Dos cuestiones esenciales para Cuba: Preservar y desarrollar el potencial humano y conectar la ciencia con la economía

De la investigación espacial a la neurobiología y el código cerebral, la electrónica y la cuántica, la biotecnología y la edición genética… La ciencia y la tecnología avanzan con celeridad y con ellas nuestros modos de vida y nuestra percepción del mundo. Foto: Imagen ilustrativa.
En cada detalle, cada avance y cada desafío en nuestra vida como seres individuales y como especie, la ciencia y la tecnología están actualmente más presentes que nunca antes en la historia. Los saltos son mayores, y los cambios, más acelerados. La ciencia y la cultura científica, la innovación, son hoy, más que de una élite, asunto de toda la sociedad, claves para situarnos en el mundo y comprender dónde estamos y hacia dónde vamos.
De lo microscópico a lo macro, de lo lejano más allá de la frontera terrestre a lo cercano y más cotidiano y aparentemente insignificante y hasta nuestro interior; de lo objetivo y palpable, lo físico, lo químico, lo biológico, a lo subjetivo, la psiquis, las ideas y modos de hacer; de lo imprescindible a lo que, incluso, muchos consideran superfluo…
De la agricultura, la medicina y la calidad de vida, la energía y la movilidad al entretenimiento, el aprendizaje, el empleo y las relaciones humanas, la comunicación, la economía y la política (porque es imprescindible en política gestionar muy al tanto de y empleando las herramientas y oportunidades que ofrece la ciencia). Y algo que lo engloba todo: la sostenibilidad, la conservación de la (nuestra) naturaleza para asegurar el futuro de la humanidad en un momento de graves riesgos para su supervivencia.
Nos vamos familiarizando, o descubriendo a diario en nuestro móvil de millones de transistores en su pequeño procesador (en cuya tecnología, de paso, se expresan fenómenos, estructuras, escalas o ramas de la física como la cuántica, la miniaturización, la nanotecnología y los nanosistemas) términos como cuarta revolución industrial, sistemas ciberfísicos, biónica, edición genética, geoingeniería, exoplanetas, código cerebral, inteligencia artificial, metaverso, realidad aumentada, internet de las cosas y bots conversacionales que pudieran convertirse en nuestros asistentes…
Es una revolución científica y tecnológica que avanza aceleradamente en todos los frentes de la existencia humana y cambia los modos en que vivimos, producimos, nos relacionamos, consumimos, nos alimentamos, trabajamos y asimilamos la realidad… En parte importante, mira a las necesidades más acuciantes de la humanidad (desde alimentación y medioambiente a virus y enfermedades crónicas y emergentes, incluidos los ODS de la ONU).
Pero hay otra parte en la que surgen debates y alertas relacionados con la ética (edición genética, IA, privatización de la ciencia y ciencia cerrada frente a ciencia abierta y colaborativa como patrimonio de la humanidad, militarización de la ciencia y la tecnología), en la que los intereses de grupos de poder y políticos, los rejuegos geopolíticos y la competencia por mercados y ganancias condicionan la investigación y elitizan la aplicación de los resultados de la ciencia, perpetuando esquemas de desigualdad y exclusión.
Y uno de los retos de la ciencia es hoy, precisamente, llegar más rápido a su concreción en beneficios para todos, con equidad e inclusión y como un derecho humano, en los frentes donde más lo necesita la humanidad.
Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.
Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas... (Artículo 27, Declaración Universal de los Derechos Humanos)
Es un sector para el que se requieren fuerte inversión pública continua, fortalezas constantes en el sistema educativo desde el nivel básico hasta lo informal y en redes de investigación, alianzas y colaboración, estructuras que dinamicen la puesta en práctica de resultados e innovación y una ética que acerque a los científicos a las soluciones de los problemas contemporáneos de la sociedad.
En ese contexto, Cuba ha desarrollado en las últimas décadas un sistema de investigación, desarrollo y producción de ciencia y tecnología enfocado en las necesidades socioeconómicas, a pesar de situaciones adversas y una economía de país subdesarrollado.
Sobre estos temas, a propósito del Día de la Ciencia Cubana, conversamos con Carlos Rodríguez Castellanos, doctor en Ciencias Físicas, profesor de mérito de la Universidad de La Habana, académico de mérito y vicepresidente de la Academia de Ciencias de Cuba.

Cuanto más avanza la ciencia y se abren caminos hasta hace poco insospechados, más se necesita que sean centrales la ética científica, el bienestar y la dignidad del ser humano. Foto: Archivo.
Doctor, el contexto científico está cada vez más presente en la vida humana, se ha hecho más cotidiano tanto en noticias como en presencia concreta en lo que usamos (de la comunicación y lo doméstico al deporte, medicina, educación, oficina, cultura...), consumimos, vemos, pensamos. Se ha hecho tan parte de lo cotidiano, que para nosotros muy frecuentemente pasa desapercibido el real peso de lo tecnológico en nuestra vida.
Tenemos más conocimiento del mundo y de nosotros, la ciencia aporta cada día más soluciones y respuestas, pero, a la vez, en una compleja situación mundial, como ciudadanos sentimos mayor incertidumbre (“permacrisis” fue la palabra del año 2022 para el diccionario Collins, pero ya se hablaba de “pancrisis”) y la noción de que son mayores los desafíos.
¿Cómo influye este escenario en los objetivos de la ciencia y en el trabajo de los científicos?
