Contra el alma de la nación: Ayuda a la memoria

República neocolonial.
Desde la primera intervención militar de Estados Unidos en Cuba en 1898, los cubanos fueron tratados con desprecio, arrogancia y prepotencia por sus militares. Un rosario de agresiones, desmanes, despojos, insultos a los símbolos patrios, a la familia y hasta crímenes, están impresos en el alma y en el recuerdo de la nación cubana.
La llegada a puertos de buques estadounidenses implicaba, casi siempre, actos indignantes tras el abuso en el consumo de alcohol y drogas. Las mujeres cubanas fueron víctimas favoritas de la marinería. La Base Naval de Guantánamo fue, hasta diciembre de 1958, fuente de malestar social. Las visitas de los marinos a Guantánamo y Caimanera laceraban profundamente los sentimientos de los pobladores. Pero los tropiezos y enfrentamientos que comenzaron durante la ocupación, se regaron como pólvora a lo largo de la Isla y se repitieron durante los años de la república neocolonial. He aquí un breve recuento de algunas de las tropelías y crímenes de los militares yanquis en Cuba.
- En febrero de 1899 las autoridades de ocupación en La Habana, se vieron obligadas, a cerrar el café Washington, propiedad de ciudadanos norteamericanos, por negarse a prestar servicios a personas “de color”. El escándalo, divulgado por la prensa, tuvo su origen en la negativa de los dueños del local de atender a un negro, general del Ejército Libertador. Autorizados por el gobernador norteamericano a reabrir el café, los propietarios colocaron un cartel en idioma inglés, con la siguiente inscripción: “Atendemos solo a personas blancas.” Tras un dilatado y escabroso proceso, la Audiencia de La Habana logró clausurar definitivamente el local.
- El 24 de junio de 1899, los carnavales de la ciudad de Cienfuegos fueron bruscamente interrumpidos cuando tres soldados del ejército de ocupación irrumpieron en un hogar de la calle Santa Clara y promovieron un escándalo. Un capitán del ejército interventor, pese a la oposición de los agentes del orden, los refugió en su auto. Un policía cubano trató de impedirlo, pero fue fulminado por un disparo. Ese mismo día un piquete del ejército interventor abrió fuego contra la ciudad, hiriendo a varias personas y dando muerte al ciudadano Pablo Santa María, que cruzaba por el lugar en compañía de su familia.
- En abril de 1906, 84 marineros arribaron a la ciudad de Guantánamo. Algunos de ellos totalmente ebrios, comenzaron a escandalizar en las calles y a manosear a las jóvenes. Al día siguiente continuaron los desmanes y produjeron altercados en diversos cafés. El pueblo indignado se lanzó contra ellos y una batalla campal tuvo lugar en la estación de ferrocarril. Un marinero resultó gravemente herido y varios ciudadanos lesionados. Todo ocurrió, porque los marinos no permitían a policías de color tocarlos o que les llamaran la atención. Un periodista denunciaba: “[…] Los marineros cuando están ebrios parecen salvajes y ni la policía ni las autoridades saben cumplir con su deber”.
- El 12 de septiembre de 1906 atracó en el puerto de La Habana, el crucero Denver con un batallón de infantes de marina que desembarcaron e izaron la bandera de Estados Unidos en el castillo de La Fuerza. Al mismo tiempo, el crucero Marietta lo hacía en Cienfuegos. En total, desembarcaron 24 mil efectivos, más que cuando la campaña de Santiago de Cuba. El historiador Rafael Martínez Ortiz, testigo de los hechos, escribiría: “Fue un verdadero alarde de poderío; la bahía parecía totalmente llena de buques. Vistos desde tierra sugerían la ilusión de que cualquiera, saltando, podía pasar de uno a otro”.
- El 30 de septiembre de 1906 las tropas norteamericanas provocaron sonados incidentes en Mariel y Wajay. En Santiago de Cuba, la tripulación del Tacoma libró una batalla campal con la policía. Hubo desórdenes y atropellos. Las autoridades cubanas quisieron intervenir, pero una tajante declaración del gobernador yanqui, William H. Taft, frenó el intento: “los tribunales del país carecen de jurisdicción sobre las tropas de ocupación norteamericanas”.
