Acoso en el transporte urbano: Desnudas con la ropa puesta (+ Podcast)

Imagen: Twitter de Acoso en el Transporte Público.
7:45 de la noche aproximadamente. No recuerdo la fecha exacta, solo el mes: noviembre. Iba en un P9, con una mano sosteniéndome y con la otra agarrando la mochila. La guagua estaba repleta. Todos con caras de obstine, cansancio, luego de una extenuante jornada laboral.
Mi novio de ese entonces me esperaba en la Cujae, quería ir hasta el Vedado a recogerme, pero, ¿qué me podría pasar a las 7 de la noche con la calle y la guagua repleta de personas? ¡Qué ilusa!
Pasaban las paradas y el nudo en el acordeón del ómnibus no se destrababa. Sentía algo abultado cerca. Cada vez más cerca. Miré de reojo y estaba ahí. Nunca olvidaré su cara, sucia, arrugada. Rondaba los 50 y el hedor que desprendía se impregnaba con fuerza entre más se acercaba. A veces, luego de cuatro años, cierro los ojos y aún lo siento.
Volví a mirar y una de sus manos estaba dentro de su pantalón. Me movía y lograba avanzar par de pasos, y al instante, estaba de nuevo detrás de mí. Abría los ojos e intentaba buscar ayuda entre los otros pasajeros. ¿Acaso más nadie lo veía? Trataba de hablar y un nudo en la garganta no me lo permitía. Sentí miedo. Demasiado miedo, y más que miedo, impotencia. Solo atiné a rezar sin importar que soy atea.
“Queda una parada para La Ceguera; ahí la guagua siempre se vacía y puedo salir de aquí”, pensé. Y fue justo así, me moví junto a la gente que se bajaba en dirección a la puerta y cuando quedaba apenas un metro para subir la escalera de la parte de atrás del autobús, sentí que algo caliente corría por mi pierna.
Sabía lo que era y me quedé inmóvil hasta la última parada. “Es mi culpa, no me tenía que haber puesto una saya, ¿en qué momento lo hizo?, ¿por qué nadie lo vio?, ¿por qué no grité?”. Llegué a la Cujae y corrí hasta donde estaba mi novio y lo abracé. Estaba en shock. Me llevó hasta la ducha de su cuarto y limpió mi pierna. Pero quedó sucia, aún está sucia y cada vez que puedo la restriego con más fuerza.
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Imagen: Tomada de Mapasin.
La violencia basada en género es más común de lo que parece, y el acoso es una de sus manifestaciones. Las víctimas suelen ser mujeres y miembros de la comunidad LGBTIQ+, pero los hombres no escapan de estas situaciones, aunque son menos, estadísticamente hablando.
ONU Mujeres —la organización de Naciones Unidas encargada de defender los derechos de ese sector de la población— refiere que el acoso sexual es la expresión menos intensa de violencia sexual.
“Incluye formas sin contacto físico, como comentarios sexuales, silbidos, peticiones de favores, miradas sexualmente sugerentes, exposición de los órganos sexuales…Pero también implica formas de contacto físico, como los tocamientos, los pellizcos, las palmadas o rozarse contra otra persona de manera sexual”.
Más graves que el acoso son los abusos sexuales (el acceso al cuerpo de otro sin consentimiento y sin violencia física) y la agresión sexual o violación (penetración vaginal, anal u oral no consensuada de carácter sexual en el cuerpo de otra persona con cualquier parte del cuerpo u objeto).
Si bien estas últimas son delitos evidentes y reprochables por la sociedad en su conjunto, ciertos tipos de acoso están normalizados en el entorno patriarcal nuestro, dígase las miradas, algunos gestos y los controversiales piropos. Sobre estos, existen mujeres que los consideran una reafirmación de su apariencia y se pueden hasta sentir mal si no reciben los esperados “halagos”.
Muchas no tienen en cuenta que la barrera entre el piropo que elogia y el que agrede se puede esfumar al más mínimo traspiés. Depende de nuestras respuestas e, incluso, del estado anímico de quien los profiere.
En el artículo “Del acoso a la violencia”, publicado por SEMlac, María Teresa Díaz, psicóloga del Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR), señala que “la diferencia entre acoso sexual y piropo no está en su contenido, si es halagador o grosero; sino en los niveles de consentimiento”.
Para la especialista se trata, sobre todo, de la capacidad que tenga la mujer de decidir, detener o evitar un lance intrusivo que es generador de malestar y subordinación. “Es un lance indeseado, impuesto y una intromisión no solicitada”, refiere.
En el mismo trabajo, Gabriel Coderch, director del Centro Oscar Arnulfo Romero, considera que el acoso atenta contra la dignidad de la mujer y le crea un ambiente hostil e inseguro. “Ningún acoso es positivo para la víctima, que puede sentirse ofendida y desprotegida”, precisa.