–La ciencia es universal en sus métodos y en la validez del conocimiento que crea. Sin embargo, de un país a otro varía mucho la forma en que esa ciencia universal se produce y se conecta con el resto de la sociedad, especialmente con la economía. Las actividades científicas son actividades sociales y están, en gran medida, determinadas por los contextos en que se desarrollan.
“En el mundo profundamente desigual en que vivimos, los escenarios nacionales para la ciencia son muy diversos. Hay diferentes capacidades, tanto de producir como de aplicar los conocimientos científicos; diferente disponibilidad de recursos humanos y materiales para la investigación científica; diferentes necesidades sociales e intereses dominantes, lo cual determina en cada país una agenda científica específica, con diferentes objetivos y prioridades para asignar los recursos disponibles.
“El contexto global está cambiando muy rápidamente, y eso influye sobre todos, aunque no de la misma manera. El mundo unipolar que emergió hace 30 años se fragmenta en bloques que compiten por la hegemonía. La pandemia, que aún no desaparece, ha producido una crisis global, de la cual los países se recuperan de forma lenta y desigual. El cambio climático amenaza con convertirse en una catástrofe para nuestro planeta y reclama con urgencia una ya muy demorada transición energética que detenga el calentamiento global. También se producen cambios importantes a escala regional y local. Al mismo tiempo, somos testigos de la cuarta revolución industrial, también llamada industria 4.0, generada por el acelerado avance de las tecnologías de la información y su penetración en todos los campos de la actividad humana, que ofrece nuevas oportunidades para el progreso y también amenazas de crecientes desigualdades.
“En ese escenario, complejo y desigual, vivimos y trabajamos todos, incluidos los científicos. Y su impacto, que no es el mismo en todas partes, no solo influye, sino que, en buena medida, determina los objetivos de la ciencia y la actuación de los científicos a escala nacional y local.
“La idea de la ciencia como una empresa global, en la que participan libremente ciudadanos del mundo movidos por la curiosidad científica, es una quimera que muy poco tiene que ver con la realidad. Los científicos son seres sociales, necesariamente vinculados a las condiciones en que viven y trabajan”.
En la línea de “permacrisis” o “pancrisis”, de mayores requerimientos que plantea el mundo actual, de contradicción entre un cúmulo de conocimiento y tecnología sin precedentes y la permanencia de problemas como la desigualdad en el acceso a servicios básicos, alimentos, desarrollo y bienestar, ¿cuáles son o debieran ser las prioridades o líneas principales en la actividad científica si se toman en cuenta las necesidades de la humanidad?
–La ciencia debería tener una prioridad absoluta: contribuir a evitar el peligro de que la humanidad desaparezca producto de las guerras, de la destrucción del medioambiente y de las profundas desigualdades que la desgarran.
“Hay prioridades bien estudiadas y definidas en los objetivos del desarrollo sostenible (ODS) de la agenda 2030 que promueve la ONU. Globalmente, sobran los recursos, los conocimientos y las tecnologías para cumplirlos, pero el acceso a los mismos es muy desigual y se requiere una transferencia efectiva desde los países ricos a los pobres.
“Sin embargo, hoy predominan esencialmente los intereses de preservación de privilegios y dominación, las transferencias necesarias no ocurren y lo más probable es que los ODS-2030 no se cumplan. La mala distribución de las vacunas contra la covid-19, la resistencia a la transición energética hacia las fuentes renovables de energía, la competencia por el dominio del espacio extraterrestre y la nueva carrera armamentista son solo tristes ejemplos del predominio del egoísmo y el hegemonismo sobre los intereses vitales de la humanidad”.
La multiplicación de canales de información y comunicación y el auge de las redes sociales digitales han generado, paradójicamente, un auge de fenómenos como la infodemia, la desinformación y los bulos (desde noticias poco fiables hasta maliciosas y falsas), que afectan la toma de decisiones de los ciudadanos y sus nociones sobre la realidad, incluidas no pocas cuestiones relacionadas con la ciencia.
¿Puede considerarse el de la comunicación uno de los retos que afrontan hoy los científicos? ¿Cómo enfrentar desde la ciencia estas tendencias?
–La información es hoy en día un reto para todas las personas, incluidos los científicos. El acceso a una información de calidad, concepto que habría que definir correctamente, debería tratarse como un derecho humano.
“En este momento apenas contamos con la cultura y la educación del espíritu crítico para protegernos de estos flagelos que mencionas, pero creo que hace falta más. Además, el ‘orden informativo’ es muy injusto: tenemos diferentes oportunidades de participación en los canales de comunicación y de acceso a la información.
“Necesitamos reglas de convivencia y gobernanza democrática (no de censura) en este ámbito. Quizás las ciencias, sobre todo las sociales, puedan contribuir a crearlas y a generar consensos en torno a ellas. De nuevo, el problema no es puramente científico, pero la ciencia puede ayudar”.
Ciencias naturales y, dentro de estas, las de la materia; ciencias de la vida, ciencias humanas y sociales… Hoy son cada vez más presentes términos como interdisciplinariedad y trabajo en equipo, se llegan a difuminar las fronteras entre las ciencias. ¿Cómo se da hoy la interacción entre científicos de las ciencias naturales o de la materia y de las ciencias humanas y sociales?
–Los conocimientos son herramientas que se utilizan para resolver un problema. El carácter disciplinario o multidisciplinario del trabajo científico depende de la naturaleza del problema a resolver y de las herramientas que se necesiten para hacerlo.