- El cubano Antonio Bolet escribía directamente al gobernador interventor Charles Magoon, el 6 de noviembre de 1906, reclamando le indemnizaran los destrozos causados por fuerzas de ocupación en su propiedad: “Tengo el honor de poner en su conocimiento que el Domingo cuatro del corriente a las diez de la mañana una Sección de Ingenieros del Ejército de los EE.UU. de América acampó para pernoctar en la finca “San José” que tengo arrendada en la Calzada de Cojimar, Término Municipal de Guanabacoa en esta provincia habiéndome roto las cercas y abriendo varios portillos en la misma, destruyendo totalmente el pasto del cuartón en que acamparon por la cantidad de caballos y tiendas de campaña puestas o instaladas permaneciendo hasta el día después; como quiera que estos hechos me han perjudicado en mis intereses y el Jefe de esas fuerzas sin mi consentimiento ni el del encargado que tengo en la misma finca por cuyo motivo presento a Ud. ésta queja para que me indemnicen los perjuicios por mi sufridos en mis intereses.”
- El 12 de febrero de 1907, más de quinientos marinos embriagados, se diseminaron por las calles de la ciudad de Cienfuegos. El almirante C. H. Davis, jefe del 1er Escuadrón de la Segunda División de la Flota del Atlántico, los autorizó a divertirse. Algunos entraron sin autorización a hogares y ofendieron a propietarios y familiares. Ello provocó la respuesta airada y enérgica de la población, y colisiones donde hubo varios heridos de gravedad. Los marinos interrumpieron a gritos la función del circo Ticket con disparos de armas de fuego, lo que alarmó a los asistentes y provocó una reyerta con bofetadas y contusiones por palos u otros objetos. Ese mismo día, otra turba de marinos borrachos, como diversión, incineraron a una prostituta de nombre Sarita, a la cual causaron la muerte. Los atropellos de los marinos duraron tres días. El almirante Davis definió así lo sucedido: “Creo que los desórdenes, si se les puede llamar así, que han ocurrido aquí, no son más graves que aquellos que ocurren frecuentemente en las universidades de Estados Unidos.”
- El 20 de abril de 1907, en la ciudad de Sancti Spíritus, soldados norteamericanos agredieron a civiles y luego atacaron a la policía municipal cuando acudió para restablecer el orden. La acción provocó gran escándalo.
- El 9 de octubre de 1907, doce marines estadounidenses armados, suspendieron el paseo por el parque de Nuevitas a sus habitantes, agrediéndolos y obligando a la población a cerrar las puertas de las casas. Hirieron a una persona. El pueblo se armó con palos y piedras, lo que provocó una reyerta.
- El 12 de enero de 1908, el poblado de Guanajay, en la provincia de Pinar del Río, vivió el grotesco espectáculo de una reyerta entre niños cubanos y marines norteamericanos. El suceso tuvo lugar en el patio de la Escuela Correccional Para Varones, cuando los marines, intempestivamente, desalojaron a los internos de su campo de béisbol, para utilizarlo ellos. Uno de los niños, indignado por el atropello ya cotidiano, le pegó con un bate a uno de los militares que lo desalojaba, lo que desató una despiadada represalia en la que resultaron heridos algunos menores. La inmunidad, impuesta por Taft en septiembre de 1906, era regla. La “justicia” recaería siempre sobre las autoridades o ciudadanos cubanos. El niño Larrondo fue tratado como un vulgar criminal y enviado a la cárcel.
- Dos días después del Levantamiento del Partido de los Independientes de Color el 20 de mayo de 1912, el periódico habanero El Mundo publicaba una nota dirigida al presidente José Miguel Gómez, con el ofrecimiento de cowboys norteamericanos para reprimir la revuelta: Irinavier –mayo 21– presidente, Cuba. Habana. Quinientos cowboys desean salir enseguida a perseguir negros si el gobierno paga gastos. Conteste cable.
