Intervención en la calle G: El espacio público, pasado y presente con una visión integradora

El proyecto en el tercer tramo o segunda isleta, ha incluido la restauración de la fuente, monumento, bancos, pedestales, aceras, redes técnicas y áreas verdes. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
La historia comenzó meses atrás, en 2020. Un día, en las redes sociales y por el boca a boca supimos de una intervención que había cambiado la imagen del segundo tramo (primera isleta) de la calle G o Avenida de los Presidentes. Entre las expresiones de crítica y rechazo había voces airadas, otras eran más serenas y reflexivas.
Fue, como nos comentó la doctora arquitecta Patricia Rodríguez Alomá, directora del Plan Maestro de la Oficina del Historiador de la Habana (OHCH), “algo muy positivo, un movimiento ciudadano que quiere a su ciudad, que la respeta y se preocupa por ella, y que comienza a hacer reclamos para que las intervenciones que se hacen en la ciudad sean las que la ciudad merece”.
Casi un año después, sigue habiendo obras en esa primera isleta (entre la Casa de las Américas y el parque Martí) y también en la segunda (entre el hotel Presidente y la sede de la Cancillería). Algunos pasan y miran, comentan, porque la desconfianza quedó: siguen las obras en la calle G... ¿Seguirán cambiando libérrimamente el lugar?
La inversionista a cargo del proyecto, la ingeniera María Isabel Martínez Oliver, jefa de Inversiones del Grupo Malecón y Extramuros, de la OHCH, explica que la intervención del pasado año en la primera isleta, “que dejó insatisfacciones”, ha sido enmendada.
“Se rectificó lo hecho con un proyecto bien pensado, realizado por la Empresa de Proyectos Diseño Ciudad Habana (DCH), con licencia de obra oficializada y conciliado con todas las organizaciones que tienen que ver con los proyectos que se hacen en la ciudad, incluidas la Comisión de Monumentos de La Habana, Planificación Física y la OHCH.
“El proyecto ya está en fase de terminación. Han sembrado muy bien las áreas verdes, han fundido todas las aceras nuevas, y les va quedando la colocación de bancos de mármol cubano gris. Los bancos serán como los originales que tenía la calle G. Ya están en producción por parte de la Empresa de Mármoles Cubanos”.

En el tramo entre las calles Tercera o Quinta, la primera isleta, se ha ejecutado un proyecto para enmendar la anterior intervención, desacertada. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Las obras en la segunda cuadra o isleta están siendo ejecutadas por la Oficina del Historiador de la Ciudad. María Isabel señala que es una ejecución prevista desde 2017, cuando el huracán Irma provocó penetraciones de mar y afectaciones en la zona.
“En esa ocasión, los bancos originales de mármol de carrara de la segunda isleta, la que estamos interviniendo actualmente, fueron afectados: se desprendieron espaldares y otras partes, y como no teníamos posibilidades en ese momento de restaurar debido a la magnitud de los daños causados a nivel general en el país y la ciudad, guardamos todos esos mármoles en la OHCH, hasta hace unas semanas”.
Esos bancos, colocados en el extremo cercano a la calle Quinta, están ya restaurados con sus mármoles originales, “los mismos que en septiembre de 2017 recogimos y guardamos. También está restaurado el pedestal del monumento, de granito, y se limpió la escultura de bronce”, dice.
Igualmente fue restaurado el piso de granito de la fuente. La caseta adjunta donde había sido colocada una bomba de agua, que rompía la armonía del conjunto, fue retirada. Se instalará un sistema de recirculación de agua con una bomba sumergida en la misma fuente.

La ingeniera María Isabel Martínez asegura que en la intervención una premisa es mantener lo que existe y respetar el diseño original. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
“Estamos restaurando el monumento y la isleta llevándolos a su imagen original, tal y como hemos apreciado en las fotos del estudio histórico de la Oficina del Historiador, que estamos obligados a respetar como inversionistas, y que es una práctica que siempre acompaña cada proceso de restauración”.
La inversionista añade que serán recuperadas las luminarias. “No serán colocadas las originales, pero sí réplicas de las originales que estaban sobre los cuatro pedestales en torno a la fuente y en los dos pedestales situados en línea con el monumento donde estuvo la estatua de Tomás Estrada Palma”.
Actualmente, se concluye la fundición de las aceras, que debieron ser demolidas debido al deterioro por el paso del tiempo y la erosión del mar, además de otros factores como las raíces de los árboles, y se restituye el área verde “con ese principio de Leal durante toda su vida: mantener lo que existe y recuperar lo que no”.
Siguiendo ese principio en la intervención, se mantienen los dos cocoteros que han estado por décadas en las esquinas del pedestal del monumento y las casuarinas −emblemáticas del sitio, aunque no son del Caribe−, “todas esas plantas que han resistido los embates del tiempo, de los depredadores, de los ciclones y las penetraciones de mar... Se siembra la vegetación idónea, se restituye lo perdido y lo existente se mantiene”.
Igualmente, se incorporan los dos cocoteros faltantes en las dos esquinas restantes del monumento.
El ingeniero agrónomo Irak Hernández, técnico de jardinería y paisajismo, recalca que, en cuanto al área verde, se trata de conservar lo que está y recuperar lo que no está, “crear una imagen renovadora, pero no de ruptura sino de continuación”.
Además del césped Zoysia (hierba fina), “porque es resistente a la salinidad y a las condiciones de esta zona, que recibe mucho sol, y lleva bajo mantenimiento”, se recuperan las uvas caletas −que estuvieron antes y se habían perdido, también resistentes a este ecosistema−, y se siembran agaves en el área del green y pandanos”.
Las latáneas se moverían desde el montecito cercano a la acera de la calle Quinta y se colocaría una detrás del espaldar de cada uno de los tres bancos de mármol, y en ese punto se sembraría una Phoenix canariensis o palma canaria.
