico del conocimiento.
Una premisa esencial, que no debe perderse de vista, es que ni el mercado ni la propiedad privada están por encima de los intereses del pueblo y del Partido Comunista de Cuba. La soberanía popular y la dirección del Partido se anteponen al mercado, buscando siempre satisfacer las necesidades de la nación. No hay tiempo que perder, como tampoco hay espacio para quienes detengan, burocraticen, corrompan o traicionen la voluntad de nuestro pueblo de avanzar hacia una mejor calidad de vida, independencia y soberanía. Cambiemos todo lo que debe ser cambiado, como expresara el Comandante Fidel Castro en su definición de Revolución. Eso implica también renovar los cuadros que no estén a la altura de estos tiempos.
(Tomado de Bohemia)
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Eliminemos los negocios privados socializando la producción
BIEN DICHO
BIEN HECHO
HAY QUE SALIR ADELANTE POR LA VIDA DEL PUEBLO CUBANO.
FUERZA CUBA
Con conceptos no sé hace economía ni se resuelven problemas
El colmo sería decir ahora que esto es más socialismo y que están aplicando marxismo. Por otro lado, creo que muy pocos defienden las ideas marxistas, la gente lo que quiere es que no se pase tanto trabajo para sobrevivir a penas. El tema del control político es otra cosa, ahí si le doy la razón.
Eso de no perder el control político, tiene sus matices, dada la situación actual del mundo no estatal, explico, en el área de las MIPYMES, que nacieron amparadas en unas regulaciones difusas y permisivas, que se mantienen, han surgido fenómenos muy nocivos que apuntan directamente al control que el estado debe ejercer (aquí en Cuba y en cualquier lugar del mundo):
El primer fenómeno a destacar es la evasión fiscal, no voy a detenerme explicar porque es de sobra conocido el asunto, sus síntomas y señales, ninguno de ellos ocultos, todo lo contrario.
• Le sigue el tema del origen del dinero con que operan estas entidades, que nadie sabe de dónde sale y hasta ahora no se comenta de procesos penales por lavado de activos, algo que dada su connotación sería comentario de muchos.
• El otro problema es el hecho de que han acaparado el dinero efectivo del país, otro asunto público y notorio.
• Han colapsado la capacidad de compra de la población al no permitir el uso de las transferencias en sus negocios. En este caso las reciente medidas del BCC, para nada resuelven el problema.
• A lo anterior se suma el surgimiento de la nueva clase social de “los nuevos ricos”, que no son los que más trabajan, o no trabajan, que con su comportamiento imponen reglas y normas de consumo y comportamiento, con un poder económico que les permite corromper y en muchos casos cometer delitos con impunidad.
Todas estas cosas señaladas, que no son un secreto para nadie y que no se necesitan estudios ni análisis económicos, ni sociales para conocerlas, conspiran directamente contra el control político, no hay que ser un genio para darse cuenta de lo peligroso del asunto.
excelente el comentario- análisis de cubanoquieresaber... y es justo en la profundidad de los analisis y de los cuestionamientos donde el pseudo marxismo-leninismo fracasa. Si no somos lo suficientemente valientes para señalar los errores reales y sus responsables entonces no sigamos ondeando las banderas de la justicia social
Prejuicios. El sector privado es un dinamizador de la economía desde que se inventó el capitalismo hace 200 años
Usted cree que la capacidad de compra del pueblo cubano es por culpa de los negocios que no aceptan transferencias? Seguro? Favor dar una ojeada desde el 2019 hacia acá a las medidas económicas que se han tomado...y encontrará el por qué de la inflación desenfrenada
Perdone amigo, pero lo que expresa usted con respecto a las FGNE no es correcto, y para ello ilustremos el escenario con el sector del transporte. Si todos los porteadores son privados y el salario del cubano de a pie no alcanza para tomar un taxi: es culpa de ellos que el transporte estatal esté desaparecido. Ahora, extienda el ejemplo al área que quiera.
Yo no veo productores por ningún lado, lo que si hay es intermediarios, revendedores y especuladores que solo le aumentan el precio a lo que revenden.
Si los hay, pero son los menos. Revender les da ganancias más rápidas y fáciles al 90 porciento de nuestros "emprendedores".
Casi 15 años después de la caída de la URSS se tomó la nación para librarse de ese fenómeno. Le llamaban chelnoki. En China igual. Y esos "revendedores" nunca han dejado de existir porque pasan al revendedor 2.0: el comercio electrónico.