“La tendencia dominante de la ciencia durante el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX fue el abordaje de problemas internos a las disciplinas que fueron surgiendo, y cuya solución era necesaria para el avance y consolidación de las mismas. O sea, utilizar los conocimientos existentes para obtener nuevos conocimientos de la misma disciplina. Eso generalmente supone una simplificación o idealización de los problemas, para mantenerlos dentro de los límites de una disciplina. Ese tipo de investigación es importante y seguirá existiendo, pero en la medida en que se abordan situaciones más complejas, nos movemos hacia las fronteras entre dos o más disciplinas. En definitiva, las disciplinas son una creación humana, la realidad es multidisciplinaria.
“En la segunda mitad del siglo XX, la penetración de los conocimientos y métodos de unas ciencias en otras, en particular de las ciencias básicas en las ingenierías, las ciencias de la vida y la medicina, fue un acelerador del progreso científico y tecnológico. Este proceso ocurre hoy en nuevos campos esencialmente multidisciplinarios como las nanotecnologías, la nueva biología, la inteligencia artificial, la información cuántica, etc. No desaparecen las disciplinas, sino que la actividad científica se concentra en áreas de frontera donde convergen diferentes disciplinas.
“Cuando se trata de aplicar la ciencia a la solución de problemas reales, cuando se trata de innovación, casi siempre hay que resolver problemas que se salen del marco de cualquier disciplina y se necesita el concurso de varias. Como regla, los cambios tecnológicos requieren cambios de la actitud de las personas, de su capacitación, sus costumbres; plantean cuestiones éticas, legales y, sobre todo, económicas. Es imprescindible el concurso de las ciencias sociales. Piénsese, por ejemplo, en la introducción de semillas genéticamente modificadas en la agricultura. O en la creación de una red energética local basada en el uso de las fuentes renovables de energía disponibles en una comunidad. Hay muchas experiencias que muestran cómo una innovación tecnológica, potencialmente beneficiosa, ha fracasado o resultado contraproducente por no acompañarse de un estudio de los factores económicos y sociales relevantes y de la preparación adecuada de las personas que estarán involucradas en los cambios. La innovación es una mezcla de tecnología, economía y sociología.
“Por otra parte, las ciencias sociales, que estudian problemas de la mayor complejidad y donde predominan los métodos cualitativos, se benefician de forma creciente del empleo de métodos cuantitativos surgidos en las ciencias básicas y las ingenierías, sobre todo con el desarrollo de la computación y la emergencia de la ciencia de datos y de la inteligencia artificial. Esto generalmente requiere el trabajo conjunto de especialistas de diversas disciplinas, acostumbrados a operar con herramientas diferentes. Por ello encuentra oposición en ocasiones, pero cuando se logra, revela aspectos de la realidad que parecían invisibles con los métodos tradicionales.
“En nuestro país, donde la ciencia está fuertemente orientada hacia la innovación, hay tradición y muy buenos ejemplos de trabajo multidisciplinario, pero estamos lejos de utilizar a plena capacidad el potencial existente. En las universidades, por ejemplo, las estructuras docentes están organizadas por disciplinas y carreras, lo que crea barreras administrativas y culturales que dificultan la cooperación entre ellas. Cuando logramos vencerlas, y hay muchos buenos ejemplos, se manifiesta todo el potencial científico disponible y se alcanzan resultados más completos, de mayor impacto.
“Hay que decir que trabajar con especialistas de disciplinas diferentes a la propia no siempre es fácil, hay que aprender a entenderse y a respetarse mutuamente. Estas capacidades habría que desarrollarlas más desde las etapas de formación. Son parte de lo que hoy se denomina ‘habilidades suaves’ de los profesionales (del inglés soft skills), que deben complementar a las ‘habilidades duras’ relacionadas con el dominio de una especialidad”.

El desarrollo de la biotecnología, su aporte económico y su integración con el sistema de salud son, por mucho, el ejemplo emblemático, pero no el único, del potencial científico de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Cuba ha desarrollado una tradición y una red científicas aun siendo un país subdesarrollado, con una economía afectada por problemas estructurales y factores externos, con los retos que impone el cambio climático, una dinámica demográfica negativa y déficits en la producción de alimentos y en otros sectores claves.
¿Cuál es el potencial de la ciencia para contribuir al desarrollo social y económico de la nación? ¿Qué factores, financieros y de otro tipo, afronta hoy la ciencia cubana para desplegar plenamente ese potencial y que sus resultados se conviertan en innovación?
–A lo largo de más de seis décadas Cuba ha construido un potencial científico organizado, con profundas raíces en la cultura nacional y muy comprometido, desde su nacimiento, con el progreso de la nación. Esto es una incuestionable fortaleza, que ha demostrado su capacidad de resolver importantes problemas y contribuir al desarrollo del país, ganándose la confianza de todo el pueblo y sus autoridades.
“El desarrollo de la biotecnología, su aporte económico y su integración con el sistema de salud son, por mucho, el ejemplo emblemático, pero no el único. Su papel determinante en el enfrentamiento a la covid-19 es una página gloriosa de la ciencia cubana. La emergencia de un ‘sistema de gobierno basado en la ciencia y la innovación’ sistematiza y da continuidad a experiencias previas, surgidas del liderazgo de Fidel.
“Por otra parte, en las condiciones de Cuba, que tú mencionas en la pregunta, y en las del mundo en que vivimos, no parece haber para nosotros otra vía de preservar nuestra soberanía y garantizar el progreso con justicia social que el empleo intensivo de la ciencia y la tecnología en todas las esferas de actividad y a todas las escalas (internacional, nacional y local). Para Cuba es esencial alcanzar la soberanía en algunos sectores básicos como la alimentación y la energía, y reinsertarse en la economía global con productos y servicios competitivos, de alto valor agregado. Eso solo será posible combinando inteligentemente los recursos de que disponemos con nuestras capacidades de ciencia e innovación.