“Es ese tipo de palma de tronco muy ancho, muy vistosa y resistente, porque es del Mediterráneo. Ah, y un toque de color en la base del monumento para realzarlo sin robarle visualidad, un tamiz de Trasdescantia, una planta de poco mantenimiento también por su resistencia. No es tanto de ecosistema costero como sí resistente a este entorno. Resiste, como las plantas crasas, la falta de agua”, agrega el especialista.

La restauración incluye la siembra de plantas que se perdieron, como los dos cocoteros en las esquinas del monumento, además de uvas caletas, agaves, hierba Zoysia y otras especies que estuvieron en el sitio o que son resistentes a las condiciones ambientales. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
María Isabel insiste en la necesidad de la conservación. “Si puedes mantener un monumento, limpiarlo, restituir bancos, preservar el área verde, todo a un costo bajo, hay que hacerlo y aprovechar los recursos existentes. Porque no pueden dejarse caer. Es un valor que se añade o se recupera para los espacios públicos y, por consiguiente, para la ciudad.
“Desgraciadamente, hay depredadores que vienen detrás y rompen o ponen grafitis y echan a perder el trabajo. Eso hay que resolverlo. Cada vez que nosotros vemos que dañan un monumento después de que lo limpiamos, nos duele. Es como si nos clavaran una espada en el medio del pecho. Así de simple. Porque todo eso cuesta. Vienen y pintan sin comprender ni respetar el valor que tiene el mármol en esos monumentos. Y es algo que construyeron generaciones pasadas, no lo construimos nosotros. A nosotros nos toca mantenerlo, para la ciudad y para las presentes y futuras generaciones”.
“Eusebio Leal fue celoso con una estructura, un sistema, que va de la investigación histórica y hasta arqueológica hasta la inversión y la restauración para recuperar, pero que incluye en fases posteriores el mantenimiento de lo edificado o recuperado. Y en el mantenimiento de los espacios públicos es fundamental la figura del guardaparque, que no puede desaparecer, que hay que recuperar en muchos espacios de la ciudad, con sentido de pertenencia y responsabilidad”.
Según la inversionista del proyecto, se está trabajando en una tarja explicativa del monumento, a propuesta de la Comisión de Monumentos de La Habana. “La OHCH está preparando el texto de la tarja, y una vez lista, será colocada en el sitio que la Comisión de Monumentos indique”.

En este tramo donde estuvo la escultura dedicada a Tomás Estrada Palma, se realiza un cuidadoso trabajo de restauración y habrá una explicación de la historia. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Un monumento y una figura histórica
Sobre este punto, el doctor Félix Julio Alfonso López, decano del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana e Historiador Adjunto de la OHCH, recuerda que el monumento a Tomás Estrada Palma fue el primero que se colocó en la calle G, aunque no el primero en serle erigido en Cuba.
“Fue inaugurado el 26 de junio de 1921, con una escultura de bronce de pie, en cuya base estaba colocada la imagen de una mujer con un libro abierto y una pluma en la mano. Después del triunfo de la Revolución, en un momento que no hemos podido precisar todavía pero que, previsiblemente, debe haber sido a finales de los años sesenta, quizás principios de los setenta, se decidió retirar de allí el monumento.
“Sin embargo, permanecieron dos elementos: los zapatos y esa musa que no es otra que la musa de la historia, Clío, que comienza a escribir la historia de Cuba republicana con la escultura de Estrada Palma.
“Con la nueva intervención que se está realizando allí, se tomó la decisión de retirar los zapatos −eran un vestigio innoble, inadecuado, para un pedestal vacío, un pedestal donde la figura que estaba ya había sido removida−, y se mantiene la figura de la mujer que tiene el libro abierto y está escribiendo la historia.
“La idea nuestra es colocar una tarja que explique, primero, quién era la figura que estaba en ese monumento vacío. Estamos hablando de alguien que fue presidente de la República en Armas, colaborador de José Martí en la emigración durante todo el periodo de organización del Partido Revolucionario Cubano; el hombre en cuyas manos, tras la muerte de Martí, quedó la delegación del Partido Revolucionario Cubano y prestó auxilio a la guerra durante los últimos años enviando expediciones, etc. Estamos hablando de una figura importante en la historia de Cuba.
“Es la figura que emergió, después de la intervención militar de Estados Unidos, como el candidato que tenía el mayor apoyo, incluyendo el del general Máximo Gómez, para ser elegido presidente de la República. Queremos explicar esto y queremos explicar también la ausencia, por qué no está. Decía un biógrafo de Estrada Palma que fue un gobernante honrado. Lo cierto es que, entre todos los presidentes que tuvo la República de Cuba antes del triunfo de la Revolución, es quizás el único al que no se le puede acusar de haber malversado fondos públicos. Se decía que era un hombre austero, que velaba celosamente por los caudales de la República.
“Sin embargo, creía fervientemente que Estados Unidos era el garante de la república creada. Esta era una interpretación plattista, es decir, de acuerdo con los intereses de la Enmienda Platt y del Tratado Permanente, en el cual la Enmienda Platt fue vaciada, que sostenía que Estados Unidos no solo era garante de la República, sino que, además, podía intervenir militarmente en ella si consideraba que sus intereses eran amenazados. Y fue invocando ese artículo tercero de la Enmienda Platt en el Tratado Permanente −cuando al finalizar su primer periodo presidencial de cuatro años y tras intentar ser reelecto de manera fraudulenta se produjo el alzamiento del Partido Liberal, en una situación caótica para su Gobierno−, que Estrada Palma decidió solicitar la intervención militar de Estados Unidos para que viniera a poner orden en los asuntos internos de Cuba.
“Esa solicitud se hizo a través del secretario de Estado norteamericano, quien la hizo llegar al presidente Teodoro Roosevelt, que había venido a la Guerra Hispano-Cubano-Americana en 1898 y no ocultaba su ideología imperial. Sin embargo, está demostrado en los telegramas que le envió Roosevelt a Estrada Palma, vía el secretario de Estado, que se trató de persuadir al presidente de que no invocara la intervención de Estados Unidos, que tratara de resolver internamente la situación de conflicto que se había generado, porque eso de alguna manera iba a empañar la imagen de Estados Unidos a los ojos de los cubanos. Pero, pese a todas las alertas que se le enviaron −en primer lugar, la del propio Roosevelt, que le dice en un telegrama famoso: ‘Presidente Palma, si la república muere, que ese triste suceso no caiga sobre su nombre, trate de salvar usted la república y de salvar también su buen nombre’−, Estrada Palma perseveró en la idea de que se produjera la intervención militar de Estados Unidos y, efectivamente, tuvo lugar una segunda intervención.