Aunque es común restar importancia al acto y a sus consecuencias negativas, y hay quien lo presume como alarde de hombría, el profesor de la Universidad Central de Las Villas y coordinador de la Articulación Juvenil de OAR en Villa Clara, Juan Carlos Gutiérrez, explicaba hace dos años a Cubadebate que quienes sufren acoso “pueden acarrear varios problemas de salud mental: baja autoestima, desórdenes alimentarios, estrés post traumático, ansiedad, depresión e, incluso, suicidio en los casos más extremos”.
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“La historia que te voy a hacer la han vivido muchas mujeres”, afirma Gabriela, de 25 años. “En primer año de la carrera usaba mucho el P2. Lo cogía en G y me dejaba frente a la Facultad de Comunicación. Ese día estaba lleno e iba en la puerta. Tenía puesta una saya short. El señor que estaba delante de mí bajó una mano para metérmela debajo de la saya. Cuando se percató de que tenía un short, me miró con cara rara. Le empecé a gritar y el resto de las personas no reaccionaron, excepto pocas mujeres”.
Otra vez, en un P4, un hombre de unos cuarenta años la siguió por toda la guagua, sin importar donde se pusiera. “Había un muchacho solo y lo saludé como si lo conociera. Él se percató de la situación y siguió el hilo de la conversación. De esa manera, con un apoyo masculino, ese hombre me dejó en paz”.
Hace una semana iba rumbo a La Habana. Paró un carro y se montó delante, con el chofer. En el asiento trasero había una pareja joven, que se quedó por el Coppelia. Cuando bajaron, el chofer le sacó conversación. “‘Yo te conozco, tu personalidad es inconfundible’, me dijo. Agarré la sombrilla por si tenía que defenderme. Empezó a decirme donde yo vivía y parte de mis rutinas. Tomé el celular y le envíe un mensaje a mi novio con las características del carro. No hablo con los choferes, no porque sea una antisocial, sino por temor. Vivimos con ese miedo, aprehendido, porque nos acosan desde que somos niñas”.
En primer año de la carrera, Alicia estaba alquilada cerca del aeropuerto. Una de las tantas veces que cogió la guagua al salir de la universidad sintió que alguien la presionaba en su parte posterior.
“Pensé que era la punta del bolso de una persona la que me estaba molestando. Miré para atrás y era un señor gordo de estatura baja, que tenía su miembro fuera del pantalón. Como había tantas personas, nadie lo había visto. Empecé a gritar y otra mujer, que se había percatado de su comportamiento extraño, saltó. La reacción de la gente fue rápida. Un hombre inmenso se le abalanzó encima y lo empujó. Me quedé en la próxima parada, al igual que el acosador, pero en el tumulto de las personas se desapareció.
“Otros pasajeros que se bajaron se quedaron un momento a mi lado porque me puse a llorar. Imagínate, acabada de llegar del campo. Me sentí muy indefensa. Desde ese día, cada vez que me montaba en una guagua le daba la espalda a la pared, por miedo a sufrir de nuevo una escena similar”.
La historia de Lía fue en la parada de la 51. Llegó un rutero y se hizo el típico molote en la puerta de la guagua. “Tenía puesta una faja corta y sentí que me tocaban donde se une el muslo y la nalga. Me pellizcaban, me amasaban. Estaba concentrada en montarme y no lo noté al principio.
“Giré la cabeza y era un hombre que había venido incluso en la misma guagua de la que me había bajado antes. Lo miré a los ojos y lo dejó de hacer. Me pasé todo el día sintiéndome muy mal. Se me aguaron los ojos cuando bajé del rutero”.
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Imagen: Tomada de IQ Latino.
En 2016, el Centro de Estudios de la Mujer de la Federación de Mujeres Cubanas y el Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información realizaron la Encuesta Nacional sobre Igualdad de Género.
El 51.9 % de los 19 189 participantes en el sondeo apreció que en Cuba la violencia contra la mujer es poca, el 30 % afirmó que es mucha y el 8.9 % refirió que no existe. Aproximadamente el 80 % de los encuestados reconoció que el problema existe, en mayor o menor grado, dentro de nuestra sociedad.
El gobierno cubano ha manifestado su voluntad para hacer frente al asunto. El Decreto Presidencial 198, del 20 de febrero de 2021, aprobó el Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres, que establece entre sus objetivos exigir, atender, dar seguimiento y enfrentar de manera integrada y sistémica, las manifestaciones violentas o discriminatorias en todos los ámbitos de la sociedad.
Además, el documento legal sirve de sustento a la Estrategia Integral de Prevención y Atención a la Violencia de Género y en el Escenario Familiar, aprobada mediante el Acuerdo 9231 de 2021 del Consejo de Ministros. La Estrategia se destina, entre otras cuestiones, a perfeccionar el entorno jurídico nacional, a través de la transversalización de la perspectiva de género en las normas jurídicas sustantivas y procesales, fortaleciendo los mecanismos que garanticen el acceso a la justicia a las víctimas de violencia de género, su acompañamiento y protección e impida la impunidad de los agresores.