“Sin embargo, hay que tener en cuenta que nuestro potencial científico también ha sufrido el impacto de la insuficiente inversión en las últimas tres décadas. Un informe de la Academia de Ciencias de Cuba de hace 10 años calificaba nuestro sistema de ciencia, tecnología e innovación como ‘pequeño y débilmente conectado’. Me parece que en los últimos 10 años se ha avanzado en las conexiones internas ciencia-empresas y ciencia-Gobierno, pero en términos de recursos humanos y materiales para la ciencia y la tecnología no se ha logrado revertir las tendencias negativas.
“Es necesario aumentar la velocidad de las transformaciones previstas, especialmente en el sector empresarial, y desplegar nuevas formas de fomento del potencial científico. Hay dos asuntos esenciales: la preservación y desarrollo del potencial humano y la conexión de la ciencia con la economía, que es lo que puede generar recursos para impulsar todo lo demás. Al mismo tiempo, necesitamos una estrategia de ciencia e innovación que nos ayude a concentrar los esfuerzos en la solución de los problemas cardinales, con integralidad y objetivos a corto, mediano y largo plazos”.

Uno de los grandes retos contemporáneos es preparar a un ser humano con pensamiento creativo y crítico en un mundo crecientemente tecnologizado. Que tenga habilidades y herramientas tecnológicas, pero que no sea dominado por las tecnologías. Foto: Archivo
Un mundo más tecnologizado y donde la ciencia influye cada día más en la economía de países, en el enfrentamiento a retos que tienen que ver con la supervivencia de la humanidad y en cada aspecto de la vida de las personas, implica indudablemente la necesidad de ciudadanos más informados.
¿Qué retos plantea esa necesidad en la educación continua desde la infancia? ¿Cómo concibe la educación para la ciencia desde edades tempranas en un país como Cuba?
–La educación humanista, patriótica y científica, masiva y de calidad, es la base de todo. Y la educación dura toda la vida, aunque cumple diferentes funciones en diferentes etapas.
“En relación con la educación científica en las edades tempranas, más que trasmitir información, lo importante es generar amor por el estudio y el conocimiento, enseñar a pensar, a razonar correctamente, a buscar y valorar las evidencias. Sobre esta base sólida se construyen en etapas posteriores los conocimientos específicos y se educa a un ciudadano que continuará aprendiendo toda su vida, desarrollará un pensamiento crítico y será un ávido receptor de la información científica y tecnológica que reciba por todos los medios.
“En la educación científica, desde las edades tempranas hasta el ciclo básico de las carreras universitarias, la enseñanza de las ciencias básicas, especialmente de la Matemática, juega un papel fundamental. Nos encontramos en el Año Internacional de las Ciencias Básicas para el Desarrollo Sostenible, proclamado por la ONU. Esta iniciativa enfatiza en la importancia estratégica de la conexión de las ciencias básicas con todas las demás ramas de la ciencia y la tecnología y en su repercusión, directa e indirecta, sobre los objetivos del desarrollo sostenible.
“Es una buena ocasión para revisar el estado de las ciencias básicas en nuestra educación a todos los niveles, que se ha debilitado bastante en los últimos años, y emprender iniciativas para su fortalecimiento”.
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Felicidades en el Día de la Ciencia cubana a todos los trabajadores de este sector. Muy buena entrevista, felicitaciones al periodista y al Vicepresidente de la Academia.
Muy sólido, y medular ,.El trabajo en equipo fundamental y Cuba es el mejor país q lo pueda hacer
Excelente reflexión, un análisis sintético y profundo de la ciencia actual y su contextualización al país
Felicidades a los cientificos y a la ciencia...sin ella seria imposible la sostenibilidad de la vida...imagineses ud el siguiente ejemplo: gracias al desarrollo de las ciencias quimicas hoy la agriculturs mundial dispone de 185 millones de ton anuales de fertilizantes y casi 5 millones de ton de excelentes plaguicidas sin los cuales seria imposible hablar de rendimientos , de produccion y de alimentacion humana, animal y de desarrollo de la sgroinfustria alimenticia, y de materias primas para la vida.. ahora ciencia y tecnica para optimizar su uso mas racional y de preservacion medio ambiental... . reitero felicidades.
No acabo de ver correspondencia entre resultados científicos, reconocimiento y remuneración salarial a los científicos.
Tampoco hay correspondencia entre los resultados investigativos de nuestros científicos y los resultados productivos. Al menos en la agricultura no existe esa correspondencia de resultados investigativos-producción
Ni tampoco el efecto económico de los resultados investigación. El Ministerio de la Agricultura tiene 16 Institutos de Investigación. Cuantos resultados científicos están aplicados a la producción agropecuaria.
Otro tanto es el éxodo de universitarios al sector privado cubano. Y lo peor la emigración al exterior..
Pues El Catalán lleva mucha razón. Muchos colegas de la Universidad Agraria de La Habana (UNAH) hoy han encontrado sus realizaciones profesionales en Universidades de la República de Ecuador y México
La gran respuesta a esa gran alternativa: Cómo se va a preservar el “Capital Humano” en Cuba?
