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Precios sin control: ¿Por qué la resolución no llega a la mesa? (+ Podcast e infografía)

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Imagen creada con inteligencia artificial usando ChatGPT

Los fines de semana empiezan temprano, con la misma preocupación para muchas familias cubanas: encontrar lo indispensable para llevar a la mesa, mientras los precios —esa variable implacable— siguen su escalada sin freno. En bolsillos flacos por la inflación, el salario se esfuma en el mercado informal, donde una bolsa de pollo de cinco libras devora casi toda una pensión.

El problema, tan urgente como complejo, exige un análisis profundo desde sus múltiples aristas. Aunque el gobierno ha intentado contener la situación con medidas como la Resolución No. 225/2024 —que regula precios de productos esenciales—, su aplicación sigue siendo irregular, y no hay señales de mejora a corto plazo.

¿Por qué no se cumplen por todos estas disposiciones? ¿Qué falla en los mecanismos de control? Un equipo de reporteros de Cubadebate salió a las calles para investigar las causas del incumplimiento, escuchar a los afectados, a los actores económicos implicados en el fenómeno y evaluar la respuesta de las autoridades.

Precios topados, realidades que se disparan

Violación del precio establecido para el aceite. Foto: Cubadebate

La vecina de la esquina, como si fuesen la Biblia y la cruz, lleva una agenda carmelita con los precios anotados bajo el brazo izquierdo y la pesa en otro, en todas sus incursiones a la feria de productos agropecuarios —y de todo tipo—, que hacen los viernes al doblar del edificio. Que si el tomate es tanto, el arroz más cuanto y el frijol no puede pasarse de tal cifra. Los montos están topados, la vecina lo sabe y exige, o al menos intenta, que se cumplan sus derechos.

— “Pero imagínese madre, el guajiro me subió la cebolla, y agradezca que hay, porque no tenía cómo recoger el tomate, y casi todo se pudrió en el campo. Las semillas están caras, los fertilizantes por las nubes, y nadie es bobo para perder. Todos tenemos que vivir”.

Compra media libra de cebollas; se faja por el frijol y logra llevárselo por el monto establecido, después de vociferar amenazas. Se frustra cuando no encuentra el paquete de pollo, pero “mire, señora, aproveche que el cartón de huevos está en 2400; hay bastante en MLC y USD, y ahora lo tenemos a precio de cochino enfermo”. La vecina respira y, por un momento, viene a su mente ese sabor a cerdo que no recuerda la última vez que probó.

Entre intentos fallidos, dolores de cabeza y el dinero agotado, regresa a casa con frijoles, arroz, cebolla, una calabaza, picadillo y una docena de huevos. “Y la leche la buscaré en las mipymes, esa amarilla que parece ‘Cerelac’, porque la buena mijita, la de bolsa sellada, a esa no le llega nadie. Más de dos mil pesos y todo el mundo sabe que no cuesta eso. Aquí no se respeta nada. Sí, compraré el kilo a granel de esa mala. Pan para hoy y hambre para mañana”.

Normas para contener la subida

Venta de productos en una mipyme en el Casino Deportivo. Foto: Cubadebate.

Hace casi un año, en julio de 2024, el Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) publicó la Resolución 225 para regular los precios minoristas máximos de seis productos de alta demanda: pollo troceado, aceites comestibles (excepto el de oliva), leche en polvo, pastas alimenticias, salchichas y detergente en polvo.

Las importaciones de cada uno fueron exoneradas del pago del impuesto aduanero, con lo cual se pretendía estimular la entrada al país de esos insumos.

También se reguló que, en la formación de los precios minoristas de estos productos, los actores económicos reconocieran hasta un 30% de margen de ganancia sobre costos y gastos, siempre que no excedieran los topes establecidos.

Según explicó entonces el ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro Ale, el objetivo de la medida era contener el alza de los precios en los productos básicos, tras la evaluación del mercado y encuentros previos con los actores económicos.

De acuerdo con el texto “La inflación y el control de precios”, publicado en el sitio web de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, desde el punto de vista económico era necesario hacer esta regulación, pero debe ser transitoria y guardar relación con la tasa cambiaria y el costo de la divisa en el mercado financiero informal.

Otras normativas vinieron después, como la aprobación en febrero de los precios para comercialización minorista de nuevos medicamentos o el Acuerdo 10093, por el cual el MFP dispuso la regulación temporal de los precios máximos de acopio y los minoristas de arroz y frijol común, de producción nacional.

Aunque estas leyes son necesarias para frenar el aumento galopante de los precios, no solucionan el problema de la capacidad de compra del salario medio nominal.

Precio de la venta en las redes de aceite. Foto: Captura de pantalla

Control de precios vs. mercado distorsionado: El círculo vicioso de la escasez

En el contexto actual de la economía cubana, caracterizado por tensiones inflacionarias y desabastecimiento, se ha reavivado el debate sobre la efectividad de los topes de precios como medida para garantizar el acceso a productos básicos. Recientemente en Cuadrando la Caja se abordó el tema en el programa: “Topes de precios ¿solución o ilusión?”.

Experiencias históricas y análisis económicos publicados por expertos cubanos demuestran que esta medida, aplicada de forma aislada, no soluciona los problemas de fondo, sino que lejos de resolverlos, pueden agravarlos al distorsionar el mercado, reducir los incentivos a la producción y generar mercados negros. El control administrativo de precios —sin un aumento sostenido de la oferta— puede agravar los desequilibrios existentes.