“En la memoria popular, en la memoria histórica de Cuba, la figura de Estrada Palma quedó marcada definitivamente por esa actitud entreguista, por no salvaguardar la integridad ni la independencia de Cuba y pedir la intervención. Y eso es lo que explica que sus estatuas hayan sido retiradas en todo el país, algunas con mayor violencia que otras.

Imagen de archivo, en la que se aprecia el monumento a Estrada Palma.
“Ahora bien, nuestro maestro Eusebio Leal decía que él no estaba de acuerdo con la retirada de los monumentos ni con que se quitaran las estatuas, porque los monumentos, en lugar de ser demolidos, deben ser explicados. Nosotros no vamos a restituir la estatua, lo que vamos a hacer es explicar la figura histórica y la razón de la ausencia de la figura histórica en ese lugar, en una avenida que estaba concebida para ser la avenida de los presidentes cubanos.
“El segundo presidente al cual se le hizo un monumento fue José Miguel Gómez. Fue un monumento tardío, que, por diferentes razones, sobre todo por su envergadura y su monumentalidad, tuvo varias objeciones en el momento de su construcción. Muy costoso, no se inauguró hasta 1936 y rompió con la continuidad que debieran haber tenido los presidentes en cada una de las parcelas de G, porque está en el otro extremo del paseo, en una colina, muy lejos del emplazamiento que debió tener originalmente.
“El otro presidente que trató de construirse allí un monumento fue Gerardo Machado, pero esto también levantó una gran polémica y no le dio tiempo a hacerlo. El resto de los presidentes cubanos que debieron figurar en el paseo −Mario García Menocal, Alfredo Zayas, por decir un par de nombres importantes− decidieron hacer sus esculturas en otros lugares. Entonces, se rompió la idea de que G fuera la Avenida de los Presidentes. Nunca se logró que esa idea cristalizara, y ello explica que en 1935 el ingeniero Mario Guiral Moreno, asesor del alcalde Antonio Beruff Mendieta (el alcalde que nombró a Emilio Roig como Historiador de La Habana) hiciera la propuesta de que no se le debía seguir llamando Avenida de los Presidentes, pues no había allí presidentes, y que en su lugar debía restituírsele el nombre antiguo de calle G.
“Hoy, la idea de los presidentes ha sido retomada, pero con presidentes latinoamericanos. Como sabemos, allí están la escultura ecuestre de Simón Bolívar, presidente de la Gran Colombia; las esculturas de Salvador Allende, presidente de Chile; de Benito Juárez, presidente de México; de Omar Torrijos, presidente de Panamá, y así sucesivamente. Tiene sentido llamarla Avenida de los Presidentes.
“Nosotros creemos que es muy importante, al igual que se hizo y se sigue haciendo con el erigido a José Miguel Gómez, preservar esos monumentos. Son el símbolo de una época y representan la manera en que se dio la historia en un momento determinado del devenir cubano. Son grandes obras de arte, el autor de ambos monumentos, tanto el de Estrada Palma como el de Gómez, fue el escultor italiano Giovanni Nicolini. Tenemos que cuidarlos, restaurarlos e impedir que se ejecuten atentados en su contra, ya sea colocándoles grafitis o lesionando algunos de sus elementos, porque tienen que constituir un hito de la memoria histórica del país.
“La idea central es esta, los monumentos no pueden ser demolidos, tienen que ser explicados, y esta tarja que colocaremos ahí va justamente a llenar ese vacío para que los transeúntes nacionales y extranjeros que pasen por el sitio, levanten la vista y se percaten de que hay un pedestal vacío, y pregunten, puedan tener allí la explicación de esa historia”.
Una intervención fallida, respuesta pública e institucional
¿Qué sucedió el pasado año en el primer tramo de la calle G, situado a continuación de la rotonda de intersección con la avenida del malecón?
La doctora arquitecta Patricia Rodríguez Alomá comenta que “un día amanecimos con ese primer segmento, entre la Casa de las Américas y el parque Martí, totalmente pavimentado con adocreto. Había desaparecido el área verde, y con ello se había modificado absolutamente el diseño de una de las avenidas principales de la ciudad y de las más bellas que tiene La Habana.
“Esto ocurrió casi contemporáneamente con el famoso muro de Primera y 70. Realmente estábamos y seguimos estando en una situación de confinamiento y movilidades restringidas, y de repente, cuando pasábamos por un lugar, nos encontrábamos con que había surgido algo. Y algo para mal, no para bien”.
Para la directora del Plan Maestro de la OHCH, fue “una intervención totalmente innecesaria, inconsulta, agrediendo el lugar y sin los mínimos cumplimientos de los procedimientos establecidos por la ley para la solicitud de los permisos de obras, las valoraciones que deben hacer la Comisión de Monumentos provincial y otras instituciones”.
La repercusión pública, los comentarios y debates en redes sociales y en conversaciones dieron pie a una reunión convocada por el Gobierno de la ciudad y por el primer secretario del Partido en La Habana.
“A esa reunión fueron convocados todos los directores de Planificación Física en los municipios y la provincia, la delegación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente; intendentes y representantes de los Gobiernos municipales, la Comisión de Monumentos y la Oficina del Historiador de la Ciudad. Fue importantísima.
“Hubo intervenciones del primer secretario del Partido, el gobernador, la presidenta de la Comisión de Monumentos y yo, en nombre de la OHCH. Quedó muy claro que, por ningún concepto, se puede hacer una intervención en la ciudad que no pase por los canales correspondientes y no tenga las aprobaciones establecidas por la ley.