El Código Penal cubano, en su Título XVI, sección tercera, “Acoso y ultraje sexual”, expone en el Artículo 137:
“Se sanciona con privación de libertad de seis meses a dos años o multa de doscientas a quinientas cuotas o ambas, a quien, directamente o a través de cualquier medio de comunicación, acose a otra persona con requerimientos sexuales para sí o para un tercero (…) Incurre en igual sanción quien realice públicamente exhibiciones o actos sexuales, que solo deben ocurrir en la intimidad”.
Se trata, sin dudas, de pasos de avance en el tratamiento del tema, en lo que ha contribuido el quehacer de instituciones como el Centro Oscar Arnulfo Romero (con su campaña Evoluciona), la Federación de Mujeres Cubanas, la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad, el Cenesex, SEMlac Cuba, Unfpa Cuba, entre otras.
Pero en ocasiones tenemos los fenómenos delante y no nos percatamos, por su naturalización en algunos casos y, en general, porque son temas tabú. El acoso sexual no solo ocurre en el transporte urbano o en la calle. También puede manifestarse en instituciones —dígase escuela, trabajo, iglesia, familia— y en el escenario digital. Y puede ser perpetrado por personas desconocidas o cercanas.
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Desde pequeñas, a las niñas se les enseña que deben cruzar las piernas, que no “deben provocar” a los varones con determinadas ropas o comportamientos. A los niños se les hace la trillada pregunta ¿cuántas novias tienes?, se les dice que deben “enamorar” a las del sexo opuesto y, con ese fin, pueden decirles “piropos” en el espacio público. Si no, ¿cómo se forman las parejas?
Pero es hora de ir cambiando las interrogantes. ¿Se han preguntado cómo quebrar esos mandatos de la masculinidad hegemónica, que subyuga a los propios varones? ¿Y el respeto al cuerpo, el espacio y la intimidad de las mujeres dónde queda?
Ellas toman el transporte público de camino a la escuela, al trabajo, a la casa, a una cita, a resolver los problemas más elementales y cotidianos. Es inaudito que, encima de las presiones diarias, deban tener la preocupación de que no se pegue demasiado el señor que viene detrás, de agarrarse la saya, taparse el escote o pararse en un lugar donde “no la repellen mucho”.
Como no hay otro remedio, siguen tomando su guagua de cada día, presenciando o protagonizando las mismas escenas. Pagan su dinero, avanzan como pueden y esperan que llegue rápido su parada. En pleno siglo XXI, casi todas las cubanas se han sentido alguna vez desnudas con la ropa puesta.
Escuche algunos testimonios de acoso en el transporte urbano:
(Tomado de Cuba Joven)
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Hace 9 años a mí me pasó: estaba por cumplir los 25 años. Recuerdo que iba tarde para mi centro de trabajo y en la desesperación subí a una ruta P8. El ayudante del chofer esperó a que subiera y se montó detrás de mí. Se pegó al punto que sentí que hacía movimientos "sexuales" y cuando lo miré me dijo: es que eres muy voluptuosa, vaya para no mencionar la frase vulgar que dijo. Le empujé y me bajé del ómnibus. Lo más grave es que el chofer ni siquiera lo requirió.
Un tema recurrente al que hay que atender. Acá en Las Tunas fueron muy famosos dos personajes de esta calaña: Manolo 50 en la década del 80 del siglo pasado y más recientemente Papón. Un par de viejos que creo se murieron ya. Pero quedan sus herederos, en el trayecto del Hospital Guevara al Hotel Las Tunas hay varios tiradores, jóvenes ellos que le hacen la vida imposible a las mujeres que se aventuran por la zona. Lo mismo de día que de noche. Nadie hace nada. Los que viven en Las Tunas saben a qué me refiero.
Son hechos lamentables.
Pero yo me pregunto
1.Hay personajes de esta calaña que son conocidos,inclusive ,se sabe donde practican sus procederes,y que hace la policía?
2.Por que las sanciones de nuestro código penal no son más severas ante hechos como estos?
3.Las hijas,madres y esposas de los que pueden modificar lo antes enunciado,no podrán sufrir esto algún día???
Piensen y Actúen.
Está bueno ya de Bla,bla,bla
El acoso e irrespeto hacia nosotras es constante y agotador. Incluso, los propios policías en la calle viran la cara y todo por el machismo perturbador que aún cobra vida en la sociedad cubana. Por favor, FMC, CENESEX, SEMLAC, MINJUS, urge tomar medidas al respecto.