Según los artículos publicados en Cubadebate “Inflación, complicado crucigrama” y “¿Cómo se infla la inflación?”, este fenómeno en la mayor de las Antillas es resultado de la contracción de la producción nacional, especialmente en sectores clave como la agricultura; las limitaciones en el acceso a divisas que afectan la capacidad de importar insumos; la dualidad monetaria no resuelta completamente que distorsiona los costos reales; además de la existencia de un mercado paralelo de divisas que también contribuye al desbalance de precios.

El economista José Luis Rodríguez, en el trabajo “Las propuestas de tres economistas para controlar la inflación en Cuba”, publicado en 2022, advertía: “Para enfrentar esta situación se requiere un programa que –por un lado- mitigue de inmediato los efectos de la inflación en las personas y por otro reduzca el índice de precios al consumidor a mediano plazo”. Es que controlar precios sin atacar las causas estructurales de la escasez es insostenible. La solución pasa por aumentar la eficiencia productiva y reducir dependencias externas.

Precisamente, en el libro “Miradas a la economía cubana. De la Conceptualización a la práctica”, se analiza cómo los controles de precios en períodos anteriores generaron, en primer lugar, mercados informales donde los productos regulados desaparecieron de las tiendas estatales y reaparecieron en el mercado negro a precios muy superiores, así como desincentivos a la producción, donde agricultores y fabricantes redujeron su output al no cubrirse los costos.

Por ejemplo, el pan subsidiado: cuando el precio se fijó por debajo del costo de producción, muchas panaderías estatales dejaron de cumplir sus planes, obligando a importar harina con divisas limitadas.

¿Regulaciones sin flexibilidad?

Precios en una mipyme en Santiago de Las Vegas. Foto: Cubadebate.

En Santiago de las Vegas, el contraste entre las regulaciones estatales y la realidad económica es cada vez más evidente. A pesar de las disposiciones del Ministerio de Finanzas y Precios, que establece topes para productos básicos, los montos en los mercados informales –y a veces incluso en establecimientos formales– siguen disparados. Los trabajadores por cuenta propia, actores clave en la cadena de distribución, enfrentan presiones tanto de la inflación como de la escasez.

¿Qué los lleva a vender por encima de los precios regulados? ¿Cómo afecta la falta de materias primas o los altos costos de importación? ¿Existen realmente mecanismos efectivos de control, o las regulaciones quedan en el papel? Para responder estas preguntas, conversamos con un cuentapropista de esa localidad de Boyeros, quién, desde su experiencia diaria, explica los desafíos de cumplir con las normativas y obtener ganancias sin precios abusivos a los clientes.

A simple vista, el establecimiento de Emilio —ubicado cerca de la concurrida intersección de Boyeros y Calzada de Managua— parece bien abastecido. Sin embargo, tras dos años de apertura y múltiples intentos por mantenerse a flote, algo salta a la vista: los productos con precios regulados por el Ministerio de Finanzas y Precios brillan por su ausencia, al menos en los anaqueles.

El dueño de este negocio familiar admite con franqueza las dificultades:

“No es que no quiera venderlos, pero conseguir los productos con precios competitivos es una odisea, vas a una mipyme importadora y los encuentras, pero con el precio máximo topado, o sea, sin margen de ganancias. Sé que muchos los adquieren así mismo, y les suben el precio violando lo que está regulado, pero yo prefiero operar con otros productos sin restricciones para hacer rentable mi negocio”, remarca.

Sobre las inspecciones para verificar el cumplimiento de las normativas comenta, mientras acomoda unos paquetes de café en su mostrador: “Han venido, revisan, anotan, a veces multan... y al día siguiente todo sigue igual”.

—¿Conoce los precios máximos establecidos por la resolución para los productos que comercializa?

“Claro que los conozco. Están ahí, en los carteles que nos obligan a poner... pero entre saberlos y aplicarlos hay un abismo”, admite Emilio, mientras señala un descolorido listado de precios pegado tras el mostrador.

—En su experiencia, ¿cree que estos precios regulados son realistas frente a los costos actuales de producción o importación?

Con un gesto entre el escepticismo y la resignación, saca su libreta de gastos y desgrana la cruda realidad numérica que hacen insostenibles para él los precios topados. Esas regulaciones no pueden ser estáticas, porque el mercado no lo es.

—¿Qué medidas sugeriría para que las regulaciones sean más viables tanto para los productores como para los consumidores?

“El Estado debe tener en cuenta los gastos de importación de esos productos y reducir los impuestos a las mipymes, para que el consumidor al final no se vea afectado”.

Tras hojear su libreta de cuentas llena de tachaduras, propone un plan de acciones que, en su experiencia diaria, podría equilibrar la ecuación imposible entre regulación y realidad:

Primero, que los topes se revisen trimestralmente, vinculados al costo real de producción o importación. Deben eliminar los intermediarios: “Que el Estado venda directo a cuentapropistas los productos regulados, para evitar la reventa. Mejor que subsidien al productor de huevos que obligarlo a vender con pérdidas, y además deben ser más flexibles, no es lo mismo un negocio ubicado en Miramar que el mío ubicado en Santiago de las Vegas. Que las reglas varíen según la facturación”, concluye.