- El 2 de abril de 1913, el corresponsal en New York del periódico El Comercio publicó el artículo “Las amnistías yanquis”, en el que denunciaba que “en los días de la segunda intervención, un sargento y dos soldados del 27 Regimiento de Infantería, destacados en Pinar del Río, robaron y asesinaron cobardemente a dos pescadores de La Coloma”. Eran tan concluyentes las pruebas del asesinato, que el gobernador Magoon se apresuró a sustraer a los asesinos de la jurisdicción de los tribunales ordinarios, para evitar –así se decía– el estigma que una condena justa podría arrojar sobre el ejército de ocupación. Los culpables fueron absueltos por el Consejo de Guerra, por ¡¡¡Falta de pruebas!!!
- En febrero de 1915, un grupo de marines, en ropa interior, atravesaron a caballo las calles de Guantánamo. El diario La Voz del Pueblo reseñaría: “Americanos ‘graciosos’. Ayer tarde algunos de los marinos americanos que actualmente nos visitan, y que dicho sea de paso, son aficionados al deporte hípico, tuvieron la humorada de pasear a caballo en nuestras calles sin más indumentarias que unos calzones cortos y en camisetas sin mangas. Seguramente que la policía como el público, hubo de gustar de ese espectáculo sin chistar. Eran americanos los que lo hacían. Si se tratara de infelices empleados de cualquier casa de comercio, el mero hecho de presentarse al público en camiseta le hubiera valido la propuesta de alguna multa, si no es que lo hubieran metido de cabeza al Vivac. Pero ya lo hemos dicho, eran americanos a quienes hay que tolerar esas ‘gracias’ y punto en boca”.
- El 14 de marzo de 1919, decenas de marinos norteamericanos invaden las calles de Manzanillo y luego de emborracharse, faltan el respeto a las familias de la ciudad y se marchan de los establecimientos sin pagar, provocando irritación popular y reyertas. En la farmacia del Dr. Carlos A. Vázquez, dos oficiales pidieron al encargado un frasco de esencia con un valor de siete pesos y luego de abrirlo y usarlo, se marcharon sin pagar. El alcalde de la ciudad, capitán Pedro Díaz, escribiría a sus superiores: “…están en el deber de evitar que aquí tengamos que lamentar una coalición sangrienta entre paisanos, marineros, policías y soldados.”
- El 10 de abril de 1919, la dotación de dos destroyers llegados el día 8 de ese mes al puerto de Santiago de Cuba, sembraron el pánico en la ciudad, con borracheras, desmanes y disparos al aire en las más céntricas calles, desatando la incertidumbre y el desasosiego en sus habitantes. La policía municipal trató de poner orden. Fue recibida por estos con disparos, palos y botellazos. Un diario Santiaguero expresaba: “La población lamenta estos repetidos escándalos, que ofrecen como corolario un concepto triste del poco respeto que merece nuestra sociedad a los que recibe con toda clase de cortesías.”
- El 10 de junio de 1919, un marino borracho mató a un niño de un disparo de fusil en el central Confluente, provincia de Oriente.
- El 30 de julio de 1919, cuatro marinos norteamericanos asaltan en plena calle de Santiago de Cuba a un ciudadano cubano y le arrebatan la billetera. A los gritos de la víctima acude la policía, deteniendo a uno de los vándalos, dándose el resto a la fuga. Horas después, un capitán norteamericano de apellido Edward, irrumpe revólver en mano en la estación policial y a gritos, amenazas, apuntando a todos, sacó al detenido de la celda y lo llevó consigo. El pueblo protestó con indignación.
