Precios sin control: ¿Por qué la resolución no llega a la mesa? (+ Podcast e infografía)

Imagen creada con inteligencia artificial usando ChatGPT
Los fines de semana empiezan temprano, con la misma preocupación para muchas familias cubanas: encontrar lo indispensable para llevar a la mesa, mientras los precios —esa variable implacable— siguen su escalada sin freno. En bolsillos flacos por la inflación, el salario se esfuma en el mercado informal, donde una bolsa de pollo de cinco libras devora casi toda una pensión.
El problema, tan urgente como complejo, exige un análisis profundo desde sus múltiples aristas. Aunque el gobierno ha intentado contener la situación con medidas como la Resolución No. 225/2024 —que regula precios de productos esenciales—, su aplicación sigue siendo irregular, y no hay señales de mejora a corto plazo.
¿Por qué no se cumplen por todos estas disposiciones? ¿Qué falla en los mecanismos de control? Un equipo de reporteros de Cubadebate salió a las calles para investigar las causas del incumplimiento, escuchar a los afectados, a los actores económicos implicados en el fenómeno y evaluar la respuesta de las autoridades.
Precios topados, realidades que se disparan

Violación del precio establecido para el aceite. Foto: Cubadebate
La vecina de la esquina, como si fuesen la Biblia y la cruz, lleva una agenda carmelita con los precios anotados bajo el brazo izquierdo y la pesa en otro, en todas sus incursiones a la feria de productos agropecuarios —y de todo tipo—, que hacen los viernes al doblar del edificio. Que si el tomate es tanto, el arroz más cuanto y el frijol no puede pasarse de tal cifra. Los montos están topados, la vecina lo sabe y exige, o al menos intenta, que se cumplan sus derechos.
— “Pero imagínese madre, el guajiro me subió la cebolla, y agradezca que hay, porque no tenía cómo recoger el tomate, y casi todo se pudrió en el campo. Las semillas están caras, los fertilizantes por las nubes, y nadie es bobo para perder. Todos tenemos que vivir”.
Compra media libra de cebollas; se faja por el frijol y logra llevárselo por el monto establecido, después de vociferar amenazas. Se frustra cuando no encuentra el paquete de pollo, pero “mire, señora, aproveche que el cartón de huevos está en 2400; hay bastante en MLC y USD, y ahora lo tenemos a precio de cochino enfermo”. La vecina respira y, por un momento, viene a su mente ese sabor a cerdo que no recuerda la última vez que probó.
Entre intentos fallidos, dolores de cabeza y el dinero agotado, regresa a casa con frijoles, arroz, cebolla, una calabaza, picadillo y una docena de huevos. “Y la leche la buscaré en las mipymes, esa amarilla que parece ‘Cerelac’, porque la buena mijita, la de bolsa sellada, a esa no le llega nadie. Más de dos mil pesos y todo el mundo sabe que no cuesta eso. Aquí no se respeta nada. Sí, compraré el kilo a granel de esa mala. Pan para hoy y hambre para mañana”.
Normas para contener la subida

Venta de productos en una mipyme en el Casino Deportivo. Foto: Cubadebate.
Hace casi un año, en julio de 2024, el Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) publicó la Resolución 225 para regular los precios minoristas máximos de seis productos de alta demanda: pollo troceado, aceites comestibles (excepto el de oliva), leche en polvo, pastas alimenticias, salchichas y detergente en polvo.
Las importaciones de cada uno fueron exoneradas del pago del impuesto aduanero, con lo cual se pretendía estimular la entrada al país de esos insumos.
También se reguló que, en la formación de los precios minoristas de estos productos, los actores económicos reconocieran hasta un 30% de margen de ganancia sobre costos y gastos, siempre que no excedieran los topes establecidos.
Según explicó entonces el ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro Ale, el objetivo de la medida era contener el alza de los precios en los productos básicos, tras la evaluación del mercado y encuentros previos con los actores económicos.
De acuerdo con el texto “La inflación y el control de precios”, publicado en el sitio web de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, desde el punto de vista económico era necesario hacer esta regulación, pero debe ser transitoria y guardar relación con la tasa cambiaria y el costo de la divisa en el mercado financiero informal.
Otras normativas vinieron después, como la aprobación en febrero de los precios para comercialización minorista de nuevos medicamentos o el Acuerdo 10093, por el cual el MFP dispuso la regulación temporal de los precios máximos de acopio y los minoristas de arroz y frijol común, de producción nacional.
Aunque estas leyes son necesarias para frenar el aumento galopante de los precios, no solucionan el problema de la capacidad de compra del salario medio nominal.

Precio de la venta en las redes de aceite. Foto: Captura de pantalla
Control de precios vs. mercado distorsionado: El círculo vicioso de la escasez
En el contexto actual de la economía cubana, caracterizado por tensiones inflacionarias y desabastecimiento, se ha reavivado el debate sobre la efectividad de los topes de precios como medida para garantizar el acceso a productos básicos. Recientemente en Cuadrando la Caja se abordó el tema en el programa: “Topes de precios ¿solución o ilusión?”.