“Para nosotros fue extraordinario, porque no hay ningún derecho a no hacer lo que la ley establece. Los sucesos del año pasado acentuaron y pusieron énfasis en la necesidad de estar continuamente al día en cuanto a lo que está pasando en la ciudad. Ahora se celebra todos los lunes, a las seis de la tarde, una reunión presidida por el primer secretario del Partido, el gobernador y por el coordinador de Programas en el Gobierno provincial, Luis Góngora, encargado de todo lo relativo al desarrollo de la ciudad y la cooperación internacional.
“Ahora también se están desarrollando las estrategias de desarrollo municipal. Cada municipio está generando ideas, proyectos, y todas esas ideas y propuestas, cooperaciones, se llevan a esa reunión. Participamos distintos actores con responsabilidad sobre lo que está sucediendo en la ciudad, y se orienta, se conducen o explican los pasos que hay que dar; se da el visto bueno a proyectos o iniciativas y las aprobaciones finales una vez que han pasado por los canales correspondientes y por lo que está establecido en los procedimientos para las inversiones”.
En esas reuniones −continúa− participan la Comisión Provincial de Monumentos, la Dirección Provincial de Planificación Física, la OHCH, el Citma, DCH y otras instituciones como Desoft, el Jardín Botánico, Naturaleza Secreta... “En fin, un colectivo interesado y responsable sobre cosas que suceden y han estado sucediendo desde la preparación del 500 aniversario. Nos reunimos lunes tras lunes a hacer esos análisis. Es una manera de controlar que las cosas se hagan bien”.
Esto, en cuanto a lo institucional y lo regulatorio. En cuanto a la visualidad del espacio público agredido en la intervención anterior, la primera isleta o segundo tramo de G, Patricia destaca que está viviendo una restauración.
“Se hizo un estudio de cómo era esa zona en su diseño original, e inclusive se le añadió una solución de parqueo público −porque hace falta− recreando una preexistencia valiosa, interesante y bien resuelta, situada en G entre 23 y 25; esa fue la que se aplicó en esa zona baja.
“No hay que estar inventando el agua tibia. En la ciudad casi todo está pensado y bien resuelto, pero hay que estudiarla, observarla, quererla, para dar soluciones adecuadas. En esa zona se está haciendo una labor de restauración de su visualidad y del espíritu del lugar, algo fundamental que hay que tener en cuenta. Cuando se va a intervenir un sitio, quizá se puede eliminar algo, incorporar algo, porque la vida y la contemporaneidad traen aparejados ciertos cambios, pero lo que no se puede perder es el espíritu del lugar. Eso es algo que está intrínsecamente relacionado con la cultura y con esa visión cultural, culta, que debe tener la intervención sobre la ciudad”.
“Todo eso requiere de mantenimiento, así fue diseñado y así se ha mantenido durante años. Cuando haya penetraciones de mar se salinizará el suelo, habrá que lavar esa tierra, humedecerla.... Hay técnicas. Contamos con especialistas que conocen de áreas verdes, su tratamiento, las especies más adecuadas para cada sitio. No podemos renunciar a tener un manto verde durante muchos más meses al año porque a lo mejor haya una penetración y nos quite el césped. Cuando suceda, hay que volverlo a poner”.

El segundo tramo, el más agredido en la intervención anterior, está viviendo una restauración. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
Ciudad y espacios públicos
Hace pocos años, en una entrevista el arquitecto Miguel Coyula afirmaba que una definición simple de espacio público es que es de todos y para el bien de todos, aunque no siempre es así.
Para Patricia Rodríguez Alomá, los espacios públicos son fundamentales “porque permiten conectar lugares y personas de todo tipo, de toda procedencia, en cualquier época y horario. Son los lugares más democráticos de la ciudad, facilitan el intercambio más heterogéneo en tiempo, en espacio, en edad, género, nacionalidad”.
Por ello −añade−, se convierten en uno de los ámbitos de la ciudad donde la reanimación tiene un carácter más estratégico.
“Cualquier intervención sobre un espacio público, como sobre la ciudad en sentido general, tiene que ser bajo una mirada culta, y cuando se dice ‘mirada culta’ es una mirada que tiene en cuenta la preexistencia valiosa, el escenario en el cual se va a actuar. A partir de ahí se hacen los planteamientos pertinentes. Siempre teniendo en cuenta algo que Eusebio Leal promovía: el derecho a la belleza. Resolverlo bien desde ese punto de vista, enfocarlo siempre desde la cultura, es algo que nos hace mejores. Los sitios bellos, indiscutiblemente generan mejores seres humanos. Es una divisa que Leal siempre defendió, al igual que la cultura del detalle. Para que algo sea bello, debe ser funcional, estético, estar bien hecho... La historia y el devenir del tiempo se encargan de hacerlo trascender, cuando están presentes esas características.
“Por eso tenemos una ciudad extraordinaria, con espacios públicos de primer orden, como este de que hablamos, la calle G o Avenida de los Presidentes”.
“Para actuar sobre los espacios públicos hay que tener en cuenta una serie de principios, y tenerlos en cuenta todos a la vez, integrados, no uno sí y otro no. Sobre el espacio público hay que actuar con una mirada culta e integradora.
“Los espacios públicos también hay que verlos como grandes escenarios para las artes, para la cultura y una democratización del consumo de la cultura. Se pueden convertir en grandes galerías de arte, en grandes museos, teatros... Son sitios donde se puede democratizar mucho el consumo de una cultura de alta calidad, y aquí la tenemos en las distintas manifestaciones”.
Por los espacios públicos no solo transitan y se conectan las personas entre los distintos puntos de la ciudad. Sobre y bajo ellos transitan medios de transporte, redes de infraestructura o técnicas que mantienen en funcionamiento la ciudad.
Pero −resalta la directora del Plan Maestro−, “también acogen, de manera principal, otra infraestructura que cada vez cobra mayor relevancia: la verde, la que permite que la ciudad sea mucho más sana, amable.
“El verde es fundamental, no solo añade estética al paisaje urbano, sino que reduce la polución y crea ambientes mucho más cualificados, favorece la biodiversidad en la ciudad, algo que estamos tratando de reincorporar. La ciudad se antropizó extremadamente y estamos tratando de renaturalizarla”.