El poco que queda.... además, la produccion de alimentos es algo en lo que nos va la vida, y no acaba de despegar...la producción azucarera es otra de los talones que hemos tenido, porque, porque se ha descuidado...resultado, un plan que prácticamente no abastece el consumo interno, entonces, como vamos a avanzar en las producciones que llevan azúcar y sus derivados...
El plan de producción de azúcar de esta zafra es de 455200 toneladas y de ellas 90000 serán exportadas. En cualquier zafra azucarera de Cuba entre los años 1868-1878 (Guerra de los 10 Años) se produjo más azúcar que la que nos estamos proponiendo para la zafra 2022-2023. Mi pronóstico personal es que se va a producir menos de 300 mil toneladas. Esto no hay ciencia ni innovación que lo salve y si no demos tiempo al tiempo.
Esa misma pregunta me hago, que se va hacer, qué estrategia hay en corto y mediano plazo para proteger a nuestros profesionales, científicos e incluso técnicos con un alto conocimiento y la fuerza menos preparada pero no deja de ser importante para desarrollar todas las esferas económicas
Lo que se va a hacer nadie lo sabe. Lo único que sabemos es que el número de técnicos y especialistas de alto nivel que llegamos a formar que van en busca de nuevos horizontes de realización en otras latitudes, es cada vez mayor. Se erosionan nuestros recursos humanos y el precio económico de ese indeseable fenómeno, nadie se ha dignado a calcularlo.
Hay que estimular al capital humano. Se debe acabar de arreglar la piramide invertida donde alguien que no estudio gana mas que el que hizo un doctorado, Estimular es que ganen un buen salario, que puedan acceder a una casa, carro con su dinero,, sino van a emigrar. ahora mas con la nueva ley de USA, con la cual pueden desangrar nuestro pais de la capa del conocimiento.
Hay que estimular al capital cientifico humano. Se debe acabar de arreglar la piramide invertida donde alguien que no estudio gana mas que el que hizo un doctorado, Estimular es que ganen un buen salario, que puedan acceder a una casa, carro con su dinero,, sino van a emigrar. ahora mas con la nueva ley de USA con la cual pueden desangrar nuestro pais de la capa del conocimiento.
Nos preocupamos por el capital humano y la inmigración, pero, nadie, señala que menos del 50%, de los graduados universitarios en Cuba, no trabajan en las ramas que estudiaron, esto, también es peligroso para el desarrollo pues se pierden grandes sumas de recursos en su preparacion
"Para Cuba es indispensable alcanzar la soberania alimentaria"
Como ?? si todo lo importamos ??
Si es preferible gastar miles de dolares en un barco de pollo que invertirlos y construir granjas avicolas..
El hombre necesita, en primer lugar, comer,...antes de hacer...
A propósito no se ha hablando más de las 63 medidas. Sería muy bueno que se diga cómo marchan.
Muy completo el artículo pero me deja muchos interrogantes ?? Hablamos de soberanía alimentaria, energética, Informatica y otras más y todavía nos falta mucho camino por recorrer para lograrlas . No estamos en condiciones de preservar el capital humano en estos momentos y hace mucho pero que muchos años que los resultados científicos cuesta trabajos aplicarlos en la producción . Cuantos doctores , investigadores titulares y de otras categorías no tenemos en nuestros centros de investigación ?? Yo creo que el reto está que con todos estas dificultades tenemos que hacer algo distinto para lograr crear las riquezas que garantizarán el desarrollo de nuestro país . Y por supuesto muchas felicidades a los científicos cubanos.
La Ciencia no organiza los escenarios productivos. Intervienen en ellos cuando están organizados. Esa es las ncikka razón por la que generalizar resultados en la producción resulta ser tan difícil y siempre se añade cómo reclamo en la mayoría de los balances de Ciencia y Técnica de nuestros centros de investigación y de formación del profesional
Raul, tomando como base alggunas de sus palabras, algo que me llemó la atención fue la reciente visita de nuestro presidente a Matanzas, donde se expusieron todas las potecialidades de la provincia, entre ellas Varadero - para el turismo, extensiones de tierra fértiles con que cuenta la región y mucho más. Lo que no vi, por lo menos en el artículo elaborado al respecto, fue el cómo aprovechar todas esas poteciialidades para incrementar las producciones. Espero esto se haya discutido y llegado a conclusiones positivas para el bien común
Pues apúrense de preservar el capital humano antes que sea tarde
Tal vez podamos preservar una parte del capital humano que nos va quedando pero lo cierto es que recuperar lo que un día llegamos a tener será misión muy difícil a corto plazo. Se han ido muchos especialista, profesores, investigadores, obrero de altísima calificación y no creo que por el momento se pueda detener ese fenómeno tan indeseable
Mucha ciencia, pero no hay boniato, ni yuca, ni arroz, ni frijoles, ni leche, ni carne..... ¿entonces?
Excelente artículo. Plantea la pregunta del "cómo"
Bueno, lo primero yo creo es, como mismo se logran encadenamiento entre carreras y entre empresas, lograr que el vínculo entre academia y entidades productivas sea mutuamente beneficioso, en ambas direcciones, sin querer someter a las entidades productivas al programa de un doctorado que le interesa a X, ni forzar a las academias a solamente concentrarse en el aspecto industrial que le dará mayores ganancias a Y. En este sentido, existen productos generados por la academia que requieren para validar su calidad real el paso del tiempo, décadas a veces, porque los fenómenos que enfrentan son acumulativos. Un ejemplo sería el cemento de bajo carbono hecho con un % de arcilla (algo prohibido en los manuales tradicionales por ls retracción y expansión) pero se trata de una arcilla especial calcinada. Hay que hacer edificios piloto con él, y esperar años a ver si se fisuran, si son porosos, o si tienen una resistencia igual o mayor con menor coste. Ninguna fábrica de cemento hará grandes volúmenes ni ninguna obra importante lo empleará sin la validación del paso del tiempo, las dosificaciones normadas, etc. Eso se interpreta en los medios y eventos científicos, donde no invitan proyectistas, constructores ni directivos de cementeras, como poco interés de aplicar resultados a la producción. En realidad es responsabilidad ante los clientes y obras. Ud. no puede emplear un producto sin DITEC, incluso con DITEC tiene que tener dosificaciones normadas, en condiciones reales, no en la probetica de un laboratorio.