Experiencias históricas y análisis económicos publicados por expertos cubanos demuestran que esta medida, aplicada de forma aislada, no soluciona los problemas de fondo, sino que lejos de resolverlos, pueden agravarlos al distorsionar el mercado, reducir los incentivos a la producción y generar mercados negros. El control administrativo de precios —sin un aumento sostenido de la oferta— puede agravar los desequilibrios existentes.
Según los artículos publicados en Cubadebate “Inflación, complicado crucigrama” y “¿Cómo se infla la inflación?”, este fenómeno en la mayor de las Antillas es resultado de la contracción de la producción nacional, especialmente en sectores clave como la agricultura; las limitaciones en el acceso a divisas que afectan la capacidad de importar insumos; la dualidad monetaria no resuelta completamente que distorsiona los costos reales; además de la existencia de un mercado paralelo de divisas que también contribuye al desbalance de precios.
El economista José Luis Rodríguez, en el trabajo “Las propuestas de tres economistas para controlar la inflación en Cuba”, publicado en 2022, advertía: “Para enfrentar esta situación se requiere un programa que –por un lado- mitigue de inmediato los efectos de la inflación en las personas y por otro reduzca el índice de precios al consumidor a mediano plazo”. Es que controlar precios sin atacar las causas estructurales de la escasez es insostenible. La solución pasa por aumentar la eficiencia productiva y reducir dependencias externas.
Precisamente, en el libro “Miradas a la economía cubana. De la Conceptualización a la práctica”, se analiza cómo los controles de precios en períodos anteriores generaron, en primer lugar, mercados informales donde los productos regulados desaparecieron de las tiendas estatales y reaparecieron en el mercado negro a precios muy superiores, así como desincentivos a la producción, donde agricultores y fabricantes redujeron su output al no cubrirse los costos.
Por ejemplo, el pan subsidiado: cuando el precio se fijó por debajo del costo de producción, muchas panaderías estatales dejaron de cumplir sus planes, obligando a importar harina con divisas limitadas.
¿Regulaciones sin flexibilidad?

Precios en una mipyme en Santiago de Las Vegas. Foto: Cubadebate.
En Santiago de las Vegas, el contraste entre las regulaciones estatales y la realidad económica es cada vez más evidente. A pesar de las disposiciones del Ministerio de Finanzas y Precios, que establece topes para productos básicos, los montos en los mercados informales –y a veces incluso en establecimientos formales– siguen disparados. Los trabajadores por cuenta propia, actores clave en la cadena de distribución, enfrentan presiones tanto de la inflación como de la escasez.
¿Qué los lleva a vender por encima de los precios regulados? ¿Cómo afecta la falta de materias primas o los altos costos de importación? ¿Existen realmente mecanismos efectivos de control, o las regulaciones quedan en el papel? Para responder estas preguntas, conversamos con un cuentapropista de esa localidad de Boyeros, quién, desde su experiencia diaria, explica los desafíos de cumplir con las normativas y obtener ganancias sin precios abusivos a los clientes.
A simple vista, el establecimiento de Emilio —ubicado cerca de la concurrida intersección de Boyeros y Calzada de Managua— parece bien abastecido. Sin embargo, tras dos años de apertura y múltiples intentos por mantenerse a flote, algo salta a la vista: los productos con precios regulados por el Ministerio de Finanzas y Precios brillan por su ausencia, al menos en los anaqueles.
El dueño de este negocio familiar admite con franqueza las dificultades:
“No es que no quiera venderlos, pero conseguir los productos con precios competitivos es una odisea, vas a una mipyme importadora y los encuentras, pero con el precio máximo topado, o sea, sin margen de ganancias. Sé que muchos los adquieren así mismo, y les suben el precio violando lo que está regulado, pero yo prefiero operar con otros productos sin restricciones para hacer rentable mi negocio”, remarca.
Sobre las inspecciones para verificar el cumplimiento de las normativas comenta, mientras acomoda unos paquetes de café en su mostrador: “Han venido, revisan, anotan, a veces multan... y al día siguiente todo sigue igual”.
—¿Conoce los precios máximos establecidos por la resolución para los productos que comercializa?
“Claro que los conozco. Están ahí, en los carteles que nos obligan a poner... pero entre saberlos y aplicarlos hay un abismo”, admite Emilio, mientras señala un descolorido listado de precios pegado tras el mostrador.
—En su experiencia, ¿cree que estos precios regulados son realistas frente a los costos actuales de producción o importación?
Con un gesto entre el escepticismo y la resignación, saca su libreta de gastos y desgrana la cruda realidad numérica que hacen insostenibles para él los precios topados. Esas regulaciones no pueden ser estáticas, porque el mercado no lo es.
—¿Qué medidas sugeriría para que las regulaciones sean más viables tanto para los productores como para los consumidores?
“El Estado debe tener en cuenta los gastos de importación de esos productos y reducir los impuestos a las mipymes, para que el consumidor al final no se vea afectado”.