Machismo perturbador? No voy a negar lo innegable, todavia hay acoso en Cuba (y habra mientras exista el ser humano) pero la sociedad cubana no es, ni de lejos, de las mas machistas del mundo. Deberia mudarse un par de añitos para algun pais de latinoamerica para que conozca de primera mano lo que es el verdadero "machismo perturbador"
Sí, machismo perturbador. Ese es el gran problema de algunas personas en Cuba, tapar el sol con un dedo y comparar las situaciones que surgen aquí con otras que se evidencian fuera del país. Eso es MINIMIZAR el problema.
1. Yo vivo en Cuba, no en otro país.
2. Estoy cansada de oír lo mismo: "en otro país es peor".
3. Tenga un poco de empatía, a fin de cuentas, usted opina que "nadie hace nada" y por otra parte dice: ........... la sociedad cubana no es, ni de lejos, de las mas machistas del mundo. Debería mudarse un par de añitos para algun pais de latinoamerica para que conozca de primera mano lo que es el verdadero "machismo perturbador"
Eso es hipocresía! Por eso y otros pensamientos de "conformidad", no avanzamos.
Es lamentable.
El machismo es intolerante en cualquiera de sus formas y un abuso a la mujer, si quiere vivir en una sociedad ideal para usted váyase a vivir a una jungla, pero lejos de toda comodidad
2 cosas que acotar: la primera es que a pesar de todo lo legislado aún no se hace evidente al menos la preocupación, por los que acosan, a ser requeridos por las autoridades, en este punto deberían al menos registrar esa conducta en los antecedentes penales. La número 2: cuan concientes son las mujeres del efecto que causan en los hombres cuando usan ropas no adecuadas para espacios públicos??? saludos.
"....cuan concientes son las mujeres del efecto que causan en los hombres cuando usan ropas no adecuadas para espacios públicos???"
En serio????? Aunque vayamos vestidas que solo se nos vea la cara: acoso es acoso!!!!
Exactamente, y voy a ser "más profundo", aunque vayas como "dios te trajo" al MUNDO, que sería un delito, pero bueno,,, es decir he exagerado para reafirmar que nadie tiene el DERECHO.
Esos son los pensamientos machistas que prevalecen en la sociedad.
Comentario dirigido a Soy Mujer.
Estoy de acuerdo con usted.
Pero tiene aceptar el hecho de que cada día las muchachas y las no tan jovencitas,se visten cada día con menos cantidad de ropa y a veces sin sostenes.
Las mismas estudiantes de Medicina usan la Saya del uniforme cada día más corta,cosa que siempre crítico.
Eres tú quien debe velar por el efecto que causa en ti el comportamiento de los demás, y dedicarte a corregirte a ti mismo si notas que algo va mal. Esperar que un desconocido se preocupe por ti es demasiado egocéntrico.
No me parece apropiado tratar de responsabilizar aunque indirectamente a las mujeres por su atuendo o ropa como mencionan, es su derecho escoger lo que quieren vestir y repito (DERECHO) y nosotros los hombres tenemos la obligación y repito ( OBLIGACION) de respetarlas y repito(RESPETARLAS)
La palabra clave de nuestra sociedad tiene que ser respeto pero respeto a todo, creencias religiosas, inclinación sexual, ideología, a la vida de cada cual y a todo lo demás que implique una elección personal que no perjudique a la sociedad. Mis respetos igual para todos.
A ver: Aunque la persona vaya desnuda, nadie tiene derecho de acosarla ni molestarle. Y punto.
No hay justificación para nadie que acose, abuse, prejuzgue, diga obscenidades, etc.
No obstante, es cierto también que por algo ciertas zonas se llaman erógenas, que mostrarlas o resaltarlas marcandolas tiene en ocasiones significados de invitación erótica, y que hacerlo en público es inapropiado si no se desean invitaciones o actos de ese tipo. Pero nada justifica el acoso.
Además, en el caso del acoso a la mujer, muchas veces las acosadas son precisamente las de apariencia inocente o frágil a la vez que atractivas. A las de apariencia "hembra fatal","dominatrix", "prostituta", "bandida", muchos acosadores no se atreven a acercarse, pues en su problema mental y antisocial desean sentirse poderosos y escogen para ello víctimas que consideran más débiles, les cuesta atreverse con las que parecen más rudas o de experiencia callejera. Por tanto la apariencia no justifica nada, acoso es acoso, por muy extraño que sea una mujer semidesnuda contoneándose en un espacio público, y que se frustra si no atrae miradas (también hay quien vive de la sociedad patriarcal, y de que maneras, pero son minoría) pues merece tanto respeto como otra recatada o "normal".
Este fenómeno trasciende la violencia de género, pues también ocurre entre homos, de homos a muchachitos adolescentes, de mujeres a hombres aunque menos, y pasa por la deteriorada capacidad para comunicarse y expresarse con respeto, con el consumo de productos culturales violentos (recuerdan la serie "espartaco"?) la existencia de distintos modos de percibir la desnudez o moral, tradiciones ya obsoletas, la prostitución, las relaciones promiscuas, basadas en intereses materiales, el alcoholismo, la disolución o crisis de los modelos tradicionales de pareja, y otros fenómenos que no son necesariamente machistas sino deshumanizadores y bestializadores. Muchas veces las frustraciones propias se descargan decforma cobarde en las personas acosadas.