Otras veces, se hacen eventos de temas X y se habla del diseño de sistemas automáticos de climatización o calderas, y no se invita a COPEXTEL, CEDAI, ALASTOR, que son los que lo harán... O no.
En las entidades productivas se hace ciencia, que responde a problemas reales, en equipos multidisciplinarios, y eso sí se queda engavetado, pues son aplicaciones comerciales, que no pueden entregárselo a la academia para que las publique en internet o use para otros fines docentes, sin mencionar ni al autor original, pero al mismo tiempo a las OSDE no les interesa más allá de "cumplir" con un Forum, pues el dinero de innovación sirve para cubrir deficits monetarios y para financiar (eso sí) eventos de administración y gestión a todo tren.
Debemos aprender del sistema norteamericano de ferias populares de ciencia y contratos cooperados Universidad-Empresa, donde si Ud. publica lo que no debe lo muelen, pero si es útil lo estimulan. Nuestro sistema de forums está muy encajonado.
Muy de acuerdo pero ¿Quien establece politicas y un cronograma concreto de implementación para lograrlo? El país vive fundamentalmete de remesas enviadas por capital humano que lo abandona. De ¡¡¡exportación!!! de servicios prestados por capital humano (colaboración) q ue también lo abandona aunque sea temporalmente. De turismo, a donde ha migrado una parte no despreciable de la fuerza profesional. El adulto responsable que se plantea un proyecto de vida y autorrealización personal y profesional sin abandonar la ética, ve emigrar como único camino. Entonces, ¿Cómo se manifiesta en la vida real, en la práctica, el propósito de preservar el capital humano? ¿Quienes van a ser los profesionales, técnicos, obreros especializados que concebirán y realizarán el enlace fructífero de ciencia y economía? ¿Qué actividades y ópticas sustituirán a todas las que favorecen que la gente se vaya? Esto se está dejando para "cuando haya condiciones"... Pero el problema es que nunca las condiciones son lo suficientemente buenas; y cuando no es pito es flauta. Cuando Venezuela todo se cogió para la Batalla de Ideas, de la que hoy no queda ni el recuerdo. Cuando Obama dió un filito, se decía que aquel era el momento de mas peligro, que era la variante más agresiva del bloqueo por lo solapada... Nunca es el momento para pensar en que sin cubanos con raíces y con sentido de pertenencia, no hay Cuba. Eso también es pensar como país.
De la Teoría a la práctica. Hay que hacer ?es fase vieja y la nueva etapa donde se hizo.donde esta hecho ,las innovación científica donde se pusieron en práctica y decisores verificar el resultado. Y otra cosa arreglar la pirámide que sigue invertidad.porque sino se estimula al capital humano .se desvalora y emigra.Los experto en economía tener cuenta con la sabiduría popular que veces tiene argumento y opinión muy valiosa
El tema del capital humano es clave. Hay que lograr la estrecha conexion de los cientificos y academicos con los tecnicos y obreros para que los resultados se concreten en resultados concretos cono alimentos en manos de la población.
Igualmente hay que revertir la tendencia acrual de liberalizar los salarios y otros pagos y restarle importancia a la capacitacion para la tarea que se realiza. Hoy ua hay salarios que rebasan el maximo definido de 10 000 cup y se ocupan puedtos sin la debida idoneidad demostrada que exige el Codigo del Trabajo. Pido que se publique este conentario que es reflejo de una realidad compartida por todo el pueblo. Creo que este reto debe ser tomado por el MTSS, MEP y MFP con fuerza y seriedad
¿Alguien pudiera explicar por qué en Cuba NO HAY sal?
Qué dice la Ciencia?
¿Cuál es la ciencia que se necesita para producir sal en una isla como la nuestra con más de 5 mil kilómetros de costa? En cualquier momento estamos importándola como ya estamos importando el azúcar. Habían tres cosas que no podían faltar en el hogar de una familia cubana: café, azúcar y sal. Las cosas han dado un vuelco raro y resulta que ahora son tres productos deficitarios que ni la ciencia ni la innovación han podido devolverles el esplendor de producción que tenían en nuestro país. ¿Es que ya no nos quedan científicos e innovadores capaces? Claro que aún quedan muchos pero lo que se sabe de ellos es que no son magos. Aquí hay muchos que saben cómo resolver esta problemática sin tener que concebir "estrategias o planes" que solo saben "apoyar", "continuar", "establecer", "conocer", "profundizar ", "etc."
En el trienio 2020-2022 el mundo fue impactado por una pandemia de dimensiones nunca vistas. En ese contexto, la ciencia cubana, con la participación decisiva de muchos jóvenes, salvó vidas en proporción notablemente superiores que la mayoría de los países.
Eso paso en el mundo entero.