Tras hojear su libreta de cuentas llena de tachaduras, propone un plan de acciones que, en su experiencia diaria, podría equilibrar la ecuación imposible entre regulación y realidad:
Primero, que los topes se revisen trimestralmente, vinculados al costo real de producción o importación. Deben eliminar los intermediarios: “Que el Estado venda directo a cuentapropistas los productos regulados, para evitar la reventa. Mejor que subsidien al productor de huevos que obligarlo a vender con pérdidas, y además deben ser más flexibles, no es lo mismo un negocio ubicado en Miramar que el mío ubicado en Santiago de las Vegas. Que las reglas varíen según la facturación”, concluye.
El sol cae y anuncia el fin de la jornada, mientras Emilio cierra su negocio. Su testimonio deja al descubierto la fractura entre el sistema regulatorio y una economía que se reinventa en la informalidad: “No quiero ser un infractor, pero tampoco soy tonto. Al final, cada día tomo una decisión: o cumplo la ley y cierro, o la esquivo y sobrevivo”.
Papel mojado: Cuando los controles chocan con la falta de producción nacional

Venta de productos en una mipyme en el Casino Deportivo. Foto: Cubadebate.
En los artículos sobre las nuevas regulaciones de precios de medicamentos, arroz y frijol publicados en Cubadebate, así como en el “Vale-No Vale: Precios topados, optimización del sistema de transporte y bancarización”, los comentarios de los internautas muestran un panorama mucho más complejo que no se soluciona con fijar números en un papel.
“Desde que pusieron precio tope al arroz nacional en Centro Habana nunca más lo hemos visto. ¿De qué sirve el control si el producto desaparece?”, se cuestiona uno de los usuarios.
“Produzco frijoles en Sancti Spíritus y con estos precios de acopio no me cubro ni el combustible. Mejor los vendo a particulares, aunque sea ilegal”, refiere otro de los foristas.
El usuario Yordan Alonso, por su parte, señaló que los precios siguen en alza a pesar de los topes, mientras desaparecen los productos o el servicio. “Un círculo de nunca acabar. Colas (en cajeros) para obtener unos pesos y no te aceptan transferencias solo si pagas un 10 o 15% más”.
Si bien el consenso es que las políticas deben incentivar la producción, varios usuarios refieren un ineficiente control y fiscalización: sin comprometimiento, con sobornos, que pondera poca exigencia y deja “correr” los problemas o violaciones hasta que son imparables.
En muchas regiones del país se multa a los establecimientos por sobreprecios, pero a los dos días todo sigue igual. Los inspectores llegan, ponen la sanción y los negocios suben aún más los precios para recuperar lo perdido.
Es un círculo vicioso que no ataca la raíz. Como resume un comentario: “Los controles sin oferta son papel mojado. Mientras no haya producción nacional fuerte y canales de distribución eficientes, la situación no cambiará”.
Más inspecciones y multas: El reclamo popular

Escuche aquí:
El país enfrenta día a día el incremento sostenido de los precios, y las opiniones recogidas en distintas provincias confirman lo difícil que resulta para las instituciones implicadas detener esta tendencia alcista.
Más allá de la capital, en el municipio de Artemisa, por ejemplo, el pollo se encuentra disponible, pero su valor varía según la cantidad de libras adquiridas: 2000, 2100, 2300, 2500, incluso 3000 pesos, y así sucesivamente. Mientras, el pomo de aceite se comercializa a 1200 pesos, acompañado de un paquete de papel higiénico o un pequeño refresco como “incentivo” en algunos puntos de venta.
Los consumidores denuncian el incumplimiento de la Resolución 225 del Ministerio de Finanzas y Precios.
“Nos damos cuenta de que en muchas ocasiones no se respetan esos precios establecidos”, comentó una jubilada residente de la zona de La Palma, Arroyo Naranjo.
“Pero también entiendo que los precios internacionales pueden influir. El problema es que nosotros, los consumidores, no tenemos acceso a esa información para saber si realmente es así”.
Aunque es entendible que un contenedor de pollo recibido en el puerto del Mariel, por ejemplo, no asuma los mismos gastos de transportación, manipulación o estadía que otro destinado a La Habana o Artemisa y, en consecuencia, el precio sea mayor en provincias más distantes de la capital, el desconocimiento de estos factores deja a los consumidores desprovistos de argumentos para reclamar sus derechos.
La falta de transparencia en los costos de importación y la especulación en el mercado interno generan desconfianza. “No sabemos si los vendedores han adquirido los productos a mayor precio o simplemente están aprovechándose”, señala otro ciudadano. “Lo que debe haber son más inspecciones en los locales donde se venden estos productos, que cada día suben los precios sin justificación clara”.
La demanda es clara: mayor fiscalización y sanciones ejemplares para quienes violen las regulaciones. “Si alguien incumple, debe ser multado de manera que entienda que estas medidas son para proteger a los que menos tienen: jubilados, obreros y familias con salarios bajos”, reclama un artemiseño.
En Ciego de Ávila, los precios también reflejan una marcada volatilidad. El aceite y el detergente oscilan entre los 1000 pesos y más; la leche en polvo puede alcanzar los 2200; la pasta de 850 a 1000; y productos como la salchicha y el pollo varían entre 450 y 1500 pesos.