A veces, la solidaridad ayuda a la víctima.
En otras, uno hace un papelazo. En una ocasión cuando era mucho más joven vi que a una muchacha compañera de clase muy tiposa la seguía un tipo. Fui detrás de ellos, lo adelanté y al alcanzarla se lo dije, le mostré al hombre, él se perdió, ella me agradeció, la acompañé a su casa.
Al cabo de unos meses la volví a ver, de manos del hombre. Un amigo mío del pre era experto en enamorar en las guaguas, con muchachas que ni conocía. Por eso siempre digo que pese al susto hay que parar en seco a quien acosa, dejar claro que no se desea ni2nfub tipo de acercamiento.
Pero insisto, hay mucha gente viviendo de todo esto, incluso entre los que supuestamente luchan contra ello. Cuando el ser humano se educa en valores puros, estas cosas no suelen ocurrir.
GLDRIOS y procupado colorado: lean bien por favor, digo que debes velar por el efecto que causa en ti el comportamiento de los demás, que es exactamente lo contrario de: debes velar por el efecto que causa tu comportamiento en los demás. Es decir: estoy completamente de acuerdo con lo que ustedes dicen y en contra de la pregunta machista del compañero RocheGrimal. Suspensos en comprensión textual. Saludos.
Tod: así piensan los talibanes. Tremendo pensamiento retrogado. Si estuvieras en una red social te comían vivo
Tod. Entendí muy bien su planteamiento, mi comentario no era dirigido a Ud. Lamento que se haya sentido aludido, puse mi comentario como respuesta a Ud. Como apoyo al comentario inadecuado sobre la vestimenta, el suyo lo considere apropiado y acertado. Lamento no haberme expresado como pensaba. Mis disculpas
Yo tenía puesto mi uniforme de pre. Estaba en décimo, tenía quince años, mientras regresaba en un P12 de un concurso de historia. Estaba paralizada y no podía ni siquiera pedir ayuda. Es culpa de la ropa? Los acosadores y violadores no miran la ropa de sus víctimas. Eso es sólo un pretexto, uno bajo, que busca manipular a la gente para que esté del lado del agresor.
Realmente no importa la ropa. Es la mentalidad del acosador. Aunque usted vaya cubierta con un hábito de.monja entonces les motiva "saber que hay debajo". Conozco cubanos que han estado en playas nudistas en el extranjero y no se lo tiran encima a nadie. Así que va mas allá de la,crianza y el.machismo. Lo triste es pensar que la mujer se lo busca o se lo merece. Bastante benevolente es todavía la justicia en esto. Pero imperdonable es q los que no rodean no reaccionen. Ver un crimen en calma es más que cometerlo.
¿Tú vas a la playa? ¿Te le tiras arriba a las mujeres en trusa? ¿A qué llamas ropa "no apropiada"? Me imagino que a un short o una saya corta. Es decir que si un hombre anda sin camisa o en short, yo igualmente (siendo hombre o mujer, por aquello de la igualdad) tendria derecho a manosearlo y restregarme contra él hasta llegar al climax. Eres un cromañón.
Muchas de estas personas están enfermas; otros son deleznables sinvergüenzas, que después se ufanan de su "hazaña" ante otros seres igualmente inferiores. La educación en perspectivas saludables e igualitarias de género son vitales; pero también pensar en las problemáticas sociales que, como en cualquier otro modelo social, NO justifican estas conductas para nada, pero la favorecen: La ausencia de medicamentos para combatir padecimientos mentales. El efecto desequilibrante de la precariedad material y existencial. La objetivizacion sexual en los medios de la figura femenina; y particularmente de las jovencitas.
A qué se refiere usted con ropa no adecuada? Nosotras tenemos derecho a vestirnos cómo nos de la gana, los hombres no nos pueden tocar solo por eso, no tienen ningún derecho y yo no tengo porqué estar pensando en que esa blusa no me la puedo poner xq está corta o ese pantalón tampoco porque me hace trasero. Mi solución es fácil...me tocas y me fajo de tu a tu me importa poco el tamaño, no soy una víctima, ninguna mujer lo es. Viví en otros países y las mujeres se ponían cualquier ropa y los hombres ni reparaban en la figura...vamos a ver si avanzamos que esto no es el mundo antiguo ni nosotros la comunidad de los picapiedras
como si van desnudas por la calle, nadie tiene derecho de acosar a nadie.
Pero usted puede mirar y relinchar para sus adentros, pero nadie le da derecho aunque la mujer en cuestión vaya desnuda a decirle cualquier cosa, porque no es mujer suya, ni le ha dado entrada, o a tocarla mucho menos.
