“Se busca”: Relatos sobre el hurto y sacrificio del ganado en Cuba (III)

Ariel conoce la mayoría de los senderos que dividen los montes alrededor de Santa Clara. Ni la oscuridad ni el temor a ser descubierto le hacen perder un camino que recorre dos o tres noches a la semana, unas veces con las manos vacías y otras con un saco repleto de carne recién cortada.
Todo depende de la suerte —parece decir para sus adentros—, aunque es una idea que encierra mucha planificación y estudio del terreno.
Él es uno de los tantos matarifes que, en su conjunto, entre enero y marzo le restaron diariamente a Villa Clara un promedio 53 cabezas de ganado mayor. Dicho de otro modo, solo en el primer trimestre de 2023 la provincia perdió dos animales cada hora, un dato que la afianza como el territorio de Cuba con los números más altos en el hurto y sacrificio ilegal de ganado vacuno y equino.

Como Ariel, otros muchos se dedican a un oscuro y turbio negocio que solo en una noche puede reportar más de 60 mil pesos de ganancia por animal. El precio más barato de la carne de res en el mercado negro, contra el de la de cerdo, representa solo la consecuencia lógica de un fenómeno que crece sin aparente contención. Lejos de ser la causa, significa uno de sus efectos.
¿Dónde están las razones para el aumento de un delito que deja a campesinos y a empresas estatales sin su recurso fundamental? ¿Qué acciones toman ganaderos y directivos para contener un fenómeno que de momento parece no tener freno? ¿Cuál es la realidad de Villa Clara? En este tercer reportaje sobre el tema Cubadebate se acerca a esos y otros detalles.
Después del portón

Para cualquier campesino el robo de una yunta de bueyes significa una pérdida de más de 60 mil pesos. Foto: Ismael Francisco
La forma más utilizada para matar una vaca es sacarla del potrero y llevarla hasta un sitio más tranquilo para terminar el trabajo. Allí se degüella y como en ese momento el animal da un solo mugido no llama tanto la atención.
Luego sacar los boliches y cargar todo lo que se pueda. Así es posible llenar hasta dos bolsas de carne. Algunos dejan ahí mismo el costillar, la cabeza y las patas, pero otros las entierran o las tiran en algún río o cañada cercanos.
De acuerdo a varios campesinos, por lo general son pocos los matarifes que cometen los delitos cerca de sus lugares de residencia. Algunos incluso van hasta municipios cercanos y allí dominan la noche y los senderos del monte. Otros, los más inexpertos, sí se dedican a merodear los caminos y aprovechan cualquier animal descuidado.
Lo más común es ir en parejas o descuartizar el animal entre tres personas para agilizar el trabajo. Hay poca camaradería entre quienes se dedican al hurto y sacrificio ilegal de ganado mayor. Casi ninguno vende directamente la carne, sino que tienen intermediarios para moverla por los diferentes puntos.
“Esto siempre tiene salida en la calle y las personas la persiguen mucho. Ahora mismo hay quien paga entre 250 y 350 pesos por una libra de carne de res, pero antes no lo hacían porque tenían el cerdo o el pollo más barato y fácil de conseguir. Uno tiene que comer, y mientras la situación siga así la gente va a seguir comprando. Para el que mata o la vende eso está clarísimo”, dice Emilio Martínez, un ganadero de Santa Clara que en este año ya ha sufrido más de un robo.
Y en medio de todo eso, aun resta por explicar otras maneras más turbias de mover el ganado. La complicidad entre algunos tenentes y los propios matarifes para comercializar la carne y luego reportar el animal como robado, así como la falsificación de documentos para transportarlos sin demasiados problemas, aparecen como otras variables de la ecuación.
Control pecuario: Más allá de los números
Las estadísticas del hurto y sacrificio de ganado mayor en Villa Clara durante el primer trimestre de 2023 no dejan margen para el optimismo. Envueltos en una espiral de crecimiento constante, solo entre enero y marzo últimos los ganaderos de la provincia perdieron 4835 animales, más del doble de lo reportado en igual período del año anterior.