Por otra parte, en Bayamo el litro de aceite se comercializa alrededor de los 1200 pesos, mientras que el kilo de pollo troceado alcanza los 680 pesos. La leche en polvo fluctúa entre los 2000 y 2400 pesos el kilogramo, y los paquetes de pasta de 500 gramos se ofertan a 290 pesos. La salchicha, en presentaciones de 360 gramos, ronda los 480 pesos, aunque el precio varía según el vendedor. El detergente en polvo de un kilogramo presenta una amplia variación: desde 700 hasta 2100 pesos.
“Aquí todo depende: si compras al por mayor o al detal, de quién te lo venda, si es de primera, segunda o hasta quinta mano, o incluso si el producto está perdido o no”, explica un bayamés. “Esta semana el aceite está a 1200 pesos, pero la próxima puede subir a 1300… o bajar a menos de 1000. Así es la cosa”.
Mientras, en Sancti Spíritus, los precios mantienen una tendencia igualmente inestable. El litro de aceite se ubica entre 1000 y 1200 pesos; el pollo troceado, en paquetes de 2 kg, cuesta entre 1700 y 1900 pesos, dependiendo de la intermediación. La leche en polvo de un kilogramo alcanza los 3000 a 4000 pesos, y la pasta, en presentaciones de 1 kg, ronda los 900 a 1000 pesos. Las salchichas se venden en paquetes de 10 unidades a aproximadamente 500 pesos, y el detergente en polvo de 1 kg se cotiza en 1200 pesos.
“Así están las cosas hoy, más o menos, en esta región del país”, comenta un espirituano. La falta de uniformidad en los precios y la incertidumbre sobre su evolución siguen siendo una constante, dejando a los consumidores a merced de una dinámica de mercado que pocos logran descifrar.
Un entrevistado en el Vedado, en La Habana, considera que el tope al precio de los productos de primera necesidad es importante y que, sobre todo, “sea asequible para el trabajador promedio que gana alrededor de 5 000 pesos al mes”. Los decisores, añade, deben sentarse y analizar bien este tema.
“También esto pasa porque el Estado no tiene los productos para abastecer ni satisfacer las necesidades de la población y, como quienes los tienen son los particulares, estos hacen lo que quieren y la población termina afectada”, dice una ciudadana de Jagüey Grande, Matanzas. ¿De qué sirve que se realicen controles de precio, si al final el particular hace lo que le da la gana?, reflexiona.
“En ocasiones, sin generalizar, los inspectores son los primeros que ayudan a que ese descontrol exista. No sé cuando va a parar el tema de la violación de precios”, concluye en un audio vía WhatsApp.
Entre el 21 y 23 de abril pasados, en La Habana se realizaron 2 597 acciones de control de precios, y se detectaron 2563 violaciones. En respuesta, se aplicaron 3202 multas, por un importe total de 16 010 940 CUP, según el sitio web Portal del Ciudadano.
Las principales irregularidades estuvieron relacionadas fundamentalmente con las violaciones de los precios concertados mediante la Resolución 225.
Lecciones del cerdo: Precios regulados vs. desabastecimiento
¿Por qué los controles administrativos fallan? Es una realidad que la demanda de productos básicos en Cuba es inelástica porque la población los necesita, independientemente del precio. A ello se suma que la oferta está deprimida por problemas estructurales (falta de insumos, baja productividad, centralización excesiva).
En este escenario, al fijar precios por debajo del equilibrio se estimula el consumo porque aumenta la demanda y se desalienta la producción; la oferta se contrae aún más. Esto se evidenció, por ejemplo, con los precios topados a la carne de cerdo en 2021, donde el desabastecimiento empeoró, pese a los controles.
Manifestaciones similares ocurrieron en varias provincias cubanas desde mediados de 2022, con la regulación del precio de productos agrícolas y otros alimentos, que hizo que estos se movieran a territorios donde obtuvieran más ganancias, mientras se limitaban las ventas en las provincias reguladas, se escondían los productos y no pocos terminaban en intermediarios que los comercializaban a precios abusivos en el mercado negro.
Desde el pensamiento económico cubano se han propuesto varias alternativas.
Los académicos plantean la necesidad de una mayor autonomía a productores locales, o sea, flexibilizar la comercialización directa de agricultores y mipymes; incentivos fiscales para reducir impuestos a sectores prioritarios y estimular la producción, además de implementar políticas diferenciadas con precios regulados para productos esenciales. Sin oferta, no hay control que funcione.
Los topes de precios en Cuba, aunque bienintencionados para proteger el poder adquisitivo de la población, no resuelven el problema de fondo: la escasez crónica y la inflación.
Cuando los precios se fijan por debajo del equilibrio entre oferta y demanda, se generan distorsiones, mercados informales, desincentivos a la producción y mayor dependencia de importaciones.