Eres un troglodita, un resago de la comunidad primitiva, incluso las mujeres en las tribus van semidesnudas y los hombres no la andan acosando porque tienen leyes que los matan si lo hacen, pero que se puede esperar de un animal que sabe más o menos escribir
Que pensamiento tan egocéntrico, no lo sabes pero te estás haciendo daño a ti mismo con esa forma de pensar, así muchos en esta isla, que creen que el mundo gira alrededor de ellos.
Me alegra que la autora haya mencionado también el acoso a las personas LGBT. Soy estudiante universitario y también he vivido situaciones de acoso en el transporte público. No me atrevo a decir que es peor, pero es mucho más silencioso, más siniestro, e hipócrita: hombres de todas las edades, que "no lo parecen" detrás de uno, mirando a uno, e incluso, han llegado a perseguirme. De esto no se habla y a muchos gays decentes nos cuesta hacerlo. Tenemos que defendernos y no ser permisibles con estas actitudes.
Lamentablemente a pesar de todo lo que se ha avanzado en los últimos 40 o 30 años Cuba sigue siendo uno de los países más homofóbicos de América. Lo disimulamos muy bien bajo una máscara de tolerancia que al final es más como: 'no me importa mientras no lo vea porque es como si no existiera'. Todavía me pregunto en ocaciones que Santo obró el milagro que fue la aprobación del Nuevo Código de la Familia.
Simple aunque me tilden de tímido y piensen de mi lo que sea, si una mujer no me da entrada, consentimiento, verbal y claro, no le digo nada, ni un piropo. No existe tal cosa de que dicen que no, pero que en el fondo es si, eso solo cabe en la mente enferma de un tirador
Son los llamados "disparadores" y "cepilladores". Eso no es nuevo. Mi abuela montaba en los omnibus con un alfiler largo de adorno, muy lindo, para cuando llegara el momento ya saben hacer que y a donde dirigir el alfiler. En silencio, muy efectivo. Yo conservo el alfiler y lo llevo de "adorno" sirempre.
Este es un muyyy desagradable fenómeno que en mi opinión va en aumento a pesar de lo legislado por la enorme influencia de muchisimas canciones bastante vulgares y misoginas que se oyen por todas partes incluyendo entidades estatales,las novelas y series de moda de procedencia latina y turcas también entronizan más aún el patriarcado y la inoperancia de las autoridades ante este tipo de delito al punto de a veces opinar que la víctima se lo buscó. Hace falta más promoción en medios audiovisuales para que las personas que pasen por esto sepan bien sus derechos y como hacerlos valer
La ley no es lo suficientemente fuerte. En las escuelas se debe enseñar a los niños sobre el acoso. Niños en general, no me refiero a varones. Los varones son acosados también y abusados, se les enseña a callar. Es preciso educar. Mi experiencia laboral ya teniendo 36 años, quien era mi jefe quiso besarme a la fuerza, ni lo logró y solicité cambio de departamento, por suerte en dos días ya estaba fuera de su alcance, de todas formas me quitó la moto asignada, hasta la calculadora, todos los recursos. Luego con el tiempo conversé con un amigo padre de dos chicas, su respuesta fué: tanto lío por un beso, eso no es nada. Lo amistad terminó, porque nunca entendí que quien tiene hijas, madre y esposa se ponga a favor de un acosador.
Para un varón acosado es incluso más difícil confesar el acoso sobretodo si la acosadora es una mujer.
Eso es muy raro, eres un cromañon
De forma general siempre preferi que no me dijeran nada, ni el mas galante piropo, por miedo a tener que oir una indecencia. Ya hoy me tiño las canas, pero como todo el mundo "tuve mis 15". Recuerdo que caminaba por la calle y si venia un hombre de frente, clavaba la vista en otro punto y evitaba mirarles a la cara, ni por casualidad. Todavia hoy me ha quedado la costumbre....Y en la guagua, ademas de poner la cartera para alante, ponia el codo en angulo y si bada mas que me rozaban lo metia para atras para enterrarselo al ofensor. Me acostumbre a esas "tacticas defensivas" y me pregunto por que tiene que ser asi ?, hasta cuando las mujeres tenemos que "defendernos"? Hago la salvedad de que esta conducta violenta y violentadora no es exclusiva de nuestro pais. El acoso a las mujeres en la via publica es un problema serio y muy presente en el mundo. Los paises recrudecen las leyes, se empoderan los movimientos feministas, recuerdo que en Japon hay vagones en el metro, que en determinados
horarios, son solo para mujeres, en fin...pero el problema sigue. Y ni siquiera hablo de la violencia domestica cobtra la mujer !! Pienso que el verdadero avance lo veremoa cuando seamos capaces de educar a nuestros hijos en el respeto a la mujer.
Exactamente, la educacion de los hijos!! No la de la escuela, sino desde la casa. La culpa de todo la tienen padres y madres que durante decenas de años dejaron que se perdieran los valores.