Aunque en abril las autoridades locales reconocen una ligera disminución en el número de casos, de mantenerse el actual ritmo la provincia llegaría al cierre de diciembre con más de 19 mil cabezas de ganado perdidas. El reto es mayúsculo, sobre todo si se tiene en cuenta que, según los datos entregados a Cubadebate por el Ministerio de la Agricultura, en 2022 el territorio reportó 12 243 robos y sacrificios ilegales.
Para una provincia que tiene alrededor de 404 mil cabezas de ganado, tal cantidad representó perder alrededor del tres por ciento de su masa en solo doce meses. Y aunque para los responsables de la ganadería en Villa Clara ese número es menor a lo visto en otros territorios del país, la realidad es que en un ámbito como este no hay espacio para el conformismo.
Envuelto en informes que conoce a la perfección y garabateados con varias notas y cálculos en los márgenes, Roberto Pérez García, el jefe del Departamento de Genética y Registro Pecuario de Villa Clara, conoce cada cifra a la perfección.
En la provincia funcionan 78 oficinas dedicadas a captar y procesar casi todo lo que sucede con el ganado, pero hasta todas ellas llegan con frecuencia noticias de pérdidas o robos que complican el panorama.
“El 60 por ciento de los reportes de este año corresponden al ganado vacuno, mientras que el otro 40 por ciento representa hurtos en equinos. Todos los municipios crecieron en comparación con 2022, aunque los aumentos más preocupantes están en Manicaragua, Santa Clara, Ranchuelo, Placetas y Camajuaní. Solo esos territorios concentran el 62 por ciento de los casos”, explica.
Cuando se miran las gráficas una realidad salta a la vista: la zona más compleja de Villa Clara está en la capital provincial y en los municipios que la rodean. La existencia de un mayor núcleo de población en Santa Clara y por tanto de un mejor mercado para vender la carne, indudablemente condiciona el crecimiento de los robos.

De acuerdo a Roberto Pérez, el hurto y sacrificio de ganado mayor es un fenómeno presente en todas las formas de producción. No obstante, en el sector privado, como mayor tenente de cabezas de ganado, aparecen casi el 85 por ciento de los hechos. Dentro de los 394 robos detectados en las empresas estatales, las pertenecientes al Ministerio de la Agricultura reportan el 82 por ciento de ellos.
En unas y otras dos argumentos se repiten: la falta de mecanismos de control eficientes y la baja resolución de los hechos reportados a las autoridades.
Para intentar corregir lo primero, la dirección de ganadería en Villa Clara realiza los últimos sábados de cada mes el conteo de los animales a cooperativas y empresas estatales que más problemas tienen en el control de la masa, mientras avanza la Campaña de Verificación Equina. Para enmendar lo segundo aun no hay respuesta.
“Hasta el momento les hicimos el conteo a 880 entidades del territorio y a más de 18 mil propietarios de ganado equino. Para que se tenga una idea: solo en tres Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA) detectamos casi 400 cabezas faltantes. En todos los casos tomamos las medidas establecidas y hasta marzo aplicamos 301 multas con un valor de más de tres millones y medio de pesos. Sin embargo, los resultados siguen desfavorables”, lamenta.
Cercas adentro

La ausencia de alambres para las cercas perimetrales no contribuye a la seguridad de los potreros. Foto: Alejandro García.
Casi todas las mañanas Felipe Rafael Rojas Delgado, un ganadero con más de una década de experiencia, despierta con la misma incertidumbre de no saber si durante la noche le robaron algún animal.
El primero se lo llevaron del campo, pero el segundo lo sacaron del corral que habilitó a pocos metros de su casa para vigilarlos mejor. Una vez le picaron la cerca perimetral; otra le abrieron el mismísimo candado de la reja del cuartón. En ninguna ocasión la policía pudo dar con los maleantes.
“Aquí puedes estar al día con el tarjetero y los documentos del control pecuario, que eso no le impide a un delincuente robarte una res. En todo caso, te sirve para que después de bastante burocracia y malos ratos te ajusten esa vaca en tu registro”, asegura.