La solución requiere políticas integrales que prioricen la producción local, la eficiencia económica y la descentralización. El verdadero control de precios no se decreta, se construye con más oferta. Esto implica flexibilizar trabas a productores, corregir distorsiones monetarias y garantizar incentivos reales para que la economía cubana genere los bienes que demanda la población, sin depender de parches regulatorios que ahondan los desequilibrios.
Precios máximos y mínimos de los productos topados en La Habana
Fuente: Entrevistas realizadas y comentarios en Cubadebate. Abril 2025
En video, Cuadrando la Caja| Topes de precios: ¿Solución o ilusión?
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buenos días, buen trabajo realizado y explicado muy bien las contradicciones que tienen estas medidas y las implicaciones que tiene para el empresario como para el cliente, hay vendedores que está especulando los precios y no pagan ni el fisco, pero hay otros que quieren hacerlo bien pero tienen que decidir entre aplicar la ley o sobrevivir en el negocio, porque los precios son cambiantes por los precios internacionales (muchos), las cadenas de distribución interna que es pésima por el parque automotor, por la falta de combustible que en carece la transportación y por la distorsión de la compra de divisas que para mi ese es el mayor obstáculo que tienen los empresarios hoy mismo y que el Estado no ha sido capaz de resolverlo y en vez de liberarlo con control, lo que ha hecho es meter preso a quien lo quiera comprar, y eso provoca más escasés de divisa y subida de este, que es lo que regula el precio de todas las importaciones.
saludos
Como es posible ke productos importados se vendan al pueblo a precios más elevados de los ke se venden en los países de origen? A donde van a comprar esos comerciantes cubanos? A los supermercados de marca?, el mismo estado tiene distorcion de precios en sus supermercados de divisas, y mucha proteina carisima del país ke supuestamente nos blokea, y así seguirán las cosas hasta ke alguie le pinga el cascabel al gato.
Ya no me interesan los precios, para qué si no puedo comprar...
Tengo una tarjeta plastica que dice por el teléfono una cantidad de la que no puedo disponer; Si la quiero convertir en efectivo tengo que pagar a los especuladores una quinta parte de mi sudor; si voy al cajero no hay dinero y si voy al banco después de una cola de 4 ó 6 horas me dan lo que ellos quieran y NO LO QUE NECESITO.
La economía cubana es como una persona de la ciudad que abandonaron en un campo de caña y no ve, no oye ni sabe por donde va a caminar para salir, le molestan las hojas, los insectos, el fango, está sudando la gota gruesa.
Todo está legislado y ordenado en papeles pero nadie hace nada por que se cumpla lo establecido, los precios cada día subiendo, los inspectores y gobiernos municipales que son los máximos responsables de hacer cumplir los precios siguen de manos cruzadas y al final el pueblo trabajador en espera de su accionar, que al final es el mas afectado a la hora de sentarse a la mesa. Saludos
Por la misma razon que las guaguas y otros vehiculso estatales pasan VACIOS y no paran. Facilito: A NADIE LE INTERESA RESOLVER EL PROBLEMA.
Es necesario que alguien controle a los inspectores que reciben todo tipo de soborno,los controles son sorpresivos no avisados por el mismo que va a realizar la acción.
Cómo funcionan las llamadas candongas? No todo se importa,ni hay facturas ni todo el que está vendiendo tiene licencia.
El carterista en las ferias y las paradas en san Miguel del padrón sin habituales.Los arrebatadores de teléfonos en la virgen del Camino en la parada de la 179. Eso nadie lo enfrenta?
Por si acaso no lo sabían ya lo saben.
Lamentablemente podemos hacer muchísimos análisis de este tema pero lo que nunca entiendo es que el propio estado es el que tiene la responsabilidad constitucional de resolver esta situación y si no lo hace que podemos hacer nosotros..estamos frente a una cantidad de legislaciones que no se aplican o se aplazan...y la mayoría de la población que vive del salario sigue sufriendo la situación que al parecer ya no tiene solución.
Las personas continúan hablando de precios y no de salarios. Un litro de aceite cuesta 1200 pesos porque lo importan a más de 2,50 dólares y un dólar está a 350 pesos.Nadie habla del valor del peso cubano o que el salario medio sea 10 dólares mensuales. Mientras el peso cubano no coja valor nada se resolverá con inspección y topes de precios. Lo que si puede pasar es que no haya productos.
Continuo con mi comentario, solo con el proposito de ayudar:
1.- He visitados varios paises durante mi etapa laboral, en el mundo el privado TIENE que demostrar sus gastos al fisco, si compra algo debe recibir una factura oficial del vendedor comprado el talonario al fisco que las vende foliadas y el privado debe guardarlas para establecer su costo real tanto de productos como servicios, pongo un ejemplo:
un privado, que tiene un negocio, grande o pequeño, no importa, compra 10 cajas de pollo a un mayorista, debe recibir una FACTURA OFICIAL que se hace en original y copia con el valor del pollo comprado ( no importa si pago mas por la izquierda) en precio oficial de compra es la factura oficial, firmada por ambas partes vendedor y comprador.
este mismo privado debe utilizar un transporte para buscar la mercancia comprada, debe recibir una factura oficial foliada y reconocida por el fisco del precio del transporte, como constancia del gasto realizado.
ese privado, debe pagar a los empleados, debe tener una nomina oficial realizada por el fisco y que debe comprar y poner el gasto oficial por salario pagado al o los trabajadores, NO PUEDE SER un salario de bolsillo a bolsillo pues nunca un inspector puede conocer cual es el salario real pagado.