“Ahora hay otro reclamo. Habrá que ver qué respuesta se le puede dar desde la prensa, el Gobierno, en las propias redes sociales, que es el arboricidio que está sufriendo la ciudad de La Habana. Estamos, por una parte, renaturalizando la ciudad y, por otra parte, hay talas y podas que están acabando con árboles que en algunos casos son centenarios”.
Entre otras condiciones, los espacios públicos deben ser seguros y estar bien iluminados de noche. Algo muy importante, aún más en ciudades como La Habana, donde a menudo vemos fachadas modificadas o pintadas de colores diferentes incluso en un mismo edificio, es que estas son parte indisoluble del espacio público.
“Por último, y no menos importante, está el diseño del mobiliario urbano. El mobiliario urbano tiene que ser confortable, antivandálico, bello... Reunir varias cualidades, para que realmente funcione como tal.
“Tengo una preocupación grande, y es la desaparición casi total en La Habana de los bancos de la República. Los llamados ‘bancos de la República’ son confortables, adecuados a nuestro clima, pero han ido desapareciendo. Es algo sobre lo que hay que llamar la atención, para recuperarlos.
“Tomando en cuenta todas estas cuestiones es que hay que intervenir en los espacios públicos, cosa que no ocurrió en la calle G en un inicio, y que felizmente ahora se está teniendo en cuenta”.
Considera “absolutamente justo” el reclamo ciudadano que salió al paso a la inadecuada intervención de 2020 en la calle G. “Así es como tiene que actuar la ciudadanía cuando hay situaciones de ese tipo, sacarlas a la palestra, y nosotros, los servidores públicos, tratar de actuar cada vez mejor para que no ocurran estas cosas.
“Es bueno saber que hay una contraparte que está velando por el bien de la ciudad. Yo soy optimista, y pienso que vamos a hacer y a lograr por La Habana lo que ella se merece. La Habana es una ciudad singular, extraordinaria, y la cultura debe ser la divisa que prevalezca para cualquier acción que se vaya a emprender sobre ella”.
***
Al pensar en La Habana, vale siempre recordar la frase del arquitecto Mario Coyula: la ciudad cuesta, pero vale. Todo lo que se invierta en ella no será inversión sin retorno −desde lo cultural y lo social a lo económico− siempre que se haga con esa “mirada culta”, sensible y a la vez informada. Todo lo que se le quite, se le destruya o despoje de espíritu y gracia, de singularidad y autenticidad, será una pérdida de valor y posibilidades. Para la ciudad y para quienes la habitan.
Perseverancia, conocimiento, sentido de pertenencia y sentido común. Identidad. Cuando nos falten el conocimiento y esa “mirada culta” para actuar sobre la ciudad respetuosa y orgánicamente, por algún lado se escribió que entonces “hay que escuchar a los que saben, respetar a los que quieren, dar espacio a los que sinceramente se interesan”. Es sentido común.
En una entrevista para el programa Ciudad Viva, de Habana Radio, que abre el libro Ciudad Viva: Diálogo, desafío y oportunidad, de Onedys Calvo y Marjorie Peregrín, Eusebio Leal respondía en mayo de 2019 a una pregunta −¿cuánto de ética y amor necesita la ciudad para que el aniversario 500 sea, como usted ha dicho, un punto de partida y no de llegada?− con la siguiente reflexión:
“Una visión de conjunto, en la que se tenga más que un fin que alcanzar de inmediato. El sistema institucional público y la acción individual de las familias y de las personas tendrán mucho que ver en el futuro. Es necesario un compromiso, un pacto para la ciudad (...) Todo habrá que hacerlo con un concepto cultural, con una visión de conjunto, donde la barbarie no puede predominar.
“La Habana no merece proyectos trasnochados, ni cosas que se hayan hecho en cualquier lugar del mundo que se quieran repetir aquí. La Habana requiere una originalidad creativa, un trabajo de calidad. No quiere decir que todo lo que se hizo antes era bueno, ¡de ninguna manera! El encanto está en cuando se trata de conciliar el pasado con el presente.
“(...) Que lo que se haga, sea grande o pequeño, que sea bueno, porque sería un crimen que una ciudad cuyo discurso urbano y cultural ha llegado con esa fortaleza se pueda perder por un mal manejo, o por una mala gestión. He ahí el desafío”.

Foto: D. San Martín.
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Por qué no poner las 4 lamparas originales y si poner copias. No se pueden restaurar las originales? Saludos
Estimados periodistas Abel y Deny!
Cuanto, personalmente les agradezco la publicacion de este articulo. En mas de una ocasion he manifestado y criticado en este espacio de CUBADEBATE el maltrato a que se somete el arbolado y en sentido mas amplio las areas verdes en nuestra "Capital de todos los cubanos" pero no amada y cuidada de igual forma por todos los cubanos.
Como, para beneplacito de muchos se puso en vigor un cuerpo legal sobre salud animal, bien pudiera pensarse en algo tambien legal, que regule el manejo y cuidado del arbolado, el arbol no puede mover una colita ni pasar la lengua en demostracion de cariño, pero nos da otras muestras igual de cariño, que nos hacen la vida mucho mas humana y comparto el criterio de Eusebio LEAL sobre la BELLEZA que aportan y tanto necesita el ser humano para vivir. No debemos acostumbrarnos a la idea de a vivir entre lo sucio y lo feo.
Cualquier persona medianamente observadora puede palpar como se exterminan en nuestra ciudad (vaya concepto - ARBORICIDIO) arboles con mas de 50 años envenenandolos o descortezandolos para verlos morir lentamente, o simplemente talandolos cuando molestan a alguen, sin analizar incluso la posibilidad de podarlos, extraerlos del lugar y resembralos en otro espacio (como se hizo alguna vez bajo la conduccion de Eusebio Leal).