El sol cae y anuncia el fin de la jornada, mientras Emilio cierra su negocio. Su testimonio deja al descubierto la fractura entre el sistema regulatorio y una economía que se reinventa en la informalidad: “No quiero ser un infractor, pero tampoco soy tonto. Al final, cada día tomo una decisión: o cumplo la ley y cierro, o la esquivo y sobrevivo”.

Papel mojado: Cuando los controles chocan con la falta de producción nacional

Venta de productos en una mipyme en el Casino Deportivo. Foto: Cubadebate.

En los artículos sobre las nuevas regulaciones de precios de medicamentos, arroz y frijol publicados en Cubadebate, así como en el “Vale-No Vale: Precios topados, optimización del sistema de transporte y bancarización”, los comentarios de los internautas muestran un panorama mucho más complejo que no se soluciona con fijar números en un papel.

“Desde que pusieron precio tope al arroz nacional en Centro Habana nunca más lo hemos visto. ¿De qué sirve el control si el producto desaparece?”, se cuestiona uno de los usuarios.

“Produzco frijoles en Sancti Spíritus y con estos precios de acopio no me cubro ni el combustible. Mejor los vendo a particulares, aunque sea ilegal”, refiere otro de los foristas.

El usuario Yordan Alonso, por su parte, señaló que los precios siguen en alza a pesar de los topes, mientras desaparecen los productos o el servicio. “Un círculo de nunca acabar. Colas (en cajeros) para obtener unos pesos y no te aceptan transferencias solo si pagas un 10 o 15% más”.

Si bien el consenso es que las políticas deben incentivar la producción, varios usuarios refieren un ineficiente control y fiscalización: sin comprometimiento, con sobornos, que pondera poca exigencia y deja “correr” los problemas o violaciones hasta que son imparables.

En muchas regiones del país se multa a los establecimientos por sobreprecios, pero a los dos días todo sigue igual. Los inspectores llegan, ponen la sanción y los negocios suben aún más los precios para recuperar lo perdido.

Es un círculo vicioso que no ataca la raíz. Como resume un comentario: “Los controles sin oferta son papel mojado. Mientras no haya producción nacional fuerte y canales de distribución eficientes, la situación no cambiará”.

Más inspecciones y multas: El reclamo popular

 

Escuche aquí:

El país enfrenta día a día el incremento sostenido de los precios, y las opiniones recogidas en distintas provincias confirman lo difícil que resulta para las instituciones implicadas detener esta tendencia alcista.

Más allá de la capital, en el municipio de Artemisa, por ejemplo, el pollo se encuentra disponible, pero su valor varía según la cantidad de libras adquiridas: 2000, 2100, 2300, 2500, incluso 3000 pesos, y así sucesivamente. Mientras, el pomo de aceite se comercializa a 1200 pesos, acompañado de un paquete de papel higiénico o un pequeño refresco como “incentivo” en algunos puntos de venta.

Los consumidores denuncian el incumplimiento de la Resolución 225 del Ministerio de Finanzas y Precios.

“Nos damos cuenta de que en muchas ocasiones no se respetan esos precios establecidos”, comentó una jubilada residente de la zona de La Palma, Arroyo Naranjo.

“Pero también entiendo que los precios internacionales pueden influir. El problema es que nosotros, los consumidores, no tenemos acceso a esa información para saber si realmente es así”.

Aunque es entendible que un contenedor de pollo recibido en el puerto del Mariel, por ejemplo, no asuma los mismos gastos de transportación, manipulación o estadía que otro destinado a La Habana o Artemisa y, en consecuencia, el precio sea mayor en provincias más distantes de la capital, el desconocimiento de estos factores deja a los consumidores desprovistos de argumentos para reclamar sus derechos.

La falta de transparencia en los costos de importación y la especulación en el mercado interno generan desconfianza. “No sabemos si los vendedores han adquirido los productos a mayor precio o simplemente están aprovechándose”, señala otro ciudadano. “Lo que debe haber son más inspecciones en los locales donde se venden estos productos, que cada día suben los precios sin justificación clara”.

La demanda es clara: mayor fiscalización y sanciones ejemplares para quienes violen las regulaciones. “Si alguien incumple, debe ser multado de manera que entienda que estas medidas son para proteger a los que menos tienen: jubilados, obreros y familias con salarios bajos”, reclama un artemiseño.

En Ciego de Ávila, los precios también reflejan una marcada volatilidad. El aceite y el detergente oscilan entre los 1000 pesos y más; la leche en polvo puede alcanzar los 2200; la pasta de 850 a 1000; y productos como la salchicha y el pollo varían entre 450 y 1500 pesos.

Por otra parte, en Bayamo el litro de aceite se comercializa alrededor de los 1200 pesos, mientras que el kilo de pollo troceado alcanza los 680 pesos. La leche en polvo fluctúa entre los 2000 y 2400 pesos el kilogramo, y los paquetes de pasta de 500 gramos se ofertan a 290 pesos. La salchicha, en presentaciones de 360 gramos, ronda los 480 pesos, aunque el precio varía según el vendedor. El detergente en polvo de un kilogramo presenta una amplia variación: desde 700 hasta 2100 pesos.

“Aquí todo depende: si compras al por mayor o al detal, de quién te lo venda, si es de primera, segunda o hasta quinta mano, o incluso si el producto está perdido o no”, explica un bayamés. “Esta semana el aceite está a 1200 pesos, pero la próxima puede subir a 1300… o bajar a menos de 1000. Así es la cosa”.