Mantener la propiedad social sobre los principales medios de producción. Ahí está el dilema fundamental. Cuáles son. Bajo qué criterios se definen. Apartando la tierra que lleva otro tratamiento, qué sentido tiene que Antillana de Acero (un ejemplo hipotético) siga siendo "de todo el pueblo" si es presa de las sanciones norteamericanas y seguirá dando más gastos que ingresos y mermando los aportes de la otra parte de la economía que no son medios fundamentales y sí producen. Opino que no debemos gastarnos tratando de cuidar las apariencias cuando hay buena parte del pueblo sobreviviendo y el gobierno sin recursos para enfrentarlo.
El asunto es que ya entre estos empresarios privados, hay ideas de intentar paralizar negocios para obligar al estado a ceder en el exigirles que se cumpla la ley. Ojo con eso.
Si ud sabe que existe, lo conoce y tiene todos los elementos me pregunto si ha hecho la denuncia correspondiente ante las autoridades o viene aquí a tirar una bola de humo?
Pues Yo estoy de acuerdo y voto por la Eliminacion de todos los negocios Privados, en todas las esferas ( transporte, tecnologia, alimentos, tiendas, etc) y que queden solamente aquellos servicios y productos que Ofrecen nuestras Empresas Estatales y de seguro que veremos la diferencia en la vida cotidiana de nuestro pueblo.
Bueno eso fue lo que hicimos en el 68 con la ofensiva revolucionaria, hasta los limpiabotas se intervinieron, ya el resto de la historia se conoce.
Sentimiento de pesimismo es lo que me provoca todas estas estrategias estatales, pues hasta ahora ninguna de las anteriores han funcionado. Con el respeto que merece el autor, creo que los tecnicismos económicos empleados aparentan un control del problema y de la solución de la misma, pero ya anteriormente se realizaron escritos similares ya sean desde el marxismo, desde lo económico y no funcionó.Lo que si se ha sacado a la luz es que todas las medidas tomadas con anterioridad protegen a esa nueva clase de ricos ( la nueva burguesía) y que con cada estrategia de burlar el bloqueo se hacen cada vez mucho más ricos. Es triste, pero creo que todo el sacrificio entregado solo ha servido para posicionar a una nueva élite.
Quiénes viven como ricos en Cuba?
Quiénes integran esa élite y burguesía que dices?
Yo conozco muchos mipimeros y tcp flacos que están solamente un tin mejor que la mayoría. Esos no son.
Que tienen un tallercito o kiosko o etc y se levantan de madrugada y se acuestan tarde trabajando todos los dias. Esos no son.
Buen día, estoy denunciando por este medio qu en los bancos no logramos sacar nuestro dinero completamente y además no logramos comprar nada de comer, ni confituras en este verano porque nadie acepta coger transferencia además no hay inspectores, estoy en la playa de la boca en el Mariel y no aceptan vender por transferencia, y ando con mis tres hijas pasando trabajo. No le ponen orden al país esto se va a pique.
Se va o se fue.valentia q en estos tiempos no hablar la verdad hunde más el país.comenten las cosas cuando estén próximo a resolver.hoy están peor las cosas en los bancos q tres días atrás...... entonces chico....seriedad con lo q se habla q el pueblo no merece eso.y los problemas tenemos q resolverlo nosotros.
Han publicado dos números de teléfono para denunciar el pueblo las violaciones y ninguno funciona 78683549 este está deshabilitado
El otro dice q mi número no está autorizado para llamar y utilizar este tipo de servicio 80022624 dice su número no tiene acceso al servicio solicitado.
Dice aquí eliminando el derroche en la empresa estatal,no hay ni corriente ni combustible,ni hojas para trabajar ni dinero,ni presillas ,alguien sabe q se puede derrochar en una empresa estatal?
Ernesto, buena tu pregunta, aquí tienes algunas ideas:
Combustible, aceites y grasas, piezas de respuesto y/o almacenadas sin movimiento, uso del transporte, salarios si no hay producción o servicios, agua, teléfono, ...
Es usted quien mejor conoce su empresa.
Mientras sigan existiendo las OSDE, las empresas no van a tener ninguna libertad, te controlan cuanto ganas, tus divisas y se quedan con el 30% de lo que produces.