Sencilamente duele observar como se desforestan arterias y lugares emblematicos de nuestra ciudad, como por ej. 5ta Avenida, como sobresalen, cual monumento a la desidia y la vulgaridad, tocones de lo que fueron en su momento frondosos arboles en esta propia y cualquier otra arteria, como desparecen arboles en esquinas como la de Ave. 31 y Calle 18 en el mpio Playa y asi sucesivamente en cualquier rincon de nuestra Capital Y NO PASA NADA. Es como si las diarias dificultades y carencias materiales a que nos enfrentamos los cubanos desde hace tantas decadas estuviera aniquilando la percepcion de lo bello y estetico entre muchos de nosotros.
Por eso mantengo la idea peregrina sobre la posibilidad de creacion de alguna estructura cientifico- productiva (estatal y/o no estatal) que atienda el manejo y cuidado del arbolado urbanistico, que estudie donde y cual arbol sembra para que sea compatible con el urbanismo y el medio ambiente citadino.
Me disculpan el teque.
VIVA CUBA
La siembra y poda de árboles tiene que partir de la ciencia, es decir plantar los árboles adecuados según el lugar y el tipo de raiz.Vemos árboles plantados por el Estado que al crecer levantan las aceras ¿ no hay especialistas que pueden asesorar esto ? ¿ por qué la poda no es sistemática ?
Por otra parte me encantó el artículo. ! Gracias periodista !
¡Excelente trabajo periodístico! Se abordan varios temas fundamentales. Uno de ellos es qué vamos a hacer para combatir con más firmeza los actos vandálicos. No puede ser que tantos recursos valiosos, tiempo y energía se vean echados por tierra debido a nuestras deficiencias educativas y cívicas como país y como ciudadanía. ¿Es factible, además de continuar mejorando la labor educativa, instalar cámaras y multar severamente a los infractores? Por poner un ejemplo.
Cada vez que veo estos trabajos,al menos yo tengo la amarga experiencia que en los lugares en los que se remodelan las áreas verdes,queda en el vacío la responsabilidad del riego de las mismas,y por cosiguiente al paso de no muhco tiempo,todo está,en ese sentido, aruinado.!Buena suerte a todos los que dedican sus esfuerzos para embellecer nuestra ciudad!
Por favor retomar el TENSEN de Galeano, TRASVAL desapareció toda la bella fachada que caracterizo a esa tienda, hoy casi no puede funcionar, tiene tupiciones, sus elevadores para bajar la comida elaborada desde el centro de elaboración en pisos superiores fueron sellados sin siquiera ser limpiados, solo funcionan como tienda dos pisos. Las paredes y columnas en mal estado de esta tienda fueron tapadas con planchas de otros materiales pero no fueron reparadas. Puertas y ventanas que daban a la calle fueron selladas y la escalera mecánica ya no funciona en su totalidad. Todos los cambios ejecutados sin la autorización de patrimonio de la ciudad y del historiador, desde su nueva inauguración por TRASVAL generaron un alto consumo de electricidad imposible de sostener. Por favor rescaten esa tienda en el centro de nuestra capital.
Jorreleg totalmente de acuerdo con usted. Es horrible y deprimente el estado de lo que fue una de las tiendas más acogediras de La Habana. ¿Quién autorizó a quitar los mármoles de las vidrieras y dónde están ahora?. La calle Galiano, una de las más bellas de la ciudad, parece que ha recibido un bombardeo. Dá dolor verla. Hace falta pensar con un poco más de cariño en "la capital de todos los cubanos" que no todos los cubanos que viven en ella y toman decisiones sobre ella la quieren y la respetan del mismo modo. La Habana no es una aldea, es una Capital y realmente cuesta, pero lo vale.
Hay una pregunta muy buena, Tomasito, como le decía Máximo Gómez, ha recibido el peso de la crítica por haber aceptado la oprobiosa Enmienda Platt, ahhhhh .... perfecto, y la pregunta: cuál era la opción? si no saben la respuesta se las digo, los norteamericanos seguirían indefinidamente con la primera intervención hasta que la aceptaran o aceptaran, pero eso a nadie le ha importado, por eso vilipendiaron su estatua, porque en los 60 y 70 la historia era otra ... muy penoso el trato que ha sufrido Tomás Estrada Palma, que murió en la pobreza, sin robarse un duro, que cometió errores, supongo que miles ... pero ... y sus aciertos? en fin ... me alegro arreglen el monumento y le den reposo al calzado.
Es un exelente lugar para que se instalen luces led, con celdas fotovoltaicas, y que posean baterías, durante el día se cargan y en la Noche iluminan, eso se paga con el ahorro, además estas luces pueden regular su intensidad
Por dónde vivo hay tres cosas que afean nuestra ciudad , uno es restaurante o cafetería el Rodeo situado en la misma rotonda de ciudad deportiva, lugar por donde pasan todo lo que va para y viene del aeropuerto más importante de nuestro país, vista de muchos visitantes extranjeros de nuestra ciudad, cada día se destruye más y se pierden más cosas, lugar de dormir de muchos desambulantes de nuestra ciudad, eso da pena y es la cara opuesta de nuestra ciudad maravilla. Muy cerca de este lugar está el servicentro La forestal , en Boyero y Sta.Catalina, en este lugar existen 3 naves como de fregado en su tiempo, totalmente tirada al abandono, bien pudiera ser un agro mercado, rentar algún cuenta propista como cafetería, una ponchera incluso una vivienda o 3 viviendas para cualquiera que desee construir por esfuerzo propio y tenga necesidad, actualmente se está destruyendo. Otro lugar es el parque de Palatino el que está cerca de Ciudad deportiva, da pena ver tanta bonitas esculturas todas dañadas y algunas sin cabeza, un puente medio destruido. Lo mismo pasa con el famoso parque del Pescado, en la Avenida Ceiba, la escultura del pescado algo deteriorado y el parque abandonado.
Favor de interceder con los organismos que tienen que ver pero estos lugares son algunas maravillas del lugar donde vivo que se están destruyendo y hay muchas cosas que se pueden hacer.
Debían publicar los responsables dela barbarie aunque no sean sis nombres pero si sus cargos si los cargos y las medidas aplicadas. Cero impunidad y lecciones mostradas.