Yo me di cuanta de lo molestas que se pueden sentir las mujeres cuando visité una zona muy popular entre la comunidad gay en España. Estaba sentado en una terraza tomando algo con mi mujer y en un momento en el que ella fue al baño, me empezaron a mirar descaradamente y con insinuaciones un montón de hombres, me sentí muy incómodo y no sabía para donde mirar, en ese momento me di cuenta de lo mal que lo pueden pasar las mujeres en cualquier sitio y a cualquier hora.
MMM Se parecen a las anecdotas eroticas del Marques de Sade.
Si la primera dama, en vez de atea fuera religiosa, lo mas probable es que hubiera confundido a la aparicion punzante con el mismo Espiritu Santo.
El pais con mayor record en estos menesteres, segun lei, es la India, con sus miles de autobuses repletos de pasajeros y donde los hombrtes, como sus deidades, tienen multiples manos muertas.
Aprovecho esta publicación para hablar sobre la situación en la Beca de la UCP Varona, que las estudiantes deben vivir con las ventanas clausuradas y sin poder salir solas ni de noche debido a los hombres acosando constantemente. Quien garantiza la seguridad y el bienestar de estas jóvenes que están estudiando una carrera universitaria, por demás pedagógica.
Tolerancia cero hacia cualquier forma de acoso y humillación de cada persona. Es un campo vasto de análisis integral donde debemos continuar identificando los pasos a dar para la eliminación de este fenómeno y no haya quien tenga que vivir experiencias como las que se denuncian en el trabajo.
Yo tambien lo vivi muchisimo de jovencita en las guaguas, en las playas, en las calles, hace años que sucede eso...y sin solucion ni ahora que lo visualizan aqui va a tener solucion desgraciadamente. Este articulo caera en saco roto, y todos los años vendran jovenes periodistas a volver a hablar d lo mismo una y otra vez asi año tras año. Lo peor no es eso, lo peor es cuando el jefe te pide favores sexuales a la cara y por no darselos te maltrata psicologicamente, minimiza tu trabajo o favorece a alguien con menos nivel que tu. El tema de los acosadores en las guaguas es solo la punta de un problema muchisimo mas complejo que se vive en absolutamente todas las esferas de la sociedad. Eso chicas sigue sin solucion.
Seguimos en una sociedad machista y
misogina...ojala y cambie algun dia.
Dejando la hipocresía a un lado. Una vez tuve que coger por el cuello a un depravado en una guagua que estaba acosando a una muchacha y bajarlo de mala manera. Pero hay que ver a veces de que manera se visten y si el que le dispara es bonito o no. Cárcel para los depravados pero hay que revisarse. No hay justificación para andar medio desnudo en lugares públicos. Si yo, hombre heterosexual, ando en licra con todo marcado y me piropea un homosexual no me puedo molestar cuando me diga " Mátame cazador". Repito, cárcel o institución psiquiátrica para los depravados, pero no me digan que para llamar la atención de una muchacha no le diga "Si cocinas como caminas me como hasta la raspa"
Tuve un romance con una colombiana pero a ella le gustaba que la desearan y que me metiera con ella, no es lo mismo que te permitan de antemano, a que de la nada te imagines que una mujer quiere que te le acerques sin decir nada, por favor estar aquí, las mujeres cuando quieren ese tipo de atención lo piden claro, no andan callándose ni diciendo no cuando supuestamente quieren decir si. Eso viene de ver tanta pornografía y después creer que el mundo funciona como en la pornografía. Busque una mujer que le dé atención o entrada, si quiere aferrarse a alguien sexualmente, aunque no sea bonita, pero al final tiene lo que usted desea: una qka, ¿usted no quiere llegar hasta el climax? Busque una mujer que aunque no sea una modelo, se lo permita y lo busque con pasión y déjese de buscar donde no lo llaman ni hay
El trabajo está bueno, pero la ultima frase le quita efecto y seriedad por innecesaria y absolutista. Si de verdad "en pleno siglo XXI, casi todas las cubanas se han sentido alguna vez desnudas con la ropa puesta", no basta con decirlo, hay que demostrarlo.
Nada válida el derecho al acoso. ¿Quién dice que por tener saya o short estoy legitimando este acto? Hay que EVOLUCIONAR.
He leído este artículo y me siento eludido. Yo soy varón heterosexual y desde que tengo uso de razón me he sentido acosado por mujeres y por homosexuales. Las primeras me obligaban incluso a besarnos con la amenaza de que si no lo hacia no era hombre y otras me decían que tenía que hacer el papel de hombre. Cuando tenía 9 años fui volado por 2 hermanas de mi vecindario, literalmente me obligaron y ellas tenían 13 años una y la otra 14. Según fui creciendo las cosas empeoraron, no me considero un hombre agrasiado, siempre fui delgado y un poco alto pero nada que sobresaliera de la media.