- El 12 de enero de 1920, ciento cincuenta marinos de ocho destructores, desembarcaron en Manzanillo. Totalmente borrachos, acosaron y maltrataron a las mujeres en las calles e invadieron hogares profiriendo palabras soeces e indecentes y lesionaron a los vecinos que se opusieron. De un café robaron una caja de bebidas, después de destruir varias mesas. Al siguiente día, provocaron una riña tumultuaria con soldados cubanos, con el saldo de diez heridos con palos, armas blancas y piedras. El ejército cubano hubo de intervenir militarmente la ciudad.
- El 25 de mayo de 1920, el capitán del acorazado norteamericano Oklahoma, ordenó la formación de un Consejo de Guerra, contra tripulantes de su nave que borrachos, cometieron desmanes en la ciudad de La Habana, penetrando a la fuerza en un hogar en la intersección de las calles Refugio y Zulueta. Un policía que trató de poner orden fue agredido. En defensa propia disparó, hiriendo a uno de los marinos, convirtiendo entonces la escena en un verdadero manicomio de indisciplinados militares.
- El 23 de junio de 1920, un grupo de marines irrumpieron en una cuartería de la calle Genios, en La Habana, y trataron de lanzar por el balcón al policía que acudió a detenerlos, cuando este, agredido, hirió de un tiro a uno de ellos.
- El 20 de noviembre de 1920, dos marines asaltaron una barbería en Camagüey y despojaron del dinero al barbero y a un cliente.
- El 18 de diciembre de 1920, un marine borracho golpeó en el hotel Camagüey al juez correccional doctor Andreu González.
- El 25 de diciembre de 1920, marines norteamericanos y soldados cubanos riñeron en la calle San Isidro, La Habana. El comandante Rice, del USS Edsall, afirmó que la causa de las riñas era que “La Habana no estaba preparada para dar diversión a los marinos, sino para extraerles el dinero”.
- El 27 de diciembre de 1920, en el burdel de la Calle Crespo no. 49, en La Habana, marinos norteamericanos apalearon a la meretriz Claudette Cuvelier.
- El 30 de diciembre, Bienvenido García Rizo, marinero cubano del crucero “Cuba”, resultó herido de gravedad con arma perforo cortante, por una turba de marinos norteamericanos. El motivo; tratar de evitar que aquellos vejaran a una dama cubana en las esquinas de Nestor Sardiñas y Padre Varela, en la ciudad de La Habana.
- Ese mismo año, el oficial norteamericano Leroy Foster, después de un altercado con dos hermanos trabajadores de los ferrocarriles cubanos, invadió, pistola en mano, las casas de ambos, acompañado de otros oficiales estadounidenses. La puerta de una de las casas fue violentada a patadas. El hecho ocurrió en la ciudad de Camagüey. En el juicio, el 25 de noviembre de 1921, los dos cubanos fueron condenados a sesenta días de prisión, lo que desencadenó protestas airadas de cientos de personas.
- El 20 de enero de 1922, varios marines asaltaron al cocinero de una fábrica de refrescos en Camagüey y le sustrajeron 20 pesos.
- El 24 de enero de 1922, marines ebrios penetraron en la finca Rincón Bellaco y sacrificaron una res. Los autores fueron requeridos por el montero Ramón García, motivo suficiente para que uno de ellos, Donald J. Money, le disparara varias veces con su fusil, causándole la muerte. Los tribunales de Camagüey no pudieron juzgarlo. Sus jefes lo enviaron a continuar su servicio en Guantánamo.
- El 12 de agosto de 1922 un capitán, un sargento y un soldado del ejército norteamericano, allanaron las moradas de respetables familias camagüeyanas, pistola en mano. Ante la profunda indignación en la población agramontina el presidente Zayas protestó ante el Gobierno norteamericano contra la salvajada cometida por militares de ese país y exigió que se les castigase.