Desgraciadamente para nosotros, la ciencia y la investigación como medio de generarla necesitan de grandes inversiones. En el mundo, la investigación aplicada exitosa es un lujo de los poderosos. Nosotros tuvimos un ejemplo feliz con la biotecnología, pero eso requirió de años de trabajo y bastante inversión, el nivel que se alcanzó en Cuba en esta esfera no fue de la noche a la mañana, ni fué fácil de conseguir. Todos sabemos los problemas que tenemos, cualquiera los puede enumerar con palabras bonitas. El tema es cómo resolverlos... Mi opinión es que por desgracia no estamos en condiciones de generar y aplicar ciencia a gran escala por el momento. Ojalá que en un futuro podamos porque capital humano sobra (o mejor dicho: sobraba)
He ahí el problema, la llamada "Academia" no está conectada con las ciencias económicas y mucho menos con la economía real. Esto parece ser un grave error, la nueva creación o la innovacion sólo se realizan si se vinculan al proceso de creación de riquezas con un impacto significativo en la economia.
Fruto de la ciencia cubana y de la labor sistemática durante más de una década de especialistas cubanos y una fuerza de trabajo con capacidad técnica mayoritariamente jóvenes, son las magistrales obras de ingeniería hidráulica que se ejecutan en los trasvases de agua Este-Oeste, Norte-Sur y Oeste-Este. Para mencionar solamente uno, el primero trasvasa aguas del macizo montañoso de Nipe-Sagua-Baracoa a llanuras fértiles de Holguín, Las Tunas y nordeste de Camagüey. Gracias a ese trasvase están bajo riego millones de hectáreas use benefician con abasto de agua cientos de miles de personas en las provincias de Holguín y Las Tunas. Gracias a esa obra hidráulica, que es una red de cientos de kilómetros de canales tuneles, túneles, puentes-canales, hoy se cultiva arroz y tabaco en tierras donde hace una década no de podía ni soñar con esos cultivos.
Si esa maravilla de la ingeniería civil ciento por ciento cubana no es un resultado de la ciencia,la tecnología y la innovación en Cuba, obra de recursos humanos de alta calificación proyectada y ejecutada con la participación de muchos jóvenes, entonces no sé de qué estamos hablando.
Para más detalles hasta buscar en internet trasvase Este-Oeste, por ejemplo.
E
E
Ciencia, no es solo la biofarmacia, la informática, lo es todo , pero aquí solo se apoya y desarrolla la esfera científica de la biofarmacia , no hay desarrollo tecnológico ni científico en las otras esferas , como se pretende resolver los problemas de alimentación, producción de bienes y servicios, sin un desarrollo tecnológico de avanzada
Ustedes han analizado el número de profesionales graduados en nuestras universidades que trabajan en el área de la especialidad afín con que se graduaron , creo que no llega al 50% , piensen solo en esa cifra
¡Felicidades a los científicos cubanos!
Pero, el Gobierno tiene que analizar y, en consecuencia, cambiar el sistema de financiamiento de los centros de investigación, donde en muchísimos casos se fijan proyectos de investigación que no demanda ningún organismo o empresa, por lo que al final, los resultados no se aplican o hay que estar presionando para ello.
El sector ha de tener un vínculo entre los gastos de investigación, los resultados de la investigación, su aplicación práctica y los resultados económicos y productivos.
Solo así avanzaremos.
Muy bueno el análisis que realizó el Doctor. En nuestro país hay que invertir mas en ciencia, y no solo en la relacionada al complejo de BIOCUBAFARMA. También hay que construir un nuevo sistema de Ciencia, tecnología e Innovación, para lo cual hay que preguntarnos a nosotros los que hacemos Ciencia. Otro elemento necesario es transformar el sistema educativo en uno mas moderno, mas libre, acorde al desarrollo espiritual que requiere la humanidad para vencer los retos que hoy afronta. Por ultimo hacer mas divulgación científica y mas reconocimiento social a los científicos. que toda la población sepa lo que significa hacer Ciencia y su impacto.
Dentro de la ciencia está la seguridad y salud de los trabajadores, muy importante, aplicando lo establecido para cada puesto de trabajo se evita gasto de recursos, se proteje lo invertido. No escribo en referencia a lo material, es lo material y el fundamental recurso humano. Tenemos cero cultura al respecto. En determinada importante empresa, perteneciente a un renglón imprescindible de la economía, llego una dirigente y con total prepotencia pasó sin cuidar las normas, eso dió pésimo ejemplo, luego un operador comenzó a violar las normas. Los directivos aún de altos cargos deben ser ejemplo, la ciencia está a favor del ser humano y nuestro país no debe perder su carácter humanista. Comencemos a trabajar en y por el bien de la seguridad y salud del trabajador.
Se planteaba de 3 productos q no faltaban en ningún hogar cubano: azúcar, sal y café, de la sal no idea q pasa, la azúcar pues hace rato la zafras vienen en picada y ya está casi por desaparecer este producto cómo ha sucedido con los cítricos, del café viví en el Escambray una zona cafetalera de buena calidad pero malas políticas ha reducido la población campesina de ese lomerio y los cafetales se ha perdido.
Estimado periodista
Realmente es admirable este trabajo. Es admirable y útil haya traído a colación el asunto del Capital Humano. Concepto que no debe igualarse al de Recursos Humanos. Que debe aceptarse y trabajarse como lo conceptualizó el Jefe de la Revolución, Fidel Castro. Y que luego fue llevado a un libro por el exministro extinto Alfredo Morales Cartaya.