Mientras, en Sancti Spíritus, los precios mantienen una tendencia igualmente inestable. El litro de aceite se ubica entre 1000 y 1200 pesos; el pollo troceado, en paquetes de 2 kg, cuesta entre 1700 y 1900 pesos, dependiendo de la intermediación. La leche en polvo de un kilogramo alcanza los 3000 a 4000 pesos, y la pasta, en presentaciones de 1 kg, ronda los 900 a 1000 pesos. Las salchichas se venden en paquetes de 10 unidades a aproximadamente 500 pesos, y el detergente en polvo de 1 kg se cotiza en 1200 pesos.

“Así están las cosas hoy, más o menos, en esta región del país”, comenta un espirituano. La falta de uniformidad en los precios y la incertidumbre sobre su evolución siguen siendo una constante, dejando a los consumidores a merced de una dinámica de mercado que pocos logran descifrar.

Un entrevistado en el Vedado, en La Habana, considera que el tope al precio de los productos de primera necesidad es importante y que, sobre todo, “sea asequible para el trabajador promedio que gana alrededor de 5 000 pesos al mes”. Los decisores, añade, deben sentarse y analizar bien este tema.

“También esto pasa porque el Estado no tiene los productos para abastecer ni satisfacer las necesidades de la población y, como quienes los tienen son los particulares, estos hacen lo que quieren y la población termina afectada”, dice una ciudadana de Jagüey Grande, Matanzas.  ¿De qué sirve que se realicen controles de precio, si al final el particular hace lo que le da la gana?, reflexiona. 

“En ocasiones, sin generalizar, los inspectores son los primeros que ayudan a que ese descontrol exista. No sé cuando va a parar el tema de la violación de precios”, concluye en un audio vía WhatsApp. 

Entre el 21 y 23 de abril pasados, en La Habana se realizaron 2 597 acciones de control de precios, y se detectaron 2563 violaciones. En respuesta, se aplicaron 3202 multas, por un importe total de 16 010 940 CUP, según el sitio web Portal del Ciudadano.

Las principales irregularidades estuvieron relacionadas fundamentalmente con las violaciones de los precios concertados mediante la Resolución 225.

Lecciones del cerdo: Precios regulados vs. desabastecimiento

¿Por qué los controles administrativos fallan? Es una realidad que la demanda de productos básicos en Cuba es inelástica porque la población los necesita, independientemente del precio. A ello se suma que la oferta está deprimida por problemas estructurales (falta de insumos, baja productividad, centralización excesiva).

En este escenario, al fijar precios por debajo del equilibrio se estimula el consumo porque aumenta la demanda y se desalienta la producción; la oferta se contrae aún más. Esto se evidenció, por ejemplo, con los precios topados a la carne de cerdo en 2021, donde el desabastecimiento empeoró, pese a los controles.

Manifestaciones similares ocurrieron en varias provincias cubanas desde mediados de 2022, con la regulación del precio de productos agrícolas y otros alimentos, que hizo que estos se movieran a territorios donde obtuvieran más ganancias, mientras se limitaban las ventas en las provincias reguladas, se escondían los productos y no pocos terminaban en intermediarios que los comercializaban a precios abusivos en el mercado negro.

Desde el pensamiento económico cubano se han propuesto varias alternativas.

Los académicos plantean la necesidad de una mayor autonomía a productores locales, o sea, flexibilizar la comercialización directa de agricultores y mipymes; incentivos fiscales para reducir impuestos a sectores prioritarios y estimular la producción, además de implementar políticas diferenciadas con precios regulados para productos esenciales. Sin oferta, no hay control que funcione.

Los topes de precios en Cuba, aunque bienintencionados para proteger el poder adquisitivo de la población, no resuelven el problema de fondo: la escasez crónica y la inflación.

Cuando los precios se fijan por debajo del equilibrio entre oferta y demanda, se generan distorsiones, mercados informales, desincentivos a la producción y mayor dependencia de importaciones.

La solución requiere políticas integrales que prioricen la producción local, la eficiencia económica y la descentralización. El verdadero control de precios no se decreta, se construye con más oferta. Esto implica flexibilizar trabas a productores, corregir distorsiones monetarias y garantizar incentivos reales para que la economía cubana genere los bienes que demanda la población, sin depender de parches regulatorios que ahondan los desequilibrios.

Precios máximos y mínimos de los productos topados en La Habana

Fuente: Entrevistas realizadas y comentarios en Cubadebate. Abril 2025

En video, Cuadrando la Caja| Topes de precios: ¿Solución o ilusión?

Vea además:

Los precios en Cuba: Entre el control estatal y las dinámicas del mercado (+ Video)

Se han publicado 252 comentarios



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  • Raven dijo:

    Se debe revisar el papel de los municipios que se aprecia les falta gobernanza, además el tema salario, hay países como Venezuela que le suben un porciento anual a los trabajadores y jubilados y Cuba no lo hace. Finalmente a los gobernantes les toca buscar soluciones de verdad porque los estómagos de niños, ancianos y otros no esperan más.