Estas son cosas que ameritan mayor promoción y divulgación y que se compartan con la ciudadanía toda. Es una forma sutil y amena de educar y transmitir civismo y valores éticos, de los que tantos adolecemos en las actuales circunstancias. A diario los medios se hacen eco y publican reportes sobre temas triviales, que además de no ser noticias, poco o nada aportan a la vida cotidiana.
Es alentador conocer que se trata de poner orden al relajo arquitectónico de la ciudad.
No obstante, se continúan haciendo barbaridades que los gobiernos municipales toleran y permiten, sin que se le ponga coto al mal gusto y al desorden. Ejemplo de ello, entre muchos otros, es el mercado informal marginal gerenciado por TCP que ha proliferado, con la anuencia de las autoridades del municipio Boyeros, en la intercepción de calle 100 y la Ave. Boyeros (debajo del viaducto). Un lugar que hoy día bien puede ser un monumento al mal gusto, lleno de barreras arquitectónicas injustificadas, sin un diseño racional y coherente, y construido con materiales presumiblemente mal habidos, ya que muchos de ellos no se comercializan a personas naturales. En fin, que bien amerita que lugares como estos, sean objeto de intervenciones por parte de las autoridades competentes tanto locales como provinciales, y que se rescate el buen gusto, y el buen vivir para las presentes y futuras generaciones. Gracias.
El artículo es muy amplio y muy ESCLARECEDOR, pero no veo que se menciona a TICONS, y su desempeño en el tramo de 3ra a calle 5ta del que ha sido el ejecutor, como también el apoyo que le está brindando a la OH en la siembra de césped en el segundo tramo ha sido y será determinantes. No se menciona a Lariza Castillo del JBN, que apoyó con ideas y proyecto paisajístico del monumento, del cual se extraen ideas y lamentablemente desechan otras. Creo que el éxito de este trabajo, se funda en el trabajo en equipo DCH-PATRIMONIO-IPF-GOBIERNO PROVINCIAL-MARMOLES CUBANOS-TCONS-JARDIN BOTANICO NACIONAL Y MUCHOS OTROS.
HONRAR HONRA
Y por supuesto el excelente trabajo de RESTAURACIÓN de la OFICINA DEL HISTORIADOR Y PUERTO CARENA, todos indispensables para lograr un alto estándar de calidad. HONOR A QUIEN HONOR MERECE.
excelente trabajo. Reconfortante. Es un placer recibir estas noticias y la acción tomada.
por cierto tengo hace muchos años la guarda de una base de banco de la República, pueden contar con él.
Acabo de leer el articulo sobre la restauracion de la calle g, y la verdad no se si alegrarme o llorar. Soy muy habanera y sufro mucho mi ciudad, gracias a dios dio resultado el empuje social y al tino de unos pocos, sin embargo otros sitios a lo largo de los años se han perdido y pierden irremediablemente, la Joyeria Le TRianon ubicada en la calle Galiano con su hermosa fachada es un lastimoso ej. del descuido estadual q a mi parecer ya no tiene remedio, PERO LO TUVO, en ese impas esta el edificio de la libreria LA MODERNA POESIA, a la entrada de la emblematica calle OBISPO y
q ojala no pase al listado de los SIN REMEDIO.Por ahora y como siempre 100 puntos para esa Oficina del Historiador de la Ciudad, gracias a la cual gran parte de
la ciudad no ha sucumbido al tiempo y el descuido.
En la foto que encabeza este trabajo hay además otro dato interesante: la pista de atletismo del parque Martí está en posición paralela a la calle G, en la actualidad se encuentra perpendicular a esa calle.
Magnífico este artículo de prensa y en esa cuerda se deberá mantener la información a los capitalinos, que no se pierda este espíritu, porque la ciudad somos y la hacemos todos.
El tema del parque Martí merece un trabajo informativo aparte porque da grima ver el estado en que se encuentra.
Saludos
"Una visión de conjunto, en la que se tenga más que un fin que alcanzar de inmediato. El sistema institucional público y la acción individual de las familias y de las personas tendrán mucho que ver en el futuro. Es necesario un compromiso, un pacto para la ciudad (...) Todo habrá que hacerlo con un concepto cultural, con una visión de conjunto, donde la barbarie no puede predominar".
Me ha encantado este párrafo, si se lleva a la práctica como estoy seguro que se hará en la calle G, la misión estará cumplida.
Otro panorama no muy halagueño es el que se presenta en otras localidades donde la mala planificación, las indisciplinas sociales, la "vista gorda"... entre otras causas fomentan la barbarie que se quiere evitar en el artículo.
Pongo como ejemplo específico el Club Campestre de Bauta, aunque esté más relacionado geográficamente con Punta Brava, municipio La Lisa. Solía ser un barrio tranquilo, limpio, rodeado de vegetación, grandes árboles de mangos filipinos donde viven ardillas y pájaros carpinteros. En sus matorrales se veían desde el tomeguín de la tierra hasta arrieros, querequetés, bijiritas migratorias...Alto en el cielo acechaban gavilanes endémicos de Cuba, las rapaces más pequeñas como los cernícalos vigilaban a los chipojos y lagartijas, jubos y culebras perseguían ranas y hasta pude observar en cierta ocasión una boa enana-otra especie endémica de Cuba. Una pequeña población de liebres saltaba en la noche y ocasionalmente cruzaban la carretera. Todo eso está en peligro o ha desaparecido. No es el único problema que tenemos en el Campestre. Desde hace algún tiempo se vienen instalando los llamados " Llega y pon" , casas (no sé bien si llamarlas así) que ocupan de manera ilegal terrenos sin una planificación adecuada, sin servicios básicos de recogidas y evacuación de desechos, sin agua corriente, sin electricidad...con sus ocupantes sin vínculo laboral en su inmensa mayoría, sin domicilio legal, sin las mínimas condiciones higiénicos sanitarias, hacinados, conviviendo a poca o ninguna distancia con aves de corral, ganado porcino e incluso mayor.