En la secundaria las niñas me provocaban, iban a mi casa a buscarme. Recuerdo que tenía una novia de besitos y siempre la respete, al punto que no tuvimos sexo y ella creo que lo hubiera echo con gusto pero como yo no sentía verdadero amor por ella me parecía que seria lastimarla por gusto porque no la veía como mu esposa futura.
Hoy tengo 45 años y nada ha cambiado, hasta las profesoras de mis hijos se me insinúan, me hacen invitaciones quizás porque tengo una buena posición económica y estoy casado con la madre de mis hijos hace más de 20 años. Ha sido la unica mujer en vida en todos esos años y no la cambiaría por ninguna y sin embargo no han cesado los intentos de socavar mi integridad moral.
Pregunto: soy un caso aislado o los hombres también somos acosados?
Estoy de acuerdo con ud, aunque ya ese seria otro tema: La auto-objetivizacion de la mujer por nociones subdesarrolladas de validacion personal. Muchas mujeres cubanas aprehenden que tienen que "gustarle al macho". La sociedad misma, la comunidad, la familia... No duda en etiquetar y hasta tachar de "rarita" a una muchacha o mujer que esté sin pareja o que muestre que su prioridad no es "lucir". Es como si careciera de determinada aptitud o capacidad, o como si tuviera algún problema. Por ahí las miden, a veces, hasta para valorar su lugar en un colectivo de trabajo, por muy valioso que sea su aporte profesional. Entonces, la mujer se siente obligada a hacer lo máximo posible por atraer la mirada masculina. Todo esto es, por supuesto, a nivel casi inconsciente, y tampoco es a un 100%. Pero así funciona.
A ver, lo que ud. Sugiere es que si el hombre acosa a la muber es un pervertido a condenar y si la mujer o el lgbti acosan es porque tienen la autoestima baja por culpa de la sociedad patriarcal y los hombres? No me diga!
Eso no es lo q dice el artículo. El artículo tiene otro discurso más objetivo y se centra en e l acoso a la mujer. Acoso es acoso y respeto es respeto. No es otro tema como ud. dice. No hay justificación.
Es como hablar del racismo hacia el negro y no hablar de algunos casos de racismo inverso como el que yo padecí, de negros hacia blancos, o justificarlo porque han sido víctimas antes. Lo que no quieras para ti no lo hagas a los demás. Si actuamos igual que los que criticamos, para qué los criticamos? La única excepción a esto es una guerra militar donde el objetivo es reventar al otro bando lo más rápido posible sin que te revienten a ti o a los tuyos, y eso es un evento muy extremo y raro. No es aplicable a la vida cotidiana en comunidad pues se volvería una selva. Lo de justificar el acoso de mujeres a hombres está mal. No obstante ese fenómeno es muchísimo menor que el de hombres a mujeres.
Lo somos, lo peor es que mayormente nisiquiera se nos reconoce como víctima, solo como perpetradores.
Es lamentable que sucedan cosas como estas que se narran en el artículo, y por supuesto, hay que luchar contra estas manifestaciones de comportamiento antisocial asociado a la violencia contra las mujeres.
Pero, no es menos cierto que en muchas ocasiones, incluso acompañadas por sus parejas masculinas, las mujeres aunque vestidas, andan desnudas en la calle!! Sobre esto también hay que educar!!
Si, y no se trata de que el estar escasamente vestido le de pie a otros para meterse contigo, no es eso lo que muchos queremos decir cuando hablamos de la ropa, se sabe muy bien que eso no es una justificación ni da algún derecho o poder. Se trata de que algunas modas que se han popularizado en las últimas décadas en nuestro país rayan demasiado la indecencia y que en muchas ocasiones incluso se lo ponen a los niños/as que no tienen idea. Lo desagradable que es ver a una niña bañada en colorete, lapiz labial y forrada con ropa que muestra casi tanta carne como un traje de baño que no se vería mal en una señorita florecida... Y es lo que más me duele porque sabemos que al final los adultos les imponen estas modas a sus hijos que al final los niños termina haciendo suyas. Hay edades para todo y para enseñar nalga yo creo que pueden esperar a la adolescencia.
Lo que hay que hacer es poner leyes duras y ya y que se cumplan y pagarles bien a la policía, cárcel para el acosador aunque sea un piropo incluyendo pena de muerte
Es triste y doloroso que en nuestra sociedad ocurran actos como este tan denigrante deberíamos poner freno total a estas acciones denigrantes que van en contra de la integridad de la persona, lamentablemente mientras exista el ser humano ocurrirán hechos similares y quizás peores. Ahora bien no es que sea el caso pero debemos tener también un aparte para esas damas que andan por las calles con unos shores que es similar a tener todo su cuerpo al descubierto, pienso que hay damas, sobre todo jóvenes que le gusta enseñar más de la cuenta en la vía pública y deben llamarse a reflexión