Sin embargo, Felipe también se queja de otro asunto preocupante. Según dice, en no pocas ocasiones el campesino queda en tela de juicio por una supuesta desatención a sus animales. “A veces es verdad que algunos ganaderos le facilitan el trabajo al ladrón, pero a otros le llevan la vaca, aunque se desviva evitándolo”, explica.
Así le sucedió a Mario González, un ganadero de 56 años que a plena tarde perdió el único caballo que poseía para recorrer su finca. “Lo dejé bien amarrado como siempre, pero cuando la policía vino a investigar no encontró la soga cortada y dijeron que se había perdido por un descuido mío. Otras veces demoran muchísimo en llegar y cuando lo hacen no tienen todos los medios técnicos para seguir las pistas”
A sus 60 años cumplidos, este hombre alerta sobre otro tema que muchos campesinos debaten casi a diario. Según dice, por lo general en las comunidades y poblados se sabe quién se dedica a llevarse o matar una vaca, pero ahora es más difícil que las autoridades actúen.
“Antes un grupo de guajiros detectaba quién les llevaba los animales e iba al Jefe de Sector a denunciarlo. Allí había el famoso potencial delictivo de la zona y como mínimo investigaban. Si aquello procedía a la persona le aplicaban la peligrosidad y hasta podía ir preso. Los maleantes se cuidaban más. Ahora no. Estamos prácticamente conviviendo con los delincuentes, pero tienes que cogerlos en tu finca con el cuchillo dentro de la vaca para que algo pase”, lamenta.
Una situación parecida le ocurrió hace menos de un año a su hijo. En uno de los recorridos por la finca encontró a dos ladrones llevándose un buey y los enfrentó. Los hombres dejaron el animal, pero también una herida de varios puntos en el rostro al hijo de Mario luego de defenderse lanzándole piedras.
“Imagínese que ocurra algo más grave. Ahí hay cuchillos por el medio, machetes, muchos campesinos tenemos armas de caza. ¿Qué pasa si por defender lo mío de un delincuente mato a alguien, o me matan a mí?”, cuestiona. Su pregunta solo recibe silencios.
Medidas y resultados: Una dupla dispareja

El Subdelegado Provincial para la Ganadería en Villa Clara reconoce que las medidas tomadas no han dado resultado. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.
Miguel Rodríguez Gálvez, Subdelegado Provincial para la Ganadería en Villa Clara, resume en una frase la situación con el hurto y sacrificio de ganado mayor: “aunque no dejamos de trabajar y tenemos un grupo de medidas, los sistemas que hemos creado para enfrentar estos hechos hasta ahora no dan los resultados esperados”.
Esa idea es casi idéntica a lo dicho por Raiza Espinosa Broche, jefa del Departamento de Ganadería de la Delegación Provincial de la Agricultura, al Portal del Ciudadano en febrero de 2022. Justo en ese momento comenzaba un alza inédita de casos en Villa Clara que en definitiva redondeó un crecimiento de casi seis veces durante el último quinquenio. Justo en estos momentos la situación no es mejor.
Además de los problemas en los mecanismos de control y el bajo índice de esclarecimiento, Rodríguez Gálvez también menciona la ausencia desde hace años de la compra y entrega a los tenedores de ganado de alambres para mejorar las cercas perimetrales y así proteger sus potreros.
No obstante, está consciente que esa es una medida paliativa sin mucho impacto real, porque en muchísimos casos los ladrones rompen candados y vallas para sustraer el animal.
“Muchos campesinos optan por agrupar sus reses en corraletas para pasar la noche y tenerlas más vigiladas, pero entonces aquí aparece otro problema: la pérdida de eficiencia en la producción. En estos lugares no hay la cantidad de alimentos y agua necesarios para el consumo nocturno, que por demás es sumamente importante en la ganadería. Esto se traduce en menos nacimientos, leche y carne y hasta en el incremento de las muertes”, explica.