  • Raúl Trueba Aguilera dijo:

    Lo primero que falla es que las experiencias caen en saco sin fondo, lo que ha permitido que no se diseñen desde el principio las más estrictas normas regulatorias basadas en esas experiencias para que el que esté dispuesto a asumirlas ponga o no su negocio y se le fiscalice ajustado a ello. Por el contrario, se permite en principio una libertad extrema para luego querer imponer límites. Pero ya es tarde, la ruleta gira sin freno, se pertrechan con mecanismos para burlas las medidas o simplemente ( hartos de dinero ya) entregar las licencias. EL DAÑO YA ESTÁ HECHO.
    Así fue con el otrora mercado campesino de los 80, surgieron los mil intermediarios que ganaban más que los productores, se elevaron los precios, vino la operación maceta para acabar con ellos, pero ya el dinero estaba en sus manos. Y VOLVIMOS A CAER EN LO MISMO. DE QUE SIRVIÓ LA EXPERIENCIA.
    Por otro lado, muchas entidades estatales tiene precios similares de abusivos y nadie inspecciona, alguna de ellas no utilizan el pago electrónico (incluidas bodegas) Por qué....

  • carlos dijo:

    muy buen trabajo , Y QUE ?

  • Carlos dijo:

    Creo que la primera causa está en la ausencia estatal de alimentos . Desaparecieron los huevos de la libreta de la noche a la mañana, desapareció el pollo de población, desapareció el módulo de alimentos y aseos ofertado por cimex y caribe. Y que pasó? Que el mercado informal se adueñó de la iniciativa. Pasó a ser el proveedor principal de alimentos al pueblo. No hay huevos estatales, hay huevos particulares, y no bajan de los 2000 pesos y ya anda montado sobre los 3000, por poner solo un ejemplo. Desapareció la leche de las dietas, y apareció la leche particular. Es que es hasta insólito que desapareciera las viandas de las dietas!! Cuando todos tengamos que adquirir los,alimentos en mipymes sin excepción, seguro bajarán los precios.

  • Juan dijo:

    Excelente articulo, la economía se rige por leyes económicas, no por decretos, resoluciones y mucho menos con amenaza, los precios fluyen con oferta y demanda, se pueden tomar algunas medidas técnicas para que no sean tan libres, pero nunca se puede hacer lo que ha hecho en ministerio de finanzas, primero que todo el banco tiene que recobrar confiabilidad, es urgente poner una tasa cambiaría bancaria, con ventas y compras, poner las ventas en todo el país en pesos cubanos, lo de dolarizacion de la economía es un gran error, porque es económico, social y político, sobre todo de la forma que se hizo. En unos meses dirán que se realizó un operativo a tal tienda que cobra en dolares y se detecto un faltante de miles de esa moneda y que se destinaron al mercado ilícito, eso es como los inspectores, que hasta no lo quiten la corrupción seguirá creciendo, hay que ser objetivos, tenemos los acuerdos del VI CONGRESO DEL PCC, EL CONCEPTO DE REVOLUCIÓN DE FIDEL, porque queremos innovar con seguir rectificando, corrigiendo distorciones que son las mismas cosas que ya no funcionaron y no funcionaran, la incapacidad de la dirección economica del país tiene que parar, cada vez menos producción azucarera, menor cantidad de alimentos, incertidumbre con la energia eléctrica y la locomotora del turismo cada vez con menos habitaciones ocupadas y servicios sin calidad. Es hora de tomar grandes decisiones económicas que salven la revolución y el socialismo, no estamos quedando sin jóvenes, ya no es USA, ahora es brasil, uruguay, colombia.

  • sergio turro rodriguez dijo:

    Considero que topar precio puede ser una solucion siempre que vaya acompan̈ado de un fuerte sistema de control, puès hasta ahora lo ùnico que ha sucedido es que se pierdan(escondan)los productos y lo vendan a un precio mayor, eso es lo que està pasando hoy, mientras tanto el pueblo sigue sufriendo las consecuencias. Por ùltimo quiero destacar la necesidad de que se logre el cumplimiento de todas las normas jurìdicas que se han aprobados pues en realidad se aprueban y no se cumplen hasta cuando.

  • Alex dijo:

    Lo que pasa con los precios en este país, es que el control para hacer cumplir dichas medidas es casi nulo, debido a la corrupción de los agentes estatales ,(Inspectores), que tienen la tarea de inspeccionar y controlar que se cumpla la regulación de los precios. Mi Esposa es dueña de Negocio y una vez al mes es fijo, vienen las mismas inspectoras a pasar control, siempre detectan algo, un precio algo subido, o uno que otro producto sin factura. Su modo de actuar es el siguiente, lo primero te intimidan con el máximo a multar por dichas infracciones y luego descaradamente, preguntan ¿Como lo Resolvemos?. Supuestamente multas de 80 mil cup se cambian bajo el telón a 20 mil cup que se le dan a dichas inspectoras y todo queda ahí. En fin, mientras allá corrupción no habrá control y las medidas solo quedarán en papeles. Muchas veces se aprecian inspectores sin preparación y con un nivel escolar y cultural muy bajo. Cuba no resolverá los problemas de las alzas de los precios contando con personas como esas. Espero que mis experiencias sirvan para ayudar al pueblo. Saludos Cubadebate. Excelente artículo sobre los precios.

    • Tato Jodío dijo:

      Averigüe de donde sacaron a ese inspector con bajo nivel de escolaridad y poca ética, seguro es amigo o amiga de alguien influyente que probablemente recibe su parte.