Ese privado paga sus gastos de electricidad, agua, gas, y otros servicios, debe realizar el pago oficial y tener la constancia oficial de lo que pago.
En resumen: pago por el pollo 200.00 cup la libra ( factura oficial foliada)
en gastos de transporte pago 40.00 cup por libra promedio ( factura oficial)
en gastos extras luz, agua etc pago 30.00 cup por libra promedio ( documento oficial)
su costo es de 270.00 cup por libra
no hay otra forma de controlar la venta en los establecimiento privados
Digamos que un talonario de 100 hojas dobles oficial, foliado, con sistema de seguridad para evitar falsificaciones cueste 2 euros y necesitan para un año un millon de talonarios, esto representa al estado 2 millones de euros, buen los vende a 2.10 euros y recupera lo invertido, si el estado no invierte en establecer controles, nunca llegaremos a nada.
De hecho ya hay personas que no pueden ni llevar el plato a la mesa ,muchas parejas se han separado,muchas personas han emigrado y mas en cuba existe la cultura que es el hombre el que tiene que proveer toda la casa y estamos hablando solamente de alimentos ,no se viren para las demas cosas porque la vida no es solamente comer , hay productos super basicos que ya estan con precios negativos digase aceite arroz cuando una libra cuesta 270 a 300 pesos no se como familias grandes se las arreglan muchos comen 1 sola vez al dia es muy trizte y muy real la situacion.Otra cosa fundamental esta situacion genera un problema oculto muchos reciben del extranjero combos o insumos entra divisa si pero esa persona no desarrolla nada no en esa cadena no hay desarrollo ni intelectual no productivo no se han puesto ha pensar en eso. Nos hemos acomodado a un flujo de gestiones que andan mal completas y que no desarrolla al final nos hacemos totalmente dependientes de los productos importados y si estos no llegan que pasa no somos capaces de producir riquezas internas y si lo hacemos es a un costo super por los cielos como la carne de cerdo que en cualquier momento una libra cuesta 1000 cup,con cuerdo con mi amigo Raúl Sánchez Cordovi , tienen que tomar medidas urgentes y darle a los productores facilidades tales para que desahoguen la economia y bajen los precios y el que esta aqui produsca de las riquezas naturales que existen en los campos hagan granjas de cerdos ,pollos ,pescado promoveer ese tipo asi como una vez se hizo con el cerdo que dio resultados ,placetas sola un municipo de santa clara creo que abastecia a la habana .
Bueno hay que hacer algo urgente y que de verdad el fruto se vea a corto plazo pq asi no hay quien siga .
El mayor problema para un trabajador es que no existen fuentes de ingresos extras ni salarios que lleguen a 20 mil .
Buenos días, no he leído el artículo completo, pero tengo por costumbre que los mismos que me interesan los copio y los leo con calma porque me gusta estar informado y actualizado en estas cosas porque detesto escuchar las personas. Porque dicen esto o lo otro. Soy del criterio que esta demás trabajar con resoluciones, Decretos ley que al final ninguna se cumplen, gastamos tiempo en escribirlas, imprimirlas,aprobarlas para que al final no se cumplan por ambas partes. creo mas correcto salir para la calle y vivir estas anomalías, abusos, yo muy particular los veo como una gran falta de respeto a un pueblo que no se merece todo esto. He visto en la feria de 124 en marianao una persona que les avisa a los vendedores cuando hay inspectores, porque permitimos que un vendedor tenga puesto en su tablilla de precios uno para la vista del inspector y otro para cuando este se va. Muchas gente se queja de toso esto y otros se ponen molesto cuando un inspector le aplica una multa a una de estas personas. HAY DE TODO en la villa del señor. Creo que los que tanto hablan de precios en los medios, deberían de salir a las calles mas y allí mismo poner multas enormes, decomisarlo todo y llevarlos a prisión con cadenas perpetuas porque se aprovechan de la escases pata abusar del pueblo. otra cosa les roban al pueblo en las pesas y cuando uno leva sus pesas muchos se molestan y dicen con el cinismo mas grande del mundo que mi pesa tiene problemas. LO HE VIVIDO MUCHAS VECES. los exhorto a que hagan menos resoluciones y salgan mas para la calle. GRACIAS.
Yo tengo un amigo que es contrapopista y hace algunos dias me confeso que cuando hay un operativo o un ejercicio de control o algo por el estilo alquien quien no me dijo su nombre le pasa un mensaje y le dice Ahy pitirre en el alambre ya el sabe que no puede abrir su negocio hasta que no le manden otro que dice el pitirre volo no hay que ser un universitario para darse cuentas que todabia hay papas podridas en el saco
Sinceramente y sin querer ser fatalista en mi comentario, creo que realmente los mecanismos de control que hoy tiene el estado para controlar y hacer cumplir la política de precios en el país es insuficiente y no resuelve el problema y lo peor...cada día es más difícil.