Sin embargo, no son pocos los que optan por esta decisión como única alternativa para cuidar sus animales. “Es un mal necesario —dice el Subdelegado Provincial para la Ganadería—. El tenente prefiere producir menos y salvar su masa antes que perder la res”.
Aun así, los robos de 2022 en Villa Clara representaron un millón 300 mil litros de leche y 396 toneladas de carne dejadas de entregar a la industria. Visto de otra forma, con esas cantidades pudieran garantizarse la entrega durante 17 días de leche y durante mes y medio de carne para los niños, las embarazadas y los beneficiados con dietas médicas a través de la canasta básica.
Cuestionado sobre las formas de enfrentar el fenómeno, Miguel Rodríguez menciona la existencia de 1508 patrullas campesinas en toda la provincia para velar por los animales. Asimismo, habla de la necesidad de fortalecer la integración entre la comunidad, el Ministerio del Interior y las instituciones de la agricultura.
“Sin embargo, vemos inestabilidad en ese trabajo —apunta—. Hay lugares donde el sistema funciona y los malhechores la han tenido más difícil, pero en otro no”.
Ante una realidad así, los directivos de la ganadería en Villa Clara reconocen la existencia de campesinos que disminuyeron su cantidad de animales para evitar las grandes pérdidas, aunque pocos cambian por completo su objeto social. “La mayoría se mantienen como ganaderos, pero con las medidas negativas de agrupar sus reses en las noches o someterse a extenuantes jornadas de guardias para proteger sus rebaños”.
“Si veo mis tierras vacías creo que me vuelvo loco”

Para William Díaz Lazo, perder cada animal por robo es una decepción. Foto: CMHW.
La idea de las patrullas campesinas no acaba de convencer a William Díaz Lazo, otro ganadero de Villa Clara que tiene casi 180 cabezas de ganado, muchas de ellas con un alto valor genético. En otros momentos como promedio le robaban un animal al año, pero solo en lo que va de 2023 ya le han llevado cinco toros de ceba. Ni siquiera con ese alarmante incremento se anima a creer en el valor de esa estrategia.
“Eso está muy bonito en papeles, pero en la práctica no funciona. ¿Usted cree que un campesino que se levante a las cuatro de la mañana a ordeñar y luego trabaje de sol a sol en la finca, puede estar despierto hasta las dos de la madrugada vigilando su ganado? Cuando nos robaron los primeros animales mi hijo y yo lo intentamos una vez, duramos 18 días y no pudimos más. Así no hay persona que resista”, cuenta.
Aunque este experimentado ganadero no descarta por completo ese proyecto, sobre todo para aquellos lugares con varias fincas cercanas y una buena organización, dice sin medias tintas que esa no puede ser la solución al problema.
Tampoco la encuentra en la entrega de alambres para fortalecer la seguridad de los potreros, y cuando habla sobre ese tema lo hace con la fuerza de quien domina a la perfección cada una de sus palabras.
“En un momento importé materiales para las cercas y eso alivió un poco, aunque siempre hay quien corta las rejas y se lleva el animal. Sin embargo, ahora tienes el dinero y llamas a la empresa importadora y te dicen que no hay nada en los almacenes, por impagos a los proveedores. Ya no es que el Ministerio de la Agricultura no pueda comprarlos con sus recursos, sino que los ganaderos tampoco con los suyos. No hay continuidad en ese asunto”, explica.
El tema de las corraletas para proteger las reses en las noches también tiene más problemas que victorias. Así, por ejemplo, para un ganadero como William, hacer eso implica perder todos los parámetros de gestación, ceba y sobre todo la selección genética de sus animales. “Si los unes todos —dice— no puedes aplicar nada de la ciencia y la técnica tan imprescindibles para el desarrollo de la ganadería”.
Líder de la finca La Nueva, a sus 49 años este hombre es uno de los que tiene ante sí el reto de permanecer en el sector aun contra molinos y delincuentes.