- El 21 de agosto de 1922, funcionarios del Departamento de Estado de los Estados Unidos, argumentaban a la prensa sobre la supuesta peligrosidad de la frontera con Cuba: “…hay en la actualidad en la República de Cuba más de treinta mil chinos y cuarenta mil personas de nacionalidad europea, que no esperan sino una oportunidad favorable para entrar en los Estados Unidos, utilizando los servicios de infinidad de piratas, que utilizando pequeños barcos de motor o vela, trasladan, desde puntos poco vigilados de las costas cubanas, decenas de emigrantes deseables cuya introducción subrepticia ha provocado más de un conflicto a los inspectores de Inmigración, dándose el caso de que la consignación que tiene el estado de la Florida, para la reexpedición y mantenimiento de los extranjeros introducidos indebidamente, se ha sobrepasado, en tres ocasiones, en lo que va de año. La frontera de Cuba, como se ha dado en llamar a la Florida, es más peligrosa aún que la de México y Canadá, según esos informes y resultaría altamente beneficioso conseguir un apoyo decidido del Gobierno Cubano, para lograr anular esas repetidas ilegalidades, tan poco convenientes.”
- El 4 de diciembre de ese año, el capitán de la goleta norteamericana Parson, se negó a izar la bandera cubana alegando que estaba en territorio yanqui. Además, la tripulación disparó contra los estibadores y dio muerte a un niño. Posteriormente el capitán de la Parson se negó a entregar las armas. El entierro del niño se convirtió en una enorme manifestación de protesta y dos días después, el vicepresidente de la Cámara de Representantes, doctor Francisco Soto, presentó una moción en la que se pedía a las tropas yanquis que se retiraran de Camagüey.
- En marzo de 1926, un campesino de Caimanera presentó denuncia contra los soldados y marinos norteamericanos destacados en la Base: “[…] en mi domicilio situado en el lugar conocido por Paso Cayama cerca del río de Jaibo, se hace insoportable y peligrosa la vida de las familias, así como en los caminos públicos de dichos lugares, debido a que casi diariamente pero eso con especialidad los sábados y domingos, los soldados y marinos de la escuadra anclada en la estación naval de los Estados Unidos, han convertido dicho lugar y sus inmediaciones en un campo de tiro al blanco, burdel y garito, disparando con sus rifles y pistolas de reglamento del Ejército, a diestro y siniestro y como casi siempre se encuentran en completo estado de embriaguez hieren al ganado que se encuentra bajo mi custodia y en varias ocasiones han pasado la casa que habito”.
- El 20 de agosto de 1928, el norteamericano Robert B. Anderson, dueño de un negocio de ópticas en la ciudad de Camagüey, hizo circular una carta oficial anunciando la constitución de la secta del Ku Klux Klan en dicha urbe. Varias fotos de los encapuchados vestidos de blanco se exhibieron en las vidrieras de la óptica. La reacción popular no se hizo esperar.
- El 12 de diciembre de 1936, un soldado norteamericano mató de un disparo a una mujer en el poblado de Boquerón. Argumentó que se encontraba cazando.
- El 17 de diciembre de 1940, marines norteamericanos golpean salvajemente en una lancha y asesinan, ante decenas de cubanos frente a los muelles de Caimanera, a Lino Rodríguez Grenot. Su delito: abordar la embarcación sin autorización. El joven solo aspiraba un trabajo en la base naval. Se formuló causa contra los cuatro responsables del crimen, sin embargo, se declaró mal formulada la cuestión de competencia y el expediente se archivó.
- En enero de 1959, combatientes del Ejército Rebelde impidieron el linchamiento de un marine norteamericano que borracho, había entrado a un hogar y manoseado a una cubana. La población, enardecida, lo siguió hasta el cuartel de la Marina. El incidente ocurrió en la calle Paseo de Adelaida, en Manzanillo.
Lo más indignante de estos sucesos, es que en su mayoría los delitos no se ventilaban en tribunales cubanos –por la esgrimida falta de jurisdicción–, ni se aplicaba la justicia, lo cual multiplicaba la impotencia y la cólera. En Estados Unidos se veía con desprecio a nuestro pueblo. Buena parte de los infantes de marina y marineros, nos trataban como salvajes. Los medios de comunicación y la cultura de su país, contribuía a ello. A manera de ejemplo, tres incidentes ocurridos en 1916. En junio se estrenó en Estados Unidos la película “My best girl”, en la que un soldado norteamericano sueña que disuelve el solo a un ejército de negros que enarbolaban, curiosamente, la bandera cubana. En agosto, en las playas de Tampa se solía leer letreros de “no se admiten cubanos”. Ese mes, se estrenaba otra película, “La Tarántula”, donde los cubanos aparecen representados como ladrones y enemigos de Estados Unidos.