  • Alex dijo:

    Otro detalle es que las mipymes que se dedican a la importación, le venden el producto a los pequeños negocios a precios muy altos, al tope estatal. Cuando sacamos cuentas no hacemos nada comprando un contenedor de aceite a 950 cup para luego venderlo a 990 que es el precio topado para formato de 1L, y los precios de transportación, más los salarios que pagamos a nuestros empleados, más los pagos jurídicos de impuestos. Ante todo se debería controlar los precios de venta a los pequeños negocios. Además que las ventas no pueden ser por contenedor muchos negocios no tienen el capital necesario para efectuar esas compras lo que lleva consigo que el producto llegue a los pequeños establecimientos a través de 3ros. En fin este juego de precios es un cuento de nunca acabar. Una mafia del bajo mundo que el gobierno debe desactivar, pero con palabras no se logrará nada. Más acción y menos bla,bla,bla.

  • Antonio dijo:

    Bla bla bla. Cuántas veces se ha hablado de este tema, reuniones y más reuniones y nada. Se han fijado en los precios en las tiendas de dólares cómo están? Hay quienes hablan de fortalecer el sector productivo y les pregunto: con qué corriente?

  • Avoking dijo:

    1ro. El bloqueo si afecta, pero las malas medidas afectan más a nuestro pueblo. No se han dado cuenta que cada vez que se informan nuevas medidas, lejos de resolverse los problemas, AUMENTAN.
    2do. Para controlar el mercado y los precios, las medidas deben ser económicas y no coercitivas. Todo el mundo sabe que los inspectores no hacen bien su trabajo y el por qué. Todo el mundo sabe que solo hay multas cada vez que hay un "ejercicio". Todo el mundo sabe que las multas ni los lemas son alimentos ni los bienes que requiere la población.
    3ro. Si no hay posibilidad estatal de garantizar la importación y la oferta, por qué comunicar medidas a las FGNE que venían garantizándolo, de que van a eliminar la autorización a que lo sigan haciendo. PUES CLARO QUE DETUVIERON LAS IMPORTACIONES, y al DISMINUIR la oferta SUBIERON los precios, OBVIO.
    En fin aquí el bloqueo fue interno.

  • Eddy dijo:

    En el momento de mi comentario se han publicado 145 comentarios que reflejan las diferentes opiniones con relación al tema de los precios, ahora bien lo importante es que se ha publicado algo que afecta mucho a la población y por lo tanto es algo que nuestros medios de comunicación tienen que tener en cuenta, para que no den la impresión que están de espalda a la realidad que vive el país. Hoy por ejemplo se publicó la noticia del recorrido del Presidente por Pinar del Rio y no hay comentarios porque es algo que por el contenido de la noticia no mueve a la reflexión. Gracias al colectivo que elaboró el artículo y a cubadebate por publicarlo.

  • Catalejo dijo:

    Los precios están altos! Se dice, se comenta, pero la vida sigue igual, como la canción de Julio Iglesias, muchas frutas se cultivan en el país y no llevan abonos, ni regadios como el mango, y los precios que tienen! Y el pueblo trabajador se queja, y no pasa nada para algunos en este río revuelto donde unos se favorecen a costa de los demás, realmente se enriquecen, mientras otros sudan la camisa, así sube el dólar, de la misma manera suben los precios de los alimentos que necesita nuestro pueblo. Hasta cuándo, me preguntó, falta mucha vergüenza, mucho coraje y pantalones para enfrentar lo que está pasando. Las vidas, frutas, hortaliza sigue siendo un lujo para los que dependen de un salario mensual o quincenal. Necesitamos respuestas, porque sigue lloviendo sobremojado!!!

  • Pepe2024 dijo:

    La resolución no llega a la mesa, porque nada que se diseñe mal llega a su destino y hay muchas experiencias. Como se le puede ocurrir a alguien presionar sobre un precio en el cual el no ha participado. Ya se nota la falta de productos. Como es posible que se pueda vender un litro de aceite en 990 cuando el precio CIF en cuba y todos lo saben, supera los 2.00 usd en mariel. Sumarle a eso todos los gastos a ver que te da. Entonces el mercado y las necesidades obligan a un mercado negro, que no paga impuestos, ni nada. Por favor, transparentemos la economía y se transparentará la vida. RCM

  • Y entonces dijo:

    Y entonces........cuál es la solución? Hace rato están reconociendo los problemas y la solución para cuando?

  • Marlenis dijo:

    Además de los precios excesivos,los precios que luego de ser topados los productos duplican o triplican el precio oficial,los trabajadores a diario tenemos que conque nuestro salario virtual no nos permite comprar alimentos,pues nadie acepta transferencia.No se cuál será la situación de otras provincias pero en Santiago de Cuba,es imposible hacer algo más con la tarjeta que no sea pagar la electricidad y el teléfono,el salario cada vez alcanza para menos porque en cada cambio por efectivo se pierde hasta un 20 por ciento.