“Llevamos dos noches consecutivas que entran bandoleros a los potreros. Por suerte no se han llevado nada, porque si contaba en la mañana y me faltaban animales, la decisión mía era venderlos todos. Y no sé qué será peor, porque no tendría el valor de venir a las tierras y verlas vacías. Creo que me volvería loco”, confiesa.
Ante tantas incertidumbres una pregunta queda en el ambiente: ¿qué hacer entonces para enfrentar el problema? Con su experiencia de años ligado al campo, a William Díaz no le tiembla la voz para responder.
“En primer lugar, comenzar a sentir mucho más el apoyo de las instituciones que tienen que ver con esto. A veces no es solo recursos. También hace falta una llamada por teléfono cuando te roban una vaca, sentirse escuchado, saber que las quejas no caen en sacos rotos”.
Luego, revolucionar verdaderamente el enfrentamiento a un problema que vulnera no solo la propiedad de los campesinos o del Estado, sino que daña el desarrollo del país.

Aplicar con mayor rigor las leyes contra los infractores y revertir la peligrosa tendencia de la escasa resolución de los delitos, bien podrían hacer girar la rueda a favor de los ganaderos y comenzar a detener el aumento exponencial de los números rojos.
Y junto a ello, es clave garantizar una oferta de carne en el mercado nacional —a fin de cuentas, el desencadenante principal de todo este fenómeno— que no obligue a las personas a buscarla en zonas más oscuras. Hacerlo implica combinar el alza en las producciones, pero también cerrarle la puerta al turbio camino del hurto y sacrificio ilegal de ganado como vía para aspirar justamente a mayores entregas.
Mientras eso no suceda, y mientras otros organismos implicados en el asunto rehusen brindar información y mostrar el escenario desde sus áreas de acción, los campesinos continuarán en vela y los delincuentes seguirán, cuchillo en mano, desangrando a un país en nombre de la alimentación.
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"Uno tiene que comer, y mientras la situación siga así la gente va a seguir comprando. " Revolución.
Yo abogo porque se les vendan escopetas de perdigones a los campesinos y se les autorice a tirar al cuerpo a los que cojan robando
Desorden y total. Sin comentarios
En las paladares de la Habana en todas hay platos con carne de res ....
Si está situación continúa así, después de acabar con el ganado mayor empezará a desaparecer el ganado menor.ya los puercos están en extinción y no hay quien los crié por el alto precio de la comida y la sobra va para el refrigerador probablemente para desayunar el otro día.Consejo sano ,el que tenga un perro o un gato en buenas condiciones que lo cuide que no están exentos al peligro.
Todo esto se redume en 3 problemas:
1 Alta demanda de carne y ninguna oferta.
2. Falta de control en cada nivel de gestión , digase organismos, gobiernos , productore, etc.
3. Impunidad dada por el mal trabajo de las instituciones del MININT responsabilizamos por garantizar el Orden Interior. Aquí se sabe lo que hace TODO EL MUNDO, para sancionar 1ro hay que tener a quien sancionar.
Las razones del aumento de sacrificio ilegal, no hay que ser magos para adivinar!!!
La escacez de alimentos, la ausencia de ofertas a la población!!, El desabastecimiento total !! Esa es la causa y razón
Felicitar a los periodistas por el reportaje y a Cubadebate por publicarlo. Lo del registro es intranscendente. La médula del problema es que los malechores campean en los campos cubanos por responsabilidad de muchas autoridades. Si fuimos capaces de eliminar las bandas armadas en el Escambray y otras provincias, como el poder revolucionario no va a poder con unos pocos matarifes. No se puede permitir que sigan gozando de impunidad. Sería aconsejable que Cubadebate indague con las autoridades municipales incluyendo el MININT las medidas y efectividad. La Revolución no puede permitir que le roben impunemente a nuestros campesinos.