Cuando se violan las leyes vienen los problemas; en muchas ocasiones no solo para el infractor.
En el Campestre se ha llevado a cabo una tala y quema indiscriminada de los árboles y demás vegetación; se ha contaminado el lecho del río, han proliferada las fosas al aire libre, se queman además los residuos y desechos, se han creado varios vertederos alrededor de estas casas, han roto las calles para instalar "acometidas", se han conectado a la red eléctrica mediante tendederas. Red eléctrica y acuífera ya de por sí deterioradas. En el Campestre no se tenían registro, al menos de delitos graves, en los últimos 15 años. En 6 meses han robado 3 veces, incluso en vivienda habitada.
Lo cierto es que se está dando una crisis medioambiental,de indisciplina social, higiénico-sanitaria en esa localidad que precisa de un abordaje integral; no de visitas, sino de soluciones.
QUÉ BUENO, espero poder ver la ciudad en total esplendor, que llegue el esplendor a la Víbora, mis respetos por todos los que están haciendo este trabajo
Es simple,,, quien paga por la chapucería?,,, disculpen,, POR LAS CHAPUCERIAS, porque son más de una,,, y nadie sale a dar la cara.
En fin
Solo una aclaración. Estrada Palma nunca fue un colaborador con Martí. El líder del PRC fue Martí. Con su muerte súbita, decidieron cometer el error de poner a Estrada Palma como presidente del PRC por sus contactos en Washington. Fue un traidor a la lucha por la independencia de Cuba y espero q quede bien reflejado en el escrito q pongan junto a la estatua.
Pueden sembrar y hacer el bosque de Sherwood, si no las atienden y las riegan DIARIAMENTE no logran jardines en ningún lugar.
También una idea: hacerle unas cercas bonitas, pequeñas alrededor de los jardines, eso evita que la gente entre a coger "posturitas y florecitas"
La jardinería tiene algo que no puede fallar: constancia.
Cuánta retórica para no aceptar que se equivocaron en el proyecto original. Destacan la preocupación de los pobladores por el sitio, pero ni por asomo admiten el error, cómo es habitual en los funcionarios publicos
Yo no vi mal la primera intervención, no se si fue que transito por ahi todos los días de mi vida y vi durante muchos años la destrucción del mar y no solo del agua, sino de la arena, basura, restos muchas cosas que atentan contra la tierra, ojalá se cumpla lo que plantea la compañera Patricia, pero conociendo a las personas lo dudo, pues al césped hay que regarlo y más ahora que está recién sembrado, si no se cumplen las proporciones para la mezcla de las aceras, las piedras saldrán ya que la arena y el cemento se irán, y no se podrá caminar por ahi, vivencias tenemos los que vivimos en esa zona del Vedado, ya que parece que Plaza sólo llega hasta Línea, la parte que sigue de Línea hacia el Malecón no existe.
Muy buen artículo. Es una lástima que ese espíritu de la directora del Plan Maestro de la Oficina del Historiador de la Habana no se haga extensiva a otros lugares de la ciudad como es el caso de Centro Habana. Sabemos que el turismo es uno de nuestros pilares a explotar, sabemos que los extranjeros vienen entre otras cosas, a disfrutar de una arquitectura que ya no existe prácticamente en el mundo y dejamos que ciudadanos y funcionarios ineptos- por no decir otra cosa- destruyan las fachadas ya maltrechas con construcciones ilegales insertando balcones hechos para liliputienses que nada tienen que ver con la construccion original. Una oficina de planificación fisica que lo unico que hace es poner la multa y hasta ahi llegó su labor. Un municipio que cada día tiene más inmigrantes que no conocen el municipio, y la belleza e historia de sus edificios se pierde en el tiempo en función de "resolver". Cuando en las universidades toque estudiar arquitectura de este período el título de esta época será : Chapucería y Mediocridad.
“Ahora hay otro reclamo. Habrá que ver qué respuesta se le puede dar desde la prensa, el Gobierno, en las propias redes sociales, que es el arboricidio que está sufriendo la ciudad de La Habana. Estamos, por una parte, renaturalizando la ciudad y, por otra parte, hay talas y podas que están acabando con árboles que en algunos casos son centenarios”.
¿Qué respuesta hay para esto? ¿Tambiés es una intervención sin mirada culta, más bien con mirada de "tierra arrasada"? Evidentemente no se tiene en cuenta lo que proclamaba Eusebio Leal: Los sitios bellos, indiscutiblemente generan mejores seres humanos.
Caminante son tus huellas el camino y nada más
Si tu pueblo solo deje tus zapatos fue su decisión si tu pueblo no quiera adocretos donde hubo césped entonces planta césped, el mas lindo que tengas porque tu pueblo te quiere y amor con amor se paga.
Estoy muy orgulloso de la respuesta de todos los actores y decisores YO FUI UNO DE LOS PROTESTANTES hoy me quito el sombrero
Gracias, muchas gracias por mí y por mi pequeña hija de dos años mi Habana de mi vida
Maravilloso artículo! Felicidades a los periodistas, al equipo de trabajo inversionista, a los entrevistados y cada quien que amamos la ciudad y la intentamos proteger desde este espacio virtual que nos comunica, gracias Cubadebate.
Muy buen trabajo
He comprobado personalmente el trabajo de intervención que se está realizando en calle G.
Ahora,tengo una preocupación con relacion al PARQUE MARTI -conozco situación existente en nuestro país-pero ¿está prevista su restauración ?
considero que si tenemos leyes que protegen todo en nuestro pais, esta escrito y que se multen a los que deciden y violan lo establecido , al final la afectacion es para todos, los cambios deben ser paar bien y mejorar , como mismo estamos exgiendo a la poblacion que cumplan con lo establecido los organismos estatales tambien.
La Habana necesita de belleza. Mi ciudad de Pinar del Río y otras muchas también. También los pinareños nos debemos a la ciudad, el reclamo justo por lo bello se hace necesario. No podemos conformarnos con lo que se ha hecho y que ha costado bastante. Miremos también allí, en lo que afea y no se mantiene adecuadamente.