Se han realizado miles de reuniones,programas de todo tipo por los medios nacionales ,con cientos de opiniones de especialistas, dirigentes y funcionarios de economía, finanzas y de otros sectores y organismos y hoy no hay respuesta,no hay solución al problema y el cubano de a pie sufre hasta la agonía para tratar de garantizar los alimentos diarios en la comida del hogar.
Hoy ,es casi quimerica la solución a este problema y aunque duela es la realidad.
Control eso no exuste llevo 8 semanas denunciando en ka pagina de F B del gobierno de plaza la sotuacion del ROBO DE PRODUCTO Y DINERO ,en el peso drl pan de la libreta la norma 60 gr y precio 75 ctv rl pan como promedio pesa 30 gr. Osea la mitad de la norma por el mismo precio a donde va a parar la materia prima q me dejan de dar lo discuti y demostre al admonustrador de la panaderia le informe a la presidenta del consejo plaza nada yo soy solo una consumidora sin autoridad legal para nada
Porque el estado no tiene ninguna oferta en MN
Ésta pelicula ya estoy cansado de verla , sin solución, y los jubilados con 1500 y 1600cup
No le alcanza ni para un almuerzo.
Para qué tantas medidas si no se controla nada. Sabemos las dificultades pero las medidas para aliviar la situación no han dado resultados, sólo han enriquecido a aquellos que logran tener los medios y los recursos. Todo el mundo compra y revende y no pasa nada.
Desde antes de la tarea ordenamiento, se dictaminan diariamente resoluciones, leyes, lineamientos, objetivos de congresos, acuerdos, asociaciones, inversiones, cartas de intensión, etc, si algo sabemos los cubanos de aquí, que somos la mayoría es que todo está legislado, todo está pensado y si todo teóricamente está bien para que funcionemos aún con bloqueo, porqué hay tanta traba, tanta burocracia, tanto de aquí para allá.
En fin, que entorpece el avance. El despegue de nuestra economía doméstica, destrabar lo que nos frena.
Este problema no se va a resolver mientras sigamos dependiendo totalmente de la oferta privada el estado tiene que ofertar y no en las tiendas en mlc o en dolares hay que ofertar en pesos cubanos, venezuela cuando tuvo problemas de inflacion y desabastecimiento busco la opcion de los clap que era una caja de alimentos bacicos y eso al menos no bajo los precios pero las familias contaban con algo de alimentos a precios justos
Señores es muy cierto que para un equilibrio entre oferta y demanda estás deben estar equilibradas. Pero resulta ser que aquí no sucede eso en muchos productos y hablo de la agricultura, "esconden" el producto y cuando aparece ya no tiene el mismo precio, otro problema es ver cómo se pudren en las carretillas y en los mercados productos como las frutas, guayaba, fruta bomba, plátano,mango y no bajan el precio, prefieren que se les pudra, eso duele más cuando hay indolencia y la necesidad. Pienso que esto de los precios es un asunto ya de seguridad Nacional y creo que deben haber en las calles un ejército de gente joven no corrupto que Vele por lo establecido.
la ley más antigua del mercado plantea que los precios los regula la balanza oferta/demanda, así que mientra haya escasez, los precios no bajarán, además de la inflación que tambien influye, por lo que no creo logren bajar los precios, al menos a un costo para el estado razonable y además lo peor que cuando lanzan una ofensiva estatal contra los precios, desaparecen los productos, por lo que es peor el remedio que la enfermedad, la única solución definitiva es que el estado tenga tiendas estatales donde venda los productos a precios regulados sabemos que el estado es incapaz de producir para ello, demostrado durante más de 60 años), haciéndole competencia a los vendedores privados, no le den más vueltas al asunto que no hay otra solución. Muy importante que el estado siempre ponga los precios por debajo de los privados, no vaya a pasar como cuando abrieron el mercado campesino paralelo con el cerdo a 4,50/lb, que nunca superó los 3,50/lb en el mercado privado.
Roma
Lo mismo se preguntaba el emperador romano Diocleciano por allá por el año 300 cuando y a pesar del Edictum De Pretiis Rerum Venalium (edicto para el control de precios altos), y aún considerando castigos tan severos como la pena de muerte, fue completamente ignorado. Los productos pasaron a comercializarse en el mercado negro (y aún cada vez más negro), o simplemente desaparecieron (causando más precariedad, más inflación y molestia)...
...
Casi 2000 años después, aún se insiste en los mismo edictos, con similares resultados.
s2
Me parece buen trabajo periodístico por el tema abordado que sufre el pueblo cubano, gracias.
Hace mucho tiempo alguien me enseño:
...crear regulaciones, normas, decretos, etc. Que no seas capaz de controlar y hacer cumplir, lo que logras además del descrédito es el efecto contrario a lo que estableces...
...la figura de "REVENDEDOR SIN VALOR AGREGADO" es un parásito letal en cualquier
economía...