  • Eulicer Viamonte Aguilera dijo:

    Las resoluciones del MFP tal como se señala en este trabajo, se cumplen o se incumplen y no pasa de ahí, no se conocen por los consumidores los costos reales de nada de lo que se adquiere, ahora me preguntó, que hace el estado y sus tantas instituciones, porque todo lo que se importa es a través de importadoras estatales, se estableció también en innumerables normas todo lo relacionado con los TCP y otros entes no estatales, que aún que un poco tarde, cuando ya era muy difícil controlar, ya que ése árbol inevitablemente nació torcido. Bueno porqué solo se habla de los inspectores, cuando debía hablarse de auditorías financieras, donde se puedan comprobar, costos, gastos, ingresos, aportes al presupuesto, etc, etc todo lo cual debe estar debidamente registrado en los controles contables de cada ente económico sea estatal o no estatal, alguien en este país sabrá cuánto deja de percibir el estado por evasión de impuestos, a causa de ello, precios exorbitantes y un descontrol total, estoy seguro que ya existen muchísimos multimillonarios en este país. Se habla de bancarización pero para cuando, esa sería a mi modo de ver, la mas avanzada forma si se aplicará de verdad y para todos, la manera más efectiva de contar el estado con una herramienta para conocer la economía de cada quien y poder entonces saber quienes se enriquecen a costa del pueblo, y podría además con la liquidez suficiente para garantizar un mejor abastecimiento de lo básico y los programas sociales en que está empeñado el estado cubano.
    Gracias.

  • Luis dijo:

    El tope de precios sólo trae más escaséz y más irregularidades, sobre todo cuando todos pueden ver que las tiendas en usd y anteriormente las de mlc, venden más caro y en una moneda con la que el gobierno no paga.

  • Pedro dijo:

    Acaben de hacer cumplir las leyes, multen duro a todos los que tienen precios indebidos, confirmen sus mercancías, quiten licencias y verán que el resto de lis malvados tienen dos opciones, una, vender al precio indicado, dos, esconder sus mercancías para generar más desabastecimiento, cuando eso último ocurra el Estado tiene que estar listo para haberlos identificado antes y cuando los malvados escondan sus mercancías entonces aplicarles un decomiso fuerte y hacerles la vida imposible. Ellos tienen alma de capitalistas abusadores y nosotros somos el pueblo Socialista.

  • Ernesto dijo:

    Buenas noches a todos.
    He leído este importante artículo que pone sobre el tapete los problemas que enfrentamos los cubanos en el día día de estos tiempos. La inflación que nos aplasta y nos consume y lejos de ver la luz de la mejoría encontramos el cambio para males mayores y eso se lo debemos a que en cuba este tema siempre se les ha ido de las manos a quienes tenían la responsabilidad de cumplirlos.
    No podemos seguir con los paños tibios en el cumplimiento de lo que se decide. Si se dictó la Resolución del MFP para topar estos 6 productos es porque hubo certeza en que se podía cumplir lejos de valorar si realmente fue objetiva tal decisión tenemos que ver el problema desde la disciplina que entraña cumplirla y enfrentar con todo el rigor necesario esta situación, donde cada cual sea capaz de tener percepción del riesgo si incumple siendo en este caso el actor económico nombrado revendedores los que le hechan leña a este complicado fuego que vivimos los cubanos.
    Vivo en la ciudad de Holguín y acá pasa lo mismo que sucede en todas las demás provincias cuando a ojos vistas de todos se exponen estos productos con la consiguiente violacion de precios. Donde está muy de moda violar la política de precios adoptando la modalidad de módulos cuando en realidad son productos comboyados por lo que se hace necesario incluir esta práctica que distorsiona todo tipo de Comercio en el decreto ley 91 y aplicar multas muy severas por este concepto. Acá estos productos son acompañados con kg de azúcar, refrescos, vino seco, etc etc.

  • Pp dijo:

    Mientras se debate sobre precios,, nada los detiene y puede botarse los productos pero no bajarle el precio, pero mientras el tiempo pasa y esto no se detiene, nada se plantea sobre el salario, para ni comentar la situacion de los jubilados, que buena parte no puede resolver lo más imperioso para vivir.
    Sigue el entretenimiento y discursos van y vienen, pero no se resuelve el problema.

  • Alejandro Rafael Fernandez dijo:

    Es hora de pasar del discurso y la identificacion de problemáticas a la ACCIÓN. El pueblo de bajos recursos no necesita que publiquen lo que ya sabemos todos, ni que periodistas hagan tal o mas cual articulo al respecto, hace faltan medidas ejemplarizantes para que por lo menos se respete la ley, y esta, muchos de los actores económicos, no la conviertan en algo humoristico

  • César dijo:

    Fíjense si hay inflación y abuso, que algunas MiPYMES son tan rentables que pagan salarios de 30 mil y 60 mil cup.
    Si pueden pagar esos salarios, entonces son sus precios los que generan esas ganancias tan desiguales con el salario que puede pagar el gobierno a un médico que nunca en ninguna variante llegaría a los 20 mil cup

  • Lazaro fernandez dijo:

    No se actua,contra la ilegalidad,a veces los mas nobles son los que pagan,plaza de la revolucion,un desastre,en la Timba por hay inflacion y más, el metcado de 19 y B,se vende a lo descarado durante casi todo el año la PAPA,la de semilla y despues cosecha a 740lb,Yyyy,por las calles pregonando los mismo todo el año arrancaron con 16 años y ya son abuelas y abuelos,y corrupcion presente(bochorno da los mercados 19 y B,19 y 42,ydemas,no trabajan y ninguno que vende afuera tiene memos de 50000$ encima,sin contar mariscos ,pescado vaca,toro,kawama,,etc,cogen una viejita vendiendo los cigarros de la bodega u otros y le meten 24000$,hay testigo,72años,para poder comprar aceite a 1400,que tambien esta en ecxibicion en mercado de 19 y B,y mipime lo esconde

  • Reinaldo dijo:

    La inflación es creciente ya el salario de los profesionales de la salud ni para vivir el diario, ni poder ir a un restaurante .El salario no cumple su rol.