Hace unos días, escuchaba un pequeño discurso de Nayib Bukele. En ese discurso, sin el proponérselo me le dió respuesta a lo que está pasando en nuestro país con la tranquilidad ciudadana. Porque? Aquí en Cuba se respetan más los derechos de los delincuentes, que los derechos de las personas trabajadoras, matan una vaca, intimidan al campesino, y hasta lo agreden físicamente con un arma, si se pone de mala suerte va preso, "x cantidad de años", jabas los fines de semana, pabellón de la mujer, trabajan y le pagan más que a un médico especialista con 30 años de graduado, estudios, mejor comida que a un médico y una enfermera de guardia, medicamentos garantizados antes de los de cuelquier enfermo crónico en la calle, y a los 2 años libertad condicional por buen comportamiento. Ya a los 15 días de salir está matando otra vaca. Y como quedó la policía? Trabajo en vano, cogieron al delincuente por gusto. Hasta la policía pierde la motivación. Bukele decía en su discurso, que hay que garantizar los derechos de las personas decentes y no de los delincuentes. OJALA ME PUBlQUEN
Yo veo que con el turismo tienen clarito que para crecer y desarrollarse hay que invertir y permitir. No es por gusto que los extranjeros pueden poseer hoteles aquí, y que el 60% del dinero público se emplea en construir y reparar instalaciones turisticas. Ahi no se vale aquello de manos y corazon, hacer mas con menos etc. Señor... Si usted hace con menos, hará menos... Si con 63 o 63000 medidas administrativas... Usted cada año estima que los gastos tienen que ser un 20% menos que los del año anterior; en tres años ud estará funcionando a media máquina, y en cuatro se paralizará. Es la historia que, en efecto, cuenta nuestro SEN, nuestro sistema de salud, nuestro saneamiento público, nuestras fábricas... NUESTRA GANADERIA... Pero el jefe, el numerista y el ministro habrán garantizado el mismo tiempo reportando el "aprovechamiento de reservas de eficiencia en condiciones de bloqueo". Entonces: No es problema de reflexionar, acompañar, debatir, intercambiar, instar, exhortar o hacer llamados... Es cuestión de desencadenar, de dejar de hacerse los locos, y de revertir la matriz de inversiones y de fuentes de rentabilidad para llegar a que aunquesea una actividad que los humanos desarrollan con éxito con medios rudimentarios desde la época prehistorica vuelva a alcanzar los niveles de hace 60 años.
El hurto y sacrificio de ganado es un tema que parece no tener solución en las condiciones actuales de nuestro país, es como el cuento de la buena pipa........ así está todo desgraciadamente en nuestro país y la delincuencia y los vagos tienen el poder sobre los trabajadores honestos y los sacrificados campesinos.......... donde iremos a parar!!!
Totalmente de acuerdo con el ganadero Felipe Rafael Rojas Delgado cuando expresa que la gestión de los registros para lo único que puede servir es para actualizar con mucho trabajo, los inventarios de tenencia de ganado pero no ayuda a resolver la problemática del hurto y sacrificio.
Se dice además, que es clave garantizar una oferta de carne en el mercado nacional porque se reconoce que es la causa principal de todo este fenómeno. De esta "sencilla" manera se logrará evitar que las personas estén necesitadas de concurrir a ese mercado criminal. Se añade que lograr esa oferta en el mercado, implica elevar la producción de carne pero no se explica con exactitud qué es lo que debe hacerse para elevar esa producción de carne.
Noto que hay más urgencia en la necesidad de estar informado a través de los inventarios que en la forma de evitar el indeseable fenómeno que a pesar de lo indeseable que resulte, no creo que sea la causa fundamental del decrecimiento que ha experimentado nuestra ganadería en todos estos años.
Creo que será necesario actuar con más energía en la acción policial y en las decisiones judiciales. Ambas tendrán que tener un protagonismo más destacado, más coordinado y más coherente. Lo digo para que la policía no tenga que pedirle al campesino una foto de la vaca perdida porque de no tenerla el proceso judicial no podría llevarse a cabo.