Esos dos temas negativos, por citar algunos, están presente en los últimos años y creciendo cada día.
Siempre los periodistas se quedan a media. Está más que demostrado, que el tope de precios no resuelve nada. Eso lo sabe cualquier economista y la práctica en Cuba lo ha demostrado miles de veces. Pero quieren seguir haciendo lo mismo, a sabiendas que no resuelve, solo para hacer ver que se hace algo. Cuba requiere una renovación total de su economía y muchos economistas reconocidos han dado las pautas a seguir para revertir esta situación. pero el gobierno no quiere. Así de sencillo.
ES NECESARIO QUE EL ESTADO PONGA A PRODUCIR AL PAIS DE ALGUNA FORMA Y QUE LA OFERTA AUMENTE Y NO HACER MAS NORMAS NI LEYES PARA ESTO QUE TODAS NO DAN NINGUN RESULTADO POSITIVO TODO LO CONTRARIO, EN ESTOS MOMENTOS SE COBRA EL SALARIO SI ES QUE PUEDE SACARLO DEL BANCO Y NO RESUELVES NADA CON EL PORQUE LOS PRECIOS SON DEMASIADO ALTOS YA QUE CASI TODOS LOS QUE VENDEN SON REVENDEDORES AUTORIZADOS POR EL ESTADO Y ESTAN ACABANDO CON EL PUEBLO PORQUE SE APROBECHAN DE CUALQUIER DETALLE QUE EXSITA PARA AUMENTAR SU JUGOSAS GANACIAS ,Y EN CUANTO A LOS INSPECTORES CASI TODOS POR NO DECIR TODOS ESTAN EN EL JUEGO DE LOS REVENDEDORES AUTORIZADOS Y NO AUTORIZADOS QUE EXSITEN A TAL PUNTO QUE DE ANTEMANO CONOCEN LOS DIAS QUE EL MUNICIPIO VA HA SER VISITADO POR INSPECTORES DE OTROS TERRITORIOS.
Voy a dar un criterio ya por experiencia de vida y laboral, creo que es prudente que cada acción de control sea realizada por un equipo y no de manera individual por un grupo de inspectores, muchos de ellos con mucha responsabilidad hacen su trabajo serio, pero otros ya no tan serios no hacen lo que les corresponde por funciones, es preciso un equipo de trabajo, cuya unica indicaci{on sea controlar y multar o descomizar, no puede haber otra opci{on , frente a ilegalidades , lo que corresponde es restablecer la legalidad y esto no se va ha lograr, si le damos la posibilidad a una persona de adoptar esa decisión solo, lo prudente e inteligente es un equipo de trabajo, formado por varios factores PNR, Fiscalía, Contraloría, Funcionarios de Gobierno , Abogado de otros sectores empresarial, todos con el único fin de proteger la sociedad, es prudente que cuando se vaya hacer acción de control, no se avise, se retiren los celulares y que cada chofer tenga la indicación del lugar a inspeccionar, ni los inspectores sepan hacia donde van y que allí juntos todos los factores, hagan la acción de control, verán si es efectiva o no hacer esto, no hay posibilidad de ceder ante chantajes monetarios.
Ojala que mis palabras llegaran al lugar donde se adoptan estas decisiones , esto lo hizo Venezuela y dio mucho resultado aquí con 67 años de Revolución no somos capaces de unir las fuerzas que unidas pueden vencer toda estas ilegalidades
Topar los precios en un contexto como el nuestro todo el mundo sabe q no funciona al contrario empeora la situacion, no den mas vuelta dejen q los emprendedores se hagan cargo suelten las riendas a todo aquel q tenga la capacidad para emprender cobrele impuestos justos en resumen dejen q la creatividad de los cubanos mas capaces se suelte, no los frenen y veran los resultados, consejo en vez de gastar tiempo y esfuerzo limitando a los emprendedores gastenlo acabando con la delincuencia, corrupcion, evasores fiscales y con los vagos q no estudian y q tampoco trabajan con todos estos mano dura basta ya de llamar a la sensibilidad y no se q mas es hora de dejar hacer a los cubanos capaces y darle guerra sin cuartel a los parasitos de nuestra sociedad, hagan lo q les sugiero con disciplina y valentia entonces estoy seguro q veran los resultados.
Ya no se sabe si es los presios o el salario ya que hasta los mismos productos del estado están muy por encima de la pensión de jubilado eje hay personas que tienen pensiones de 1700 y cuando van a una panadería estatal el pan es a 120 si sacas la cuenta un pan diario es casi la pensión de una persona, vamos que estamos hablando de un pan no de un trozo de carne. Deben aver muchos ansianos por ahi comiendo arroz nada más pues la cota no alcanza tampoco para un mes, y esta tampoco es tan variada
Las leyes se hacen y hay que hacerlas cumplir guste o no le guste, leyes que afectan tanto a la población hay ser exigente.
Nada nuevo bajo el Sol.
Lo cierto es que cada vez que dicen de regular o controlar algo me erizo. La siguiente semana el producto desaparece y comienza a venderse a un nuevo precio pero logicamente: muy superior.