  • Brigido dijo:

    Este asunto tiene varias partes
    Una son los precios de los productos del agro u otros los precios de las mipyne
    El Ministerio de Finanzas y precios hasta el sño 2016 controlaba centralizadamente los precios de los productos del agro hasta que se decidió la liberación de estos y entonces se perdió el control del Estado u cada productor ponía el que queria u entonces los intermediarios ponían otros
    Ls población sigue sufriendo de los precios abusivos los gobiernos locales en su mayoría han demostrado que no pueden controlar
    Ante eñ estado actual el Ministerio de Finanzas tiene que intervenir con sus especialistas en regular en cada provincia los precios del agro
    La población esta en el límite de resistencia
    Hay personas pasando hambre u esto tiene que tener uns respuesta estatal
    Esta en juego la gobernabilidad del país el prestigio de nuestros dirigentes y por supuesto la seguridad Nacional

  • Pedro dijo:

    Soy económico y desde mi punto de vista insisto en que el estado hace mucho que perdió el mercado de la divisa y el control sobre el mismo, entonces como poder regular primero a las empresas importadoras en su posterior precio mayorista y así sucesivamente a las MiPYMES que se abastecen de aquí y luego venden a la población. Todos estamos claros que el daño final es para el pueblo. Sin un control inicial real del capital invertido en importar, la cadena que sigue está suelta ( sin control). Legislar cuántas resoluciones quieran , topar lo que no sabes en qué condiciones se adquiere, opino es vivir de ilusiones. Así se recoge en este excelente trabajo hecho en la calle. Parece que ya se olvidó que Marx lo planteo hace mucho tiempo atrás: La práctica es el criterio de la verdad.

  • Frank Gaspar dijo:

    Podemos ser redundantes e incluso no aportar nada nuevo a los que conocen del tema. El proceso del mecanismo de formación de precios es fundamental para la economía: ayuda a comprender su funcionamiento y es una estrategia económica que determina los objetivos económicos de una empresa. Existen diferentes métodos de formación de precios, cada uno de ellos poseen sus propias características, brindan ventajas y desventajas, ninguno se ha de aplicar de forma rígida o mecánica y al momento de ser aplicados se toman en cuenta una gran cantidades de factores, dentro de los cuales destacan el nivel de costo. Y esa es la cuestión: ¿Cómo controlar el nivel de costo? En medio de la entropía en que se mueve todo el entramado del comercio en Cuba nada ni nadie lo va a controlar.

  • Leonardo dijo:

    Hoy hay inspección estatal en Regla a las Mypimes y comercios y automáticamente cierran todas las cafeterías.
    Eso no lo sabe el gobierno?
    Es tan fácil como decirles, o me abres hoy o no abres más.
    Pero queremos dejar que nos gane la corrupción.

  • Leonardo Doce dijo:

    Resumiendo, y lo que muchos sabemos. Las medidas contra las violaciones deben ser de escarmiento de verdad. En cada nivel, los vendedores, los sobornados y los que sobornan, los oficiales de los ministerios. TODOS. Solo hacen falta dos o tres ejemplos y hacerlos públicos. No solo multas, decomisos y sanciones ejemplarizantes. Y después, una pregunta: ¿Por qué no son capaces las instituciones del Estado de manera previsora calcular los rumbos y consecuencias de sus acciones? Una y otra vez, por décadas ya seguimos en las mismas. Está es ahora la consecuencia máxima de tanta inacción, indisciplina gubernamental a todos los niveles y sobre todo levanta muchas dudas sobre la capacidad profesional de los que eligen para cargos importantes

  • RodolfitoUS dijo:

    Muy buen reportaje, lo mejor está en las conclusiones: (Voy a parafrasear) Los topes de precios, no resuelven el problema de fondo: la escasez crónica y la inflación. Los decisores deben aprender que cuando los precios se fijan por debajo del equilibrio entre oferta y demanda, se generan distorsiones, mercados informales, desincentivos a la producción y mayor dependencia de importaciones. Se debe favorecer la producción local, la eficiencia económica y la descentralización. El verdadero control de precios no se decreta, se construye con más oferta. Esto implica flexibilizar trabas a productores, corregir distorsiones monetarias y garantizar incentivos reales para que la economía cubana genere los bienes que demanda la población

Se han publicado 252 comentarios



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Thalía Fuentes Puebla

Thalía Fuentes Puebla

Periodista de Cubadebate. Licenciada en Periodismo por la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2019). Máster en Cultura Audiovisual por la Facultad Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual de la Universidad de las Artes (2025). Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez por la obra del año (2022). Ha obtenido premios y menciones en el Concurso Nacional de Periodismo "26 de Julio". Contactos: thalyfuentes14@gmail.com. En Twitter: @ThalyFuentes

Yilena Héctor Rodríguez

Yilena Héctor Rodríguez

Periodista de Cubadebate. Graduada de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en el año 2021.

Frank Martínez Rivero

Frank Martínez Rivero

Periodista de Cubadebate. Graduado en el 2010 de Comunicación Social en la Universidad de La Habana.

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