Tristes y bochornosos episodios que nuestro pueblo, bajo ningún concepto, debe olvidar.
- Ante una ofensa a la estatua de José Martí en el Parque Central: Trabajadores y estudiantes universitarios dieron una lección de dignidad nacional
- Fidel, Raúl y un informe trascendental
- Pretextos para el despropósito
- Nuevas reglas para el uso de la energía en el sector no estatal: Una radiografía de la política y su implementación
- Médicos y no bombas: La verdad sobre la cooperación médica cubana
- ir aEspeciales »
- Ante una ofensa a la estatua de José Martí en el Parque Central: Trabajadores y estudiantes universitarios dieron una lección de dignidad nacional
- Fidel, Raúl y un informe trascendental
- Imagen 206 rumbo al Centenario
- El golpe de Estado del 10 de marzo de 1952
- Anécdotas del Primer Congreso del PCC
- ir aHistoria »


Excelente material que debe ser guardado y trabajado sistematicamente en todas las escuelas, y sumar decenas de ejemplos más de las tropelías yanquis dentro y fuera de Cuba donde tienen 800 bases militares más donde gozan de plena impunidad y descaro. Felizmente no cobraramos si quiera lo que debian pacar por el arriendo de la base yanqui más vieja del mundo. La que ofende a los cubanos en Gtmo. Amén
Excelente comentario. Nada ha cambiado, más bien ha empeorado, para los genuflexos que piensan que ellos nos van a "salvar"
"Y se acabó la diversión llegó el Comandante y Mandó a parar". Muy buen escrito por el Hermano Renè, pero no creo que esa desgraciada historia se vuelva a repetir en nuestro suelo patrio. tendrán que luchar contra mas de 10 millones de CUBANOS.
Yanquis go home!!!! Llegó el COMANDANTE y mandó parar!!!!
Muchas gracias por esta recopilacion historica de algunos de los tantos desmanes cometidos por las tropas de ocupacion yanquis en nuestra Patria!!!!!!!!!!!!
Nos han despreciado siempre estos aladides de la democracia a lo yanqui!!!!!!!!!!!!
VIVA CUBA SOCIALISTA!!!!!!!!!!!!!!!!
Creo sería una buena idea hacer una película que incluya TODOS estos desmanes de los soldados yanquis en nuestra patria.
Asi el pueblo de Cuba conozca lo que significaría una intervención yanqui en nuestro país.
Además de hacer un libro.
Y que ambos materiales, se incluyan en el programa educativo del país a todos los niveles.
Sería una opción más de conocer la historia de nuestra patria .
Y lo hecho por los soldados yanquis, contra el alma de la nación.
Muy buena lección de historia impartida por el autor de este trabajo.
No conviene olvidar pero muchos olvidaron asi que es tiempo de disuadir a quienes habituan a esos hechos en cada tierra que pisan como parte de sus habituales incursiones militares para practicar carnicerias.
Faltó referir el ultraje de la estatua de Martí en el Parque Central por parte de marines yanquis en 1949. Y lo más insultante: el entonces embajador yanqui, ni siquiera recordaba el nombre de nuestro Héroe Nacional. Ese fenómeno ya es recurrente en otros países donde están enclavadas las bases yanquis: las leyes de esos países no tienen jurisdicción sobre los militares indisciplinados del US Army. Son una plaga, un cáncer que debe de ser exterminado sin clemencia.
Historia de Cuba neocolonial pura
Esto debería divulgarse más, en radio, en comics, en animados, en cortometrajes... Es muy importante señalar el carácter bandidesco que siempre ha caracterizado a las tropas yanquis.