Un análisis exhaustivo de la situación económica en Cuba en 2026, abordando las complejidades y desafíos que enfrenta el país desde una perspectiva marxista-leninista. Se examinan las políticas implementadas por el gobierno, resaltando la necesidad de una mayor planificación centralizada y el fortalecimiento de la propiedad estatal como pilares para superar las dificultades económicas. Además, se discuten las implicaciones de la globalización y el embargo económico en el desarrollo del modelo socialista cubano, enfatizando la importancia de la solidaridad internacional y la resistencia ante presiones externas. En conjunto, el texto invita a reflexionar sobre la viabilidad del socialismo en el contexto actual y la búsqueda de alternativas que promuevan un desarrollo sostenible y equitativo para la población cubana.
En el resumen expone que en el extranjero dicen que las nuevas medidas son capitalistas. Aquí muchos (me incluyo), no solo lo pensamos sino que estamos convencidos. Uso sus propias palabras: ... a menudo se pierde en el debate: la propiedad de los medios fundamentales de producción sigue siendo estatal y social. Eso no se negocia. Lo que cambia es la gestión, la operativa ...¿De verdad usted que es un especialista del tema piensa eso? ¿Acaso no pasarán a sociedades anónimas (SA) todas las empresas del país? ¿Acaso no está contemplado que las empresas privadas pueden comprar las acciones de esas SA? Dado el nivel actual de corrupción que padecemos ¿Quien asegura que nuestros nuevos ricos o los de afuera, no se van a apoderar de cuanta cosa hay en el país que vale algo? No solo es capitalismo, también es traición a los que hemos entregado nuestra vida a este país.
"... la propiedad de los medios fundamentales de producción sigue siendo estatal y social..."
Este ha sido siempre uno de los grandes problemas sin solucción, la propiedad es estatal, nunca el pueblo se ha sentido ni ha sido dueño de los medio de producción
Saludos al héroe y periodista, muy buen artículo, he aquí mi comentario para apoyar:
- Existe poca supervisión estatal en todas las instituciones, se producen bastantes leyes, pero: ¿Quién o quienes gestionan su cumplimiento?. Solo un poquito de algunas publicaciones de los tribunales, que han actuado, porque ya sobrepasaban hasta la ilegalidad y tenian un sinnúmero de denuncias de la población.
- Existe una indisciplina grave de grandes mercaderes estatales y particulares que no entregan el efectivo al banco y ¿dónde quedo yo?
- Quiero hablar de las distorsiones, los desvíos, el tráfico de influencias, la corrupción, los responsables incapaces, los cuadros que no dominan las actividades que enfrentan, todos aquellos que ponen trabas al desarrollo, al cambio, a la revolución, a eliminar lo malo;
Esto es un fanguero con lo que hay que acabar y esto es interno, no tiene nada que ver con el bloqueo.
Estoy 100% de acuerdo contigo, es brillante y esclarecedor el artículo, tan es así que lo tomaré como referencia para explicarlo en el seno de la reunión del núcleo. Solo me preocupa al relacionado con lo que dices : ...''¿Nuevos empresarios, nueva burguesía?'', porque realmente eso ya está vigente y también sus resultados, eso provoca estado de complasencia y la complasencia deriva en falta de iniciativas que favorezcan al pueblo. El pueblo necesita iniciativas que le beneficien y para eso es necesario un toque de voluntad, de iniciativas, salir del estado de confort y por no un poco de astucia en lo que comunicamos, decimos y hacemos. No siempre tenemos que decirlo todo, eso les facilita el trabajo al enemigo.
En juventud rebelde ........Hace unos días, una noticia casi pasó desapercibida, y se me antoja como un buen antídoto que podríamos generalizar en toda la nación. En Matanzas, un grupo de jóvenes desarrolló una aplicación web que permite mapear y clasificar, en tiempo real, la actitud de los negocios ante los diferentes tipos de pago. Con gradaciones de colores que van del verde al rojo, los ciudadanos pueden dejar constancia de dónde se aceptan o no transferencias, una suerte de control popular en vivo que, con un mayor desarrollo y nuevas funcionalidades, puede convertirse en una herramienta utilísima para ponerles rostro a los infractores. Toca, entre todos, salvar al peso cubano de su secuestro y darle el valor que se merece, ya sea impreso o en código binario...... me parece muy interesante esta opción, se puede simular cuanto puede ganar un negocio y cuanto tiene en la tarjeta magnética. Contamos con talentos en informática, demos le uso.