El Capital Humano se caracteriza, sobre todo por los valores éticos que puede llegar a poseer el recurso humano, el especialista, profesional o trabajador. Valores tales como la calidad, la profesionalidad, la laboriosidad, la proactividad, la productividad, la lealtad a los clientes, el espíritu y voluntad innovadora, la austeridad, etc.
Desgraciadamente no está en el centro de nuestra cultura económica y gerencial. No está en el discurso y narrativa pública. No forma parte de nuestras estrategias. No se persigue como un objetivo estratégico. Está soslayada, subordinada al alcance y esfuerzos por lo tangible y por el manejo o gestión de los indicadores físicos. Hace poco en matanzas, el actual ministro de Energía y Minas, en La Termoeléctrica A. Guiteras se refirió a la necesidad de elevar la “vergüenza profesional” (profesionalidad) más allá de las carencias de recursos. Pero aun los valores éticos organizacionales no forman parte del núcleo duro y central de nuestro imaginario y en el día a día; sólo se aprecia cuando el país está en emergencia nacional o en peligro.
Hace unos meses atrás, en una reunión de la Comisión Nacional para la Innovación, el DrC. Núñez Jover hizo alusión al termino Capital Humano, señalando la necesidad de ponerlo en el mismísimo centro de nuestros empeños. Pero aun como las Ciencias Sociales no son utilizadas con protagonismo como una fuerza productiva, no es posible ponerlo en perspectiva y condición base de la conducta humana en todos los ámbitos, incluso está en la base o sustrato de la relación economía-ciencia. Si se quiere conocer las trabas, las razones de las trabas, la construcción conceptual, subjetiva, cultural, de lo que frena y no viabiliza el uso de la ciencia en el desarrollo socio económico de los sujetos en los diferentes ámbitos, hay que buscarlo y explicarlo a partir de los valores éticos y como estos son determinantes de la conducta de los sujetos.
Recomiendo revisar y analizar el articulo ponencia que se titula “Sustratos económicos en las determinantes de los valores moral de la civilidad cubana actual”, presentado por los autores Isabel Castañeda Pérez y Gonzalo Rubio Mejías. Presentado en el XXVII Taller Científico de Antropología Social y Cultural Afroamericana.
Es oportuno meditar sobre si la desidia, el inmovilismo, la falta de creatividad, la doble moral, la indiferencia y la insensibilidad, no se han convertido ya en valores éticos de nuestra sociedad. Debe revisarse en la investigación citada, los razonamientos didácticos en la construcción de los valores éticos o valores morales, teniendo en cuenta que la palabra valor proviene de costumbre.
Gracias.
Estimado periodista Deny Extremera San Martín
CUBADEBATE
Realmente es admirable este trabajo. Es admirable y útil haya traído a colación el asunto del Capital Humano. Concepto que no debe igualarse al de Recursos Humanos. Que debe aceptarse y trabajarse como lo conceptualizó el Jefe de la Revolución, Fidel Castro. Y que luego fue llevado a un libro por el exministro extinto Alfredo Morales Cartaya.
El Capital Humano se caracteriza, sobre todo por los valores éticos que puede llegar a poseer el recurso humano, el especialista, profesional o trabajador. Valores tales como la calidad, la profesionalidad, la laboriosidad, la proactividad, la productividad, la lealtad a los clientes, el espíritu y voluntad innovadora, la austeridad, etc.
Desgraciadamente no está en el centro de nuestra cultura económica y gerencial. No está en el discurso y narrativa pública. No forma parte de nuestras estrategias. No se persigue como un objetivo estratégico. Está soslayada, subordinada al alcance y esfuerzos por lo tangible y por el manejo o gestión de los indicadores físicos. Hace poco en matanzas, el actual ministro de Energía y Minas, en La Termoeléctrica A. Guiteras se refirió a la necesidad de elevar la “vergüenza profesional” (profesionalidad) más allá de las carencias de recursos. Pero aun los valores éticos organizacionales no forman parte del núcleo duro y central de nuestro imaginario y en el día a día; sólo se aprecia cuando el país está en emergencia nacional o en peligro.
Hace unos meses atrás, en una reunión de la Comisión Nacional para la Innovación, el DrC. Núñez Jover hizo alusión al termino Capital Humano, señalando la necesidad de ponerlo en el mismísimo centro de nuestros empeños. Pero aun como las Ciencias Sociales no son utilizadas con protagonismo como una fuerza productiva, no es posible ponerlo en perspectiva y condición base de la conducta humana en todos los ámbitos, incluso está en la base o sustrato de la relación economía-ciencia. Si se quiere conocer las trabas, las razones de las trabas, la construcción conceptual, subjetiva, cultural, de lo que frena y no viabiliza el uso de la ciencia en el desarrollo socio económico de los sujetos en los diferentes ámbitos, hay que buscarlo y explicarlo a partir de los valores éticos y como estos son determinantes de la conducta de los sujetos.
Recomiendo revisar y analizar el articulo ponencia que se titula “Sustratos económicos en las determinantes de los valores moral de la civilidad cubana actual”, presentado por los autores Isabel Castañeda Pérez y Gonzalo Rubio Mejías. Presentado en el XXVII Taller Científico de Antropología Social y Cultural Afroamericana.
Es oportuno meditar sobre si la desidia, el inmovilismo, la falta de creatividad, la doble moral, la indiferencia y la insensibilidad, no se han convertido ya en valores éticos de nuestra sociedad. Debe revisarse en la investigación citada, los razonamientos didácticos en la construcción de los valores éticos o valores morales, teniendo en cuenta que la palabra valor proviene de costumbre.
Gracias.