Yo me pregunto muchas veces ¿Cómo es posible que podamos contar con órganos capaces de desarticular cientos de intentos de atentados y sabotajes y no dispongamos de un órgano capaz de detectar a matarifes que todos conocen? La represión contra el vandalismo tiene que hacerse sentir, tiene que castigar y a la vez educar a los ciudadanos que violan las normas de convivencia social. La Policía Nacional Revolucionaria tiene que disponer de recursos materiales, tecnológicos y humanos para poder cumplir con ese encargo social. Los matarifes tienen que experimentar el miedo que demuestran no tener porque la ley no se aplica con el rigor que se requiere para hacerlos desistir de su perjudicial empeño.
Pero no todo será resuelto con represión, el MINAGRI tiene que cambiar sus estilos de trabajo. No puede continuar sosteniendo el "Encargo Estatal" ni su verticalismo. Probemos, demos por terminado ese paternalismo que tan malas consecuencias ha tenido ya.
Que le apliquen ciencia y los delicuentes se vean en verdad que están siendo bien vigilados por el MInint ..Los bancos de olor , las alarmas y hasta la emulación ,Esto hay q verlo diariamente y estar en pie de Guerra . Cómo no va haber cámaras para saber los delicuentes????
Se ha dado el caso de ladrones de vacas que han matado o herido a sus dueños. Se escucha por doquier los reclamos del pueblo pidiendo más rigor para esos sujetos. Se ha descuidado la vigilancia popular y eso es una causa, pero hay que exigir a quien debe reprimir porque no se es suficiente, tampoco en este sentido. Ha de unirse el pueblo y esencialmente los que puedan ser afectados en este sentido para vencer, este y otros flagelos semejantes que entran en la denominación de delitos, corrupción e ilegalidades. Vigilar más, combatir más, denunciar todo y unirnos los que defendemos la justicia, el honor, la vergüenza,la honestidad entre otros valores cívicos imprescindibles para la paz verdadera. Esto es también una labor de todos.
La solución está en los CDR...gracias
Muy bueno el material, una pregunta?...cuando entrevistarán al Ministro del Interior o al Jefe de la Policía Nacional Revolucionaria para que informen al pueblo sobre el enfrentamiento a este problema
Yo creo que deberá hacerse cuando ellos dispongan de los recursos materiales y humanos para llevar adelante un efectivo enfrentamiento a este o cualquier otro tipo de delito
La solución es fácil, pero el miedo a tomar desiciones peligrosas, nos convierte una vez más es desgastarnos en lo único que estamos haciendo "BIEN," hablar, hablar y hablar, solo una solución autorizar el uso de armas largas con licencia y que los campesinos contraten guardas de lindero, armados y se acabó el hurto.
Felicidades a los periodistas y a Cubadebate por poner en la mesa de forma transparente la situación que no solo refleja una provincia sino a todo un País, me parece que llegamos al limite del escándalo y ya ni son los dueños, ni los ministerios, ahora los responsables son el estado, los principales responsables de resolver un problema que se les fue de las manos a todos los implicados, no creo que matar ladrones o vender carne sea la solución definitiva, donde hay diferentes ministerios implicados y organizaciones, El estado debe tomar carta y trazar una estrategia conjunta, pueden o no pueden hacerlo? Estoy segura que si, cosas peores hemos enfrentado y dado solución.
No encuentro la lógica, que hace una persona que no trabaja, vive a no sé cuantos kilometros de un determinado lugar, en una finca o propiedad ajena a altas horas de la noche o en la madrugada con sacos, cuchillos y demás, si no es robar, más claro ni el agua, yo estoy de acuerdo que el campesino se tome la ley por las manos.
Si dejaran q los campesinos vendan carne sin tanto burocratismo y se le permita matar cada 3 o 4 meses un ganado siempre y cuando se cumpla con los planes de produccion y ademas q se venda carne de res semanal en la carniceria y eso no pasaria y me pregunto cuantos ganados se sacrificaron en el 2022 y quienes comieron .el q pudo y por fuera el campesino no se siente dueño de su ganado no le dan la posibilidad de matar uno cuando el quiera
Cambien la cría de vacas por la de búfalos, preferiblemente africanos, para ver quien se atreve a acercarse sin un alma de fuego.